Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y a la Saga Crepúsculo.

¡Hooola a tod s de nuevo! Bueno se me ha ocurrido que sería divertido volver a meternos en la mente de Edward…Espero que os guste, a mí me parece interesante, que, aunque la historia esté narrada por Bella, saber qué pasa por la cabeza del otro protagonista de vez en cuando.

Sin más dilación os dejo con el capítulo. Nos vemos al final ;)

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OUTTAKE: NOTICIAS

EPOV

Llevaba todo el mes de agosto viajando, haciendo visitas a algunas de las empresas que teníamos absorbidas por todo el mundo. No todo había sido trabajo, había aprovechado para divertirme tanto a nivel cultural como a nivel personal. No sé qué tiene el verano que todo el mundo está más abierto a las relaciones cortas.

Hacia una semana que había llegado a Nueva York para comenzar la rutina laboral después de vacaciones y como siempre estábamos desbordados de trabajo, aun así, les había prometido a mis hermanos vernos este domingo para ponernos al día, ahora que todos volvíamos a estar de vuelta en la ciudad.

Me moría de ganas de abrazar a Olivia, un mes sin verla era mucho para mí. Cuando estaba con ella y me miraba con esos ojos llenos de inocencia me daban ganas de envolverla en mis brazos y no soltarla nunca, para protegerla de todo y todos. Emmet y Rose me decían que la acabaría malcriando, que dejara a su hija tranquila y me buscara mi propia familia…. Casi me convencen, pero no; prefería mimar a su hija que educar a los míos, para desesperación de toda mi familia, en especial de mi pobre madre.

No negaré que una de las cosas que más nervioso me ponían era volver a ver a Bella después de un mes sin saber nada de ella. Sabía que se había quedado en la ciudad trabajando porque no le pertenecían vacaciones aún, pero poca cosa más. Aunque tenía sus números de teléfono no me había atrevido a enviarle ningún mensaje o llamarla, no sabía si nuestra amistad estaba en este punto. A veces me sentía demasiado nervioso a su alrededor, supongo que sería porque no habíamos comenzado con el mejor de los pies y no quería tirar por el retrete la paz que habíamos conseguido. Sí será eso… Edward Cullen no se pone nervioso delante de ninguna mujer.

En cuanto llegué Olivia saltó al aire para que la cogiera. Era nuestro pequeño ritual, totalmente seguro teniendo en cuenta que su padre era Emmet. Juro que esa niña casi sabía lo que era volar. En esas estaba cuando llegó Bella, la saludé con un abrazo. Era un avance. Ella siempre me daba la mano mientras que del resto de mi familia aceptaba tiernos abrazos… Yo también quería que me tratara como uno más, así que desde el día que la fui a buscar al aeropuerto no le di opción. Tenerla en mis brazos era algo a lo que no iba a renunciar.

- ¡Qué llevas un mes acostándote con un hombre! ¿!¿Y cómo puede ser que yo no supiese nada de todo esto?! – gritó Alice de repente. Un momento, ¿un hombre en la cama de Bella?

Olivia se giró por el grito de su tía. La verdad es que habría que ser sordo para no haber escuchado a Alice. Aún estaba analizando la información que había sentido cuando Olivia tiró de mi camiseta.

- Tío Eddie ¿está malita tía Bella?

-Sí Tío Eddie… ¿qué le pasa a tía Bella? – me crispó Emmet. Solo Olivia tenía permitido llamarme Eddie… Él solo aprovechaba para poner a prueba mi paciencia.

- No cariño, no le pasa nada a tía Bella…. – la vida sexual de Bella no me importaba. Nada. Cero. Pero si Alice no se callaba ahora mismo iría yo a decirle dónde se podían a ir a hablar de esos temas…

- ¿Entonces tiene "sueños feos"? Cuando yo los tengo papá y mamá me dejan dormir con ellos – volvió a preguntar curiosa y yo no sabía que contestar. Emmet en vez de reírse tanto debería estar aquí contestando las preguntas de su hija. -

- No sé cariño… seguramente sea eso. ¿Qué te parece si continuamos jugando con tu patrulla canina? Después si quieres le puedes preguntar a mamá que ella seguro que sabe lo que le pasa a tía Bella –

Tío Eddie no quiere saber nada de la vida sexual de tía Bella. Ni mucho menos quiere saber de dónde ha salido ese hombre o que es lo que llevan haciendo durante todo el mes de agosto…. No, eso no sería una respuesta aceptable para una niña de 4 años. Posiblemente Rose me castrara y después Emmet me matara.

