Como están gente bonita. Feliz día de las madres y del maestro que sé que ya pasaron pero pus igual los felicito. Hoy les traigo la conclusión de la batalla que ustedes esperaban y el resultado de la apuesta entre los dos personajes, Bianca y Alexa.
Algo notable es que muchos han comentado sobre el pequeño paréntesis que hice en el capítulo pasado donde puse "¿spoiler?". Y ya han sacado su teoría y muchos coinciden en quien sería la líder perfecta para ese caso. Les agradezco por haber participado en ese pequeño experimento. Sus comentarios me dejaron buenos resultados.
De igual forma, para los que apenas van entrando a leer mi historia y me pidieron a Charizard. Les hago el recordatorio que ese pokémon en específico no será usado en esta historia por un motivo simple: Quiero que haya variedad y algo un poco más original en esta historia y Charizard está más que usado en la gran mayoría de los fics en este sitio, al igual que Lucario, pero de ese último aún tengo dudas si eliminarlo o no, ya que me gusta bastante.
Sobre las batallas de Bianca, he decidido también escribirlas, principalmente para hacer contraste entre el experimentado Ash y el estilo de novata de la Rubia. Claro que las de ella serán en menor escala.
Ahora sí. Creo que he dicho todo lo que quería así que entrémosle de lleno al capítulo.
Cap 11. Batalla en Santalune parte 2: Conclusión ardiente.
Viola lanzó su pokebola, de la cual salió su último y más fuerte pokémon.
Para Ash fue una sorpresa encontrarse con un pokémon con el cual estaba muy familiarizado. El arma secreta de Viola era un Heracross.
El pokémon bicho usaba un casco estilo espartano sobre su cabeza, con una mega-piedra incrustada en el centro.
Ash: He he he. – Forzó una risa, mientras unas gotas de sudor frio descendían a causa de la presión. – Según el video de Clemont, no recuerdo que tuvieses un Heracross.
Viola: Si hablas del video del torneo entre líderes de gimnasio, ¿en serio esperabas que mostráramos nuestras mejores cartas a todos los retadores?
Ash masculló por lo bajo ante aquella revelación. Clemont claramente le había dicho que el video era para que viera el poder de una mega-evolución, más no que aquellos eran los pokémon que usaban los líderes de gimnasio. A pesar de ello no iba a cambiar sus planes, había venido por una medalla y esta vez ninguna mega-evolución se lo impediría.
Ash: Aunque no sea lo que esperabamos, no dejaremos que eso nos detenga. – Dijo con decisión.
Bianca: Es cierto, vamos a ganar y evitare esa… digo digo, obtendremos la medalla. – "Secundó" a su amigo.
Viola: Eso dicen ahora…
Alexa: Solo esperen. – Completó a su hermana.
Réferi: La batalla se reanuda entre Chespin y Pikachu contra Heracross y Noivern. Ahora comiencen. – Indicó.
Alexa: ¡Noivern, usa Huracán! – Ordenó.
El pokémon dragón obedeció la instrucción e inicio el combate generando una poderosísima corriente de aire que amenazaba con arrastrar a los pequeños. Para evitar ser llevado por la ráfaga, Pikachu utilizó su cola de hierro como una estaca, con lo cual aguantó, mientras que Chespin hizo lo mismo con sus látigos.
Ambos estaban en una posición en la que no podían moverse, cosa que aprovechó Heracross para utilizar su ataque de pedrada, con lo que generó 5 rocas alrededor de él y las lanzó a sus inmóviles víctimas. Pikachu recibió tres impactos, mientras que Chespin 2.
Par salir de su precaria situación, Ash indicó a Pikachu usar atactrueno en Noivern, el cual logró detener el huracán.
Alexa: Que predecible. – Se ufanó. Acto seguido, le dirigió una mirada a su hermana con la que ella captó lo que tramaba.
De inmediato Heracross se lanzó en un poderoso ataque de megacuerno. Pikachu y Chespin estaban a una distancia favorable, por lo que podían esquivar fácilmente aquel ataque, o al menos eso creían, pues justo antes de la maniobra evasiva, Noivern usó chirrido para mantenerlos en su lugar. Ambos recibieron de lleno el impacto del megacuerno que los empujó hasta uno de los muros, incrustándolos en este y dejándolos fuera de combate.
Réferi: Pikachu y Chespin ya no pueden continuar. – Declaró el oficial.
Los retadores fueron a revisar la condición de sus compañeros. Ash cargó a Pikachu, mientras que Bianca regresó a Chespin a su pokebola.
Bianca: Gracias Chespin, hiciste un buen trabajo. – Elogió al pequeño dentro de su pokebola. – Gracia a ti dimos un paso más cerca de la victoria.
La frase desconcertó a las hermana, pero sus dudas fueron aclaradas cuando vieron una semilla en el cuerno de Heracross, de la que emergieron unas enredaderas que rodearon al escarabajo y procedieron a robarle su energía.
Viola: No puede ser, drenadoras. ¿Pero cuándo? – Se preguntó.
Bianca: Ji ji. – Sonrió con satisfacción. – Fue cuando usaron sus ataques; Pikachu cubrió a Chespin de Ambos y así pudo lanzar sus drenadoras. – Explicó.
Viola: Ya veo. Guardaron un movimiento así para tener ventaja, bien pensado.
