Únete al baile…
(…)
Cómo extrañaba a Sam, cómo lo necesitaba, cómo lo amaba. La vida había sido tan injusta conmigo que ahora ya no tenía más ganas de luchar.
Me apoyé en el árbol que se estaba haciendo mi compañero de lágrimas, ya. Y sollocé. Puse mi mano en mi cintura, donde deseaba que estuviera la de Sam. Mi cuerpo lloraba su contacto, uno que no había sentido hacía ya mucho.
Me acaricié la cintura de un lado a otro, imaginando que él era el que estaba conmigo. Me cree un mundo de mentira por unos segundos y pude contenerme, al menos para dejar de golpearme contra el suelo con mis temblores.
Imaginé qué se sentiría enfrascarse en la imprimación. Tener la seguridad de que quien quieres, nunca se irá de tu lado y que haría lo que fuese por ti, siempre. Era triste pensar que eso no estaba destinado para mí. Porque yo era francamente una aberración a las leyendas. Talvez cuántos cromosomas Y tenía escondidos en el cuerpo. De sólo pensarlo, me estremecí, eso ya sería el colmo de lo humillante, por lo que lo saqué de mi cabeza. Hice una nota mental de nunca sacar mi cariotipo.
Mi mano seguía en mi cintura. La otra en cambio se había movido a mi cara, imaginando aún que él era quien me acariciaba.
Estuve un largo momento. Sabía que alguien llegaría en cualquier minuto, al menos mi autoestima daba para eso.
A pesar de que estaba escrito que yo estaba demás en todo esto, no podía dejar de desear que las cosas no fueran de ese modo. Y entonces sobre mi mano se posó una un poco más grande.
Me sobresalté al instante, pero percibí el olor de Jake. No quise voltearme, no quería que me viera por milésima vez con el rostro así de demacrado.
Retiró mi mano del lugar y me movió por la cintura para que quedáramos de frente. Me miró a los ojos y percibí su lástima. De nuevo.
–Dios, no quiero que me tengan lástima, no otra vez…– Le dije.
–Yo ya sé lo que te pasa – afirmó.
– ¿A, sí?
–Pues claro, no pudiste soportar estar tanto tiempo mirando a Sam y a Emily. ¿No quieres hablar? En realidad no sé ni para qué pregunto si nunca quieres hablar.
–Bien, estas en lo correcto, no es de lo más lindo que siempre me pilles llorando por lo rincones –quise decirle gracias, pero me contuve – No quiero hablar, tengo un lío muy grande en mi cabeza ahora. Con todo esto de que Sam está con Emily, siendo que él me pertenecía. Y además tuve un sueño al estilo momento de iluminación. – hice una pausa. Mierda, estaba hablando cuando dije que no iba hablar. Vi el rostro de Jake entre divertido y triste.
–No quieres contarme tu sueño.
–Es que la verdad me da vergüenza.
–Vamos, no puede ser tan malo.
Al final, teniéndolo así, hincado, sujetándome por la cintura, obligándome a que le mirase, fue inevitable seguir negándome. Por lo que le conté el sueño.
Observé su rostro y sopesé sus expresiones mientras avanzaba con la historia.
También le expliqué mis conclusiones, entre lágrimas en algunas partes. Al final terminé en sus brazos al momento de decir "estoy de más en todo esto" y comenzar a llorar más fuerte.
Pasaron unos minutos y Jake comenzó a hablar.
–Nunca creí que podrías pensar con tan poco seso, Leah. –Me separé confundida de su hombro y le miré fijo. –Tus conclusiones son únicamente para martirizarte más. Yo podría decir lo mismo, ¿sabes? Yo estoy de más. Tú amas a Sam y Bella ama a Edward. – Frunció el seño cuando nombró la segunda pareja. – Pero sabes – se acercó más ami –Estamos exactamente igual, ambos sobramos, por lo que sólo tenemos una cosa que hacer….
– ¿Ah? – eso me había pillado muy desprevenida. Nunca creí que mi mente fuera tan masoquista, tan depresiva y negativa. Él tenía razón. Nosotros dos sobrábamos, estábamos en la misma situación.
–Únete al baile, de los que sobran… – cantó.
Mis ojos se llenaron nuevamente de lágrimas, pero esta vez de felicidad. Porque ambos estábamos de más. Y hay que ser un idiota para no saber que uno más uno es dos. Que las piezas sobrantes encajan mejor que cualquiera. Que al fin y al cabo nosotros ya teníamos algo y ahora simplemente ya no había nadie que pudiese impedirlo.
No quise hablar. No quería ser cursi. Por muy sumisa que podía parecer frente a Jake, la Leah fuerte y grosera que había creado, tenía algo que me agradaba y además me protegía. Yo ya era una chica introvertida y eso no cambiaría ahora. Por lo menos no ahora.
Me separé para mirar su sonriente rostro. Inmediatamente el mío se inundó de su buen humor y me acerqué bruscamente a besarle.
No fui delicada, nada de eso. Me paré en las rodillas e inmediatamente lo coloqué de espaldas al gran árbol de las lágrimas, quedando acorralado entre éste y mis labios.
Sus manos recorrieron mi cintura y un poco más abajo también. Me presionó contra su cuerpo y seguimos ahí. En nuestro beso. Ese beso que significaba, al menos para mí, que ya estábamos juntos, aunque no dijéramos esas palabras.
No podría deciros que estábamos siendo vulgares, porque realmente no era así. De hecho era bastante menos libidinoso de lo que podría verse. Mientras nos besábamos, sonreíamos y hasta reíamos de felicidad.
Al final de otra risa, tomé sus manos y lo puse de pie.
Estaba feliz, más feliz de lo que nunca había estado, la verdad. Talvez por eso lo dije, porque no lo habría hecho de otro modo. No, no es que no lo sienta, es que simplemente no soy así.
–Te quiero.
Lo dije con los extremos de los labios apuntando el cielo. Y él estaba igual.
–Guau. ¿Leah acaba de decir que me quiere? ¿O es que está poseída? –Dijo mientras me tenía a unos centímetros de él, con sus manos aprisionando mis brazos.
Le pegué un manotazo.
–Yo también te quiero, persona que esté dentro de Leah, la zorra.
– Nada de cambiarme por imprimaciones, ¿eh?
–Lo prometo
Fin. Lo siento. Después de una larga conversación con una muy buena amiga, decidi que este sería el final y nada más tendría unas cuantas aclaraciones de la autora :)
La cosa es que me compliqué muchisimo con el tema de que se puede prestar para malos entendidos el final, pero creo que así está bien.
Qué les digo? es un final abierto :) En mi opinión y en mi mente, ellos no tienen ningún problema con esa bebe medio vampiro que aparece en el libro ( que por cierto detesto) ¿cómo decirlo? Ellos estarán bien en mi versión de la historia. Jake no se imprimara de Nessy, talves nisiquiera debería conocerla, nunca.
No puedo hacer que Jake y Leah se imprimen porque simplemente eso es imposible, la imprimación es una cosa instantánea, que a la primera luego del cambio se presenta, entienden ? entonces no puedo llegar e imprimarlos de la nada.
Gracias a todas las que leyeron, es mi priemra incursion con lectoras permanentes y estoy bastanteconforme. Fueron más que dulces con migo y los los agradexco miles :)
Este es el adiós :) Estoy escribiendo una historia de Jake/Leah Seth/Nessy, bastante interesante :) quizá en unos meses más aparezca por aquí :)
Gracias, de corazón.
Nos vemos en otras circunstancias.
BEsos!
