Cáp. 14: El perenne Estío.
AÑOS DESPUESLos personajes de Inuyasha pertenecen a Rumiko Takahashi
"Ahora, supongo que me dirás el porqué de tus pretensiones de ir hacia el Paso Albo."
—Vamos en busca de algo que dejó Kikyo.— dijo Inuyasha un poco más calmado.
—¿Kikyo? –se extrañó el anciano frunciendo el entrecejo- Si algo dejó tiene que estar aquí. Ella nunca fue más allá de este lugar.
Los demás escucharon asombrados.
—¿Qué?
—Si, Kikyo nunca dejó este lugar, así que debe estar aquí.—repitió
Permanecieron callados unos cuantos segundos. Kagome tenia levemente el seño fruncido.
—No, no está aquí.—dijo lentamente.
—¿Cómo lo sabes?.—le preguntó le anciano con voz tranquila.
—Pues, por que...— dijo en un susurro y no se atrevió a decir más, tal vez Inuyasha conociera muy bien a este Anciano, pero ella no sabia si era de fiar o no. Además no le gustaba ir proclamando a los 4 Vientos a cualquier persona que ella era la reencarnación de Kikyo.
—Bueno, bueno— dijo el anciano— Puedo ver claramente que tu no eres una jovencita común y corriente,— Kagome no contestó- si, hay en ti una aura muy poderosa, muy parecida a... la de la misma de Kikyo. Casi podría jurar que es la misma. Niña, tu eres familiar lejana de ella o...
—...Sí.— mintió apresuradamente y de mala gana, y desviando la vista.
—Vaya, vaya.—dijo sorprendido y esta vez miro a todos.— Les diré: Kikyo estuvo aquí con nosotros y nos prestó muchos favores. Era una chica muy servicial y callada. Aunque esa seriedad rallaba mucho en hermetismo, nunca nos dijo nada personal, claro que eso es decisión de cada quién. A veces se ausentaba una temporada y nadie sabia a donde había ido, pero siempre regresaba.
"Pero hubo una vez en que esa temporada se alargó demasiado, se fue una mañana de otoño y no llegó sino hasta apenas pasado el Invierno. Regresó enferma, triste. Todos sabíamos que ella ya no era un ser humano y que necesitaba de otros medios para poder sobrevivir. Pero aun así fuimos benévolos con ella, pues no tuvo la culpa de regresar a este mundo convertida en lo que era. No fue su decisión. Después se marchó indefinidamente, se fue con las manos vacías, no llevaba nada con ella de valor. Dijo que tenia que arreglar un último asunto. Nadie la ha vuelto a ver desde entonces."
—Eso es por que ella esta muerta.— escupió bruscamente Inuyasha.
El anciano suspiro y hubo unos cuantos segundos de silencio.
—¿Hace cuanto?
—No mucho- dijo Sango.— 3 ó 4 meses.
—Ella lo sabia ¿verdad?. Pero había algo más que la retenía en este lugar. ¿Es eso lo que buscan?
Shippo se rascaba distraídamente la espinilla izquierda y miró de reojo a Kagome quien veía directamente al anciano, preguntándose si le diría lo de la Perla. Pero ni ella ni nadie habló.
—De acuerdo.—dijo dándose por vencido.— Que les parece si toman algo de comer, creo que han de tener hambre. Mañana podrán ver el cuarto en el que Kikyo estuvo, nadie lo ha tocado desde que ella se fue. Y si no encuentran nada satisfactorio,—se encoge de hombros—continuaran con su camino.
—Creo que no nos ha dicho todo lo que sabes— dijo Inuyasha negándose a dar el tema por terminado y mirando al anciano muy seriamente.
El anciano suspiro nuevamente.
—Mioga ji ji ya me había advertido que eras un ser de lo más testarudo.
—¿Vas a responder?—presionó obtuso.
—No sé que quieres que te responda.
