Los personajes no me pertenecen son de la llama asesina, yo solo hago que se amen.
Dedicado a todas las lindas personas que siguieron el fic y dejaron un RVW, a dictadura riren, a la linda Ola-chan, Sora, Xochilt Oda, Neyri, Charly, y a mi linda Parabatai también por betear este fic, un beso gigante.
Quiero dar las gracias a las hermosas personitas que me dejan un RVW en FF o en wattpad y dejan su voto. No saben lo feliz que me hacen y me motivan a seguir escribiendo para hacerlas feliz.
Madrugo como de costumbre y al abrir sus ojos Levi ya no estaba, se encontraba muy sorprendido por lo poco que descansaba el azabache, aun así, se arregló y al salir los vio a todos en el campo revisando el cultivo.
Connie sonreía ampliamente y sus padres se veían maravillados, por lo que él fue a la cocina y preparo un delicioso desayuno de pan tostado, fruta picada con un poco de crema de leche con azúcar y te de jengibre. Empezaron a llegar sus padres, seguidos de los futuros esposos y su amado azabache, así que les paso el desayuno.
Se sorprendió al ver que Sasha comió casi el triple y aun así afirmaba tener hambre, el solo pudo reír ante esas acciones.
—Hoy iremos a la ciudad, se quedarán en mi casa y el viernes los llevare a la casa de Armin y Erwin para que se queden con ellos – explico el azabache, terminando su te –
—¿No incomodaremos en la casa de su jefe? – se veía la preocupación de Grisha en sus palabras –
—No, hable con ellos esta mañana y dicen que serán bienvenidos en su hogar – afirmo el azabache, observando su celular – Lo hago principalmente porque no quiero que esa mujer los moleste.
El silencio se hizo presente, pues la expresión en el rostro del azabache no daba paso a preguntar o simplemente querer seguir la conversación.
—Frente a la boda, le …
—Ni se te ocurra decirles, es capaz que arruina todo – no permitió que Sasha continuara, se le veía incómodo y de muy mal humor – ¿Que dijeron tus padres Connie?
—No vendrán, dicen que no están de acuerdo con nuestra unión, así que creo que seremos nosotros más la familia Smith – hablo con tranquilidad, y Eren al observarlo no vio tristeza en su rostro –
El azabache solo asintió y se retiró del lugar, Sasha soltó un suspiro pesado y lágrimas empezaron a salir de sus ojos, Connie la abrazo y le susurraba palabras en su oído; ellos estaban impresionados en el tiempo que llevaban compartiendo con Levi jamás lo habían visto de esa manera.
—Lamentamos que lo vieran de ese modo – hablo Connie y sonrió tiernamente – Siempre que se trata el tema de su madre se descompone.
—No deben disculparse, no entendemos bien lo que pasa, pero debe ser bastante doloroso para el capitán – expreso Carla acariciando la espalda de Sasha –
—Kuchel es una mujer despreciable – hablo Sasha y trato de sonreír – Cuando me conoció me golpeo con fuerza el rostro, afirmando que era una sucia pordiosera que no merecía la caridad de su hijo, cuando Levi no estaba me encerraba por horas y cuando él lo noto la sacó de la casa – respiro profundo y llevo otra papa a la boca – Con Connie fue algo parecido, ella cree que solo por tener el apellido Ackerman puede abusar de los demás.
—Qué mujer tan cruel – la abuela se llevó las manos a la boca por la sorpresa –
—Y ni se diga del trato al jefe, ella solo quiere humillarlo por medio de palabras o actitudes – se veía la molestia en las palabras de Connie – Si pueden estar lo más lejos de ella y de Farlan háganlo.
Todos asintieron y Sasha se ofreció a lavar la loza, afirmando que no lo dejaran esperar demasiado; salieron y ahí lo vio cerca del auto fumando y con una mirada llena de melancolía y desesperación. Levi abrió las puertas para que pudieran entrar, pero ni una palabra salió de su boca, solo apago el cigarrillo antes de entrar y empezó a conducir.
