A una bala de distancia-Uhuru-chan

¡Eh! Les iba a hacer esperar hasta el sábado, recordé recién que el sábado es el cumpleaños de mi hermano, así que no tendré internet, ósea tendrían que haber esperado hasta la semana después de esta…En fin lo tuve que poner hoy, porque prometí no tardar xD.
Gracias a: Nana-chan Yamamoto(Creo que fuiste la que más me dejo reviews ^w^), Breyito-Black-Lupin, Ulrick Schneider (Eh a veces me dabas ideas salvadoras xD), Yuuniie Kuran, Karu-suna, LadyMonsterx3, AiyumeritaNF, ShinigamiXD, VeelaSullivan( Tú fuiste la que me dio la idea del fic y la wea la escribí para ti xD ò_ó), darklady0094, Gaby KIvanov, LoveDamonSalvatore y a ShadowNoSleep, Por haber hecho acto de presencia en mi fic, con un review, follow o fav (Espero que no falte nadie x3), Gracias si alguien está leyendo desde el anonimato(?), y para los que leerán en el futuro, Sin uds no hubiese seguido la historia.

Advertencia: Esta historia tuvo/tiene/tendrá lemon, muerte de un/unos personajes, OoC, violencia, pedofilia y es yaoi, por favor no leas si no te gusta.

Disclaimer: Naruto y sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto, la trama de la historia es mía y la frase del summary es de Cerati.

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Capítulo 11: A una bala de distancia-La taza de café (Si ¬¬ los tuve que juntar)

Los meses continuaron pasando, Itachi seguía frecuentando a Deidara para tener sexo y marcharse sin más, y Deidara se hundía cada vez más en su depresión, aun así no se daría por vencido tan fácilmente, decidió buscar ayuda por otros medios y busco un sicólogo, un hombre viejo de cabello canoso y cara amargada, pero sin duda un buen sicólogo, aquello se llevaba una suma de su dinero, por lo que para ahorrar ya no compraba cosas innecesarias y evitaba usar la luz eléctrica. El sicólogo le había pedido que intentara alejarse de Itachi, pero el rubio no hacía caso, además le había recetado antidepresivos y pastillas para dormir. Poco a poco empezó a perder el apetito, y prefería quedarse en su cama esperando a que llegara el Uchiha, a veces sonreía solo con verlo, pero Itachi se encargaba de borrar toda alegría con sus insultos y su indiferencia.

Le había contado a Hidan sobre su ruptura con Itachi, a lo que el albino se había mostrado preocupado, pero Deidara le convenció de que estaba todo bien, y que lo estaba superando, le mintió, nada iba bien.

Sasuke también estaba preocupado, y hasta se había alejado de su hermano, decepcionado por su actitud, pero de todos modos no podía ayudar a Deidara, ni si quiera eran amigos, solo era empatía. Naruto por su parte le había dicho que siguiera adelante, con su característica actitud positiva.

Itachi tampoco estaba bien, todos habían notado su cambio de actitud, se comportaba altanero y orgulloso, y si le preguntaban si le afectaba el haber terminado con su novio, respondía con un seco "no necesito de nadie", hasta peleo con su hermano menor cuando este le había encarado y regañado por su actitud, y ya no se hablaban.

-"Te amo"-Leyó Itachi en voz alta. Era un mensaje enviado por Deidara, bufo hastiado, siempre decía cosas así o se las enviaba por mensaje, iba a ignorarlo, pero cambio de opinión y decidió responderle-"¿Quieres que vaya a tu casa?"

No espero más de un minuto y la respuesta llego a su celular: "Si :)", sonrió con burla y salió de su consulta. Primero fue a su propia casa, iba a hacerlo esperar, se dio un baño y se puso poca ropa, de todos modos iba a sacársela, una simple remera y un pantalón, salió de su hogar cuando ya era de noche y fue directo al departamento del rubio.

Los vecinos de Deidara solían observar todo, ya estaban al tanto de las constantes visitas del azabache, pensaban que era su amante o algo así, puesto que solo iba un rato y se iba. Cuchicheaban entre los vecinos, la vida de aquel triste chico parecía ser problemática, a veces llegaba llorando y solo salía para trabajar o para recibir al moreno.

El Uchiha envió una mirada amenazadora a una de las señoras que espiaba por la ventana y bajo de su auto cuando la mujer cerro las cortinas y su silueta desapareció, se dirigió a la puerta de Deidara y golpeo la madera, de inmediato abrió el rubio, lucia patético, con grandes ojeras y con poca carne, parecía algo desnutrido e intentaba esbozar una sonrisa.

-Pasa uhn.

