Capítulo 11: Refuerzos, la magia oriental

Cuando Kaori y Megumi llegaron al salón de clases vieron una escena que no hubiera pensando considerando lo que había pasado ayer entre Sora y Oliver. El rubio estaba mirando por la ventana con una expresión de pocos amigos, mientras la Card Captor estaba con una sonrisa de oreja a oreja. Ellas esperaban a Oliver con su típica seriedad y Sora disgustada por pasar la mañana con su rival.

-Parece que hoy te levantaste de buen humor, Sora-dijo Megumi tranquilamente.

-Puede decirse que atravesé mis problemas con gran facilidad. No lo crees, Blake-Sora subió la voz para asegurarse que su compañero la oyera.

-Un golpe de suerte no pasa dos veces, Li. Tal vez te sirvió tener el conocimiento de la escuela, sin embargo yo podré localizar las cartas con sólo esto-le decía sacando su reloj mágico-Y tú sabes que no serás capaz de depender siempre de tu débil talento para sentir las cartas.

Oliver decidió levantarse con algo de su orgullo recuperado para ir por algo al otro lado del salón.

-Ok, necesito un resumen de que fue lo que sucedió. No lo conozco lo suficiente, pero le diste a su orgullo. ¿Acaso en la mañana, atrapaste una…?-preguntó Kaori.

Sora sonrió sacando de su mochila la carta del bosque. Las chicas se emocionaron al ver la nueva, a pesar de que la ojiazul se deprimió al saber que desaprovecho la oportunidad para grabarla.

-La atrape justo bajo las narices de Oliver. La carta se activo cuando llegamos para el servicio. Ese niño…casi quema la escuela por atrapar la carta-dijo Sora sintiendo como le hervía la sangre al recordar lo atrevido y descuidado que fue él.

-¿Cómo Oliver podría quemar la escuela, Sora?-preguntó confundida Megumi.

-Su magia. Al parecer su poder se basa en los elementos y una piedra que tiene. Puede usar fuego y convertir su báculo mágico en una espada.

-Parece que lo de príncipe si le salió como de cuento de hadas-respondió con tono irónico Kaori.

-Traje de cuento de hadas, personalidad de pesadilla-dijo Sora cruzando los brazos para ver que Oliver la miraba por un segundo antes que ambos se desviaran la mirada.

Kero se levantó de la cama con toda tranquilidad. Al parecer su elegida se fue temprano a la escuela y lo dejo dormir. Ella había una nota donde en su cama dejándole las instrucciones para poder usar los videojuegos que tenía.

-Por fin podré probar los grandes avances de la tecnología en los videojuegos.

Kero voló hasta la sala para ver como Shaoran aún no se habían ido y estaba inquieto. Al parecer recibió una llamada de Hong Kong sobre un paquete de urgencia que llegaría muy pronto y ocupaban que él o Sakura lo recibieran.

-¿En verdad tienes que esperar por un paquete?-dijo Kero acercándose al padre de la Card Captor.

-El paquete viene de mi casa y si es lo que espero, le será de gran utilidad a Sora para buscar las cartas. Ese niñito no podrá vencer a la familia Li con esto de nuestro lado.

-Debo decirte que por primera vez en mucho tiempo, estoy de acuerdo contigo-Kero y Li se detuvieron al darse cuenta de algo que cuando se conocieran jamás pensaría.

-¡¿Estuve de acuerdo con el mocoso/muñeco?!

-Es oficial, todo puede pasar hoy-Shaoran pensaba eso mientras un fuerte escalofrío le recorría el cuerpo.

En eso sonó el timbre de la puerta y al abrir la puerta alguien lo tacleó con fuerza. Por la mente de Shaoran sólo pasó un pensamiento mientras caía al suelo.

-Acaso este día no puede ser más extraño.

El resto del día fue tranquilo para la Card Captor y sus amigas. Las discusiones en clase entre los dos buscadores de las cartas Sakura se extinguieron por el resto del día. Una que otra surgía cuando el profesor Yukito hacía alguna pregunta; pero nada parecido al día de ayer. Sora aprovechó la salida de clases para explicar con más detalles la historia de cómo venció a Oliver. Kaori la felicitó más a su amiga, por su parte Megumi estuvo tranquila y meditando mucho.

-¿Qué pasa Megumi? Sora ganó y con relativa facilidad. Pensé que estarías alegre por eso.

-Sí, estoy feliz por Sora. Aunque…

-¿Sucede algo, Megumi?-preguntó Sora preocupada por la reacción de su amiga.

-Oliver tiene parte de razón, Sora.

La pelirroja y castaña estaban extrañadas por las palabras de su amiga por lo que la ojiazul siguió para explicar su punto.

-Sora tenía la ventaja usando la carta de atravesar. Pero si Oliver conociera los pasillos que llevan al sótano como nosotros, hubiese llegado más rápido. Él no estaba muy lejos cuando llegaste y ese reloj detecta las cartas a una distancia mayor que Sora puede sentirlas.

Sora no lo había visto desde ese punto de vista y las palabras de Megumi tenían lógica. Oliver se adelanto, encontró formas distintas para adaptarse a las circunstancias. Ella había seguido el rastro de las llamas del inglés para dar con su paradero y usando atajos se dio cuenta de donde estaba. Tal vez gano esta ocasión, no obstante él demostró que le podía ganar sin problemas y no tenía algo que pudiera usar para contrarrestar el reloj.

