N/A: Pido una disculpa general por el atraso, pero para dejar una fecha fija diría que estaría actualizando los fines de semana o más concretamente los domingos a partir del próximo. Estoy escribiendo los capítulos en el momento y necesito revisar de vez en cuando si me salto algún detalle, sumado a eso debo compaginar mi horario de cases, es todo un caos. Espero que tengan un poquito de paciencia.

Naufraga2003: Más de una vez, las personas tienen derecho a su ratito de pérdida de control. Un psiquiatra dijo: "todos somos neuróticos alguna vez", claro que el problema viene con los sicóticos pero no viene al caso. Has planteado una pregunta fundamental¿querer, apreciar o amar? Eso se dejará notar pronto.

Baldur Prime¡Un punto! Cuando escribí esa pelea no estaba muy confiada, pensé que faltaba algo y varias veces edité el capítulo para intentar verificar los detalles que quedaran fuera., Taia me ayudó mucho en eso. Creo que me costó más que nada por la indecisión. Y Kisame sigue órdenes aunque no puedo negar que dé problemas al igual que Deidara y todo Akatsuki, falta que aparezca un malo de turno y que es mi favorito por ser tan afeminado, sobre todo con su voz sexy xD

LinaInverse40: Shikamaru mostrará que su inteligencia no está de adorno. A veces me sorprende que tanto pueda sacar de la manga el genio Nara. Con Akamaru, créeme que me dolió herirlo xD

Zania85: Ojala no te hayas comido xD aquí está tu continuación, un poco más larga que el resto de capítulos.

Senfhi: Te hice esperar, pero surgieron imprevistos. No prometo actualizar antes por que estoy haciendo los capítulos que siguen dentro de esta semana y no quiero minar la trama por la impaciencia.

Anais¡Espero que este cap te guste!

Keri01: No quedaron tan mal xD los traumas siempre vuelven con el mínimo recordatorio, a veces no basta con enterrarlos. Por supuesto hinata aún no tiene superadas las palizas de su padre.

Resumen: Ella jamás ha conocido lo que significa vivir, por eso se resigna a ver pasar los días cuando le diagnostican su enfermedad, sin embargo el encuentro con un rubio rebelde logra dar un giro imprevisto que hará cambiar todo lo que conocía en ese momento.

Simbología:

---: separa un día de otro o de mayor tiempo.

- : los cuatro juntos parten los sucesos del mismo día que normalmente aparecen en distintas horas o lugares.

--- - frase interrumpida dentro del diálogo.

- bla, bla, bla –: diálogo.

-"bla, bla, bla" –: pensamientos.

Bla, bla, bla: narración.

Bla, bla, bla: fragmento de recuerdos.


Recuerdos

File 11: Conclusiones…-

Tsunade había esperado en vilo tras la llamada de Temari. Se sentía internamente culpable no haber asistido como médico por si surgía un accidente. ¡Estaba claro que Akatsuki intentaría algo!

Era de madrugada, aquel día se le hizo tarde por terminar de llenar la ficha de unos pacientes cuando la Sabaku había llamado con la desesperación impresa en cada palabra empleada. Había sentido su nuca erizarse cuando Temari le avisó que Naruto se había adelantado con Hinata mientras ellos terminaban de transportar al resto de heridos.

Una simple herida en la cabeza podría causar daños irreparables en aquella niña. Salió de su oficina vociferando órdenes para tener el equipo listo; según la descripción de Temari, había dos heridos de gravedad y Akamaru. Debía llamar a Hana.

- ¡Shizune, comunícate con la veterinaria Inuzuka! – la morena asintió corriendo la teléfono. Tsunade se retorció las manos sintiéndolas frías. Se acercó a la puerta de entrada y tras los grandes cristales vio a FoxFire cayéndose a un lado aún encendida mientras un chico con aspecto pésimo traía a una chica inconsciente en brazos.

- ¡Baa-chan! – Tsunade dio un respingo al notar que el chico era Naruto y la muchacha Hinata. Puso una mano en su pecho constatando que su corazón seguía latiendo y se acercó al rubio a zancadas. Parecía que Naruto no veía completamente bien ya que seguía gritando en el hospital.

- ¡Naruto! – gritó poniéndose en frente para iniciar su análisis, sin embargo él extendió el cuerpo de la Hyuuga con una desesperación que rozaba la locura.

