Hola a todos! Gracias a todos los que leen el fic y gracias por tu review Krish2014 (Jajaja, no lo matará pero será venenoso con sus comentarios :) .Saludos! :D
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Capítulo 11
El moreno tomó otro trago de su cerveza cuando terminó de contarles lo ocurrido con su padre; la noche anterior, a sus amigos. Balthazar le acarició el cabello con cariño antes abrazarlo.
-Así que le pediste al rubito que te acompañara pero él no tiene idea de que ocurre.
-Quiero decírselo pero me cuesta hablar sobre esto- dijo afligido- Dean lo entiende… pero me siento mal por no ser capaz de decírselo… confío en él y tampoco es que me avergüence que estemos juntos pero… si mi padre se entera… no podré seguir estudiando y adoro mi carrera… y también quiero mucho a Dean, no sé qué hacer.
-Bueno, deberías comenzar por contarle lo ocurrido con tu madre- dijo Gabriel con una cerveza en la mano- No tienes que decirle todo de una vez, Dean va a respetar tus tiempos, es un buen chico.
-Gabe.
-Además, aún sabiendo toda tu historia, eso no hará que deje de quererte- el mayor asintió.
-Así es, nosotros hemos visto cómo te mira y su carita se ilumina cada vez que te tiene al lado, ustedes hacen una buena pareja y estoy seguro que estarán juntos por mucho tiempo.
-Balthy.
-Y por sobretodo, cuentas con nuestro invaluable apoyo- dijo Gabriel rodeándole los hombros con un brazo- No tienes que tener miedo.
-Gracias chicos, son los mejores- respondió con una sonrisa- ¿Vendrán conmigo?
-Claro que sí.
El moreno estuvo en el departamento de su amigo hasta anochecer antes de regresar a casa, encontrando a su pareja en la cocina mientras hablaba por teléfono con el ceño fruncido.
-Ya te dije que no voy a regresar, así que deja de molestarme… No, no voy volver- dijo casi gritando- Y metete muy bien en la cabeza que entre nosotros no hay algo… ¿Sabes qué? Piensa lo que quieras, no me importa, ahora deja de molestarme, adiós- Castiel entró al cuarto observándolo fijamente.
-Dean.
-Cas… hola… Mmm… ¿Escuchaste eso?
-Sí… lo siento…
-Está bien- suspiró cansado- Era Alister, todavía no entiende que no hay algo entre nosotros- negó despacio- Insiste en que nos juntemos para hablar del tema y que regrese con él.
-Dean.
-En fin, ¿Cenaste? Aún queda de lo que preparé- dijo el rubio.
-Comí con los chicos pero no desperdiciaría ni un poco de tu rica comida- su pareja sonrió.
-Eres un pequeño angelito, Cas- le dio un cariño beso y calentó en el microondas lo que quedaba de la cena- Hellen me dio una tarta, ¿Quieres?
-¿Aún queda?- preguntó fingiendo asombro- Ya no te reconozco, rubito- el mayor se rio y le sirvió la cena.
-Para que sepas, bonito, me comí dos en la hora de almuerzo- el moreno sonrió.
-Ese es mi chico.
Ambos comieron manteniendo una agradable conversación y Dean se encargó de lavar la loza mientras el moreno la secaba y guardaba. Se tomó unos segundos para observar a su pareja antes de tomar su mano para llevarlo a la habitación.
-¿Estás cansado, Cas?
-No… es que… hay algo que quiero decirte… es sobre lo del sábado.
-Cas… no tienes que hablar de algo que te entristece.
-Quiero decírtelo, Dean- ambos se recostaron sobre la cama mirándose- Mi madre murió hace tres años… ella fue la única que siempre me apoyó en mi afición por la fotografía… solía usarla como modelo muy seguido y siempre me decía que llegaría muy lejos, que mis fotografías eran las mejores que había visto- recordó con una sonrisa- Mi padre tiene una compañía muy exitosa y él quería que continuara con el negocio pero a mí no me gustaba… mi mamá lo sabía y por eso me dio ánimos para hacer lo que quería… ella murió en un accidente… un idiota conductor ebrio la atropelló por pasarse una luz roja.
-Cas… lo siento mucho- el mayor tomó sus manos con suavidad.
-Ese día… había participado en un concurso de fotografía y la premiación se haría en la galería del centro de la ciudad… mamá estaba muy feliz con mi victoria pero ese día… ella se fue más tarde que yo para intentar convencer a mi padre de que fuera… él piensa que estoy perdiendo mi tiempo con esto, que voy a terminar viviendo bajo un puente… al final no quiso ir y mamá se apresuró en llegar a la galería para ver la premiación… una cuadra antes de llegar la atropellaron…- Dean lo abrazó con fuerza- Papá comenzó a colocarse aún más estricto y desagradable conmigo… supongo que en el fondo, piensa que es mi culpa lo que sucedió… y quizás tenga razón, si no hubiera ido a esa tonta premiación…
-Claro que no, no digas estupideces, Cas- éste lo observó fijamente- Si piensas de esa forma, harás que tú mamá se coloque muy triste- el rubio le dio un besito en la punta de la nariz- Ella quería que siguieras tus sueños, y estoy muy seguro que se sentía orgullosa de ti cuando comenzaste a realizarlos y ganaste ese concurso.
