Escándalo.
"No te rindas, por favor de cedas, aunque el frio queme, aunque el miedo muerda"
Mario Benedetti.
***SS***
¡Escándalo! La hija menor del empresario hotelero Charles Swan, Vanessa, ha estado envuelta en un escándalo de aquellos. Según estudiantes de la prestigiosa escuela St. Smith, donde asista la chica, junto a su hermana mayor Isabella Swan, papeles fueron repartidos por todos los pasillos de la escuela, en ellos, se ve claramente el historial clínico que da cuenta de un aborto que se había realizado la chica de dieciséis años. ¿Quién habrá sido la persona que detonó esta bomba? ¿Vanessa Swan tendrá enemigos dentro de su escuela? ¿O fue una jugada de los contrincantes de Charles Swan, en los negocios?
Este nuevo golpe, llega después del fallecimiento de la matriarca de la familia, Reneé Swan. Al parecer una nube negra està encima de los Swan que no han podido tener un momento de paz en mucho tiempo. La pregunta es… ¿De quién era el bebé de la menor de los Swan? Se sabía por las revistas de cotilleos que Vanessa mantenía una relación de años con Seth Clearwater, hijo del empresario pesquero Harry Clearwater y su esposa Sue, pero según fuentes cercanas a los adolescentes, habían terminado su relación por una supuesta infidelidad del chico. ¿Será Seth el padre del bebé que abortó Vanessa? ¿O la chica se vengó de su novio y de ahí quedó embarazada? No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que ninguno de los involucrados se ha referido al tema, aunque esperamos lo que hagan.
Charlie Swan dejó la revista encima del escritorio de su despacho que tenía en casa. Frente a él, Vanessa tenía la cabeza agachada y lloraba en silencio. Bella parada junto a ella, le sobaba los hombros tratando de poder tranquilizarla un poco.
-Ahora mismo me vas a explicar, ¡Qué demonios es esto!-Vanessa se sobresaltó, al igual que Bella.
Charlie siempre se caracterizó por ser un hombre calmado y pacífico, así que sin duda los gritos hacia su hija menor asustaron a ambas, e incluso a los sirvientes de la casa que pudieron escuchar los gritos de su jefe.
-Papá, perdóname.
-¡¿Perdóname?! ¡Maldita sea Vanessa! ¡Necesito que me des una explicación de que es esto! ¡¿Es cierto o no?!
-Sí.
Bella no sabía que pensar, no sabía cómo actuar. Estaba tan confundida, se sintió culpable. Si no se hubiera concentrado tanto en su dolor, si hubiera sido un poco menos egoísta, se podría haber dado cuenta de lo que le pasaba a su hermana menor.
-¡Joder Vanessa! ¡¿UN ABORTO?! ¡¿En qué demonios estabas pensando?!
-Papá yo…
-¿Quién es?-preguntó Charlie tratando de calmarse.
-¿A qué te refieres, papá?
-¡No te hagas conmigo! ¡¿Quién era el padre de ese bebé que abortaste?!
-No te lo diré.
-¡Vanessa!
-Papá…
-Bella no te metas-la regañó- Sale de aquí, esto es entre tu hermana y yo.
-Pero papá…
-¡Fuera ahora!
Bella besó a su hermana en la cabeza antes de salir del despacho. Vanessa que aún estaba con la cabeza agachada y llorando, seguía recibiendo la furia de su progenitor, que no hacia más que gritarle y pedirle explicaciones, que ella no estaba dispuesta a darle.
-Vanessa quiero que me digas ahora mismo, ¿Con quién te acostaste?
-¡Papá!
-Dímelo.
-No.
-¡Dímelo maldita sea! ¡Yo no pasaré por esta vergüenza solo!
-¿Vergüenza?-Nessie se levantó de su silla para encarar a su padre con los ojos llorosos- ¿Eso es todo lo que te importa? ¡¿La maldita vergüenza?! ¡Claro! ¡Podía arruinar el futuro de tu jodida empresa!
-¡Por un demonio Vanessa, no te pases de lista conmigo! ¡No me grites, maldita sea! ¡Aquí la única persona que ha cometido el error eres tú!
-¡¿Acaso me has preguntado si estoy bien?! ¡¿Acaso crees que esto no es duro para mí?! ¡¿Sabes lo traumático que ha sido?! ¡Primero la muerte de mamá y después esto! ¡No sabía qué hacer, papá!