Quería animarlo, odiaba verlo de esa manera pues lo poco que él le había contado de su madre está no era la mejor en su categoría y aparentemente en ninguna otra, no aplaudía los logros alcanzados por su hijo y solo lo buscaba cuando necesitaba algo. El celular del azabache comenzó a sonar y simplemente vio como contestaba.
—Habla Ackerman – respondió con seriedad –
—Mi amado hijo – al escuchar esa voz de inmediato se parqueo y coloco su frente sobre el volante – Quería informarte que llegare antes a nuestra casa.
—Quédate entonces en un puto hotel – su ira se notaba en las palabras – Es mi casa y tengo invitados.
—Qué hijo tan grosero, como te atreves a enviarme a un sucio hotel – la ironía se escuchaba en la mujer – Lleva a tus supuestos invitados a un hotel y cuida de tu hermanito y de mi como se debe.
—¿Vienes con él? – frunció más el entrecejo y sus dientes chocaban –
—Por supuesto, aunque el solo ira a la fiesta, ¿tienes su entrada? – pregunto eufórica –
—No – su respuesta fue fría – Buscare un puto hotel para ustedes y el viernes en la noche podrán ir a casa, te guste o no.
—Rivaille Ackerman, yo me quedare en mi casa y se acabó la discusión, tu solo debes hacer lo que yo diga y …
—Me importa una mierda lo que tu estúpida cabeza piense y las idioteces que salgan de tu boca, es mi casa y se hace lo que yo diga, ahora bien mujerzuela, cuando vengas las llaves que tienes no servirán - y sin esperar respuesta colgó – Lo lamento, denme unos minutos.
Salió del auto y camino un poco sacando otro cigarrillo, el castaño salió del auto y fue a su encuentro, el murmuraba algo que no logro comprender así que lo abrazo con cariño, sintiendo como le regresaba el abrazo y sus manos se posaban en su espalda descubierta.
—No dejes que te afecte – le susurro y acaricio sus finos cabellos – Tu eres maravilloso, trabajador y dedicado, si ella no te valora hay muchos que si lo hacemos.
—Siempre que llama hace que mi ira se salga de control – expreso acariciando la espalda del menor – No puedo evitarlo, no sé porque sigue tratándome, todo lo que soy y hago le molesta.
—Levi – lo alejo un poco y sujeto el rostro compungido del mayor – Olvídala, piensa que solo es una mujer que no tiene nada que ver contigo, te compartiré a la mía y sé que ella te dará todo el amor necesario. Aléjala de tu vida, que no importe que tengan el mismo apellido, solo piensa que es de otra galaxia.
—Como un asqueroso extraterrestre – trato de seguirle la corriente y el castaño solo pudo sonreír –
—Así es y siempre ten en mente que las personas que estamos a tu lado, somos tu familia – recibió un beso en la mejilla y escucho un fuerte suspiro –
—Te ves hermoso en ese vestido – se sonrojo y lo abrazo con más fuerza –
—Gracias. Levi – lo vio posar sus finos ojos sobre él y continuo – Te amo.
Lo beso y empezaron a caminar de regreso al auto, se excusó con la familia por su vocabulario y retomaron el camino.
No se cansaba de ver el paisaje, a sus ojos era tan perfecto que podría quedarse a vivir ahí, buscaría la manera de conseguirles un hermoso hogar a sus padres y él se esforzaría al máximo en sus estudios.
Entraron por una calle bastante elegante y toda su familia quedo impactada con la casa en la que parquearon. Tenía un frente maravilloso lleno de árboles y vegetación, parecía un barco blanco con muchas ventanas.