Itachi entro y camino directo a la habitación, ignorando el gran desorden del hogar, vio al rubio llegar tras de sí y lo lanzo a la cama sin preámbulos, le saco la ropa con lentitud y acaricio suavemente las costillas del menor.

-Si sigues enflaqueciendo ya no podre verte-Comento medio burlón, lamiéndole después las tetillas, mientras le miraba travieso a los ojos.

Deidara no respondió, no quería insultos esa noche, no se sentía del todo bien, estaba algo borracho y tenía hambre, sin contar su depresión.

Itachi se había dado cuenta de que últimamente el rubio había cogido nuevamente el hábito de beber, pero no dijo nada, no era su problema.

El Uchiha termino de desnudar al rubio y bajo sus propios pantalones junto con sus boxers, se puso un condón como era costumbre, le agarro de las caderas y se introdujo en él lentamente, dio las primeras embestidas y escucho quejidos por parte del ojiazul, se detuvo para esperar que se acostumbrara a la intromisión y sus ojos dieron con las cajas que yacían en el mueble junto a la cama, pastillas para dormir, por montones. Miro extrañado al menor, eso explicaba por qué a veces parecía drogado y no tenía olor a alcohol, sintió un poco de preocupación, pero aparto la sensación de su mente, no era su problema.

-Ya…-Informo el ojiazul, mientras acariciaba el cabello azabache del Uchiha.

El moreno comenzó a moverse, apretó las piernas del rubio, era una lástima, le gustaba bastante acariciar ese par de muslos, pero ahora carecían de la deliciosa carne que solían tener, y así de delgados no lucían atractivos como antes. Siguió moviéndose dentro del menor, oyendo a veces como le susurraba "Te amo" al oído, e intentaba besarle, pero parecía algo ido y le besaba en cualquier lugar menos en la boca, seguro a causa de la borrachera.

Continúo sus movimientos arrítmicos contra el cuerpo del ojiazul, haciendo sonar la cama, gruñendo complacido cada vez que oía un gemido escapar de los labios del menor. Deidara busco sus labios otra vez y no se rindió hasta poder degustarlos, metió su lengua para acariciar la rosada lengua del Uchiha con lentitud, sin embargo el azabache se separó con rapidez, le desagradaban sus besos. El rubio dejo sus intentos de besarlo, y se dedicó a aferrarse a la ancha espalda del mayor, acariciándola de vez en cuando, oyendo los gruñidos complacidos de su dueño sobre su oído, le encantaba oír la lujuriosa voz ronca de Itachi cuando gruñía o gemía.

El Uchiha no resistió la tentación y comenzó a lamer el cuello del menor, succionando a veces la tostada piel, pero no lo suficiente como para dejar una marca, miro de reojo el rostro del rubio, parecía complacido con el contacto que mantenían. Itachi se detuvo un momento para acomodar las piernas de Deidara, colocando una sobre su hombro y agarrando el muslo de la otra para comenzar a moverse, el menor no se quejó, simplemente se quedó observando cada acción del moreno, le gustaba darle placer al Uchiha, le agradaba ver su expresión placentera y esas mejillas sonrojadas por la actividad, gimió cuando el moreno comenzó a frotar su tieso pene violentamente, mientras comenzaba a aumentar el ritmo de las estocadas. El vaivén se hizo cada vez más rápido, hasta que ambos eyacularon estruendosamente. El Uchiha se dejó caer sobre el rubio un momento, jadeando cansado, y el menor aprovecho de acariciarlo como hacia cuando aún eran novios, hasta que se quedaba dormido, y justamente sentía que sus ojos se cerraban, pero no podía quedarse en esa cama, con Deidara, no podía porque si lo hacía sentía que ya no querría irse del lado del rubio. Junto toda su fuerza de voluntad y se levantó con lentitud.

solo una simple acción como levantarse…solo una acción pudo cambiarlo todo, solo con una simple acción…pensar que estarías aquí conmigo si me hubiese quedado…

Deidara le acaricio la mejilla y sintió lagrimas caer sobre sus mejillas, se iría otra vez, no quería que lo dejara otra vez, intento abrazarlo, pero Itachi se soltó y le miro de mala manera.

-No te vayas uhn-Le pidió agarrándole del hombro con suavidad-Por favor.

-Tengo que trabajar mañana-Se excusó sin querer responder de mala forma al sentir lastima.

-Puedes ir desde aquí uhn-Respondió el rubio, mirándole suplicante.

-No, no puedo.

Se soltó del agarre del menor, tiro el condón en el basurero y abrocho su pantalón para marcharse, miro de reojo al rubio, quien seguía llorando silencioso, de pie frente a él y luego miro el reloj como era su costumbre, eran las dos de la mañana.