Los dos se miraron, el anciano lo miraba desde abajo sin ceder ni siquiera un ápice al enojo, pero Inuyasha, en cambio, estaba haciendo gala de su mal genio, de su poca paciencia y de su buen juego trabajado de cejas fruncidas. Y, luego, sin decir más el hanyou se dio la vuelta, abrió la tobira y lo último que se vio de él fue su mechón más largo de pelo plateado. No sabiendo como reaccionar los demás solo atinaron a quedarse en sus lugares, mirando hacia la puerta. Kagome miraba al anciano. Este, al sentir la mirada de la joven, volteó a verla con una mirada indescifrable, y luego lentamente, le sonrió y su cara mostró innumerables arrugas.
Lentamente el cielo empezó a colmarse de nubes que presagiaban nuevamente una tormenta todavía lejana, las estrellas y la luna reaparecieron en el, faltaban unas horas para que amaneciera. De nuevo la nieve comenzó a caer.
Tomaron una comida frugal, pero que satisfizo su hambre, unas mujeres calladas (que no eran sacerdotisas) les sirvieron rápidamente los alimentos sin mirarlos ni si quiera una vez directamente. El salón estaba en completo silencio, nadie más había allí.
Después los condujeron a sus habitaciones, a las jóvenes las dejaron en una habitación y a los demás en otra, pues Sango no quería dejar sola a Kagome. Sorprendiendo a todos Miroku acepto de buena gana que su esposa no durmiera con él, y por el asombro de todos el monje se mostró indignado, y ya no les dirigió más la palabra y se alejó murmurando palabras poco comprensibles pero que sonaron a algo como: "No me merecen" y "Pobre de mi". Shippo fue detrás de él tratando de no sonreír.
Tan pronto se acostó en su futón Sango quedó completamente dormida. Kagome no dejaba de darle vueltas a la conversación que habían tenido con el anciano. La intrigaba demasiado este lugar, todo el estaba rodeado de un halo de misterio y quería saber lo que escondían.
Una franja de luz entraba por una pequeña abertura de la puerta semiabierta. Estiró la mano y la corrió un poco más. No muy lejos pudo divisar una figura alta a contra luz blanquiazul de la luna. Era Inuyasha que observaba a el satélite muy quieto, totalmente abstraído. Por un segundo Kagome pensó en ir con el, la idea de estar junto a el le parecía irresistible, pero la Kagome sensata y fría sobresalió una vez más y la obligó a permanecer en donde estaba. Cerró los ojos y finalmente cuando los volvió a abrir Inuyasha había desaparecido.
Se despertó en medio de una tenue obscuridad, no era de noche, de hecho apenas hacia dos horas que había pasado el medio día, pero el sol se ocultaba tras un grueso palio de nubes grises y pesadas y repletas de nieve, le ardían los ojos y como siempre desde hacia unos días se sentía muy cansada. Tuvo la tentación de volverse a dormir, pero entonces se dio cuenta de que se encontraba sola. Sango no estaba con ella, y su futón se hallaba pulcramente doblado en el oshiré, que estaba en la pared. Encontró a los pies de su fotón unas prendas que le habían dejado. Parecía ropa de sacerdotisa, pero difería en algunos aspectos como el color, parecía la ropa que usaban los aldeanos muy abrigadora, de acuerdo al clima de la aldea, que por su colocación natural la mayor parte del año era de frió. Había también una capa negra pero la dejó en su lugar.
Lentamente y casi contra su voluntad se levanto, y salió de la habitación, después de cambiarse. Se detuvo en el quicio de la puerta y vio su futón todavía en el suelo todo revuelto, estuvo tentada a regresar y acomodarlo pero finalmente dio la vuelta y salió al corredor, cerrando la puerta tras de sí.
No se tropezó con nadie que pudiera decirle del paradero de sus compañeros, el templo parecía tan vacío como la noche anterior cuando habían llegado, pensó que debería comer algo pero en realidad no tenia hambre. Siguió avanzando por corredores al azar en espera de encontrarse con ellos, y se preguntó por que no la habían despertado y esperado por ella.