Desde la entrada se veía la sala al lado izquierdo de la casa, a la derecha la cocina y comedor, los pasillos eran en madera y toda la casa estaba pintada de blanco, el estudio tenía una forma bastante interesante, pero le entraba luz por todas partes, las ventanas eran muy grandes. Al ir al segundo piso estaban las 5 habitaciones que se distribuían a la perfección en esa inmensa casa, la primera que se encontraba era la de Levi, era más grande que la del castaño en la india, en la cama podía entrar toda la familia Jeager mas el dueño de casa, el televisor estaba al frente ubicado sobre unos muebles blancos, al fondo se veía el armario con su ropa adecuadamente ubicada.
Tenía un gran espacio y al ingresar vieron un baño hermoso tenia jacuzzi en mármol, junto con el lavamanos y la ducha; cada habitación era amplia, se parecían a las suyas, pero todo lo que la adornaba era blanco y hacia que la casa se viera más viva y llena de luz. Por el cuarto que el escogió había salida a un balcón y desde ahí se alcanzaba a ver la Torre Eiffel.
Salieron de la casa por una puerta cercana a la cocina, había una zona verde maravillosa, habían mesas y sillas en madera, Levi afirmo que era la zona de barbacoas en la que Erwin se dedicaba a cocinar y servir felizmente, caminaron un poco más y los ojos de Eren casi se salen al ver una hermosa piscina natural similar a la de él; vieron la piscina cubierta y la casa quedo a su completa disposición al entregarles un juego de llaves a cada uno.
—Pueden hacer uso de toda la casa – ofreció amablemente y los hizo pasar a una de las salas – La piscina siempre está en funcionamiento y en horas de la tarde se hace la limpieza correspondiente.
—Capitán, sentimos que estamos abusando de su confianza – expreso Grisha y se veía la preocupación en su rostro –
—Para nada, ahora por lo menos tendrá personas habitándola – expreso mientras se sentaba – Estoy pocas horas aquí, Sasha y Connie son los que más la disfrutan, vienen seguido a utilizar la piscina y el gimnasio. Erwin y Armin los fines de semana para fiestas en familia.
—Levi estamos muy agradecidos – hablo la abuela y todos asintieron – Nunca nos habíamos visto tan bien atendidos en un nuevo país.
—Este también es su país – expreso tranquilamente y señalo hacia la grava – Hay un carro que también estará a su disposición.
Grisha le dio la mano y agradeció efusivamente en nombre de toda su familia; subieron a sus respectivos cuartos y acomodaron lo poco que habían llevado. Eren estaba emocionado era tan bella la casa, pero aun así Levi no la consideraba un hogar. Fue el primero en terminar y bajo directamente al mismo lugar donde el azabache se había quedado, estaba fuera de la casa y de nuevo fumando, no le gustaba verlo así, salió a su encuentro y lo abrazo desde atrás.
—Vives en un palacio – susurro y beso el cuello del mayor – Eres como un príncipe.
—Solo es una casa Eren – respondió seriamente – Si ustedes no hubieran venido pensaba venderla, es una mierda la limpieza.
—¿Y si la volvemos nuestro hogar? – interrogo sensualmente en el oído –
Lo vio mirarlo con una media sonrisa y apagar el cigarrillo, acaricio su rostro y le entrego una bolsita.
—Son semillas de flor de loto – comento y empezó a guiar el camino – Quiero que este lugar también tenga eso que tanto te gusta y representa.
—Pero Levi, yo …
—Solo hazlo mocoso idiota – evito que continuara – ¡¿No dijiste que querías volverla nuestro hogar!?
Después de escuchar eso, tomo cada semilla y las fue colocando en diferentes partes del sitio, Levi le estaba dando un lugar al que pertenecer y donde se le respetaba por lo que era. Al terminar se acercó al mayor y lo beso con ternura, al sentir como el beso era correspondido abrió un poco la boca y la lengua de Levi empezó a jugar con la propia, sentía demasiadas mariposas en el estómago. Al separarse lo abrazo con fuerza y su respiración era errática, el mayor acariciaba su espalda y soltaba un suspiro de alivio.
