y aqui esta el otro capitulo jejeje ahora si me puse al día :3 bueno, que decir que no haya dicho ya? creo que nada, ya que ya les he dicho que no me maten jeje espero que me dejen sus comentarios por favor sería muy feliz
11-sin ti no puedo vivir
Desde que Nanako me ha dejado a sido muy difícil para mí retomar mi vida, no quiero ni puedo hacerlo, es muy difícil estar sin ella, no tengo animo de nada, he estado faltando a las prácticas de Seigaku, pero es que aún si voy no estaría concentrado y no serviría de nada, solo les haría perder el tiempo a los demás y las horas que debería pasar en el club las paso vagando por las calles, por las noches me la paso en vela recordando lo que fue y lo que pudo haber sido, las lagrimas se me escapan y siento que moriré de angustia y dolor.
—Eiji amigo ¿Qué sucede? Hace días que te vengo notando decaído ¿Hay algo que quieras contarme?
—Nanako termino conmigo- le solté directamente- Ella ya no me quiere- quise seguir hablando pero tenía la voz quebrada.
— ¿Qué? Pero ¿Cómo? ¿Por qué?-preguntó anonadado.
—No lo sé Shuichiro no lo se, solo me dejo- comente sin mas.
—Es que es extraño que así de la nada se terminara todo ¿No intentaste recuperarla?
—Claro que lo intente sguichiro, mails, llamadas, mensajes de texto, nada servía y cuando hable con ella me dejo bien claro que no me quería que ya no había nada entre nosotros- dije deprimido
—Oh Eiji amigo-dijo en tono entristecido- Quisiera darte animo decirte que pronto volverán a estar juntos pero no se me ocurre cómo.
—Shuichiro yo volveré a estar con ella, no importa cómo pero volveré ¿sabes por qué?-él negó con la cabeza- Porque yo sé que ella me ama, porque sé que algo ha pasado para que se apartara de mí y tú vas a ayudarme a descubrirlo.
—Pero ¿Cómo? ¿Tienes algún plan?
—No lo sé y no tengo ningún plan, hablaremos con el bajito.
—No, Ryoma no, él es su primo así que no podremos hacerlo porque se preocupará y hablará con Nanako y eso no servirá.
—Sí tienes razón ¿Pero entonces? ¿Alguna otra idea?
—No, lo siento-suspiró derrotado.
—Está bien Shuichiro no te preocupes.
— ¿Volverás hoy a la práctica?
— ¿Es posible que sigas cubriéndome con "la lesión"?
—Sí seguro pero aunque el certificado que hice decía por tiempo indefinido pronto querrán visitarte y si van a tu casa sería un problema.
—Mmm tienes razón, pero si asisto a los entrenamientos no estaré concentrado al 100% y solo te daré problemas, creo que mejor terminar llo de la lesión y simplemente faltar como hizo Momoshiro cuando perdió el puesto de titular por el bajito.
—Eiji ¿Ya olvidaste el castigo que le impuso Tezuka? Cien vueltas por cada día que faltó.
Trague grueso al recordar lo estricto que es nuestro capitán, pero por otra parte no puedo seguir comprometiendo a Shuichiro con las notas medicas falsas.
—No importa Shuichiro, diles que ya estoy bien pero que tuve algunas cosas que hacer.
—Pero Eiji
—Nada Shuichiro déjalo así, además no me vendrá mal correr tanto déjalo así amigo.
Justo cuando Shuichiro iba a volver a hablar la campana sonó y prácticamente me escapé del salón para evitar que Shuichiro dijera algo más, se ha tomado demasiadas molestias por mí y no pienso dejar que lo siga haciendo, ya soy grande y puedo hacerme cargo de mis problemas. Hace dos semanas que perdí las ganas de vivir, solo la quería a ella a mi lado, nada me importa sin ella.
