ICarly no me pertenece, no me pertenecerá, ni me perteneció. Yo solo utilizó los personajes para jugar con ellos.

Sometime: ¿Porqué me he enamorado del chico equivocado? Algún día mi sueño se hará realidad.

Sometime.

Sometime XI:

- De que estás enamorada de mí. – apenas fue audible para mí esta frase, los oídos me parecían inexistentes. Yo solo me concentraba en lo cerca que estaban sus labios de los míos y luego, ¡BAM! Pude volver a deleitarme de ellos.

Enamorada de él. ¡Já! ¡Maldito nerd engreído! Pensaba al mismo momento en que comencé a atacar su labio inferior. Alguien debía enseñarle a ser más humilde.

Sonrió contra mis labios cuando me aferre a sus cabellos con ambas manos.

¡Maldito nerd engreído y buen besador! Colocó suavemente una de sus manos en mi cintura y con la otra afirmó mi cara. ¡Era tan encantador!

Genial – seguí pensando – estaba engatusada otra vez de Freddie. Pero esta vez era diferente, ¿Lo era no? El me había besado. ¡Y vaya que bien lo hacía!

Esto significaba que algo le había sucedido a él, o que solo le gustaba complicar más las cosas.

¿Qué estaba pasando en la cabeza de Freddie que me estaba besando- por segunda vez?

Amor – resonó en mi cabeza.

Eso me hacía sentir bien. Amor por mí. Estaba enamorado de mí, como yo de él.

¡Espera Sam! – me grité.

Estaba enamorado de mí, ¿Cómo yo de él?

Primero que nada el no hablo de amor. El dijo que yo estaba enamorada de él.

¿Era eso cierto? ¿Luego de todo seguía enamorada?

La imagen apareció por todos los rincones de mi mente, ¡OH, Brad!. ¿Qué le estaba haciendo a Brad? ¡Yo lo amaba!

¡Lo amo! ¡Lo amo! ¡Lo amo! – me repetí, pero al mismo momento en que besaba a Freddie.

Brad no se merecía esto.

Freddie, aunque lastimosamente, había llegado tarde. Yo le había prometido mi amor a otro chico y no podía romper eso. Era como una especie de trato conmigo misma, no podía traicionar al chico que me había ayudado a salir de mis interminables crisis depresivas por culpa de Freddie. Pero sin embargo… Freddie besaba tan bien.

Mi mano funciono como barrera entre Freddie y yo. La mantuve firme en su pecho y no podía flaquear de ahí.

Sus ojos encontraron los míos, pero no iba a encontrar en ellos lo que buscaba, yo debía expresar con mi cara justamente lo que sentía, el más puro y sincero remordimiento.

- Las cosas llegaron muy lejos – murmure sería – creo que me estoy dejando llevar por antiguos recuerdos Freddie.

- No, Sam escúchame – pero lo detuve.

- No, tú hazlo. Si esto hubiese sucedido hace semanas atrás, o meses yo sería la chica más feliz de esta vida. ¡Lo sería de verdad! – sonreí – pero ya es tarde. No es lo que quiero ahora, soy diferente.

- Hace segundos no parecía eso – dijo serio, casi enojado.

- No quiero que te enfades conmigo Freddie.

- ¿Cómo no quieres que lo haga? ¡Estoy aquí! ¡Confundido por tu culpa! ¡Creo que siento algo por ti y tú me dices que me detenga cuando pareces igualmente feliz que yo!

- Tengo novio Freddie, y solía ser tu amigo. ¿No te sientes mal?

- No pienses en Brad ahora.

- ¿y como no hacerlo si lo amo?

- ¿Enserio lo amas?

- Si – dije seca, firme.

- Es mentira. – sus ojos me miraron exigentes, intentaba sacar mi brazo de su pecho que nos obligaba a mantenernos separados.

- Yo estoy segura de lo que siento.

- ¿Por qué me has besado de esa manera entonces? – ahora su mirada parecía triste - ¿Por qué demoraste tanto tiempo en recordar a Brad? ¿Por qué dejaste que todo llegara lejos? ¿Por qué siento que lo único que quieres es alejar tu brazo y volver a besarme?

- ¡Mentiras! – grité.

- Aún me amas – sonrió complacido.

- Amo a mi novio.

- Sigues enamorada de mí – afirmo tan seguro de si mismo que casi quise gritarle en su cara que era verdad.

- Estoy enamorada de mi novio.

- Quieres que te vuelva a besar – sonrió seductoramente perfecto.

- Me gusta Brad – dije comenzando a flaquear.