Estaba perdiendo ya la paciencia y fue entonces que pasó por una puerta cerrada y algo la obligó a detenerse, una sensación completamente familiar y muy vaga que no alcanzaba a reconocer. Abrió la puerta y la madera rechinó agudamente, y se detuvo, volteó a los lados para ver si alguien había oído aquel chirrido pero nadie se asomo y no se oyeron pasos cerca que delataran que alguien había notado su presencia.
Aplicando un poco más de fuerza abrió la puerta rápidamente y entró. Se encontraba en una habitación espaciosa y muy parecida a la que les habían dado a Sango y a ella, pero esta contenía indicios de que hacia mucho tiempo que se encontraba en desuso.
Y, entonces, supo en ese momento que aquella habitación había pertenecido a Kikyo.
Se quedó parada en el mismo lugar, no sabiendo que hacer, tenia ganas de dar la vuelta y salir corriendo de allí, pero no sabia por que razón se quedaba ahí mismo solo atinando a recorrer con los ojos la estancia vacía.
Tratando de no hacer que las tablas desnudas sin tatami rechinasen al caminar, comenzó a andar por el cuarto, el piso en algunas partes se hallaba recubierto de una espesa capa de polvo, pero en otras se veían claramente huellas de pisadas recientes que no eran de ella, y supuso que debían de ser de Miroku, Shippo y Sango, ya que se suponía que iban a revisar el cuarto.
Pero aun sin buscar nada y con la primera mirada que echó, reafirmo el hecho de que la Perla no se encontraba en ese lugar. Ni siquiera una mínima presencia, la más débil, podía sentir. Y, de hecho, en esa habitación no se hallaba nada que pudiera haber indicado que la Miko estuvo viviendo aquí durante un tiempo. Salvo un viejo y polvoso carcaj, semidestruido por el abandono, que estaba tirado de cualquier manera en una obscura esquina de la habitación.
La estancia tenia otra doble puerta, que daba hacia un patio largo y redondo, todo cubierto, como todo lo demás, de nieve. La chica se acercó hacia la puerta observando el nevado paisaje y con el frío viento acariciándole la cara, se sentó en el peldaño que daba hacia un vacío corredor exterior, con los pies colgando. Recargo la cabeza en la puerta y ahí quedo con la mirada perdida y abstraída en sus pensamientos. Unos minutos después un suave vientecillo jugueteo con el polvo que había en el piso, al sentir la brisa llegar a su mano Kagome bajó la mirada, extrañada despertando de su ensoñación. Unos pasos mas adentro salía el hálito de una tabla semi levantada, dejando ver apenas una pequeña hendidura negra. La joven se levantó y caminó hacia ella, y cuando llegó se dio cuenta de era un lugar hueco. Con cuidado levantó la tabla, que cedió fácilmente. Vaciló unos instantes pero al final introdujo la mano en el hueco negro y rebusco hasta que al fin sus dedos dieron con algo duro, cerró el puño entorno a ello y lo sacó.
Ante ella colgaba una pequeña bolsilla de piel muy gastada y amarrada fuertemente con un cordón igual de gastado. Forcejeando un momento con las ataduras finalmente pudo desatarlo.
El anciano tenia los ojos cerrados y se veía pequeño, encorvado y muy viejo. Acababa de despedir a los extranjeros, como el les llamaba a Miroku, Sango y a el Kitsune, los había llevado a inspeccionar el cuarto que el decía había pertenecido a Kikyo, pero no encontraron nada revelador y se marcharon desilusionados. Había preguntado por la chica del futuro, pues le había extrañado no verla con ellos, pero le habían dicho que la dejaron durmiendo y que como en realidad era una inspección podía decirse sin sentido y completamente rutinaria, pues ella misma había dicho que la perla no se encontraba en este lugar, decidieron no molestarla por algo que ellos consideraban tan tonto. Pero lo que no le dijeron es que estaban muy preocupados por ella, pues últimamente la veían más recaída y retraída y también era por esa razón, principalmente, que la habían dejado descansar.
