DATOS:
IZANAMI NAKATSUKASA.
EDAD: 26.
FAMILIA: HIROKI, YUKINO Y LUCÍA NAKATSUKASA.
ESPECIA: DEATH.
LE GUSTA: LA ENSALADA DE FRUTA.
NO LE GUSTA: MC GEER
- Una lacrima de vida sólo explota cuando la persona la quiebra o...muere.
Sinbad mostró una cara de preocupación y horror.
- ¿Qué?
- Pero, no creo que Kougyoku-san haya muerto, la de Lu-san y Ur-san siguen vivas - dijo Shion viendo las gemas seguían brillando.
- Ur... - murmuro Hakuryuu, apretó sus puños - ¡Hay que empezar una búsqueda! ¡Ya! - todos miraron a Hakuryuu preocupados. Morgiana y Alibaba posaron sus manos en sus hombros.
- Está bien. Encontraremos a Lucy, Ur y Kougyoku...no te preocupes - aseguró Alibaba decidido.
- No lo entienden...puede que Ur sea como sea, pero ella es la primera persona que se acercó a mí sin siquiera saber quién yo soy..la primera...de la que me enamoró - entrecerrró su mirada sonrojado.
- Lo entiendo, por eso digo...que todo estará bien.
Sinbad y los demás pasaron por la ciudad y una mujer con capa rió de la nada captando un poco la atención de Kouha.
- Parece que las hermosas Death y la joven princesa Ren Kougyoku ha caído presa de Tártaros...pero se dicen que fueron rescatadas por unas personas... - dijo la anciana, Sinbad, Kouha y Hakuryuu escucharon eso y se pusieron alerta.
- Señora, ¿qué ha dicho? - pregunt Kouha tomandola brutamente de las ropas. Ella sólo se rió y lo miro.
- Pues sabe... la princesa Ren Kougyoku, Lucia Nakatsukasa y Ur Fullbuster fueron secuestradas por Tártaros...pero se dice que fueron liberadas por unas pesonas quienes se las llevaron...la causa del secuestro fue...el hijo que lleva en el vientre la princesa, ¿cierto...Rey Sinbad? - la mujer sonrió de medio lado.
- ¿Quién... es usted? - pregunto Yuuki fríamente.
- Jeje...yo sólo soy una ancina que lo sabe todo...pero sabes Rey, deberías darte prisa encontrar a tu princesita... parece que a Mc Blood le a gustado la chica y que lleva un bebe necesario para Tártaros...no tardarán en encontrarlas, ya que el poder que contiene ese niño es muy grande...es como tú...su padre...ya que si tiene suerte...él también será un colapso en el mundo - dijo la anciana sorprendiendo a Nowaki.
- ¡¿Colapso en el mundo?! - grito sorprendido.
- ¿De qué te sorprendes Clow? - dijo burlona, él frunció en el ceño - Pero lamentablemente, no poseerá ni Nirvana, ni Death-Time, un nuevo colpaso en el mundo nacerá - se alejó de Kouha y se fue caminando.
- Sabe mucho, ¡díganos dónde está la princesa! - pidió el Rey Sinbad.
- Para ser un conquistador de 7 Dungeon's y no puedes encontrar a una chica tú solo...vaya... - dijo con ironía - Pero te ayudaré - sonrió la vieja - En este momento esas tres están en la Isla Nova... ya deberías saber cual es... - Sinbad Pensó.
- Ah...ese lugar...ya he estado ahí, lo conozco... - dijo Masrur, Ja'far asintió.
- Claro, fuimos ahí una vez... - murmuro el albino.
- Pero tienen que darse prisa...pues sus memorias están en peligro... - dijo la anciana y desapareció en un parpadeo.
- ¡Qué vieja más rápida! - dijo Alibaba con una gota en u sien.
- ¿"Sus memorias están en peligro"? ¿Qué quiso decir con aquello? - murmuro Morgiana un poco intrigada.
- No lo sé...sólo sé que con ese aviso debemos darnos prisa - dijo Sinbad ya preocupado. Los chicos que lo acompañan asintieron , ellos usaron un Barco grande para dirigirse hacía la llamada "Isla Nova"
- ¡Hay está! - exclamó Marga señalando una isla y todos bajaron del barco, al llegar a tierra firme.
Una vez bajaron empezaron a recorrer la isla, que parece un bosque tropical. Con animales exóticos y peligrosos.
- Wow... - murmuro Shion junto con Nowaki mirando el lugar.
- ¡¿Quiénes son vosotros?! - dijo una tribu armada rodeando a los 29 de Reim.
- ¡Miren! ¡Es el Rey Sinbad! - dijo el más viejo de ellos y Sinbad sonrió.
- ¡Carlo-san! ¡Qué gusto volver a vernos! - saludo Sinbad sonriendo. La tribu bajo sus armas. Los chicos fueron llevados a la tribu hacía ( ) líder.
- ¡Kya! - chilló una mujer de la edad de Sinbad, vestida de joyas y diamantescon telas fnas, pero parecido al que usan las mujeres de su tribu, tiene el cabello negro y ojos verdes y una enorme belleza física.
- Reina Cleo, es un gusto volver a verla - dijo Sinbad con una sonrisa jovial. La mayoría de los jovenes, menos Alibaba, Masrur y Ja'far, se sonrojaron por la belleza de la mujer. En cambio Marga, Shion, Natsumi y Zora llevaron sus manos a sus diminutos pechos haciendo la comparación.
- ¡Lindo Sinbad...! - decía sonrojada la mujer abrazándolo.
- Cleo necesito su ayuda, estamos buscando a unas chicas que probablemente esten en está isla - dijo Sinbad más serio. La mujer se alejó un poco.
- Ya sé...te refieres a aquellas tres, una de las princesas del Imperio Kou, a ver...¿cómo eran que se llamaban? - murmuro llevando su mano hacia su mentón - ¡Ah! ¡Sí! Ren Kougyoku, Lucy y Ur,¿cierto? - dijo la mujer recordando y todos asintieron.
- ¡¿Ellas están aquí?! - preguntó apresurado Hakuryuu. La mujer asintió.
- Unas personas las trajeron aquí...nos dijeron que debiamos mantenerlas ocultas y protegerlas...pero la princesa...no actúa como una princesa desde que despertó - dijo Cleo y los demás ladearon la cabeza sin entender
- ¿Qué quieres decir? - preguntó Kouha cofundido. Cleo los llevo hasta un lugar donde se ven jugar muchos niños.
Hay pudieron ver a las tres chicas. Haciendo cosas como malabares. Lucy -la cual lleva un corto vestido negro holgado de tirantes- está de cabeza jugando con unas cuchillas pequeñas. Ur -que lleva un vestido por las rodillas azul claro- da varias volteretas y cada vez que lo hace figuras de hielo aparecen. Kougyoku tiene sus brazos a los lados y una pierna alzada hacía atrás usando su pierna derecha como soporte para su cuerpo, con unos palos soteniendo unos platos de oro en cada mano y en su pie libre.
Los niños aplauden felices, y la princesa cambió de posiciones sin dejar caer ningún plato, Lucy cada vez usa más cuchillas y Ur crea hasta animalitos de hielo que se mueven. Las tres se pusieron de cabeza.
Lucy lanzó las cuchillas y dio una super voltereta dejando ver ligeramente sus bragas. Ur se quejo del mismo modo y escribió algo con hielo y al igual que Kougyoku sus vestidos bajaron lentamente.
- ¿Eh?- dijeron los hombres mirando, pero Sinbad, Hakuryuu e increíblemente Kouha les taparon los ojos con una roja vena en su frente.
- ¡No miren! - reclamaron enojados con dientes de tiburón. Los tres corrieron hacia las chicas y las tomaron como saco de papas arreglando sus vestidos, luego las depositaron de nuevo en el suelo sacudiendo sus ropas.
- ¡Princesa, ¿cómo...?! ¡Usted no debería hacer esa clase de cosas! - dijo mirándola fijamente.