-No quiero decir que fue suerte. La realidad es que no puedes dejar que Oliver se meta en tu cabeza y ciegues tu juicio por esas emociones-le dijo Megumi a un tranquilo tono de voz.

-Megumi está en lo correcto y, tal vez me deje llevar por la emoción. Al final, tu mamá tenía razón no olvides como eres, sin importar que Oliver sea uno de los seres vivos más molestos sobre la faz de la tierra.

-Sí, gracias chicas-respondió agregando una tímida sonrisa que transmitía una calma mezclada con duda.

En eso el celular de Sora comenzó a moverse dentro de su bulto y se apresuró a sacarlo. Se trataba de un mensaje de su padre que decía:

Reunión familiar apenas llegue. Cartas. Amigas pueden venir. Visita de una de tus tías ahora.

Sora leyó el mensaje directo y conciso de su padre quien al mandar un mensaje siempre iba al grano. Les mostro el texto a sus amigas quienes estaban intrigadas de que podría ser y comenzaron a hablarlo en la ruta a la casa de la familia Li. Al acercarse a su casa, Sora recordó que ignoró el final del mensaje y se detuvo al caer en cuanta de ese detalle que olvido.

-¿Sora que sucede parece que hubieras visto a un fantasma? Acaso es una nueva carta-dijo Kaori mirando hacia todas direcciones tratando de ver la carta actuar.

-No es una carta, chicas. Es que ahora recuerdo que mi padre menciono que veníamos visitas.

-Sí una de tus tías, que tiene de malo. Lo más seguro es que la esposa de tu tío Touya.

-Yo no estoy segura. Nunca mi padre la llama tía, solo lo usa para referirse a sus hermanas que viven en Hong Kong-respondió Sora trago profundo y cerró los ojos recordando la primera vez que vio a sus tías.

Hace 5 años, toda la familia había viajado a Hong Kong para el cumpleaños de la madre de Shaoran. Sora había visto pocas veces en su corta vida a su abuela debido a la distancia y las responsabilidades que ella tenía. Al llegar a la gran mansión de la familia Li, Sora corrió hasta la puerta siendo perseguida por su padre para que no causara problemas, mientras su madre cargaba a Tsubasa. Toco a la puerta para ser recibido, por el mayordomo de la familia.

-¿Quién es esta pequeña señorita?-dijo Wei pasándole la mano por la cabeza a la pequeña Sora sacándole una risa a la niña.

-Wei, gracias por detenerla-le dijo Shaoran a quien fue por un tiempo su único acompañante en Japón.

-Señor Li, me alegra mucho verlo y debo suponer que esta niñita debe de ser la señorita Sora. Has crecido mucho pequeña.-dijo Wei con su tradicional personalidad.

Sora entró a la mansión mientras su padre y madre conversaban con Wei en la entrada. La niña estaba sorprendida por el tamaño de la casa. Llego a una sala cómoda donde estaba una mujer alta con un vestido tradicional chino y un largo cabello negro. Como si pudiera presentir la presencia de Sora, la mujer se dio la vuelta y camino lentamente hasta la pequeña y se agacho para mirarla a los ojos.

-Disculpe por molestarla-dijo la pequeña Sora con pena que se reflejaba en lo rojo de sus mejillas.

-No tienes porque disculparte, en esta casa siempre serás bienvenida. Creo que aún no me recuerdas bien. Yo soy Yelan Li.

-Yo también mi llamo Li, aunque mi nombre es Sora-dijo inocentemente la pequeña, provocando algo inusual en la matriarca del clan, romper la fría imagen que transmitía y una leve risa.

-Sin duda eres hija de tu madre. Puedo ver que tienes el mismo don con las personas que ella y posees un destino similar. Has crecido mucho mi nieta-le dijo Yelan abrazando a la pequeña Sora. Al soltarla, Sora busco en una pequeña bolso que traiga una carta hecha por ella deseándole feliz cumpleaños con un dibujo.

-Gracias, Sora. Es muy lindo, iré a ver a tu padre y regresaré con algo para ti.

Apenas se fue su abuela, la niña recorrió la habitación y se puso de puntillas para ver la vista desde la ventana. Mientras miraba sintió como si varias personas la mirarán. Al voltear vio como 4 mujeres altas la rodeaban como si vieran la cosa más tierna y dulce del mundo. Dos de ellas tenía un largo cabello castaño claro, otra el cabello corto por encima de los hombros y la última un extraño peinado con una pequeña cola de cabello. Por una extraña razón, Sora se sentía rara y eso aumento cuando comenzaron a jalarle las mejillas, pasar por su cabello y rostro, abrazarla.

-¡Qué linda! ¡Es la cosa más tierna que he visto! ¡Es tan dulce que me la comería!-decían las mujeres suspirando viendo con las mejillas sonrojadas.

Toda esa atención y de esa forma no fue de mucho agrado para la pequeña Sora, quien no entendía la actitud de esas personas. Casi comenzaba a llorar cuando pareció su padre y madre y ella se escondió detrás de las piernas de su padre.