- Aleja tu brazo o lo hare yo a la fuerza.

- Soy su novia.

- Olvídate de él – ordenó. Mi brazo comenzaba a temblar, al mismo tiempo que lo hacía mi cabeza por dentro.

- Brad – murmure.

- Me amas – afirmó triunfante al mismo tiempo en que tomaba mi muñeca y alejaba mi brazo de su pecho fácilmente, destruyendo la barrera separadora entre los dos.

- Mi novio – repetí ya sin fuerzas.

- ¿Estas enamorada de mí? – dijo acercándose, otra vez. ¡Rayos, no podía pasar aquí parada toda la noche besándolo! ¿o si?

- Brad – dije ya sin saber que hacía.

- ¿Me amas? – su respiración se acerco a la mía y se entrelazaron deliciosamente.

- Yo … - susurré al mismo tiempo que cerraba mis ojos esperando sus labios.

- Dímelo – exigió.

- Si, lo hago. – respondí frustrada.

- ¿Qué cosa? – su labio rozo el mío.

- Te amo – y justo en el momento en que sabía que era lo siguiente, cuando estaba preparada para lo que venía y lo deseaba con todas mis fuerzas, ocurrió lo inesperado.

Sus manos me soltaron y su respiración se alejo, llevándose con ella también sus labios. ¿Qué juego era este?

Abrí los ojos. Y murmure un - ¿eh? – confuso. Y ahí caí de cuenta. Llevaba demasiado tiempo sin concentrarme realmente en lo que sentía que no me dí cuenta en que estaba aún más enamorada de Freddie. Tanto así, que a él le resultaba fácil embobarme y hacerme perder el control. Estaba pérdida, enamorada hasta el punto de que si esta situación seguía así, no me importaba perder al chico que me ayudo a "superar" todo esto. Y al parecer, Freddie había descubierto el poder que podía ejercer sobre mí.

Sabía que debía hacer ahora. Todo debía terminar ahora entre Brad y yo. No valía la pena seguir en algo donde yo no estaba presente, donde yo no podía nunca jamás sentir lo que él si por mí. Yo no podía enamorarme de Brad, ya que mi corazón estaba completamente saturado de amor por Freddie. Aunque me negará a aceptar la ferocidad de esto.

- ¿y ahora? – preguntó el chico al frente mío, sonriendo triunfante. ¡Maldito engreído! - ¿Qué piensas?

- ¿Alguna vez te enseñaron lo que era la humildad Freddie Benson? – pregunté mientras entrelazaba nuestras manos. El rió y le dio un leve apretujón a nuestras manos unidad.

- No, pero deberías enseñarme.

- Ya lo creo.

- También creo que debería llevarte a tu casa. – Asentí en respuesta.


"En estos momentos no puedo contestar, pero créeme que cuando pueda te llamare de vuelta".

¿Cómo era que justo en estos momentos Brad no contestara su móvil?

¡El mundo conspiraba en mí contra!

Justo cuando mi cabeza ya no podía pensar en más de una cosa a la vez, y para mi desgracia eso único era Freddie.

¿Era real lo que acababa de suceder? ¿Nos habíamos besado y habíamos quedado en una especie de "amantes" o "pareja no pareja"? ¿Qué se suponía que venía ahora?

Me arroje sobre mí cama sonriendo.

No podía ser más feliz.

Aunque sabía que esto podía llegar a ser más perfecto, solo debía cambiar mi "problema" con Brad y luego convertir esos "creo que siento algo por ti" de Freddie por unos "siento algo por ti".

Volví a marcar el número de Brad, pero nada. Quizás era mejor seguír con mis planes hasta mañana. Aunque me hacía sentir mal el hecho de seguir siendo la novia de Brad, mientras que en mi mente estaba segura de que al chico que yo amaba no era él.


Me hundí más en mi pequeño asiento.

Y mi cara no podía estar más colorada, estaba segura.

- ¿Brad? – volví a preguntarle. Pero sabía que no iba a obtener respuesta, al igual que las siete veces que lo había intentando anteriormente.

No sabía realmente que hacer.

¿Llorar y suplicar disculpas?

O ¿Llorar y salir corriendo?

Ninguna de ambas opciones fueron necesarias, el maestro llegó calmando a mis compañeros, donde uno a uno tomaron asiento en sus puestos y los murmullos cesaron.

Su clase comenzó normalmente, pero la verdad es que no me importaba, estaba concentrada en como Brad a mi lado apretaba en su mano su pequeño y frágil lápiz al mismo tiempo en que su mano se volvió roja por la fuerza ejercida.

