DisclamerCreo que este discurso esta algo demás, si al final todos conocemos la realidad, es decir… ni en sueños estos personajes nos pertenecerán, son todos propiedad de Clamp, por desgracia, (QUIERO UN SHAORAN PARA MIII), jejejeje, soñar es gratis!!!
Recordatorio: Esta es una continuación de un fic anterior, jeje, (me gusta explicar bien las cosas), Una Nueva Aventura, por lo tanto hay muchas cosas que tienen conexión de la historia anterior.
Unión Mágica: Una Nueva Aventura II
Capitulo 10: Soy Sakura…
Despertó sintiendo una opresión demasiado fuerte en su pecho, como si alguien lo estuviera apretando con rabia, sudaba, no podía evitar asustarse después del ataque recibido días atrás, suspiró y se levantó de la cama, tenía calor, necesitaba tomar aire libre, así que optó por lo sano, salió a la terraza a tomar algo de aire, pero sus ojos quedaron abiertos de par en par al ver lo que ante su mirada se expandía, el cielo estaba tan rojo que parecía como si estuviera ardiendo en llamas, era algo que jamás en su vida había visto antes y sintió miedo¿acaso habían logrado lo que tanto buscaban?, no…, si fuera así las dimensiones se habrían mezclado, y los demonios que estaban encerrados estarían libres haciendo destrozos por doquier, pero al parecer estaban muy cerca de lograrlo, era por eso que sentía tal presión.
Era como si el olor a muerte estuviera presente en cada lugar de esa tierra, y ella lo sentía, y su inconsciente le advirtió que algo tenía que hacer, que el momento de la verdadera lucha estaba por comenzar:
- ¿Lo sentiste?
- como tu Michie…, ha comenzado
- ¿Qué va a pasar?
- las puertas continúan cerradas, si no fuera así, estaríamos viendo una escena de la más horrenda película de terror, por el momento solo podremos esperar a que el enviado se muestre
La joven que trabajaba para la cabeza del Concilio Americano avanzó hasta quedar junto a su líder y jefa, sabía lo que podría pasar, y lo que la gran Laurie Le Blanc estaba dispuesta a hacer con tal de no permitir que seres sin sentimientos lograran cumplir con sus siniestros planes, y no solo ella, si no que todo el sequito de Americanos que estaban en ese país, a diferencia de los demás Concilios, los Americanos se entrenaban para luchar, todos, no solo algunos, y prácticamente al ser parte del grupo, antes de ser miembros, firmaban un contrato con promesa de hacer todo para proteger el equilibrio, incluso dar la vida misma si era necesario:
- convoca una reunión, ahora Michelle...
- si Laurie, voy
La joven líder nuevamente se quedó sola mirando el horizonte¿a cuánto estaba dispuesta por el mundo?, a todo, y no solo por el mundo, más que todo por su hija, por asegurarle un futuro a su hija, por darle la posibilidad de vivir una vida, como ella lo hizo, solo rogaba a Dios que la carga por ser hija de Laurie Le Blanc no se le hiciera tan pesada.
Se miró sus manos, inconscientemente estaba tomando una gran decisión, aunque no quisiera, era el momento de enfrentar aquel pasado que por mucho trató de olvidar, no sabía bien lo que pasaría en la batalla que esperaba, pero si sabía que su hija no correría peligro, y que era hora de sacarse la máscara y enfrentar de una buena vez a quien era el dueño de su corazón, aunque eso significara que si de ya odiarla por haberlo dejado, la odiaría aún más por no haberle dejado ser padre:
- solo espero que sepas perdonarme algún día Shaoran…, Lizzie no tiene la culpa de que yo haya elegido por ella… además, que tiene derecho a conocer al hombre que le dio la vida.
U. M: U. N. A. II
- ¿Yukito?
El mejor amigo del guardián de las cartas Sakura miraba algo preocupado, de repente, después de solucionar los problemas que tenían entre todos ellos, ahora lo veía pálido mirando fijamente por la ventana, como si buscara algo, no había que ser adivino para saber que Yukito estaba angustiado, aunque él también lo estaba, desde la noche que algo le incomodaba, no había podido dormir nada de bien:
- ¿Amor?
El joven de cabello gris se dio media vuelta para quedar frente a su amigo y a su novia:
- estás pálido cielo- susurró la joven- ¿te sientes bien?
- si- mintió el chico- es tan solo que me puse a recordar cosas que no valen ya la pena, creo que el pasado siempre se apodera de nuestros pensamientos cuando menos lo queremos, pero en fin¿y Nakuru?
- esta terminándose de arreglar- contestó Touya- sabes como es mi adorada novia, siempre hay que esperarla como mil horas para que este lista, pero la espera siempre vale la pena
En eso, como leyendo la mente del joven moreno, una hermosa y elegante dama entro a la sala, el joven Kinomoto solo sonrió al ver a su gran amor, y ella le correspondió con la misma sonrisa, sabiendo de antemano que Touya estaba totalmente complacido con su apariencia:
- estas hermosa como siempre amor
- eres un mentiroso- le dijo Nakuru con ternura- pero me encanta que seas así
El joven abrazó a su novia tiernamente, y ella solo se dejo, le encantaba estar en sus brazos, ahora era el quien siempre la abrazaba, cuando en el colegio normalmente se le arrancaba, se sentía agobiado con su sola presencia, pero estaba feliz, todo había cambiado, el era su novio, y como iban, terminaría siendo su marido, lo que le hacía ser la mujer más feliz de mundo, ahora lo era al ver a su gran amor sonreír la mayor parte del tiempo, ni similar a tiempo atrás cuando el joven sufrió demasiado por la perdida de su pequeña hermana, y era entendible, Touya adoraba a su hermana y el haberla perdido lo afectaba demasiado, ella sabía bien lo que era para su novio su hermana menor, era casi su vida, lo que más quería en el mundo, y el saber que tal vez nunca la volvería a ver le había hecho demasiado daño, pero al fin con el tiempo lo había superado y había aprendido a vivir con ello:
- ¿Dónde iremos?