Poco después supo que esas cuatro mujeres eran sus tías, la hermanas de su padre. Eso ayudo a que Sora no se asustará y llorará aunque consideraba que se extralimitaban con su afecto. La actitud de ellas con Sora siempre fue la misma que la de la primera, a quien llamaban su pequeño pedacito de cielo. Con el tiempo, Sora entendía porque su padre suspiraba exhausto luego de que ellas aparecían.

Sora no dijo ni una palabra en todo el trayecto. Las chicas trataban de averiguar porque se puso tensa al recordar a su tía. Antes de entrar a la residencia Li, Sora se detuvo, respiró profundo y les dijo a sus amigas:

-Cuando les diga que suban a mi cuarto, háganlo lo más rápido posible. Digamos que mis tías son algo…especiales.

Las dos amigas se miraron extrañadas por la actitud de la Card Captor, así que se limitaron a entrar en la residencia de la familia Li. Sora caminaba lentamente, esperando en cualquier momento que alguna de sus tías saliera de la nada para recibirla. Miraba por cada esquina conforme avanzaba, sentía como que repetía la escena cuando encontró el libro con las cartas. Las chicas miraban con rareza a su amiga hasta que Kaori se hartó de ver a su amiga hacer el ridículo como si fuera un gato asustado.

-Es suficiente. Hemos enfrentado peores cosas con las cartas, vamos Megumi-dijo la pelirroja dirigiéndose al comedor donde vieron a los padres de Sora, su hermano y una mujer que por alguna razón se les hacía familiar.

-¿Tía Meiling?-dijo Sora entrando confundida y algo temerosa a la habitación.

-Sora, como has crecido-dijo acercándose para abrazar a una niña que no veía desde hace 2 años.

Meiling mantenía sus características distintivas como su largo cabello negro acomodado en dos moños con largas colas que caían sobre sus hombros y llegan a la mitad de su pecho. Tenía un vestido chino sin mangas de color rojo con detalles amarillos que llegaban hasta las rodillas.

-Que gusto verte y a tus amigas. Tú debes de ser la hija de Daidoji-dijo soltando a Sora y saludando a Megumi-y tú debes de ser la amiga de fútbol de Sora…Kaori, no es así.

-Sí, esa soy yo-en eso la pelirroja notó a cierto guardián volando hacia Sakura y Shaoran

-Hola Kero, que bueno verte. Te extrañamos hoy en la escuela.

-Un segundo, ella conoce a Kero-al oírla simplemente asintieron-entonces unido a eso y su personalidad valiente, decidida y a lo que escuche cuando entraron de luchar con las cartas.

Hubo un silencio incomodo, en que todos no entendían a lo que quería llegar hasta que Meiling puso su mano sobre el hombro de Kaori.

-Entonces tú eres… ¡La pobre desafortunada que libero las cartas!-todos, en especial Sora, no creían lo que dijo y casi caen al suelo por la conclusión de Meiling.

-No te conozco mucho, pero se nota tu valor y agallas. Debes ser una buena Card Captor. La última era una cobarde y algo torpe cuando la conocí-en eso Sakura sintió como si un balde de agua fría le cayera encima y bajo la cabeza al darse cuenta de la forma en qué la recordaba Meiling.

-Que suerte que no fue Sora quien las libero. No me lo tomes mal Sora, pero en eso eres completamente como tu madre. Eres algo miedosa y según recuerdo un poco torpe-al oírla Sora imitó la reacción de su madre- Con sólo saber que podrían estar las hermanas de tu padre aquí ya estabas como un gato asustado. No me imagino cómo sería si estuvieras frente a una carta sin Kaori.

Meiling se detuvo al ver que nadie respondía y había un inusual silencio. Kaori fue la única que con una sonrisa incomoda indicaba con el dedo hacia la derecha. Meiling se volteó para ver a Sora quien cabizbaja y sin levantar la mirada, le mostraba la llave mágica que tenía en su mano.

-Creo que hable un poquito de más, jaja-dijo Meiling para sólo escuchar en voz baja a Shaoran decir.

-No ha cambiado en nada-pensaba Shaoran.

Shaoran y Kero se encargaron de explicarle con más detalles como Sora se volvió la nueva Card Captor y sus hazañas con las cartas. A veces complementando con algunas fotos y videos que tenía Megumi. Por su parte, madre e hija no decían nada y dándole vueltas en su cabeza a lo que les había dicho Meiling con algo de cara de pena.

-Si entendí bien. Sora por curiosidad abrió el libro que Kinomoto ocultó en su propia casa. Al final Sora libero todas las cartas de la misma forma que lo hizo Kinomoto-dijo Meiling sin darse que le faltaba algo de tacto en su voz y se dio cuenta cuando las cabezas de las dos mujeres simultáneamente.

-Disculpen ambas-dijo Meiling tratando de animar a las dos mientras Shaoran, Kero y Kaori se llevaban la mano al rostro al no darse cuenta que lo hizo de nuevo

-A pesar de que Sora la libero desde entonces ha capturado-dijo Meiling haciendo un conteo con las manos- Once cartas, lo cual es asombroso.

-En realidad son doce-dijo Megumi.

