Oh Vaya!

Disclaimer: Nada me pertenece.

Algunas aclaraciones, ya las había mencionado pero igual, por si a alguien se les escapó:

Primero que nada; lo diálogos ahora estarán entre comillas, descubrí que no me gustan los guiones. Y las platicas mentales serán algo así:

-- Hola, hola--H/D

La historia es después del final de DH, sin epílogo obviamente, aquí Edward tiene cerca de los 19 años, y la historia transcurre en los tiempos de Luna Nueva. Jacob tendrá pareja y ya se quien será, no lo había decidido aún. Si habrá otro Lemmon, aunque no en este capítulo, ni en el que sigue, va a tardar un poco. Y creo que ya son todas las aclaraciones. Si alguien tiene una duda me escribe.

Ahora… Disfruten el capí.


Capítulo 11.

Tenía Cálculo y no sabía en dónde. La escuela no era grande, Merlín! era diminuta a comparación de Hogwarts, pero como estaba tan distraído y enojado no sabía ni donde estaba el norte. Potter! Ese maldito salvador del mundo tenía que desquiciarlo como siempre, elegir a un vampiro! Solo eso le faltaba! Y ahora, ¿Dónde carajos estaba el salón de clases? Acaba de salir al estacionamiento, de nuevo. Y ya era tarde estaba seguro.

"Si estas buscando el aula de Cálculo, déjame decirte que estas un poco perdido"

Volteó el rostro hacia aquella voz de soprano, Merlín que linda voz! Y se encontró con nada menos que una mini vampiro, o eso le pareció. Era muy pequeña y muy menuda. Tenía cara de duende, pero sin duda era hermosa. Traía una blusa negra sencilla, encima un chaleco de mezclilla gris, un cinturón, unos jeans pegados y unas asombrosas botas de piel gris. Esa mini vampiro le caía bien solo en verla. Le gustaba todo de ella, desde sus cabellos explosivos, hasta su andar de bailarina. No pudo más que adorarla cuando vio su collar de Chanel.

"Pero tengo suerte que tú sabes dónde es" dijo Draco con una sonrisa en la cara.

"Soy Alice, Alice Cullen"

"Encantado, me llamo Esteban Malluri" Le contestó Draco tendiéndole una mano.

"Muy bien Esteban, tenemos la misma clase, así que vamos!" Le dijo una sonriente Alice mientras comenzaban a avanzar. "Así que el guapo de ojos verdes es tu amigo"

"Sí, James es mi amigo" Le contestó Draco

"Y dime como es que ustedes dos pueden ser tan condenadamente atractivos y sexys"

Draco sonrió de manera muy seductora, no sabía que los vampiros también los consideraban guapos, es decir, sí, él estaba demasiado consciente de su físico, de que era sexy, pero no pensaba que unos seres así de perfectos pensaran que ellos también lo eran, eso hacía que su ego creciera a la altura del Everest y más.

"Son nuestros genes, así somos de naturaleza" le dijo con una sonrisa maliciosa en sus perfectos labios.

Alice se pregunto si ese "así somos de naturaleza" sonó con dobles intenciones. Le llegó una visión. Y abrió los ojos.

"Entonces la magia no tiene nada que ver eh?" le dijo ella sonriendo.

Draco no comprendió al principio. Se preguntó si ella sabía que eran ellos. Decidió arriesgarse.

"Puede ser mi querida y hermosa sanguijuela" le contestó guiñándole un ojo.

Alice solo sonrió, así que eran magos y sabían que ellos eran vampiros.

"Ahora, me puedes decir dónde demonios conseguiste esos pantalones Versace antes que yo los consiguiera para alguno de mis hermanos?" preguntó Alice, la verdad es que sí estaba intrigada, ella la mayoría de las veces conseguía las exclusivas en las nuevas colecciones, pero esos pantalones simplemente nunca los había visto, y nunca hubiera dudado un segundo en comprarlos, y por el corte del pantalón le iban muchísimo más a Emmet que a Edward o a su novio Jasper.

"En Milán preciosa, al entrar a la tienda el que estaba a cargo en ese momento nos pidió que lo acompañáramos a su oficina y nos pidió que fuéramos modelos de la nueva línea, lo que nosotros por supuesto negamos, y lo que hicimos fue un trato, llevar su ropa puesta antes de que saliera al mercado para ir haciendo campaña, nos dijo que llamábamos mucho la atención y que su ropa quedaba muy bien con nosotros, y como empezábamos un viaje alrededor del mundo dijo que era una oportunidad perfecta para que todo el mundo conociera la colección de manera indirecta, por supuesto no nos paga, pero nos mandará las próximas colecciones antes que a nadie."

