Internado Forks para Chicos Rebeldes

Capitulo 11

Fin de Semana donde los Cullens parte I

-Está todo arreglado. Mis padres estarán en la cuidad este fin de semana y nos invitaron a todos a quedarnos en mi casa! –me dijo Alice empacando alguna de mis cosas en una mochila que había sacado de mi closet.

-Pero necesito permiso para salir de aquí y mis padres…

-Tranquila, ya los llame –la miré atónita- por cierto, tu madre es muy simpática. Enviaron la autorización por fax.

-Vaya… creo que ya pensaste en todo. –dije apoyando mis manos en mi cintura. Ella me guiñó el ojo.

-Hasta una salida al nuevo club que abrieron en la cuidad.

-AAAAAH! Alice te amo! Creí que nunca más usaría mi identificación falsa –dije buscándola entre mis papeles de la billetera.

-Agradécele a mis padres que nos dejaron invitarlos. Ah, y si te preguntan, te vas a visitar a unos parientes que tienes en Forks, vale? Eso le dije a tu mamá que pusiera en la autorización.

Asentí gustosa y cuando estuve lista bajé mi bolso a mi auto, no sin antes pasar por la dirección a decir que me iba.

En el aparcadero ya estaban los chicos.

-Bien, Bella usaremos tu auto y el de Emmet. Abre la cajuela para poder dejar los bolsos, por favor.

Rose y Alice dejaron sus bolsos y partimos. El día estaba nublado, pero no se veía como si fuera a llover… perfecto para una salida del infierno alias internado.

La casa de los Cullen quedaba por entre medio del bosque en un camino muy escondido y lleno de árboles. Llegamos después de media hora de viaje ya que Alice me decía constantemente que apretara más el acelerador o se haría vieja antes de llegar.

Era una casa preciosa, claro que mansión se ajustaba mejor. Llena de ventanas y muy iluminada.

Adentro nos esperaba una pareja con la sonrisa más amable que me pude imaginar.

-Niños! –exclamó la mujer cuando entró Alice, Edward y Emmet- los hemos extrañado tanto! Rosalie, Jasper también los habíamos echado de menos! – y su mirada se posó en mi- Oh pero veo caras nuevas! Ella es Bella cariño? –le preguntó a Alice.

-Si –dijo una muy sonriente Alice- Bella esta es mi madre, Esme.

-Mucho gusto –la saludé yo.

-Y este… -dijo señalando al hombre- es mi padre Carlisle –y lo abrazó por la cintura.

-Gusto en conocerlo –exclamé.

Ambos eran… hermosos por decirlo menos. Ahora ya sabía de donde había salido Alice. Además eran muy amables, parecían querer a los Hale casi como si fueran sus hijos también.

-Bueno chicas, les enseñaré sus habitaciones –dijo Alice soltándose de su padre y haciéndonos señas de que subiéramos con ella.

Escuché a Emmet decirle a los chicos que lo siguieran también mientras subía las escaleras.

Arriba había un pasillo interminable con puertas que supuse que eran habitaciones. Pasamos como 5 puertas en donde una entro Rose con sus cosas, hasta que llegamos casi al final del pasillo.

-Bien, tu cuarto –dijo Alice sonriéndome mientras me habría la puerta.

-Jo-der-dije atónita mientras miraba la enorme habitación con paredes color celeste.- Esto es más grande que… mi casa!

-No exageres! –me dijo Alice entre riendo y reprochándome- a mamá le gusta tener habitaciones grandes para los invitados. Dice que le gusta dar la sensación de hogar.

Dejé mi bolso al lado de la cama y me acerqué a una repisa llena de libros que había pegada a la pared. Intenté tomar uno que estaba en lo alto, pero mis torpes manos dejaron que me cayera justo en la cabeza.

Alice rió.

-Mejor te mantienes alejada de eso, eh. –dijo jalándome del brazo. –Ahora espera aquí – y salió rápidamente de el cuarto. Pero tan rápido como se fue, volvió con ropas en su mano.- Ponte esto y te espero abajo.

-Espera! Qué son? –dije estirando al ropa que me había dado. Pantalones de… baseball? –Esto no me entrará.

-Si le entran a Rosalie, te entran a ti –me dijo- has visto el trasero de la chica! Ahora apresúrate si no quieres estar en el equipo perdedor.- y finalmente me dejó sola.