-¡Claro no sabías que hacer! ¡Mataste a tu hijo Vanessa! ¡Pudiste haber evitado esto! ¡¿Y sabes cómo?! ¡Cerrando las piernas! ¡¿Era tan difícil hacer eso?! ¡Te he dado todo, maldita sea! ¡Todo!
-¡¿Me lo has dado todo?! ¡¿Crees que con darme dinero, mandarme a la escuela y tener un techo en mi cabeza es darme todo?! ¡Se te olvidó lo más importante! ¡El cariño! ¡El estar con nosotras y no vivir metido en tu trabajo! ¡¿Me preguntaste si estaba bien después que mamá murió?! ¡Te importó un carajo!
-¡No me eches la culpa de tus errores, Vanessa!
-¡¿Sabes qué?! ¡Agradezco que mamá no esté viva en estos momentos! ¡Para que así no veo la clase de padre en que te has convertido! ¡Seguro que estaría muy decepcionada contigo y te odiaría!
Charlie Swan perdió los cabales por unos segundos, lo que terminó en que estampara su mano derecha contra la mejilla de su hija. Esta giró la cara, le ardía y sentía que algo corría por su labio. Llevó la mano hasta ahí y se percató de que era sangre. El golpe había sido tan duro como lo imaginó. Su padre se quedó estático, y se arrepintió de inmediato de lo que había hecho. Nunca les había pegado a sus hijas, hasta hoy. El asunto lo sobrepasó y no supo controlarse. Ahora no sabía qué hacer ni decir, viendo a Vanessa sangrando por su labio y con la mejilla enrojecida.
-Vanessa yo…
-No digas nada, papá-le dijo ella derramando lágrimas en silencio.
-Disculpa hija, yo perdí los cabales…. Disculpa.
-No te preocupes papá… solo te diré que no me importa cuántas veces me pegues, me grites o me regañes, nunca te diré quién me dejó embarazada. Nunca.
Y sin decir nada más, salió del despacho de padre para ir a su habitación. Dejando a Charlie derrumbado, llorando y con una presión en el pecho que le impedía respirar. Lloró, lloró como nunca antes lo había hecho, y deseó que su mujer estuviera ahí con él. Ella siempre sabía que hacer, que decir y cómo actuar. Tomó un retrato de Reneé y lloró contemplándola, hasta que se quedó dormido en el sillón de su despacho.
Vanessa apenas llegó a su habitación, fue recibida por su hermana, que la esperaba con los brazos abiertos y lloraron juntas. Bella esperó hasta que su hermana se calmara, sabía que tenían una conversación pendiente y aunque no quería presionarla, necesitaba una explicación. Cuando el llanto de su hermana menor se calmó, se levantó hasta el baño y humedeció una pequeña toalla con agua tibia. Se acercó hasta Vanessa y limpió el resto de sangre ya seca que quedaba en sus labios.
-¿Me vas a contar que pasó?
-Si te refieres a mi labio, creo que sabrás que papá me golpeó.
-No me refiero a eso ratoncita. Sabes de lo que te hablo.
Vanessa suspiró y se debatió entre decirle la verdad a su hermana o no. Bella y ella siempre habían sido mejores amigas además de hermanas, se habían apoyado y aconsejado en los momentos difíciles. Por lo mismo creyó que si alguien en la vida se merecía una explicación de lo sucedido, esa era su hermana.
-¿Qué quieres saber?-le preguntó Vanessa con un nudo en la garganta- Te prometo que te contaré todo lo que quieras.
-Supongo que es verdad lo del aborto, ¿No es así?
-Sí.
-¿Era Seth el padre del bebé?
-No.
-¿No? Vanessa, por favor explícame lo que está sucediendo, no entiendo nada.
Nessie tomó aire y trató de contener sus lágrimas- ¿Recuerdas la fiesta de principio de año? ¿Cuándo nos encerraron?
-Por supuesto que lo recuerdo.
-Ese día me encontré con Claire y Seth en el baño.
-Sí… algo me dijo Seth ese día.
-Salí corriendo, no sabía que hacer me sentía tan dolida. No sé como pero llegué a la azotea y ahí nos quedamos toda la noche.
-¿Nos quedamos?
-Sí… no salimos hasta la mañana siguiente.
-¿La mañana siguiente?
Vanessa agachó la cabeza y Bella abrió la boca por la sorpresa. Todo tuvo sentido en su cabeza ahora. No lo podía creer, su cabeza se llenó de un millón de preguntas que no sabía cómo formular.
-¿Jacob Black?
-Lo siento Bella…
-¡Me estas jodiendo Vanessa! ¿En serio? ¡Dios mío, no puedo creerlo!