-Cuídate uhn-Dijo a modo de despedida, contemplando al Uchiha por última vez.

Itachi no respondió, abrió la puerta y se marchó, dejándolo solo, lo había intentado, que se quedara, pero le había rechazado otra vez.

Ya estaba cansado, se sentó en su cama aun llorando. Lo había decidido, luego de pensarlo durante días, dejaría de existir esa misma noche, ya nada importaba, había dicho todo lo que tenía que decir, y hasta se había despedido, no se iba a despedir de Hidan, era mejor que ni se enterara de sus planes. Se iba a vestir, pero ¿Para qué?, camino con torpeza hasta la cocina y busco alcohol, solo encontró una botella, no era suficiente. Volvió a su habitación, se puso un pantalón y una remera y salió a comprar, ya no importaban sus ahorros. Tardo un poco en encontrar un lugar abierto, finalmente el vendedor le entrego el alcohol, aunque parecía algo dudoso luego de ver el demacrado rostro del rubio. Regreso a su hogar con dos botellas más, iba a ver cuánto alcanzaba a tomar. Entro a su habitación con las botellas y junto todas sus pastillas para dormir, las había dejado encima del mueble esperando que Itachi le preguntara algo, pero al parecer no se había percatado de que estaban ahí.

Comenzó a tragar cada pastilla junto con el alcohol, mientras lloraba, tenía miedo, pero tenía más miedo de que algún día Itachi dejara de visitarlo y decidiera casarse. Se detuvo a pensar un momento, si tomaba mucho vomitaría de seguro, y si vomitaba no iba a morir, fue al baño y busco una caja de *Domperidona, ya estaba solucionado, su cuerpo no podría salvarle con aquel reflejo. Tomo cuatro y volvió a su habitación, siguió bebiendo y tragando sus pastillas, ¿Qué iba a sentir?, ¿Dolería?, no, de seguro no podía sufrir más de lo que ya había sufrido.

Cuando acabo de tomar sus píldoras y estaba lo suficientemente borracho se acostó a esperar su muerte. No podía parar de llorar, ya no vería más a Itachi, le hubiese gustado oír un último "Te amo" salir de sus labios, pero estaba seguro de que el Uchiha solo sentía odio y rencor. Lo había olvidado, no le había pedido perdón una última vez, no quería morir sabiendo que no lo había perdonado, cogió el celular y marco con dificultad al Uchiha, sintió que su corazón estaba acelerado, y jadeo. Itachi tardo un poco en contestar, al parecer estaba dormido, pero finalmente atendió el celular.

-¿Deidara?, ¿Qué quieres?-Pregunto adormilado y molesto el azabache al otro lado de la línea.

-¿Me…pe…perdonas? Uhn-Dijo con dificultad el menor, claramente borracho.

-¿Eh?, joder, ¿Solo llamaste para eso?-Contesto hastiado el Uchiha, oyendo después la agitada respiración del menor y su llanto-¿Deidara?

-¿No me quieres ni un poco?-Pregunto entrecortadamente, desesperándose por su dificultad para respirar, gracias a la taquicardia y el llanto.

-Ya sabes… ¿Eres masoquista?

El llanto aumento, Itachi no sabía que ocurría, solo oía el lloriqueo de Deidara y su respiración algo extraña, sin contar su voz de borracho.

-Oye, ¿Estas bien?-Pregunto preocupado el azabache, había oído claramente un alarido de dolor.

-Te amo…t…te...amo…uhn-Murmuro jadeando, sintiéndose horrible, su corazón tenía unas dolorosas punzadas con cada bombeo de sangre y había comenzado a sentirse algo somnoliento.

-¿Qué has hecho?-Dudo el azabache, sentándose de golpe en su cama, tratando de poner atención a lo que ocurría en el otro lado de la línea.

Deidara no pudo contestar, las lágrimas aun caían libres sobre sus mejillas, iba a morir oyendo la voz de Itachi, sonrió levemente, así no se sentiría tan solo. Comenzó a respirar escandalosamente, sin poder pasar del todo el aire hasta sus pulmones, tuvo arcadas, pero no salió nada de su interior, las pastillas eran útiles.

-¿Deidara?, ¿Qué ocurre?, ¿Por qué respiras así?-Pregunto atropelladamente el azabache, sintiendo miedo de súbito, no quería pensar mal, pero como si fuera una fotografía pudo recordar claramente las píldoras para dormir apiladas sobre el mueble junto a la cama del rubio y su aliento alcoholizado-¿Te tomaste...¿Te tomaste las píldoras para dormir?

No escucho respuesta alguna, excepto los jadeos que seguían presentes.

-No te muevas, iré a verte, ¿Si?-Se levantó aun con el celular en su oído y cogió las llaves de su auto.

