Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen si no a su creador, Masashi Kishimoto. La historia es de mi completa autoría.
LMG.
Capítulo 11.
Podía sentir como mi enorme deseo había sido echo realidad, a pesar de que creía haberlo enterrado para siempre. Podía volverlo a vivir una vez más, sentirlo una vez más y si yo quisiera, vivirlo siempre... pero no es tan simple.
Los años pasaron, el deseo se acumuló y por fin explotó sin importar nada más que su amor. Sakura profundizo el beso tomándole del cabello, acariciándoselo suavemente. Sasuke la jaló más hacia él y la posicionó arriba suyo mientras Sakura no paraba de besarlo con efusividad. Jamás habían sentido ese tipo de intensidad, de deseo y de añoranza. Sentían un deseo enorme por ambos que se estaba demostrando en unas caricias desenfrenadas y besos apasionados que parecían no tener fin.
Sasuke cargó a Sakura y caminó con cuidado hacia su habitación, Sakura sabía a donde la llevaba y no planeaba detenerlo, al contrario. Deseaba tenerlo en sus brazos toda la noche, sentir la calidez que emanaba su cuerpo y sentir sus labios por toda su piel. Sakura al ver que el pelinegro dejó momentáneamente sus labios para mirar el suelo y abrir la puerta de su habitación, besó su cuello causándole una excitación que no podía soportar. Jamás olvidaría los puntos más sensibles de Sasuke y él se lo agradecía internamente. Sólo ella sabía cómo volverlo loco, sólo ella lo conocía perfectamente.
La arrojó sobre la cama a lo que Sakura rio, Sasuke la miró con ternura y se inclinó hacia ella para seguirla besando. Sakura lo tomó del rostro y lo arrojó hacia la cama al igual, postrándose sobre él. Sus ropas fueron desapareciendo lentamente de sus cuerpos, disfrutando cada zona de su piel que estaba siendo descubierta. Sakura gimió al sentir como Sasuke mordía con suavidad su pecho. El Uchiha no tenía ni la más remota idea de lo mucho que había extrañado Sakura su cuerpo, por lo que se dedicó a besarle su pecho con necesidad. Después de unos momentos, en donde la pasión y la excitación no podían soportar más, ambos se unieron con ternura y amor. Fue como un viaje en el tiempo, como la primera vez. Ambos se miraron al terminar, aún unidos, Sakura no pudo evitar que una lágrima saliera de su ojo izquierdo, Sasuke la miró con ternura y besó aquella lágrima que rodaba por su mejilla. Ambos se abrazaron fuerte, se abrazaron al momento, se abrazaron a su felicidad, se abrazaron a su amor.
Al momento en que entraron a la habitación la identidad quedó fuera. Olvidaron sus recuerdos, sus frustraciones, sus ocupaciones, sus nombres, sus vidas... Todo lo que importaba eran ellos dos, sólo Sasuke y Sakura. De pronto ya no era un exitoso abogado, de pronto ya no era una reconocida artista, volvieron a ser ese par de jóvenes con un gran amor y deseo por ambos.
La flama del deseo y el más puro amor jamás se extinguió.
Los rayos del resplandeciente sol atravesaban la ventada de la habitación, Sasuke despertó y parpadeó algunas veces para enfocar bien su vista. Sintió que alguien lo abrazaba y miró hacia abajo para confirmar que no había sido otro de sus sueños. Su primer amor se encontraba entre sus sábanas y no pudo evitar sonreír de lado. Sintió como Sakura se removía poco a poco e iba despertando lentamente. Se talló sus ojos y después de unos segundos se giró hacia él mientras lo veía con una sonrisa resplandeciente, más que el sol.
—Buenos días, Sasuke-kun. ─le dijo con cariño. Éste le acarició su suave cabello como respuesta.
Después de unos segundos, la realidad golpeó a Sasuke de pronto. Una estúpida pregunta atravesó su mente y no podía evitar seguir pensando en las posibilidades sobre eso.
—Sakura ─la nombrada lo miró esperando a que terminara lo que estaba por decir. —, ¿te arrepientes? ─Sakura frunció el ceño levemente. Se acomodó en la cama, poniendo su mentón en su pecho para mirarle directamente.
— ¡No! Diablos, Sasuke... Era lo que más deseaba en la vida, poder estar a tu lado una vez más. ─Sasuke grabó sus palabras y sintió un alivio en su alma al confirmar aún más que el sentimiento era recíproco. — ¿Por qué piensas eso?
—Olvídalo. ─murmuró mientras seguía acariciándole el cabello.
Al momento recordó al estúpido chico que estaba con ella aquella vez en la Galería, a pesar de que Sakura le había dicho que no era algo serio sentía un poco de molestia por ello. Haruno llamó a Sasuke sacándolo de su nuevo martirio de pensamiento, sabía exactamente que estaba pensando.