- no se Yoko, esta vez dejemos que los chicos decidan, siempre tenemos que dar las ideas nosotros
- iremos a almorzar a un gran restaurante que me recomendó Tomoyo- contestó Yukito volviendo a la realidad- en esta ciudad hay lugares hermosos para pasar un buen rato, así que mejor ya vamos antes de que sea más tarde
- podríamos haber invitado a Eriol y Tomoyo- comentó Nakuru del brazo de su novio mientras salían de la habitación- estamos en la misma ciudad que ellos, y no los hemos visto casi nada
- los llame amor- le dijo Touya- pero Tomoyo me dijo que Eriol no se encontraba de muchas ganas, creo que anda algo preocupado por sus "negocios", tu sabes, según lo que entendí esta con el mocoso encerrados en el despacho, y desde temprano no han salido
Las dos parejas salieron del hotel tranquilamente, y caminaban por las calles de la gran ciudad, Yoko estaba encantada con todo ello, si no fuera por los problemas que había tenido con su novio, todo en aquellas vacaciones habría sido perfecto, pero estaba feliz, por que al menos estaba con el y era lo único que importaba en verdad, Nakuru misma le había dicho que lo mejor era aguantar los cambios de humor, ella le había contado de la perdida que habían pasado los dos chicos, por que Yukito quería a la joven desaparecida Kinomoto como una hermana:
- pareciera que fuera a llover- dijo Touya mirando el cielo- extraño, nunca había visto el cielo tan rojo como ahora…
Nakuru y Yoko miraban sin saber si reírse o ayudar al joven que había chocado con una chica que parecía ir escapando de alguien, Yukito en cambio estaba blanco, claro, aquel presentimiento había sido por algo y allí, frente a sus ojos estaba la respuesta. Touya levantó la vista para ver frente a el en el suelo como una joven con el rostro bañado en lágrimas no atinaba a levantarse, por alguna extraña razón sintió su corazón recogerse, sentía lastima por ella y ganas de abrazarla, pero no entendía por que:
- ¿se encuentra bien?- preguntó el joven de cabello negro
- Laurie- susurró Yukito llamando la atención de sus amigos y novia
- Yukito…
La chica de cabellera rubia miró al joven que le veía con preocupación y tuvo ganas enormes de abrazarlo, cobijarse en sus brazos como cuando niña, por que allí, frente a ella estaba su hermano mayor, aquel que tanto la había cuidado de niña, aquel chico con quien peleaba a diario, pero que bien sabía que nunca la lastimaría, no supo qué hacer ni que decir, sentía que más lágrimas batallaban por salir, pero ella debía luchar, aunque ya a esas alturas todo estaba siendo inútil, había tomado una decisión, pero tenía que reconocer que era una cobarde, el terror al saber que Atsuya había invitado a Shaoran y a Eriol a participar de la reunión la había hecho huír, su fortaleza estaba cayendo lentamente y siguiendo sus impulsos abrazo al joven que la seguía mirando preocupado y a la vez confundido… como si la sangre fuera más fuerte que cualquier cosa, el joven correspondió a aquel abrazo sintiendo una paz interior que pensó jamás volver a sentir, y como no hacerlo, si al final después de tanto tiempo, sin saberlo estaba abrazando a su hermana menor, la joven sintió que podía en el apoyarse, como lo necesitaba en esos momentos, sintió que a el siempre lo había necesitado, a pesar de las peleas cuando niños, de las ofensas, el era el único ser en el mundo que la quería sin limites, sin obligaciones:
- perdóname- susurró la joven Le Blanc en el oído de Touya- tu nunca mereciste lo que hice, pero tenía que hacerlo, por que ya no quería seguir sufriendo, y perdí tanto por algo que no valió la pena
Yukito quedó de piedra ante las palabras de la joven, por que por muy bajo que lo haya dicho el había escuchado claramente, y vio la cara de su amigo, que a pesar de todo no lograba entender lo que pasaba:
- ¿Quién eres tu?- preguntó Nakuru
La chica se separó de su hermano y vio a Yukito que la miraba dudoso, lo único que entendía era que su amiga estaba sufriendo demasiado, y su otro yo estaba luchando por querer salir y proteger a su ama como debía ser siempre:
- ¿qui… quien eres?
- perdóname Touya… por favor… perdona por todo el sufrimiento que te cause… por todo lo que te hice sufrir… nunca… nunca lo quise hacer, peor no tenía otra salida- la joven de largo cabello rubio se tapó el rostro con las manos, sin importar que sus lentes cayeran al suelo hasta hacerse trizas- me sentía perdida, no sabía donde ir… y ahora, después de todo… nada… nada… nada de lo que hice valió la pena, por que estuve sola, por que los dejé por algo que no valió la pena…
Como si algo volcara el corazón del joven Kinomoto, tan solo pudo admirar a la joven y cada palabra de ella le hizo entender lo que estaba pasando, solo que lo creía un sueño, como los miles que había ya tenido, pero ahora parecía todo tan real, allí, en medio de Hong Kong, ella parada frente a el, llorando, como una pequeña niña indefensa, era ya una mujer la que tenía enfrente, la realidad le golpeó duramente cuando la joven descubrió su rostro y el puedo ver las dos esmeraldas verdes que había heredado de la mujer que le había dado la vida, solo que no era la adolescente o la niña que el bien conoció, frente a él tenía a una hermosa mujer, que al parecer nunca logró la felicidad:
- ¿Sa… Sa… Sakura?...