- Creí que estaba muerta… cuando la vi yo… yo – la mujer dio una señal y las enfermeras y paramédicos dejaron a ambos chicos en camillas para llevarlos a distintas salas.

- ¡Tsunade-sama, Hana-san viene en camino junto a Tsume-san! – Kiba lo tendría difícil para explicar si Tsume venía en persona.

Pasaron cerca de cinco minutos más cuando el brusco sonido de las llantas al frenar se escuchó. Tsunade corrió junto a los paramédicos para ver a los heridos y a medida que iban saliendo, la pregunta de qué había sucedido se hacía más insistente.

- ¡Sakura! – la pelirosa estaba cubierta de sangre en sus rodillas y el estómago. Notó que se movía bien a pesar de eso, pero la preocupación no la podía quitar.

- Estoy bien, me manché cuando revisé las heridas y detuve las hemorragias – contestó ayudando a traspasar a Shikamaru a la camilla.

- Bien hecho – dio como asentimiento antes de darse por completo a la tarea de salvar vidas.

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Abrió la puerta corredera y avanzó por el pasillo, pendiente al silencio que se cernía por sus sentidos aún alertas tras la explosión a lo lejos.

No había tenido sentido quedarse en el hospital en espera de que el Nara abriera los ojos, pensó que lo más factible era ir al día siguiente, así no retrasaría sus tareas asignadas, vigilaría a Hanabi y mantendría la tapadera con su tío.

Se dirigió al cuarto de la menor Hyuuga y la encontró durmiendo. La miró unos simples segundos antes de que la imagen cambiara a Hinata. ¿Dónde se había metido?, pensó.

Lo único que le pareció interesante tras la pelea en la Van, fue a la rubia diciendo que el líder se adelantaba al hospital además de las extrañas miradas, pero no podía deducir nada; esa gente normalmente presentaba un código de gestos faciales para hacerse entender. Eso era algo completamente fuera de él.

Se sentía cansado y agobiado. La única pista para saber el paradero de su prima estaba probablemente en el hospital. Se frotó el puente de la nariz llegando a su habitación y por costumbre miró el espejo de porte completo en una esquina. Había un papel pegado sobre el vidrio:

'Chichi-ue llamó. Quiso hablar con Hinata, le he dicho que estaba durmiendo'

Neji sacó el papel para leerlo mejor; la letra era inconfundiblemente de Hanabi y decía que había llamado cerca de las diez de la noche. Dio un bufido. Mañana debía pensar en alguna excusa para Hiashi, estaba seguro que su tío llamaría para intentar hablar con Hinata nuevamente. Sin embargo¿de qué quería hablarle?

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El hospital era un caos; Ino se paseaba de un lado a otro, preguntándose si estaba bien llamar al padre de Shikamaru en ese preciso momento donde su hijo se debatía entre un coma cerebral o despertarse. Después de todo dijo que iba a avisar, pero…

- ¿Sakura, recuerdas como dijo esa rubia que se llama el tipo azul que tiraron en la carretera? – cuestionó nerviosa. Sakura tragó saliva aún pálida por el diagnóstico superficial que había dado Shizune.

En el joven Akimichi, el corte fue profundo pero sin daños graves; traspasó la piel subcutánea y perdió mucha sangre, pero no alcanzó órganos. En este momento están suturando la herida. En el caso del joven Nara… se encuentra inconsciente, hasta el momento la herida más grave es la de su cabeza, pero no hubo algún tipo de fractura grave en el cráneo según mostró la radiografía, de todas formas debemos esperar a que despierte…

- Kisame, Kisama o algo así – murmuró distraída hasta que cayó en cuenta de lo que iba a hacer - ¿no pensarás decir la excusa de que los asaltaron por la calle, verdad? – la rubia la miró con la culpa impresa.

- No se me ocurre nada mejor, pero tengo que avisarle sí o sí al señor Nara y al señor Akimichi – se excusó. La Haruno asintió. Ino de pronto se había vuelto responsable. La antigua Ino se habría quedado callada y mordiendo sus uñas o se habría puesto a llorar, y aunque esta nueva Ino tenía lágrimas cristalizando sus ojos celestes, aún no se había puesto a chillar y trataba de mantener todo con calma. Se alegró internamente de ese cambio.