- ¿Solo Kougyoku? - preguntaron los otros dos. Las tres chicas se sonrojaron notablemente y se alejaron nerviosas, se abrazaron temblando notablemente.
- ¿Q-Q-Q-Quiénes... s-s-son v-v-vo-vosotros? - preguntaron temblando muy sonrojadas. Todos abrieron sus ojos sorprendidos.
- No recuerda a Sinbad-san... - susurro Roromiya junto con Zess y Rokuro. Olvidándose de Hakuryuu y Kouha, que entraron en shock.
- ¿Qué están diciendo? Soy Sinbad...¿eh? ¿No me recuerdas? - preguntó Sinbad con la cara pálida, rayas depresivas y los ojos bolitas.
- ¡Shotto! ¡Shotto! ¡SHOTTO! ¿No-me-recuerdas-rubia? - dijo rápido y desesperado Kouha sacudiendo a Lucy muy rápido. Kouen y Koumei se extrañaron por aquello.
- ¿U-Ur...? ¿No me recuerdas? - dijo preocupado Hakuryuu tomándola de los hombros.
- Hmp.. - emitieron viéndolos. Se acercaron con cierto recelo y sonrojadas, lo miraron fijamente y sus cabezas estallaron por el sonrojó - ¡N-No te recuerdo! - saltaron y se escondieron detrás del anciano, una detrás de la otra.
-Es muy guapo...no sé por qué mi corazón lete tan fuerte cuando estuve cerca de él... - pensó la princesa con intriga mirándolo desde detrás del anciano.
-Esa persona...pese que no la conozco...me inspira cierta confianza... ¿por qué mi pecho...? - pensaba Lucy sonrojada con la boca echa un sinfín de curvas.
- ¡¿P-Por qué...?! - pregunto preocupado Hakuryuu, pero con una mirada muy triste.
-¿Por qué haces una mirada tan triste? ¿Por qué... - Ur llevó su mano a su pecho con una presión muy fuerte -...me duele tanto verte a los ojos?
- Bueno...cuando esas personas nos las trajeron, ellas tenían un golpe en la cabeza..e incluso sangraban por esa herida - el anciano señalo las frentes de las chicas que están vendadas - ...probablemente este golpe causo la perdida de memoria...no recuerdan quiénes son, que una es una princesa... sólo recordaban sus nombres... - contesto el anciano. Esto causó la preocuación de Sinbad.
-...si ella fue golpeada...entonces...
- Oh... si lo que te preocupa es el hijo que la princesa espera, no hay de que preocuparse...la reviamos con magia y nos sorprendimos al enterarnos que está embarazada...pensamos que tal vz el bebe estuviese en peligro. Pero ese pequeño es muy fuerte jejeje, esta sano y salvo y crece perfectamente bien - sonrió el ancinao, eso alivio mucho el corazón de Sinbad y el Rey mostró una sonrisa.
- Gracias por cuidar de ella - agradeció el Rey - Pero debemos llevarnolas de regreso... o sus hermanos podrían matarme, esas chicas podrian matarme, creo que todos podrían declararles la guerra - dijo Sinbad serio señalando detrás de él.
- No hay problema - asintió el vejo -...Pero...si la ellas se niegan seria un gran problema, ya que como perdió la memoria no conocen a nadie más que a nootros - decía el viejo acariciándose la larga barba blanca. Ja'far y Yuuki le dieon la razón.
- Tiene razón... entonces Sinbad, Hakuryuu y Kouha deberan convencerla de venir con nosotros - dijeron Yuuki, Ja'fa y Yukino.
- ¡¿Qué?! ¡¿Y-Yo?! - dijeron señalándose a sí mismos.
- ¿Quién se emborracho y desfloro a la princesa? ¿Por culpa de quién la princesa ahora es perseguida por estar embarazada? ¿Quién enamoró a Ur? ¿Quién se metió en el corazón de Ur? ¿Quién mandó a cierto príncipe a hacerse el mejor amigo de Lucy? ¿Qué principe es el que está más desesperado por que Lucy lo recuerde? - decían los tres y ellos tres se hacían más pequeños y más pequeños.
- E-Está bien...pero no digan más... -decían con un notable sonrojo de vergüenza. Sinbad suspiro y se acercó a Kougyoku.
- ¿Querrías dar un paseo conmigo? Me gustaría hablar con usted, disculpe mi comportamiento hace un momento - decía amablemente extendiéndole la mano como todo un caballero. La portadora de Vinea lo miro con tímidez.
- ¿Por qué me tratá como princesa? - pensó confundida - S-Sí...acepto... - dijo sonrojada y salió detrás del anciano y tomo la mano de Sinbad con cierto miedo, pues su mano temblaba un poco, Sinbad agarró su mano sintiendo su cálidez.
- Bien, vamos.
- ¡E-Espera! ¡No podemos dejar a Kou-chan sola! - dijeron Lucy y Ur nerviosas. Hakuryuu y Kouha se miraron, las tomaron de la cintura y desaparecieron - ¡Sálvenos!
- ¿Eso funcionará? - pregunto Zora señalando a los dos principes.
- Si sólo perdieron la memoria, sus personalidades son las mismas - dijo chibi Hiroki.
Sinbad se llevó a la princesa a caminar por el bosque en su parte más segura, donde hay muchas frutas y animales lindos. Que por cierto, están encima de la cabeza de Kougyoku y juegan en su cabello, pero a ella no parece afectarle.
- Esto...usted es un Rey, ¿cierto...? ¿Por qué quiso traerme hacía acá...? - pregunto ella tímidamente, su personalidad ha cambiado muho por la perdiad de sus recuerdos. Sinbad la miro y tomo un respiro.
- Si te dijera la verdad querrás matarme... - rió el hombre - Por eso lo único que te pudo decir es... - se volteó y le tomo la mano - ¡Yo el Rey Sinbad, conquistador de 7 laberintos y amo de 7 Djinn's...! ¡Quiero a ti, la princesa Ren Kougyoku que seas mi sposa! - pidió seriamente.
- ¿Esposa...? ¿...Princesa...? - susurro sonrojada y muy sorprendida - ¿...De qué hablas...? Yo no soy...ninguna princesa...
- Sí lo eres...estoy seguro de que cuando tus recuerdos sean recuperados lo recordarás... - dijo Sinbad mirándola fijamente. La chica se alejó de Sinbad temblando un poco.
- ...L-Lo siento...pero no puedo casarme con alguien a quien no conozco...además soy vulgar... - dijo ella bajando la mirada.
- ¿V-Vulgar? - tartamuedo Sinbad pensando en lo peor.
- Sí...el abuelo Carlo me dijo que estoy embrazada... - dijo caminando dándole la espalda - Ni siquiera sé quién es el padre...o si esto fue un producto de alguna violación... - dijo y Sinbad se altero.
- ¡NO FUE NINGUNA VIOLACIÓN! - grito en sus adentros, pues no pidía revelar la verdad aún - Aunque si lo fue por un lado, pero tú me correspondiste, ¡nunca te negaste! - pensó recordando.
- O...probablemente Ur-chan, Lu-chan y yo vendimos nuestros cuerpos por dinero y somos prostitutas...no lo sé... - dijo negando con la cabeza. Sinbad no soportó más y la agarró de los hombros girándola.
- ¡Deténgase por favor! - pidió él casi enojado.
- ¿Rey...Sinbad? - susurro sorprendida y sonrojada.
- Realmente no me importa lo que usted piense que fue...pero le aseguro que usted no es nada de lo que está diciendo...y con el matrimonio... entiendo que cree que recién me conoce...lo comprendo...pero le aseguro que tu y yo nos conocemos desde hace mucho...por eso vine a pedirle matrimonio...
La princesa lo pensó un poco.
- Hmp...no, no, no puedo. Lo siento, aún no te conozco lo suficiente... - dijo ella negando con la cabeza y disculpándose, Sinbad cerró los ojos suspirando.