Deidara sonrió, estaba realmente mal de la cabeza, se sintió feliz al saber que le importaba al azabache, intento decir algo, pero no pudo. Inhaló profundamente y exhaló por última vez, y una última lagrima rodo con lentitud por sus mejillas.

-¿Deidara?-Itachi había oído perfectamente aquel último suspiro-¿Deidara?-Le llamo, pero ya no se oían jadeos ni llantos.

Corto la llamada y desesperado salió de su edificio, corrió al auto y condujo rápido hasta llegar al hogar del rubio, salió corriendo de su auto, dejando las llaves puestas y la puerta abierta, golpeo como un loco la puerta mientras gritaba su nombre, pero nadie le abrió. Comenzaron a salir los vecinos alarmados por aquel escándalo.

-Esta borracho muchacho, no te va a abrir-Dijo una mujer molesta-Lo vi salir a comprar hace un rato, ya deja de hacer escándalo.

El Uchiha comenzó a llorar desesperado, mientras seguía golpeando la puerta y llamando al rubio, hasta que llego la policía, de seguro alarmados por algún vecino. Le tomaron de los hombros e intentaron llevárselo, pero Itachi les explico entre sollozos lo que sospechaba.

Los policías le dijeron que no podían abrir una casa sin tener permiso de un juez y le dijeron que tendría que esperar. El Uchiha se soltó del agarre de los uniformados y corrió a la ventana que daba a la habitación del menor y rompió el vidrio con una roca, metió la mano cortándose el brazo y corrió la cortina, abrió sus ojos de manera desmedida, ahí estaba Deidara, con el celular junto a su oreja, botellas de alcohol en el suelo y las cajas de las pastillas para dormir en su cama junto a su cuerpo inerte, aún tenía las lágrimas marcadas en sus mejillas, sus azules ojos opacados seguían abiertos y ya había perdido algo de color en su acanelada piel. Los policías corrieron tras Itachi y también vieron el cuerpo del rubio, informaron por radio a sus compañeros y una oficial sobo su espalda con suavidad.

-Es una lástima, no es tu culpa, ocurre todos los días.

El Uchiha se quedó mirando el cuerpo del rubio, estaba muerto, y había estado con el hacía no más de una hora y media o dos. Intento acariciar la mejilla del menor, pero estaba un poco lejos de su alcance, saco el brazo del interior del hogar y se quedó de pie, mirando el cadáver de la única persona de la cual se había enamorado en su vida, se quedó parado durante horas, llorando en silencio, ¿Qué iba a hacer?, lo había tratado tan mal, le había mentido, le dijo que no lo quería, y esa misma noche había rechazado sus besos, y ya no tendría más besos, ni más caricias, ni más sonrisas, y ya no tendría oportunidad de decirle cuanto lo amaba, ni siquiera pudo pedirle perdón por haberlo tratado mal. Itachi se dejó caer en el suelo junto con sus lágrimas, mientras los policías hacían preguntas a los vecinos, hasta que finalmente se acercaron a él.

-¿Eras su amigo?-Pregunto la mujer que se le había acercado con anterioridad.

-Era…si, y mi paciente-Respondió pensando que no era importante eso realmente.

-¿Eres doctor?

-Psiquiatra.

-Oh, perfecto, ¿Estaba deprimido por algún motivo?-Pregunto ansiosa, anotando todo lo que decía el Uchiha.

-Sí, él…estaba muy solo-Contesto entre sollozos, sintiendo la culpa martilleándole la cabeza.

-¿Cuál era su nombre?

-Deidara Iwa

-Edad

-25 Faltaban dos semanas para su cumpleaños-Respondió sintiendo más tristeza aun, había hasta pensado en qué hacer para molestarlo en aquella fecha importante, era un bastardo.

-¿Familiares?

-Su padre, está vivo, pero no sé cómo se llama, no se hablaban-No quiso decirle el nombre, no quería explicarle al pobre hombre porque había muerto su hijo, estaba seguro de que el hombre iría a ver a Deidara si se enteraba de su muerte.

-Entonces, ¿Tú te encargaras del funeral?-Pregunto mirándole con lastima, parecía que el chico estaba muy afectado.

-Sí, yo me encargo-Comenzó a llorar, tendría que encargarse de otro funeral, igual que como hizo con sus padres, aunque ahora tendría que vestirlo para meterlo a un cajón, y luego dejarlo bajo la fría tierra.

-¿Tu nombre?

-U…Uchiha Itachi

-Uchiha, mejor vete a tu casa, nosotros abriremos la casa-Informo posando su mano en su hombro, intentando que se levantara del suelo.