U. M: U. N. A. II
Se paseaban de un lugar a otro, Atsuya miraba la hora cada cinco minutos, y Eriol solo miraba al suelo, la líder Americana había desaparecido hace ya más de cinco horas y nadie tenía idea de su paradero, solo el día anterior había salido del hospital al que casi había llegado muerta, y ahora no sabían dónde ubicarla, era como si la tierra se la hubiera tragado.
Vanessa bebió de un trago el contenido de su vaso, que no era agua, Michelle había sido bastante sincera al explicarles lo que pasaba, y la idea de que Laurie anduviera sola por las calles con el peligro que estaba naciendo la angustiaba, además que la hacía sentir realmente molesta, no entendía como su líder era tan inconsciente como para además desaparecer sin decir nada, sabiendo que era un equipo, y que todos se preocuparían por ella:
- ¿si llamamos a la policía?, ella entró con visa diplomática, el que desaparezca no le conviene al gobierno- propuso Mark
- no!- le dijo Khya mirando por la ventana- en este momento ella viene entrando al edificio en compañía de dos apuestos chicos
Minutos después la líder que tantas preocupaciones había provocado entraba sonriendo por la puerta principal, pero la sorpresa mayor fuera para Eriol, Li y Atsuya quienes quedaron de piedra al reconocer a los chicos que hacían de acompañantes:
- ¿Yukito, Touya?- fue la pregunta de Li
El hermano de la ojiverde sabía claramente ya todo, su hermana lo había puesto al tanto de los acontecimientos, aunque él se había mostrado algo molesto con la decisión que Sakura había tomado años atrás, no podía si no que darle su apoyo moral, después de todo eran hermanos, y lo más importante entre ellos era darse apoyo incondicional, aunque a Touya le hubiera dado todo por haber estado con ella en todo momento, más al saber que era madre soltera, le dolió el solo pensar por todo lo que la joven había tenido que enfrentar a lo largo de todos esos años sola, aunque ella había insistido en que nunca había estado realmente sola del todo:
- ¿Cómo se conocen?- demando a saber Shaoran nervioso
- no me gusta que me cuestionen- aclaró Laurie- Michelle, lleva a Touya y Yukito con Lizzie
El moreno alto se mostro complacido, había insistido toda la tarde conocer a su sobrina, al menos desde que sabía que tenía una, rogaba por que se pareciera a su madre, así podría llegar a ser una niña realmente hermosa.
La joven empleada de Laurie asintió sin preguntar nada, ella sabía quién era Touya Kinomoto, por lo que con gusto guió a los dos jóvenes a donde la pequeña tendría que estar jugando.
Una vez que los dos chicos había desaparecido de la sala, Vanessa se puso de pie para encarar a su líder, la miró desafiante, pero Laurie no mostró sentimiento alguno, sabía que podría haber pasado con su gente ante su desaparición y los comprendía, pero más que todo agradecía profundamente su preocupación:
- no se en que estabas pensando Laurie, pero deberías haber pensado en nosotros antes de salir, estábamos muy preocupados por ti, re recuerdo que están tras tu cabeza!
- lo se, y pido disculpas, pero necesitaba salir…
- ¿y para que nos querías reunidos?
- ¡Vanessa!- exclamó Khya- tu no eres nadie para pedir explicaciones, ni menos a Laurie, ella es dueña de su vida,
- no discutan- pidió la joven rubia- no ahora…, Vanessa tiene razón, no debí haberme ido sin decir nada, más ahora…, Mark, Khya, Vanessa, anoche Lucifago fue invocado
Ahora los jóvenes Americanos se miraron unos a otros pálidos como la más blanca hoja de papel, el Inglés y los Orientales no comprendieron mucho, pero a juzgar por las caras de sus nuevos aliados, la noticia dada por Laurie no era nada buena, por el contrario, vieron a Khya caer pesado sobre un sillón, y Mark beber su copa hasta el tope:
- eso es imposible, es una locura- dijo Vanessa como si hablara sola- no, no puede ser, eso significa… significa
- significa que ellos pactaron con el diablo- dijo Khya mirando al suelo- si Lucifago viene a la Tierra… Dios
- ¿Quién es Lucifago? Se atrevió a cuestionar Atsuya
- El ministro de Lucifer- contestó Mark quien era conocedor del tema a fondo- el primer ministro mejor dicho…, él… es un demonio…, que puede ser invocado solo por aquellos que han hecho un pacto con el diablo…, se alimenta de las almas de sus oponentes y su fuerza es… es… es comparable a la de los Dioses de Olimpo en conjunto, no está escrito en la mitología, pero según lo que se sabe, el Olimpo fue destruido por él, nunca se supo quien lo invocó, pero…
- pero…, nadie hasta el momento se sabe con el poder suficiente para enfrentarlo- terminó diciendo Vanessa con angustia
- ¿Por qué ustedes saben todo eso?- preguntó Shaoran
- por que nosotros hemos sido entrenados desde niños para ser capaces de enfrentar todo, hasta la más absurda e irreal leyenda- contestó Khya- a diferencia de ustedes nosotros nacemos sabiendo que todo puede ser real.
U. M: U. N. A. II
La niña sonreía como si conociera a ambos chicos desde siempre, el moreno alto no pudo más que sentirse emocionado, la pequeña era una niña hermosa, con los mismos ojos que su madre, brillantes, llenos de vida, su tez blanca, su sonrisa, pero definitivamente el mismo color de cabello que el padre, por suerte era una de las pocas cosas que tenía de él, pensaba el chico sonriendo:
- ¿ángel?- preguntó la niña mirando a Yukito
- supongo que ella siente tus poderes- razonó Touya
- además que ella conoce a Kero, digo, Kerberos- explicó Michelle- digamos que es su juguete favorito
- ¿Kero?