- ¡Un mes Bella! ¡Un mes! ¡Podrías haber conocido al hombre de tu vida y yo no habría vivido esta etapa de vuestra relación! – volvió a chillar Alice.

Suficiente. No pensaba continuar escuchando nada sobre la vida amorosa de Bella. Para mi ella no tenía relaciones con nadie y mucho menos una sexual. No. Además, no saben que mejor no hablar de eso delante de Olivia… es demasiado curiosa y después no para de acribillar a la gente con preguntas inapropiadas cubiertas de inocencia.

Cogí a mi pequeña sobrina en brazos, y a media patrulla canina, y la llevé dentro de la casa, dónde sus tiernos oídos, y los míos para que negarlo, estarían a salvo de la indiscreción de Alice.

Estábamos en la sala de juegos de Olivia, un lugar a salvo para mi mente. No es que no quisiera que Bella fuera feliz, es solo que no llevaba bien el hecho de imaginármela con otras personas. Debería ser algo así como celos de hermano… Sí sería eso.

Nunca había sido un hombre celoso. Era consciente del tipo de relaciones que yo ofrecía, y sobre todo de la implicación que estaba dispuesto a darles a las mujeres con las que estaba, por lo tanto, hubiese sido injusto reclamarles algo a ellas que yo mismo no estaba dispuesto a entregar. Con Alice, nunca había llegado a sentir necesidad de protegerla de los chicos… total siempre había estado enamorada de Jasper, y si había alguien en el que confiaba en esta vida era en él. Así que todo esto que me estaba pasando con Bella no sabía cómo gestionarlo.

- ¡Tía Alice! – esta vez fue el grito de Olivia el que me perforó el tímpano sacándome de mi ensoñación.

- Cariño porque no bajas al jardín, me parece que mamá está poniendo esas patatas tan ricas en la mesa – dijo ante los ojos emocionados de mi sobrina que comenzaba a recoger los juguetes que había usado. –

- Al final resulta que ese tal Seth es solo un rollo, nada serio, ya sabes – dejó caer Alice como si nada-

- Quizás lo quieras publicar en el diario… Digo para que la gente de Boston que te ha escuchado pueda continuar con la historia – dije molesto.

- Exageras – se rio- Sabes, creo que Bella no tardará mucho en encontrar el amor. Se lo merece, ¿no crees? – me preguntó misteriosamente.

- Estupendo… - Desde hace 30 minutos tenía un nuevo mantra: La. Vida. Amorosa o sexual. De. Bella. NO. ERA. MI. PROBLEMA. – ¿Es eso una nueva predicción "señorita veo el futuro"? – comenté irónicamente.

- Marca mis palabras Edward Cullen – dijo con cara de suficiencia. – ¡eh tú pequeña no corras por las escaleras!

Con eso dimos por acabada esa maldita conversación y fuimos detrás de Olivia para asegurarnos que bajara las escaleras sin caerse, no sería la primera vez que la emoción por llegar a algún lado le hace saltarse un escalón y acaba cayéndose.

Como Alice y Jasper tenían que ir a saber dónde, hacía años que dejé de escuchar todo lo que Alice decía, me ofrecí a llevar a Bella a su casa en coche. Tenía el firme convencimiento que le gustaba ese asiento, juraría que varias veces ha estado a punto de quedarse dormida.

- Así que estás saliendo con un chico…. – ya no aguantaba más. Quizás, después de todo, si tenía algo de curiosidad por la vida amorosa de Bella.

- Algo así… bueno ya sabes cómo es Alice, exagera… Solo estamos juntos… Ya sabes de vez en cuando… nada serio supongo… - contestó algo nerviosa. ¿Algún día se sentiría tan cómoda conmigo como lo hacía con Jazz o Emmet? Pensé un tanto irritado. -

- ¿Entonces es solo sexo? – volví a insistir sin mirarla, mejor no distraerme mientras conduzco.