Al ori eso, la cara de Ash no pudo evitar esbozar una pequeña sonrisa mientras veía de reojo hacia cierta chica ubicada tras de él.
- Flashback –
Era la noche anterior a la batalla de gimnasio y nuestros protagonistas se encontraban en la cena tras haber terminado su entrenamiento. En la mesa de la cafetería se encontraban nuestros héroes que disfrutaban aun la deliciosa cena preparada o más bien, casi todos, pues el muchacho tenía la mente en otro lado.
Ash: Aun no es suficiente. – Dijo mientras estaba en una pose pensativa frunciendo el ceño.
White: En serio ¿cuánto puedes tragar? – Le reclamó ya que tenía la mirada enfocada en su tercer plato de comida.
Ash: ¿Eh? – Reaccionó al comentario, pues su mente estaba en otro lugar. – ¿Qué decías?
White: Ok, por lo visto no estamos hablando de la deliciosa comida que nos preparó mi hermanita. – Se intrigó.
El moreno soltó un largo suspiro antes de hablar.
Ash: Hemos practicado para estar listos, nuestros pokémon trabajan bien juntos y las maniobras que practicamos están perfeccionadas. Aun así, si vamos a enfrentar a una mega-evolución, siento que nos hace falta algo más. – Comentó mientras volvía a su anterior pose.
White: ¿No te sientes con confianza después de tantas derrotas?
Ash: No es eso, pero si algo aprendí de las batallas contra Sabrina y Clemont es que no puedo tomarme a la ligera la fuerza de una mega-evolución.
White: Entonces qué te parece usar una trampa sorpresa. – Sugirió (no se me ocurrió un nombre mejor y estoy seguro de que en el competitivo existe algún termino para eso).
Ash: ¿Trampa sorpresa? – Ser quedó intrigado.
White: Si, es un movimiento que usas cuando sabes que tu pokémon va a ser derrotado. El objetivo es atacar justo cuando te dan el golpe final; de esa manera cuando tu siguiente pokémon entra al combate, tendrás ya una ventaja sobre tu rival.
Durante los siguientes minutos, White instruyó su prima y al moreno en lo referente a aquella técnica.
Ash: Con esto ya lo tenemos. – Dijo satisfecho, luego de haber afinado los detalles del nuevo plan. – Muchas gracias White.
White: Te recuerdo que soy hija de una sub-campeona; también conozco algunos trucos. – Declaró, inflando el pecho con orgullo.
- Fin del flashback –
Ash: Parece que aún tengo mucho por aprender. – Pensó para sí mismo. – Bien, es hora de continuar, ¿estas lista Bianca?
Bianca: Claro. – Contestó, tomando su segunda pokebola. – ¡Ve Litwick! – Llamó a su segundo pokémon, quien salió de la esfera, listo para el combate.
Viola: Así que un pokémon fuego y fantasma, una buena elección. – La elogió. – Ahora veamos lo que tienes tú. – Se dirigió a Ash.
Ash sacó una pokebola de su cinturón y se quedó viéndola por unos segundos. Sabía que necesitaba a su pokémon más poderoso para la batalla. Respiró hondo y exhaló lentamente, eliminado toda tensión que sentía.
Ash: Sé que no hemos peleado juntos desde Sinnoh, pero hoy tendremos un combate probablemente incluso más duro del que tuvimos contra Paul. – Habló con el ser dentro de la esfera. – Bien, aquí vamos amigo, démosles con todo. – Le dijo al pokémon dentro de la esfera. - ¡Ahora, ve…! – Lanzó la pokebola con fuerza.
El orbe se abrió y de este emergió su habitante. El mejor pokémon de Ash en términos de poder, su arma secreta era nada más y nada menos que Infernape.
Alexa: Ya me suponía que también usarías un pokémon de fuego. – Habló. – Ten cuidado hermana, Infernape es un pokémon de tipo peleador además de fuego. – Advirtió, ganándose un asentimiento de esta.
Réferi: La batalla se reanuda entre Infernape y Litwick contra Heracross y Noivern. Ahora comiencen. – Indicó.
Ash: Empecemos fuerte, ¡Infernape, lanzallamas ahora! – Le indicó a su pokémon, quien de inmediato lanzó un torrente de llamas hacia Heracross.
El pokémon escarabajo ni siquiera se movió mientras esperaba el impacto, porque cuando iba a recibirlo, pues fue salvado por una corriente de aire que desvió las flamas, haciendo que pasaran cerca de su hombro. Aquel viento venia de Noivern, quien uso su huracán. Heracross nuevamente usó pedrada en contra de Infernape, el cual pudo esquivarlas gracias a su agilidad. Mientras tanto, Litwick usó su ataque de pirotecnia que logró dar en Heracross y de paso, hacer daño colateral a Noivern.
Viola: Valla, veo que no puedo subestimarlos ni un poco. – Dijo impresionada.
A continuación, sacó su cámara de uno de los bolsillos de su pantalón, activó un interruptor en esta y en el lugar donde se ubica el flash emergió una piedra activadora.
Viola: Es hora de subir el nivel. – Dijo confiada.
