Se me hizo eterna la semana para poder actualizar, pero aquí está el nuevo capítulo.

Que lo disfruten.

Capítulo 10: Caridad.

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Dientes perfectos, sonrisa radiante, ojos azules, cabellos lacio negro, alto, porte seguro, vestimenta moderna, conocía a su Astrid. Definitivamente la visita inesperada no le agradó a Hiccup.

"¿Quién es ese tipo?" Reclamó con los brazos cruzados.

— ¡Nero! —Exclamó Astrid, no contestando realmente a la pregunta más bien la impresión hizo decir el nombre de aquel antiguo conocido. — ¡Cuánto tiempo!

El mencionado se acercó feliz a su amiga y le dio un caluroso y amistoso abrazo, apretando con sus fuertes brazos el cuerpo de Astrid, acariciando con delicadeza su espalda; Hiccup quedó boquiabierto con tal muestra de afecto y más al ver la expresión incrédula de Astrid, cuyas mejillas sólo se tornaron de un ligero rosa.

— ¿Ya se conocían? —Preguntó Luggy ensoñada.

—De hecho todos lo conocemos. —Contestó Fishlegs. —Tú también, sólo que tenías 5 años en aquel entonces.

—Así es. —Siguió Nero. —Eras tan sólo una pequeñita, Astrid tenía 10 años y yo tenía 17 años.

—Parece como hubiera sido ayer cuando vi a ambos en aquella demostración. —Dijo Stormfly suspirando. —Yo tenía 20 años, de hecho Nero fue el primero que se había ofrecido a entrenar a Astrid, aunque no estoy segura si lo dijiste jugando o era verdad.

— ¿Cómo estuvo eso? —Preguntó Luggy interesada, algo que también se había preguntado Hiccup.

—Pues verás. —Inició Nero el relato. —Yo en aquel entonces también era patinador artístico sobre hielo.

"¡Ja, que gay!" Se burló el fantasma, Astrid al escucharlo se sonrojó y le dio una mirada con reproche, tratando de evitar regañarlo en frente de su conocido.

— ¡Ahora recuerdo! —gritó Luggy emocionada. —Eres ¡Nero Renvann! ganaste la medalla de plata en las olimpiadas del 2007 a los 18 años, mi hermanita te adoró.

El comentario de Luggy hizo sonrojar a Astrid, esta se golpeó la frente queriendo que la tierra se la tragase en ese mismo momento.

—Es bueno saberlo. —Bromeó Nero. —Pero bueno, yo conocí a Astrid durante un entrenamiento que llevaba en la misma pista que ella; se me hizo de lo más tierno que la pequeña Astrid diera todo de sí misma sin tener a un entrenador, entonces un día ayudándola con uno de los saltos le dije:

—"Pequeña, algún día yo te entrenaré". —Imitó Astrid con una sonrisa.

—Y agregué que podríamos ser una buena pareja. —Agregó Nero ruborizando a la rubia. — ¡Claro! En el hielo… no pienses mal, aunque debo decir que los años te favorecieron mucho y ya no eres una niña sino una hermosa señorita…

La patinadora dio una risa nerviosa, sintiendo un bochorno por su cuerpo que empezaba desde lo pies y le subía hasta la cabeza. Esos de los halagos no era lo suyo y el deseo de querer golpear a todo aquel que la halagara llegaba a ella. Algo no muy factible como figura pública que era.

Mientras tanto Hiccup estaba que echaba humo por la nariz, la plática era de lo más incómoda y reconoció que Nero era muy directo con sus comentarios que hacía halagos de un nivel mayor a los de Eret, según él.

— ¿Y qué pasó después? —Preguntó Luggy rompiendo la tensión del momento.

—Como sabes, fui a las olimpiadas y gané la medalla de plata, en aquel entonces mi representante y entrenador me presionaron mucho más ya que no les gustaron mis resultados; me fue imposible volver a ver a Astrid y al final terminé por dejar el deporte antes de las olimpiadas del 2011. Para cuando quise acercarme de nuevo a ella, la señorita Stormfly ya la había tomado como su alumna, y claro, como ella es una patinadora talentosa supe que estaría mejor con ella.

—Que amable Nero. —Dijo Stormfly halagada.

Todos dieron un largo suspiro una vez que Nero terminó con el relato, pronto la habitación quedó en silencio, lo único que lograban escuchar era el tic tac del reloj antiguo de la familia Ingerman. Fishlegs carraspeó queriendo romper el silencio.

—Y Nero… ¿qué te trae por aquí? —Preguntó Fishlegs, invitando a todos a tomar asiento en los sofás de la sala.

—Cierto. —Recordó el muchacho chocando sus puños. —He visto últimamente en las noticias que tratan de dañar la imagen de Astrid, el problema ese con Drago Bludvist, y la última que vi de un supuesto romance con un periodista.

— ¡Es falso! ¡Todo es falso! —Se defendió de inmediato Astrid, y Hiccup cerca de ella asentía con el ceño fruncido y brazos cruzados, viendo penetrantemente al chico como si este pudiese verlo.