Alargó la mano y tocó el nudoso y viejo tronco de un árbol que tenia enfrente. El árbol era de un ancho y un largo sorprendente, mucho más majestuoso y soberbio que todos los demás. Debajo de sus anchas y salientes raíces salía un pequeño pero caudaloso manantial que se iba haciendo más ancho conforme iba avanzando por el terreno un poco empinado y pedregoso, hasta formar un lago que solamente se podía cruzar por medio de unas piedras que sobresalían en la superficie. Ahora que el cielo estaba tapizado de nubes y una lobreguez grisácea se extendía por el lugar, apenas se podía observar como unas pocas y pequeñas lucecillas nacían del tronco y copa del árbol y revoloteaban en torno a él, unas pocas iban directamente hacia el agua y otras iban de árbol en árbol.
Y solo era hasta ya muy entrada la noche en que el espectáculo cobraba su mayor magnificencia pues el bosque entero parecía inundado por las bulliciosas e inquietas luces. Y fue precisamente en esta hora como lo vieron por primera vez Sango, Miroku, Shippo y Kagome cuando llegaron a la aldea, para fortuna de ellos, pues raro era aquel mortal, excepto los habitantes de la aldea (e Inuyasha entre ellos), que habían tenido la oportunidad siquiera de cruzar el bosque anterior que protegía a este; Aunque el bosque Exterior o Guardián (como lo llamaban los lugareños) también contenía dentro de él algún tipo de solemnidad, encantamiento o magia que era imposible de pasar por desapercibida (cosa que ya habían notado a la perfección los extranjeros, pensó con una traviesa diversión).
Gracias a este bosque la aldea y los árboles sagrados permanecían en completo secreto, pues hace mucho tiempo los árboles se habían extendido hacia las afueras, pero poco a poco fueron mermando gracias a los hombres que temían a las cosas sobrenaturales que no entendían y por consecuente temían. Y entonces espíritus, humanos, sacerdotisas y sacerdotes se habían replegado más al fondo tratando de proteger los árboles sobrevivientes, formando así la aldea que protegía a los árboles y con sus habitantes que nacían y morían por ella. De esta manera fue que el bosque mismo se transformó en solamente un cuento popular en los lugares vecinos para asustar niños y poco a apoco iba desapareciendo a la credibilidad de los hombres, principalmente en épocas como esta de guerra y muerte en el que solamente el poder era lo único en que pensaban.
Y este árbol era la fuente de todo, el más antiguo y con mayor poder. Al observar hacia arriba se podía ver el follaje de un verde tan brillante y esplendoroso que desafiaba la blanca monocromía del lugar y tan imposible de creer en pleno invierno y sus aguas no tenían tampoco el más mínimo rastro de la estación, corrían y saltaban libremente entre piedras, con peces de colores en ellas. Unos rumores de cánticos y oraciones llegaron a sus oídos, entrecortadas, traídas por el viento: los monjes y sacerdotisas del lugar se congregaban a la hora en que el árbol desplegaba su poder y las luces salían, siempre desde que el sol llegaba a su ocaso y hasta que surgía de nuevo por entre las montañas, en un continuo ciclo inalterable, para presenciar aquel espectáculo del que no se cansaban y para honrar al espíritu sagrado que habitaba en él.
El anciano prestaba atención a todos los sonidos que provenían de alrededor de él, cantos de pájaros, susurros de hojas, el caer de la nieve y así fue como escuchó unos sonidos de pasos, que se acercaban lentamente, caminaban con dificultad por toda la capa de nieve, delante de él, de tal manera que quién se acercaba no podía verlo, pues era cubierto por el tronco.
