Lamento la tardanza aquí tienen otro capitulo
Capitulo 11
Llegaron al castillo y todos fueron a instalarse en sus habitaciones, era gratificante tener una cómoda cama en lugar del habitual suelo duro y frio, para mayor felicidad Sesshomaru dijo que en el castillo habían unas aguas termales, cosa que izo muy felices a Sango y Kagome, también fueron advertidos de que era fácil perderse allí, la verdad es que no necesitaban dicha advertencia pues con lo grande que era aquel lugar, no dudaban que de perderse podrían morir de sed y hambre antes de ser encontrados, Toga respiro aliviado al no ver allí esperándoles a Irasue y realmente esperaba que siguiera siendo así, aunque savia que tarde o temprano ella aparecería y con ella llegarían los problemas de eso estaba seguro, a lo lejos oyó las voces de sus hijos.
- Aunque te joda esta es mi casa tanto como la tuya así que no me des ordenes- grito Inuyasha
- Mestizo no tendría que decirte que hacer si supieras comportarte, pero bueno es normal, la mitad de tu cerebro es escoria- le respondió Sesshomaru con su mejor tono de desprecio
- Hablo el señor que en lugar de corazón tiene un trozo de hielo, sabes Sesshomaru morirás solo nadie te soportaría más de 2 días- dijo el hanyou muy cabreado
- Al menos yo jamás seria tan estúpido como para dudar entre una mujer viva y deseable , y una muerta repugnante que en vida quiso matarme y después de muerta sigue queriendo lo mismo- le dijo Sesshomaru sabiendo que así le aria daño
- Tú que sabrás si no tienes sentimientos- dijo Inuyasha muy dolido
- yo no tendré sentimientos pero tú no tienes cerebro, claro que teniendo por madre a esa escoria es normal- dijo Sesshomaru reprimiéndose las ganas de matar a su hermano
- Te matare, maldito hijo de puta- grito Inuyasha lanzándose sobre su hermano espada en alto
Sesshomaru también saco su espada y comenzaron a pelear, Inuyasha parecía estar perdiendo el control a pesar de tener a tessaiga en sus manos, sus ojos eran ahora rojo sangre y sus marcas de demonio habían aparecido en sus mejillas, ambos tenían heridas aunque Inuyasha estaba más herido que Sesshomaru
- Pierdes el control porque la sangre de tu madre es débil por eso siempre serás un inútil- le dijo Sesshomaru mientras sus espadas chocaban una vez mas
- Te...matare...te...despedazare- decía entre gruñidos Inuyasha
Antes de que pudieran seguir con su cada vez más sangrienta pelea fueron detenidos, Toga escucho toda la pelea y estaba furioso con sus hijos, el creía que comenzaban a llevarse mejor pero parecía que se equivoco, no podía creer que sus cachorros se odiaran tanto eran Inus, eran familia , no deberían andar intentando matarse sino que deberían poder ayudarse, Toga gruño tan fuerte que el castillo entero tembló, y todos los que pudieron oírle sintieron como sus corazones dejaban de latir de puro terror, humanos y demonios sintieron las mismas ganas de huir para salvar sus vidas de la furia del gran demonio Toga Inutaisho, pero ni uno solo de ellos se movió de donde estaba pues el miedo los dejo petrificados.
- Que significa esto- dijo Toga con furia mientras tenia a sus dos cachorros agarrados por el cuello y apretaba fuerte, no como para matarles pero si para que vieran que él no estaba jugando
Inuyasha volvía a ser él, su demonio había perdido el control en el mismo instante en que su padre gruño, ahora solo quería rezar por su vida pues su padre parecía tan enfadado como para estarse planteando seriamente matarles a los dos, a su lado estaba Sesshomaru el cual aunque intentaba disimularlo estaba igual de asustado, su padre estaba muy cabreado y el estaba en serios problemas, pues era él la causa de ese cabreo, por más que intentaba no recordaba haber visto a su padre tan enfadado con él jamás.