Dicho eso, presionó el botón del obturador, activando las piedras de entrenadora y pokémon. El cuerpo de Heracross brilló con una luz intensa y comenzó transformarse. Al finalizar el proceso había adquirido una forma imponente. El cuerno de su frente redujo su tamaño mientas que uno de mayor tamaño emergió del centro de su cabeza, sus antebrazos se volvieron más robustos, su estómago se deformó asemejándose a una ventila y adquiriendo tonalidades de rojo y naranja en partes de su cuerpo. El escarabajo de puso en guardia y abrió los protectoras de sus antebrazos, expulsando un chorro de vapor de estos.
Bianca se sintió algo intimidada de la nueva apariencia del pokémon insecto, pero Ash le puso una mano sobre el hombro y le sonrió con confianza, quitándole toda la tensión.
Ash: Confundámoslo con tu velocidad, ¡Usa supergolpe ahora! – Comandó.
Infernape se lanzó contra mega-Heracross con una velocidad que lo hacían apenas visible y le propinó una rápida serie de golpes, los cuales el escarabajo no podía responder. Al parecer tenía la ventaja… o eso creía, pues la ver una sonrisa en la cara de Viola se dio cuenta de lo que pasaba. A pesar de ser un movimiento poderoso, ninguno de los ataques estaba haciendo un daño significativo. Mega-Heracross entonces tomó uno de los puños de Infernape, imposibilitándolo de escapar a lo que vendría a continuación. Viola ordenó que le aplicara su ataque de brazada, con el que el pokémon insecto puso una mano sobre el estómago del gran simio y abriendo sus protectores de los antebrazos lanzó un chorro de vapor que impulsó 5 golpes tan rápidos y poderosos que incluso se pudo ver el impacto de cada uno desde la espada de Infernape
Con el último golpe, que fue el más fuerte, se escuchó como algo se resquebrajara en el cuerpo del pokémon de fuego mientras que era lanzado hacia el borde opuesto del campo de batalla.
Con una situación desventajosa para el combate cuerpo a cuerpo, Ash optó por el ataque a larga distancia e Infernape lanzó nuevamente un lanzallamas. El ataque atravesó el campo de batalla así como la última vez, solo que en esta ocasión Noivern no hizo nada para desviarlo, en lugar de eso utilizó nuevamente su brazada, con las cuales bloqueó con suma facilidad aquel intento por dañarlo.
Ash: No puede ser. – Dijo incrédulo.
Viola: Y eso es solo una muestra del poder de mi mega-evolución. – Se ufanó.
Aprovechando el momento de distracción del muchacho, Alexá ordenó a Noivern emplear su ataque de estruendo sobre Infernape, con el cual lanzó una onda sonora color azul cielo hacia su objetivo. Lamentablemente para él, no contaba con que Litwick de interpondría y usaría protección, con el cual cubrió su cuerpo y el del simio en una burbuja de tonalidad anaranjada translúcida que desvió totalmente el daño.
Tanto Alexa como Bianca se lanzaron miradas retadoras. Ninguna tenía la intensión de perder aquella batalla.
A sabiendas de la alta probabilidad de que fallase protección, Alexa le indicó a su pokémon que generara un nuevo huracán sobre sus oponentes. Para poder evadirlo, Ash hizo que Infernape usara excavar para abrir un hueco y tanto el cómo Litwick se resguardaron en el hoyo. La estrategia parecía demasiado obvia, el único pokémon al que podrían atacar ahora desde ese lugar era mega-Heracross; así que el pokémon insecto se subió al lomo del dragón para evadir lo que vendría. Lamentablemente para ellos, lo que salió del hueco no fueron sus oponentes, sino un par de pequeñas llamas violetas que los golpearon directamente; habían sido sorprendidos por el ataque de fuego fatuo. Aquello los tomó desprevenidos, haciendo que mega-Heracross cayera del lomo de su compañero, quedando a merced de Infernape que salió de la tierra para propinarle un golpe directo, el cual en esta ocasión si resintió.
Pero la cosa no acabo allí, ya que tanto mega-Heracross como Noivern recibieron daño por quemadura del ataque anterior.
Recuperándose, mega-Heracross volvió a lanzar pedrada, de la cual Infernape se movió ágilmente para evadir. Lamentablemente para el gran simio, una de las piedras alcanzó a rozarlo, lo cual hizo que el resto de ellas redirigieran su trayectoria para golpearlo, gracias a la habilidad de encadenado que este había adquirido al mega-evolucionar. Y para rematar, inmediatamente después los pokémon retadores fueron impactados por un pulso dragón, cortesía de Noivern, causando una explosión que levanto una cortina de humo.
Al término de ambos ataques, tanto Heracross como Noivern sufrieron nuevamente el efecto de la quemadura.
Al despejarse, se podía ver cómo Infenrape se encontraba a salvo gracias a la protección de Litwick.
Ash: Uuuffff. – Suspiro aliviado. – Gracias Bianca. – En esta ocasión fue el turno de la chica para sonreírle.
La pareja reanudó la batalla usando la misma estrategia de emplear excavar y atacar desde dentro de la tierra. En esta ocasión, desde dentro del agujero Litwick uso infortunio, con el que generó una onda obscura que cubrió a Noivern, haciéndolo sufrir mucho daño. Mientras tanto, mega-Heracross se fortaleció su ataque y defensa con corpulencia. Por su parte Infernape salió detrás de mega-Heracross con el objetivo de sorprenderlo, cosa que no sirvió porque Viola esperó hasta el último segundo para ordenarle al escarabajo esquivar con un salto para luego lanzarse con un megacuerno sobre el pokémon de fuego.