Sakura desvió su mirada a un lado donde la mujer rubia estaba sola. Ella jugaba con sus pulgares, se mordía el labio y miraba con insistencia hacia la sala donde Shikamaru había sido ingresado. Sakura se preguntó si se conocían hace mucho y Shikamaru mostraría el mismo comportamiento preocupado si a esa chica, Temari, le sucedía algo.

- ¿Aló? – su atención se enfocó en Ino que, sentada a su lado apretaba su mano con nerviosismo.

- ¡Shikamaru! – la rubia apartó el teléfono de su oído por el grito y se espantó al saber que esa voz pertenecía a la señora Yoshino. Esa mujer tenía un carácter terriblemente difícil, incluso para ella - ¿Quién es¡Diga algo¿Eres tú Shikamaru? – Ino intentó decir algo pero los nervios la traicionaron y se comieron su voz momentáneamente – espera… yo veo quien es, estás asustando a quien quiera que sea – la Yamanaka sintió el aire circular en sus pulmones cuando Shikaku le quitó el auricular a su mujer - ¿Eres tú?

- Señor Nara – murmuró Ino.

- ¿Qué haces despierta a estas horas? – cuestionó bajando la voz. Lo último que quería era que su mujer se inventara que él tenía a otra. Por suerte Yoshino estaba preparándose el sexto café cargado de la noche.

- Escuche… con Sakura estuvimos siguiendo a Shikamaru, se nos perdió de vista y… bueno, luego – guardó silencio con un nudo en la garganta. No se atrevía a decirlo. Tomó aire sintiendo que le era completamente pesado el hacerlo. Su nariz dolió y sus ojos lagrimearon – estoy en el hospital de Konoha

- ¿Qué le pasó? – Ino se sintió culpable al ver el cambio en la voz del hombre que trataba de mantener su entereza. Él estaba preocupado – Ino, él…

- ¡Su hijo está completo! – Se alarmó de que el Nara siquiera insinuara algo. Luego cayó en lo horroroso que había dicho – oh… por favor, venga al hospital, yo no puedo darle los detalles completos, esta situación me sobrepasa – su voz se entrecortó y luego le siguió el silencio – y por favor avise al señor Akimichi, Chouji también… - y la llamada se cortó. Ino pensó que Shikaku había cortado la llamada, pero sólo se había acabado el saldo de su móvil.

Una mano cayó en su hombro y la rubia vio a Sakura con una sonrisa leve. Ella sonrió de vuelta con el maquillaje corrido y la nariz roja.

- Bien hecho, Ino – los labios de la Yamanaka temblaron antes de que se echara a llorar sobre el regazo de Sakura, esta acarició el cabello sedoso y platinado con tranquilidad. Podía decirse que estaba orgullosa de Ino, pues había dado un gran paso.

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Kiba miró con cierto temor la furgoneta con el logotipo de la veterinaria de su familia estacionando. Vio a una mujer de bata blanca bajar con el cabello atado en una coleta que dio la vuelta al vehículo y luego salió arrastrando unas maletas, era seguida de una mujer un poco más baja de aspecto salvaje; esas eran su hermana y su madre.

Trago saliva.

Se levantó haciendo una mueca dolorosa y acarició suavemente a Akamaru que yacía dormido en una cama que Tsunade le había facilitado. Había revisado al detalle a su amigo notando unas cuantas heridas y nada de gravedad, pero aún así se mantenía nervioso, esperando a que Hana llegara y revisara a Akamaru mientras su madre le pateaba el trasero.

- ¡Inuzuka Kiba! – el grito de su madre vino seguido del ruido de la puerta chocando contra la pared. Él miró esperanzado de que Akamaru hubiese despertado con ese ruido, sin embargo el canino seguía dormido y acurrucado donde él lo había dejado.

Se vio jalado del cabello hasta fuera de la habitación mientras su hermana le daba una sonrisa afectada. Con la puerta cerrada, él enfocó a su madre que parecía olisquear cada herida que él tenía.

Cuando pareció comprobar que no se había pasado ni una herida, la mujer le dio un puñetazo que lo tiró al suelo. Él soltó un quejido por sus costillas que Kisame había quebrado y luego se vio siendo ayudado por su madre que terminó dándole un abrazo.

- Bien hecho – le susurró Tsume. Kiba parpadeó confundido.