~0~
Hace más de unas semanas que aleje a Nanako de Eiji, estoy segura de que fue lo mejor aunque é quizás no quiera entenderlo pero es mi hijo y sé lo que es lo mejor para él y que se repondrá o al menos eso creía hasta que está mañana me llamaron de la escuela y cuando fui a hablar a la dirección me dijeron que hace tres semanas Eiji está decayendo en el estudio y no presta atención como antes, me mostraron trabajos prácticos de los últimos dos meses y los compararon con los de las últimas tres semanas y a decir verdad el cambio es enorme, una vez que convencí al director de que hablaría con Eiji acerca de esto, otra cosa que me inquieto es que ha estado faltando a las prácticas de tenis, no me había dado cuenta pero es cierto mi niño siempre que llega de las prácticas corría a contarme que le sucedía en el día pero eso no ha pasado desde casi el último mes aunque no me explico cómo puede haber pasado para que esté actuando así. Llegue a casa y busque a Eiji pero aún no ha llegado a casa, ahora estoy en su habitación sé que no debería de husmear pero si acaso hay algo aquí que pueda explicarme que le sucede…, revolví la habitación completamente pero solo encontré muchas fotos de él con Nanako, la sonrisa e Eiji era de lo más luminosa y en todas las fotos tiene la misma sonrisa, cuando sentí que Eiji había regresado acomode todo lo mejor que pude y me senté en su cama a esperarlo, al entrar y verme allí se quedó realmente muy sorprendido.
—Mamá ¿Qué haces en mi habitación?- me preguntó fríamente, hace varios días es así como esta comportándose
—Hijo ya basta, estos días te he dado tu espacio pero ya no más, ahora vas a sentarte a mi lado y vamos a hablar.
Me obedeció al instante pero no dijo ni una palabra, sabía que iba a ser difícil pero no me rendiré.
—Dime cariño ¿Cómo te va en la escuela?
—Normal- esa fue su única respuesta
— ¿Y los entrenamientos en Seigaku?
—También normal- dijo con un toque de nerviosismo en la voz.
— ¡Eiji ya basta! No me trates como tonta- ya estaba molesta- Tus exámenes están bajando de nota y estas faltando a las prácticas de Seigaku.
—Si lo sabes ¿Para qué preguntas?- me dijo, cosa que me sacó de mis casillas y lo abofetee.
—Más respeto que soy tu madre-lagrimas caían por mis mejillas, jamás me había gustado agredir a mis hijos pero a veces era necesario-Sólo estoy preocupada por ti, hace semanas no eres el mismo y no tengo idea porque.
—Lo siento mamá-dijo relajando su semblante y abrazándome- No puedo mamá no puedo, la necesito.
— ¿A quién cariño?
— A Nanako mamá-sozollo-Necesito a Nanako mamá, no sé ser feliz sin ella.
—No hijo, no digas eso, ya lo separarás es solo cuestión de tiempo.
—No mamá, no puedo, la amo la amo con todo mi corazón.
—Cariño es solo una ilusión juvenil nada más, ya verás que la superaras-lo contuve
—Mamá…Déjame sólo por favor, quiero descansar- rompió nuestro abrazo y se levantó para abrirme la puerta.
—Cariño no creo que…
—Por favor mamá- me cortó- solo déjame sólo por favor mamá.
Me retire de su habitación sintiéndome aun pero que cuando entre por un lado molesta con Nanako por hacer sufrir a mi niño y por otro lado conmigo misma porque sé que ella se alejo por mi culpa, pero no soy una mala madre ¿Verdad? Cualquier madre en mi lugar haría exactamente lo mismo que yo ¿O no? No sé qué pensar ¿Qué debo hacer?
— Cariño ¿Estás bien? Desde hace rato estas muy silenciosa
—Estoy preocupada por Eiji, no sé cómo hablar con él Desde que Meino Nanako se fue él ha cambiado completamente.
—Eso es lógico amor cuando el corazón de un Kikumaru hace click ya nada vuelve a ser lo mismo sin él o ella.
— ¿Estás diciendo que Eiji, mi Eiji está enamorado de Meino? Eso es ridículo, él a penas tiene quince años, es un niño.
—Yo tenía once años cuando me enamore de ti
—Pero eran tiempos diferentes- sé que esto es solo una tonta escusa pero es difícil ver a mi niño enamorado siendo tan pequeño, no quiero ni pensar en esa probabilidad
— ¡Cariño! Dijo mi esposo en tono recriminatorio.