-Dean…
-Y ahora, tu mamá debe tener una gran sonrisa en su rostro al ver lo genial que eres en lo que te gusta- el moreno comenzó a llorar- No dejes que ese idiota te haga pensar lo contrario, tus fotografías son hermosas, Cas y tu madre vio todo el talento que tenías antes de que otros lo hicieran, por eso sé que está muy orgullosa de ti y lo que estás consiguiendo.
-Sí…- dijo limpiando sus lágrimas- Ella era la mejor.
-No me cabe la menor duda, crio a un hijo estupendo- Castiel sonrió- ¿Ella se parece a ti?
-Mmm, sí… ¿Quieres ver una fotografía…?- preguntó con timidez.
-Me encantaría, Cas.
El menor se levantó a buscar el álbum de fotografías que guardaba en el segundo cajón del escritorio y volvió a acomodarse junto al rubio para enseñarlas. Dean las observó con curiosidad antes de esbozar una sonrisa.
-Tu mamá era hermosa, Cas- éste esbozó una pequeña sonrisa.
-Sí.
-Te pareces bastante a ella, ahora entiendo de donde sacaste esos increíbles ojos azules.
-¿Te gustan mis ojos?
-Me encantan.
-Mira esta, fue la primera fotografía que tomé, solo tenía siete años- se rio al mirarla- Mi dedo tapó casi todo pero aún así mamá dijo que estaba bien para ser el primer intento.
-Y mira esta- indicó una donde salía con su madre- ¿Cuántos años tenías aquí?
-Ocho.
-Eras un ternurita desde pequeño, Cas- esas palabras lo hicieron reír.
-Estás hablando como Balthy.
-Me encantan, Cas, son maravillosas e inspiran tanta calidez y ternura.
-Mamá era así… no importa como la fotografiara, siempre era cálida y hermosa.
-Con solo estás fotografías, puedo ver lo mucho que la amabas, Cas, y lo mucho que ella te amaba a ti- sonrió- Son preciosas.
El moreno observó fijamente como su pareja continuaba mirando las fotografías con una cariñosa expresión en su rostro y de vez en cuando se reía. En ese momento no pudo evitar pensar en lo afortunado que era de haber encontrado a una persona que quería y lo quería. Varias veces su madre le había dicho que no se cerrara a la posibilidad de amar a alguien, que cuando lo hiciera, esa persona lo haría sentir increíblemente afortunado y embellecería aún más sus fotografías.
-¿Cas?- miró fijamente esos orbes esmeraldas y en ese momento supo que su madre tenía razón.
-Te amo, Dean- el rubio sonrió dándole un amoroso beso.
-Yo también te amo, Cas y siento que no podría estar con una mejor persona.
Castiel tomó el álbum en sus manos para dejarlo sobre el velador antes de comenzar a besar al mayor apasionadamente. Dean correspondió cada una de sus acciones mientras sus manos se colaban bajo su camiseta. El moreno se ganó a gatas sobre su pareja y sonrió.
-Cas.
-Quiero estar contigo, bonito, quiero hacer al amor contigo.
-¿Estás seguro? Es la primera vez que- colocó dos dedos en esa apetecible boca para callarlo.
-Quiero hacerlo contigo, Dean… te amo.
-Yo también, Cas- le dio un besito en la frente- Dime si quieres que me detenga.
El rubio lo desnudó con calma, tomándose su tiempo para besarlo y acariciarlo despacio. Castiel se recostó sobre la cama observándolo fijamente, no tenía experiencia en eso y no sabía qué hacer, había visto un par de películas junto a sus amigos pero ahora se sentía bastante nervioso. Su pareja esbozó una sonrisa cuando lo tuvo desnudo y luego se inclinó para darle besitos por el cuello antes de comenzar a explorar su cuerpo con la boca. El moreno comenzó a jadear con sus acciones y disfrutó cada una de las atenciones que recibía.
-Cas- esos orbes esmeraldas lo miraron con intensidad- ¿Tienes condones y lubricante?
-No… no hay necesidad de que tuviera esas cosas… hasta ahora… - el mayor sonrió y le dio un cariñoso besito en la frente.
-Adoro lo inocente que eres, Cas- se levantó.