Ramas y follaje fueron levemente sacudidos por una fría brisa, y Kagome pudo ver un gran árbol enfrente de ella, lo había visto desde el templo, cuando se dirigía a comer después de estar un rato con Shippo, luego de ver el cuarto de Kikyo y había decidido ir a echarle un vistazo, pues le llamó mucho la atención el hecho de que estuviera de un verde tan brillante y primaveral. Se percató del murmurante sonido del agua y descubrió que había un pequeño manantial que brotaba del árbol y siguiendo con la vista la dirección de este, descubrió sin mucho esfuerzo que acababa formando aquel lago que cruzaron la noche pasada. Su admiración, curiosidad y recelo hacia aquel lugar iba en aumento, a la par, a medida que descubría un poco más de el.
Mirando hacia arriba y alternativamente abajo para fijarse donde pisaba, comenzó a recorrer el ancho perímetro del árbol, deteniéndose de vez en cuando para indagar con sus dedos inquietos la corteza del árbol. Entonces llegó hacia una área en la que el verde desapareció por completo y tan abruptamente que la chica pensó por un instante que se había trasladado a otro árbol de a lado sin darse cuenta, pero pronto descubrió que se había equivocado, seguía siendo el mismo árbol, solo que esa parte estaba mucho más acorde con el panorama que los rodeaba, las ramas parecían tan delgadas y débiles como si el invierno, desquitándose, se hubiera ensañado terriblemente en esa única área, ya que no lo podía hacer en todo las demás ramas del árbol.
Aún seguía impresionada por el espectáculo, (tenia la boca levemente abierta) cuando una pequeña mota de luz paso por delante de ella, y distinguió las mismas luces que había visto también la noche pasada y que tanto le habían gustado y que había asociado con el verano, pero descubrió con sorpresa que se había olvidado por completo de ellas.
—Bonitas, ¿verdad?—La sorprendió el anciano, la chica movió tan bruscamente el cuello que se hizo daño.
—Si, son muy lindas—atinó a decir, tratando de que no se notara su turbamiento, pero el abuelo rió quedamente y la miro con unos ojos divertidos.
—Perdona te he asustado ¿verdad?—La chica lo miró recelosamente, pero sin saber por que, al mirarlo a los ojos, su tensión se fue lentamente evaporando.
—Eh, si un poco.
—Lo siento—dijo sonriendo—soy un anciano y ya algunas de las antiguas mañas son muy difíciles de quitar, pero me temo que algún día de estos le daré un ataque al corazón a alguien si no tengo más cuidado con mis llegada por sorpresa.
Kagome esbozó una tímida sonrisa y el anciano se la devolvió. Después de haber dicho esto volvió nuevamente su atención hacia el árbol. Un breve silencio se extendió sobre ellos y Kagome, que detestaba sobremanera cuando eso pasaba, buscaba algo que decir, en ese momento unas cuantas lucecillas pasaron correteándose enfrente de ellos.
—¿Qué...?—Empezó a decir pero el anciano, hábilmente, atajó la pregunta al aire.
—¿Las luces? Son fragmentos del poder contenido dentro del árbol.—explico como si fuera la cosa más normal del mundo.
—Parece que tuvieran vida propia.
—Exacto, a veces realmente lo creo así, pero en realidad solo tienen un objetivo y cuando lo cumplen desaparecen.
—¿Qué cosa?—preguntó la chica repentinamente interesada.
—Veras, este árbol—comenzó un poco entusiasmado—no es uno cualquiera, como podrás haberte dado cuenta, es el más viejo, el árbol del tiempo más antiguo que queda sobre la tierra. ¿Sabes de que estoy hablando cierto?—añadió observándola atentamente.
—Sí—contestó sin mirarle—he oído hablar de eso.
Claro que había oído hablar de eso, pues el árbol sagrado que se encontraba en el patio delantero de su propio templo era en si un árbol del tiempo y con su misma madera habían hecho el pozo que utilizaba para pasar hacia el Sengoku.