-No me juzgues, Bells.
-No te juzgo, pero es que… ¿No se odiaban? ¿Jacob sabía que estabas embarazada de él? ¿Quién más lo sabe? ¿Él te obligó a abortar?
-¡¿Qué?! ¡No! Por supuesto que no, él no me obligó a nada, en realidad no lo sabía.
-¿No le dijiste? ¡Vanessa estás loca! ¡Deberías haberle dicho!
-Lo sé, pero me asusté… Alec me quería ayudar pero yo le dije que no, y…
-¿Alec? ¿Alec Vulturi lo sabía y yo no?
-Perdóname Bella-le decía Vanessa juntando sus manos y ya no aguantando sus lágrimas- no quería decepcionarte, mamá había muerto hace tan poco, me asusté.
-Me dijiste que Alec te quería ayudar… ¿A qué te refieres con eso?
-Él me dijo que si quería tener el bebé, se haría cargo, me ofreció que dijéramos que era de él.
-¡¿Qué?! ¡Eso es retorcido Vanessa!
-Lo sé, no quería arruinar su vida con algo así, era un bebé, no un pájaro o un pez… Cuando decidí tomar la decisión de no tener al bebé, Alec me acompañó a la clínica y estuvo conmigo en todo momento. Nunca me dejó sola, por eso hemos andado tanto tiempo juntos estos últimos días.
-¡¿Cómo pudiste tomar una decisión así Ness?! ¡¿Y Jacob?!
-Le dije que se alejara de mi antes de saber que estaba embarazada, por eso decidí no contarle nada. Creí que nunca se enteraría, por supuesto estaba equivocada… ¡No sé como pudo pasar esto!
-Vanessa, ¿Qué sucede con Jacob? ¿En serio perdiste tu virginidad con él? ¿Por qué lo hiciste?
-No lo sé Bells, no lo sé… se sintió correcto en el momento, sé que no me creerás probablemente, pero me enamoré de él.
-¡¿Qué?! ¡¿Te enamoraste de él?!
-Sí, te lo juro que lo evité, pero no pude.
-Ratoncita, ¿Te imaginas como debe estar Jacob? ¿Lo confundido que debe estar? ¿No crees que se merece una explicación?
Y Bella tenía razón. Jacob estaba en su habitación aún con el papel en las manos, se lo había llevado a su casa y lo releyó mil veces. No creía lo que decía, debía ser un error. Su Nessie, la Nessie de la cual se había enamorado no habría hecho eso. No tendría el corazón para abortar a un hijo. Estaba tan confundido. No entendía nada. Estaba seguro que si lo que decía el historial clínico era verdad, él era el padre de ese bebé. Lo sentía. Y por lo mismo se derrumbó en su cama, preparándose para pedirle una explicación a Vanessa.
-Sí lo sé-le dijo Vanessa a su hermana- sé que le debo una explicación, y tendré que dársela. Más temprano que tarde.
***SS***
Emmett no estaba escuchando a su profesor de biología. Aparte de que lo odiaba, no podía dejar de pensar en lo que había pasado con Vanessa Swan. Hace dos días no venía a clases, al igual que Bella. Y tenía que admitir que les tenía mucho cariño a ambas, las veía como unas hermanas, las quería de la misma forma que quería a Alice. Estaba decidido a pedirle a Rosalie, Jasper, Edward y Alice, ayuda para descubrir quien estuvo detrás de ese acto tan horrible contra Vanessa.
Cuando el timbre sonó, tomó sus libros rápidamente y se dirigió hasta la salida, o eso pensaba hacer.
-Emmett necesito hablar contigo.
Se volteó para ver a Royce King apoyándose en su escritorio. Cada día odiaba más a ese tipo, y algo en su interior le decía que no debía confiar en él. Esperó que todos los demás alumnos salieran del salón y cerró la puerta para enfrentarse a su profesor.
-¿Qué necesita hablar conmigo, Sr. King?-suspiró y se cruzó de brazos.
-Es sobre Rosalie.
Emmett arrugó el ceño- ¿Rosalie? ¿Otra vez? Creí que habíamos dejado claro todo la última vez que nos hablamos sobre ella.
-Vi tu declaración de amor hacia Rose, el día del partido-dijo Royce ignorando el comentario anterior de Emmett- muy romántico, déjame decirte.
-¿Rose? ¿Desde cuándo los profesores tienen tanta confianza con sus alumnas?
Royce rio suavemente- Supongo que ahora sí son novios.
-No señor King, aún no somos novios.
-¿Por qué?