-¿Atraparon una nueva carta?-dijo Shaoran

-Un segundo ¡Atraparon una nueva carta y no me avisaron!-gritó Kero

-Disculpa Kero-fue Kaori quien respondió-Sora nos contó hasta que llegamos a la escuela, pero te alegrará saber que se la ganó en las narices a Oliver.

-Eso es excelente, bien hecho Sora. Sólo me hubiese gustado verle la cara a ese mocoso molesto-dijo Kero.

-¿Quién es Oliver? ¿Sora acaso Oliver es el niño que le gusta a Sora?-dijo Meiling y allí si logro una reacción de la Card Captor.

-¡Jamás me gustaría ese niño arrogante y presumido! ¡Viene a decir que se quedará con todas las cartas de mi mamá y me subestima, llamándome incompetente y que tuve suerte con las otras!-dijo Sora enérgicamente.

-Tranquila Sora. Si tu madre hubiera sido así, tú y tu hermano no estaría aquí-en eso las tres chicas estaban confundidas y Shaoran se preocupo.

-¿De qué hablas tía Meiling?

-Nunca les hablaron de cuando Sakura era la Card Captor. Y que tu padre llegó de Hong Kong…

-Sí, eso lo sé. Papá vino de Hong Kong para ayudar a capturar las cartas.

-Bueno, no necesariamente fue así, Sora. Tu padre vino ya que las cartas se liberaron y él-mientras Shaoran tragaba profundo al ver que Meiling iba a delatarlo por su pasado, su hija intervino

-Ahh ya entiendo. Mi padre vino cuando apareció el mocoso tonto y arrogante que intentó quitarle las cartas a mamá que Oliver me dijo-Sakura, Kero y Meiling no soportaron la risa por más de un segundo, mientras que Shaoran se sonrojaba más.

-No entiendo la risa ¿Ustedes?-dijo Kaori a sus amigas.

-Yo tampoco. Ese chico debió ser igual o peor que Oliver por lo que entendí-Shaoran estaba rojo y en su interior quería conocer al británico para hacerlo pagar por contarle a su hija esa parte de la historia. Por su parte, su esposa trataba de animarlo.

-Jaja, Sora en verdad no sabes…que quien compitió… con tu madre fue…

-Hija, ¿Cuál fue la carta que atrapaste en la escuela?-preguntó Shaoran aprovechando que Meiling estaba recuperándose del ataque de risa para ocultarle la verdad a su hija.

-En algún momento se lo contaré, pero será bajo mis términos. No que Meiling hable de más-pensaba Shaoran.

-Esta es papá-dijo mostrándole la carta del Bosque-Era una carta tranquila. Creo que en verdad quería ver a mamá porque cuando la menciono la carta parecía decir gracias.

-Bosque fue una de mis primeras cartas y la utilice muchas veces. Creo que una de mis favoritas, aunque no se lo digas a las demás-dijo Sakura a su hija.

-Aunque tuve algo de suerte para atraparla-respondió la Card Captor con un tono depresivo.

-¿Por qué lo dices, Sora? Hasta ahora has hecho una excelente labor que me enorgullece-preguntó Kero

-Gracias. Pero, Oliver con su magia de fuego casi logra llegar primero a la carta. Tuve suerte que mis atajos dentro de la escuela le ganaron a su brújula. Sino él hubiera conseguido la carta.

-¿Magia de fuego? No me digas que ese mocoso utiliza fuerzas elementales-Shaoran casi gritaba al darse cuenta que él y Oliver tenían más cosas en común de las que le hubieran gustado a él.

-No estoy segura. Las piedras le permiten utilizar una magia elemental diferente. Sólo lo vi usar la piedra roja y su fuego era como si un dragón lanzará una bola de fuego-en eso Sora cruzo los brazos y miró a otra dirección al recordar-Era tan descuidado, casi quema la escuela con sus ataques contra bosque.

-Vaya rival que tienes Sora-dijo Meiling-Afortunadamente tu tía favorita te trajo un regalo desde Hong Kong para que te ayudes en tu misión-respondió Meiling buscando algo en su bolso.

-¿Sora, dijiste que su magia era como flamas de dragón?-preguntó Sakura a su hija.

-Sí, incluso así llamó a su hechizo.

-Eso ratifica lo que pensábamos Eriol y yo-pensaba Sakura en voz baja sólo siendo escuchada por su esposo.

En ese momento, Meiling gritó "Eureka" mostrándole a los presentes una extraña tabla. La tabla eran dos cuadrados uno sobre el otro de forma que dejaba ocho puntas. En el centro estaba el Tao, el símbolo del ying y yang; en las esquinas estaban los kanjis del oro, madera, fuego, tierra, nubes, lluvia y electricidad, así como líneas de adivinación.

-Shaoran, más te vale que esto sea el objeto que necesitaban porque costó mucho encontrarlo en la mansión.

-Esto era justo lo que necesitaba. Gracias Meiling-las niñas se acercaron para ver con más cuidado la tabla sin entender.

-Papá ¿Qué es eso?

-Sora, si ese mocoso usa la magia occidental; creo que es momento de utilizar la magia oriental en nuestro favor. Esta es el localizador de las cartas Clow creado por el mago Clow: El Rashinban

-Rashinban…significa en chino… ¡Brújula!-gritó Sora tomando la tabla sabiendo que ahora tenía algo muy poderoso de su lado.