Con Litwick aun dentro de hoyo, Noivern atacó con pulso dragón a ese lugar, haciendo que el pequeño saliera de su escondite con severos daños.
Sin dar tiempo a que se recuperasen, mega-Heracross, por instrucción de Viola, tomó a Infernape por la pierna y lo lanzó a donde estaba Litwick para lanzarles una serie de pedradas y para rematar, Noivern usó estruendo inmediatamente después. La combinación de ataques casi acaba con ambos.
La situación se había vuelto precaria. Infernape y Litwick yacían en el suelo, muy débiles, mientras que Noivern y mega-Heracross aún se mostraban con media vitalidad.
Viola: Fue una entretenida batalla, es una lástima que debamos acabar tan pronto. – Se puso altanera.
Alexa: No te decepciones Ash, en cuanto terminemos con sus pokémon, tendremos una larga LARGA entrevista. – Insinuó en tono seductor.
Ash: Esto aún no ha acabado. – Dijo con decisión y fuego en su mirada.
Al término de la frase Infernape se levantó lentamente para reincorporarse; por la pose que tenía, con los brazos colgando y la mirada gacha se denotaba el marcado daño que había recibido.
Las hermanas dudaban mucho que pudiese continuar el combate, pero fueron cayadas al notar como la llama del primate aumentaba de tamaño y cubría su cuerpo. Infernape alzó la cabeza, mostrando una mirada idéntica a la de su entrenador. Ambas féminas sintieron un leve escalofrió al cruzarse con aquellos ojos.
Un estruendoso grito del pokémon de fuego, levantó una columna de fuego que incluso atravesó el techo de cristal del gimnasio, siendo tan grande que incluso pudo verse a varios metros de distancia. Para cuando el ruido cesó y las llamas bajaron, el cuerpo de Infernape tenía un aura roja que lo rodeaba.
Ash conocía perfectamente ese fenómeno, aquel que lo otorgaba a Infernape una gran cantidad de poder, sacrificando toda cordura y capacidad de raciocinio. Aquella habilidad que le había traído gran sufrimiento a manos de su antiguo entrenador y que al final, fue gracias a Ash, al cariño y la perseverancia que pudo controlarlo. El pokémon de Sinnho había activado su llamarada.
Infernape reanudó la batalla con un lanzallamas, el cuál parecía más un rayo de plasma solar. Mega-Heracross usó pedrada para contrarrestarlo, así como la última vez, pero el poder del pokémon de fuego era inmenso y las rocas fueron derretidas como si estuviesen hechas de hielo. El escarabajo se cubrió con sus grandes manos y recibió de lleno el ataque, el cual lo hizo retroceder varios metros y con un enorme daño.
Las hermanas no cabían en su sorpresa de ver todo el poder que el pokémon de Ash había adquirido. Tenían que terminar rápido la pelea o si no, era probable que el resultado final no les fuese favorable.
El pokémon escarabajo lanzó una nueva sucesión de pedradas, las cuales fueron esquivadas por la velocidad del supergolpe de Infernape. Cuando el puño del gran simio impactó en su oponente este sintió no solo el golpe, sino también el calor proveniente de la llamarada, como si hubiese recibido un puño fuego.
Teniéndolo tan cerca, Mega-Heracross se lanzó en un megacuerno con la esperanza de acabar el combate, pero Infernape aprovechó aquella maniobra desesperada para saltar sobre el escarabajo, posicionándose justo sobre Noivern y, haciendo la misma táctica de Viola, se dejó caer en un bombardeo contra el dragón. Tal fue el impacto que el pokémon de Alexa terminó estrellándose en el suelo, justo para ser víctima del infortunio de Litwick.
Viola sabía que, a pesar de que su compañero no había recibido ningún ataque, el efecto de las drenadoras y la quemadura habían hecho mella en su cuerpo y era probable que no resistiera un ataque de fuego a todo poder. Aunque él no era el único, ya que el bombardeo le había quitado salud a Infernape y en este momento se
Tanto Ash como Viola sabían que sus pokémon estaban en las últimas, teniendo energía para un último ataque. Reuniendo todo lo que tenía, Infernape se lanzó con el mayor bombardeo que pudiese generar. Por su parte mega-Heracross se lanzó de igual manera con su ataque de megacuerno.
Ante la inminente colisión, Noivern se dirigió a ayudar a su compañero con un pulso dragón, pero fue bloqueado por el pequeño Litwick que se defendió con infortunio.
Alexa: Ese pequeño pokémon no tiene ni una oportunidad en contra de mi Noivern. – Se jactó viendo como el rival caía inconsciente gracias a su ataque.
Bianca: No necesito ganarle, solo asegurarme de que Noivern pierda. – Al decir eso, nuevamente el pokémon dragón sufrió las consecuencias de la quemadura que, sumado al recibido del movimiento del fantasma, le restaron la salud que le quedaba.
Alexa: ¡Noivern no! – Exclamó al ver a su pokémon caer derrotado.
Regresando con mega-Heracross e Infernape, ambas fuerzas chocaron, sin ceder ni un milímetro. Al final ambos aumentaron la energía, provocando una explosión tan grande que cubrió todo el campo de batalla. La nube de polvo que levantó, llenó todo el lugar. La tensión aumentaba con cada segundo a la expectación de saber el resultado de tal colisión.