La chica sonrió con dulzura, aunque con pena, era algo cruel como la niña trataba al guardián de las Sakura Cards como si fuera un juguete más, por suerte Laurie lo mantenía sellado la mayor parte del tiempo:
- ¿tu eres?
- como la niñera- le contestó a Touya la chica- aunque a Laurie no le guste mucho tratarme como una, el concilio me dio la misión de cuidar de la niña, además esa fue la condición de Laurie para aceptar el liderazgo del concilio, alguien que protegiera siempre a su hija cuando ella no estuviera, y como mi fuerte es la magia de protección, aquí estoy, desde que Lizzie tenía días de nacida
Touya asintió tranquilo con la explicación, la niña estaba sentada junto a él mirándolo, era lógico que se portara así, nunca antes de habían visto, pero para sorpresa de Michelle la niña no se portaba desconfiada con los dos jóvenes, como sin tener que necesitar explicaciones la niña supiera que ellos estaban ligados a su madre:
- me da gusto que usted siendo el hermano de Laurie esté cerca de ella, aunque no lo reconozca frente a todos, se que siempre a necesitado a la gente que realmente ama a su lado, pero… pueden sentirse orgullosos, ha salido adelante sin la ayuda de nadie
- si, ya lo veo, es toda una mujer- susurró Touya
A pesar de que estaba feliz de haber recuperado a su hermana, y además tener una hermosa sobrina, no pudo evitar sentirse triste al saber cuánto se había perdido estando tan lejos de ella, aunque no dijera nada, estaba seguro que Sakura no era del todo feliz, lo supo del momento en que la vio llorar, su mirada estaba cargada de tristeza y culpabilidad, aunque comprendía, porque le gustara o no que Shaoran fuera el padre de la niña, él joven líder Oriental tenía todo el derecho a saber que era padre:
- Sakura decidió decirle la verdad al mocoso
- ¿al mocoso?
- bueno, a Shaoran- explicó Yukito a Michelle- nos dijo esta tarde que no va a seguir mintiendo
- espero que él no lo tome muy a mal- rogó Michelle mirando a la niña- aunque se que la noticia de ser padre de Lizzie le va a gustar, cuando se conocieron, digamos que se agradaron mutuamente.
U. M: U. N. A. II
- ¿Qué quieres?
- hablar contigo
- ¿conmigo?, cuando te fui a ver al hospital me dijiste que no quería tener nada que ver conmigo
- yo… no le quiero hacer daño a nadie…, nunca lo quise hacer…
El ambarino miró a la muchacha que estaba cabizbaja, de seguro porque sus ojos decían claramente que las palabras que estaba diciendo eran mentiras, el podía asegurar por su vida misma que Laurie Le Blanc sentía algo por él, se lo decía su piel cuando la rozaba, sus labios cuando la besaba, pero algo en ella le hacía rechazarlo, y no porque amara a otro, o porque ellos no fueran personas que pudieran estar juntas, algo más había, de eso podrí apostar todo:
- ¿Cuál es tu juego Laurie?, primero me pides que me aleje de ti, luego… luego me dices que necesitas decirme algo urgente, les pediste a todos que se fueran, incluso Michelle se llevó a tu hija…, dime de una vez lo que quieres
- si fuera tan fácil- susurró la rubia- me gustaría no tener que decirte nada, pero…, ya me harte de todas las mentiras
Laurie miró al chico con la mayor sinceridad del mundo, sintió que caía en un abismo sin fondo al sentirse reflejada en aquellos dulces ojos marrones, era así, y siempre lo sería, el era el único hombre que la hacía sentir demasiado vulnerable, el era el hombre que la hacía sentirse una niña desprotegida, porque él era él único hombre que amaría de por vida:
- habla de una vez- demandó Shaoran ya molesto por los rodeos
El se acercó lentamente, se acercó a ella porque quería sentir su calor, quería sentir su cuerpo unido a de él, la tomó por la cintura sintiendo como ella tiritaba por aquel contacto, y sonrió, lo hizo porque le gusto el saber lo que producía en ella, o más que todo confirmar sus hipótesis. Laurie tan solo se quedo quieta sin saber como reaccionar, sin saber si sacarlo de su casa con magia o dejarse llevar por el momento, o tal vez quedarse calla, no decir nada, por que el temor por la reacción de él comenzaba a asustarle:
- eres mi perdición- le susurró el chico al oído- eres como el pecado más dulce que me gustaría cometer
- Shaoran… - susurro la chica
- Laurie…
I can't live this life (no puedo vivir esta vida)
Without you by my side (sin ti a mi lado)
I need you to survive (te necesito para
sobrevivir)
se miraron largamente, tratando de estudiarse tan solo con la mirada, queriendo ver en el interior de ellos, queriendo analizar al otro. Li tomó el rostro de la chica y depositó un dulce besó en la punta de su nariz, porque él mismo tenía que reconocer que lo que ella le hacían sentir era distinto incluso aunque le doliera recordar, era similar a lo que la maestra de las cartas de había hecho sentir:
- aunque me digas que eres un imposible para mi, no me importa, porque soy de los que piensan que si uno desea algo, solo tiene que luchar con garras hasta conseguirlo
La beso, se hundió de nuevo en la boca de la joven dejando a su lengua explorar libremente el interior de aquella cavidad, sintiendo la humedad interior de ella, y lo mejor, saber que ella le correspondía con la misma intensidad, el joven apretó aún más el cuerpo de la chica contra el de él. Laurie estaba en el cielo, sentía que había vuelto a renacer, efecto que tan solo el producía en ella, pero tenía que reaccionar, volver a la realidad, dejar de soñar, no era el momento, el lugar, bruscamente se separó de el:
- no… no puede ser… basta… no quiero hacerte sufrir de nuevo…- Laurie dejó que sus lágrimas cayeran- ya te hice ser el hombre más infeliz del mundo, no de nuevo, no podría vivir con ello- Li le miró confundido- aunque tenga que herirte ahora, es mejor, antes que te enamores de mi … no me podría perdonar eso de nuevo, lo siento mucho Shaoran, pero la verdad es lo mejor
- creo que eso es tarde… siempre pensé que nunca más en mi vida podría volver a amar a alguien, o al menos sentir cariño, pero eso lo pensaba hasta que llegaste a mi vida y no entiendo nada de lo que estás diciendo, de que me hablas
- no Li, no me puedes llegar a amarme, no puede ser¿sabes por qué?, simplemente porque en verdad yo soy a quien más odias en este mundo, si Li, soy a quien odias- el chico estaba asombrado por las palabras de ella- no me mires así, Li lo siento, pero tenía que ser así antes de que ya sea demasiado tarde, pero ya no puedo seguir, tu no puedes enamorarte de mi por que soy… soy… Sa… Sakura Kinomoto
Shaoran quedó de piedra ante tal confesión, sintió que el cielo caía sobre él, frente a él había estado todo el tiempo aquella mujer que aún no conseguía sacar del todo de su corazón, ahora entendía por que su atracción hacía ella, todo el tiempo había sido ella, y ahora estaba allí, mirándolo suplicante, esperando como una persona que ha sido juzgada y esta esperando la sentencia del juez:
- lo siento Li… pero así es…
- ¿tu?