-Siempre deteste esa tabla, pero parece que le sacaremos mucho provecho-respondió Kero recordando cuando la tabla era un dolor de cabeza en su competencia contra Shaoran por las cartas. No obstante, ahora la tabla estaba de su lado y no podía quejarse.

-Me alegro que les sea de utilidad ¿Shaoran aún recuerdas el conjuro para activarla? Tu madre me lo dio en una nota para dártelo si no lo recordabas-le preguntó Meiling mientras le entrega el papel a Sora quien lo leía.

-Por supuesto que sí. Sora cuando uses la tabla la primera vez di el conjuro en voz alta y, si funciona, con solo susúrralo bastará. Debes concentrarte en la carta y eso te guiará hasta donde está, siempre y cuando no extienda sus poderes en un área determinada y estés dentro de ella.

-Entendido. Ya tengo el hechizo y lo guardaré en mi teléfono para estudiarlo. Oliver no va a tener idea de que lo golpeo.

-Esa es mi chica-le respondió con mucho orgullo en su voz al ver que la posibilidad de que su hija estuviera con el británico eran tan improbables como que Kerberos odiará el dulce.

-Sé que es bueno lo de la tabla para Sora, pero mamá ¿Puedes explicarme por fin si tendré gemelos como hermanos?-en eso todos se sorprendieron al oír a Tsubasa y recordaron aquella conversación.

-¡No me digan que Sakura está embarazada y nadie me informó! ¡Shaoran, eres muy malo!-dijo Meiling actuando como si tuviera 10 años otras vez.

-Tranquila Meiling. Lo de la tabla no lo esperaba, pero la razón por lo que los reuní a todos fue para explicar aquella profecía que me dijo Eriol-todos estaban en silencio, querían saberlo lo antes posible, si habrían dos nuevos miembros en la familia-No creo que este embarazada si eso ocupaban saber. Los exámenes del doctor dijeron que era un cansancio acumulado por mis clases en la universidad. Sólo con dormir un poco ya estoy mejor.

Tsubasa y Kero soltó un gran suspiro de alivio al saber que la maestra de las cartas no tendría otro hijo/hija adicional. Sora estaba algo triste ya que le hubiere emocionado tener una hermana nueva.

-¿Entonces ya Hiragizawa y tú lograron entender esas palabras?-dijo Shaoran.

-Sí algunas las entendimos con base en los diferentes eventos que fueron sucediendo. En primera instancia, el demonio y el ángel hacían referencia a la carta del agua y la forma como Sora la vencería con Vuelo. Recuerdas que dijimos que parecías un ángel, allí fue donde entendí esa referencia.

Todos estaban sorprendidos al conectar los puntos entre esa experiencia con la profecía que Eriol dejo unos días antes. Al ver que nadie decía nada, Sakura continuó.

-El dragón creo que Sora ya debe de tener una idea de quien se trata-Sora frunció el ceño al saber que era de cierto rubio de mirada fría-el símbolo de su familia y su magia relacionado con dragones. Eriol investigo y parece ser que la magia de las piedras se relaciona con dragones elementales ratificando lo que pensábamos.

-¿Y qué hay con el fuego, la espada y los gemelos? También se relacionan con ese mocoso-esta vez fue Kero quien intervino.

-A decir verdad, dos de ellas tienen relación con que ver con alguien que esta acá-todos se miraron confundidos hasta que Sakura miró fijamente a Kaori.

-¿Yo? Lo dice en serio, señora Kinomoto-preguntó extrañada la pelirroja.

-Sí, el fuego y los gemelos tiene que ver contigo. El fuego es por tu personalidad que es activa e intensa, además tu cabello es la señal más clara. Los gemelos representan la unión, el vínculo entre personas, que como los gemelos es fuerte. Tú, Megumi, Sora y Kero son un equipo que puede completar la misión de atrapar las cartas pase lo que pase.

-Me alegra saber eso, pero disculpe señora. No faltaría entonces solo una predicción ¿La espada?-preguntó Kaori, allí es cuando se preocupo Sakura.

-La espada es la única que aún no estamos claros. En un inicio pensamos que también se relacionaba con la familia Blake. No obstante, creo que tiene que ver más con el otro significado de la espada-Sakura hizo una pausa para respirar y continuó.

-La espada significa ataque y agresión, al igual que una batalla. Si los gemelos hacían referencia a tu vínculo con Megumi y Kaori, la espada hace relación a tú y Oliver ratificando que están destinados a combatir por las cartas hasta el final. Hija, quiero que siempre recuerdes lo que te dije. No dejes que tu rivalidad se salga de control con él. Nunca sabes que como una persona es en verdad hasta que la conoces a fondo.

Hubo un silencio drástico en la casa. Shaoran y Kero entendían bien que Oliver y Sora compitieran por las cartas. Lo mismo había pasado con él y Sakura, aunque nunca llegaron a un nivel que pudiera ser descrito por la predicción de la espada. No obstante, a parte de las cartas, ambos niños representan polos opuestos. Magia occidental y oriental, la familia descendiente de Clow contra aquella que siempre busco superarlo. Por su parte, las chicas sabían que ambos eran como el fuego y el agua, pero que la rivalidad pudiera escalar a ese nivel, era entendible la preocupación de la madre de su amiga.