Me fui a mi casa, pero no me sentí mejor, mi casa es el peor lugar del mundo, aquí viví con Deidara, en esta cama lo tuve en mis brazos…

-¿Itachi?, ¿Qué pasa?, Son las cinco de la mañana.

-Sasuke…tenías razón-Dijo Itachi entre sollozos,a través del celular.

-¿Estas llorando?-Pregunto preocupado-¿Qué paso?

-Deidara, se…se mató-Respondió ocultando su rostro con sus manos, como si alguien estuviese viéndolo.

-…

-Eh, Sasuke ¿Que paso?-Naruto acaricio la espalda del Uchiha menor, al parecer había ocurrido algo malo, por la expresión que tenía en el rostro.

-Deidara se suicidó-Murmuro mirándole con preocupación-Es Itachi

Naruto abrió sus ojos sorprendido, no se esperaba eso, recordaba bien a aquel muchacho, le había hecho exasperar la primera vez que lo vio y parecía tan alegre, pero si recordaba la última vez que lo había visto había cambiado bastante.

-Oh, qué triste, ¡Dile algo Sasuke ttebayo!

-¿Itachi?, ¿Estás en tu casa?-Pregunto saliendo de su ensimismamiento, le había afectado, las veces que peleaba con Naruto se iba a casa de su hermano, y solía pelear con Deidara, pero en el fondo le agradaba, y en el último tiempo había intentado ayudarlo.

-Sí.

-Espérame, iré a verte.

-Bien.

Naruto y Sasuke se vistieron y llegaron rápidamente a la casa del Uchiha mayor, tocaron el timbre y esperaron ansiosos, Itachi abrió la puerta, aún estaba llorando, Sasuke lo abrazo, y el mayor lloro con más fuerza, se sentía tan culpable.

Al día siguiente le habían hecho la autopsia al cuerpo del rubio, y al día después de ese le habían entregado el cadáver a Itachi, no iba a hacer un velorio, no aguantaría ver su rostro a través de un vidrio, lo mejor sería enterrarlo directamente.

Durante su funeral había llegado Hidan, quien había llorado durante un buen rato, hace unos días le había hablado a su amigo, y le había dicho que todo estaba bien, finalmente miro de mala manera a Itachi, recordando que Deidara le había contado que habían terminado su relación porque el Uchiha se había cansado de él, y se marchó después de dejar un ramo de flores y una fotografía donde estaban ambos unos años antes, luciendo cada uno una radiante sonrisa.

Sasuke y Naruto habían acompañado a Itachi durante el funeral, pero luego volvieron al auto para dejarlo a solas un momento.

El Uchiha se quedó mirando la lápida, lo había enterrado en el mismo cementerio donde estaban sus padres, pensó que al rubio le hubiese gustado conocerlos, además quizá así se harían compañía.

Un hombre de baja estatura se paró a su lado, Itachi le miro, nunca lo había visto antes, quizá era el jefe de Deidara, lucia muy viejo con su cabello y bigote completamente canoso.

-¿Eras su amigo?-Le pregunto el hombre acariciando los kanjis que conformaban el nombre del ojiazul, con una expresión de tristeza.

-¿Usted quién es?-Contra pregunto Itachi extrañado por la confianza con la que se había acercado.

-Onoki, su padre-Contesto secándose sus ojos con un pañuelo de algodón.

-¿Su padre?-Estaba sorprendido, no se parecían en nada, de seguro la belleza de Deidara había sido herencia de su difunta madre.

-No hablaba bien de mi ¿Verdad?-Pregunto sonriendo con tristeza, observando aun la blanca lapida de su hijo-Me dijeron que se suicidó, ¿Fue así?

-Sí, así fue.

-De seguro fue mi culpa-Dijo sin evitar que cayeran lagrimas por los surcos de su anciano rostro.

Itachi no supo que decir, aquel hombre parecía arrepentido, igual que él, miro hacia donde estaban Sasuke y Naruto dentro del auto, sería mejor volver con ellos, por más que se quedara mirando la lápida de su rubio no volvería a despertar. Antes de marcharse y dejar al hombre solo con su hijo decidió responderle la primera pregunta que le hizo.

-Yo era su novio.

Onoki le miro sorprendido, pero no le dijo nada más. Itachi se marchó y los dejo solos, de seguro tenían mucho de qué hablar.

Estoy seguro de que tu padre te quería mucho, simplemente, no sabía querer…Aun así apuesto que estabas muy feliz cuando llego a verte ¿Verdad?, quizá fue algo tarde, pero lo hizo.