Al regresar a la casa sus padres ya los estaban esperando, subieron al auto y fueron a la ciudad, los llevo por todos los lugares emblemáticos de Paris y sus alrededores, la torre Eiffel, el rio Sena, el Moulin Rouge, el museo del Louvre, el palacio de Versalles, los campos Elíseos y El arco del triunfo.
Las fotos no faltaron, estaban emocionados, lastimosamente no se habían bajado del carro, pero Levi quería mostrarles los alrededores y en los siguientes días irían a todos esos lugares.
Y la primera que disfrutaron en todo su esplendor fue la Torre Eiffel en la noche, las luces hacían que la belleza arquitectónica hiciera que se sintiera la complicidad de las parejas, el amor de los esposos y el respeto de los más ancianos.
Le tomo fotos a sus padres abrazados y besándose bajo la imponente estructura, de su abuela siendo abrazada por su hijo y nuera, el castaño junto con sus padres y le pidieron el favor a otra persona que tomara una con Levi. Se separaron y Eren le paso de inmediato la cámara a su padre.
—Quiero una foto junto a Levi – pidió emocionado, tomando al mayor de gancho y sonriendo ampliamente – Quiero que nos veamos los dos y si puedes otra donde salga la torre.
—Claro que si – se ubicó y grito - ¡Sonrían!
Eren así lo hizo, pero Levi seguía con su rostro impasible, así que se agacho y beso la mejilla notando que estaba completamente rojo y una mirada de sorpresa. Sabía que estaba apenado porque empezó a guiar el camino junto con Carla; observo la imagen y solo pudo sonreír pues el mayor había quedado extremadamente tierno.
Llegaron a la entrada de la torre y el simplemente mostro sus pases e ingresaron de inmediato, agradecían por eso pues la fila era inmensa; tomaron el ascensor y llegaron a la parte más alta, la vista llenaba a Eren de una sensación de regocijo y fascinación indescriptible, los comentarios de sus padres y abuela no faltaban.
—Todo esto es maravilloso Levi – afirmo Carla mientras sacaba más fotos – Tu ciudad es un sueño.
—Ya entiendo porque lo llaman la ciudad del amor – hablaba Grisha mirando hacia el horizonte – Tiene un exotismo único.
—Padre deberíamos quedarnos a vivir aquí – pidió el castaño girando a Levi y tomándose una foto junto a el –
—Démosle tiempo al tiempo cariño – su abuela lo acaricio, tomando la oportunidad de captúrala a su lado – Gracias hijo, esa foto quedo hermosa.
Al llegar de nuevo el ascensor descendieron y llegaron al restaurante, era como estar en un cuento de hadas pues la luz era escasa y se combinaban con las del exterior, la atención fue muy agradable y la gente trataba a Levi con mucho respeto.
—Buenas noches – hablo el mozo y sonrió amablemente – A pedido del capitán se ha hecho un menú especial para ustedes.
—Muchas gracias – sonrió Carla –
—El plato de entrada será un Foie gras de pato, tomates cherry y chutney de pimienta de Sichuan y brioche tostado – empezó a explicar lo que se les serviría – El plato principal es Pata de cordero con patatas Anna, berenjena, calabacín frito de flores y mantequilla de soja ahumada y de postre Crujientes de chocolate Guanaja con crema ligera de vainilla y frambuesas.
Al instante llegaron los platos y no pudo negar que el sabor era indescriptible, todo combinaba a la perfección y los aromas sin importar que ya casi estaban quedando llenos hacia que se abriera el apetito. Pero el postre lo llevaba a un mundo de sabores que sentía que jamás había conocido, las texturas lo estaban enloqueciendo y aparentemente no era el único pues sus padres y abuela hacían las mismas expresiones, el mayor le paso el de él y sin refutar lo comió.