- Entonces...haré que me conozcas bien - dijo él sonriendo jovial. La princesa sonrió.
- Él es muy amable - pensó ella más tranquila - Por cierto viejo - dijo la princesa. Sinbad se congeló por eso. Bien, ¡Sayaka es como su sobrina!
- ¿V-V-Viejo?
- ¿Verdad...?
- ¡TENGO 29! - dijo reclamando él y la princesa lo miro más de cerca.
- Oh... si eres joven... lo siento, últimamente mi vista está borrosa - dijo limpiándose los ojos.
- Vista borrosa...ah...¡¿te ha picado algún insecto?! - pregunto preocupado.
- Sí...hace poco...un insecto raro me pico a lo que caminábamos...uh... me siento...rara... - su cuerpo se iba al suelo cayendo casi de rodillas dando a entender que se había demayado. Pero Sinbad la agarró rápidamente.
- ¡Princesa! - Sinbad notó que la princesa está caliente, a lo que le toco la frente - ¡Esto es malo! - la tomo como lo que ella es y se la llevo lejos del lugar hacía la tribu.
- Esto...
- ¿Sí?
- ¿Podría bajarme, príncipe? - preguntó con una gota en la sien.
- Ah, lo siento - Kouha bajó a la chica de su hombro, las piernas de ella temblaron un poco, cosa que Kouha notó - ¿Te duelen las piernas?
Ella sonrió de una manera extraña, rascó su nuca un poco nerviosa.
- Es que desde que desperte...no siento ninguna parte de mi cuerpo - dijo con una sonrisa. Kouha abrió sus ojos sorprendido. ¿Qué acaba de decir?
- ¿Qué?
- Me cuesta un poco moverme, puedo sentir calor y frío - ella miro sus manos - pero...no siento mis huesos o cosas así...¿es raro, no? - sonrió de forma dolorosa.
- No es raro - le revolvió el cabello con ternura - Me parece algo único - Lucy se sonrojó notablemente, y comenzó a temblar un poco. Esa persona le hacía sentir cosas extrañas...pero en el fondo sentia que todo aquello que él le hacía...todo...le parecía tan conocido...tanto que dolía.
- Duele... - murmuro, Kouha la escuchó. Ella llevó sus manos a su pecho como si le doliera mucho - ¿Por qué tu logras que me duela tanto el pecho? - preguntó con un tono quebradizo - Tú no sabes quién soy, qué soy... yo... - él se encogió a su altura y besó su frente con cariño, ella se exaltó dejando caer un poco sus lágrimas.
- Es porque tu eres especial...
- ¡Princesa! - resonó en sus oídos.
- ¡¿Kou-chan?! - ella comenzó a correr y Kouha la siguió.
- ¿Entonces...? - preguntó con cierto recelo.
- Que tu y yo nos conocemos desde hace un tiempo, ¿en serio te cuesta creerme? - pregunto Hakuryuu.
- Sí.
- Esa parte tuya no cambia - una gota corrió por su sien.
- ¿Qué lado? - pregunto nerviosa. Él sonrió levemente y no pudo evitar abrazarla. Ella se sonrojó notoriamente y tembló del mismo tono - ¿P-Príncipe? - preguntó muy nerviosa.
- Por favor... - presionó su cuerpo con el de ella, los ojos de Ur se abrieron un poco - Déjame permanecer de este modo, te lo pido - su tono se quebró un poco. Ur sintió un gran peso en su pecho...
- ¿Por qué...? - llevó sus brazos correspondiendo el abrazo de Hakuryuu que abrió sus ojos - A pesar de que no sé quién eres... ¿por qué me duele tanto ver esa mirada tuya? ¿Por qué...? - los ojos de Ur se inundaron en lágrimas - Mi pecho late con tanta fuerza...- las lágrimas desbordaron de sus ojos, Hakuryuu sintió un dolor en su pecho por oirla llorar. Acarició su cabello y se acercó a sus labios hasta que el cuerpo de Ur se desplomo entre sus brazos.
- ¡Ur! ¡Ur! ¡Ur! ¡¿Qué te pasa?! - dijo desesperado. Toco su frente de nuevo tiene fiebre. La tomo como a una niña pequeña y paso sus piernas por su espalda y escuchó su agitada respiración para comenzar a correr.
- ¡Ayuda! - grito Hakuryuu llegando.
- ¡Viejo Carlo! - llamó Sinbad.
- ¡Kou-chan! ¡Ur! - grito espantada Lucy.
- ¿Qué tanto alboroto? - preguntó el anciano.
- La princesa ha sido picado por una Viuda Negra*, ¡necesitamos un antídoto! - dijo un poco desesperado Sinbad. Hakuryuu se quedo en blanco y no dijo nada, él mismo atendería a Ur y se abrió paso a una de las cabañas.
- Sí...aún me quedand algunos ingredientes así que prepararé uno rápido, ¿me ayuda Señorita Lucy?
- ¡Sí! - ambos se fueron.
- Gracias.
5 minutos después.
La princesa Kougyoku está recostada en una cama. Sinbad cuidando de ella vigilándola, ya le habían dado el antídoto sí que se recuperaba lentamente. Mientras que Ur es cuidada cuidadosamente por Hakuryuu y Lucy. La Reina Cleo se acercó a Sinbad.
- ¡Sinbaaaad! - dijo ella melosamente abrazándolo por la espalda.
- Señorita Cleo - dijo sonriendo.
- Lindo Sinbad... ¿Cuánto tiempo te quedarás está vez? - preguntó ella sonrojada mirándolo.
- Hasta que la princesa se recuperé - dijo él y ella hizo una mueca.
- Jo... sólo te preocupas por la princesa...¿y yo? ¿Qué acaso no me extrañaste? - pregunto ella en un tonito sensual. ¿Cómo olvidarla? Si la reina Cleo le dio una "despedida" inolvidable.
- La eché de menos - dijo sonriendo. Cleo no se resistió y tomo a Sinbad y lo besó. Justo en ese momento el antídoto había hecho efecto y la princesa abrió sus vacíos ojos y miro aquella escena.
La princesa no podía saber por qué, pero...le dolía mucho, demasiado. Algunas lágrimas se le escaparon, algo se rompió en ella y revivió volviendose rojo. Se levantó y Sinbad y Cleo se separaron.
- ¡Señorita Cleo! - reclamó Sinbad.
- ...Eres un maldito... - murmuro la princesa con el rostro sombrío y un tono frío, sus piernas comenzaron a temblar.
- P-Princesa...déjeme explicarle, por favor... - pidió Sinbad desesperado. Kouha, Lucy, Ur y Hakuryuu entraron para vercomo seguía la princesa.
- Oe, oe. ¿Por qué le das explicaciones? Tú y ella no tienen nada - reclamó Cleo enojada.
- Eres un maldito Sinbad, después de que me pediste matrimonio te atreviste a besarle delante de mí... fui estúpida al pensar...que eras una buena persona...¡y más estúpida al quererme imaginar que tu fueses el verdadero padre de mí hijo! - vociferó ella apretando la falda de su vestido, temblando, dolida y furiosa. Sinbad y los chicos se sorprendieron por lo último que dijo ella.
-Ella quería que yo fuese el padre aún si no sabía que lo soy - pensó Sinbad - Princesa... - susurro.
- ¡¿Qué te pasa niñata?! No sueñes mucho mocosa, Sinbad sólo se fija en mujeres maduras y bien desarrolladas - incitó con burla mirando el peho de la princesa, que no está tan bien dotadoomo el de ella. La princesa bajo la mirada, la gema que tiene en su pecho volvió a brillar. Tomo el contenedor metálico de su cabeza.
- Reina Cleo...le agradezco que me haya permitido estar aquí en su tribu y me iré inmediatamente con mis amigas, claro, si ellas lo desean - ella invocó a su Djinn. Ella nunca supo como invocó al Djinn y se convirtió en una espada. Pero ya estaba tan dolida y enfada que ya ni sabia lo que hacía - Me iré lejos de este lugar...¡y de todos vosotros! - dijo la princesa caminando temblorosa y apunto de llorar. Ocultando sus ojos tras su flequillo. Sinbad la tomo del brazo por instinto tratando de detenerla.