-¿Por qué le interesa?
-Solo era una pregunta.
-Los profesores deberían dedicarse a enseñar las materias, no ha meterse en la vida privada de sus alumnos.
-Calma Señor Cullen-le decía Royce mientras levantaba la mano y reía levemente- No quería incomodarlo.
-Lo hace, y la verdad es que me parece un poco extraña la fijación de su parte hacia Rosalie.
-¿Qué insinúas con eso?
-Yo no insinuó nada Señor King, solo creo que es extraño. Si el problema de usted es que cree que Rose se distraerá de su estúpido proyecto, no se preocupe, no pasará.
-Eso espero, porque por el contrario, usted pagará por eso.
Emmett alzó una ceja sorprendido por el comentario de Royce- ¿Me està amenazando Señor King?
-No por supuesto que no, es más una advertencia.
-¿Una advertencia? Bueno creo que mejor no se moleste en amenazarme o como dice usted darme advertencias. No me importa lo que usted me diga, yo seguiré con Rosalie y pelearé por ella contra todos, así que honestamente, le agradecería que dejara de meterse en mis asuntos.
-Oh por Dios, ¡Te enamoraste de ella!-Royce se rio burlonamente, provocando la ira de Emmett- No eres el primero en su vida Cullen.
-¿Qué quiere decir con eso?
-Nada, solo espero que lo sepas.
Emmett, controlándose de no cometer una locura y probablemente quedar expulsado, tomó sus cosas y camino hasta la puerta, cerrándola de un portazo. Avanzaba enfurecido por los pasillos, hasta llegar al baño, donde se mojó la cara, tratando calmarse. Sabía que algo no andaba bien, detrás de esa extraña obsesión del profesor Royce King por la relación sentimental de él y Rosalie, había algo más, algo que el sin duda también quería descubrir.
**SS***
-¡Aún no puedo creer lo que pasó con Nessie!
Alice estaba en su walking closet, mientras Jasper esperaba sentado en la cama de ella.
-Lo sé es terrible-concordó- ¿Has sabido algo de ella? ¿O de Bella? Hace dos días no van a la escuela.
-Hablé por teléfono con Bella ayer en la noche-le respondió Alice saliendo del closet y sentándose enfrente de él- Me dijo que Nessie està muy afectada.
-¿Entonces es verdad lo que decían esos papeles?
-Al parecer sí, no puedo creer que haya pasado eso… Nessie tiene mi misma edad, dieciséis años no es una buena edad para embarazarse y tener un bebé.
-Sí, pero lo abortó.
-¡Ay no lo digas!
-Pero eso pasó… si es verdad no podemos juzgarla, no sabemos las razones que tuvo para hacerlo. Tal vez estaba asustada o qué sé yo.
-¿Crees que sea de Seth?-preguntó Alice- No conozco a nadie más con el que haya salido.
-No lo sé pequeña… aunque Seth ha andado muy extraño estos días, en el almuerzo apenas habla.
-Sí, Jake està raro también.
-Debe estar preocupado por su mejor amigo, si de verdad Seth era el padre de ese bebé, debe sentirse muy mal también.
-Sí tienes razón… ¡Pero no hablemos más de eso! ¿Te puedo pedir un favor?
-Sí claro.
-Tengo un abrigo guardado en los cajones más altos de mi closet y lo quiero usar, sabes que mi estatura no me ayuda-dijo riendo y él rio con ella-¿Lo puedes sacar por mí?
-Claro cariño, yo te ayudo.
Alice tomó de la mano a Jasper y lo llevó hasta su walking closet. Le mostró donde estaba el abrigo, y él alzó sus brazos para poder alcanzarlo. Un poco de la piel de su muñeca quedó al descubierto, y Alice pudo notar la cicatriz que había ahí, era de unos seis centímetros y se perdía dentro de la manga del suéter de Jasper. Era de un extraño color rosado y estaba hundida en su piel. No supo que hacer, ni decir. Era la primera vez que veía una de las cicatrices de Jasper, él aún no se encontraba listo para mostrárselas. Cuando él miró la cara de Alice para preguntarle si estaba tomando el abrigo adecuado, la vio observando su muñeca y se asustó al darse cuenta de que lo estaba mirando.
Rápidamente bajó los brazos y se cubrió, salió del closet, se sentó a los pies de la cama y miró fijamente al piso, con la vista perdida, mientras tenía un millón de sensaciones que lo embargaban. Alice cuando reaccionó, fue detrás de él y lo encontró tan afligido, que se arrodilló frente a él y tomó sus manos.