—No sé qué pretendes que haga, hablas como si fuera mi culpa que Nanako se haya alejado de Eiji
— ¿Y no fue así?
Me sorprendió demasiado verlo con ese papel en mano, yo pensé que había quedado bien guardado en la basura y que difícilmente sería encontrado pero me equivoque.
—No voy a decirte lo que debas hacer pero por una vez piensa un poco en tu hijo y no tanto en ti- tiro la hoja en la mesa, me dio un suave beso en la frente y antes de marcharse agrego- Te amo, deja que Eiji también ame.
Volví a quedarme sola y mi traicionera mente empezó a replantearme todo y a sentirme la mala de la película ¿De verdad hice sufrir tanto a mi hijo? Soy una madre espantosa pero tengo que solucionarlo, no puedo ser de esas madres de los dramas que siempre se oponen a la felicidad de sus hijos y terminan por perderlos ¡No! No quiero perderlo, pero no quiero hablar con Nanako, de solo pensarlo me dan escalofríos, además ¿Qué le diría? Se me caería la cara de la vergüenza, pero sea como sea tendré que hacerlo.
~0~
— Y esa es toda la verdad, pero por favor amigos no deben decirle nada de esto a Eiji.
—No te preocupes Shuichiro ninguno diremos nada, somos un equipo y si alguno está mal nos afecta a todos- me consoló Syuusuke
—Aun así cuando se reintegre a las prácticas tendrá mucho entrenamiento castigo.
—Capitán Tezuka no sea tan cruel con Eiji-sempai-lo defendió Momoshiro-debe estar pasando un mal momento al estar separado de la cruel pero bella Nanako.
—Momoshiro no te permito que hables así de mi prima-dijo Ryoma enojado- No es como si ella estuviera pasando un buen momento tampoco.
— ¿Entonces por qué lo dejo?
— ¿Y cómo quieres qué yo lo sepa?
—No sé ¿Investigándola?
Tras ese comentario de Momo todos nos quedamos en silencio meditando su idea, tampoco era tan descabellada.
— ¡Inui! Tú recabas datos de todos- hablo Tezuka de repente- Quiero que te encargues de recabar datos de la prima de Ryoma, de todo…
—Hasta la ropa interior que usa
— ¡Momoshiro!- le gritemos todos a la vez.
En la noche acostado en mi cama y recordando todo lo del día no podía creer como me vi obligado a contarles a los muchachos la verdad sobre Eiji pero era eso o que me obligaron a timar ese maldito vinagre negro que inventó Inui, no sé porque tiene tanta ilusión con esos malditos vinagres.
—Shuichiro hijo, tienes visitas- grito mi padre del otro lado de la puerta.
¿Visitas? Yo no espero a nadie ¿Será alguno de los chicos? ¿O será Eiji? Ante la idea de que él pudiera estar a estas horas en mi casa me lleno de tonta ilusión, mi cerebro decía que era imposible que fuera él pero mi corazón albergaba la esperanza de que él se hubiera dado cuenta que Nanako solo era un capricho y que a quién realmente ama es a mí. Agarre mis pantalones y me vestí, baje como un rayo pero quién me esperaba abajo era Andrea Martínez es una estudiante de mi escuela, viene de estados unidos y está acostumbrándose a la vida en Japón.
— ¡Qué apetitoso!- dijo en cuanto me vio entrar
—Hola Martínez-San ¿Deseas tomar algo?- pregunte educadamente
—A ti te tomaría todo-dijo por lo bajo.
—Disculpa no te escuche bien-mentí mientras le daba la espalda para que no notara mi sonrojo
—Un vaso de agua estará bien-me pareció que lo decía con un tono burlesco pero no le di importancia y se lo fui a buscar.
—Aquí tienes-le dije mientras le tendía el vaso de agua, ella tomo solo un poco y luego lo dejo en la mesa ratona.
Lo que sucedió después no me lo esperaba, paso sus brazos alrededor de mi cuello y se fue acercando a mí hasta pagar su boca a la mía, yo me quede en shock, no podía reaccionar sus labios se movían sobre los míos y por un momento mi mente se desconecto de todo y correspondí a su beso.