"Es aquí" Le dijo Alice frente a una puerta. "Entonces son modelos encubiertos no?" siguió Alice

"Eso es" dijo el rubio con una sonrisa, y abriéndole la puerta a Alice para que entrara.

"Gracias. Los caballeros no se ven mucho por aquí." Le dijo Alice.

"Bueno, esto es norte América, aquí no son muy cultos o educados" le dijo Draco frunciendo la nariz.

"Cierto los gentleman son británicos solamente"

"Por supuesto" le dijo agrandando su sonrisa. Se sentaron juntos en unos lugares en la mitad del salón, sin percatarse de las miradas y chismoteos que atraían.

"Entonces, Bella y tú no es verdad?"

"Sí! Bella y yo" dijo embobado con ojos luminosos. Alice sonrió encantada, ese rubio amaba a Bella. "Desde que la conocí quede enganchado, pero al tratarla, Dios! Ella es perfecta, no entiendo cómo pudo hacerme caso, quiero decir, soy engreído, poco modesto, a veces soy altanero y egocéntrico. En cambio ella, ella… ella es ella, Bella, pura, inocente, encantadora" terminó con un suspiro.

Pocas cosas la sorprendía, y esa era una, a simple vista se podía ver que Esteban no era de los románticos, pero escucharlo hablar así de Bella era desconcertante. Pero le hacía feliz, Edward nunca hubiera aceptado decir sus sentimientos de esa manera tan abierta. Su hermano era muy frío, Edward amaba a su familia sí! Pero casi nunca lo expresaba.

Esteban de pronto frunció el ceño.

"Ese hermano tuyo la lastimó" dijo y se quedó callado.

"Toda la familia tuvo la culpa de que se hallan separado, no fue nuestra intención, pero fue lo que pasó." Le contestó Alice. En el cumpleaños de Bella todos perdieron la razón en un momento, excepto Carlaise. Pero Edward se dio cuenta que eso podría pasar de nuevo y el riesgo que Bella corría estando con ellos y decidió dejarla sabiendo lo mucho que iba a sufrir.

Draco suspiró, no podría hacer pagar a Edward sin dañar a Harry, eso iba a ser complicado, el odiaba a ese vampiro por instinto, porque había dañado a su pareja, pero al dañar a ese vampiro dañaría a Harry y eso no se lo permitiría nunca, Harry era prácticamente su hermano. Nunca lo dañaría. Solo asintió a las palabras de Alice. Siguieron hablando de cosas sin importancia el resto de la clase sin atenderla al cien por ciento, Alice simplemente no necesitaba poner atención y Draco vio que Cálculo era un chiste, podía hacer todas las cuentas mentalmente y podía resolver todos los problemas sin necesidad de que le hayan explicado antes como resolverlos. Por primera vez agradeció que los Cullens estuvieran en Forks, sino ya se hubiera lanzado un Avada del aburrimiento al cual estuviera sometido sin Alice a un lado.

__

Dejar a Draco y a Harry con esas palabras tal vez no haya sido lo mejor, pero necesitaba pensar un poco en lo que había pasado. Edward estaba embobado viendo a Harry en cuanto llegó, la verdad es que toda la escuela lo estaba viendo embobado, pero el vampiro era el que lo estaba viendo con intensidad, casi con fuego, pero después ya no supo que había pasado con él ya que su novio había abrazado a Harry y eso no le gustó, fueron celos de dos segundos, para pasar a la diversión. Se había olvidado de esa reacción de su ex mientras hablaba con los magos, pero cuando le preguntaron quien era Edward no sabía cómo responder, y es que nunca había pensado en la posibilidad que a Edward le gustaran los hombres, era tan descabellado pensarlo.

Iba pensando en eso mientras avanzaba entre los pasillos sin ver siquiera a donde iba, pero subconscientemente sabía que iba por buen camino, llegó frente a una puerta y entró. Avanzó sin ver todas las miradas sobre ella, la verdad es que tenía mucho en que pensar, se dirigió a su asiento de siempre, su lado siempre estaba desocupado: lo más seguro es que nadie quisiera utilizar el asiento donde antes se sentaba el vampiro, o Bella sin querer o queriendo no sabía, no los había dejado; se sentó sin ver, que alado de ella estaba ese mismo vampiro, no es que lo ignorara, era que en verdad no se había percatado de nadie.