- si, maldición, si, soy yo, Laurie Le Blanc es solo un inventó del concilio Americano, pero ya no puedo seguir con este juego, lo siento…- la joven miró al chico que lejos de mirarla a ella pareciera que estuviera pensando en algo- nunca quise provocar aquellos sentimientos en ti, por eso me alejaba de ti, por eso te rehuía, pero no me dejaste, cuando volví a pisar estas tierras venía solo para hacer un trabajo, solo que nunca imagine que tendría que quedarme tanto tiempo
- ¿Por qué?, siempre pensé que si alguna vez te volvía a ver te diría que arruinaste mi vida, pero ahora, ahora, no se que hacer ni que decir, siento demasiadas cosas, cuando desapareciste con el tiempo prometí comenzar de nuevo, olvidarme que alguna vez exististe en mi vida
- Shaoran…
- para ti soy Li- le dijo el joven esta vez levantando la mirada- para ti soy simplemente Li, creo que ahora se por que Eriol me pidió que me alejara de ti, ahora entiendo tantas cosas, ahora se por que el te protegía tanto, nunca… nunca debiste aparecer en mi vida de nuevo, por que tu solamente arruinas todo lo que te rodea, no vales la pena, deberías haberte quedado lejos, donde nunca podrías dañar a nadie de nuevo, no entiendo cómo puedes ser tan desfachatada y aparecer de nuevo
La joven quedó de piedra ante tales palabras, no supo que poder decir, el chico se veía demasiado herido, y más que todo se notaba la rabia que debía estar conteniendo por dentro, sus ojos brillaban con ira, como si en cualquier momento explotaría, pero en el momento que decidió decir la verdad, sabía que las consecuencias podrían ser fatales:
- nadie se va a enterar que yo sé quién eres- siguió diciendo Shaoran- dejaremos que todos sigan con el juego de la mujer perfecta del concilio Americano, aquella mujer que todos llaman perfecta, aquellos que todos alaban porque eres poderosa, pero de mi mantente lo más lejos que puedas, no quiero sentirte cerca, me das asco, tu y todo lo que has hecho, lamento demasiado el haberte conocido Sakura… lamento el día en que te volvía a encontrar, y lamento aún más el día en que te abrí mi corazón, aquel día en que te pedí que te quedarás para siempre conmigo, lamento tanto el que tu hayas entrado en mi vida
- yo nunca quise hacerte tanto daño- susurró ella- lo hice por el bien de todos
- si, pues no veo que haya sido lo mejor, primero Kiana, luego Laurie, pareciera ser que te encanta ser cualquiera, menos Sakura, que lastima me das, tener que esconderte tras otros para poder estar lejos del sufrimiento, tener que buscar falsas apariencias porque la gran Sakura no puede hacer nada… es una lástima que seas tú la que tenga la confianza de muchos, porque tú no te mereces la confianza de nadie
- ¿lejos del sufrimiento, crees que he sido feliz?
- poco me importa tu felicidad… solo te voy a pedir que cuando todo termine desaparezcas de esta ciudad y nunca más pidas nuestra ayuda, por que como cabeza del concilio te la negaré… así que ve buscando la forma de explicar en tu concilio porque no quiero saber nada de ustedes…, no te quiero volver a ver en mi vida…
El joven salió del apartamento dando un portazo, la joven quedó allí, de pie en medio de la sala sin saber que decir, tal vez el haber dicho la verdad había estado mal, pero al fin y al cabo era lo mejor que podía hacer, había hablado en el momento preciso, antes que Shaoran Li pudiera sentir cosas que eran imposibles, se tomó la cabeza queriendo llorar, pero pronto volvería Michelle con su hija, no podía dejar que la vieran mal, lo que tenía que hacer era mirar todo fríamente, lo que estaba por suceder era más importante que cualquier cosa.
So stay with me (por eso quedate conmigo)
You look in my eyes and I'm screaming inside that I'm sorry. (tu miras dentro de mis ojos que están
gritando, lo siento)
U. M: U. N. A. II
Todo a su alrededor era destrozos, cada objeto de aquella habitación había sido puntería directa de su ira y frustración, cayó al suelo de rodilla sintiendo ya el cansancio por su desahogo, pero claramente escuchaba tras la puerta de su dormitorio las suplicas de su prima por que abriera, pero no era capaz de enfrentar a nadie, al menos a nadie que quisiera herir de verdad, tal vez era un hombre adulto, pero eso no significaba que no pudiera llorar, eran tantos los sentimientos reprimidos en su pecho que se sentía ahogado, pero tampoco podía dejar que los demás notaran lo que estaba pasando.
