Capitulo XI
Colocando lo que falta.
Al despertar, todos estaban atados. Ya podía verse la putrefacta cara del Lich en el cuerpo de da adorable princesa flama azul… ¿Dónde estaba ella? Era lo que todos querían saber. Finn estaba sobre un altar de piedra, atado de manos y piernas… totalmente inconsciente. Marceline y la Princesa flama una junto a la otra, atadas también. Mientras aun podría escucharse como la dulce princesa batallaba contra las criaturas que el Lich había creado. La princesa flama intentaba usar sus poderes, pero era inútil… solo conseguía hacerse daño al siquiera pensarlo. Marceline ya no era vampira, esas ataduras mágicas la volvían totalmente mortal.
Lich: Que bueno que han despertado.
Princesa Flama: ¿¡Donde esta mi hermana?!
Lich: Hmmm… en un lugar que seguro te resultara muy familiar. (Mostrando una botella pequeña de cristal)
En esa pequeña botella se podía aprecia una pequeña llama de color azul… no tenia forma. Solo era una pequeña y resplandeciente flama de color azul.
Princesa Flama: ¡¿Qué le has hecho?!
Lich: Aun nada… su alma se niega a irse, así que la encerré… Podría serme útil como ingrediente este extraño poder suyo…
Princesa Flama: ¡Déjalos ir!
Lich: Su alteza (reverencia) me temo que debo desobedecer esa orden… ¡Jajajaja! (risa desquiciada)
Princesa Flama: te daré lo que quieras… solo no los lastimes más. ¡Ninguno de ellos merece ser lastimados por mis errores!
Marceline: ¿De qué hablas?
Princesa Flama: yo fui quien convenció a mi padre de esconder a mi hermana, porque era débil. Le hice creer durante estos años que madre así lo había querido, cuando madre ya estaba muerta desde antes de tenernos… El siempre creyó que yo jamás la había visto…
Lich: parece que la adorable chica no es del todo buena…
Marceline: Entonces todo esto… ¡¿Todo esto es por tu culpa?!
Princesa Flama: no toda, nuestra madre si le había hecho prometer a nuestro padre que encontraría una cura… no sabía que mi hermana tenia parte del alma del Lich…
Marceline: ¡Mira a tu alrededor! ¡Mira lo que nos has hecho!
Lich: pero nada de eso importara… al menos tengo a quien agradecerle mi próximo reinado.
Princesa Flama: estoy dispuesta a negociar… (Mirándole fijamente)
Lich: Negociar… ¿Qué cosa?
Princesa Flama Su hechizo aun no está completo… ¿Verdad Lich? ¿No es esa página la que te falta?
Marceline: ¿Qué haces?
Princesa Flama: mientras mi hermana aun estaba en el castillo del dulce reino, robo un libro… un libro que la Dulce Princesa tenía bajo estricta seguridad, y antes de robarlo… logre arrancarle una página. Estoy dispuesta a entregarla a cambio… a cambio de que los liberes.
El Lich estaba complacido con la oferta… pero estábamos hablando de un ser que poseía el poder de la magia oscura… nada podría salir tal y como la Princesa Flama lo deseaba. La Sonrisa del Lich delataba una trampa…
Princesa Flama: Libéralos primero.
Lich: está bien… (Sonrisa)
Al chasquear los dedos, las ataduras de las manos y piernas de Marceline desaparecieron. Finn seguía inconsciente pero era libre. Marceline lentamente recuperaba sus poderes de vampira, ahora podría llevarse a Finn lejos de la Nocheosfera.
Princesa Flama: (Mirando a Marceline, y solo moviendo los labios) Váyanse…
Marceline sujeta a Finn y lo lleva lejos de aquel lugar, mientras que la Princesa Flama seguía atada. El Lich empieza a caminar hacia donde estaba ella, bruscamente levanta su rostro.
Lich: ¿Hasta dónde piensas llegar con esta farsa? Se bien que el hechizo esta completo… (Risa macabra) acabas de entregarte como ingrediente faltante.
Princesa Flama: lo sé… ¡Pero simplemente no voy a entregarme tan facil!
Y aunque le costara mucho dolor físico, la princesa flama logra liberarse de las mágicas ataduras. Haciendo que el Lich retrocediera, pero no sentía miedo.
Princesa Flama: se bien que después de cierto tiempo… El hechizo que tiene a Finn inconsciente, dejará de funcionar… y ya no tendrás nada.
Lich: ¡¿Qué te hace creer que estas a la altura del Lich?!
Princesa Flama: No estoy a tu altura Lich… ¡Yo estoy muy sobre ti!