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Se había sentado en su asiento antiguo, era la clase de Biología, y era patéticamente como un Deja vú, él, en Biología a la primera hora, solo en un asiento doble, mientras veía a Bella entrar por la puerta, con todas las miradas fijas en ella. Lo diferente de la escena; Bella no le prestaba atención a nadie y se dirigía a su asiento sin tropezar, es más había bastante seguridad en sus pasos. Se sentó a lado suyo y solo había dos cosas por pensar: 1. Bella se había convertido en una excelente actriz y actuaba como si no se percatara de su presencia ó 2. En verdad Bella no se percataba de su presencia.

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Algo no estaba bien, se sentía algo diferente en su asiento habitual y no sabía que era, sentía algo a lado de ella y frunció el ceño y volteó para casi caerse de la silla del susto.

"Oh por Dios!" Casi gritó. El mismísimo Edward Cullen estaba sentado a su lado y ella no lo había visto. "Casi me das un infarto" dijo Bella masajeándose distraídamente encima del corazón.

Era obvio que la opción dos antes pensada era la acertada.

"No fue mi intención de que te sentaras a lado mío sin ver que yo estaba aquí" dijo Edward un poco preocupado, esa no era la escena imaginada de su reencuentro con Bella.

"Si es mi culpa, es solo que estaba distraída" le contestó Bella viéndolo bien por primera vez. No había cambiado en nada, la misma piel, los mismos ojos, la misma altura, todo lucía igual de perfecto que siempre, pero ya no sentía lo que antes al verlo. Se quedaron callados sin saber muy bien que decir. Hubo un largo momento de silencio después de eso. El profesor atravesó la puerta, saludó a toda la clase y se dispuso a dar la lección del día.

A mitad de clase Edward no aguanto más.

"Podríamos hablar después de clases?"

Bella lo miró "Mmm… hoy no puedo, te parece mañana?" le dijo con una pequeña sonrisa, no creía posible aguantar dos pláticas un poco complicadas para un mismo día. Primero la de Draco acerca de ¿cómo no? Edward Cullen. Y pensar en hablar con Edward Cullen después de esa plática no se le antojaba. Mañana era un buen día para hablar.

"Mañana es perfecto" Le contestó Edward un poco desubicado. No hablaron nada el resto de la clase, hasta el final dónde Bella se despidió con un "Nos vemos Ed" Y eso fue extraño, lo estaba tratando como un amigo, sin ningún asomo de la timidez con que siempre le hablaba.

__

"Dónde se supone que queda la clase de química?" preguntó Draco a un desconcertado Harry. Se pararon en medio del pasillo, nadie los ayudaba porque no se atrevían a hablarles, y ellos no querían interactuar con nadie ese día, gracias a todas las noticias de en la mañana. Pero ahora estaban un poco perdidos y algo desesperados.

"No lo sé, Merlín! esta escuela es diminuta y no podemos encontrar los salones!!" Le respondió un Harry algo irritado.

Escucharon unos pasos que se acercaban detrás de ellos, pasos que se podía decir utilizaban zapatillas de 10 metros de alto. Y alado de esos pasos si se ponía atención se podían escuchar otros pasos apenas perceptibles. No quisieron voltear, podían imaginarse de quien se trataba al ver las miradas de los demás alumnos en el pasillo. Eran los vampiros, Alice no era, ella no sonaba de esa manera al caminar, así se descartaba a la única mujer vampiro con que hablaban. No podía ser Jasper, si se ponía suficiente atención, la complexión del dueño de esos pasos era más grande, y así al ser la complexión de Jasper un poco mayor a la de Edward, se descartaban a esos dos. Quedando a la pareja que se acercaba por detrás.

Los vampiros no se detuvieron en su andar, y pudieron ver a la rubia más despampánate de toda la historia, que estaba utilizando un vestido Versace blanco y corto, con unos leggins morados, que hacían ver el atuendo muy casual, con unas zapatillas que parecían botines, de gamuza negra y la punta de charol igualmente negro, al igual que su bolso de piel brillante, y junto a ella el segundo hombre más grande del mundo (el primero era Hagrid obviamente). Estaba vestido completamente de blanco, zapatos de piel, pantalones holgados que parecían pans, una camisa blanca de algodón, encima una sudadera blanca, y una mochila, cómo no? Impecablemente blanca.

La rubia solo los vio de reojo, pero el vampiro les fue señalando las puertas de la derecha del pasillo como si las estuviera contando, hasta que les dijo 4 con la mano, dándoles a entender que la cuarta puerta era la que ellos estaban buscando. Vieron cómo ellos entraban en una puerta de la izquierda, mientras ellos se dirigían a la cuarta puerta.

