Capitulo 11:
El ruido de la puerta abriéndose al final del pasillo la distrajo de sus cavilaciones. El general Grumman apareció, la cabeza gacha, fija la mirada en los papales que tenía en la mano. Sus botas llenas de barro iban dejando una estela de tierra por el suelo. Estuvo a punto de chocarse con una pequeña mesa pero Riza logro retirarla a un lado y le puso a su abuelo la mano en el brazo. Grumman pegó un respingo.
-¡Ay, no te había visto querida!
-No- dijo Riza-. ¿Qué estas haciendo aquí dentro, abuelo? Pensaba que estabas en la excavación.
-Solo he venido a leer esto- dijo Grumman con los ojos brillantes-. Me entregaron el informe hace un momento. Roy a trabajado mucho en el. Sus conclusiones son totalmente equivocadas; pero no puedo negar que escribe maravillosamente. Debo decírselo al chico. Es un militar de los mejores, aunque sus deducciones no sean las correctas…
Y continúo por el pasillo hasta salir por la puerta de entrada, hablando entre dientes.
Riza suspiro y fue a la cocina en busca de una escoba para barrer el suelo. La señora Goodfellow, la cocinera estaba en la mesa picando verduras.
-Buenos días, señora Goodfellow.
La mujer sonrió al ver a Riza. Se limpio las manos en el delantal.
-Buenos días, mi niña- dijo con vos calmada-. Tu abuelo dijo que vendría a almorzar, solo esperemos que lo recuerde. No se como les pueden gustar esas excavaciones. Yo desde luego no me pienso acerca allí- dijo la señora Goodfellow tomando el cuchillo y empezando a picar otra zanahoria con ganas-. He visto esos fantasmas, vaya que si los he visto, señorita Elizabeth, así que no pienso acercarme.
Riza frunció el ceño. A menudo en sus viajes había conocido a personas supersticiosas, pero no habría pensado en que la señora Goodfellow pudiera ser así. Su práctico sentido común siempre le había parecido a Riza similar al de ella.
-¿Fantasmas, señora Goodfellow?- le dijo-. No me diga que cree en esas tonterías.
-Los he visto con mis propios ojos- dijo la cocinera rotundamente-, moviéndose de un lado a otro entre los montículos a la luz de la lna.
-¿Fantasmas a la luz de la luna? ¿Ha estado bebiendo algo antes de irse a la cama, señora Goodfellow?
Eso se lo pregunto Roy Mustang, que entraba en ese momento en la cocina con algo envuelto en las manos, Riza pego un respingo al verlo entrar, entonces hizo una mueca al pensar en como estaba poniendo la casa de tierra.
La señora Goodfellow le sonrió.
-No hace falta que se burle de mi, coronel. No he vuelto a beber una gota desde que falleció mi esposo. No, y se también que los he visto. Hombres paseando de un lado para otro.
Roy arqueo las cejas.
-¿Hombres paseando en los montículos? ¿De verdad?, quien sabe, tal ves tenga razón, señora Goodfellow- dejo lo que llevaba con cuidado en la pila y le dedico a la cocinera una sonrisa mas encantadora-. Me disculpo por traer esto a su cocina, señora Goodfellow…
La cocinera parecía como si estuviera a punto de desmayarse con la sonrisa de Roy. Hizo una leve inclinación y murmuró algo incoherente.
-No me importa- logro decirle al fin la señora Goodfellow-. Lo que usted desee, coronel.
Riza ahogo una risotada que hubiera resultado bastante impropia de una señorita. Sospechaba que mas de una mujer le habría dicho eso a Roy.
Riza se adelanto para echarle un vistazo a lo que Roy estaba lavando en la pileta con sumo cuidado. Al ver que era una pieza muy especial, Riza se dio cuenta de por que parecía tan concentrado en su trabajo. Era un cuerno para beber decorado con un borde de metal y, aunque estaba algo desquebrajado y le faltaba una parte, seguía siendo muy bello.
-¡Que precioso! Me pregunto de quien seria esto…
Roy le dirigió una sonrisa. Se inclino hacia ella, tan cerca, que por un momento su cabello le rozó la mejilla, distrayéndola. Tenía la camisa arremangada, y Riza se vio presa del insano deseo de acariciarle la suave piel de su brazo. Se agarro las manos a la espalda.
-La encontramos en la excavación y me la decidí quedar. Creo que era para los festejos- le dijo Roy mientras lo adelantaba para que ella lo viera-. La decoración del borde es increíblemente delicada.
-Debían de tenerla reservada para ocasiones muy especiales- dijo Riza, tocando con delicadeza al superficie húmeda-. Me imagino a algunos guerreros sentados alrededor de una fogata, pasándose el cuerno para beber mientras contaban sus batallas…
Alzo la vista del cuerno y vio que Roy le sonreía. Sintió que le temblaban las piernas y se agarrro al borde de la pila, haciendo como si le interesara lo que Roy hacia.