- ¿Qué? – la mujer le miró a los ojos con una sonrisa orgullosa.

- Se lo he sacado a Shino antes de que se diera a la fuga – dijo ella. El menor de los Inuzuka hizo una mueca de dolor a la mención de su amigo – le pateaste el culo al imbécil que daño a Akamaru, por eso te pasaré por alto el haber ido a la carrera contra Akatsuki cuando te dije que no fueras – Kiba no abrió la boca. Sabía que una simple palabra podría despertar la furia de su madre, y en ese momento que las cosas habían salido más o menos bien… miró la puerta donde Hana aún trabajaba.

- Tu hermana es la mejor en su trabajo y tu te has vuelto una compañía indispensable para Akamaru, él no te dejara tan pronto – aseguró arrastrándolo a unas sillas que habían fuera de la sala.

Aún así, Kiba no pudo aligerar la presión en su estómago cuando pensaba en Akamaru.

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- ¡Dame local! – gritó Tsunade. La enfermera inyectó anestesia a la herida.

Naruto de pronto había salido del shock y estuvo intentando por todos los medios ver a Hinata, Tsunade había tenido que intervenir con la orden de sedarlo para tratar las heridas que no eran más que superficialidades. Afortunadamente el daño recibido en la cabeza no había afectado nada, a diferencia de la niña Hyuuga.

Shizune entró a la sala y miró a la rubia unos momentos antes de acercarse con una ficha.

- Chouji Akimichi está estable y Shikamaru Nara se mantiene estable y con actividad cerebral – Tsunade asintió terminando de vendar la cabeza del Uzumaki – Kiba Inuzuka tiene la quinta y sexta costilla derecha fracturada… le permití estar con Akamaru por que no quería quedarse en su habitación, además está con Tsume-san y Hana-kun – avisó. Tsunade volvió a asentir – los hermanos Sabaku no presentan daños y Shino Aburame tiene hematomas leves que ya han sido tratados.

- ¿Algo más?

- Sakura e Ino están bien, los padres de Akimichi y Nara vienen en camino – la morena se torció las manos mientras sostenía la ficha. Tsunade botó los implementos usados y arropó a Naruto – los resultados de los exámenes a Hyuuga-san están listos – murmuró. La mujer de ojos pardos recibió las tablas y gráficos de los exámenes.

- ¿Cuál es el estado actual de Hinata? – cuestionó pensativa.

- Estable. Presenta un esguince leve en el antebrazo derecho, un hematoma en la muñeca y un TC en estudio – la rubia suspiró.

- Intenta despertarla – ordenó antes de marcharse. Shizune salió junto a Tsunade para ver que se perdía en el corredor que daba a su oficina.

Ella ya lo sabía con darle un vistazo al examen… los resultados no eran buenos. Seguramente Tsunade quería buscar algún detalle que pasase por alto.

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Su imagen se reflejaba en el ventanal que daba a la calle. Debía admitir que Akatsuki había dado un buen golpe ocupando el factor sorpresa, todos habían pensado que habría otra bomba en el camino. Ni siquiera a él se le ocurrió que intentarían un ataque directo.

Pero esta vez iban en busca de Hinata.

Deidara había dicho que sus ojos se vendían bien. ¿Eso significaba que algún corrupto pagó por sus servicios o es que los querían para ellos?, debía haber alguien más…

La bomba había sorprendido al propio Deidara, él se había bajado de la moto para verificar la bomba. Durante todo el tiempo que llevaban compitiendo Gaara había notado el inusual interés que tenía el rubio con los explosivos. Los veía desde un punto de vista artístico… no. Deidara no había puesto esa bomba, el Akatsuki se había mostrado ofendido, además era una buena pieza para su grupo¿para qué querrían sacrificarla?

Definitivamente había alguien más detrás de todo ese desastre.

Pero¿quién?

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- Ten – Temari parpadeó confundida saliendo de sus cavilaciones cuando vio el vaso plástico con café dentro.

- Gracias, Kankuro – su hermano menor se sentó a un lado de ella y la observó dirigir su mirada a la habitación del genio Nara. Había echo eso desde que habían metido a Shikamaru dentro, luego bajaba la vista y jugaba con sus manos hasta que alzaba la mirada nuevamente cuando veía a una enfermera salir.