Entraron y se alegraron de ver un laboratorio, sin duda esa era la clase de química.

"Esa rubia es la reina del hielo" comento Draco mientras se sentaban en unos lugares vacios.

"Si, se parece a ti" dijo Harry con una sonrisa. Draco le lanzó una pregunta con la mirada. "Los dos son rubios, los dos parece que no tienen sentimientos, y son condenadamente atractivos, ¿Qué más te puedo decir?" Draco sonrió ante la última comparación. "Me imagino que esos dos actúan como los mayores, y lo más seguro es que no tengamos ninguna clase con ellos" siguió Harry.

"No es que me este quejando ¿verdad?" Le contestó el rubio, aunque le caía de mil maravillas Alice, eso no significaba que quisiera pasar tiempo con sus hermanos vampiros. En especial, aquel de cabello color cobre, se preguntó cómo era posible que se cabello tuviera esa tonalidad, nunca antes había visto ese color de cabello.

"Hola chicos, mi nombre es Jessica" Les dijo una sonriente muchacha frente a ellos. La observaron Harry frunciendo el ceño, Bella les había advertido sobre ella, y Draco alzando una ceja, ¿Quién se creía esa chica cómo para hablarles? "Son nuevos en Forks no es verdad?" Que pregunta tan tonta pensaron los dos "Veo que conocen a Bella, ella y yo somos amigas, no sé porque todavía no nos presenta" Los dos pensaron lo contrario con eso de ella y Bella amigas. Y estaban agradecidos con Bella por no presentársela. "Lo bueno, es que tengo la oportunidad de conocerlos, me dio mucho gusto ver que están conmigo en clase, quería hablar con ustedes. Es muy raro que alguien tan atractivo se mude a Forks." Dijo con los ojos chispeantes.

Acaso Jessica estaba loca? No entendía la indirecta de las miradas de esos dos? Enserio Jessica cuando se obsesionaba con algo, en este caso alguien, no descansaba hasta conseguirlo, o cuando la lanzaban directamente a volar, como no tardaban en hacer esos dos jóvenes. Suspiró, aunque Jessica no era su amiga, no quería verla herida ante la obvia negativa del rubio y del moreno. Se acercó a donde estaban, decidida a alejarla de ahí.

"Jessica, no te vi en la mañana, cuéntame cómo estuvieron tus navidades!" Se volteó hacia los muchachos y dijo "Disculpen si se las robo. Vamos Jess, ahí hay dos asientos desocupados para que platiquemos"

Pudo observar la cara de sorpresa de los dos cuando dijo que quería escuchar lo que Jessica tuviera que decir acerca de sus navidades, y luego de agradecimiento cuando dijo "Disculpen si se las robo" la verdad que para ellos podía quedársela, llevársela a su casa y no sacarla nunca de ahí.

"Oh! Pero Ángela, qué no te piensas presentar? Ellos son nuevos por si no te has dado cuenta, y sería descortés no presentarse." Vieron la cara de disculpa de Ángela al no poder llevarse a Jessica de ahí.

--Ah! Parece que quería quitárnosla de encima --H

--Muy bien Potter, ya estas aprendiendo a ver los planes obvios de las personas --D

--Vamos lo hace con buenas intenciones --H

--Si. Ya sé --Pensó un malhumorado Draco.

"Esteban, él es James, no se preocupen por nosotros" dijo Draco con una voz que no dejaba ver su mal humor.

"Ángela. Sean bienvenidos a Forks" les dijo sonriendo. "Vamos Jess, ellos no tienen problemas con que los dejemos solos" siguió dirigiéndose a Jessica y comenzándola a jalar de un brazo.

"Esa chica me cae bien" dijo Harry "Es la primera que nos da una bienvenida propiamente dicha"

"Cierto" fue lo único que dijo Draco, aunque no lo dijera a él también le caía bien Ángela.

La clase fue entretenida, si se parecía muchísimo a pociones con eso de poner ingredientes en un matraz o en un tubo de ensayo y luego calentarlos al fuego.

Salieron de la clase, el profesor, no se acordaban como se llamaba, era un buen profesor, pero no podía hacer mucho para impresionar a los dos magos. A él le gustaba poder sorprender a sus alumnos de vez en cuando, y parecía que con ellos iba ser igual de difícil que con los Cullens, y eso quería decir que mejor perdiera las esperanzas.

Draco se tomó la molestia de preguntarle a la única muggle que pensaba hablarle ese día, aparte de Bella por supuesto, dónde estaba el salón de Historia.