—Eso creí, sé lo molesto que pueden ser los medios, por eso he venido a ofrecerte algo para limpiar tu imagen.

Fantasma y patinadora se sobresaltaron al escuchar al chico, Nero sonrió ampliamente y eso le dio mala espina a Hiccup, ¿acaso le propondría algo atrevido?

— ¿Has escuchado a hablar del Circus Stellarum?

—Sí, nunca he ido pero sé que hacen espectáculos con acrobacias o sobre hielo, se encuentran al oeste de Berk, cerca del mar.

—Así es, lo que no creo que sepas es que yo trabajo ahí.

— ¡¿Qué?! ¡¿Cómo?! —Preguntó Astrid interesada.

—Pues verás, cuando dejé el patinaje y busqué otro camino me ofrecieron trabajo ahí para representaciones en hielo, tiempo después adopté también la de las acrobacias.

— ¡Vaya, sería interesante verlo! —Comentó Stormfly impresionada.

—Sí, les recomiendo ver una de nuestras obras… aunque no vine para eso. —Dio un suspiro para soltar la noticia. —Vine para saber si quieres participar en un espectáculo para una recaudación de fondos.

— ¿Yo? —Se apuntó la rubia con incredulidad.

—Sí, tú. —Señaló Nero dando una risita. —La verdad ahora con todo el asunto de las olimpiadas cerca, está haciendo imposible llamar mucho la atención de la gente así como de donadores, así que el dueño del lugar, con mi ayuda debo decir, pensamos que para hacerlo más llamativo debíamos solicitar la cooperación de los patinadores más famosos en Berk, y no quiero que pienses mal, pero creo que eso te ayudaría mucho en la imagen con los medios.

— ¡Un momento Nero! —intervino Stormfly. —Astrid, ahora no puede… empezará el entrenamiento para las olimpiadas, tú sabes cómo es esto.

—Sí, sí lo sé. —Trató de calmarla. —No pedimos mucho, es sólo que haga una pequeña presentación, sin límite de tiempo, sin reglas ni nada por el estilo.

"¿Qué harás Astrid?" Hiccup se había intrigado por aquella noble proposición, odiaba admitirlo, pero ese tipo era como el chico maravilla.

—Eh… eh… ¿pero cómo sé qué será para aquella causa? —Titubeó Astrid dudosa de la proposición.

Nero empezó a esculcarle entre los bolsillos del pantalón, sacó un pequeño papel amarillento y se lo entregó. Astrid lo leyó, tenía una dirección escrita en esta, devolvió su vista a Nero quien sólo se encogió de hombros.

—Aceptarás. —Dijo con seguridad. —Ve a ese lugar, a ellos se le hará llegar los donativos que recaudemos.

— ¿Eh?

— ¡Ve! —insistió. —Yo iré mañana, podemos encontrarnos ahí… si quieres. —Dijo algo cohibido.

Hiccup hizo una mueca de fastidio al ver la timidez repentina del tipo, mientras que Nero ignoraba que estaba siendo asesinado con la mirada del fantasma, se levantó de su lugar para retirarse.

—No quiero darte muchos detalles, ya que quiero que veas a quién irán los donativos, sólo una cosa de te digo…—Hizo una pausa para observar el nivel de interés de Astrid. —Hablé con varias figuras del patinaje y han aceptado para contribuir, entre ellos: Camicazi Burglar, que aceptó alegando que ya no tenía nada que hacer y Snotlout Jorgenson, quien junto con su equipo jugará un pequeño juego amistoso contra los Dragones de Berk como parte de un espectáculo.

— ¿Camicazi y Snotlout participarán?

Nero asintió. —Sólo faltas tú, la elegida para ir a las olimpiadas… sería un gran espectáculo si pudieras acompañarnos.

Se acercó a ella y le dio un beso en la mejilla, algo que hizo rabiar a Hiccup y que congeló a Astrid.

—Si te animas, te veo mañana.

Nero se despidió cortésmente de la familia que quedó boquiabierta ante ese inocente beso.

"¡Astrid, Astrid, Astrid!" Gruñó Hiccup sonrojado, tratando de volver a la chica la realidad. "¡ASTRID!"

La aludida se sobresaltó al escucharlo. — ¡Cállate, me asustas! —Gritó asustando a Fishlegs y a Luggy, sólo Stormfly reía pues sabía que estaba jugando con el Sr. Fantasma.

Avergonzada por haber quedado como una loca, Astrid corrió con el papel en mano para encerrarse en la habitación.

"Vaya, ese Nero sí que te dejó impresionada, con que un amigo del pasado ¿eh?... ¿acaso él…"

— ¡Ay, Hiccup ni empieces! —Gruñó cortándolo en medio de sus comentarios.