Había conducido como un loco camino a casa, por poco y había quedado estampado contra un muro al no dar un giro con velocidad reducida, pero había salido bien, al menos no todo parecía estar en su contra.
Por su mente pasaban mil cosas, sucesos, recuerdos, situaciones, en su corazón se estaba comenzando a formar un vacío, jamás imaginó que al volverla a encontrar se sentiría de esa forma, pero la rabia que años atrás sintió se volvía a sentir claramente como si no hubiera pasado tiempo desde que todo pasó.
Apoyó sus manos contra el suelo cansado, y fijó su mirada en su alrededor, sonrió con sarcasmo al notar el desastre, de seguro al día siguiente todos preguntarían por lo pasado, pero él no tenía respuestas, ni tampoco deseaba inventar algo.
Se sentía un idiota, se sentía burlado, traicionado, la extraña atracción que había sentido por la Líder Americana quedó clara, pero por más que pensaba no entendía como no había sido capaz de darse cuenta antes de lo que tenía enfrente, no era posible que por gafas y por su color de cabello no hubiera podido reconocerla, bueno, tal vez era que no deseaba reconocerla, porque estaba seguro que su corazón sabía desde antes quien era ella, solo que el destino le había jugado una mala pasada.
Se puso de pie, le costó, estaba cansado, se acercó al baño y se miró al espejo, estaba pálido, por un momento no pudo reconocer su imagen, se lavó el rostro con agua helada para poder reaccionar y ver con más claridad, suspiró, estaba seguro que ya había pasado más de una hora desde que había llegado a su casa.
¿Cuántos sabrían la verdad¿Eriol, Tomoyo, su prima?, de Eriol no dudaba, el tenía que saber todo, por algo había estado en contacto con Le Blanc por años, y Atsuya, su mano derecha, por razones muy fundadas se había cambiado temporalmente de bando, tenía que saber quien era en verdad Laurie, de Tomoyo y su prima no sabía, y esperaba que ellas no supieran nada, si no realmente se comenzaría a sentir solo, aunque desde que la maestra de las cartas lo había abandonado lo estaba.
La lucidez llegó a su mente, Laurie Le Blanc tenía una hija, 3 años… ¿acaso?...
U. M: U. N. A. II
"El terremoto de esta mañana ya ha cobrado más de 30 víctimas fatales en nuestra ciudad, y lamentablemente se espera seguir encontrando más, las pérdidas producidas por este desastre natural aún son inestimables, pero se calcula…"
Apagó el televisor, todos los presentes miraron preocupados, Eriol ya había contado en gran medida lo comentando en la reunión situada en el departamento de la joven Le Blanc, y para sumar a todo la tragedia, un enorme sismo grado 6 a 6.5 en la escala de Richter, los daños habían sido severos, muchos edificios cayeron dejando miles de heridos, y la gente muerta iba en aumento:
- entonces- habló un anciano- nos quiere decir que el terremoto fue por la invocación
- no podría decirlo con pruebas, pero lo más probable es que así sea- contestó Eriol- tengo que reconocer que desde ayer las energías concentradas son incontables
El silenció se hizo presente por unos minutos, los más ancianos se miraban entre si sin saber que decir, Atsuya en cambio se puso de pie, y se acercó a una de las grandes ventanas que tenía vista a la ciudad, desde allí podía apreciar en vivo y en directo los resultados del desastre natural, la cantidad de vehículos chocados en las calles, edificios casi destruidos, la gente corría con desesperación de un lado a otro por temor a las replicas que comúnmente se daban en casos como aquel:
- ¿que tenemos que hacer?- preguntó otro miembro
- por el momento esperar- dijo Atsuya sin dar la cara- Laurie está viendo todo, ella y su equipo son los que están preparados para esto, hay que reconocer de una buena vez que después de creer por siglos que el Concilio Oriental era el más preparado, estamos errados
Nadie se atrevió a contradecirlo, porque no había como hacerlo, los Americanos solo demostraban lo buenos que eran en su trabajo, hasta el momento tanto ellos, como el concilio Occidental había fallado, pero los de América seguían acertando en todo lo que predecían:
- supongo que Laurie nos llamara- comentó Eriol
- bueno, ahora yo voy a verla, me llamó recién Black, así que los estoy llamando- avisó Atsuya viendo la hora.
U. M: U. N. A. II
Tenía que hacerlo, era el momento perfecto, estaba durmiendo profundamente, solo tenía que enterrar la daga que tenía en su mano derecha en el pecho del joven, y dejarlo allí, uno menos, se acercó en silencio, tratando de no cometer ningún error esta vez, y estando ya junto a la cama sonrió, al menos esto seria como una pequeña venganza, él, aquel chico era uno de los que nunca había confiado, por el contrario, ni siquiera se había molestado en disimular su molestia al tener que trabajar juntos. Levantó el brazo y su sonrisa se amplió… la persona que dormía abrió los ojos, por milésimas de segundo fue capaz de darse vuelta y esquivar el ataque, pero su brazo recibió la peor parte:
- ¿Qué mierd… que pasa contigo?