- Bueno salimos y eso… no es como si nos encerráramos y no viésemos la luz del día – Perfecto ahora me imaginaba a Bella teniendo maratones sexuales con este espécimen… GENIAL.

- Oh veo… No creía que fueras de esa clase de chicas. – me salió sin pensarlo. -

- ¡¿Disculpa!? ¡Quién te crees que eres para decirme tal cosa! Sabes de todas las personas que conozco en esta ciudad tú eres quien menos derecho tiene a juzgarme. – me chilló.

¿Estábamos discutiendo? Porque ciertamente yo estaba cabreado con el temita.

- ¿Y eso por qué? Si es que se puede saber – le solté.

- Pues porque tú sí que vas con una modelo diferente cada fin de semana así que no puedes juzgarme. Primero porque yo con Seth llevo un mes y segundo porque si la situación es aceptable para ti también lo es para mí. No sabía que eras el típico hombre de las cavernas que aplican diferentes varas de medir para hombres y mujeres. –

- Pensaba que habías dicho que no salías con él y ahora llevas un mes… - A este paso cuando llegara a su casa estaría invitado a la boda.

No sabía cómo habíamos llegado a este punto, pero esto era una autentica discusión. Quizás yo me había extralimitado primero preguntando y después con mis conclusiones un tanto machistas, pero en mi mente ella estaba haciendo maratones sexuales con un hombre… No pretendería que no me sorprendiera.

- ¡No es de tu incumbencia en todo caso! – claro… pero sí de Alice, Rose, Jazz o Emmet. Me sentía como el niño con el que no quieren compartir mesa en el colegio. No llevaba bien que Bella no quisiera compartir "su mesa" conmigo.

- Lo es si lo chilláis delante de mi sobrina o de cualquier otra persona. – intenté volver a lo importante. Olivia. Exacto, ella era muy pequeña para escuchar esas conversaciones… exactamente eso.

- A Emmet y Rose no le ha molestado tanto lo de Olivia y son sus padres… y en todo caso deberías hablar con Alice no conmigo, te recuerdo que ha sido ella la que lo ha chillado. – touché.

- Vale. – mejor me callaba porque acabaríamos peor que estábamos.

- Pues vale. – creó que no quería que yo tuviese la última palabra. Después de mi reacción le podía conceder eso.

Continuamos el trayecto en un tenso silencio, no sabía que decir, algo me decía que cualquier cosa que agregara iba a ponerla peor.

- Gracias por traerme. – me contestó en cuanto paré el coche. Estoy seguro que si fuese seguro se hubiese tirado en marcha hace un buen rato.

- Esto Bella…. – No sabía ni por dónde comenzar porque sabía que mi actuación había sido vergonzosa.

- Mira ahora mismo no quiero hablar ni una palabra más contigo Edward. Ya nos veremos en otra ocasión. Adiós. – Se bajó sin darme tiempo a decir nada más.

Perfecto. Volvíamos a estar en el mismo punto que hace unos meses y todo por culpa mía. Estuve unos minutos parado delante de su casa meditando la posibilidad de ir allí y pedirle perdón, pero al final pensé que sería mejor dejar que el ambiente se calmase para disculparme.

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El lunes por la mañana, a primerísima hora, estaba llamando a la cafetería preferida de Alice y Bella para que le llevaran un termo con su café preferido y un donut a su trabajo (si lo hacían con las pizzas lo harían con los cafés, ¿no?). Sabía que le encantaba, le había comprado unos cuantos los fines de semana que iba a casa de Alice. Así que pagué una buena propina a Jack y llamé a Jasper para que me avisara cuando Bella tuviese el desayuno en su mesa (no sin tener que explicarle qué había pasado y que mi supuesto mejor amigo estuviese burlándose de mi durante más de 10 minutos).

En cuanto recibí el mensaje de Jasper, le envié un mensaje a Bella. Sabía, gracias a Jazz, que estaba ocupada y que su nuevo jefe era un poco estúpido así que no quería interrumpirla con una llamada.