Lo estaba lastimando – grite en mi cabeza. ¿En que estaba pensando?

Sus ojos estaban perdidos mirando el pizarrón, inexpresivos, sabía que le estaba prestando la misma atención a la clase que yo.

Quise poder abrazarlo y decirle que todo estaba bien, pero no podía. Nada estaba bien, por lo que me conforme con hundirme más en mi asiento y dejar que lágrimas rebeldes avanzaran por mis mejillas.

Mire a Freddie unos asientos más adelante, buscando algo de apoyo, pero él parecía avergonzado de la misma manera que yo, solo que sus miradas derivaban siempre en Carly.

También la había olvidado a ella.

¿Cómo pude olvidar a la mejor amiga que he tenido en la vida? ¿Cómo olvide que ellos solo habían terminado días atrás?

No volví a intentar llamar a Brad. Solo empeoraría todo.

¡Que tonta fui!

¿Cómo fui tan tonta de no percatarme que Gibby pasó por nuestro lado? ¿Cómo no pense en que Gibby se vengaría de todas las cosas que le he hecho? ¡Maldita sea! Todo había empeorado de la peor manera.

Las lágrimas dejaron de aparecer luego de media hora de una aburrida clase de cálculo.

Mis ojos no se levantaron del suelo durante toda esa clase. La vergüenza me pesaba.

Cuando el timbre del receso sonó no me sorprendió que Brad se quedara ahí sentado a mi lado, mientras veía como todos abandonaban el salón. No pude moverme ni un solo centímetro, por miedo o vergüenza. No sabía realmente cual ganaba en esta situación.

¿Me insultaría, me ignoraría, me gritaría? ¿Qué haría? ¿Qué importaba?, si a fin de cuentas lo merecía.

Dobló su cuerpo tan solo unos centímetros y pude verle al frente, observándome, con tanta rabia como jamás lo había visto, o incluso imaginado. Su boca se abrió incontables veces sin decir nada antes de que por fin algo pudiera salir de ahí: - ¿Qué fue lo que hiciste? – sus palabras salieron con tanta tristeza que debí luchar con más de un par de lágrimas que querían salir. ¿Qué es lo que le había hecho a Brad?. Suspire sin levantar la mirada fija del suelo y me prepare para hablar.

- Lo lamento – comencé – nunca debió ser de esta manera, intente llamarte anoche, pero nunca contestaste.

- ¿ Y pensabas contármelo por móvil? – escupió atónito.

- No – me apresure a contestar – yo te llamaba para …

- Terminar conmigo – termino mi frase interrumpiéndome. - ¿y Qué escusa ibas a usar "no eres tú, soy yo" o algo menos cliché como "necesito mi tiempo" o quizás el típico "estoy confundida? – rió amargamente – me lastimas Sam, ¿Cómo crees que me sentí cuando un chico me escupió en la cara que mi novia se estaba besuqueando el día de ayer con el chico al que yo creía que habías superado? ¿Qué soy yo? ¿Qué signifique para ti? ¿Es que no pensaste en mí? ¿En que yo …

¡No! – Me grité - ¡Que no lo diga por favor! ¡NO!

- Estoy enamorado de ti? – escupió. Miles de lágrimas se deslizaron por mis mejillas.

Le estaba rompiendo el corazón, ¡Se lo estaba pisoteando!

De la manera más cruel y no se lo merecía.

- No sabes cuanto lo lamento. – volví a pedir perdón, ¿Qué mas podía hacer?

- ¡No! – me gritó. – Se que no lo haces. Se que no lamentas haberme hecho sufrir si eso significaba estar con él. Eres una mala mentirosa.

- No me digas eso – pedí.

- Yo te seguiré amando Sam, aunque me duela lo seguiré haciendo, pero recuerda. – me miro tristemente – en que cuando él te vuelva a lastimar, cuando se aburra de ti, te arrepentirás de todo esto. Él no te quiere, no te engañes pensando en lo contrario. No le importó hacerte sufrir cuando se enteró que tu le querías, y no le importara volver a hacerlo – escupió con tanta rabia las últimas palabras que mi cuerpo entero tembló. Deje de escuchar sus pasos cuando llegó a la puerta, dejando el único sonido en el salón el de mis sollozos.

¿Y si él tenía razón y Freddie solo jugaba conmigo? ¿y si estaba cometiendo un error y de los grandes?

Escondí mi cara entre mis manos y dí paso al más grande de mis sollozos en todo el día.


By, Amie Blair.

Hola, he llegado con un nuevo capitulo, que espero que sea de su agrado, nuevamente gracias por sus reviews :)