La princesa Flama simplemente se envuelve en llamas, en un hermoso y brillante rojo carmesí con un naranja intenso… su fuego jamás había sido tan fuerte. Su fuerza jamás había sido tan solida. El lich sonríe, y hace lo mismo… era de esperarse, está en el cuerpo de un elemento fuego… pero, desconocía la desagradable desventaja del mismo. La Princesa Flama arroja el primer golpe, causando un golpe directo en el cuerpo del Lich… lastimosamente, ella debía destruir el cuerpo de su hermana. Justo cuando el Lich lanza su golpe, algo lo retiene. En la mente del Lich se podía ver como la voluntad de la Princesa Flama Azul batallaba por recuperar su cuerpo. La voz del Lich se escuchaba distorcionada, de momentos se podía escuchar la voz de la Princesa Flama Azul hacer aparición. Hasta que por un momento logro recuperar momentáneamente, el control de su cuerpo.
P. Flama Azul: ¡Hermana! ¡No puedes Contenerte!
Princesa Flama: ¡Pero no quiero herirte!
P. Flama Azul: ¡Este cuerpo ya no me pertenece! ¡Debes destruirlo a como de lugar!
Princesa Flama: ¡¿Pero que pasara contigo?!
P. Flama Azul: ¡Yo estaré bien!
Princesa Flama: ¡No quiero volver a perderte!
P. Flama Azul: ¡Escúchame por primera vez en tu vida! Jamás me iré… mientras pueda vivir en tus pensamientos…
Princesa Flama: Pero…
P. Flama Azul: Mientras aun puedas extrañarme… Aun estaré viva…
Princesa Flama: (Lagrimas) Hermana…
P. Flama Azul: Jamás te odie por lo que hiciste… de alguna forma gracias…
Princesa Flama: ¡¿Por qué?!
P. Flama Azul: porque al menos… tu jamás sentiste pena por mí. (Desvaneciéndose la voz) ¡No te contengas!
Y justo cuando la voz comenzó a perderse… y el Lich comienza a recuperar el control del cuerpo la princesa Flama saca hechas con su propio fuego. El Lich hace lo mismo pero la suya era de un fuego oscuro.
Princesa Flama: ¡Jamás te perdonare!
La princesa Flama corre a el haciendo un corte directo en el pecho, el Lich retrocede… su risa ahora se ha vuelto un ceño fruncido. Empieza a atacar con toda su fuerza, hace un corte en la mejilla de la Princesa Flama. La princesa flama logra clavar una de sus espadas en el hombro del Lich, el grito desgarrador atrajo la atención de sus criaturas sombras, quienes llegaron para ayudarle. La princesa Flama de un solo golpe lograba desvanecerlos, pero eran demasiados y de pronto… del cielo de Nocheosfera comienzan a caer los Vampiros del Ejército de Marceline.
Princesa Flama: ¡Marceline!
Marceline: ¡Es hora de la Fiesta! (Descendiendo del cielo)
Mientras los vampiros alejaban lo mas que podían del Lich y la Princesa flama a las criaturas sombra, la Princesa Flama libraba la batalla que definiría el Destino de ooo. Y Poco antes de dar el golpe Certero… La espada del Lich atraviesa un costado de la Princesa Flama.
Princesa Flama: (Con mucho dolor) Ugh…
Lich: ¡Jamás podrás deshacerte de mí! ¡Jamás lograras vencerme!
Pero mientras el Lich se daba aires de grandeza, bajo la guardia, y ahí fue justo cuando la Princesa Flama se levanto y lo atravesó con su espada. Durante un instante lo miro a los ojos, poco antes de consumarlo con sus llamas.
Princesa Flama: ¡De lo único que no podre deshacerme es de la mancha que dejaras después de esto!
Y de pronto, todo el cuerpo del Lich comienza a arder con mucha intensidad, se podía ver como las sombras que cubrían a los demonios comenzaban a caerse… como si se derritieran. Y poco antes de que el fuego lo quemara todo, la Princesa Flama arranca de su cuello, la botella donde tenía encerrada el alma de su hermana… y de pronto. El lich desapareció en aquella nube de humo oscuro y putrefacto… ¡Lo había conseguido! ¡Finalmente lograron liberar a ooo de la presencia del Lich para siempre! La princesa flama sonrio durante un instante y de pronto colapso ante los ojos de todos… su fuego comenzaba a apagarse… al parecer la espada estaba encantada con un Hechizo congelante, la estaba matando lentamente.
Marceline: ¡Rápido hay que llevarla al hospital! (Cargando su cuerpo) ¡No hay tiempo que perder!