"Lo siento. Sé que ayer me pasé con mis comentarios. Espero que aceptes el café y el donut como señal de paz. No pretendía incomodarte o insultarte."

Cuando te disculpabas con alguien, la experiencia me decía que lo mejor era hacerlo directamente, sin paños calientes. Además, en este caso ella tenía toda la razón en sentirse enfadada conmigo.

"Así que pretende comprar mi perdón a través de mi estómago, Señor Cullen."

Parece que no me lo pondría muy difícil. Di gracias a todos los dioses que conocía. No tarde en contestar.

"Culpable. ¿He tenido éxito?"

"Dale las gracias al cacao en polvo nuevo. Me parece que le han puesto un poco más de lo normal para ablandarme."

Bendito cacao doble que había pedido. Parecía que en eso también se parecía a Alice.

"¿Entonces vuelvo a ser Edward?"

Algún día tendría que hablar con ella de su manía de tratarme de usted a la mínima. ¿Tan viejo me veía?

"Te has ganado que volvamos a tutearnos. Por cierto, Jazz reclama para la próxima un espresso y un sándwich ;) "

"jajaja Esperemos que no haya una próxima vez. Aun así, dile que siga soñando."

Si Bella supiese que Jasper me iba a recordar este tema durante mucho tiempo… En serio, con amigos como ellos no necesitaba enemigos.

"Sabes Edward sé que en tu trabajo no eres esencial ;P pero yo tengo montones de informes que completar y un jefe nuevo que estaría dispuesto a colgar mi cabeza si pierdo más tiempo del necesario aunque solo sea para respirar.

Hablamos en otro momento y gracias por el café y las disculpas, me ha gustado el detalle"

Nota mental: hablar con papá sobre este hombre, seguro que se podía considerar explotación lo que hacía.

Me acordé de nuestros primeros emails y con una pequeña broma la dejé tranquila para que pudiera trabajar… y hacer yo lo mismo. Cullen Corporation necesitaba a su jefe por mucho que esa morena creyese lo contrario.

"¿Me acusas de hacerte perder tu valioso tiempo? Creo que estoy teniendo algo así como un Deja vu jaja Nos vemos Bella, besos. "

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El sábado por la noche nos reunimos todos en casa de mamá y papá para verlos después de su vuelta de vacaciones. Al final habían vuelto antes porque a papá le habían surgido problemas en el hospital. Después me acusaban a mí de adicto al trabajo…

Llegaba tarde como siempre, esta vez no había una reunión de negocios que lo justificaran, sino una reunión algo más privada con una pelirroja amiga de James, beneficios de que un amigo tuyo tenga uno de los locales de moda de la ciudad. Había decidido pasar de las morenas, no sé porque todas me llevaban a pensar en Bella y ese tal Seth… y me ponía de mal humor.

Siendo sinceros últimamente pasaba mucho tiempo pensando en Bella… Más del que me gustaría. Nuestra amistad estaba avanzando, pero tenía la sensación que conmigo siempre construía un muro… algo que me mantenía lejos. Unos obstáculos que no estaban con mis hermanos o cuñados. Y me molestaba. Mucho. Sólo quería que todo fluyese entre nosotros, sin la tensión constante.

Estaba entrando por la puerta que comunicaba el garaje con la cocina cuando escuché a mamá hablar con alguien preocupada.

-¿En serio cariño? Pobre Bella, qué mal lo debe estar pasando ¿y en qué hospital dices que está?

Bella y hospital en la misma frase habían hecho que mi corazón se saltara un latido, cuando me recuperé de la impresión, aceleré mi paso para enterarme qué estaba pasando.

-Buenas noches – saludé mientras me acercaba a mi madre a darle un abrazo y un beso. – ¿Le ha pasado algo a Bella? – pregunté rápidamente.

Por el semblante de preocupación de papá y mamá sabían poco más que yo.

- No a ella, pero el jueves recibió una llamada de su madre, según parece dispararon a su padre cuando intentó parar a unos ladrones que se dieron a la fuga. – Explicó Jasper mientras me pasaba una copa de vino tinto.