El polvo poco a poco empezó a disiparse, dejando ver las dos siluetas de los contrincantes que respiraban con pesadez. Sin fuerzas para hacer ni un movimiento, era solo cuestión de ver quién de los dos caería primero.
Mega-Heracross sufrió las consecuencias de la quemadura, cosa que llenaba de esperanza a los retadores. Lamentablemente para nuestro entrenador, Infernape empezaba a ver borroso, su cuerpo se tambaleó mientras luchaba con lo que podía por mantenerse consiente. Al final el peso de los daños le cobró factura y cayó de rodillas para ir hacia el suelo.
Ash, como si estuviese en cámara lenta, veía con horror como su pokémon caía. Tanto Viola como Alexa tenían una sonrisa de satisfacción y la segunda ya planeaba como se divertiría molestando al chico. El réferi estaba levantando el banderín que indicaría el fin de la pelea… cuando lo inesperado pasó. Sintiendo como entraba en su cuerpo una pequeña gota de vitalidad, Infernape detuvo su caída apoyando sus manos en el suelo.
Viola: Hmp. – Resopló. – No importa, de cualquier manera Hera… – No pudo terminar su frase pues, en ese momento, la transformación de su pokémon se revirtió y eso solo significaba una cosa.
Heracross regresó a su forma original solo para caer inconsciente. El réferi revisó su estado y confirmó su derrota.
Réferi: Heracross no puede continuar. Por lo tanto la victoria es para los retadores Ash y Bianca. – Anunció.
Ash: Ganamos. – Dijo en voz baja, casi sin poder creerlo. En cuanto vio que no fantaseaba, la felicidad lo inundó. – ¡Derrotamos a una mega-evolución! – Alzó la voz con alegría.
Bianca: No puede ser. – Dijo sin poderse creer lo que acababa de presenciar. Unas pequeñas lágrima de alegría se formaron, pero las contuvo como pudo. – ¡De verdad ganamos! – Exclamó para, acto seguido, lanzarse a abrazar a su compañero.
En otras circunstancias, Ash hubiese reaccionado de cualquier otra forma a lo que sucedería a continuación, pero el hecho de tener su primera victoria contra una mega-evolución era algo que le parecía un sueño. El chico tomó a Bianca por la cintura y la levantó mientras giraba y sonreía, en una escena al más puro estilo de una película romántica en la que una pareja se reúne tras pasar años separados.
Las compañeras del dúo quedaron con la boca abierta, atónitas por tal acción. Ash y Bianca seguían perdidos en su pequeña burbuja de felicidad, hasta que el sonido del obturador de una cámara los devolvió a la realidad. Al girar la cabeza vieron como Viola les estaba tomando una serie de fotografías.
Viola: Oh, no se detengan, sigan así. – Les pidió.
Al oír aquello, el agarre que tenía el muchacho sobre Bianca se suavizó y la pobre terminó besando el piso.
Viola: Que lastima, se veían tan adorables. – Ambos entrenadores quedaron rojos de vergüenza. – Tengo una amiga que está haciendo publicidad para una capilla y estoy segura que ustedes quedarían perfectos como la joven pareja que quiere casarse. – Les propuso mientras movía los dedos como si intentara manosearlos y tenía una expresión bastante libidinosa. – Bianca tiene un cuerpo y rostro perfecto para ser la modelo de la novia y en cuanto a Ash… – Se le quedó viendo unos segundos. – No eres mal parecido, con unos cuidados podrías lucir como un galán.
Ambos jóvenes estaban a punto de rechazar la oferta cuando, a una velocidad más rápida que abra usando teletransportación, White había removido a Ash de su camino, por no decir que lo derribó y se paró encima de él.
White: ¿Y no necesitarán algunos pokémon como extras? – Preguntó. – Porque tengo a un par de actrices pokémon que podrían hacer un buen papel como compañeras de la novia.
No hace falta mencionar que a Viola le agradó la iniciativa de la oriunda de Unova y la invitó a pasar a la parte de la casa para ajustar los detalles de la contratación, dejando a los pobres de Ash y Bianca con la palabra en la boca. Mientras estas se retiraban, Alexa se acercó a los ganadores con una cara de decepción.
Alexa: Felicidades por su victoria. Me dejaste muy impresionada Ash. – Les dijo algo deprimida. – Supongo que iré a sanar a mis pokémon e iré a buscar alguna noticia por ahí. – Se despidió y para encaminarse a la salida.
Viendo a su hermana decaída, Viola se detuvo.
Viola: Perdona, pero debo de estar con mi hermana, después continuaremos con la charla. – Se disculpó con White y fue donde su hermana.
Aquel semblante que proyectaba la reportera mermaba en la conciencia de Ash, quien no podía abandonar a un amigo si existía la posibilidad de pudiese ayudarlo. Contra todo buen juicio que le dictaba su cerebro, se acercó a Alexa.
Ash: ¿A… aun quieres esa entrevista? – Habló en un tono cauteloso y sin mirarla directamente.
Al oír eso la tristeza de Alexa se desvaneció como por arte de magia y fue remplazada por una gran dicha. Rápidamente se volteó con intensión de abrazar al joven, pero este la hizo una seña con la mano para que se detuviera.
Ash: Te daré la entrevista, pero tiene que ser en el día y en un lugar público… con muchos testigos. – Completó su condicionante.