No necesito contarte lo que ocurrió después, tu sabes que no me he sentido precisamente bien, y apenas he podido dormir recordándote, y gracias a la depresión no he estado atendiendo pacientes, ¿Qué clase de medico seria?, la pobre Temari tuvo que buscarse otro trabajo, ella también te echa mucho de menos, eso me dijo cuándo nos despedimos…

He estado pensando que estas más contento desde que te suicidaste, ¡Conociste a tu madre!, ehh…de seguro debe odiarme…

¿Has hablado con mi madre?, de seguro también está enojada conmigo… ¿Y mi padre?, espero que no hayan peleado, era un hombre bastante terco, pero era un buen hombre…tengo ganas de verlos, pero…Diles que los quiero.

-¡¿Itachi?-Es Sasuke, lleva como tres minutos esperando que le abra la puerta-¡Sé que estas dentro!, ¡Abre!

Ahora está llamándome al celular, ya me ha llamado diez veces antes de que se decidiera venir, no le conteste, no quiero darle problemas, sería mejor que se marchara a su casa.

-¡Itachi!-Está golpeando la puerta como un loco. Escuche con atención y al parecer también ha salido mi vecino de al frente y el conserje, de seguro Naruto-kun está también. El conserje tiene las llaves de mi departamento, pero yo ya lo sabía, y he dejado el congelador, el mueble donde está la televisión, la lavadora e incluso el horno, no quiero que nadie me interrumpa.

Han pasado dos meses, es poco, pero para mí ha sido mucho tiempo, mucho tiempo sin ti…

Hace unos días compre…compre un revolver, ya debes saberlo, no me costó trabajo que me lo vendieran sin tener licencia para portar armas, ya sabes, con el dinero todo se puede.

Lo tengo en mi mano, estoy en nuestra cama, ¿Crees que deba hacerlo?, te extraño tanto, por otro lado Sasuke está afuera, escribí una carta para él…pero no sé, sería un mal hermano si lo dejo solo.

-¡ITACHI!, ¡LLAME A LA POLICIA!-Mierda, van a tirar abajo la puerta de la casa-Vamos, abre la puerta, ¡hablemos!

No se cómo se dio cuenta de lo que planeo hacer, ¿Sera que me conoce tanto?, después de todo es mi hermanito…

Creo que…será feliz con Naruto-kun, él lo cuida siempre, desde que eran adolescentes, jeje…ya…ya no me necesita, Sasuke…Estará bien, sufrirá un poco, pero se recuperara, él es fuerte.

-…No…no lo hagas-Ah…está llorando, lo hice llorar, que mal…-Te…te necesito.

Esto…lo hace más difícil…

Pero…Estamos tan cerca Deidara…y a la vez tan lejos…

Solo…A una bala de distancia ¿Verdad?, solo…necesito apretar el gatillo y acabara todo…

…¡Al fin podre verte! ¿Podrías perdonarme?, si aún no estás listo tendré toda la eternidad para enmendarlo…

El Uchiha observo una última vez la carta que había escrito para su hermano, no era larga, pero esperaba que no se sintiera culpable con las razones que ahí explicaba.

Itachi estaba vestido igual que la primera vez que había visto a Deidara, pensó que si volvían a verse tenían que comenzar todo otra vez desde el principio. Estaba sentado en su lado de la cama, no había usado ni una sola vez el lado que solía usar el rubio, según el aun podía sentirlo y por respeto a su memoria no usaba aquel lado. Tenía el revolver en su mano derecha, puso lentamente una bala dentro de la recamara, estaba calmado, no tenía miedo, confiaba en que sería un disparo certero, había investigado un poco y sabia el ángulo perfecto para causar la muerte. Movió su mano hasta dejar el revolver dentro de su boca, suspiro oyendo los gritos de su hermano fuera del departamento, lo sentía mucho, pero no podía más, no era tan fuerte. Afirmo con ambas manos el mango de la plateada arma y saco el seguro…

-Ya no vas a estar solo nunca-Murmuro el mayor, haciendo que el rubio le mirara-Porque te quiero-Le seco las lágrimas regalándole una sonrisa sincera-Lo prometo.

-Gracias-Respondió volviendo a soltar sus lágrimas-Gracias…gracias

¿Te lo prometí verdad?, lo cumpliré algo tarde, espero que no te moleste…

Jalo del gatillo y el estruendo de la bala atravesando su cráneo se escuchó claramente en todo el edificio, la sangre mancho sus sabanas y su cuerpo cayo hasta quedar acostado en el lugar donde solía dormir, sus manos cayeron junto con el resto de su anatomía, haciendo caer el revolver al suelo.

Sasuke lo escucho claramente, igual que todos los presentes, y se dejó caer al suelo, su hermano mayor, su único familiar, quien lo había criado, estaba muerto. Jadeo y lloro con más fuerza, lo había intentado todo para que el mayor volviera a sonreír, pero no había servido, Deidara se había llevado más de una vida cuando decidió suicidarse.