- lo siento pero tienes que desaparecer, tu y tus amigos no hacen más que interferir
El atacante se lanzó nuevamente asombrando a su víctima por la fuerza que mostraba, forcejearon, la daga estaba a unos centímetros de cumplir con su meta, esta vez no iba a fallar, no quedaría como el inútil, pero su víctima reaccionó terminando por poner en medio de ambos la cama, ambos jadeaban, pero el atacante sonrió:
- de aquí vivo no sales, lo lamento Mark, pero tú eres el primero, y tu amiguita Vanessa te seguirá hasta el mismo infierno
Iba a volver a atacar pero comenzó a sentir que se quemaba, cayó al suelo de rodillas soltando con ello su arma blanca, levantó la mirada para ver justo detrás de Mark a la seguro responsable de su derrota:
- ¿Qué?
- digamos que llegué a tiempo
- Khya- sonrió Mark aliviado al verla- jamás en mi vida pensé que me alegraría tanto al verte
Michael Cronwel abrió nuevamente los ojos, esa clase de ataques era lo que hacían de Khya una de las oponentes más fuertes, nadie sabía de donde provenían sus poderes, pero no existía un ser humano capaz de enfrentarla y salir ileso:
- atacar por la espalda ya es traición, pero atacar a alguien cuando duerme es imperdonable- le dijo Black casi sonriendo- estábamos esperando que aparecieras, sabíamos que eras un traidor
- no… no…
- Khya, por el amor de Dios, déjalo, los vas a terminar matando- le pidió Mark reaccionando
Mark sabía que la joven Oriental era capaz de eso y más, pero al menos notó la tranquilidad que estaba apareciendo en la mirada de Michael, y la energía que emanaba del cuerpo de su compañera comenzaba a disminuir.
Michael casi sin fuerzas se puso de pie, pero no duró mucho antes de caer al suelo como un pesado saco, aún sentía que su interior ardía, lo peor es que ni siquiera era capaz de saber que clase de magia utilizaba la mujer, quien podría identificarla era la persona que de seguro lo condenaría de por vida, estaba perdido, no tenía fuerzas ni siquiera para huir, había fallado, pero al menos no tendría que enfrentar luego a su padre, una vez que la líder apareciera él sería enviado directamente a las prisiones mágicas sin poder salir jamás:
- eres asqueroso- habló Black- ella confió en ti a pesar de que nadie lo hacía, te hizo su mano derecha, te dio la oportunidad de demostrar tu lealtad, confió en ti más que en nadie, y tu nos has dado la espalda sin importar nada, me das pena, has perdido una oportunidad que no tiene cualquiera, y lo peor es que caíste tan bajo, como para querer matar a un hombre con tus propias manos
Mark miró el arma blanca con el que estuvo a punto de ser asesinado, en ese momento entró Vanessa quien quedó de piedra, porque no venía a ver aquello, sino que simplemente venía a despertar a su amigo:
- ¿Qué… que pasó?
- me quiso matar- le contestó Mark a su compañera- pero Khya fue más rápida
- maldito bastardo, siempre dije que era igual a su padre- dijo la joven Miller mirando a Michael con desprecio- es un traidor por naturaleza, siempre lo supe, todos los sabíamos
- lo bueno es que Laurie abrió los ojos hace un tiempo, y no va a dudar en condenarte de por vida- le dijo Mark con orgullo
Michael sabía que era cierto, que ahora que estaba atrapado estaba perdido, no podría salir del lío en el que estaba ni en sueños, no le quedaba más que bajar la cabeza y aceptar lo que se venía.
U. M: U. N. A. II
- HABLA!
El hombre levantó la mirada asustado, nunca en su vida había escuchado a esa chica gritar, estaba molesta, pero por sobre todo veía en ella desilusión, pero la entendía, de seguro que él en su lugar haría lo mismo, solo que no sería de solo palabras:
- yo…, yo en verdad… no quería
La joven rubia avanzó hasta quedar a centímetros del joven y lo tomó por el cuello sorprendiendo a quienes estaban con ella, desde que la conocían nunca la habían visto ser agresiva con alguien, de hecho era muy raro verla enojada de verdad, pero ahora demostraba todo ese carácter que parecía ocultar, sus ojos centellaban con dureza, sin el menor rastro de compasión:
- habla de una maldita vez antes que termine de perder la paciencia, me demostraste que a un hombre como tú no tengo por qué tenerle piedad, incluso pensé en perdonarte, porque por un lado te entendía, pero…, estuviste a punto de matar a uno de los nuestros y eso es algo que no te perdonaría jamás, así que más te vale comenzar a hablar
En ese momento Shaoran entro a la sala, en compañía del Ingles, Atsuya se acercó a ellos para detenerlos, a juzgar por la situación, no era bueno intentar charlar con la líder Americana:
- no creo que quieran estar aquí- les susurró
- Lucifago fue invocado- habló de corrido Michael- lograron llamarlo por el pacto que mi padre hizo con el diablo hace más de diez años, averiguaron que no es necesario tener la llave de la puerta a los infiernos, Lucifago al ser el primer ministro tiene el poder de liberar todo, no hay como detenerlos, ellos han logrado lo que querían
- confié en ti más que en nadie!- le reprochó Laurie- aún cuando muchos me decían que no lo hiciera¿Por qué maldita sea… porque me diste la espalda?, eres…
- lo hice por que te amo- confesó el joven sabiendo que no le quedaba más alternativa que la verdad- por que Hotohori y mi padre me prometieron dejarte a mi lado, permitirte vivir si los ayudaba, me dijeron que tu estarías conmigo por la eternidad
- ¿y eso para ti es amor?...¿a cuánto eres capaz de renunciar por amor?... el amor no sabe de egoísmos Michael, una persona que en verdad ama es capaz de dejar todo…, no de tenerlo todo…¿no te dabas cuenta que yo nunca te podría amar?
- ¿es por él…, por el padre de tu hija?