-Bueno, creo que ya es hora de comer lo que les prepare por mi visita-fue Meiling quien sabía que era mejor cambia el tema drásticamente-Será mejor que se laven las manos mientras preparamos la mesa, niños.

-Sí, tía Meiling-respondió Tsubasa jalando a su hermana quien estaba pensativa todo el rato.

La tarde con las amigas de Sora y Meiling transcurrió de forma tranquila, solo que Sora por momentos estaba perdida en sus pensamientos. Ya era tarde en la noche cuando casi todos estaban dormidos en la casa de la familia Li-Kinomoto, excepto una persona que estaba en la primera planta hablando con una persona por celular.

-Espero que al escuchar esto sepas porque necesito tú ayuda más que nunca. Debo de pedirte un favor que tal vez sea superior a tus responsabilidades normales. Protégela a ella y a él, evita que la predicción de la espada se cumpla.

La luz de la luna la iluminaba cuando escuchaba la voz del otro lado que haría lo que estuviera en sus manos para evitarlo. No obstante, la última frase que le dijo le recordó que aún había un riesgo.

-No olvides que hay un tercer guardián, aquel que guarda las estrellas.

Ya era fin de semana por lo que las niñas se reunieron en el parque Pingüino con Meiling para llevarla a recorrer la ciudad. Sabían que ella había vivido un tiempo en Tomoeda, no obstante algunas cosas habían cambiado en la ciudad. Además de las tres chicas y Meiling, en el bulto de Sora estaba oculto Kero con la tabla Rashinban.

-Espero que Sora se acuerde que estoy dentro de esta bolsa-en eso sintió un fuerte impacto y luego como el espacio dentro del bolso se reducía

-Sora, se olvido que estoy aquí. Por lo menos, me hizo caso de traer esa tabla si una carta se revela.

Kero nunca se imagino ni en sus sueños más locos que algún día tendría a su lado la misma tabla que Clow había creado para buscar las cartas. Guardián y brújula estaban juntos tras muchos años. Sin embargo, la nostalgia se detuvo cuando Kero sintió una extraña sensación. Era ligera, pero sin duda era una carta Sakura.

Las chicas y Meiling estaban descansando un rato en la cancha de fútbol de la escuela de Tomoeda, luego de recorrer parte de la ciudad y que Megumi les tomará fotos con Meiling. En la cancha, Kaori y Sora decidieron mostrarle a Meiling algunas de sus habilidades con el balón. Lanzaron los bultos a la gradería uno sobre el otro, olvidando que Kero estaba dentro. Megumi no se quedaba por fuera y hacia unos suaves pases a pesar de la diferencia de habilidades con la pelirroja y castaña. Al final, Meiling decidió intentar jugar, lamentablemente la primera vez que le llegó el balón se paro sobre el balón y cayó en el suelo, provocando las risas de las chicas.

-Creo que era más difícil de lo que esperaba

-Es normal que eso pase. Sólo hay que tener un poco de cuidado cuando el balón se acerca. Sora sabe muy bien lo de caerse por ponerse sobre el balón, no lo crees amiga… ¿Todo estas bien?

Sora ignoraba las palabras de Kaori ya que fijo su mirada en una extraña chica que estaba del otro lado del campo de futbol. Su vestimenta parecía salida de un videojuego de peleas ya que era un vestido azul con partes que desafiaban la gravedad. Tenía el cabello estaba en dos coletas a cada lado aunque era corto por el frente, similar al peinado de Meiling. Su piel era pálida como su cabello y emitía un leve brillo azul.

-¡Una carta Sakura!-las chicas se sorprendieron y miraron hacia donde estaba la carta, la cual Meiling reconoció inmediatamente.

-Es la Pelea.

-¿La Pelea?

-Recuerdo haberla enfrentado cuando tu madre buscaba las cartas. Es algo peligrosa y sus golpes son muy duros. Siempre busca oponentes fuertes para probar sus habilidades.

Como si la carta reconociera a Meiling, hizo una ligera mueca, movió la cabeza como si dijera "no" y desapareció rápidamente en dirección a la ciudad. Las chicas no perdieron el tiempo y la persiguieron, con la excepción de Kaori y Megumi quienes fueron por los bultos para traer a Kero y la cámara.

-¿Qué extraño por qué no quiso desafiarme a luchar? La vez anterior atacaba a cualquiera en su camino.

-Las cartas han cambiado un poco su comportamiento comparado cuando mamá las busco. Tía Meiling, ¿cuál fue el resultado cuando enfrentaste a Pelea?

-Ella ganó-dijo rápidamente Meiling tratando de no perder el rastro de la carta, la cual estaba ahora en los tejados.

-Quizás no quiera luchar porque te gano en el pasado. La personalidad de esa carta parece ser muy orgullosa porque me recuerda a alguien que es exactamente así.

En un momento, la Pelea saltaba del tejado a otro de una casa y luego corrió por un delgado muro para saltar de una pared a otra para cruzar al otro lado de un muro perdiendo a Meiling y Sora. Al darse cuenta que era el otro lado de un callejón sin salida, Sora siguió por la acera y doblo en una esquina para llegar a un camino que la llevaba directo hacia donde la carta se dirigía.