- ¿El jueves? ¿Y nadie ha sido capaz de llamar para avisarme antes? – le respondí realmente irritado con mi amigo y hermana.

- Todo sucedió muy rápido y ayer fue un día de locos sin Bella en la consulta. Supongo que debió ser especialmente duro para ella porque solo me ha enviado un mensaje para decir que todo estaba contralado – se disculpó Jazz conmigo y el resto de la familia –

- Claro que yo sepa una llamada no ocupa tanto tiempo, además, digo yo que en algún momento llegaste a tu casa para descansar y poder informar. – contesté algo enfadado con mi amigo.

- Tranquilo Edward, todos estamos preocupados por Bella y su familia, pero no ganamos nada discutiendo. Nada hubiese cambiado la situación el que nos enteráramos antes de este desafortunado accidente. – zanjó mi padre la discusión mientras intentaba aplacar mi ánimo.

- Bien, sentémonos a la mesa y cenemos tranquilamente, mañana será otro día y llamaré a Bella para informarme. Seguramente ya esté más tranquila y no le moleste atender llamadas – añadió mamá intentando poner paz de la misma manera que lo había hecho papá. -

La cena había pasado con tranquilidad después de esa pequeña discusión. Papá y mamá consiguieron distraernos un poco con sus anécdotas de viaje, pero después de la noticia nadie estaba para muchas fiestas así que volvimos pronto a casa. En estos meses Bella se había convertido en una más de la familia y estábamos todos realmente preocupados.

Cuando llegué a mi ático, situado en el Upper East Side, me quité los zapatos, chaqueta y corbata de un tirón, necesitaba relajarme. Me serví una copa de wisky y me senté en mi butaca preferida (justo en frente de mi adorado piano), desde allí podías ver, a través de los grandes ventanales, Central Park. Normalmente me calmaba llegar a casa, pero hoy estaba inquieto, desde que había escuchado lo de Bella no había forma de quitarme ese sentimiento de mi pecho.

Mi casa era grande, muy grande para un soltero como yo, pero me había enamorado de las vistas y era una gran zona para vivir. Estaba cerca de la casa de Emmet y Rose, lo que tranquilizaba a mamá que decía que no podía vivir solo y, además, alejado de la familia.

En la planta baja tenía una gran sala con amplios sofás, butacas y una tele con más pulgadas de las que nunca deseé tener (supongo que fue el precio que tuve que pagar por dejar que Emmet la escogiese). A continuación, tenía una gran cocina groumet y una despensa. En esa planta también se encontraba la habitación de invitados con su baño incorporado, un baño de invitados a parte y mi despacho.

La planta superior, aparte de una amplia terraza, estaba enteramente ocupada por mi habitación, vestidor y baño. Mi pequeño e inquebrantable oasis. Sólo Alice y mamá (a parte de Sue, mi empleada del hogar) subían allí arriba. Me sacó una sonrisa recordar como la pequeña duende que tengo por hermana siempre se lanza sobre mi cama, amenazando con robarme mi adorado colchón. Alucinaba si pensaba que tenía la más mínima posibilidad.

Me acabé el wisky y no había manera de dejar de pensar en Bella, sabiendo que irme a la cama no solucionaría nada, y sin pensármelo mucho, cogí el móvil y la llamé. Era un bastante tarde pero ya estaba dando señal así que mejor me esperaba, total… si no me lo cogía dejaría un mensaje en el contestador, o algo.

-¿Edward? – me contestó la voz dulce aunque bastante cansada de Bella.

- Sí soy yo. Siento llamarte a estas horas… no quiero molestar – me disculpé de repente consciente que debían ser días muy duros para ella como para que yo le quitase horas de sueño.

- Oh no te preocupes aquí son tres horas menos que en Nueva York, no es tan tarde – me respondió con su tono igual de dulce como cansado.

- Claro no había caído, aún así, espero no molestarte. Si quieres te llamo en otro momento. – de repente mi acto impulsivo no me parecía muy inteligente. La última vez que hablamos acabamos discutiendo, y aunque habíamos hecho las paces no sabía cómo estaría ella conmigo.