-Jazz…
Él no respondía, tenía miedo de mirarla. Miedo de ver el asco y el rechazo en sus ojos. Alice llevó su mano a la mejilla de él y lo obligó a mirarla, lentamente se acercó a él y lo besó tiernamente. Dulce y lentamente. Cuando se separaron se miraron a los ojos. Alice vio en él miedo, temor y vergüenza. Jasper vio en ella, amor, ternura y un poco de preocupación.
-Jazz no huyas de mí-le susurró.
-Lo siento pequeña, me asusté.
-No tienes por qué, solo me sorprendió.
-¿No te dio asco?
-Por supuesto que no. Es solo que siempre has sido tan reservado en ese tema, que no supe cómo reaccionar, no quería que te enojaras.
Jasper la atrajo hasta él y la abrazó- Nunca me enojaría contigo.
-¿Me prometes que me mostraras?
-Te lo prometo, algún día… es solo que aún no estoy preparado.
-Tómate el tiempo que quieras, yo siempre estaré contigo.
Jasper sonrió y la abrazó aún más fuerte. Sabía que no se había equivocado. Había elegido a la chica correcta.
***SS***
Edward salía de la escuela después de clases. Era uno de los pocos estudiantes que quedaban, se había quedado hablando con los profesores de Bella y Vanessa para pedirle las tareas de ellas y poder llevárselas. Nadie se lo había pedido, pero quería ayudarlas, sobre todo por lo que estaban pasando. Les había preguntado a todos sus conocidos si alguien sabia quien lo había hecho. Aún no podía creer como alguien podía ser tan vil para ventilar una información así, no le cabía en la cabeza, no lo entendía, no le encontraba una explicación.
Mientras salía de la escuela, pensó en ir a la pastelería para comprar pastelillos para su novia y su ahora cuñada. También quería comprar palomitas y chocolates para ver una película. No podía mejorar la situación, pero quería intentar hacer algo mínimo por ellas, tratar de distraerlas y poder apoyarlas. Esos eran sus planes, hasta que escuchó una voz a sus espaldas.
-Disculpa.
Se dio vuelta para ver que frente a él, estaba la mujer que vio en la fiesta de Halloween de los Vulturi y también en el partido de futbol.
-Dígame-le dijo Edward, amablemente.
-¿Usted conoce a Esme Cullen?
Edward quedó sorprendido y un confundido por la pregunta de la mujer
- Sí, por supuesto-le respondió- es mi madre.
-¿Su madre?
-Sí, mi madre… ¿Por qué lo pregunta?
-Oh si claro, he intentado comunicarme con ella, pero no contesta los teléfonos… tengo un conocido que trabaja aquí y me dijo que sus hijos estudiaban aquí.
-¿Y cómo supo que yo era su hijo?
-Lo supuse… además te vi en el partido con tu hermano.
-Oh-dijo incomodo- ¿Para qué quería comunicarse con ella?
-Me voy a casar, y quiero que ella planee mi matrimonio.
-Tiene un sitio web, correos, teléfonos y una oficina, ¿Y aun así no pudo contactarse con ella?
-No, no pude-le dijo nerviosa la mujer- Sé que es un atrevimiento venir hasta acá, pero de verdad la necesito a ella… ¿Tienes un tiempo para que hablemos?
Edward frunció los labios, había algo de la mujer que no le daba mucha confianza- En realidad estoy apurado, voy a ver a mi novia y su hermana.
-¡Oh si claro! La linda chica a la que te declaraste-le dijo sonriendo- no te quito más tiempo entonces- la mujer empezó a buscar algo en su cartera y después le entregó una tarjeta a Edward- ¿Puedes decirle a tu madre que me llame? De verdad quiero que ella planee mi fiesta, dile que le pagaré lo que me pida.
-Sí claro… nos vemos.
-Adiós.
Edward se alejó de ahí, con una sensación extraño en su interior. Esa mujer lo confundía, lo miraba de forma extraña, lo incomodaba y eso no le gustaba. Sentía que la conocía desde antes, así que decidió leer la tarjeta que le había dado, para ver si la recordaba por el nombre.
Elizabeth Masen.
Abogada de familia.
No, definitivamente no la conocía.
***SS***
Hola, espero que les haya gustado. Ahora se empezará a desenredar un poco la historia, y nuevos secretos ya van a salir. Ojalá puedan regalarme unos comentarios. Este lunes no actualizaré porque me voy de vacaciones y no tendré señal, por eso nos vemos el jueves de la próxima semana.
Saludos.