—Creo que engordare – exclamo Eren sobando su vientre – Todo estaba exquisito.
—Me alegra que fuera de su agrado – Levi se veía satisfecho – Ahora regresemos, mañana continuaremos con el turismo.
Él se fue hasta la cocina y aparentemente agradeció al chef que sonreía ampliamente, el dolor de los pies no se podía negar ahora sabía que debía ir con zapatos planos y eso que no habían caminado tanto.
Al llegar a casa se quitó de inmediato sus tacones e ingreso, sus padres estaban emocionados y abrazaban al azabache con gran cariño y respeto; se dirigieron al segundo piso, se despidió de su familia y entraron a sus cuartos, pero al ver su cama se sintió vacío se estaba acostumbrando a mal durmiendo con Levi.
Se colocó su pijama y metió debajo de las cobijas, apago las luces y trato de descansar, pero le era imposible le hacía falta el aroma del mayor, su calor corporal y sus frías manos cerca de su piel. Daba vueltas en la cama y el sueño no aparecía, así que se levantó y salió a su hermoso balcón, el frio de la noche tocaba su piel descubierta y su cabello bailaba al compás del elemento.
Suspiro y sentía como su corazón, alma, cuerpo se fusionaban en la armonía que él creía siempre debió ser, se sentía navegar en un barco surcando la belleza de un océano de estrellas iluminado por una hermosa luna llena y de capitán estaba Levi. Ese hombre que jamás lo juzgo, que lo protegió y le dio sentimientos que iban desde el miedo hasta el que ahora siente.
Pero ese barco iba lento, seguro, era confiable y eso le gustaba al castaño porque solo sus padres le habían dado esa sensación en un bote anclado en tierra; ahora vivía con un príncipe que lo llevaba en ese hermoso barco pero que él se consideraba un indigno de tal majestuosa adquisición, que no se permitía sentir y su corazón seguía sintiendo inseguridad, así el castaño se esforzara en ser una buena brújula. Pero no se rendiría, haría que el mayor entendiera la belleza de vivir y sobre todo de amar.
—Estas no son horas para que un mocoso de mierda este despierto – esa filosa voz lo saco de sus pensamientos y lo busco en la oscuridad –
—No… no… puedo… bueno … conciliar el sueño – estaba apenado, pues no podía decirle que era porque no lo tenía a su lado – Tu también deberías estar durmiendo.
—Carajo Eren, ¿crees que es fácil dormir cuando me estaba acostumbrando a tenerte cerca? – confeso y el castaño se sintió avergonzado –
Lo vio como se le acercaba y ese brillo en sus ojos estaban llamándolo a gritos, aunque su boca y gestos no lo hicieran, corrió hasta él y fue recibido en ese fuerte pecho que lo llenaba de seguridad.
—También me hace falta tu presencia en mi cama – se sinceró y fue sujetado con más fuerza – Muero por abrazarte y tener tu aroma en mí.
—Mierda Eren no digas eso – respiro con fuerza y continuo – Haces que pierda mi cordura y crecen mis deseos por marcarte.
Su corazón estaba a punto de salírsele del pecho, creía que podía llegar a escupirlo de la felicidad y siendo honesto no le importaba que Levi se quedara con él, porque ahora estaba seguro que ya le pertenecía.
—¿Y porque no lo haces? – se estaba muriendo de la vergüenza, pero no se guardaría nada con el azabache –
—Primero, ayer le pedí ser tu pareja a tus padres, segundo, ellos están aquí y lo más importante quiero que entiendas porque soy así al ver a mi madre – lo beso en la coronilla de la cabeza –
—Te apoyare en esto, pero con una condición – sonrió alejándose de ese cuerpo que anhelaba – Déjame dormir en la misma cama.
No hubo respuesta, pero empezó a guiarlo hasta su cuarto, cerró la puerta y se acomodaron como venía siendo una costumbre y sin palabra alguna ambos se dejaron caer en sus respectivos sueños.