Naruto abrió sus ojos sorprendido al oír el sonido de la bala atravesar el aire, y vio preocupado como su pareja se desmoronaba en el suelo, llorando. Se agacho y lo abrazo con fuerza, el Uchiha lo apretó sollozando, el kitsune acaricio su cabello cariñosamente, y los vecinos que se habían acercado cuchicheaban entre sí.

-¿Por qué?, ¿Por qué?-Decía entre el llanto el Uchiha, aun en los brazos de su novio.

-Sasuke-Se separó un poco y le agarro el rostro, haciendo que le mirara-Yo hubiese hecho lo mismo ttebayo, no preguntes porque.

-Pero…-Le devolvió la mirada y lo pensó durante unos segundos, lo comprendía, pero el egoísmo que todos llevamos dentro se hizo presente, él también lo quería y lo necesitaba-…No es justo…

El rubio lo abrazo nuevamente e intento calmarlo, pasaron los minutos y llegaron los policías, iban a abrir el departamento, no era bueno que Sasuke viera el cadáver de su hermano, le hizo levantarse y lo obligo a salir a tomar aire, mientras los uniformados hacían fuerza para lograr mover los objetos apilados en la puerta.

Estaban en el parque frente al edificio donde vivía Itachi, y vieron cuando salieron con un saco que obviamente portaba el cadáver del Uchiha mayor, lo metieron a una camioneta y se marcharon. Sasuke se quedó inmóvil observando cómo se llevaban a su hermano sin vida, sin poder creerlo aún. Rato después, un policía de los que se quedaron a investigar y tomar evidencias le dijo que había una carta para él, pero que tendrían que analizarla, los envió a su casa y la pareja tuvo que obedecer, no podían entrar al departamento antes de que acabara la investigación.

Pasaron un par de días, Sasuke parecía un hombre completamente diferente, todo el día triste, no lloraba, pero era notorio que estaba afectado con la muerte de su hermano.

Naruto había avisado a sus padres, y habían aparecido al día siguiente del suicidio de Itachi, nunca se habían llevado bien con Sasuke, pero se compadecían del pobre muchacho, ya no tenía ningún familiar, y a pesar de que el Uchiha menor había hecho cosas no muy buenas contra su precioso bebe, no era su culpa, y la mayoría del tiempo se comportaba bien y hacia feliz a Naruto, así que dejaron de lado sus diferencias y habían ido a apoyar al azabache.

La carta de Itachi les había sido enviada por correo, junto con una citación judicial, en la cual le entregarían a Sasuke las pertenencias de su hermano.

-Te…dejare solo-Dijo Naruto acariciando la nuca del mayor. Se marchó de la habitación y espero en la cocina.

Sasuke trago saliva con nerviosismo, sin duda era la letra de su hermano. La carta era una hoja blanca doblada, por la parte vacía solo se leía "Sasuke", la desdoblo y comenzó a leer.

"Otouto, espero que no estés enojado conmigo, hice lo que pude, pero no puedo más, vivir con culpa es insoportable, tú mismo me habías regañado cuando Deidara seguía con vida, si te hubiese hecho caso la historia sería diferente.

Sé que todos insisten en que no fue mi culpa, pero ¿Para qué mentirnos?, yo lo mate, y no es un secreto que fue así.

No pienses que podrías haberme hecho cambiar de opinión, simplemente no iba a cambiar mi decisión, tú me conoces, somos Uchiha, los Uchiha somos tercos, así que no fue tu culpa, eres un excelente hermano, sigue así, estoy orgulloso de ti, ¿Lo sabes verdad?, eres lo mejor que he hecho en mi vida, mi más grande logro.

No te dejare solo, no te preocupes por eso, siempre tendrás un trozo de mí, después de todo llevamos la misma sangre. Le hablare a nuestros padres sobre ti, te cuidare desde donde sea que este y espero que no vengas en mucho tiempo, tú debes vivir más que yo.

Cuida de Naruto-kun, ya tienes mi ejemplo, no le hagas daño, él te ama de verdad, sé que serán felices como lo han sido durante todos estos años, y si por algún motivo sus caminos se separan no le guardes rencor, los malos sentimientos hieren a tus cercanos y sobre todo a ti mismo.

Sé que ahora no tienes cabeza para pensar en lo material, pero sería bueno dejar por escrito que te dejo todo, puedes vender mis cosas si te sientes mal usándolas, sería bueno que te compraras una casa más grande para que vivas con Naruto-kun, tú te mereces lo mejor.

Ya no tengo más que decir, te amare por siempre Sasuke, no lo dudes nunca, espero haber sido un buen hermano.