—Neji no es mi novio, quiero decir... ─sintió un poco de pena, pero debía ser totalmente honesta. —He salido con él aproximadamente dos años, pero no somos novios.
—Te has vuelto muy liberal. ─Sasuke sonrió y Sakura lo miró con el ceño de nuevo fruncido.
— ¿Qué me dices de ti? ¡Apuesto a que tuviste un montón de mujeres! ─exclamó Sakura. Sasuke la miró con una sonrisa burlona.
— ¿Estás celosa? ─preguntó juguetón. Sakura puso los ojos en blanco.
—Claro que no, sólo digo lo que es más que obvio.
—Son contadas, me enfoco principalmente en mi trabajo.
—Me alegro mucho que seas abogado, Sasuke. ¿Cómo está Itachi?
—Bien, a punto de casarse. ─Sakura se sorprendió a lo que cambió su postura, poniendo ambos brazos cruzados sobre su pecho.
— ¡Vaya! Creí que jamás se casaría.
—Yo también. ¿Cómo te ha ido con tu arte? ─indagó Sasuke. La pasión de Sakura era el arte, incontables veces lo había retratado, de hecho, aún guardaba aquellos regalos con cariño.
— ¡Excelente! Tengo una galería junto con unos compañeros y amigos de la Universidad donde estudié, expongo muy seguido.
La mañana transcurrió hablando sobre su vida, contando experiencias uno al otro. Sasuke le contaba de los casos más difíciles que había enfrentado mientras Sakura le contaba sobre a que países había logrado viajar gracias a su trabajo. Estaban demasiado ocupados hablando tan amenamente que a Sasuke se le había olvidado completamente su trabajo.
— ¿Seguro no hay algún problema? ─preguntó Sakura con preocupación.
—No, tranquila.
Sakura escuchó un celular vibrar, miró hacia el pantalón de Sasuke y fue hacia él. Lo sacó del bolsillo mientras Sasuke la miraba confundido, preguntándose quién era.
—Es Naruto. ─avisó Sakura mientras le mostraba la pantalla. Le extendió el celular y el pelinegro lo tomó mientras colgaba la llamada. Sakura se sentó a su lado mientras Sasuke la observaba con duda.
—Volveré a Nueva York mañana. ─soltó Sakura sin rodeos mientras lo miraba con tristeza. Sasuke se sentó y besó su frente con dulzura.
— ¿Cuándo volverás? ─preguntó, sus labios seguían cerca de su frente.
—Unos días antes para la boda de Ino y Sai.
Sasuke recordó la fecha y se lamentó por ello, aún faltaban dos meses para la boda. Ahora que la tenía junto a él no deseaba soltarla, pero esperaría, ahora esperaría el tiempo que sea con tal de volver a tenerla a su lado. Sakura miró el gesto de Sasuke, sabía perfectamente lo que sentía. Daría lo que fuera por no dejarlo de nuevo, por poder quedarse congelados en este precioso día, pero debía volver a la realidad.
—Esperaré por ti. ─murmuró Sasuke con seguridad. Sakura lo miró con una tierna sonrisa y lo besó.
Después de aquella mañana juntos, Sasuke decidió tomarse el día entero, quería estar con Sakura lo que resta del día y poder disfrutarlo como nunca. Naruto le había llamado un par de veces, pero todas las ignoró. Hoy era uno de esos días que jamás se había podido dar y no se arrepentía de por fin darle la espalda al trabajo. Al igual que Sasuke, Sakura se sentía en un estado de completa felicidad. Estaba en su país natal, expuso sus obras, había visto a sus padres y se había reencontrado con el amor de su vida y ahora paseaba junto con él después de una increíble noche juntos, ¿qué más podía pedir? Estos días habían sido de los mejores de su vida.
Después de ir a una función de cine -idea sugerida por Sakura-, ambos decidieron ir a una cafetería. Tomaron asiento en una de las mesitas que se situaban fuera del local y ordenaron sus respectivos cafés al gusto personal. Sasuke sacó la cajetilla de su bolsillo y enseguida le ofreció un cigarrillo a Sakura. Le dio al instante el encendedor y ésta lo encendió de pronto. Él hizo lo mismo.
—Me la he pasado de maravilla, me sentí como si tuviera dieciséis de nuevo. ─murmuró mientras Sasuke la observaba detenidamente. Sakura tenía un brillo espectacular, no sabía si la otra gente se daba cuenta de ello, pero para él era su luz. Siempre sería su luz.
—Gracias. ─murmuró Sasuke mientras la mesera colocaba los cafés a su disposición. Tomó un sorbo mientras después acercaba el cigarro a sus labios. —Este día me ha hecho recordar a nuestras tardes juntos hace años.