Los siguientes días fueron igual de movidos y emocionantes, como prometió el mayor fueron a todos los lugares que les había comentado, almorzaban y cenaban por fuera; ver a la Mona Lisa que solo había podido disfrutar en las revistas o la televisión, habían hecho que su gusto por el arte se incrementara, la belleza del museo, el diseño de la fachada, todo lo tenía maravillado.
La catedral de Notre Dame era de ensueños su estilo barroco lo atapaba en esa historia en el momento de su construcción y la paz que se sentía en ella lo hacía flotar; a las catacumbas y a Disney fueron con Armin y Erwin, era agradable pues el rubio menor le explicaba cosas interesantes mientras los adultos hablaban de negocios. Había que resaltar que lo más placentero que había vivido en esos días había sido escuchar a Levi hablar en francés, se sentía tan exótico, tan atrayente que Eren había perdido el hilo de la conversación con Armin, pero desde que lo conoció él nunca había hablado en su lengua madre.
—El acento de Levi es como un canto – hablo en voz alta y al darse cuenta se apeno –
—Es cierto, la voz del capitán es bastante segura y atrayente – comento el rubio sonriendo – Solo espero que jamás lo escuches gritar, porque ese acento cambia por completo se vuelve una bestia.
—Creo que es maravilloso, de verdad me gusta – afirmo y sonrió ampliamente – Su voz fría hace que se vuelva como un poema.
—Jajajaja Eren, creo que, si llegaras a decirle eso, lo harías sonrojar – lo vio sujetarse el vientre y sonreír –
Continuaron con sus recorridos, subiéndose a las diferentes atracciones y viendo como Erwin era tan sobreprotector con su pequeño esposo, pero eso no parecía molestarle al menor y menos a su familia.
El palacio de Versalles mostraba la elegancia donde María Antonieta había vivido, donde los reyes disfrutaron de sus privilegios, los jardines y la majestuosidad demostraban la protección del pasado con el deseo de un futuro mejor.
Todos los sitios que visitaron estaban siendo retratados y lógicamente los disfrutaron al máximo, siendo esta la primera oportunidad de toda la familia Jeager de salir de su país natal y conocer un país tan hermoso y sobre todo culturalmente diferente.
Y cuando la semana ya estaba acabando Levi los llevo al mejor recorrido junto con Erwin y Armin, diciendo que sería su regalo de bodas para los rubios. La tarde estaba haciendo estragos en Eren, no había llevado algo con que abrigarse y estaba empezando a temblar un poco, el azabache se quitó su gabán y lo coloco en sus hombros, agradeció con un beso en la mejilla haciéndolo sonrojar un poco.
—Iremos en barco por el Sena – afirmo esperando a los rubios en el lugar de embarque – Inicia en 15 minutos, veremos el atardecer y regresaremos una hora después.
—Hay que emocionante, eso se escucha muy romántico – suspiro Carla y abrazo a su esposo –
—Así es querida Carla – la voz de Erwin hizo presencia y saludo a todos - Este barco pertenece a nuestra legión, es muy cómodo. Amigo gracias por este regalo.
—No es por ti cejas idiota – contraataco, antes de que se pusiera cursi – Lo hago por Armin y el pequeño que está en su vientre, tu eres un pervertido.
—Aun así, capitán muchas gracias – sonrió Armin y empezó a entrar –
Levi los guió hasta el lugar donde debían sentarse, había tres sillas al frente en hermosa cojinería con una mesita, atrás dos sillas a la derecha y dos a la izquierda con sus respectivas mesas, en ellas croissants de pollo y verduras junto con té y disponible en los laterales vino.
Empezó a moverse y la suave música hacia que el espacio se convirtiera en un mundo de hadas, mostrando la majestuosidad del rio Sena, sus alrededores y la belleza del atardecer.