- ¿Te sientes culpable? – preguntó cauto. La rubia desvió la mirada al vapor del café que se elevaba suavemente. Temari se tomaba las responsabilidades como algo serio, lo sabía por que él y Gaara habían sido su responsabilidad desde pequeños cuando Baki no los cuidaba, cosa que era siempre.

- Si no lo hubiese llevado… - murmuró. Kankuro dio un sorbo a su café y miró a Gaara a lo lejos relegado a una esquina con la vista fija en el cristal.

- Los 'hubiese' no existen. Son inútiles… tu siempre lo dices Temari – la rubia asintió aún abatida – ahora vela por que Shikamaru se ponga mejor y comienza tus usuales bromas con él. ¿Has preguntado ya el diagnóstico de él?

- Están todos con una cara de funeral que me da nervios enterarme de algo – confesó frunciendo el entrecejo al ver a unas personas entrar apresuradas al hospital. Curiosamente uno de los dos hombres se parecía a Shikamaru. Sus manos se movieron inconscientes y el café osciló dentro del vaso plástico. Aquello era un maldito reflejo de su infancia para que los golpes no la noquearan. Estaba segura que ese hombre le haría algo si se paraba frente a él y decía que ella había llevado a Shikamaru a las clandestinas – ¿Has sabido algo de Hina? – preguntó luego de un rato.

Kankuro dio un suspiro resignado.

- Fue una de las primeras en llegar – comenzó a decir Kankuro también preocupado – Shizune dice que aún está en estudio pero su condición es estable, a Naruto lo han sedado por que ha comenzado a armar revuelo para ver a Hinata – Temari soltó una leve risita antes de darle un sorbo al café ya tibio.

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Shikaku había tardado para dejar a Yoshino durmiendo, sin embargo había sido insistente en decir que él esperaría a Shikamaru y luego al día siguiente ambos hablarían con él. Ella no se había mostrado dispuesta a lo que él había dicho, pero la insistencia de Shikaku no se debía tomar a la ligera, después de todo se había casado con Yoshino por insistirle tanto.

Tras dar los datos junto a Chouza, ambos habían ido con Ino para que les explicara lo sucedido, Sakura había ayudado a la rubia con los datos ya que se notaba nerviosa aún. Ambas lo estaban, aún así sacó en claro todo lo que había sucedido y llegó a preguntarse qué tanto había descuidado a su hijo para que se viese envuelto en una carrera clandestina.

Miró de reojo a la rubia de ropas oscuras conversar con un chico fornido que luego se fue del hospital. La observó desde que Ino había hablado de ella. Lo mínimo que debía hacer era darle las gracias; según la versión de Ino, había sido esa chica la que llevó a Shikamaru hasta el hospital, cargándolo sola.

Dejó a Chouza pidiendo permiso para ver a su hijo mientras él camino a paso lento donde la chica. Si había hecho algo mal, entonces saldría corriendo antes de que él llegara a ella.

Pero no escapó. Ni siquiera apartó la mirada cuando llegó frente a ella, y eso le dijo mucho.

- Me dijeron que fuiste tú quien trajo a Shikamaru hasta acá – inició la conversación sentándose a un lado de ella. La rubia no había tocado el café y sus manos sujetaban firmemente el vaso. La notó tensarse, aún así la expresión estoica en su cara no cambió.

- Si… era lo mínimo que podía hacer – contestó sincera.

- Gracias por cuidar de él – Temari se giró pensando que había escuchado mal, sin embargo el hombre estaba haciendo una inclinación de cabeza que a ella le hizo sentir una oleada de culpabilidad. Aumentó la presión en el vaso de plástico.

- No necesita agradecerme nada… Shikamaru es un amigo para mí – las palabras habían salido de tirón tras detenerse un momento. Por alguna razón se sintió débil de decirlo así.

El silencio se produjo mientras Shikaku se preguntaba desde cuando su hijo tenía ese tipo de amigas… y 'amigas', cuando llegaba a decir que eran problemáticas en todos los sentidos.

Shikaku miró cerca de las cinco de la mañana a Inoichi que llegó a buscar a Ino, también aprovecho de llevarse a Sakura a casa por petición de Tsunade. El rubio lo saludo afectadamente y le hizo unas señas de que ya hablarían. Había mandado saludos para Chouza que, tras unas horas se había rendido a que Chouji despertara en ese momento.