- Princesa, en tu estado no deberías...- Kougyoku movió sus labios y lo ataco, pero él la esquivo.
- ¡ALÉJATE! ¡NO TE ME ACERQUES! - grito ella enfadada. Lucy y Ur se apartaron de los chicos, y se pusieron en defensa a su amiga.
- Princesa... - Sinbad sintó un dolor en su pecho, pero no era por el ataque.. es su corazón. Ellos salieron fuera y los demás también lo hicieron, para ver que pasaba.
- ¡¿Qué sucede?! - preguntó Rokuro.
- Esa es...la princesa está usando su Djinn - dijo sorprendida Resha.
- No necestio un esposo, o ser una princesa, ¡o casarme contigo y ser una Reina! ¡Yo no quiero un maldito como tú como esposo! ¡Sólo quiero ser feliz! - grito con unas lágrimas en los ojos sostiendo su espada con cierto miedo.
- ¡Princesa debes escucharme! - pidió Sinbad acercándose.
- ¡No te acerques! - ordenaron con una mirada sombría peli-azul y oji-chocolate. Él paro en seco, esos ojos...
- ¡No quiero que te vuelvas a acercárteme! ¡No sé quién es el padre de mi hijo y ni me importa! ¡Yo lo criaré sola! ¡Seré padre y madre de el y todo lo que necesite! ¡Yo lo haré feliz sola!
- ¡Ese niño necesita a su padre tanto como a su madre! - reclamó él dejandose llevar - ¡Por eso vine a proponerte matrimonio! - la princesa se sorprendió y lo miro.
- ¿Tú...lo sabías...? ¿Q-Qué...q-qué quieres decir con eso...? - dijo retrocediendo junto con sus amigas nerviosas, sus ojos se contrajeron.
- ¡YO SOY EL ÚNICO Y VERDADERO PADRE DE ESE HIJO! - grito Sinbad explotando la bomba de su coraje. La Reina Cleo y el anciano se sorprendieron a escala. La espada de Kougyoku desapareció.
- No... no puede ser cierto -susurro Kougyoku llevando sus manos a sus oídos y las lágrimas pasmadas en sus ojos. Los ojos de Ur y Lucy muestran desprecio y un color más obscuro - D-Debe estar bromeando...
- No es ninguna broma. Yo soy el padre biológico de ese bebe que llevas en tu vientre, por eso vine aquí a recuperarte, muchas cosas ocurrieron así que no pude pedirte matrimonio antes...yo nunca quise casarme con ninguna mujer, pero ahora tengo un motivo grande para hacerlo...por eso tienes que venir conmigo princesa...
Los Ren se sorprendieron por las palabras del Rey de Sindria. Se escucha...demasiado obstinado y decidido.
- ¿Estás diciendo que...soy tu futura mujer? - dijo ella quitando sus manos de sus oídos con el rostro y la voz sobría. Unos roces atacaron de nuevo a Sinbad que la esquivo de nuevo.
- ¡¿Princesa?! - no, no era ella. Fueron Ur y Lucy, y ambas tienen los ojos rojos
- ¡ES TÚ MUJER! ¡FUTURA ESPOSA, LLEVA A TU HIJO EN SU VIENTRE ¡Y TRAS ESO LA ENGAÑAS CON LA REINA CLEO EN SUS PROPIAS NARICES, ERES LO PEOR! - gritaron sacando su ira.
- B-Bueno, eso puedo explicarlo - dijo él nervioso. Las tres alzaron sus cabezas altaneras.
- Déjalas...yo lo explicaré todo... - dijo Cleo acercándose a la princesa seriamente.
- Cleo Ojou-sama - dijo Kougyoku seria, sin expresión en el rostro.
- Yo besé a Sinbad porque él me gusta mucho y quería que él fuese mi esposo...pero ahora sé que tú significas mucho para él, cuando te enfermaste él estuvo hay para cuidarte sin moverse un segundo, por eso...renunció a él...porque me atrevo a decir que te ama.. - dijo Cleo.
- Reina Cleo... - susurro Sinbad. Las tres chicas de Tenrou se sintieron mal, todas bajaron la mirada y los ojos de las Death's volvieron a su color original.
- Y-Yo... - susurro la princesa sintiendose un poco mal y bajo la mirada al igual que su espada se volvió agua.
- ¡¿Princesa Ren Kougyoku?! - la princesa se exaltó junto con sus amigas y miraron el cielo sorprendiendose de ver toda una tropa en turbantes mágicos.
- Kouen, ¿eso no es la tropa especial de Atlantis? - susurro Kouemi, las orejas de Izanami y Yukino se afilaron.
- Sí.
- ¡Los Ren no tienen corazón! - gritaron sorprendidas.
- ¿Q-Qué pasa conmigo? - pregunto asustada.
- Hola Hime-sama - dijo materializándose un chico, de unos 18 años con un rostro infantil. Tiene el cabello rubio y los ojos plateados - ¿No me recuerda? - ella negó nerviosa.
- E-Ella ha perdido la memoria - declaro nerviosa Ur poniendose delante de su amiga para protegerla.
- Bien, no te preocupes... ¡yo soy Alzak! ¡El príncipe y hermano menor del Rey Atlas de Atlantis! ¡La he estado buscado desde que dijeron que la habían atacado! ¿Quiénes son sus amigas?
- Yo soy Lucy.
- U-Ur... - murmuro nerviosa la chica.
- Bien, hermosas señoritas... - un hermoso chico de unos 20 años cabello rubio-plateado apareció. Tomo las manos de Ur y Lucy subiendolas a uno de los Turbantes.
- ¿Eh? ¿Qué pasa? - preguntó preocupada Kougyoku.
- Puede que no te acuerdes princesa, pero tu eres la prometida de Atlas y tienes que casarte con él...él está muy preocupado. Así que vamos - alzó a la princesa y la subió al turbante con sus amigas.
- ¿C-Casarme? - preguntó confundida la peli-fucsia.
- ¡SUÉLTALA! - ordenó el Rey de Sindria.
- Lo siento mucho Reyes, Príncipes, pero ellas vienen con nosotros -dijo con un extraña sonrisa el peli-rubio-plateado.
- ¡ESPEREN! ¡NO SE LAS LLEVEN ASÍ...! - ordenó Hakuryuu, pero estos literalmente desaparecieron.
- ¡Maldito Kouen! ¡Debiste cancelar esa boda cuando tuviste la oportunidad! - grito Yukino zarandeandolo.
- ¡Yuki! - pidieron Kouemi y Izanami tratando de apartarla. Kouen suspiro.
- En un primer lugar lo que el Rey Sinbad hizo contra Kougyoku fue un abuso contra el Imperio Kou...eso debió ser una gurra contra Sindira...pero como Kougyoku nos pidió que lo olvidaramos...no lo hicimos - dijo Koumei serio.
- Aún así...dudo que cualquier rey quiera casarse con una mujer que está embarazada, ¿no? - pregunto un poco nerviosa Natsumi.
- Hay un problema con eso... - dijo ido Kouen - El Rey de Atlas le gusta Kougyoku, por eso la eligió como esposa - dijo Kouen.
- Kouen-san.. - dijo Sayaka - Creo que deberías callarte, o aquellas personas te matarán... - señaló a Yukino, Yuuki, Resha y Sinbad.
- ¿Por qué no me lo dijeron? -soltó de la nada Kouha, todos lo miraron, él apretó el puño - ¡¿Por qué carajos no me dijeron que Lucy no siente ninguna parte de su cuerpo?! - Los que estuvieron en Tártaros bajaron la mirada y suspiraron.
- Eso es...porque Lucy es una híbrida.
Kougyoku, Lucy y Ur llegaron al Imperio Atlantis, que está rodeado de agua.