Itachi"

Sasuke seco sus lágrimas con la manga de su camisa, ya no se sentía tan mal, pero aún sentía dolor en su pecho, había perdido a su hermano. Camino hasta donde estaba Naruto y lo abrazo, necesitaba que alguien lo sostuviera. El rubio lo acaricio, mirando de reojo la carta que el mayor tenía en sus manos, tenía curiosidad, quería saber que decía, sin embargo cuando el azabache estuvo calmado guardo la carta sin mostrársela, el ojiazul no protesto, iba a respetarlo, pensó que era algo que solo debía ser entre hermanos.

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El Uchiha tenía un ramo de amapolas blancas, estaba de pie bajo la sombra de un árbol, había agarrado la costumbre de visitar a sus padres antes de ir a ver a su hermano. Dejo la mitad del ramo en el florero enterrado junto a la lápida de sus padres, se había disculpado con ellos por no visitarlos tan seguido hacia un tiempo. Camino por el sendero que llevaba hasta la tumba de su hermano, observo el pasto de un verde vivo, todo el lugar estaba rodeado por él, y en ocasiones salían algunas flores y dientes de león. Se detuvo al reconocer el nombre de Itachi entre las demás lapidas, se agacho y sonrió acariciando el mármol, dejo las flores en el recipiente que separaba la tumba del Uchiha de la de Deidara, lo había sepultado a su lado, después de todo el deseo de Itachi era estar con el rubio.

-¿Están bien?, había pensado en traerles uno de esos molinos de papel que adornan las demás tumbas, pero preferí traerles esto-Revolvió su mochila y saco una taza de arcilla, abrió un pote de café y vertió un poco en el recipiente blanco, dejo la taza frente al florero y se rasco la nuca, costumbre que había adoptado después de tantos años observando a su pareja-Naruto hizo la taza, sé que te gustaba hacer esculturas zorra, quizá no es lo mejor del mundo, pero fue difícil hacerla sin que se rompiera y deje tu café favorito Itachi, el Colombiano, aunque siempre pensé que debías dejarlo, eras muy adicto ¿No?, disfrútenlo.

Sasuke se puso de pie después de guardar sus cosas en la mochila, miro una última vez las lapidas y se marchó, su esposo estaba esperándolo en el auto. Se habían casado unos meses después de la muerte de Itachi, años atrás era Naruto quien le había pedido matrimonio, sin embargo el Uchiha no había aceptado por miedo a hacerle daño, pero después de ver el ejemplo de su hermano había decidido que no quería separarse más de su zorrito.

Había pasado exactamente un año desde la muerte del Uchiha mayor, y luego de casarse se habían comprado una casa, como había sugerido Itachi. Naruto aún no entendía a que se debían todos esos cambios, pero sospechaba que había sido por la carta que había dejado su cuñado.

-¿Les habrá gustado el regalo?-Pregunto el rubio encendiendo el auto.

-Creo que sí, aun no podremos saberlo-Contesto mirando su reloj, tenía que ir a trabajar.

Naruto miro su argolla sujeta en su dedo anular y sonrió, tenía que llegar a su casa y hacer alguna sorpresa para el Uchiha, quien al parecer había olvidado que estaban de aniversario. Puso en marcha el auto y se marcharon por la calle central.

Siempre soplaba la brisa en aquel lugar, después de todo estaba rodeado de naturaleza. El viento soplo con fuerza y comenzó a llevarse el granulado café lentamente, grano por grano, como si lo degustara, hasta que termino vaciándose, dejando en el aire un agradable aroma. Lo había disfrutado, era su café favorito.

Fin.

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*Domperidona: Medicamento que recubre el estómago, quita las náuseas y evita el vómito.

Se acabó, yo sabía el final desde hace meses xD

¿Les ha gustado?, era más que obvio lo que iba a ocurrir, está escrito en las advertencias "muerte de un/os personajes", además el titulo lo dice todo, así que no pueden decepcionarse porque querían un final feliz(?), leyeron bajo sus propias consecuencias xD

Gracias por acompañarme hasta ahora, cuídense, quizá vuelva algún día con otra historia. Intente hacer algo que no se hubiera visto antes, por eso no puse a Sai ni a Gaara robando a Naruto de Sasuke o al revés, ni puse a Sasori u otro metiéndose en la relación de Itachi y Deidara, no es que sean malas las historias donde ocurre (De hecho me encanta cuando pelean y se reconcilian x3), pero se pueden hacer otras cosas aparte de eso, quise ser original, espero haberlo logrado.

¿Me dejan un review? Es el último cap. No sean mezquinas personitas del señor .w.

Gracias por leer la historia, nos vemos.

Bye Bye