Poco a poco el hospital comenzaba a quedar sin gente y las pocas personas que llegaban venían con heridas sin importancia. Temari no se movió de su asiento sin importar que el chico fornido intentase llevarla a casa. Incluso se lo había pedido un pelirrojo de aspecto siniestro, pero ella tampoco accedió.

Shikaku pensó que eso era un castigo auto impuesto.

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Sakura se despidió de Ino con su sonrisa tranquila y cerró la puerta. Toda la casa estaba a oscuras.

Fue a la cocina y se preparó un té. Tras sentarse en el sofá miró la taza y el vapor nerviosa por que no sabía si el diagnóstico había sido bien dado. Detener la hemorragia y hacer afrontamientos con la camiseta hecha jirones de Tenten podría haber desencadenado algo peor.

Entendió completamente a Tsunade cuando decía que se necesitaba mucho autocontrol, sobre todo cuando debías curar a alguien cercano a ti. Tenías la presión de que todo saliera mal y el cargo de conciencia iría a parar a tu cabeza en forma de pesadilla.

Ella jamás había tratado una emergencia, no con un riesgo tan grande como lo eran sus amigos, sentía la presión de que Tsunade llamara y dijera que todo lo que hizo había estado mal. Cerró los ojos e hizo una mueca; le había dicho a Ino que todo estaba bien, que se iban a mejorar… no supo de donde sacó la entereza para decirlo si ella en esos momentos estaba temblando.

Su confianza se había esfumado completamente esa noche y culpó al shock que le producía los temblores por estar llorando en ese momento.

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El alba había pasado hace mucho. Temari miró el relevo de las enfermeras y tras recibir el permiso de Tsunade había estado velando y revisando a cada compañero en su distinta habitación.

Kiba se había quedado dormido en su cama, Shizune había dicho que necesitaba reposo para recuperarse. Akamaru estaba en una cama que la hermana mayor del Inuzuka había dejado. Ambos dormían tranquilos. Ella había suspirado al ver que no tenían nada de gravedad y había cerrado la puerta.

Se había mantenido despierta durante toda la noche, sentía sus ojos cansados y sus movimientos torpes. Shikaku Nara se había quedado dormido en la silla de espera a que le avisaran de algún avance sobre Shikamaru.

Shino se había ido a casa con una simple venda en la muñeca, una tela adhesiva en la cara y pastillas para los dolores de los golpes recibidos. Él vivía normalmente solo por que su padre viajaba mucho, Temari pensó que podría haberse quedado para hacerle compañía, aunque sabía que lo vería en unas horas más para saber de Akamaru, Kiba y el resto.

Llegó donde Naruto y sonrió a verlo tan entregado al sueño. Una venda rodeaba su cabeza, más allá de eso no tenía nada. Internamente se preocupaba por Hinata, pero de sólo pensar en lo que diría Tsunade se le contraía el estómago de nervios.

Chouji tenía un gotero conectado a su brazo y estaba un poco pálido por la pérdida de sangre, fuera de eso no había nada más grave, salvo que no tenía que moverse mucho.

Luego de ver todas las puertas y pasar cerca de la UCI sin poder entrar, Temari volvió donde había estado esperando todo el tiempo para ver al Nara. Shikaku estaba de brazos cruzados y con los ojos cerrados. Ella pensó que debía estar realmente cansado.

Miró la habitación de Shikamaru y luego dio un paso atrás. Alzó la mano al pomo de la puerta y dudó. Sería su completa culpa si quedaba con secuelas, jamás debería haberle llevado.

Prontamente se vio asaltada por preguntas simples que había pasado por alto ¿por qué se preocupaba tanto? Él podía haberse negado y no ir, pero había dicho que quería estar más tiempo con Hina… por eso ella le había llevado, de lo contrario…

- "Estás siendo una imbécil" – se recordó cortando el hilo de pensamientos. Frunció el entrecejo, enderezó su espalda y giró el pomo de la puerta con firmeza. Entró con una seguridad que se fue deshojando a medida que se acercaba a la silla de madera a un lado de la cama de Shikamaru.