- Kougyoku, mi querida prometida, es un placer verla - decía el Rey dándoles la bienvenida. Es un hombre rubio de cabello un poco largo, de contextura musculosa como los de Sinbad. Ojos plateados y tiene un pircing a un costado del labio inferior - Gracias hermanos por traerla hasta aquí. - sus hermanos hicieron una reverencia y se pusieron a su lado - ¿Quiénes son vosotras, Señoritas?
- Yo soy Lucy... - dijo Lucy haciendo una merecida reverencia.
- Y yo Ur... - la Fullbuster imitó a la menor de las Nakatsukasa.
- Es un gusto - dijo con una sonrisa.
- Rey...no puedo casarme con usted...estoy embarazada y el padre es el Rey Sinbad, mi cuerpo ha sido tocado por otras manos así que no soy digna de casarme con usted - dijo Kougyoku haciendo una reverencia. El hombre en vez de espantarse, sonrió.
- Entiendo princesa, realmente no me importa ya que desde que eramos niños y la vi por primera vez me enamore de usted...y aún si ha cometido un error y espera un hijo o hija de otro hombre, yo voy a criarlo como si fuese mío, le daré todo mi apoyó - decía amablemente el Rey Atlas tomando la mano de Kougyoku, quien no fue la única sorprendida por esa respuesta.
- Rey Atlas...p-pero yo.. - susurraba sorprendida.
- Y como usted es mi prometida le prometo cuidar de uster y tratarle como a una princesa digna - sonrió el hombre - A sus amigas también, esta claro.
- Entendemos...gracias... - dijeron todas con una sonrisa forzada y el flequillo bajo.
- ¡Sinbad-san! - grito Kougyoku a lo lejos, el Rey volteó a verla.
- ¿Qué pasa princesa? - dijo con una cordial sonrisa.
- ¡Y-Yo tengo algo muy importante que decirle! - dijo decidida. Lo haría, definitivamente lo haría - ¡Yo estoy enamorada de usted! ¡Siempre lo he estado y siempre lo estaré! - declaro tocando su pecho. Sinbad abrió sus ojos sorprendido.
- Princesa yo... - ella negó con la cabeza y la subió con una plena sonrisa.
- Está bien, me has quitado en peso de encima, no se preocupe...sólo quería expresarme... - ella se dio media vuelta - Olvidemos esto, ¿ne? - ella comenzó a correr y se fue lejos. Chocó con Ur y Lucy - Lo siento mucho.. yo.. - las lágrimas desbordaron de sus ojos - Yo... lo hice...
- ¿Qué cosa? ¿Kou-chan? - preguntaron confundidas.
- Declaré mi amor a Sinbad-san... duele mucho... ¡es muy doloroso! - comenzó a limpiarlas desesperadamente, ellas la abrazaron con fuerza. Ella lloró como una niña - ¡Es muy doloroso! ¡Muy doloroso! - Sinbad escuchaba desde lejos - Pero estaré bien...Shion-chan...aún me necesita...creo.
Una habitació se le fue dada a cada una hasta que llegase el esperado día del casamiento. Pero mientras las tres estarían juntas. Kougyoku y Lucy se pegaron a las puertas y se dejaron caer. Ur las miro preocupada.
- ¿Qué hago...Sinbad-san...? - susurro la princesa con unas lágrimas.
- Sálvanos...principito - dijo en voz baja Lucy. Y ellas dos recordarón todo lo que habían olvidado, recordaron quienes son. Kougyoku recordó que su único y verdadero amor es Sinbad, e inclus en un difícil recuerdo...recordó su primera vez con el Rey y se sonrojó furiosamente a lo último.
Lucy recordó los malos y buenos momentos que ha tenido con Kouha. Todas sus minis-peleas, pero lo que la hizo dudar de sus sentimientos debido al comportamiento de su "principito" esa tarde.
- ¿Qué pasa, chicas? - ambas le sonrieron débilmente, abrazaron a Ur que no parecía recordar nada aún. Se acostaron las tres en la cama con Kugyoku en medio.
- ¿Recuerdas, Kou-chan? - preguntó Lucy con su usual tono de vuelta. Ella se pusó la mano en el pecho.
- Él...él..fue muy apasionado... - susurro la princesa muy sonrojada recordando cada beso, roce y vagamente las palabras de Sinbad. Todas cerraron sus ojos con fuerza.
- Todos... por favor...sálvenos - susurraron derramando algunas lágrimas y quedándose dormidas.
El Rey Sinbad despertó de su cama, con una sensación de preocupación en el pecho. Lo toco muy confundido y vio la gema que le dio Shion, purpura.
- Kougyoku... - susurro Sinbad con un poco de agitación. Quería desear que todo fuese un sueño, pero...era real...innecesariamente real. Sin embargo el Rey de Sindria había decidido recuperar a su joven princesa. Quien ya se ha ganado un lugar especial en el corazón del Rey, un lugar que ninguna ora mujer podría ocupar.
El rey se dispuso a ir al Imperio de Atlantis ya que Judal y el resto de Kou le dijeron que Kougyoku iba a culminar con el compromiso del Rey Atlas.
Por su parte Kouha estaba "preocupado". Si esa era la versión minima de su preocupación. No podía ni siquiera dormir, no podía olvidar lo que le respondieron los amigos de la oji-chocolate.
Lucy es híbrida por todo el maltrato de Tártaros, marcando por completo su cuerpo y en algún momento no pudo caminar. Fue gracias a Hiroki dándole parte de su alma y su magia para que esta pudiera caminar. Pero ninguno de ambos puede sentir el peso de su cuerpo.
- A de ser por eso que la rubia es tan ligera - murmuro mirando sus manos, recordando las dos veces que la ha cargado. Suspiro.
- Hakuryuu-kun, debes tratar de dormir - dijo preocupada Zora, aunque sabía dos cosas, que Ur no estaba en peligro y que el chico no le haría caso.
- Estoy bien - dijo con un tono quebrantado. Claro que ninguno entendía todo lo que le dolía no tener a Ur a su lado. Ella fue la primera que no se acercó por su posición social y lo demuestra muy a seguido tratandolo como un chico normal. La recuperaría...¡claro que la recuperaría costará lo que costará! Incluso una... - guerra...- murmuro. Todos...estaban dispuestos a ir a Atlantis.
- Aquí al Imperio llegaremos en tres días a barco...hasta entonces Kougyoku yase habrá casado - dijo Yuuki viendo un mapa. Ellos hicieron una mueca.
- ¡Ya sé! ¡Izanami! - gritaron viendola.
- ¿Eh?
- Deprisa..¡tú usas magia de teleportación, ¿no?! Si la unes con la de Koumei podrían ambos teleportar a nosotros tres - dijeron decididos.
- Tienes razón, pero es cierto...no podemos invocar a personas a más de un destino tan complejo - ambos movieron sus manos y los tres portales se abrieron.
- Es más que suficiente, hacedlo y esperadnos aquí - los tres saltaron al portal siendo teleportados a Atlantis.
Ha caído la noche. Kougyoku y el resto regresaron a sus habitaciones puesto habían tenido un banquete con el Rey Atlas. Y para extrañar el príncipe Alzak le propuso matrimonio a la inocente Ur, que solo dijo que lo pensaría y este acepto.
- Ur-chan...si te hubieras quedado con Hakuryuu seguramente hubieras recordado todo...ahora posiblemente te cases con esa persona - susurro Kougyoku. Entrecerró la mirada - Mañana...es el día - comenzó a quitarse el vestido blanco. Sinbad está detrás de las cortinas y pudo admirar el cuerpo desnudo de la princesa una vez más. Como solo tenía al menos una semana de embarazo los cambios no se notan, pero los únicos cambios notorios son sus pechos, que se han agrandado notablemente y sus caderas se han ensanchado así como su cintua se ha afinado más de lo que estaba. Haciendo sexys curvas provocativas y su trasero se ha agrandado.
En los ojos del Rey se refleja el deseo que siente en ese momento .Se podría decir que despuésde aquella ardiente noche, él la ve más sensual y atractiva que a cualquier mujr hermosa.