Sasuke exhaló el humo mientras Sakura comenzó a reír de la nada. Supuso que tal vez había recordado algo de aquellos tiempos.
— ¿Recuerdas aquel día en que llovía muy fuerte, nos pusimos debajo de un pequeño techo de unos locales? ─murmuró entre risas. Recordando con diversión. — ¡Nos mojó completamente aquel carro!
—Y tuvimos que ir a mi casa a secarnos. Recuerdo que estuviste enferma por unos días. ─dijo Sasuke mientras reía ligeramente y Sakura carcajeaba.
—Vaya... ─murmuró mientras se tranquilizaba. Tiró el cigarrillo acabado mientras se ponía de pie. — ¿Puedes esperarme un momento? ─dejó su celular en la mesa para que no tuviera algún accidente en el baño. Sasuke asintió y la vio marcharse a sus espaldas.
Le dio otra calada a su cigarrillo y su mente se ocupó de recordar más momentos junto a Haruno. Recordaba cuando sólo merodeaban por la ciudad, caminaban sin rumbo fijo algunas veces, sólo platicando o en cómodo silencio. Caminar aquellas noches a su lado siempre serían unos preciosos momentos.
El celular de Sakura de pronto comenzó a sonar alejándolo de sus recuerdos. Esperó unos escasos segundos y el molesto sonido no paraba. Sabía que estaba mal y tal vez se ganaría un golpe por parte de ella, pero quería que el sonido se callara de una vez por todas. Tomó el celular dispuesto a sólo bajarle el volumen, pero vio el nombre del contacto.
Neji... Neji era aquel sujeto con el que Sakura salía, sintió una molestia en su interior. Tenía años de no sentirse así y se avergonzó un poco. Al ver la insistencia del tipo aquel por Sakura, decidió contestar. Tomó la llamada y enseguida se escuchó aquella voz.
— ¡Sakura! ¿Por qué no me has contestado? ¿Estás bien? ─su voz sonaba un poco preocupada.
—Sakura está bien. ─murmuró con aquella voz seria. Hubo un silencio de pronto.
—Sólo dile que sigo esperando su respuesta a mi propuesta de matrimonio. ─la llamada se cortó y Sasuke dejó con lentitud el teléfono sobre la mesa.
Su mente se encontraba muy confusa en este momento. Sakura le había dicho que lo que tenía con Neji no era absolutamente nada serio y ahora este tipo hablaba sobre matrimonio. Se quedó pensativo unos segundos más mientras Sakura se situaba en su lugar. Lo miró con una sonrisa para después cambiar el gesto a uno de confusión. Sasuke la miró serio.
— ¿Qué pasa? ─indagó intrigante.
— ¿Por qué no me dijiste sobre la propuesta de matrimonio? ─preguntó Sasuke con una tremenda seriedad y con el ceño levemente fruncido. Sakura checó su celular y vio el registro de llamadas. Suspiró.
—El día contigo estuvo maravilloso y no quería que hubiera un problema. Te lo iba a decir, sólo quería esperar un poco más.
—Debiste decirlo desde un inicio. ─murmuró con un poco de molestia. Sakura lo miró con un poco de tristeza. Había arruinado totalmente el día, no creía que eso fuera tan importante. —Sakura, sólo quiero que seas sincera conmigo.
—Neji me propuso matrimonio hace aproximadamente un mes, yo le dejé muy en claro que necesitaba tiempo para pensarlo y él no tuvo problema con ello. ─Sasuke la observó al igual que la escuchaba atentamente. —Desde ese día lo dude... y fue por ti. A pesar de que no te veía en años, aún seguía pensando en ti como siempre. Al llegar a Nueva York le diré mi respuesta, creo que para ti ya es más que obvia. ─Sakura sonrió tiernamente con un sonrojo.
Sasuke no había estado molesto por aquella proposición, sino porque Sakura no le había contado sobre eso. Tenía más que claro la decisión de Haruno y no podía sentirse más alegre. Tomó su mano y acarició su piel con el pulgar.
—A pesar de todo, ¿quieres estar conmigo de nuevo? ─preguntó con un sonrojo casi imperceptible. Sakura lo miró atenta con una sonrisa.
—A pesar de todo.
Buenos días/tardes/noches.
Primero que nada les quiero desear una muy feliz navidad, ¡espero que se la pasen de lo mejor con su familia o amigos!
Espero que les guste este capítulo, Sasuke y Sakura por fin ya están juntos después de tantos años... ¿qué piensan? Haganmelo saber :D
Gracias por leer, ¡les mando un abrazo!
LMG
Respuesta a Holiwis123: Hola, muchísimas gracias :D ¡Espero te guste éste nuevo capítulo!
Respuesta a Alejandra: ¡Muchísimas gracias! Me alegran mucho tus palabras :3 Claro, yo te etiqueto. Gracias por seguir la historia, ¡un abrazo!