Viola: Awwww, que caballeroso. – Dijo en tono coqueto. – Oye, si no te interesa mi hermana, tal vez si lo hagas por otro miembro de la familia algo más joven.
Alexa: No intentes jugar con mi entrevistado. Además te recuerdo que tú ya tienes novio. – dijo molesta.
Viola: Bueno, hemos tenido problemas últimamente, así que es bueno tener una segunda opción. – Continuó jugando, sabiendo que eso molestaría a su hermana.
Antes de que su hermana quisiera molestar también al entrenador, Alexa agarró el brazo de Ash para salir corriendo del gimnasio, llevándose al pobre como si fuese muñeca de trapo. Tras una carrera en la que el moreno fue arrastrado y golpeado contra todo a su paso, haciendo escala en el centro pokémon, finalmente llegaron a su destino, el parque de la ciudad.
Ash: ¿Alguien vio cuantos Tauros me aplastaron? – Preguntó el amoratado, magullado, desorientado y con los ojos en espiral.
Alexa: Hemos llegado. Este lugar cumple con las condiciones del trato. –Sonrió satisfecha.
En efecto, el parque era un lugar bastante público y varias personas circulaban el sitio, lo que lo hacia el lugar perfecto para la entrevista. Sintiendo confianza en que Alexa no intentaría nada en ese sitio, se acomodaron en una mesa para picnic y Ash procedió a relatarle, con lujo de detalle, toda la situación vivida con el equipo Rocket y el robo de Garchomp. Mientras lo hacía, un leve sentimiento de depresión se notó en la voz del muchacho, cosa que hizo a la periodista sentirse un poco mal por hacerlo indagar en el tema.
Mientras la plática tomaba lugar, cerca de donde estaban y ocultas entre los arbustos, un cierto grupo observaba la escena.
White: ¿Me pueden decir que hacemos aquí? – Preguntó fastidiada.
Bianca: Vinimos a asegurarnos de que esa Alexa no intente hacer nada sospechoso. – Contestó.
Mei: Además, será divertido. – Dijo en su tono alegre.
White: Aja, ¿y que hace ella aquí? – Señaló a su derecha donde se encontraba Viola documentando todo con una cámara con lente telescópica.
Viola: Mi hermana está en una cita y eso no ocurre a menudo, así que voy a inmortalizar esos momentos para la posteridad… y futuros chantajes.
White: ¿Qué?, no me digas que con su personalidad se le hace difícil conseguir hombres. – Cuestionó dubitativa.
Viola: Digamos que para nosotras es algo difícil. Como verán tanto Alexa como yo tenemos lo que se podría decir buena genética. – Señaló su voluptuoso cuerpo. – Así que la mayoría de la atención masculina la recibimos de personas indeseables. Por eso siempre hemos sido cautelosas a la hora de escoger pareja. Afortunadamente yo tuve la suerte de encontrar un buen novio, aunque ahora estemos pasando por algunas dificultades. Pero en el caso de Alexa, ella aun no encuentra a esa persona especial, por eso es un evento raro ver que ella disfruta de molestar de esa forma a su amigo cuando no tiene la necesidad de hacerlo. – Al terminar su explicación, prosiguió tomando fotos.
La entrevista terminó y Alexa propuso dar un paseo para estirar las piernas y actualizarse un poco más en lo que estuvieron haciendo desde que se separaron. De parte de la reportera no había mucho que contar; desde su regreso a Kalos, se había dedicado a preparar los reportajes y entregarlos a su editor, por lo que le dieron un tiempo de descanso que utilizó para visitar a su hermana.
Cuando fue turno de Ash, este le contó sobre la ayuda que le dio a Bianca, la promesa que hizo con su padre, la captura de Zorua y Zoroark, el encuentro con Mei y White y la "interesante" visita a casa de su madre. Cuando terminó la historia. Cuando terminó la historia, Alexa reaccionó de la forma más lógica.
Alexa: Ha ha ha ha ha. – Se carcajeó. – No puedo creer que tu mamá las persiguió queriendo que se casaran contigo. – Siguió riéndose.
Ash: Sabia que no debí contarte eso.
Alexa: Antes de irnos, hay un último lugar al que me gustaría ir. – Propuso.
Alexa llevó a Ash a un pequeño café, ubicado en un mirador. El sitio era pequeño y pintoresco; las ventanas contaban con unas jardineras que tenían hermosas flores de colores, había bancas en el exterior por las cuales las personas podían gozar de la romántica vista, cosa que era muy popular entre las parejas.
El joven se sintió algo nervioso de ver a tantas parejas de enamorados y estuvo a punto de irse del lugar, sino fuese porque Alexa lo tomó de la mano y lo guio a una mesa vacía cerca del mirador. El resto de la gente veía a la dispareja dupla mientras se preguntaban ¿qué hacia un mocoso como el junto a una mujer como Alexa? Ambos tomaron asiento y una mesera les tomó la orden.
Alejadas de ahí, Viola y las otras chicas aun los espiaban, más la fotógrafa guardó su equipo.
Mei: ¿Qué pasa? – Le preguntó.
Viola: Ya he visto suficiente por hoy. Después de todo es mi hermana y merece un poco de privacidad. – Contestó. – Además, no ha intentado nada con su amigo, así que estarán bien.