Hiccup sólo le dio la espalda, haciendo uno de sus ya típicos berrinches, esto le dio oportunidad a Astrid de cambiarse de ropa, ya pasaban de las 12 de la noche y se suponía que al día siguiente ya empezaría su entrenamiento; quería dormir haciendo la paces con el fantasma que la seguía ignorando, sin embargo, desistió de hacerlo pues alguien tocó su puerta

—Soy yo. —Habló Stormfly. — ¿Puedo pasar?

Astrid le dio el pase a su entrenadora, está entró tímidamente, algo muy raro, según Astrid, y fue cuando la vio con detenimiento, en su mirada había cierto cansancio y enrojecimiento.

—Storm… ¿qué te pasó?, ¿lloraste?

En cuanto Hiccup escuchó la voz de preocupación de Astrid, olvidó sus celos para prestarle atención tanto a ella como a su entrenadora, quien parecía tener algo importante que decirle.

—Nada, estoy bien… es sólo que…—Suspiró. —Salí con Tannlos. —Reveló apenada.

Astrid dejó caer su mandíbula, una emoción la invadió por dentro, pero descartó cualquier acontecimiento bueno debido a la apariencia de su entrenadora, así que preguntó por los detalles, amenazando con golpear a Tannlos si se había atrevido a hacerle algo.

—No, no pasó nada malo. —Contó Stormfly echándose en la cama, tomando una almohada para abrazarla. —Yo quería rechazarlo, pero al final no pude y me abrí con él… le conté todo.

— ¿y qué te dijo? —Preguntó intrigada sentándose a lado de ella, mirando cierto tiempo a Hiccup que también parecía preocupado.

—Me comprendió, me dijo que no había sido mi culpa y que me admiraba y luego él también se abrió conmigo y me contó muchas cosas que la verdad también me hizo admirarlo mucho.

— ¿Qué cosas? —Preguntó pícaramente.

Stormfly se incorporó de la cama y le pegó con la almohada en la cabeza.

—No te lo diré, son sus cosas.

—Ok, ya atendí. —Exclamó tratando de no ser golpeada por la almohada. —Entonces… ¿saldrás con él?

—No me siento lista. —Respondió. —Pero le pedí que si podíamos salir como amigos, y él aceptó.

—Me siento feliz por ti, espero que él sea quien en realidad te valoré.

—¡Ay, Astrid! —Se sonrojó. —Ni que me fuera a casar con él.

"Dile que puede ser" susurró Hiccup queriendo bromear con la entrenadora. Astrid hizo caso y se lo dijo, lo que terminó ganando fue otro golpe con la almohada así como la orden de ir a dormir.

Stormfly salió abochornada de la habitación, pero ya más relajada al haberle contado a alguien sobre aquella cita. Sólo en Astrid, los Ingerman y ahora Tannlos confiaba.

"Esa Stormfly, también puede ser muy tímida si lo propone".

— ¡Ah!… ¿ahora si me hablas? —Replicó Astrid con sarcasmo, metiéndose en la cama para dormir.

Hiccup refunfuñó sintiéndose derrotado, pues se supone que no le hablaría a su amiga, la cual parecía hacerle caso omiso a sus berrinches, suspiró cansado, no sabía porque se comportaba así, sí sabía perfectamente que no podía hacer nada en su posición, ella estaba viva y él muerto y aunque estuvieran cerca había una gran distancia entre ellos.

"Astrid…" Murmuró con cuidado, no sabía si había conciliado el sueño pues estaba toda cubierta por la colcha.

— ¿Qué? —Respondió con fastidio.

"Sobre tú amor platónico…". Habló inseguro de preguntar si era Nero esa persona.

—Hiccup, olvídate de eso, por favor. —Se adelantó Astrid, pensando que el fantasma sólo quería burlarse de aquel hecho.

"¿Irás mañana… a dónde te invitó Nero?" Cambió de tema.

—Sí… ¿no tienes curiosidad? —Preguntó levantándose de la cama, prendiendo la lamparita de noche. — ¿No crees que nos ayudará con lo de las buenas acciones si lo hacemos?

"Ah, ya ni recordaba eso, nos hemos estado separando y creo casi ya no nos importa". Observó sonrojado.

Astrid se entumió, reflexionando que era cierto lo que Hiccup había dicho, tenerlo junto a ella ya era algo común, de repente sintió que el corazón se le encogía, ¿Cuándo habían dejado las buenas acciones de lado? Incluso el ayudarlo con su misión secreta de averiguar quién era él, era como si muy dentro de ella deseaba conservarlo a su lado, la pregunta era ¿por qué?

"¿Astrid?"

Despertó de sus pensamientos, Hiccup la miraba con curiosidad, y eso le hizo prestarle más atención, realmente tenía unos ojos verdes impresionantes como se lo había dicho a Yuyan, también un lindo cabello que de poder tocárselo le peinaría dos trencitas de lado derecho, por detrás de su oreja, un cuerpo delgado pero de seguro fuerte, siempre con aquel pantalón oscuro, botas gruesas y esa camisa verde, ¿por qué apenas era capaz de darse cuenta de todos esos detalles?

"¿Astrid?"