-¡Auch!

En eso Sora choco contra alguien que también estaba corriendo. Ambos cayeron sentados al suelo sin ver el rostro del otro.

-Lo siento no vi por donde iba-respondió Sora pasándose la mano por la cabeza tras el golpe

-Más bien fue mi culpa, disculpe señorita. Ya le ayudo a levantarse-dijo con quien había chocado con un tono caballeroso aunque algo familiar.

Cuando Sora alzó la cabeza para ver quién era, ella y el chico con el que chocó se sorprendieron bastante.

-¡¿Oliver?!

-¡¿Li?!

Ambos se alejaron uno del otro y se pusieron de pie rápidamente para mirarse fijamente como si estuvieran retándose. Sora al verlo con cuidado noto que aparte de estar usando una camisa de manga corta azul con cuello blanco y el escudo de su familia, tenía en su mano su reloj mágico.

-Ya decía que era demasiado bueno para ser cierto que hubiera una carta y no estuvieras cerca-dijo Sora

-Lo mismo digo-dijo Oliver mirando a otro lado con algo de molestia en su codo por la caída.

-¡Sora! ¡Sora!-los dos niños se voltearon para ver como llegaban Kaori, Megumi con Meiling. Esta última miró con cuidado al niño que estaba junto a su sobrina hasta que Kero salió desesperado de la bolsa buscando aire.

-Genial, ahora está el muñeco parlante y pensaba que sería un fin de semana tranquilo-dijo Oliver cruzando los brazos.

-Demonios, una nueva carta y también toparnos con el mocoso europeo. ¿Cuál carta es?

-Pelea-dijeron Sora y Oliver al mismo tiempo, lo cual le causo una pequeña risa a Meiling al ver la interacción de los dos.

-El problema es que la perdimos de vista y no sabemos ahora hacia donde huyó-Kero iba a decir algo cuando Oliver comenzó a alejarse.

-Li, creo que es hora de que te devuelva el favor de la escuela. Por la distancia no creo que seas capaz de rastrearla carta. Afortunadamente, yo tengo mi brújula. Espero que puedas encontrarme cuando haya derrotado la carta. See you soon-en ese momento Oliver comenzó a correr buscando a Pelea.

-¡Ese niño!-dijo Sora comenzando a molestarse por su encuentro con Oliver.

-Sora, creo que es hora de que usemos la Rashinban. Aún recuerdas el conjuro-dijo Kero volando para ponerse frente a Sora y enfocarla en la carta.

-Sí, Megumi puedes dármela por favor-la ojiazul asintió sacando la tabla de la mochila de la Card Captor y de paso poner su teléfono a grabar la acción mientras Sora se concentraba antes de decir el conjuro.

-Dioses de los relámpagos y de las tormentas eléctricas que dominan los 5 elementos, las cuatro direcciones de los poderes sagrados, muestren con su rayo de luz la dirección de donde aquella carta que estoy buscando ahora-en ese momento dos pequeñas esferas aparecieron en el tablero y un brillo de luz salió del tablero.

-¡Así se hace Sora! Ahora vamos por esa carta que quiero ver la cara de sorpresa del mocoso cuando nos vea llegar.

Oliver llego a una especie de plaza con varias maquinas de ejercicio y áreas diseñadas para practicar artes marciales. Algunas personas estaban corriendo alejándose de la zona, cargando a una persona que seguramente estaba noqueada por tratar de enfrentarse a la carta. Cerca de una estructura metálica, vio a la carta que corrió frente a su casa. Se acerco decidido poniéndose su guante y sacando una esfera de metal con un cristal la cual se convirtió en el báculo de Oliver.

-Sé que es injusto que uso un arma en esta batalla, pero debo ganar sí o sí-en eso convirtió el báculo en su forma de espada y se enfrentó contra la carta.

Pelea hacia que Oliver usará todas sus habilidades como espadachín para defenderse de la velocidad y fuerza de los golpes que recibía de la carta. También hizo que se diera cuenta que se había cortado el codo contra la acera y se había lastimado el codo y la rodilla cuando choco con Sora. El dolor le impedía flexionar el brazo, por lo que retrocedió y saco una piedra amarilla para ponerla en el guante. El cristal del mango de la espada cambio a un tono dorado.

-Relámpago blanco-Oliver agitó la espada soltando unas descarga eléctrica que Pelea esquivo.

-No es posible-en eso la carta se acercó conectando varios golpes en la rodilla y pecho de Oliver provocando que este se arrodillará y su espada se cayera. Justo antes que la carta atacará de nuevo vio como Sora y sus amigas llegaban a la zona distrayendo a la carta apenas para que Oliver retrocediera y se pusiera de pie.

-Sora, yo me encargaré de la carta, activa el báculo mágico y cuando te indique séllala-dijo Meiling acercándose hacia donde estaba Pelea y Oliver.

-¿Tía Meiling, estás segura de esto?

-Por supuesto, en parte siento que es una segunda oportunidad tras tantos años de haber enfrentado a esa carta y quiero la revancha.

Meiling aceleró y lanzo su primer ataque a la carta, el cual fue una patada. Oliver aprovecho la oportunidad para tomar su espada y esperar el momento adecuado para usar de nuevo su relámpago blanco.

