¿ME PUEDES RECIBIR ASÍ TODOS LOS DÍAS?

R: Quinn ¿te ocurre algo? Llevas todo el día evitándome

Q: No, no pasa nada, solo estoy algo cansada

R: Y por eso me evitas, claro. Contame ¿Qué te pasa?

Q: nada en serio, perdón, me voy a ir a dormir ya

R: Yaa… está bien, descansa – decía algo confundida, decepcionada, no sabia exactamente que sentía al respecto, ya que Quinn no le decía lo que le ocurría, sabía que algo le pasaba. Ella no era así, de estar tan seria, cabizbaja, siempre estaba con una sonrisa al comenzar el día, y así se mantenía hasta terminar.

Mientras tanto Quinn, se había recostado en su cama con sus manos detrás de la cabeza y mirando hacia el techo, no se había desvestido, nada, solo estaba recostada… pensando… en que es lo que le estaba sucediendo.

Esas cosas que se decían con Rachel, pequeñas bromas, esa tarde de shopping, el sueño que había tenido aquella noche, el cine, incluso pensaba en que le había llevado posar su mano sobre la de la morena, un simple contacto pero que la tenía con mil vueltas en la cabeza. Tampoco quería pensar precipitadamente, lo quería hacer con calma.

Estuvo un rato en la misma posición con la vista hacia el techo, hasta que decidió ponerse su pijama y tratar de conciliar el sueño.

Al parecer ninguna de las dos se había olvidado de lo que sentían entre ellas, Rachel que ni por asomo se iba a imaginar que Quinn sentiría algo por ella, ni antes ni ahora y Quinn tampoco ni solo preveía.

Es así, algo resurgía de las dos. Algo que siempre estuvo adentro, ahora después de tanto sin verse, solo bastaba tenerse cerca para que florezca todo de nuevo.

Comenzaba un nuevo día, Rachel desde bien temprano estaba ya arriba, ya había desayunado, estaba recostada en el sofá repasando su libreto.

Quinn aparecía en la sala donde se encontraba Rachel.

R: Buenos días – decía con una inmensa sonrisa, mientras corría el libreto de su cara para ver a Quinn.

Q: Ho… hola

R: veo que seguimos igual que ayer, ¿vas a estar evitándome todo el día otra vez?

Q: Rach… acabo de levantarme, perdón, enserio, ando con muchas cosas en mi cabeza ¿si? Está todo bien

R: no me vas a convencer tan fácilmente, lo sabes ¿no?

Q: Siii, sos una terca – reía

R: si, como digas, ahí tienes café en la cafetera listo para tomar si te apetece.

Quinn se disponía a servirse el desayuno, estaba ya sentada en la mesita del comedor cuando agarro su celular y escribía un mensaje a Santana.

Q: San tengo que hablar algo muy serio con vos, y creo que sos la única persona que me entendería y puedo confiar. Avísame cuando pueda llamarte. Besos.

S: Rubia te llamo cuando me desocupe. XOXO

Quinn había decido hablar con Santana sobre lo que le sucedía, quería llevarlo con calma, así que lo mejor era tener el apoyo de una amiga, y quien mejor que ella para hacerlo.

La entendería, primero porque son amigas de mucho tiempo y pasaron miles de cosas juntas, era como su hermana, segundo porque San estaba de pareja con Brittany por lo tanto podría hablarlo sin miedos.

R: ¿Ya te vas?

Q: si, ya se me esta haciendo tarde.

R: te alcanzo, yo ya me voy también

Q: bueno, gracias Rach

Ya en el auto de la morena…

R: Quinn no quiero ser pesada, pero, ya ves como soy, soy de preocuparme y hacerme la cabeza fácil, te veo un poco distante conmigo ¿hice algo? ¿Te incomodo?

Q: No, nada que ver, yo solo estoy un poco saturada de trabajo y tengo otras cosas dándome vueltas en la cabeza, no hiciste nada y no me incomodas en lo absoluto

R: ¿seguro?

Q: Segurísima

Rachel ya estacionaba en doble fila para que la rubia se bajara directo a su oficina.

R: Nos vemos a la noche, cuídate – la saludo

Q: Gracias, por todo - sonreía – te quiero Rach.

R: Yo más

Q: Chau – dijo rápidamente bajando del auto

Rachel se quedo mirándola desde que se bajo del auto hasta que se adentro al edificio, reacciono cuando había una fila de autos tocándole bocina para que se moviera de su lugar, cosa que hizo que saliera disparando del lugar.

