Los personajes no me pertenecen, son de la magnífica Stephenie Meyer, a mí solo me pertenece la historia.
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París (1953-1956)
Al terminar nuestro período universitario, y cuando ya era evidente que los "niños" Cullen no crecían decidimos que era hora de marcharse de Inglaterra. Gracias a las visiones de Alice, habíamos invertido dinero en bolsa, y nuestros fondos eran suficientes para asentarnos en cualquier parte del mundo. Pero nuestro destino no se alejaría mucho de allí:
-De pequeña siempre quise vivir en Europa, todo el mundo lo describía como el continente más hermoso. Soñaba con...Dejadlo es absurdo.-se escapó Rosalie.
-¿El qué?-la presionó Emmett.
-Con ver París, la torre Eiffel, Versalles...-contestó ella, pero eso no era todo yo lo podía ver en su mente.
-Seguro que es hermoso.-aprobó Esme.
-Pero tendríamos que tener mucho cuidado con el sol, habría que estar muy atentos.-nos recordó Carlisle.
-¿Para qué estoy yo aquí?-intervino Alice riéndose.
-Entonces, ¿París?-preguntó Carlisle.
-¡París!-aceptamos todos.
Pero había algo más en nuestro viaje a París, Alice lo había visto, yo lo había escuchado, y Emmett debía de saberlo.
Iríamos en barco así que tendríamos que salir a cazar, pero Alice muy oportunamente nos necesitaba a Emmett y a mí para hacer el equipaje. Todos se marcharon y nosotros nos quedamos allí. Alice y yo sonreíamos a Emmett que no entendía nada.
-¿Por qué será que sospecho que estoy aquí por eso que Rosalie no ha querido contarnos?-adivinó Emmett, nosotros asentimos.-¿Qué es lo que quiere?
-Yo te puedo decir lo que he visto.-dijo Alice.-Lo que quiere lo sabrá Edward.-los dos se giraron hacía mí.
-Lo que ella realmente quería de Europa es una luna de miel.-Emmett se quedó con la boca abierta.-Su sueño es casarse en París.-le expliqué.
-Es tan romántico.-aprobó Alice.-Y lo que es aún más romántico es que no tengas ninguna duda en lo que vas a hacer.-le sonrió a Emmett.
-Me lo había planteado algunas veces, y si es su sueño, ¿quién soy yo para negárselo?-preguntó mi hermano retóricamente.-Pero necesitaría...
-Sí, yo iré contigo.-Emmett la miró confuso.-Necesitas un anillo y yo te acompañaré a buscarlo. Edward nos cubrirá.-yo sonreí.-No tardaremos.-prometió Alice sacando a Emmett por la puerta.
El viaje en barco se hizo un poco duro para Jasper que prefirió quedarse encerrado en su camarote. Alice no se separó de él. En esos momentos no comprendía por qué sentía dolor al ver a mis padres caminando juntos por la cubierta del barco al anochecer, o al escuchar a Emmett pensando como declararse, o a Alice intentando consolar a Jasper. ¿Eran celos?
Si alguna vez os hablan de París y os dicen que es un lugar hermoso, no les creáis, es mucho más que eso. Antes de llegar jamás habría creído que una ciudad pudiera realmente cambiar tu estado de ánimo, pero sí que podía, sobretodo el de Rosalie, nunca antes la había visto sonreír así.
Emmett era demasiado impaciente así que no pasó de la primera noche que Rosalie entrara a nuestra nueva casa gritando que se iba a casar. Vi la cara de Esme, si hubiera podido llorar lo habría hecho. Todos abrazamos a los prometidos y les deseamos mucha suerte, excepto Alice que se la aseguró.
Todo fue como Rosalie deseaba, yo tenía la impresión de que si le hubiese pedido a Emmett su corazón él se lo habría arrancado y se lo habría entregado; pero no había necesidad de eso, Emmett ya era suyo, al igual que Carlisle era de Esme, y Jasper de Alice. ¿Llegaría yo a ser algún día de alguien?
La boda fue hermosa, y aunque Rosalie y yo no fuéramos precisamente unos hermanos que se adoran, cuando la vi caminar sonriente por el pasillo de la iglesia, tuve que devolverle la sonrisa. Ese era su sueño, después de todo, la inmortalidad no le había arrebatado todas sus expectativas de futuro. Emmett le regaló también lo otro que ella deseaba, una luna de miel por Europa, no sabían cuando volverían, pero prometieron seguir en contacto.
Me resultaba difícil creer que realmente cuando uno se enamorara estuviera dispuesto a dar cualquier cosa, cualquier regalo, una boda, una luna de miel de ensueño, ¿una isla?