-De verdad no te preocupes, además creo que me hará bien hablar con alguien que no sea mi madre, Ángela o Jacob. – rio ligeramente.

- Bien pues estoy aquí para servirle señorita – si ella necesitaba hablar con alguien estaba dispuesto a estar colgado toda la noche al teléfono…Tendría que buscar el cargador por si acaso.

- ¿Cómo está tu padre, Bella? Jazz me lo ha explicado esta noche, siento no haber llamado antes – me disculpe aún un poco molesto con Jazz. –

- Oh, no te preocupes, ayer fue un día de locos. Papá va a volver loco a medio hospital, él dice encontrarse perfectamente y no entiende porque no le dejan irse a casa – me dijo algo más tranquila. – La herida fue limpia y no ha dado más complicaciones, pero ha perdido bastante sangre y se tiene que quedar en el hospital hasta que se recupere un poco más.

- Vaya susto, me alegro que se haya quedado en un susto. Aunque, no decías que nunca pasaba nada en ese pueblo tuyo… Además, no me contaste que vivías en el lejano oeste con tantos tiros por las calles – intenté sacarle una sonrisa.

- Oh habla alguien que se ha criado en una ciudad con los índices de criminalidad de Nueva York – me atacó entre ligeras risas. Misión sonrisa conseguida. Me sentía mucho mejor. –

- Excusas Bella y lo sabes. Te encanta esta cuidad así que no hables mal de ella. – Sentí un suspiro melancólico al otro lado de la línea - Entonces… ¿Te quedarás mucho más allí? – pregunté intentando no sonar insensible.

- No mucho más…. Aro solo me dio una semana libre, así que el jueves tengo que estar trabajando– dijo molesta. Tendría que hablar muy seriamente a papá sobre ese tal Aro-

- Pero tu padre ya estará en casa para entonces, ¿no? – supongo que no querría dejar a su padre mientras estaba en el hospital aún.

- Sí seguramente. Pero me siento algo mal dejándolo solo.

- Te entiendo… Bueno no te preocupes estoy seguro que él estará bien – dije intentado tranquilizarla. – Entonces ¿vuelves el miércoles? – pregunté de repente inspirado por una idea.

- Al final de la tarde. Mi vuelo sale de Seattle a las 3 de la tarde. – me contestó inocentemente. Información suficiente para mí. – Y ¿cómo están todos por ahí?

Estuvimos hablando un rato más de cosas en general. Sabía que intentaba distraerse por eso le saqué temas sin importancia y divertidos como Olivia o los últimos disparates de los dos personajes que tenía por hermanos.

- Bueno Bella no te quiero molestar más, te dejo descansar. Un beso y que tengas dulces sueños. – me despedí de ella.

- Igualmente. Buenas noches Edward – me dijo con un tono dulce.

-¡Edward! -me chilló cuando estaba a punto de colgar- Muchas gracias por llamar, ha sido de mucha ayuda desconectar este rato. Ha sido una grata sorpresa – se despidió con un tono algo más animado que al principio de la llamada.

Y con un plan en mi mente me fui a dormir, ahora mucho más tranquilo.

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NOTA DE AUTORA:

¿Os ha gustado? Me parece interesante ver los diferentes puntos de vista de una misma situación, creo que es divertido.

Algunas me comentabais que Edward cogería los bártulos y se plantarían en Forks, y no creáis que no le di vueltas, pero no creo que estén "aun" en ese punto. ¿Qué os ha parecido?

AndreCullen me preguntaba cuáles serían los días de actualización… Tema de la discordia siempre por estos lares jajaja. Intento subir siempre 2 capítulos a la semana (uno entre el lunes-miércoles y otro antes del fin de semana). De momento tengo algunos capítulos hechos (aunque les sigo dando vueltas) y por lo tanto creo que podré continuar subiendo dos capítulos semanales. Pero no os lo toméis como si fuese ley, por favor.

Una vez más, muchísimas gracias por todo el apoyo. Es muy bonito y da mucha energía.

Nos leemos en el próximo (que a mi parecer es bastante interesante…)

Saludos ;)