Al llegar a los estudios, se subió al tráiler de ella, tenia el libreto en mano, pero quedaba a segundo plano cuando en su mente cruzaban imágenes de Quinn diciéndole que había sentido cosas por una chica en su pasado y pensaba… si le paso en el pasado ¿podrá pasarle ahora?

Ella lo tenia mucho mas claro que Quinn, de acuerdo a los sentimientos hacia otra chica, si fuese por ella se le hubiese lanzado desde hace tiempo a la rubia, pero no podía, porque aparte de ser su amiga, no sabia si a Quinn le atraían o no las chicas. Trato de sacarle el tema en varias oportunidades pero Quinn era dura, no iba a ser nada fácil que se lo dijera, al menos a ella, porque la rubia esperaba una llamada.

Apenas había pasado 15 minutos de que Quinn llegaba al departamento después de su día laboral, Rachel no se encontraba en él y recibía la llamada de su amiga.

Q: ¡Hola San!

S: Rubia, ¿Cómo andas?

Q: Bien, ¿Y Britt?

S: Ella mejor que nosotras dos! Jajaja, pero no llame para hablar de ella, ¿Qué pasa Quinn? ¿Qué es eso tan serio que me tenés que contar?

Q: si, si, ….. Es que no se como empezar

S: solo suéltalo..

Q: no es fácil – se quedaba en silencio

S: Quinn, confía en mí

Q: Escucha, no sé que me esta pasando – empezaba a largar todo sin pausa – siento cosas, que no debería sentir, estoy confundida, estoy de un humor esplendido y al rato puedo ladrar y hasta morder, creo que me estoy volviendo loca.

S: ¿te enamoraste?

Q: No se, eso es lo que sé, que no se nada – se enredaba.

S: jajaa Ok!

Q: Hey, no te pedí que habláramos para que te me burles

S: me parece tierno, y ¿Quién es? ¿Se puede saber?

Q: San…

S: Si… estoy esperando

Q: es una chica

S: ¿Qué? Me estas jodiendo, ¿me esta hablando la Quinn Fabray que yo conozco?

Q: ¿te lo puedes tomar en serio? Sino corto, fácil

S: Ok… y ¿que es lo que te asusta?

Q: Ya te dije no sé que siento, es una chica San… no, no…

S: espera ahí… te recuerdo que yo estoy en pareja con la mujer de mi vida, y que no es nada malo, eso no debería asustarte.

Q: Si, lo se, es que no creí volver a sentir esto – al momento de decir eso se arrepintió

S: ¿volver a sentir? ¿De que parte de tu vida me perdí?

Q: Déjalo ahí

S: Tengo todo el tiempo del mundo y no voy a terminar la conversación hasta que me cuentes todo rubia!

Q: Ufff… cuando te pones insistente sos peor que Rachel

S: ¡dale!

Q: desde la secundaria ¿ok? Es la misma persona y ahora encontrarla después de tanto tiempo volvió todo eso que me tenia confundida antes y ahora no se, es peor, siento mucho mas cosas, no se, no seee

S: No me digas que es….. ¡Berry!

El silencio presenció a Quinn.

S: ¡Oh por dios! Tu silencio me lo confirma ¿la enana te tiene asi?

Q: si – decía tímidamente.

S: escúchame Quinn, lo que estas sintiendo es lo mas lindo del mundo, a pesar de que sea por Berry jaja, y no tengas miedo ¿si? Ve de a poco, no te precipites, cuando estés lista de afrontar todo esto se lo tendrás que decir, al menos para que ella lo sepa, tal vez recibas algo positivo, tal vez sienta lo mismo, y si no, lo entenderá, es tu amiga, no va a salir corriendo, si no me tienes a mi, podrás casarte conmigo cuando quieras, Britt no se va a enterar.

Q: Es lo mejor que podría oír – decía con los ojos llorosos, no de tristeza, solamente por la situación en la que se veía mezclado con las palabras de su amiga.

S: ya iré a visitarte y lo hablaremos bien ¿si? Y me cuentas cualquier cosa que pase. Estoy muy contenta que me hayas contado todo esto y poder ayudarte.

Q: Gracias, mil gracias, Te quiero San

S: yo también, te escribo rubia

Q: chau

S: hasta pronto

Quinn se había sacado un gran peso de encima, contarle lo que sentía a Santana era lo mejor que había hecho, ella sabia que San iba a contestarle con exactitud como eran las cosas.

A eso entraba la morena, Quinn se giro y no dudo en abalanzarse hacia ella y regalarle un profundo abrazo.

R: Wooooow, ¿me puedes recibir así todos los días?