Las chicas tomaron en cuenta el comentario de Viola y también se retiraron del lugar. Mientras tanto, nuestro protagonista y la periodista habían recibido sus bebidas. La mujer bebió de su cappuccino e inició la conversación con algo inesperado.
Alexa: Y dime ¿cómo es viajar con tres chica hermosas?
Ash: Ehhh, no sé a qué te refieres. –
Alexa: Vamos, no me vas a decir que un joven en plena pubertad no se sentiría emocionado por estar día y noche con un grupo de bellezas. No sé, tal vez teniendo algunos accidentes.
En ese momento Ash no pudo evitar recordar el incidente que tuvo con Bianca y aquel momento cuando una ínfima parte de su cerebro le dijo que se quedara ahí. Un rubor se apoderó de su cara, cosa que fue notada por Alexa.
Alexa: Oh vaya, solo de tire a la obscuridad pero parece que di en un blanco. – Sonrió satisfecha.
Antes de que pudiese indagar más en el tema, un hombre de aspecto elegante y bien parecido se acercó a la mesa.
Hombre: Oh, pero que ven mis ojos, una imagen de belleza, gracia y femineidad. – Le habló a Alexa.
Ash se encontraba extrañado por lo que estaba pasando, pero para Alexa esta era una situación bastante típica. Era común que la abordasen hombres aun cuando estuviese acompañada.
Alexa: Lo siento, como puede ver en estos momentos me encuentro ocupada, sus halagos tendrán que esperar. – Respondió con educación, ocultando el desagrado por impertinente sujeto.
Hombre: Ya veo, se encuentra en una salida con su hermanito. – El tipo se fijó en Ash, poniendo algo de soberbia al llamarlo "hermanito".
Ash quería contestarle como se merecía al sujeto, mas Alexa le hizo una seña con la mano para que no lo hiciera.
Alexa: Joven, le informo que este joven, no es mi hermano sino mi pareja por este día. Le sugiero que se retire, le agradezco su invitación pero por hoy no conseguirá nada.
El sujeto se sintió ofendido, más se retiró, no sin antes dedicarle una mirada con saña a nuestro protagonista. Ya calmados, Ash quedó impresionado por la forma de actuar tan madura de la mujer.
Ash: Wow, no sabía que hablaras de esa forma elegantiosa. – Su falta de vocabulario se hizo presente.
Alexa: Hay cosas que no sabes de mí. – Dijo tranquila para cambiar su tono por uno seductor. – Pero si tú quieres podríamos… – Se acercó al rostro del moreno.
Ash: Alexaaaa. – La amonestó.
Alexa: Ya se ya se. – Se alejó un poco de la cara del muchacho. – Se lo prometí a tu amiguita después de todo.
Ash: ¿Y por qué me has traído aquí? – Ahora fue su turno de preguntar.
Alexa: Es mi forma de agradecerte que me hayas concedido la entrevista, a pesar de que no tenías obligación de hacerlo. – Esbozó una sonrisa sincera de agradecimiento que la hacía ver adorable. - Además siempre había querido traer a alguien a tomar un café, tener una amena conversación y disfrutar de la vista sin ser ignorada por alguien que solo se fija del cuello para abajo o acosada por alguien que se cree el "todas mías".
Ash: Pues el lugar es genial, la vista es muy hermosa y estar contigo es muy divertido cuando no te estas metiendo conmigo. – Comentó, haciendo que apareciera en Alexa un leve rubor que él no notó.
Ambos siguieron hablando de trivialidades hasta el atardecer, cuando pudieron ser testigos de una bellísima vista del bosque cercano y las montañas cambiando sus coloras con la luz del sol. El panorama plácido, invitaba a hacer recuento de las cosas y experiencias vividas, mientras sus colores se diluían en la inmensidad de la negrura de la noche. Aquel fue el momento para retirarse del lugar. Alexa pagó por las bebidas y se encaminaron a la salida, cuando fueron abordados por el mismo hombre que la periodista había rechazado momentos antes.
Hombre: Que dicha que el destino haya querido que nos reencontrásemos tan pronto. – Mintió, pues les era obvio que estuvo esperando a que Alexa saliera del local. – Ahora que ha terminado tu tiempo como niñera, tal vez ahora si aceptes mi invitación a un lugar más privado.
El tono de morbosidad en la voz del sujeto no le agradó nada a Ash, quien se puso en medio de él y Alexa, lanzándole la misma mirada desafiante que tuvo cuando Infernape activó su habilidad.
Ash: Oye, ella ya te había dicho que no quería nada contigo. – Bufó molesto.
Hombre: ¿Por qué no te pierdes Claunchercito (camaroncito para los que no entendieron)? Deja que un hombre tome la situación ahora. – Lo menospreció y quiso apartarlo, cosa que Ash no se dejó.
Ash: No dejare que molestes a mi amiga. – Se plantó firme.
Lo último que pudo ver el joven fue al tipo enojado, luego algo acercándose a él a gran velocidad que lo impacto, después todo borroso acompañado por mucho dolor y al final todo se puso obscuro.
Cuando recuperó la conciencia lo primero que notó fue el cielo carmesí con algunas estrellas, signo del anochecer. Al prestar más atención se dio cuenta de que estaba recostado en una banca del parque, con su cabeza recostada en las piernas de Alexa, quien cambió su mirada de preocupación por una de alegría.