—Tus labios son sabrosos como pensé que serían, no, eso es mentira en realidad saben mejor- susurro contra mis labios y luego se separo de mí.
— ¿Por…por qué hiciste eso?- pregunté tartamudeando aun en shock
—Para que entiendas que Kikumaru-san no es tu única oportunidad.
Palidecí, si ella lo había notado seguramente es porque mi atracción por Eiji era muy obvia.
—Cambia esa cara hombre que solo yo lo sé-trato de calmarme- Mira, solo vine aquí para decirte que no me importa lo que sientas por él, yo voy a conquistarte.
Volvió a besarme febrilmente y antes de alejarse mordisqueo mi labio inferior, se dirigió a la puerta de salida conmigo cogido de la mano.
—Nos vemos mañana Oishi-san-dijo antes de volver a posar sus labios sobre los míos aunque esta vez más castamente.
Esa noche no logré pegar los ojos ni quitarme de la cabeza todo lo sucedió en el día
~0~
El despertador sonaba insistentemente quería estirar el brazo para apagarlo pero mi cuerpo no respondía, escuchaba a mamá golpear la puerta y decirme que me levantara, quería gritarle que estaba despierto pero tampoco podía, sentía mi cuerpo muy pesado, pero haciendo un esfuerzo sobre humano logré parar el despertador y gritarle a mamá que ya estaba despierto, los golpes en la puerta cesaron y me dispuse a levantarme, un mareo agudo me azoto y tuve que volver a acostarme y levantarme lentamente, la cabeza me daba vueltas y quería quedarme en casa pero ayer en la noche me llamo Momo para decirme que pasaría a casa para ir juntos a la escuela y como hace mucho que no lo veo acepte sin quejas.
—¡Hijo! Momoshiro-san está en la puerta dice que desayunarán camino a la escuela-dijo mamá cuando yo estaba bajando las escaleras.
—Sí, lo sé mamá ayer nos pusimos de acuerdo en eso.
Me fui, saludé a Momo mientras íbamos a desayunar, tanto de incaparme sobre mis faltas en el club pero le dije que era un tema que no quería hablar ahora y lo acepto sin más, llegamos y nos sentamos en la mesa de siempre, un rato después llegaron los demás titulares de Seigaku, todos me saludaron con normalidad y ninguno dijo nada sobre mis ausencias en el club ni siquiera Tezuka, por suerte el desayuno paso tranquilo, el único que no desayuno con nosotros fue Oishi, les pregunté a los muchachos y dijeron que tuvo que ir más temprano a la escuela porque le habían pedido ayuda con unos apuntes, no di más importancia, otra vez comenzaba a sentirme mal pero no quise alertar a los chicos con tonterías, sabía que mi malestar se debía a estar alimentándome poco o nada así que me mantuve callado, ya en la escuela cada uno siguió su camino a clases Syuusuke iba conmigo y hablábamos tranquilamente cuando de repente mi cuerpo dejo de responderme y estuve a punto de caer de bruces al suelo de no haber sido por la rápida reacción de Fuji que me llego a agarrar.
—Eiji ¿Estás bien?-al ver mis ojos brillosos y seguramente mis mejillas sonrojadas y tras tocar mi frente afirmo- Estás volando de fiebre.
Con cuidado logro ponerme sobre su espalda y dirigirse a la enfermería.
—La extraño Fuji, extraño a Nanako, no puedo vivir sin ella.
—Eiji no te preocupes, seguro volverán a estar juntas no seas tonto- me consolaba.
— ¡No! Ella no me quiere más.
Fuji siguió hablando pero yo casi no lo oía, tenía sueño y los ojos me ardían así que los cerré, la oscuridad era relajante, mi respiración más tranquila y relajada.
— ¿Eiji? Eiji abre los ojos, Eiji por favor no te duermas- la voz de Fuji se sentía cada vez más lejana hasta que dejé de escucharlo, todo era silencio y oscuridad.
y hasta aqui hemos llegado, ahora si tendran que volver a esperar para saber como continua esta historia pero al menos me puse al día, como siempre digo tratare de actualizar pronto pero todo depende de mi imaginacion, que ella coopere, gracias por leer y no se olviden de comentar por favor, soy muy feliz con sus comentarios