Sacudió la cabeza y se golpeó las mejillas para evitar perderse otra vez en sus pensamientos.

—Lo siento. —Exclamó dándose más golpes en las mejillas. —Pero sí iré mañana a donde Nero me dijo. ¿Me acompañas? —Se sintió estúpida al preguntarle.

Pero lejos de escuchar una burla o una broma, Hiccup curvó una sonrisa de lado y asintió.

"A donde sea Mi lady".

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Al día siguiente, después de darle una larga explicación a Stormfly sobre el porqué no haría el entrenamiento del día, y rogar porque Fishlegs le prestara un auto, Astrid y Hiccup partieron en auto rumbo a la dirección que Nero le había proporcionado.

Para no perderse, habían configurado el GPS y este le fue indicando que caminos tomar, pronto dejaron la agitada y enorme ciudad para adentrarse a los pequeños poblados de Berk.

"Que bonitos lugares". Apreció Hiccup viendo el tranquilo panorama.

—Sí, me recuerda a donde crecí. —Apreció Astrid observando todo alrededor. —El lugar que Nero nos indicó está algo retirado.

"Sólo espero que no se trate de una trampa". Comentó preocupado.

— ¿Nero? Claro que no, no se atrevería, no lo conocí mucho pero el tiempo en que me estuvo ayudando con algunos consejos para mi entrenamiento supe que se trata de una buena persona.

Hiccup resopló, Nero parecía ser todo un estuche de monadas que podría cautivar a cualquier chica, entre ellas a Luggy y hasta Astrid, después de todo era su amor platónico y aunque fuera admiración, Astrid lo tenía en un pedestal.

"Sólo prométeme que si es peligroso, te irás…"

—Claro, por eso no te preocupes. —Respondió con seguridad. —Y…gracias. —Agregó sonrosada. —Por preocuparte por mí… de poderte golpear lo haría.

"¿Golpearme? ¿Por qué?" Preguntó asustado.

Más se sonrojó. — ¡Ya sabes! —exclamó apretando el volante. —Por preocuparte…y por todo lo demás.

"¿En vez de un beso?" Reclamó haciendo un puchero con los labios. "Eres extraña".

— ¡¿Qué cosas dices?! —Gruñó perdiendo el control del auto por uno segundos logrando asustarse tanto a ella como a Hiccup.

De sólo pensar en el tema de los besos hacía que se abrumara, trataba de controlarse diciéndose a ella misma que jamás dejaría que nadie la besara. Y eso incluía a Nero, pues la había tomado desprevenida la última vez, si lo volvía a intentar lo golpearía con toda la fuerza que pudiera acumular en su puño.

Kilómetros más y llegaron a su destino, detuvo el auto frente a un gran portón sostenido entre dos muros los cuales eran adornados por plantas de enredadera donde sobresalía una que otra pequeña flor color amarillo. Al fondo de lo que daba vista las rejas se podía apreciar un jardín así como una fuente apagada.

"¿Llegamos al país de las maravillas?" Preguntó Hiccup con sarcasmo.

Astrid miró hacia los bordes de la reja, tratando de buscar un timbre o algo que se le pareciera, encontró un pequeño hueco que suponía que era tal timbre y por encima de este un letrero.

"Orfanato Himmelen de Berk".

—Es un orfanato. —Susurró Astrid, contuvo el aliento y recordó cuando a ella le tocó estar en uno de esos lugares, en el sur de Berk, donde antes solía vivir con su verdadera familia.

"¿Estás bien?"

Hiccup notó la impresión que le causó a Astrid ver tal lugar. La chica bajó del auto, seguida de él, se acercó a lo que parecía ser un timbre realmente dañado, no le daban el mantenimiento adecuado, lo oprimió sintiendo como ciertas partes se desquebrajaban por dentro, dudó de que realmente funcionara y optó por tomar una piedra y tocar fuertemente el portón.

—¡Un momento! ¡Un momento! —escucharon gritar a lo lejos.

Una señora regordeta de cabello castaño, con lentes de bordes gruesos y un vestido largo color azul se acercaba apresuradamente a la puerta, tenía un cinturón donde colgaban un montón de llaves de distintos tamaños y colores.

— ¿En qué puedo ayudarle jovencita? —Preguntó amablemente detrás de la reja.

—Eh… Nero Renvann, me dio esto. —Le mostró el papel con la dirección. —Me dijo que viniera … aquí.

— ¡Ah! Con qué Nero ¡Sí!... tú debes ser Astrid, ¿cómo no te reconocí? Has estado saliendo en las noticias… eres la que patinará en las olimpiadas.

Astrid asintió avergonzada, lo bueno fue que la mujer la reconocía por el patinaje y no por los escándalos de los medios.

—Yo soy Aline, soy la encargada del orfanato, ¡qué descortés! ¡Pasa! —De inmediato abrió la reja.

Le permitió a Astrid entrar con el auto, el cual dejó estacionado cerca de la fuente. Después de eso la mujer la guio hacia donde había una casona vieja de madera, que al parecer necesitaba también un poco de mantenimiento.