Meiling esquivaba y detenía los ataques de la carta e incluso lograba golpear a veces. Se notaba porque en Hong Kong tenía dojos y era una maestra en artes marciales. No era como cuando era niña y perdió contra Pelea.

Al mismo tiempo, Pelea estaba enfocada en Meiling y se dio cuenta que el chico con la espada estaba preparado para atacar, por lo que se acerco a él mientras luchaba usando a Meiling como barrera entre ella y el niño. En un momento, lanzo una patada voladora que Meiling esquivó pero impacto a Oliver provocando que soltara la espada y se deslizará por un camino empedrado.

-¡Oliver!-dijo Sora preocupada, extrañamente, por el bienestar de su rival.

-Sora que esperas para usar el báculo-dijo Kero, a su vez Kaori y Megumi fueron hacia donde estaba el británico para ayudarlo.

-Llave que guardas el poder de las estrellas, muestra tu verdadera forma ante Sora, quien aceptó esta misión contigo. ¡Libérate!

Ya con el báculo se acercó a su tía Meiling quien al verla por un instante le pareció ver a Kinomoto con el báculo y Kero a su lado. Al volver a la realidad, la carta de la Pelea estaba muy cerca por lo que sólo bloqueo el ataque para no recibir mucho daño.

-¡Tía!

-Estoy bien Sora, rápido usa una carta para inmovilizarla y séllala.

Pelea vio a la Card Captor y fue hacia ella, pero a diferencia de Sakura cuando la enfrento, Sora estaba lista y no parpadeo cuando activo su nueva carta.

-¡Bosque!

Del suelo brotaron unas gruesas ramas de árbol del suelo que provocaron que Pelea saltara hacia atrás solo para ser recibida por otras ramas que la atraparon e impidieron que hiciera cualquier movimiento.

-Regresa a la forma humilde que mereces. ¡Carta Sakura!

La carta de la Pelea fue arrastrada hacia el báculo para volverse de nuevo en carta y caer lentamente en la mano de Sora quien celebro su victoria. Su tía Meiling se acercó y le dijo:

-Creo que me equivoque cuando dije que eras miedosa. En eso, también te pareces a tu madre. Cuando hay una carta en acción siempre encuentran la forma de salir adelante y superar sus miedos.

-Gracias tía Meiling. Parece que al final le ganaste a la carta.

-En realidad digamos que fue un empate, si no fuera por ese niño rubio tal vez hubiera tenido una mejor batalla.

-¡Oliver! Me olvide de él-en eso recordó la caída que tuvo y se dirigió con Meiling hacia donde estaba el niño, quien ya estaba de pie limpiándose de la tierra que tenía su jeans tras la caída.

-¿Oliver, estás bien?-preguntó Sora.

-Estaría mejor si no me hubieras interrumpido, cuando ya tenía la carta-dijo Oliver cubriéndose con cuidado su codo que se raspó más por el aterrizaje sobre las piedras.

-Aún no sé porque me preocupé porque estuvieras bien. Por lo menos, tengo esta carta y tú no-Sora se preparaba para decir algo más y presumirle su victoria en su cara al británico cuando vio que el codo del chico estaba herido y con un poco de sangre-Siéntate.

-¿Qué dijiste, Li?

-Que te sientes. Kaori pásame mi bulto, aún tengo unos vendajes y alcohol en caso de que me lastime jugando fútbol. Puede ser que no te soporte Oliver, pero estas herido. Tengo algo de culpa ya que tropecé contigo con la carta y creo que allí te lastime. Ahora estira el brazo y no te pases de listo para tomar la carta.

-Esto no cambia nada entre nosotros. Aún te venceré por las cartas.

-Lo sé y ahora hazme caso que mi oferta expira en los próximos dos minutos y después te mostraré la carta que te gané.

Oliver solo acepto y miro a otro lado aceptando la ayuda de su rival. Meiling se quedo un poco atrás viendo como Sora atendía el codo de Oliver, quien orgulloso aceptaba la ayuda de mala gana y Megumi grababa con Kaori la escena en su teléfono.

-Sora no sólo heredo las habilidades de su madre, sino también su corazón. Sakura, tu hija cumpla lo que te pidió de no olvidar buscar la bondad de las personas. Aunque estoy también tiene el carácter de su padre por lo que esa rivalidad será interesante. Esa profecía de la espada quien sabe si se cumplirá, no obstante Sora creo que es cambiar el destino con sus propias manos como tú lo hiciste.

Gracias a todos por sus comentarios y reviews del capítulo anterior. Me gustó ver que les agrado la rivalidad de Sora y Oliver, esperen mucho más de esos dos en los próximos capítulos. Allí está la explicación de la profecía de Eriol, la cual da unas cuantas pistas de lo que vendrá. Felicidades a lapse of inspiration, quien acertó con respecto a que la profecía involucraba a Sora y Oliver.

En el próximo capítulo, otra tía de Sora la llevará a ella y sus amigas a una fiesta de disfraces donde parece que un fantasma esta acechando el lugar. Espero tenerlo antes del 31 de octubre para que calce con Halloween el episodio. Nos vemos pronto y comenten sus opiniones al respecto del capítulo.