—Me imagino que lo sabes muy bien. En fin, todos los árboles del tiempo están conectados entre si, establecen una conexión mística entre ellos, no importa a que distancia este un árbol de otro, ellos se sienten como si estuvieran raíz con raíz y hoja con hoja.
El viejo hizo una pequeña pausa y la chica se preguntó si este árbol siendo tan poderoso tenia conexión con el árbol del futuro de ella. El anciano continuó con su relato y Kagome desechó esa idea.
—Hace aproximadamente 8 ó 9 años, uno de estos árboles, enorme por cierto, salió de la nada repentinamente y era tan poderoso que afectó a todos los árboles del lugar. El bosque entero pareció volverse loco, muchos de los cuales, desgraciadamente, se secaron completamente, murieron al instante. Pero otros reaccionaron de manera muy diferente, reverdecieron y crecieron de la noche a la mañana, para sorpresa nuestra. Alcanzaron una altura espectacular para árboles que se suponía eran jóvenes todavía, uno de ellos fue este, aunque no era joven, como ya te lo he dicho. El fue el que más poder recibió de aquel árbol, y fue tanto que desde entonces se encuentra en este estado en una continua primavera, pareciera que el tiempo esta detenido para él. Pero lo más extraño de todo es que así como apareció aquel árbol misterioso tan repentinamente igualmente desapareció.
Kagome miraba fijamente al viejo, había adivinado perfectamente a que árbol se refería, al árbol de Mennomaru.
—Y fue cuando por primera vez sucedió. Nos llevamos, una vez más, una gran sorpresa cuando comenzaron a salir esa misma noche las luces, después nos dimos cuenta que estas liberaban el exceso de poder que contenía el árbol y alimentaban a los demás. Se posan sobre sus ramas y el árbol las absorbe, lo mismo el agua.—Señaló hacia el manantial—Los que se encuentran muy alejados y los que por alguna u otra razón no son alimentados por él y sus luces, el agua se encarga de transmitirles su poder. Aunque es una parte muy pequeña, es realmente poco lo que se transmite a través de las luces y el agua.
—¿Y esa parte del ramaje?—Señalo hacia las ramas blanquecinas y muertas.
—Esas cuantas ramas en contraste con el resto del árbol, siempre permanecen en un eterno invierno, no sabemos por que. Pero aún así los Monjes y Sacerdotisas lo han bautizado como el Perenne Estío.
—Ya veo por eso es tan celosamente cuidada esta aldea.—reflexiono la chica. El abuelo volvió a sonreír.
—Exacto. Veras desde mucho antes esta aldea era muy vigilada, nadie podía pasar por cualquier motivo, aparte de que por fortuna se encuentra muy escondida, lo cual prácticamente la hace inaccesible. Pero desde mi llegada aquí he hecho todo lo posible para que lo sea totalmente, y ahora nadie puede entrar si quiera a el bosque Exterior sin que yo lo sepa.
A Kagome le sorprendió el tono tan orgulloso y arrogante que había utilizado el anciano en sus últimas palabras, y por alguna u otra razón le pareció que Inuyasha y el se parecían.
—¿Cómo es que conoce a Inuyasha?—Preguntó siguiendo el hilo de sus pensamientos.
El anciano quedó completamente sorprendido por aquel repentino cambio de tema, pero inmediatamente se recuperó, y de nuevo mostró su amable sonrisa.
—Ah si. Esa es una historia muy larga.—Dijo con un largo suspiro.
—Tengo el tiempo suficiente— le espetó sin darse por vencida.
Entonces se oyó no muy lejos un golpe sordo como si un fruto grande, uno muy grande, hubiera caído y fuera amortiguado por la nieve, no le prestaron mucha atención, pero la comisura del labio del anciano tembló ligeramente. El viejo Youkay no respondió inmediatamente, sino que se tomó su tiempo, como si estuviera tratando de recordar algo.