Ash: ¿Qué me pasó? – Preguntó aun adolorido, sin hacer nada por moverse, pues le dolía la cabeza y francamente las piernas de Alexa eran muy cómodas y no quería irse da ahí.
Alexa: Pues cuando te quisiste hacer el héroe, aquel tipo se enojó, te golpeó con una botella y valiste. – Dijo, haciendo que el ego Ash se fuera al suelo.
Ash: ¿Y tú estás bien? – Le preguntó preocupado.
Alexa: Mejor que eso; cuando te golpeó, me dio tiempo para llamar a Helioptile y paralizarlo con su onda trueno. – Dijo alegre. – Algunos clientes que vieron todo llamaron a un oficial que lo arrestó por haber golpeado a un menor.
Ash: Al menos serví de algo. – Se reincorporó lentamente.
Alexa: Y la mejor parte es que el tipo era un hijo de papi, famoso por hostigar a las mujeres que lo rechazan hasta conseguir lo que quiere. Así que por detenerlo, ahora yo soy la heroína local.
En cuanto Ash se recuperó, se dirigieron al centro pokémon para que Ash descansara. Al arribar a la institución médica, era hora de la despedida.
Ash: Sabes, me divertí mucho contigo… salvo el botellazo que me metieron. – Bromeó un poco.
Alexa: Lo bueno es que tienes una cabeza bastante dura para aguantarlos. – Le siguió el juego. – Por cierto, muchas gracias por la entrevista y por la salida y por tratar de defenderme. – Dijo algo tímida, comportamiento nuevo para nuestro protagonista. – Antes de que me vaya, me gustaría darte algo. – Y antes de que Ash pudiese decir algo, Alexa había plantado un tierno y dulce beso en su mejilla, muy cerca de sus labios.
Aquel beso era diferente a los que había recibido de ella con anterioridad; no era para molestarlo y hacerlo pasar vergüenza, este beso venia cargado de profundos sentimientos de cariño. Tras unos momentos, Alexa retiró sus labios de la mejilla de Ash y este pudo contemplarla como nunca antes la había visto, quedando cautivado por el cambio en la personalidad que conocía de la mujer, mostrándose aun coqueta pero también algo tímida. Ambos estaban tan embriagados por aquella atmosfera que, sin notarlo, Alexa nuevamente acercó su rostro a Ash, aunque el lugar a donde apuntaba su beso era diferente. Sus rostros estaban a meros milímetros y el moreno no parecía hacer nada para detenerla cuando… RRRRRIIIIIIIINNNNNGGG. El sonido de un teléfono los regresó a la realidad (soy perverso).
El sonido se volvió a escuchar y Alexa se dio cuenta de que venía de su bolsillo. Aun algo atontada, sacó su celular y respondió. Su semblante cambió a uno serio mientras hablaba con quien estuviese al otro lado de la línea. Al terminar, colgó y dio un largo suspiro antes de voltear a ver a Ash.
Alexa: Mi jefe me llamó. Al parecer hay una gran noticia y quiere que la vaya a cubrir. – Explicó. – Yo… nos vemos. – Se despidió, dejando a Ash en un estado estoico, como el de un cervatillo iluminado por los faros de un auto.
Alexa se perdió de vista y el muchacho se quedó en el mismo lugar algunos momentos más, con la mano en la mejilla. Cuando al fin logró espabilarse, se fue directo a su habitación a descansar, aunque el recuerdo de la acción de Alexa apreció en sus sueños. A la mañana siguiente nuestro héroe fue a la cafetería a desayunar, ahí lo esperaban sus compañeras con cara de pocos amigos.
Ash: Bu… buenos días. – Saludó con miedo.
Bianca: Y bien ¿dónde estuviste toda la noche? – Lo cuestionó en tono severo.
Ash: ¿Eh? – Contestó confundido, pues era obvio que estuvo durmiendo.
Mei: Lo que mi prima quiere decir es que no supimos a qué hora regresaste o por qué lo hiciste tan tarde. – Trató de calmar la situación.
Ash: Bueno, la entrevista duró un poco más de lo esperado, luego Alexa me invito a tomar un café y las cosas se complicaron un poco.
Bianca: Al menos esa mujer no te hizo nada raro. – Dijo relajándose.
Al escuchar aquella frase, la mente del puberto no pudo evitar recordar el tierno beso que le dio Alexa. Por instinto, se llevó la mano a su mejilla, cosa que no le dio buena espina a Bianca.
Bianca: ¿Por qué te tocas la cara? ¡Acaso estuvieron haciendo algo! – Exclamó.
Sin saber cómo contestar a eso, Ash hizo lo primero que se le vino a la mente.
Ash: Ehhhhhh ¡Oigan, miren es Deoxis! – Señaló con el dedo a un punto aleatorio y las chicas voltearon instintivamente. – Vámonos Pikachu. – Le avisó al roedor y ambos salieron corriendo por la puerta, seguidos por el trio de féminas que exigían una explicación.
Y con eso damos por terminado el capítulo de hoy. Espero que lo hayan disfrutado tanto como yo lo hice al escribirlo.
Como pudieron ver ya hay primera medalla y pudimos conocer un poco más a Alexa. En el siguiente capítulo nos enfocaremos en la aspirante a actriz.
Lamento no haber podido contestar últimamente sus reviese, pero la chamba se ha puesto peor. Me despido recordándoles que cualquier duda, sugerencia, queja o crítica será bien recibida.