—Como me hubiera gustado que mi amado esposo viera esto – dijo la abuela con lágrimas en los ojos – Pero sé que está feliz de vernos aquí, en tan maravilloso país y con tan maravillosa compañía.
—Tienes razón madre – beso la mano de la mujer – Ahora estaremos en deuda con usted capitán, ha hecho de nuestras vidas una travesía en busca de felicidad plena.
—Levi, Armin y Erwin, mil y mil gracias esperamos poder contar con ustedes no como amigos sino como familia – expreso Carla llorando de felicidad –
—Para nosotros dos, es un placer tener a tan maravillosa familia – afirmo Erwin mientras servía vino en las copas – Brindo por la nueva alianza en negocios, amistad y familia, que la felicidad nunca falte en nuestros hogares.
—Salud – dijeron todos al unísono y bebieron de sus copas –
—Sean bienvenidos a París, la ciudad del amor – sonrió Armin y sujeto la mano de su esposo –
—Levi – susurro el castaño al mayor que estaba a su lado –
—Dime, ¿quieres algo más? – lo miro con ternura y acaricio su rostro –
—No, solo quería decirte que París es la ciudad de mi amor – sonrió y dejo un beso en los labios finos del mayor –
—Y que estés aquí, hace que entienda a esos idiotas – beso las manos caramelo y la mejilla –
Todo el recorrido estuvieron tomados de la mano y al salir se toparon con la fuerte figura de Erwin sin moverse y su esposo detrás de él. Levi se adelantó y se sorprendió ante las figuras que estaban en ese lugar.
—Hola cariño – la voz arrogante de una mujer apareció – ¿Ahora será que te dignas a llevarme a casa?
—Hay hoteles en la zona – contesto Levi y sus brazos se cruzaron – Mi casa está ocupada.
—No te atrevas a contestarle a tu madre – esa voz hizo estremecer a Eren, pero se dio cuenta que Levi no sentía nada con ella – Mocoso estúpido, ahora obedece.
—Levi oye – Erwin lo giro y quedaron frente a los demás – Me llevare a los Jeager como habíamos quedado desde el inicio de la semana y evitaremos problemas con ellos, iremos por su ropa y los llevaremos mañana para la ceremonia.
—No los quiero en mi casa …
—Empezaran a hacer un escándalo capitán – la voz de Armin se notaba preocupada –
—Adelántense y recojan las cosas que necesitan para mañana – se dirigió a los Jeager y suspiro – Nos veremos en el cuartel, por favor no se alejen de Armin.
Ellos asintieron y se retiraron, Eren quería besarlo y decirle que no importaba la lejanía estaría a su lado y le mandaría todo su amor.
—Recuerda que te amo – le susurro y apretó con fuerza la mano –
—Y yo a ti, ahora vete – pidió y simplemente se alejó –
Hicieron lo que el azabache les pidió, fueron a su casa, sacaron sus cosas y fueron con los Smith, al llegar a la casa los acomodaron y sintiendo su corazón compungido se sentó en el borde de la cama.
—Eren no te preocupes, el capitán es fuerte – trato de animarlo y acaricio su hombro – Mañana cuando lo veas, llévalo a un lugar alejado y abrázalo con fuerza.
—Lo haré – afirmo – porque no dejare que ellos lo sigan lastimando –
Al verlo salir, se arregló para acostarse y tomo el gabán de Levi lo coloco en su nariz aspirando con fuerza la esencia y lo abrazo con ímpetu.
—Hasta mañana mi amado – susurro al viento, rogando a los dioses que llevaran el mensaje a Levi –
Hasta aquí lo dejo, espero sea de su agrado, lamento su no explique más sobre los lugares, pero nunca he ido a Francia y es medio difícil solo por imaginación y fotos.
Si merezco tomatazos aquí estoy para recibirlos Jajajaja.
Si hay dudas escríbanlas y las contestare. En el siguiente link encontraran la casa de Levi XDD
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Sin más Ame las ama.