—Bueno, veras, conozco a Inuyasha desde que era un pequeño cachorro. Sin embargo, cuando apenas habían pasado algunos años de cuando él había nacido yo abandoné el castillo de su padre y me trasladé hasta esta aldea. — Y luego añadió como aclarando alguna pregunta que la chica le hubiera hecho— Pertenecía a la guardia de los Naifus de Lord Inutaisho
—¿Naifus?—preguntó extrañada.
—La Guardia Real, éramos un grupo selecto.
—Vaya, no sabia nada de eso.
—Hay muchas cosas que los humanos ignoran de nuestro mundo.—puntualizó el anciano gravemente.
—Y solamente fue hace 7 años cuando Inuyasha trajo aquí a Kikyo que nos volvimos a ver.—agregó con un cierto aire de nostalgia.
Kagome sintió que algo se revolvía dentro de ella.
—¿ E Inuyasha... se quedó aquí con...Kikyo?—preguntó la joven tímidamente.
—No. El se marchó apenas hubo llegado.—dijo espiándola de reojo, curioso.
—Ya veo.—dijo tratando de parecer que no le importaba y dirigiendo su vista hacia arriba, y tratando de no mirarlo. El movimiento en su estomago se tranquilizó un poco y se dio cuenta que había estado reteniendo la respiración.
De nuevo el silencio cayó sobre ellos, pero esta vez Kagome se hallaba tan ensimismada en sus propios pensamientos que no le importó.
Tsu Zu Ku...
OK. Estuvo muy largo ¿no? principalmente hay mucha narración y casi nada de acción. Espero que no les haya parecido muy pesado, lo quería dividir pero mejor terminarlo de una vez.
Para aclarar: El término Naifu, es un invención mía, bueno, no exactamente del todo, la palabra es Japonesa y significa Cuchillo, y son guardias selectos personales de los grandes Lords, como en este caso Inutaisho. Originalmente este término lo tenia pensado para otra historia que estoy desarrollando, pero me pareció bueno incluirlo aquí. Así que si concluyo bien este fic es muy probable que publique la otra y puedan ver a mis Naifus en acción. U
El Oshiré es un pequeño armario de pared y en el se guardan el futon enrollado, el Kakebuton, que es la parte del cobertor y la Makura, osea, la almohada.
¡¡Se me han acabado mis vacaciones!!
Muchas Gracias a:
ARELY: Ja ja! Bueno antes que nada pido perdón por mis artes manipuladoras pero es que cuando se tiene a unos hermanos como los mios...Bueeno espero que este capitulo te haya parecido igual de interesante, pero como que esta muy largo, ojalá y no te haya aburrido. Mis vacaciones de tres semanas han terminado pero no estuve inactiva ya tengo escrito la mayoria del siguiente capitulo. Bueno ¡gracias por escribir y nos vemos en el siguiente capítulo!
NATTYXANBueno no, no fue en este capitulo y te adelanto, no será en el otro pero de que habrá una escenita la habrá, U aunque no muy fuerte pero si para darle emoción a la trama ¬¬ Y como que quiero llegar a anciana, por eso no los van a interrumpir XD. Ojalá Que no te haya parecido muy aburrido el capitulo. ¡Nos vemos! ¡Gracias por tu review!
Tsukihitomi: No, desafortunadamente no fueron largas ¡solamente tres semanas¡ TT Ya ni llorar es bueno. Es un alivio saber que por lo menos me comprendes por la Universidad. Muchíiisimas gracias por compararme con Tolkien y con Rowling, no creo merecerlo, espero después tener mi propio estilo pero bueno...¡Me encantan las novelas de fantasía! Peter Pan es mi favorita, espero que cuando termines la tuya la pueda leer, aunque tenga que esperarme medio año TT y ya sabes lo que dicen lento pero segura...A poco se nota mucho XD pues estudio Diseño Gráfico, aunque pretendo dedicarme a la animación, después trataré de hacer una animación no autorizada de Inuyasha de mi fic ¬¬U. Bueno espero que te haya gustado el capitulo, creo que divagué en algunas partes pero no podía pasarlos por alto. Escribe de nuevo chica!! ¡Nos vemos!¡Gracias por tu review!
kagome-m: Muchas gracias por tus comentarios, pues mira que he decidido pervertirlos un poquito, pero si quieres te mando la versión extendida, corregida y aumentada U Bueno Kagome-m que te la pases bien y nos vemos en a proxima actualización. ¡Gracias por tu review!