-Me alegra verte tan entusiasmada, Riza- oyó que decía Roy-. Pensé que te gustaría, me alegra no haberme equivocado.
-Me gustan las cosas con historia- dijo Riza, tratando de concentrarse en la conversión-. Lo que no soporto son los viajes. Ni su amada excavación.
-Ah, entonces no querrás venir conmigo esta tarde.
-No, gracias. Voy a visitar a Gracia- Riza se seco las manos en un paño-. Mi abuelo te estaba buscando, Roy. Ha leído tu informe.
-Lo se- dijo Roy-Lo vi al entrar, me ha dicho que mis conclusiones son totalmente equivocadas.
-Me dijo que eres un buen militar- le dijo Riza, viendo lo complacido que parecía Roy-. Y yo también lo creo. Así que será mejor que vuelvas a la excavación y le demuestres que no se equivoca.
Roy se marcho, sonriente, y Riza se sintió aliviada. Las cosas volvían a la normalidad. Sin duda todas las mujeres se derretían con las sonrisas de Roy, no solo ella.
-Es todo un caballero- dijo la señora Goodfellow señalando con el cuchillo en la dirección por la que se había largado Roy-. Me sorprende que no lo conquistar hace años, señorita Elizabeth.
-Ah, Roy y yo somos amigos, señora Goodfellow- dijo Riza en tono ligero-. Nada más.
Se agacho a recoger algo del suelo y se perdió la mirada de incredulidad de la cocinera. La señora Goodfellow volteo los ojos haciendo reír a Riza.
-Amigos, ¿eh?- murmuró la cocinera mientras Riza salía al patio a echar la arena donde debía estar-. Los jóvenes no son nunca capases de ver lo que tienen delante de sus narices. Ella sin duda, aun no se ha dado cuenta de que lo ama.
Y Riza se detuvo junto al montón de arena del patio y sin darse cuenta se quedo mirando hacia donde Roy se había ido, bastante rato después de que su figura hubiera desaparecido.
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Una reunión de naturaleza muy distinta a la del grupo de Catherine se celebró esa noche en casa de Maes Hughes. Aunque el ocaso del mes de junio retrasaba la llegada de la noche, las cortinas se corrieron cuidadosamente y se encendieron las luces, Roy se sentó junto a Maes y Jean, en el salón. Maes sirvió algo de beber a sus amigos antes de adelantarles el propósito.
Fue una suerte que cada uno tuviera algo fuerte que llevarse a la boca, puesto que el susto fue enorme.
Roy fue el primero en recuperar la compostura.
-¿Perdón, Maes, pero que sugieres que hagamos precisamente?- dijo con incredulidad y una expresión de sospecha en el rostro-. Perdóname, pero me ha parecido oírte decir que, se te ha ocurrido que para obtener información sobre el paradero del as armas escondidas, deseas que establezcamos una relación más que personal con las jóvenes de la zona.
Maes se arrellano en el asiento y se llevo su copa a los labios. En sus ojos quedaba una expresión risueña mientras contemplaba las caras consternadas de Roy y Jean.
-Me has oído bien, Roy- dijo-. Eso es exactamente lo que propongo que hagamos.
Roy y Jean se miraron.
-Me dejas sin habla, Maes- dijo Jean-, y eso no es algo que me ocurra a menudo- se sentó en la silla frente a su compañero.
Roy prefirió quedarse de pie y se paseaba con inquietud de un lado a otro del salón mientras los otros dos descansaban tranquilamente.
Maes era un buen militar y su rostro, siempre tranquilo, no revelaba emoción alguna. Jean estaba francamente perplejo con las palabras de Hughes. Y Roy, que había pensado que un día de trabajo duro en la excavación lo había dejado seguramente torpe y sordo, esperaba que su amigo se explicara, pues no daba crédito a sus oídos.
En términos generales el asunto se trataba de que como no habían conseguido recaudar nada de información del contrabando de armamento tenían que recurrir a otros métodos quizás no tan respetables. Roy, pensaba que sin duda esta ves Maes se había superado a si mismo. Hacer hablar de más a las jóvenes del pueblo… Solo había una joven que lo tentaba en ese sentido y, acercarse mas aun a Riza Hawkeye estaba fuera de la cuestión, estaba destinado a un largo y célibe verano.
-Había pensado que seria una buena idea- murmuro Maes en tono sereno y con ojos brillantes mientras observaba a sus amigos-. ¿Están recházanos mi propuesta?
-Pensaba que trabajábamos bajo las órdenes de Grumman- observo Roy-. Santo cielo, Maes, cuando te pedí que idearas algo esto no era precisamente lo que tenía en mente.
-Supongo que cuando debes cumplir con tu deber es cueste lo que cueste- dijo Jean con una sonrisa en los labios-. Yo acepto la idea de Maes. Si algo e complica la culpa es suya.
-Controla tu entusiasmo, Jean- dijo Roy en tono seco, acercándose para poyarse en el respaldo de una de las sillas- Creo que deberíamos descubrir todas las posibilidades que tenemos antes de tomar una decisión.
