Ligamento de Sangre.

By: Pluma de Cristal.

Capitulo once: Susan Pevensie.


¿Seguimos jugando?, ¿cuanto tiempo más vamos a hacernos daño?


Dos años.

Las pequeñas cosas que recordaba de Lucy se escapaban como aguan entre mis dedos, aun así, las lágrimas no dejaban de caer y la melancolía era ya una rutina.

Por favor solía rogarle fuera de su casa por la noche, vuelve a mi.

Y por dentro me carcomía el saber que ella me había olvidado, mi egoísmo constantemente me repetía que si ella estuviera llorando en una cama por mi culpa me haría sentir mejor, me haría sentir mas hombre.

Jure que jamás iba a ser de nadie luego de Jane, pero aquella pequeña niña había robado mi ser, por las noches el sonido de su voz hacia eco en mis sueños, pero al despertar aquel sonido se disipaba y el dolor hacia estragos en mi, se que nos soy perfecto pero la amo lo suficiente como querer lo mejor para ella, y a esta altura se que lo mejor para ella es que no este a su lado.

Ella era la razón por la que mi corazón aun vibraba, con el puño en la mano acepte que ella debía irse y que quiza aquella era la solución, que si ella no estaba conmigo por algo era.

Mis labios aun eran de ella, no habían tocado a nadie mas, la simple idea de hacerlo me asquea, y para ser sincero… ¿Cuál es el punto de besarme con alguien que no fuera ella?, no tendría no una milésima de las sensaciones que ella me da…

La niña ahora tiene 19 años, cada año era una zancada que me alejaba de ella.

El licor casi se había evaporado por completo, desde que la deje siempre por las noches sirvo un vaso de whisky para ver como este se evapora, y cada tanto sonrío por lo jodidamente retorcido que esto me parece.

-¿Sigues llorando, niño?

Ni siquiera levante la mirada.

-¿A que vienes, querido tío?

-Sobrino, ¿eres conciente de todo lo que esta sufriendo Jane?-el hombre hizo una mueca, como si esto realmente lo acomplejara.

-No me importa.

-No seas cruel, Caspian-me reñía alzando un dedo-¡Tu padre no hubiera querido que fueras así!

-¡Mi padre era un maldito alcohólico!-rugí mientras me levantaba de la cama-¡Y tu lo sabes, maldita sea, lo sabes!

-Tu padre te amaba, Caspian.

-¡Amor!-me burle-¡Que sabes tu de amor!

Los ojos del anciano me contemplaron con ira acumulada, una sádica sonrisa se extendió por mi rostro.

-¡Tu esposa se acuesta con cada peón, y tu lo sabes!-los ojos del hombre me observaron meticulosamente y un brillo calculador ilumino sus ojos.

-Pero ella esta conmigo-sentencio.

Su malicia me quito el aliento.

-¿A que precio?-cuestione observándolo a los ojos.

-¿A que precio?-se burlo-a cualquiera con tal de que siga conmigo, con tal de que no se valla.

-Pa-te-ti-co.

-No-se enfureció-patético es seguir llorando por un a niña ¡A la que tu dejaste!

-¡Fuera!-rugí-¡Es mi maldita vida!

El hombre me dirigió una ultima mirada antes de abandonar mi cuarto, el dolor volvió cernirse sobre mi impidiéndome respirar, quitándome el aliento.

Cerré los ojos y abrí la boca y ningún sonido de ella, mire el techo como si este pudiera darme alguna respuesta.

-Caspian.

La figura de la muchacha de diecisiete años en mi cama despojada e cualquier prenda.

-¿Por qué eres tan bella y rozas la perfección?-ella sonrío como si le hubiera contado algún chiste.

-No vas a irte, ¿cierto?

-No-mentí-no voy a irme.

-¡Mientes!-grito-¡Eres un maldito mentiroso!

-Lucy…yo…

-¡No!-rugió-¡¿Por qué me haces esto?

-Lucy…

-Si, Caspian-la voz de Jane se sumo, divise la figura de la mujer recostada contra la pared con una sonrisa maliciosa en su rostro de porcelana, hizo un puchero cuando mi mirada y la de ella se encontraron-¿Por qué le mientes?

-¡No te miento, Lucy!

-¿Por qué?-la voz de la muchacha se quebró-¿Por qué me haces esto?

-Dios…no puedo exponerte-jadee mientras me arrodillaba delante de ella.

Ella se arrodillo frente mio y susurro:

-Hubiéramos sido tan felices-sonrío con melancolía-, te hubiera seguido hasta el infierno…

-¡No!, ¡No lo hagas!

-…Pero tú me dejaste…

-¡No!-grite mientras me tapaba los oídos.