—Nero suele venir aquí. ¿Sabías que él también fue un niño que estuvo interno? De hecho estuvo aquí.

— ¿Eh? No… no lo sabía. —Tanto Astrid como Hiccup quedaron impresionado por aquella confesión.

—Sí, de pequeño vivió con unos padres conflictivos, las autoridades optaron por quitarles la custodia y después de algunos meses se pudo lograr que él viviera con sus abuelos, pero hasta ese entonces estuvo viviendo aquí… me dijo que tú también habías estado en uno.

Astrid se perturbó al escucharla y asintió levemente afirmando lo que había dicho.

—Así es, estuvo en un orfanato en el sur de Berk, hasta que mi actual familia me adoptó y nos mudamos a la capital.

—Ya veo. En fin, Nero me dice que los organizadores de espectáculos donde trabaja están realizando un evento para recaudar fondos, me dijo que había insistido para que las recaudaciones fueran destinadas a los orfanatos de todo Berk.

—Sí, algo así me comentó.

—Pero me comentó que casi no estaban teniendo buena recepción ya que ahora todos están entretenidos con el tema de las olimpiadas, aunque al parecer eso está cambiando ya que muchos deportistas profesionales están aceptando ayudar.

Astrid sólo asentía a la información recibida, se sintió egoísta al pensar sólo en ella y que la atención de los medios sólo estuviera enfocada a sus escándalos en vez de lo que en verdad importaba.

— ¿Quieres ver a los niños? —Preguntó Aline al verla cohibida.

"¡Sí, vamos!" apresuró Hiccup para tratar de animarla.

La rubia aceptó contagiándose del entusiasmo del fantasma y se dejó guiar por Aline, está la llevó hacia lo que era el patio trasero donde había alrededor de 30 niños y niñas de diferentes edades, unos siendo atendidos por otras voluntarias del orfanato y otros jugando en los pocos juegos que tenían, entre estos una superficie que era para jugar basquetbol pero que ahora era ocupada por unas niñas que tenía unos patines de cuatro ruedas.

¡niños, hay visita!

Todos los chiquillos prestaron atención a su superiora y corrieron en orden, formando una fila enfrente de la mujer, incluyendo a las niñas que tenía los patines que se acercaron a pocos pasos dando tropezones, zarandeándose tratando de mantener el equilibrio con todo y patines.

—Niños… Ella es Astrid Hofferson, ella es…

—Es la patinadora que irá a las olimpiadas. —Interrumpió un chiquillo de cabello castaño que tenía alrededor de unos 10 años.

— ¡Gustav! ¿Qué te he dicho sobre interrumpir?

—Que es de mala educación. —Contestó al niño con fingida inocencia.

Aline sólo respiró profundo, ya conocía a sus niños; en orden y con la paciencia del mundo les pidió a cada uno de ellos que se presentaran con su invitada especial. A Astrid y a Hiccup se les hacía de lo más tierno ver al montón de niños queriendo a su manera llamar la atención de la patinadora, en especial de Gustav que se atrevió a preguntar si quería ser su novia, siendo nuevamente regañado por su superiora.

—Entonces… ¿eres la novia de Nero? —Preguntó una de las niñas que estaba en patines.

— ¡No!... ¡no! nada de eso. —Se evadió de inmediato Astrid. —Sólo es un viejo amigo.

— ¿Entonces serías mi novia? —Preguntó Gustav rápidamente.

— ¡Gustav! —Gritó Aline ante la nueva imprudencia de su pequeño pupilo.

"Ese niño es todo caso". Rio Hiccup ante los intentos fallidos del mocoso que pretendía a su Astrid.

—Princesa… ¿nos enseñaría a patinar? —Preguntó una de las pequeñas que traía consigo los patines.

— ¿Princesa? —se desconcertó Astrid al escucharla, bien quiso corregirla con su verdadero apodo de dragona o por lo menos valquiria o guerrera pero ¿princesa?

"Relájate, es una pequeña". Se burló Hiccup al ver la cara de desconcierto de su amiga.

—Tienes razón. —suspiró cansada.

— ¿En qué princesa? —Preguntó la niña.

—Eh… nada, es sólo que…—Se pausó para meditar, vio que todos eran niños y muy inocentes así que pensó hacer algo que generalmente no haría enfrente de un adulto. —Tengo un amigo imaginario ¿sabías?

— ¿Cómo se llama? —preguntó otra niña que traía consigo un oso de peluche al cual se aferraba.

—Le digo de cariño Sr. Fantasma. —Hiccup se sobresaltó al ver lo que Astrid estaba haciendo. —él me ayuda con mis rutinas de patinaje, ¿quieres que te ayude también?

—Mejor, muéstrenos como patina. —Opinó Gustav de inmediato.

Pronto la idea de los niños se fue acrecentando, pues todos, incluso las niñas de los patines, querían verla actuando.

—Pero no estamos en la pista de hielo y tampoco tengo patines sobre ruedas.