Suspiré y me puse los condenados pantalones. Es gracioso… se apegaban tanto a mi figura que casi parecía que tenía trasero. Até mi cabello en una coleta y salí de la habitación.

Sentí que alguien me silbaba y me giré para darme cuenta que era Rosalie.

-Te ves bien –me dijo.

-No tanto como tu –dije mirándola sorprendida- Cómo lo haces?

Ella solo rió ante mi comentario y bajamos juntas las escaleras. Abajo estaban Alice y Emmet discutiendo sobre algo de los equipos.

-Bien, estamos listas –dijo Rose y vi que Emmet la devoraba con la mirada mientras bajaba.

-Esa es mi chica –le decía mientras se le acercaba peligrosamente.

-Oh no ni hablar! Vamos a jugar chicas contra chicos, verdad? –le preguntó a Alice mientras esquivaba a Emmet. Alice asintió con la cabeza- Tramposo! Ya deberías saber que tus encantos no funcionan en mi cuando hablamos de competir.- y dejó a un Emmet totalmente frustrado a los pies de la escalera.

Alice me pasó una gorra y me la acomodé a la cabeza y al cabello.

Bajaron Edward y Jasper tonteando y golpeándose amistosamente entre los dos.

Jasper al ver a Alice corrió con los brazos abiertos a abrazarla, pero ella lo esquivó delicadamente.

-El que pierde paga los tragos en el club hoy –dijo la chica mirando a Emmet directamente a los ojos.

-Trato –dijo el y se dieron las manos.

Mientras caminábamos al amplio patio trasero Alice nos daba estrategias de cómo hacer perder a los chicos.

-Si es necesario que se saquen las camisetas, lo hacen! Sobre todo tu con Emmet Rose! Ah y Bella –yo la miré- tú bateas primero.

Batear! Acaso se había vuelto loca! Estaba segura que terminaría matando a todo el mundo con ese bate. Y supe que todo iría mal al momento que me lo lanzó y lo deje caer. Pude escuchar a Jasper murmurar algo así como "Espero que el club cobre muy caro esta noche".

Tomé aire muy profundo y la cara de Edward apareció frente a la mía.

-Soy el lanzador… estás perdida –me dijo al tiempo que bajaba la visera de mi gorra y me dejaba sin ver nada. La arreglé y le grité:

-Pues ya vas a ver! – Y oh si que iba a ver… a ver lo mala que era bateando.

Tan mala que ni siquiera vi cuando la primera pelota pasó justo a mi lado.

-Strike 1 –dijo Carlisle quien jugaba con nosotros.

Me sentí realmente avergonzada y el color en mis mejillas comenzó a aparecer. Mi segundo intento fue aun más patético. Batee directamente al aire.

-Strike 2!

-Demonios Bella! VAMOS! –me gritó Alice al ver la cara de burla de Emmet.

Respiré hondo y miré a Edward directamente a los ojos; pero en ese instante una visión vino a mi. El, yo, mi cuarto, calor y sin ropa. No importa cuanto haya abierto mis ojos, ni siquiera podría haber visto la bola aunque me pegara justo entre las cejas.

Lo que si vi, fue la enorme sonrisa que se formaba en sus labios al verme fuera.

-Strike 3 y estas fuera –dijo el padre de Alice.

Miré con cara indignada en dirección a Edward y me fui maldiciendo hacia donde estaban las chicas.

Al llegar Alice me puso una mano en el hombro en forma resignada.

-Está bien… no estás acostumbrada. Ahora mira a Rosalie y aprende. –me dijo señalando a Rose quien ya había tomado el bate y se dirigía al punto de lanzamiento.

Cuando llegó la vi abrirse un botón de la camisa y hacer un par de movimientos sexy. Luego la vi tomar el bate y ponerse en posición.

-Vamos Rose! Sabes que eso no tiene efecto en mi! –le gritó Edward cuando se preparaba para lanzar. Rose le envió una ultima mirada matadora a Emmet y Edward lanzó la pelota. La chica bateo muy fuerte y en dirección a su novio; y la pelota se fue, sin nadie que la detuviera. Entonces Rose corrió, y corrió y corrió hasta volver a la base ante un atónito Emmet y un Edward muy frustrado.

-Es un cuadrangular –gritó Carlisle y Rose le guió un ojo a Emmet.

-Emmet! Fíjate en la bola y no en Rosalie! Empieza a pensar con la cabeza y no con tu…

-EDWARD! –le advirtió Carlisle- no seas grosero.