"Oh! Yo también voy para allá, vamos" Al ver que James no iba con ellos Ángela le preguntó. "Tú no vienes?"

"No, ahora tengo Cálculo" le contestó Harry. "sabes dónde es?"

"Vamos Jamesy, yo te guío, también voy para allá." Le dijo Bella detrás de él.

"¿QUÉ?!! Tienes clases con él y no conmigo? Amor!! Eso no es justo!!!" Dijo Draco haciendo pucheros de indignación. Ángela solo alzó las cejas. Bella y Esteban estaban juntos?

"Bella, que pasó con lo de no llamarme 'Jamesy'??" dijo Harry algo indignado.

Bella solo les sonrió, besó a Draco en la mejilla, y abrazó a Angela. "Cómo estuvieron tus vacaciones?"

"Muy divertidas, mis papás nos llevaron A Disneyland para que mis hermanitos lo conocieran." Dijo una risueña Angela.

"Wow! Disneyland!! Eso es maravilloso." Le contestó Bella sonriéndole.

"Si lo es. Cómo estuvieron tus navidades?" Le dijo lanzándole una casi imperceptible mirada a Draco.

"Mmm… llenas de sorpresas. Luego te cuento bien" le dijo con una sonrisa. "Te veo en el almuerzo. Vamos James."

Se despidieron con la mano y cada pareja se fue a su respectiva aula.

"Mira, es en la puerta gris" dijo Angela señalándosela.

Draco se adelantó un poco y le abrió la puerta a Ángela para que pasara. Ella se sonrojó un poco, no estaba acostumbrada a la caballerosidad. En cuanto entraron Draco pudo ver que el aula estaba casi vacía, con excepción del vampiro enemigo y un muchacho bajito que vio a Draco con cara de poco amigos, pero al posar su mirada en Ángela se le escapó una sonrisa.

"Es acaso tu novio el que te está sonriendo?" le preguntó el rubio a la muchacha.

Ella sonrió "Sí, es Ben. Vamos te lo presentaré." Draco la siguió un poco indeciso. Pero era eso o el vampiro y sabía que prefería mil veces más.

"Ben, el es Esteban, Esteban él es Ben" los presentó Ángela.

"Mucho gusto" dijo Ben, aunque por el tono de su voz se podría decir que no tenía ningún gusto.

"Encantado" dijo Draco sonriendo, acaso ese muchacho estaba celoso? "Sabes? No estaría mal de vez en cuando abrirle la puerta a tu novia, o dejar que ella pasara antes que tú. Se llama caballerosidad y a la mayoría de las mujeres les gustan esos gestos" le dijo con unas sonrisa y luego guiñándole un ojo. "Claro digo a la mayoría porque a mi novia no le gustan, es demasiado feminista en mi opinión" dijo Draco dando un suspiro. Era verdad a Bella no le gustaban mucho esas formas.

Ben se relajó ante ese comentario, así que el rubio tenía novia, y Ángela estaba tomando su mano, no tenía porque preocuparse. La muchacha inició una conversación bastante relajada, acerca de los profesores de la escuela para que Draco se diera una idea de que esperar de ellos.

Y el rubio se sorprendió de lo bien que se la estaba pasando con esa pareja, tanto que no se dio cuenta que todos los asientos estaban ocupados, excepto uno.

"Será mejor que vayas a sentarte ya, creo que solo queda un asiento libre, no querrás que alguien venga y te quedes parado." Le dijo Ben a Draco.

Draco volteó a mirar alrededor del salón, y sus ojos se abrieron con sorpresa. Y vio que el único asiento vacío era a lado del vampiro, el vampiro al sentirse observado, alzó la vista para encontrarse con unos ojos de plata líquida que estaban abiertos con sorpresa, al no entender que pasaba, buscó en su mente para encontrar… nada, tenía que pensar en ese hecho más tarde, pero ahora… buscó en la mente de Ben. Abrió los ojos con sorpresa igual que el rubio y giró la cabeza para comprobar que era cierto. Y sí! solo había un asiento desocupado y era el de su lado.

Conectó los ojos con aquellos grises de nuevo. Y los dos al mismo tiempo susurraron "Oh Vaya!".


N/A: Gracias por leer y por los Review =)

Ahora si les pediré unas disculpas adelantadas, no voy a poder publicar muy pronto, y ahora es enserio. Ya estoy en etapas de exámenes finales. Se me va a hacer muy difícil escribir. Mil disculpas enserio.

Hasta luego y un abrazo.