—Ah, no te preocupes por eso. —Dijo Aline también entusiasmada por la idea. —Nos donaron varios patines de varias medidas, podemos ver si alguno te queda y así podrás patinar.

—Por favor, por favor, por favor. —Rogaron los chiquillos al unísono.

Astrid aceptó el reto y fue con Aline a buscar unos patines que le quedaran. Después de haber esculcado en la bodega donde los guardaban, encontraron unos que le quedaron a la medida. Aline la dejó prepararse, mientras ella organizaba a los chiquillos alrededor de la pista de básquetbol.

"¿Sabes patinar sobre ruedas?"

—Claro, cuando estuve yo en el orfanato también tenían patines.

"¿Y cómo vas a patinar? Es decir con que música o ¿sólo lo harás así nada más?".

—Eso no lo había pensado. Creo que preguntaré a los chiquillos que melodía interpretar.

"Estás muy entusiasmada".

—Tú también, señor fantasma, ¿me ayudarás con las niñas para enseñarles a patinar?

"A la orden Mi lady" Asintió haciendo un gesto como un soldado.

Astrid se rio de los ademanes de su amigo y sin problema alguno salió con los patines de ruedas. Al llegar a donde patinaría se encontró con Aline, la cual no estaba sola, Nero había llegado.

—Astrid… que bueno que viniste. —Felicitó el alegre Nero. —Me dijeron que patinarás… ¿qué interpretarás?

"Que bien, el chico maravilla llegó". Resopló Hiccup celoso.

—Es lo que quería preguntar. —Dijo Astrid sin hacer caso al comentario de Hiccup. — ¿Alguna cosa que crean que a los niños les guste?

Aline se puso a pensar, de inmediato sacó un teléfono celular y buscó en su librería de música.

—Estás son las canciones que más les gustan.

Le pasó el teléfono, Astrid y Hiccup leyeron la lista, entre las cuales estaban desde canciones de películas infantiles, hasta canciones de obras reconocidas de Broadway.

"¡Ah, esa!" Señaló Hiccup una que se llamaba "Ding dong la bruja está muerta" del musical "Wicked" pero que era un cover de otros artistas.

— ¿Por qué esa? ¿Cómo la conoces?—Preguntó Astrid, olvidándose que Nero y Aline la observaban.

— ¿Pasa algo? —Preguntó Nero extrañado.

— ¡Eh! No… no… sólo que me gusta hablar sola, ¡sí! Sola. —se rio nerviosamente.

A Nero sólo le causó gracia su amiga y preguntó por la elección; para ya acabar con el asunto rápidamente Astrid pidió que pusiera la elección de Hiccup, en lo que Aline ponía la música para que se escuchara por la grandes bocinas ella se adelantó a su ahora pista junto con Nero.

—De haber sabido que patinarías me hubiera traído mis patines también, ya que aquí no hay unos que me queden.

"Pie grande" Se burló el fantasma, mientras Astrid se abstenía de gritarle para regañarlo.

Nero le deseó buena suerte en su interpretación, y Astrid se trató de concentrar, le dio la espalda a los niños para poder hablar discretamente con Hiccup.

—Tú elegiste esa canción, ¿cómo crees que deba de hacerle?

"Sólo usa tu imaginación, mi lady. Tal como lo hicimos con el programa corto, tú serás Dorothy y yo el furia nocturna que te acompaña".

—No recuerdo ninguna furia nocturna en esa versión. —Rio Astrid. —Deberías ser la bruja.

"¡No! Seré el dragón… ya sé quién será la bruja que murió". Miró discretamente hacia Nero con una sonrisa malvada.

Astrid sólo respiró y cerró los ojos en cuanto la música empezó…

Abrió los ojos. Se vio en la tierra de oz, donde los pequeños niños, las voluntarias y Aline eran los pobladores. Ella estaba vestida con un vestido azul con blanco algo esponjado, su cabello estaba amarrado en dos trenzas por los lados y a lado de ella, Hiccup con una botarga de un dragón negro.

Empezó a patinar al ritmo de la música, haciendo ademanes de contar la historia inicial de la bruja junto con Hiccup. Contándoles a todos acerca de lo malvada que había sido, hasta que una casa cayó sobre su cabeza.

Hiccup en su botarga de dragón se imaginó una escena donde aquella casa caía sobre un Nero vestido de bruja, el cual al recibir el golpe quedó debajo de la casa con la lengua de fuera y en sus ojos una enorme "X". De inmediato todos los niños pobladores y Elphaba (interpretado por Aline) celebraban la muerte de la bruja malvada, todos gozando porque ya no serían acechados por la bruja de la que rápidamente se empezaron a olvidar.

Astrid sentía que patinaba sobre el hielo, tomó su distancia y cuando lo consideró prudente dio un saltó haciendo doble loop el cual aplaudieron los niños entusiasmados. Nero sonreía de oreja a oreja, con cada segundo que miraba a su antigua amiga más impresionado quedaba, realmente se había convertido en un hermosa jovencita que ya lo tenía totalmente cautivado.