Kougyoku solamente se puso una bata suave de seda, aunque es un poco transparente y esa noche es calurosa, no había problema. Y como ahora todo le molesta. La princesa estiro un poco los brazos hacía arriba arqueando un poco su espalda.
Sintió como las manos del Rey se apoderaron de su pequeño cuerpo. Una le tapo suaevemente la boca mientras que con la otra la cintura apegándola a su cuerpo ya que él estaba tras ella.
- ¡¿SINBAD-SAN?!- grito internamente sonrojada al mirarlo por el rabillo del ojo.
- Shh...no hagas ruido...veo que ya has recuperado tus recuerdos - susurro el Rey al oído de la princesa y quito su mano de la boca de ella.
- ¿Por qué...estás aquí? - pregunto ella en un susurro sonrojada ya que el Rey la tiene apresada de espaldas contra el cuerpo de él.
Sinbad sonrió de medio lado y con su mano toco el pecho de Kougyoku y bajo tocando su cintura, sus caderas incluso queriendo llegar a aquella zona prohibida. Ella se exaltó un poco.
- Ah...d-detente por favor... - gimió la princesa sonrojada y con su cuerpo temblando.
- Has crecido... - le susurro Sinbad al oído con un tono sensual y beso el cuello de la princesa quien trataba de no gemir.
- N-No...detén...detente... - gimió ella y se separó de él y lo miro de frente - ¿C-Como te atreves a hacermo esto? Estoy emarazada...¡debes respetarme! A-Además...estoy comprometida - dijo ella en un regaño en voz baja para que nadie la escuchara. Sinbad la tom de la cintura.
- ¿En serio piensas casarte con ese tipo? - pregunto con un tono extraño mirándola fijamente.
- C-Claro porque..él ya sabe de mi embarazo, y dijo que estaba dispuesto a criarlo como su hijo...sólo por estar conmigo - susurro Kougyoko un poco ida. Eso no le gusto nada al rey y la tomo del mentón y lo hizo mirarle ya que estaba cabizbaja.
- No pienso permitir que esa boda se realice - dijo seriamente. Ella frunció el ceño.
- Y...¿cómo piensas impedirlo? ¿Irás y dirás que tú eres el padre de mi hijo? - pregunto ella altanera. Sinbad sonrió de medio lado.
- No necesariamente eso...haré que tu no desees a otro hombre que no sea yo... - dijo el Rey con un tono ronco, eso sorprendió a la princesa. Sinbad se abrió paso a besar a Kougyoku quien abrió los ojos de par en par.
- Ngh...¡Ngh! - grmía ella tratando de separar su boca de la boca de la del Rey, pero él la vencía y terminaba metiendo su lengua en la boca de la chica sacándole pequeños gemidos.
El rey acaricia las curvas de la princesa bajo su bata a pesar de que ella intenta débilmente detener sus manos aunque su cuerpo la traiciona, su convicción...quería estar firme.
- Ah...ah... d-detente - pidió ella muy roja con una mirada tierna que enloquece al Rey. Quien la recosto en la cama - ¡N-No! ¡Estoy embarazada! - uso como excusa tratando de alejar al rey con sus manitas puesta en el pecho de él y este sonrió y las tomo.
- Por si no lo sabías, una mujer embarazada puede tener relaciones hasta el tercer mes y tu apenas cumples una semana...así que no hay excusa - decía él con una sonrisa divertida. Ella se exaltó.
- A-Además estamos en el castillo del Rey Atlas, no puedo hacer tal ofensa a mi futuro marido en su propio palacio - decía ella muy roja desviando la mirada.
- Ya verás como no será tu esposo...realmente no me importa si estamos en territorio enemigo para hacerlo... - respondió con una sonrisita y beso de nuevo a su princesa. Quien sentia cada vez estaba cerca de corresponderle.
Sinbad se separo un poco para quitarse lo que vestía, la princesa lo miro exaltada y roja. Aunque no era la primera vez que lo veía así, puesto que ya lo ha visto de ese modo por las confusiones.
- ¿Q-Qué estás haciendo? - pregunto tapándose los ojos tímidamente y muy roja, el rey se divertía. Esa forma inocente de actuar cuando se trataba de esas situaciones. Lo que significaba que ella aún era una niña en ese sentido, pues no tiene una mente pervertida.
El Rey quito suavemente las manos de la princesa que estaban sobre su propio rostro, haciendo que lo mire "completamente" como era él. Y esta se puso más roja que un tomate.
- ¡S-Sinbad-san n-no te desnudes! - decía alzando la mano, pero accidentalmente toco "aquello" que el rey tiene entre las piernas y a ella casi le da u infarto - ¡F-Fue un accidente! - decía ella sacudiendo la cabeza muy roja y el sonrió con picardía.
- No te preocupes, puedes tocarme si deseas - dijo con una sonrisa pícara.
- ¡N-No es así! - la princesa se volteó intentando gatear para escapar, pero el rey la tomo de la cintura reteniéndola - ¡Ah! - y él le quito la bata de una sola admirando a su princesa que está boca abajo. - Ah...n-no...detén...d-detente - susurro muy roja, apretó las sabanas y se mordió suavemente el labio inferior - Ah.. n-no...esto no está b-bien... - ella modió la sabana y las apretó.
- ¿Por qué no...? Tú me amas y yo a ti - le susurro el rey al oído, ella abrió los ojos hasta casi salirse de sus orbitas con un gran sonrojo y el corazón latiendole a mil.
- ¡¿Qué?! ¡Ngh!
- Sí te amo princesa Ren Kougyoku...sino fuera así no estaría aquí desesperado buscándote y poniendo en riesgo a Sindria para conseguirte y no porque estés embarazada esperando un hijo mío - decía el rey
. Por dentro tenía un sin número de emociones, donde se encuentran la alegría, el amor, la tristeza. Todo era un revuelo dentro del corazón de la chica, pero el placer que le provocaban las embestidas de su amado le hacía salir de su pequeño mundo.
Antes Sinbad pensaba en usar a la princesa Kougyoku para sus intereses de Sindira y usarla a su favor ya que esta poseía el poder de un Djinn, Vinea. Pero todo cambió. Sinbad se ha enamorado de la princesa, ahora todo es distinto.
- Ah... - la princesa se dejó llevar y correspondió el beso de Sinbad abrazándolo.
- Kougyoku... - susurro él continuando y la tomo de la cintura guiándole su ritmo.
- Ven conmigo a Sindira, cásate conmigo y se la Reina de Sindria, y nuestro hijo o hija se criará con sus padres juntos...así que cásate conmigo Princesa Kougyoku - decía el Rey encima de ella mirándola fijamente.
- Y-Yo... - susurraba la princesa queriendo derramar unas lágrimas en sus rosadas mejillas - Pero si lo hago...el Imperio Kou de seguro se querrá adueñar de Sindria...y no puedo permitir eso, no me lo perdonaría...por eso no quise casarme contigo cuando me lo pidieron la primera vez - confesó la princesa derramando sus lágrimas. Sinbad mostró sorpresa en sus ojos.
- Princesa...
- Yo sé que tan cruel puede ser Kouen-Onii-sama... y porque te amo y sé cuán importante es tú país para ti, pues tu lo levantaste con tu esfuerzo...por eso no me perdonaría, que mi imprudencia...el Imperio Kou tomará posesión sobre Sindira...por eso no debo casarme contigo aun cuando lo desee...si yo no fuese una princesa Imperial de Kou - susurro esto último bajando la mirada.
Sinbad comprendió porque ella dijo que no se casaría después de que hubo el alboroto en Reim.
- Por eso vete Sinbad-san, encuentra una mejor mujer...que no sea de un imperio enemigo de Sindria - pidió la princesa vistiéndose - No sacrifiques a tu amado reino por alguien como yo...ahra vuelve a Reim, ya que si el Rey Atlas te encuentra habrá entre Antlantis y Sindira... - declaro poniendo su contenedor metálico en su cabello.