Tenía la coleta deshecha y unos rasguños que se comenzaban a tornar rojizos. Sus ojos estaban cerrados y sus pestañas de vez en cuando se movían. Se dejó caer abatida en la silla agradeciendo el no tener una visión más desagradable, había sido suficiente el verlo cubierto de sangre e inconsciente como para luego saber que se había dejado un pedazo de él allá. Él estaba completo.

Cerró los ojos unos segundos antes de abrirlos enseguida y mirar a Shikamaru. Fugazmente el ojo de Shikamaru la estaba mirando y luego se cerró. Temari gruñó.

- ¿Te estuviste haciendo el dormido todo este tiempo? – cuestionó con un creciente enfado latente. El Nara hizo una mueca de fastidio antes de mirar a la rubia.

- No grites… me duele la cabeza – ella puso ambas manos en sus caderas. De pronto se sentía indignada y ofendida. Se había estado preocupando por nada - ¿cómo está Chouji? – preguntó luego de mirarla un rato.

- Dormido, ya le han suturado la herida – lo vio asentir con alivio.

- Lo vi acercarse cuando el rubio de la moto le hizo una señal… te iba a avisar cuando escuchaste el grito de Kiba – comenzó a contar – Chouji se había llevado una bolsa extra grande de catsup de su casa para comerse los onigiri… ocupamos eso y lo mezclamos con agua dentro de la bolsa por si el tipo nos quería golpear, estando tan oscuro no se daría cuenta que no era sangre realmente…

- Pero fueron heridos igual – debatió la rubia

- Era parte del plan… él tenía un arma que parecía usar bien y se veía dispuesto a matar. Las posibilidades eran morir o fingir una muerte – explicó incorporándose en la cama, Temari le ayudó acomodándole las almohadas en la espalda. No sabía como tenía que reaccionar realmente – Chouji sabía que iba a ser herido aunque accediera a salvar su vida. Cuando me golpeó me dejó inconsciente y Chouji se debe haber desmayado… él siempre a confiado en mí sin importar lo que yo haga – le dio una sonrisa extraña que la rubia contestó con una mueca. Se sentía rara.

- Pero---

- Temari – interrumpió él – nosotros sabíamos que nos metíamos en algo peligroso si íbamos a esa carrera, aún así quisimos ir – la rubia sonrió levemente antes de golpearle el brazo.

- Idiota – él se tocó el brazo adolorido – pensé que tu padre me iba a matar – confesó más tranquila. El Nara abrió los ojos a la mención de su padre. Se había olvidado completamente de él.

- ¿Está aquí? – cuestionó. Sintió su boca secarse. No quería siquiera pensar en lo que diría su madre… y ya era de día. Le daría la bronca más larga de su vida. Temari sonrió con suficiencia.

- Parece que no planeaste bien esta parte – se burló – tu padre llegó cerca de las tres y ha estado esperando a que despertaras, vino con el padre de Chouji. Debe estar dormido aún en la silla de afuera, no le dejaban pasar a verte hasta que despertaras.

- ¿Y tu cómo entraste? – se mostró curioso.

- Me he colado cuando nadie me vio – fue la respuesta simple, obviamente omitió su indecisión y su preocupación por él.

- Y el resto – vio la expresión de Temari cambiar radicalmente y él pensó que algo le había ocurrido a Hinata.

- Naruto sólo tuvo un golpe en la cabeza. Kiba tiene un par de costillas fracturadas, Akamaru tiene una pata quebrada. Shino sólo se llevó un par de golpes, pero Hina… ella estuvo en la UCI. Shizune me dijo que no tiene nada grave – se apresuró a añadir – pero aún no despierta y recibió un golpe en la cabeza.

- ¿Qué pasó con el tipo de la espada? – preguntó serio. Temari se vio pensando que se veía bien así, pero luego culpó al efecto de la luz que dejaba los ojos del Nara más brillantes. Aún así desvió la vista a la ventana pensando que era interesante.

- Lo tiramos por una ladera. No pensábamos traerlo al hospital y no teníamos tiempo de llevarlo a una comisaría – él asintió sin dejar de mirar la cara de la Sabaku.

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La luz pálida de sus ojos opalinos que brillaban siempre, como si vieran más allá que cualquiera. La sonrisa perfecta que intentaba disfrazar momentos tristes. Su piel nívea que guardaba los rastros de lágrimas por sollozos quebrados y silentes. Su agarre suave, sus dedos delgados, sus manos pequeñas, su tacto suave.