La música terminó así como la presentación y los niños la ovacionaron de pie. Astrid cansada junto con Hiccup hizo una reverencia, fue una sensación distinta escuchar esas ovaciones, no se sintió evaluada ni presionada, le había gustado aquella sensación.

—Y Astrid ¿qué dices? —Preguntó Nero. — ¿Nos ayudarás en la recaudación?

—Encantada de hacerlo. —Respondió rápidamente. Tanto Aline como los niños festejaron ruidosamente, si todo salía bien podrían darle mantenimiento adecuado a las instalaciones e incluso aceptar a más niños sin hogar.

"¿Lo harás por las buenas acciones?"

—No. —Contestó discretamente. —Realmente quiero hacerlo, quiero ayudar.

Hiccup sonrió, no pudo estar más orgulloso de ella en ese momento.

"Deberías hacer esta rutina para el espectáculo, claro ahora en el hielo". Sugirió.

—Creo que es buena idea…

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El día había terminado y era hora de partir, todos los niños salieron a despedirse de ella y del Sr. Fantasma, el cual sólo recordaron las niñas que patinaban. Nero acompañó a Astrid hasta su auto para darle algunas indicaciones.

—Le diré a los organizadores que te apunten para el espectáculo, pero de una vez te digo, en una semana tendremos una junta todos los artistas que participarán, supongo que los organizadores nos dirán el orden en que saldremos, al igual que a ustedes deben decirle detalles del escenario, ya que el evento será en el carpa del Circus Stellarum.

—Entiendo, entonces… ¿nos vemos en una semana?

—Claro. —Respondió Nero, pretendió acercarse para despedirse con un beso en la mejilla pero Astrid dio un paso rápido hacia atrás y rio nerviosamente.

A Hiccup casi se le va el espíritu al ver sus intenciones, pero se alegró que Astrid lo evadiera.

—Lo siento… creo que… debo… irme… ya…Jajaja. —Se despidió nerviosamente y rápidamente se metió al auto y partió.

Nero lejos de ofenderse más lo incitó a tratar de conocerla más.

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"¿Por qué no dejaste que te besara?"

—Hiccup, no empieces… mejor hay que enfocarnos, a Stormfly le dará de seguro un infarto al enterarse de mi decisión, ahora tengo que aprenderme tres rutinas.

"Como quieras… y sí lo sé, pero hay que recordar que es por una buena causa".

— ¿Me ayudarás?

"Sabes que sí"

Ambos se sonrieron; inconscientes de la necesidad que ya sentían el uno por el otro que los hacía mantenerse cerca, ignorando el hecho de que ya se podían alejar más de seis metros de distancia, una distancia que cada día se iba acrecentando cada vez más.

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La semana pasó rápidamente, a Astrid le costó trabajo convencer a Stormfly la cual tuvo que reorganizar todo el calendario para darle prioridad al evento de Nero, el cual sería el 7 de noviembre. Durante la semana se dedicó el 60% a entrenar la rutina del programa corto y el 40% a la rutina que haría para el evento, el cual dejaron a su criterio en cuanto a saltos y piruetas, siguió el consejo de Hiccup y no cambió la canción.

Astrid se dirigía con Hiccup hacía donde se haría la junta de los artistas, pero su camino se vio entorpecido por varios reporteros que ya estaban enterados del asunto y empezaron a molestar con sus preguntas, a la patinadora se le hizo difícil evadirlos y terminó tomando un atajo más largo hacia su destino.

— ¡40 minutos tarde! —Se quejó Astrid casi sin aliento pues llevaba corriendo varias cuadras.

"Esos desgraciados están cada vez más difíciles de evadir".

—Espero alcanzar a ver a alguien.

Después de 15 minutos, llegaron a su destino, un hotel de cuatro estrellas, Astrid se caía casi del cansancio pero continuó caminando hacia la recepción donde sería la junta. Había sólo pocas personas, entre ellos Camicazi.

— ¡Camicazi!

—Hasta que te dignaste a llegar, dragona. —Se burló la menor, más al ver lo cansada que estaba. — ¿fuiste a un maratón?

—No fastidies. ¿Ya terminó la junta?

—Sí, ya todos se fueron… yo estoy esperando a mi mamá, me dijo que está atorada en el tráfico… por cierto felicidades. —Sonrió. —Tienes el protagónico.

— ¿Qué? ¿De qué hablas?

— ¡Ah!, es cierto… no lo sabes. —Dijo con burla. —Los organizadores decidieron hacer una pequeña obra conjunta con todos los artistas y deportistas, además de nuestra participación individual…

— ¿Qué? No es cierto. —Astrid se asustó con el hecho de saber que ahora tendría que aprenderse otra rutina.

—Tan cierto como que eres la protagonista, al parecer se enteraron que fuiste al orfanato donde causaste una buena impresión y creyeron que eras la más indicada para hacerlo.

"¿Pero la protagonista de qué?"