Nabiky potter: No digo nada, pero ¬¬.....eso no le pasa a cualquiera, es bueno que en el segundo review si hayas podido siquiera completar 4 líneas ¡bravo! Ya estas avanzando...Pero bueno hay que ver como a algunas nada les gusta el que yo te mande reviews después de unos días no es mi culpa, veras, yo no me la vivo en el Intellinet; por si no te has dado cuenta, prefiero gastar mi dinero en cosas más productivas, estoy ahorrando para comprarme la versión extendida del LOTR, cosa que tu vas a disfrutar también,(léase legolas) así qué ya no quiero volver a hablar del tema. ¡te odio! Deja más reviews. Por cierto me encanta tener tu segundo nick en mi página de reviews...lovely. "Wendy I came for you!" "Hello Peter" "Oh, there you are... it is Michael how is in the bed" "No, Michael is no here now" "Then is John" "John is gone too" "Is a... new one?!" "Yes...I can go with you Peter, I forgot how to fly" "tsk, I'll tech you soon again" "I am afraid is more than that" ..."Don't, don't turn of the light.....ay, Wendy you should have" "I couldn't evade Peter, I am a marry woman now" "No, your not" "The little girl in the bed is my daughter" "No, she is not!" XD You enjoy that my little sister? Ja ja ja.
SaYo-YukishiroHola, antes que nada gracias por tu review, con cualquier nick da lo mismo el chiste es que sigas leyendo y dejando review claro jejeje...si, el capitulo anterior estuvo largo y este también espero que no te haya hartado(como veras yo también estoy hoy un poco sensible)Bueno muchacha desconocida [] nos vemos en el capitulo 15 que ya esta muy avanzado y te aviso que va a estar igual del largo para tu tormento ¬ ¬... ¡Gracias por tu review!
Klaudia: Muchas gracias Que bueno que te guste y te parezca emocionante, y bueno lo voy a continuar hasta el último capitulo, espero que lo sigas leyendo y dejes review. Muchas gracias por tu review!!
Dranea: Menos mal que todavía lo recordabas, se que se le pierde la continuación y el interés cuando un autor desaparece, aparte de que lo quieres matar --, pero bueno... muchas gracias por tu review y espero que sigas leyéndolo ¡Bye!
ella-shin: Bueno muchas gracias por compararme con Tolkien, como dices es un elogio muy grande . No estará Aragorn, una verdadera lástima, pero esta Inu ¡yea! Espero que este capitulo te haya gustado y no te sea tan confuso -- Muchas gracias por tu review!
Kasue: Muchas gracias, que bueno que te guste, lo de terminarlo rápido mmm...de que lo termino lo termino, pero lo de rápido no es imposible pero si muy difícil Pero haré lo que pueda ¡Gracias por tu review!
Aya Amakusa: Muchas gracias! Como ves he subido este capitulo mucho más rápido y prometo hacer lo mismo con el otro, pero ya se me acabaron las vacaciones, pero igual voy a tratar de no tardarme tanto, para que no le pierdan el hilo....¡Muchas gracias por tu review!
Kaori: Muchas gracias he tratado de mantener la esencia de cada personaje lo mejor que puedo y después de ver y rever los capítulos de Inuyasha no es muy difícil U No soy muy buena con la comedia pero haré mi lucha, ya tengo casi completo el siguiente capitulo y según yo tiene unas partes graciosas ¬¬ ¡Muchas gracias por tu review!