-Dean…
-Regreso pronto- su pareja salió del cuarto y regresó al cabo de unos segundos con algo en las manos para luego trepar a la cama- Quiero que tu primera vez sea perfecta, Cas, quiero que lo disfrutes tanto como yo.
El moreno se conmovió con sus palabras e iba a decir algo pero cuando el rubio mordisqueó sus pezones solo pudo gemir de placer cerrando los ojos. Todas las sensaciones que experimentaba eran muy extrañas pero demasiado agradables y no quería que se detuviera. Su cuerpo se tensó cuando sintió algo frío en su trasero y luego un dedo comenzaba a penetrarlo despacio.
-Tienes que relajarte, bonito, no voy a lastimarte- dijo la atractiva voz de su pareja- Quiero que disfrutes esto, Cas, te amo.
-Dean…- arqueó un poco la espalda- Es… raro…
-Concéntrate en esto.
Antes de que pudiera preguntar a qué se refería, su cuerpo dio un respingo y comenzó a gemir excitado cuando esa apetecible boca tragó su virilidad por completo. No tenía idea de que estaba haciendo el rubio pero esa lengua le entregaba un placer que jamás antes había experimentado. Dos dedos embestían suavemente su interior para dilatarlo pero toda su atención se centraba en esa experta boca que hacía maravillas y sentía que en cualquier momento iba a acabar.
-Oh Dean… Mmm… Dios… se siente increíble… Aaaahhh… Dean… Mmm… Aaaahhh- apretó las manos contra las sabanas- Dean… voy a… correrme… apártate…
Esas esmeraldas se fijaron en él durante unos segundos pero muy lejos de detenerse, continuó dándole placer con mayor ímpetu y Castiel tampoco era de piedra para quedar indiferente ante las sensuales acciones de su pareja.
-Dean… Aaaahhh… ¡Aaaahhh! ¡Deeeaaannn!
La sensación que dejó el orgasmo en su cuerpo era indescriptible, una mezcla de bienestar, tranquilidad y felicidad. Cuando fue capaz de recuperar el aliento, observó al rubio que se había incorporado mientras se lamía los labios. La escena le pareció tan erótica que se sentía capaz de correrse de nuevo.
-¿Todo bien, Cas?- preguntó con una coqueta sonrisa felina.
-Perfecto, Dean… fue genial…
-Y ahora viene la mejor parte, amor, te haré tocar el cielo.
Castiel no creía posible que pudiera sentirse mucho mejor que en ese momento pero sabía muy bien que su chico era capaz de darle algo mucho mejor que lo que acababa de experimentar. El mayor se acomodó entre sus piernas y se colocó el preservativo antes de aplicar lubricante sobre él.
-Dean… déjame hacerlo…- pidió jadeando- Yo también quiero que lo disfrutes…
-Lo estoy disfrutando mucho, Cas- respondió- Y quiero regalarte esta noche solo para ti, Cas.
-Dean…
El rubio le dio un apasionado beso que comenzó a subir en intensidad y el moreno rompió al sentir como lo penetraba despacio. La sensación no se comparaba a la de tener sus dedos dentro, incluso le resultaba un poco incómodo pero al cabo de unos breves segundos, las embestidas alcanzaron un punto en su interior que lo hizo vibrar y rápidamente sus gemidos se mezclaron con gritos de placer.
-Cas… Mmm…
-Dean… Oh sí… Mmm… Aaaahhh… más… ¡Aaaahhh! Dean… se siente… Aaaahhh… más… Dean…
Al cabo de unos segundos fue incapaz de pronunciar alguna palabra correctamente y solo se limitó a sentir, gemir y gritar de placer. El rubio estaba igual o más excitado que él, las embestidas comenzaron a volverse erráticas y arqueó la espalda cerrando los ojos cuando llegó al orgasmo.
-¡Caaassss!
La expresión de su pareja corriéndose fue demasiado erótico para lo que podía soportar, y nuevamente llegó a un satisfactorio orgasmo. Ambos se miraron jadeando antes de darse perezosos besitos. El rubio se movió con cuidado de él, se quitó el preservativo para arrojarlo a la papelera junto al escritorio y se recostó a su lado.
-Cas… ¿Estás bien?- preguntó observándolo con cariño.
-Sí- respondió acurrucándose contra su cuerpo- Fue increíble, Dean- jadeó besando su barbilla- Jamás me había sentido de esta forma.
-Cas- el mayor sonrió- Tienes razón, fue maravilloso… te amo, bonito.
-Yo también te amo, Dean, te amo mucho.
Ambos compartieron un dulce beso y el rubio le rodeó la cintura con un brazo para pegarlo a su cuerpo. Castiel se acomodó con una sonrisa de satisfacción y cerró los ojos para disfrutar del bienestar que sentía junto a la persona que amaba. Jamás en su vida había experimentado algo tan placentero y estaba muy feliz de haberlo hecho con Dean.