- bien lo sabes…, el padre de Lizzie es el único al que amare de por vida
Shaoran puso atención a las palabras de la chica, se acercó un par de pasos, pero Black le detuvo el camino, se miraron desafiantes, pero Li tuvo que reconocer que esa chica era algo especial, algo en ella hacía sentir temor:
- pero tu lo abandonaste…
- creo que basta- interrumpió Khya sin dejar pasar a Li- Laurie, lo mejor es que lo mandemos a la prisión, al menos ya sabemos todo
Laurie se dio media vuelta y quedó de piedra al ver a Shaoran, más cuando él la estaba mirando con insistencia, la rubia no pudo evitar cuestionarse si había escuchado todo el interrogatorio, no era muy difícil sacar conclusiones de todo:
- ¿Qué pasó?- preguntó Eriol con preocupación
- digamos que teníamos un traidor entre nosotros, pero ya lo tenemos- le contestó Vanessa con orgullo
- esto esta recién comenzando- les recordó Khya- si todo es como pensamos, tendremos una batalla difícil
- a no se que encontremos a la reencarnación de Némesis- les recordó Mark- si la gran Mitología Griega no es tan fantasía como pensábamos, y si Lucifago subió a la tierra, tiene que haber la posibilidad de tener a Némesis de nuestro lado, ella es la única que podría enfrentar al ministro Infernal, e impedir la llegada de Tanato
Laurie bajó la mirada, el miedo comenzaba a invadirla, el terror de no ser capaz de impedir todo era lo peor, si bien Mark tenía razón, que había una posibilidad de tener a Némesis con ellos, pero para poder saber cómo invocarla, como hacerla su aliada, eso era lo más difícil de todo, por no decir lo imposible, pero no pensaba rendirse fácilmente, ella estaba ya acostumbrada a luchar por el bien de los demás y esta vez no sería una excepción, ni menos con sus aliados, confiaba plenamente en las capacidades de sus compañeros de equipo, tal vez, solo tal vez, con ellos no todo sería imposible.
U. M: U. N. A. II
Miró a su alrededor con una sonrisa petulante, jamás pensó que habría alguien lo suficientemente valiente para volver a invocarlo, realmente tenía que ser una persona que odiara a todo ser vivo con toda el alma, pero eso le agradaba, ya podía comenzar a saborear el momento de la cacería, cuando cada uno de los seres humanos huyeran despavoridos y otros suplicaran por sus ordinarias vidas:
- mi señor, al fin a aparecido
- pensé que el pequeño aviso de esta mañana te había confirmado mi llegada, tu debes ser George Cronwel…, valiente…
George veía ante él a un hombre de rubio y largo cabello, cubierto solo por una túnica blanca, a simple vista casi podía decirse que era un ángel, pero su mirada llena de odio y maldad lo cambiaba todo, aquella mirada gris sin vida, de el emanaba una energía negra, que daba temor, pero George sabía muy bien a lo que se atenía desde el momento que decidió invocarlo, solo esperaba que no todo fuera como las leyendas lo contaban, y que al final Lucifago no lo traicionara:
- ¿Qué es lo que quieres humano?
- quiero que las puertas del infierno se abran…
- ya veo, quieres que mi gran amigo Tánato venga a la tierra a sembrar la muerte…, me gusta la idea…, pero…¿Qué me darás a cambio?
- todo lo que desee mi señor, lo que quiera…
Lucifago miró al deplorable ser humano y sonrió, seguían siendo como siempre, manejables, totalmente ambiciosos, sin orgullo, capaces de dar todo por ver cumplidas sus metas personales, sin importar lo que podría significar, su señor tenía razón para pensar que el momento de la destrucción pronto llegaría, y sería mucho más fácil que siglos atrás, esta vez no estarían los Dioses del Olimpo esperando para enfrentarlo:
- bien… quiero que encuentres a Némesis…, al menos antes de que despierte…
- ¿Némesis?- preguntó George confundido
- si, la diosa de la justicia, esta vez no lograra detenerme, no creo que sea eso lo que quieres, si conoces de mi historio sabrás bien porque te estoy pidiendo todo esto
El padre de Michael sonrió con maldad latente en su mirada, por supuesto que sabía muy bien la historia acerca de ese enviado, y lo último que deseaba era que alguien fuera capaz de detenerlo, eso no lo iba a permitir por nada del mundo:
- no se preocupe… yo me voy a encargar de encontrarla
"Nemesis", pensó Lucifago mirando el horizonte, tenía que reconocer que lo que más le gustaba de estar en aquel mundo nuevamente era tener la posibilidad de obtener la cabeza de su más gran enemigo, aquel ser que había logrado derrotarlo siglos atrás, si no, de algo estaba seguro, el mundo seria de total propiedad de los infiernos, pero las cosas iban a ser diferentes a como diera lugar, la sangre de la Diosa sería derramada por sus manos, incluso se daría el lujo de beber de ella:
- búscala- ordenó el ministro sin dejar de sonreír- una vez que la tenga en mis manos, abriré las puertas para ti.
Continuara…
Notas de la Autora:
Chicas, mil perdón, pero no había tenido tiempo de sentarme e inspirarme, he estado con mil cosas encima y tiempo es lo que me falta, ojala el día tuviera 24 horas y no tan pocas, porque así podría cumplir con todo lo que prometo, pero lo que importa es que estoy de vuelta con un nuevo capítulo que espero haya sido de su entero agrado.
Lucifago, Tanato, Némesis, entre otros son seres característicos de la mitología griega, solo que no están ligados, pero, a mi me gusto juntarlos un poquito y modificar la mitología de acuerdo a mi fic,
Gracias a todos por los mensajes, mails, reviews, amenazas de muerte, chantajes emocionales, etc. Etc, por que es todo eso lo que me ánima a escribir, y nuevamente mil disculpas a todos los que leyeron el capitulo anterior y leyeron que me demoraría poco
Un beso
Serena Li