-Vale, vale… -dijo el chico pasándose la bola, que Jasper ya había recuperado, de una mano a otra.

Rose estuvo bateando bastante tiempo hasta que fue el turno de Alice.

-Lo siento, mi hermano descubrió mi técnica. Hazlos añicos –le dijo dándole un empujoncito a Alice.

-No se preocupen –dijo tronándose los nudillos – van a sufrir.

Tomó el bate y le dirigió una mirada desafiante a Edward antes de batear perfectamente y sin quitarle los ojos de encima. Si seguíamos así ganar sería pan comido. Hasta que Jasper Hale usó sus encantos y por supuesto su novia cometió un error.

-No! No se vale! –le alegó a Edward.

-Perdiste Alice! SUPERALO! –le devolvió en tono burlón.

Mi amiga volvió a paso pesado y refunfuñando a donde estábamos.

-Ok, Bella las cosas están así: estamos empatados y nos quedan 10 minutos antes de ir a almorzar –dijo mientras se miraba el reloj de pulsera- así que o anotas un cuadrangular o te juro que hoy te hago usar los tacones más incómodos que tengo. –la miré asustada, parecía que hablaba en serio- Bueno bueno, pero si eso no resulta, te diré un secretito que hará que Edward pierda la concentración- y se me acercó a la oreja a susurrarme.

Exhale mientras me dirigí hacia la base. El bate en mi mano y el sonido de la sangre que bombeaba mi corazón en mis oídos.

Recordé las palabras de Alice: "Déjalo hacer un primer strike y luego al momento de batear solo muérdete el labio inferior"

Edward me miró decidido y me dijo:

-Ahora intenta golpearla!

Lanzó y Strike. Bien, era el momento del plan. Carlisle le regresó la bola a Edward quien la atajó con precisión. Tomé el bate en con ambas manos, exhalé y miré en dirección a Edward y tal como Alice dijo me mordí el labio inferior.

Vi al chico ponerse pálido al momento que me lanzó una bola totalmente errónea que no fue difícil de batear y mandar muy lejos. Y entonces corrí por todas las bases y logré llegar al comienzo antes de ahogarme.

Las miradas sorprendidas de Emmet, Jasper y Edward no me sacaban los ojos de encima y victoriosa le grité a este último:

-Eso –hice una pausa- fue un cuadrangular. Nos deben un par de tragos. – y caminé hacia las chicas que me esperaban para que chocáramos las manos.

-Bien hecho! Por eso me encanta ser chica –dijo entre risas Alice mientras íbamos hacia la casa de nuevo.

La encantadora Esme dejó que nos diéramos una ducha antes de bajar a almorzar e hizo muy bien ya que no me sentía muy limpia.

La ducha fue corta y antes de que cante un gallo ya estábamos todas abajo caminando hacia el comedor.

-Esme siempre se esmera en hacer las comidas… -me dijo vagamente Rosalie.

-Cómo?

-Ya verás… -me dijo mientras Alice abría la puerta corrediza del comedor. En el medio había una gran mesa con un elegante mantel color crema. Las ensaladas casi parecían arte en medio de todo. Era como un banquete de esos que hay en los hoteles.

-Niñas! Justo a tiempo –nos dijo haciéndonos pasar para que nos sentemos.

Los chicos ya estaban sentados junto con Carlisle y parecían impacientes por comer.

Cuando por fin nos sentamos todos, no sabía pro donde empezar, así que me serví un poco de ensalada y me uní a la conversación.

-Creo que aprobaré educación física este semestre –dijo Alice.

-Si, yo también… tenis no era tan difícil después de todo –replicó Rosalie.

-Qué tal tu Bella? –preguntó Carlisle mientras me sonreía.

-Bueno yo… soy bastante mala para basketball –admití intentando no sonrojarme.

-Eso es porque eres muy torpe –dijo Edward burlándose.

-Oh hijo, por Dios! Solías molestar así las niñas que te gustaban cuando estabas en primaria.

En ese mismo momento me atoré con el pedazo de lechuga que estaba masticando. Sentí las risitas de todos cuando Emmet me daba unas palmaditas en la espalda y la voz de un avergonzado Edward diciéndole a su madre:

-Mama no hagas esto…

- Qué? Metí la pata?

Por lo visto este no iba a ser un fin de semana tan tranquilo como creí.

Cap 12