—Sí, ¿de qué? ¿Protagonista de qué?

Camicazi dio una risita burlona, en ese momento Bertha llegó y le grito desde la entrada que acudiera con ella para irse.

—Debo irme. —Avisó. —Sólo quiero decirte que hubiera peleado por el protagónico, pero me conformo con ser la soplona.

— ¿La soplona? No entiendo nada… ¿qué haremos?

—Sólo te diré que no quise pelear por el protagónico ya que no quiero sostenerme de un trapecio, me dan miedo las alturas.

— ¡¿Qué, qué?! ¿Un trapecio?, ¿de qué hablas?

—Y aunque sea muy apuesto tampoco quiero besarlo. —Siguió con la intriga. —Me bastará con fingir que estoy enamorada de Snotlout.

— ¡Espera!... ¿besar a quién?

—A Nero… él será tu amante en la pequeña obra.

Camicazi dio otra risita burlona y se retiró rápidamente, dejando a Astrid boquiabierta y no sólo a ella, Hiccup se había quedado también sin palabras.

Continuará.

Bien, ahora unas cuantas referencias, la canción que danzó Astrid es Ding dong the witch is dead, versión de Glee, con respecto a los espectáculos de lo que habla Nero es en referencia a Kaleido Star que a su vez está inspirado en el Circus Du Solei, así como otro que es sobre hielo no me acuerdo del nombre pero era un espectáculo en Asia.

Ahora sí, sección de comentarios y dudas.

Shazam: que bueno leerte, espero te haya gustado el capítulo. Saludos.

The ridel sel: Hiccup será siendo celoso, más con lo que se viene encima XD, gracias por tus buenos deseos, espero que te haya gustado el capítulo. Saludos.

Flopi216: Que bueno que te haya gustado, ahora mucho más drama, espero te guste. Saludos.

Alexa: y seguirá así XD y más con lo que se viene. Saludos.

Navid: Con respecto a Hiccup pues pasarán más cosas que lo hagan sentirse así, pero no puede hacer mucho en su estado, todo dependerá de Astrid. La historia de Tannlos y Stormfly no sé si se verá más a fondo, al menos no la de Stormfy, pero la de Tannlos sí. Saludos.

HeiMao3: Así es, la información se encuentra más cerca de lo que creen la cuestión será quién hablará primero o quién se dará cuenta. Saludos.

Jessy: Así es, Nero también es patinador, aunque también será acróbata, algo loco, pero existe también un espectáculo de hielo creo que en china o algo así donde combinan las dos cosas. Saludos.

Mad fine: XD, lo sé, pero tomando en cuenta que las patinadora artísticas empiezan desde temprana edad me vi en la necesidad de hacer eso. Y Hiccup al menos mata en su mente a Nero XD. Saludos.

Dragonaj: Pues más problemas problemas vendrán, pero ya verás como todo tomará su curso al final, espero te haya gustado. Saludos.

Steffani: XD, ya sé pobre Hiccup y Nero es duro de roer, jajaa está más confiado que en el anterior fic, con respecto al Nema pues no me pertenece el personaje de Gema, por lo que no puedo introducirlo a menos que pida permiso XD. Saludos.

Dragon viking: Tormenta si siente algo, pero no es fácil para ella a pesar de los años, pero ya verás que de poco a poco cederá. Saludos.

Vivi: Así es, el drama empieza pero no sólo en la cuestión romántica, Astrid estará más que presionada. Saludos.

Ana Gami: jajajaja ese Nero es lindo, hasta indirectamente Hiccup lo reconoce XD, espero te haya gustado el capítulo, Saludos.

Tris: Así es Gema era prestada, espero te haya gustado el capítulo. Saludos.

Diane: jajaj te sorprenderá con lo que pasará en el futuro o al menos eso creo, pero por lo pronto Nero va un paso adelante si le logra dar un beso a Astrid. Saludos.

Maylu liya: Jajaja sí, me imagino que aquí Nero será más como jon XD, con respecto a los Storm no pretendo indagar mucho más en su pasado, no con lo que ya se sabe.

Vanesa. Y seguirá siendo celoso, ahora más problemas, espero te haya gustado. Saludos.

Alejg: tendrás que esperar el final para saber el destino de Hiccup, aunque ya lo tengo decidido, así que atenta. Saludos.

La perra vida: no me gustan los dramas adolescentes y pues el OC no es un adolescente tampoco, eso sí, se verán en situaciones que incomodarán a la protagonista o al menos una situación que ya tengo contemplada. Y el patinaje claro que continuará a un escala mayor por el momento. Saludos.

Unbreakablewarrior: Así es, Hiccup ya los tiene definidos, ahora falta Astrid quien ya empezó muy a penas a dar señas, pero con el mundo cayéndosele de encima le es difícil verlo. Saludos.

Keki007: trataré que las actualizaciones sean los domingos, si se puede el sábado pues mejor para todos. Saludos.

A los seguidores, favoritos y lectores anónimos hasta la próxima semana. Saludos.

22 de noviembre 2015