-…Eres un cobarde, amor-la mire a los ojos, ella sonrío mientas me acariciaba el rostro-, no luchaste por mí, me dejaste, te fuiste.

-¡¿No lo entiendes? ¡Ellos iban a matarte!

-Tú me mataste.

Una sádica carcajada broto de entre los labios de Jane, mientras Lucy empezaba a evaporarse.

-¡No!-grito la Pevensie.

-¡Lo lamento, amor!

-¡Lucy!-grite.

El sudor bañaba mi rostro, mientras trataba de normalizar mi errática respiración.

Mire el reloj junto ami cama.

06:11 AM.

-Fue un sueño, Caspian-me tranquilice.

-Amor…

Pegué un salto en la cama y mire con mala cara a Jane.

-¿Sigues soñando con la mocosa?

La mire a los ojos para contestar luego mordazmente:

-Ya te gustaría que fuera contigo con quien soñará.

-No juegues conmigo, Caspian-advirtió con rudeza-, por que te aseguro que yo se jugar mejor.

-De eso no me cabe duda.

-¡Eres un idiota!

-¿Dónde quedo el 'amor'?

-¡Eres tan…irritante!-rugió dirigiéndose a la puerta y cerrándola de un portazo.

Me regocijé en su dolor…me gustaba-de una manera retorcida-que ella se sintiera tan mal como yo; miré el reloj.

11:35 am.

-Voy a dar una vuelta.-pensé para mí.


-Lucy.-me llamo mi madre.

-¿Mamá?

-Tu hermana va a ir por ti a buscar sus libros.

-Oh-murmure, parpadeando-esta bien.

Me mordí el labio inferior.

-¿Mamá?

-¿Mmh?

-¿Puedo ir a ver a Daniel?

-Si-asintió-ve, y trata de conquistarlo, no quiero que te quedes a vivir aquí para siempre.

-¡Mamá!-me quejé conteniendo una sonrisa-¡No estamos en la época de la primera guerra mundial!

-¡Como sea!

Me reí mientras tomaba mi abrigo y desaparecía por la puerta, la casa de Daniel queda a solo cuatro de la mía, por lo que nos veíamos a menudo.

-Hey, Lu.-mire al muchacho que tenía delante mio, lo observe cuidadosamente, su tez blanca, con esos ojos color miel y cabello negro despeinado de una manera sexy, le conferían la apariencia del novio perfecto, sin embargo al pensar en novio perfecto venia a mi la imagen del muchacho de ojos tristes.

-¡Iba a buscarte!

Me tomo de la cintura y me dio un casto beso, mientras inspiraba el aroma de mi cabello.

-Ya te lo dije-susurro-somo almas gemelas.

-¿Vamos a caminar por el centro?, ¡Susan va a estar por ahi y quiero saber que hace la perfección en pinta!

El se río y asintió.-Vamos.


Mire hacia todas direcciones tratando de encontrar a Lucy, suspire cuando algo en mi cabeza me dijo: 'Estas obsesionado, chico.'

Me pasé una mano por la cara y suspire nuevamente, ella me daba tanto dolor, tanto sufrimiento, sin embargo, había algo que me decía que ella iba a ser mía de nuevo, quizás era el mismo deseo gritándome que luchara, como prometí hacerlo hace una año atrás.

-¡Susan!

Esa. ¡Esa era la voz!, ¡Lucy!, levante la mirada y allí estaba con una muchacha y el mismo chico-su novio al parecer-hablaba entretenidamente con la chica de ojos azules, a la chica parecía importarle poco y nada lo que ella tenia para decir, pues observaba detenidamente al novio de Lucy sin que esta se diera cuenta.

Al final el ángel se marcho con el mocoso al lado, caminando de las manos, trague saliva y prepare mi próxima jugada; me acerque sigilosamente a la figura, cuando estube al lado de ella le sonrei, la chica-sorprendida y gustosa-me devolvió la sonrisa.

-Hola-la salude.

-Hola.

-Soy Caspia, Caspian Decimo.-me presente extendiéndole la mano.

-Susan, Susan Pevensie.-acepto dándole un ligero apretón a modo de saludo.

-¿Quieres ir a tomar algo, Susan?

-¡Claro!

Tú Susan, vas a ser mi boleto hasta Lucy.


'Es es arte de olvidarte por que nunca volverás.'

Yesh ft Porta.


¡Hola!, ¿ me extrañaron?, si lo sé tarde demasiado en actualizar, pero es que mis problemas personales me fundieron en un pozo del que me fue difícil salir, espero que les guste este capitulo.

Frase de autora: 'Hazme sonreír, pero solo esta noche.'

Pluma de Cristal.