Roy tomo un buen trago de licor y miro con aprensión la copa que tenía en la mano. En los pueblo del este pasaban cosas censurables, pero el contrabando de armas era lejos lo peor.
-Gracias a Dios que nos has dado algo de beber antes de soltarnos tu idea, Maes- le dijo con sentimiento Jean-. ¡Me ha vendo de maravillas!
Maes se puso de pie y se acerco a la mesa. Un mapa del este estaba allí doblado y extendiendo sobre el paño verde que cubría la mesa. Roy coloco su copa en una esquina para sujetarlo, y Jean saco un libro de las estanterías y lo coloco en la esquina opuesta. El ambiente se había vuelto de repente mas tenso; todos sabían que había mas en aquello que una copa entre amigos y una idea escandalosa.
-Soy conciente de que sabemos perfectamente por que estamos aquí- continuó Maes-, pero tal ves nos vendría bien recapitular.- miro alrededor, a los rostros llenos de resolución-. Como nos han dicho esta zona ha tenido problemas últimamente.
Los otros asintieron.
-Recuerdo haber oído algo sobre que Jefrey Maskelyne sabía algo de información antes de su muerte. Pensaba que llevaba algún tiempo trabajando en este asunto- dijo Maes.
Maes negó con la cabeza.
-Es cierto, pero no dejo ningún informe…- se callo al ver la cara de Roy-. ¿Qué pasa, Roy?
-Maskelyne si que dejo algo- dijo Roy despacio-. La señorita Hawkeye me comento ayer que había encontrado una colección de libros falsos que Maskelyne había dejado.
-¿Libros falsos?- Jean frunció el ceño.
-Pastas de libros sin nada adentro, solo cubriendo unos bloque de madera- dijo Roy, tal y como le había dicho Riza-. Me pregunté si podría significar algo.
-¿Crees que podría echar un vistazo?
Roy asnito.
-Puedo intentarlo, aunque será difícil explicarle a la señorita Hawkeye si se diera cuenta de lo que estoy haciendo…
-Estoy seguro de que se te ocurrirá alguna excusa plausible- dijo Maes-. Estamos tratando con unos tipos sumamente listos. A veces llego a creer que no cometen errores y que no hacer nada para llamar la atención. No nos dan ninguna pista. De ahí la necesidad de tomar un camino distinto que pueda parecer un tanto… repudiable a veces.
Jean entrecerró los ojos
-Entonces… ¿Tu teoría es que si apresamos los corazones de las mujeres de la zona, así tal vez podamos enterarnos de algo útil?
La expresión de Maes se relajo un poco.
-En parte. Los cotilleos de las jóvenes son a menudo una enorme fuente de información, lo se por experiencia.
- Supongo que ninguno de nosotros discutirá esa posibilidad Maes- dijo Roy-. Tu erres el experto ideando estrategias.
-¿Y tienes una idea de por donde emperezar?- lo apremió Jean.
-Bueno, había pensado que tal ves las amigas d Catherine nos pudieran ayudar a averiguar algo.
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Ya chicas, fin del chap de hoy y espero les haya gustado. Como siempre agradezco a todas las que se dan el tiempo de leer y por puesto a las que me dejan su opinión, así que:
RinKo InuKai: Amiga, no sabes como te entiendo, una de las cosas mas difíciles es estar enamorado de tu mejor amigo, se puede ganar mucho peor el riego a perder también es alto. Como ves todo parece ir tranquilo, pero ya mas adelante las cosas cambiaran un poco, nunca tanto como para matarlas de la impresión, pero si habrá algo de celos, y algunas complicaciones. Gracias por el apoyo y nos leemos mañana, ciao. Sobre la historia en RK, creo que el vienes subiere algo, si no es un chap completo será un bonus chap, así que por lo menos no tendrás que esperar tanto hasta el martes. Ciao.
Tenshi of Valhalla: Me alegra que la historia te siga gustando, como ves ahora aparecen algunos problemas y queda ver como se las ingeniara Roy para conseguir información. Gracias por el apoyo y nos leemos mañana, ciao.
Xris: Amiga, si, lo de amistad a amor es una de las cosas mas difíciles, a ver como se las arregla esta parejita. Muchas gracias por el apoyo, espero te encuentres bien y nos leemos mañana, ciao.
Sangosinha: La verdad es que esa es la mejor descripción. Roy es como un hermano para Riza y debe ser difícil cambiar las perspectivas. Espero hayas podido leer hoy y si no, que disfrutes este chap cuando lo hagas. Gracias por el apoyo y nos leemos mañana, ciao.
Rizita-chan: Como ves a Riza un le cuata ver a Roy con otros ojos pero a su alrededor ya lo están viendo, gracias por el apoyo y nos leemos mañana, ciao.
espiaplan: Si, Riza ya se va dando cuenta de que por lo menos Roy le gusta, ahora a ver como se toma esto. Espero te haya gustado el chap, gracias por el apoyo y nos leemos mañana, ciao.