- No pienso renunciar a ti Kougyoku, definitivamente te convertiré en mi reina - dio con decisión Sinbad y se vistió poniendo sus contenedores en su lugar y el círculo de teleportación se abrió - Volveré por ti, aún si tengo que volverme enemigo de este país - declaro.
Y cuando Sinbad se estaba teletransportando, Kougyoku volteo a mirarlo con lágrimas en los ojos y una mirada llena de dolor y ternura.
- Sálvame...Sinbad-san...onegai - pidió ella con una voz quebradiza. Sinbad abrió los ojos de par en par cn un sentimiento de dolor en el pecho al ver su rostro. Sinbad extendió la mano con intención de alcanzarla.
- ¡VEN PRINCESA KOUGYOKU!
- ¡SINBAD-SAN! - dijo ella corriendo y alzando la mano, cuando sus manos iban a ser entrelazarse y agarrarse, era tarde porque Sinbad ya había sido teletransportado. La princesa cayó de rodilals al ver que Sinbad había desaparecido. Sus lágrimas no paraban de rodar - ¿Ah? - empezó a llorr ella abrazandose a sí misma - Sinbad-san...
·Antes de Kougyoku y Sinbad tuvieran su encuentro, en el cuarto de Lucy·
·Todas las escenas ocurren al mismo tiempo·
Lucy caminó un poco sorprendida por la proposición del príncipe Alzak hacía su amiga de la infancia. Suspiro, se quito su alta coleta dejando caer su largo cabello. Se acostó en la cama y extendió su mano.
- ¿Qué demonios haces aquí? - preguntó viendo el techo estupefacta.
- Veo que has recuperado la memoria, ¿no, rubia?
- Principito - ella comenzó a llorar de una manera cómica.
- No llores rubia - él bajo del techo y se sentó junto a ella en la cama.
- No lloró... sólo me entró una basurita - dijo limpiando su ojo. Él sonrió levemente y tomo el rostro de la oji-avellana, paso su lengua por los ojos de la chica lamiendo sus lágrimas. Ella abrió sus ojos sorprendida - ¿Q-Qué haces? - preguntó confundida y sonrojada.
- Es que a veces pienso que eres muy kawai - ella se sonrojó y desvió la mirada.
- ¿Ne? Ya que somos amigos...si yo fuera como tu hermana...¿qué sentirías por mí? - pregunto con inocencia, ambos se acostaron y él la abrazo por la cintura.
- Si tu fueses mi hermanita...
- ¿Si fuese tu hermanita? - él la volteó y la hizo mirarlo a los ojos.
-...estaría muy exitado. - ella se sonrojó mientras fruncía el ceño - Te tomaría fotos mientras duermes y haría un álbum y estaría preguntándome desde qué ángulo debería sacarte la foto de esta noche - la cara de Lucy se volvió azul y una gran vena se remarcó en su cabeza.
- En otras palabras, ¡eres un maldito pervertido! - grito en voz baja. Él estalló un poco en risas.
- No pienses mal, quería ver esa faceta tuya - dijo jugetón, ella se sonrojó un poco y sonrió levemente.
- Gracias...por un momento...olvidé mis preocupaciones - dijo con una sonrisa. Él acarició su cabeza como lo hizo esa tarde. Ella se ocultó en su pecho.
- ¿Qué pasó con Kougyoku?
- Ella está bien...a veces me preocupa lo mucho que piensa en vosotros. Ella simplemente pudo casarse con Sinbad-san... y cumplir un tratado o algo para que ella fuese feliz... - dijo un poco triste.
- Sayaka tiene una proposición...creo que si mis hermanos la escuchan estarán de acuerdo - dijo Kouha levatándose. Ella le tomo la muñeca y se sonrojo.
- Qu-Quedáte un poco más - pidió, no era usual en ella hacer ese tipo de cosas, pero lo quería cerca un poco más. Él se acostó de nuevo a su lado y ambos se miraron fijamente por un rato. No era un silencio incómodo ni nada por el estilo.
- Tengo una pregunta...a ti te encanta meterte en la vida de los demás, en el sentido de que te encanta proteger a tus seres queridos - dijo serio. Ella llevó su mano a su ojo izquierdo.
- ¡No puedo evitarlo! Yo no entiendo mucho de estas cosas...ni la mejor manera de manejarlas.
- La mejor manera, ¿eh? - dijo con un extraño tono - Nadie sabe eso, ¿no es cierto? - ella abrió sus ojos un poco sorprendida, él le dio unas cálidas palmaditas en la cabeza. Ella entrecerró sus ojos y apretó la camisa de Kouha.
- ¿Qué rayos fue...eso? - dijo confundida.
- Palmaditas.
Ella cerró sus ojos quedándose dormida. Él la imitó, no habían descansado durante un buen tiempo. Se sentía tan tranquilo. Pasaron horas dormidos, hasta que la luz del portal abrirse los despertó.
- ¿Qué es eso...? - preguntó Lucy, terminó de despertar - El teleportador de Iza-Onee-chan.
- Vamos, rubia - dijo Kouha levatándose lentamente de la cama. Llego hasta el portal y le extendió la mano - Vamos. - ella bajo la mirada y apretó las sabanas.
- No puedo hacerlo... - declaro en voz baja. Él abrió sus ojos.
- ¡No te dejaré aquí! ¡Ese tipo de cabello extraño no me inspirá confianza contigo! ¡Te mirá extraño, como si fuera a comerte! ¡Ven ahora rubia! - dijo irritado. Ella lo miro con una mirada extraña.
- Yo lo sé... - apretó las sabanas nuevamente - ¡Pero tampoco puedo dejar solas a Kou-chan y Ur! - declaró - Ellas son mis amigas...
- El rey Sinbad y Hakuryuu se encargarán de ellas... tú preocupate por ti misma - declaro un poco molesto.
- Hay un problema... Kou-chan recuperó sus recuerdos, pero...Ur no lo ha hecho... - dijo triste - Yo... no las puedo abandonar de ese modo... - se revolvió el cabello - ¡No puedes entenderlo!
- ¡Lo entiendo! ¡Por eso me preocupó por ti, Lucía idiota! ¡Como desees! ¡Yo volveré por ti aunque no lo desees! ¡¿Entiendes?! - vociferó decidido. Ella abrió sus ojos, por primera vez desde que se conocen...la ha llamado por su nombre. El portal comenzó a cerrarse. Ella comenzó a temblar.
Sus pies se resbalaron lentamente en el suelo. Kouha se dio vuelta.
- ¡Kouha! - ella saltó lentamente hacía él. Este la atrapó formando un abrazo y la zandalia de Lucy se salió de su pie - No me dejes sol, por...por f-favor...no me dejes sola como ellos... - pidió abrazándolo con fuerza apretando las ropas de él. Y seguido ambos desaparecieron.
·En el cuarto de Ur·
·Todo pasa al mismo tiempo·
Ur apenas llegó a su cuarto se desplomó en su cama. La fiebre aumenta con cada suspiro, Hakuryuu la mira dormir, ironicamente encima de ella.
- H-Ha-Hakuryuu...sálvame... - suplicaba entre jadeos. Él se exaltó, tanto como pudo haberlo recordado... solo podían ser delirios debido a la fiebre. Tomo el fino rostro de la Fullbuster entre sus manos, y se acercó peligrosamente a sus labios. Ella se removió demostrando que despertaría. Él se alejó, pero no se quito de encima
- ¿Estás despierta?
- ¿Esto...es? - apenas pronunció, tomo su cabeza debido al dolor.
- ¿Quieres un analgesico? -pregunto mostrando una cajita, que ya estaba acostumbrado a llevar.
- N-No, estoy bien. Disculpa... - él entrecerró la mirada dolido, el respeto demostraba que no lo había recordado.
- Buscaré algo para que te tomes la pastilla - dijo serio, comenzó a levantarse. Ella lo tomo de la camisa inpidiendole irse - ¿Q-Qué?