El sonido de la máquina se le hacía molesto, pero eso decía que ella estaba bien, que tenía pulso… y que estaba viva.

Abrió los ojos sintiendo que su vista se enfocaba lentamente. El trino de las aves en la ventana se le hizo molesto y se llevó las manos a la cabeza sintiendo la textura de las vendas.

La puerta de su habitación se abrió. Pensó en decir algo pero su mente aún estaba trayéndole los recuerdos de la noche anterior.

- Hinata-chan – susurró. La persona se sentó en la orilla de la cama y miró fuera de la ventana unos minutos.

- Luego hablarás con ella – la voz de Tsunade se escuchaba claramente distante, como si pensara en algo más – primero quiero hablarte de su estado actual.

- Baa-chan lo dices como si… – la sonrisa incrédula se implantó en la expresión del rubio. Tsunade desvió su mirada a un lado

- Shizune la despertó hace unas horas para que comiera y le preguntamos un par de cosas, ella recuerda todo y no presenta algún indicio que afecte por ahora – tragó saliva incómoda de la atención que le estaba prestando Naruto a sus palabras. Internamente se molestó que nunca tomase en cuenta las cosas y en esos momentos actuara como si su vida dependiera de ello - ¿recuerdas la promesa que le hiciste a Hinata? – no sabía como decirle la situación a Naruto sin estar nerviosa.

- ¡Por supuesto que la recuerdo! Dije que la enseñaría a vivir su vida – contestó convencido.

- No lo estás haciendo bien – susurró ella, Naruto la escuchó mas no dijo nada – escucha, Hinata puede parecer bien pero un golpe en la cabeza causa que el problema que tiene se agrave… ella debe evitar los accidentes donde pueda golpearse con algo – intentó resumir – hay algo más que debo decirte, por costumbre hice un examen de sangre específico y detectó índices anormales de HCG…

Deslizó un dedo por la barbilla delicada de la Hyuuga hasta sus labios y los delineó con cuidado. Tenía un nudo de pensamientos y emociones dentro, no sabía que quería decirle a Hinata ni tampoco que quería expresarle, sólo sabía que había sido un tonto. Esa conclusión había tardado en aparecer tras unas horas de suma reflexión.

Hinata está embarazada, probablemente tiene menos de dos semanas…

¿Cómo se supone que tenía que decirle eso¿Ella se molestaría¿Por qué Baa-chan se lo dijo a él primero?

El bebé que se está gestando pertenece a ambos. Tomen la decisión de conservarlo o…

- Hinata-chan, la hemos cagado pero… - negó con la cabeza. Así no tenía que ir el diálogo, sería mejor ser un poco más alegre - ¡Vamos a tener un hijo! – Alzó un poco la voz y luego volvió a negar sin dejar de acariciar los cabellos oscuros de la muchacha – Hinata, yo… no puedo tomar esta decisión solo – concluyó abatido.

Posiblemente había arruinado algo importante para la Hyuuga, tal vez ella no tendría la fuerza de soportar un embarazo sabiendo que iba a morir. ¿Qué clase de madre tendría a su hijo sólo por un año y un par de meses? Seguramente ella no quería tener hijos por si su enfermedad se heredaba.

- Yo… sabía que pasaría algo así, Naruto-kun – susurró con la mirada perdida en la ventana. Su voz se había elevado en un pequeño susurro inseguro que hizo saltar a Naruto al pensar que había escuchado todo.

Naruto de pronto había sentido que el calor de su cuerpo lo abandonaba cuando registró lo que había dicho Hinata.


Explicaciones clave, básicas o lo que sea:

Local: dentro de la jerga médica es la forma de referirse a la anestesia local, o normal (estándar) dentro de los hospitales. Cualquier otra anestesia se especifica con otra sigla.

Naruto se cuestionó que Hiashi hubiese enviado a Akatsuki. Como recordatorio debo decir que ellos no tienen idea de que el jefe Hyuuga está de vacaciones… perdón, en viaje de negocios.

Shikamaru ha probado una vez más que la improvisación es algo importante a tener en cuenta. (Personalmente no se me hubiese ocurrido pensar algo así teniendo la presión de que dejarían caer a Samehada sobre mi cabeza de un momento a otro)

Hasta la próxima actualización.