- Disculpe. Quería agradecerle - dijo cordialmente soltándolo.
- ¿Agraderme?
- ¿Me ayudaste la última vez, verdad? - preguntó
- Ah..s-sí...
- No sé como agradecerle. Ha sido muy amable conmigo. Aún cuando soy un extraño - dijo con una débil sonrisa.
- ¿Huh? ¿Extraño? - definitivamente no lo recordaba y eso lo cabrea internamente, si tan solo hubiera un modo de que ella lo recordase. Ur abrió sus ojos de golpe, intento levantarse de la cama, pero la fiebre en su cuerpo le impidió seguir, su cuerpo se desplomó lentamente.
Hakuryuu la sostuvo entre sus brazos con delicadeza. Ella se tomo la cabeza.
- Lo siento...me sentí mareada...
- Te acabo de decir que tienes mucha fiebre - dijo serio Hakuryuu.
- ¡Ah! ¡Acabo de recordar! - un rayo de esperanza recorrió el rostro de Hakuryuu - Tengo que buscar a una persona muy importante para mí...
- ¿Una persona importante para ti?
- Sí...desde que estoy aquí siento que alguien se preocupa mucho por mí...por eso la gema brilla - dijo viendo la gema brillando en su pecho - Tengo que encontrarlo...
- ¿Qué harás si esa persona no existe? ¿Qué harías si esa persona muere por tu culpa? - preguntó impertinente.
- ¡Cállese! - pidió en voz baja para que nadie la escuchase.
- Sólo digo lo que pienso.
- ¡Usted qué sabe! ¡Es un simple extraño que no sabe nada de mi pasado! - el rostro de Hakuryuu se ensombreció.
- ¿Un...extraño? - la miro temblar. Apretó un puño - Eso no es cierto, ¿Verdad? - la lanzó a la cama con un poco de fuerza y destruyó el vestido que cargaba, literalmente le voló los botones - Nosotros tenemos un lazo más fuerte que la sangre.
Le puso ambas manos por encima de la cabeza y las tomo con una sola de él, presiono un poco.
- Duele.
- ¿Aún no entiendes tu posición? Tú eres mía.
- Eso duele...- se quejó de la presión en sus muñecas.
- Tú eres mía Ur Fullbuster... - ella abrió sus ojos sorprendida.
- ¿Fullbuster? - cuestiono confundida y sonrojada.
- Aunque no lo creas... yo sé mucho de ti, y soy la persona que más quieres en este mundo después de Zora-san y Shion - entrecerró la mirada. Aun sabiendo que le estaba haciendo daño...
...ya no se podía detener...
- ¡De-Detente! ¡Por favor! ¡Esto es extraño! - dijo muy avergonzada dejando caer sus lágrimas.
- ¿Qué demonios estoy haciendo? - pensó el último príncipe de Kou, pero a ese punto ya no podía detenerse, ella comenzó a temblar más si podía - Es que yo lo quiero todo...de ti -
-¿Qué diablos estoy haciendo? - los ojos de Hakuryuu volvieron abrillar - ¡Ur! - la abrazó con fuerza, ella tembló un poco. ¿No quería él atesorarla? ¿Cuidar de ella con sus propias manos para que no saliera herido? ¿Entonces qué estaba haciendo? - Lo que yo quería...lo que de verdad quería... - las lágrimas salieron de los ojos de Hakuryuu. Ur lo miro y se exaltó.
- N-No...- llevó sus temblorosas manos hacía el rostro de Hakuryuu - N-No ll-llores por favor, me duele cuando lloras... - limpió las lágrimas de Hakuryuu - Se lo pido...por favor...
Apuñalada al corazón. Ya no importaba, en ese sentido...Ur no ha cambiado, Ur siempre preocupándose por él. Los labios de Ur se posaron encima de los de Hakuryuu, pese a que la lastimo...sintió aquel pequeño instinto de hacerlo. Hakuryuu metió su lengua dentro de la boca de Ur correspondiendo su beso.
- Ur...¿Siempre estarás a mi lado? - preguntó una silueta acariciando mi cabello, se sentía bien y cálido. Tome su mano.
- ¡Claro! ¡No te preocupes por eso...! - moví mis labios, pero no pude escuchar a quién se lo dije. Esa persona...es tan cálida. ¿Por qué no puedo ver su rostro? - ¡Y si no llegó a recordarte, puedes hacerlo a la fuerza! - espera, ¿yo dije eso? - ¡Entiendes, ¿Hakuryuu?
- Sí - Hakuyuu me sonrió de forma cálida. Yo me sonrojé y desvie la mirada.
El portal se abrió en el cuarto de Ur. Hakuryuu lo miro y luego sacudió un poco el dormido cuerpo de Ur.
- Ur...perdóname...por favor... - pidió. Se levantó - Pero aunque no me recuerdes, hay personas que te necesitan además de mí - le extendió la mano y su vestido. Ella lo miro fijamente con los ojos inundados en lágrimas, pero sus ojos mostraban otra cosa. No dijo nada...
Hakuryuu bajo la mirada, se había pasado definitivamente. Le coloco el vestido y él mismo arregló los botones que destruyó por desesperado. Beso su frente con cariño.
- Volveré por ti... aunque no lo desees... volveré por ti...Ur Fullbuster - beso de nuevo sus labios. Ella no hizo nada, parecía estar en un estado de Shock.
- Ha... - Hakuryuu se exaltó al escucharla, giro su cuerpo y la miro rompiéndose el corazón. Ur respiró agitadamente, las lágrimas resbalaron por sus mejilas y pese a su dolor se levantó comenzando a correr - ¡HAKURYUU! ¡NO ME DEJES SOLA DE NUEVO! - grito desesperada, ya lo había recordado todo.
- ¡UR! - extendió sus brazos para abrazarla, pero su cuerpo desapareció y Ur cayó al frío suelo.
- Mi dragón blanco...sálvame...sálvame por favor... - se abrazó y pegó su frente al suelo dejando caer sus espesas lágrimas - ¡SÁLVAME!
El primero en aparecer fue Sinbad, seguido a los pocos segundos Kouha aún abrazando a Lucy y por último Hakuryuu.
- Koumei, Iza-san ¡tienen que enviarme de nuevo! ¡Ur ya recuperó sus recuerdos! - grito Hakuryuu.
- ¡Kougyoku también! ¡Ella esta dispuesta a venir conmigo! - ordenó Sinbad.
- Creo que será imposible, hemos agotado todo nuestro magoi, mantivimos el portal abierto mucho tiempo - dijeron ambos agotados.
- Tch... - Hakuryuu chasqueó la lengua desesperado.
- ¡Maldición! - maldijó en voz baja Lucy apretando de nuevo la camisa de Kouha.
- ¡Muéstrale a Aladdin, Shion y Nowaki, seguró podrán hacerlo! - pidió Sinbad a los chicos.
- Podría, pero es magia compleja...será un poco complicado, idiota - dijo Judal con las manos en la nuca.
- Si no las traemos rápido, la boda se realizará mañana y ese niñato se quiere casar con un Ur...y hasta llegar a ese imperio tomará unos días - reclamó Lucy. El rostro de Hakuryuu se tornó sombrío.
- ¿Qué hacemos...? - murmuro Hakuryuu tratano de idear un plan.
- Sinbad-san, Hakuryuu-san, no se preocupen...nosotros cuatro nos encargaremos...¡otorgaremos Magoi! - declararon Shion, Nowaki, Judal -con un puchero- y Aladdin.
- Iza-san...
- ¡Sí! - ella hizo un enorme círculo de teleportación - Escuchenme los dos, este es el último círculo, aunque tenga a esos..la energía que saldrá luego será de nuestro cuerpo, así que cuando encuentren a Kougyoku-chan y Ur-chan tendrán que huir del Imperio mientras los buscamos, ¿entendido? - habló la Nakatsukasa.
- Está bien, ¡de acuerdo! - esa vez...sí las traerían de vuelta.