- Me avergüenzo de llamaros mis hijos, Inuyasha aprende a respetar a tu hermano, eres un Inu y debes aprender a respetar a quienes están por encima de ti- dijo furioso Toga- y en cuanto a ti Sesshomaru- dijo él mientras soltaba sus cuellos dejándoles caer al suelo- tu debes de ser el peor alfa Inu que jamás tubo nuestra familia, debiste cuidar y educar a tu hermano pues esa era tu responsabilidad al faltar yo, pero no lo hiciste , le diste la espalda y hasta trataste de matarle, dices que él es una vergüenza para nuestra sangre, pero que el sea así es tu culpa, pues no cumpliste con tu obligación como hermano y como alfa, por vuestro bien espero que esto no se repita jamás, sois hermanos y os comportareis como tales, o os encerrare en la mazmorra más pequeña y oscura que encuentre hasta que aprendáis a comportaros- y con eso se alejo de ellos, dejándoles asimilando todo lo visto y oído
Si algo les quedo claro es que su padre no toleraría otra pelea así, ellos se miraron y lo que vieron en el otro les habría causado risa si no fuera porque sabían que se debían de ver exactamente igual, parecían dos pequeños demonios un tanto asustados por la primera gran bronca de su papa, solo que no eran pequeños y su padre no era cualquier demonio sino el demonio más poderoso que existió jamás.
- No creas que esto cambia nada, solo porque deba fingirte respeto a partir de ahora- dijo Inuyasha con un tono de voz suave
- Hm, tendré que enseñarte modales haber si me avergüenzas menos- le respondió Sesshomaru
- Parece que el señor culo frio perdió su máscara, aun te ves aterrado- dijo Inuyasha y comenzó a reírse
- Tal vez quieras un espejo hermanito, para ver lo patético que te ves tú- respondió Sesshomaru sonriendo mientras se levantaba
Mientras los dos hermanos aun andaban riendo, una risa que era más una válvula de escape para el miedo que su padre les causo y no una risa real de diversión, Toga entraba en el castillo aun cabreado con sus hijos, al entrar pudo ver a los criados mirándole con terror, a algunos podía verlos hasta temblar del miedo que sentían, " si ahora te giras a uno de ellos y sueltas un gruñido creo que más de 10 morirían de un infarto y los restantes correrían por sus vidas" dijo su bestia muy divertida con la situación, " quieres callarte " le respondió el, " oh vamos no negaras que es divertido ver el miedo en sus caras, si no fueras tan blandengue podríamos tener esta diversión un poco más a menudo" le dijo su bestia riendo, Toga se limito a suspirar resignado, cuando levanto la vista vio al resto del grupo mirando desde la barandilla del piso superior, Miroku andaba abrazado a Sango la cual estaba tan asustada como el monje, en cuanto a su amada pues ella lo miraba también un poco asustada , con Sota abrazado a ella a su derecha y Rin la abrazaba desde la izquierda, el pequeño zorro estaba en sus brazos y los tres temblaban de miedo, Toga suspiro pesadamente, era por eso por lo que procuraba no cabrearse, pues savia que en los próximos días casi todos lo seguirían mirando con terror y aunque a una parte de él le gustase eso, había otra parte a la que no le gustaba que todos creyeran que les mataría solo por toser a su lado, a él le gustaba más la cordialidad o al menos a una parte de él, subió las escaleras con la intención de disculparse con ellos para intentar que al menos dejasen de creer que iba a matarles.
- Lamento si les e asustado, pero mis hijos necesitaban que se les recordase que son hermanos y que como su padre, no voy a tolerar que se falten el respeto y se intenten matar - dijo el suavemente.
- Cla..claro Señor Inutaisho- dijo el monje intentando sonar tranquilo sin mucho éxito
- Con su permiso nos retiramos- dijo la asesina que sentía la necesidad de alejarse de allí
- Guau eso fue lo más aterrador que escuche jamás, no quisiera ser Inuyasha - dijo Sota entre fascinado y aun asustado
- jeje - rio nerviosa Kagome - chicos ¿porque no van a jugar un rato? - les dijo ella
- claro mama, vamos Rin, Sota- dijo Shippo deseando alejarse, el tampoco deseaba ser Inuyasha en ese instante
Cuando todos se alejaron, Toga se acerco lentamente a Kagome, esperando que ella no le tuviera miedo, no era ese el sentimiento que quería despertar en su amada, por suerte para el ella lo miro y sonrió.
- Eso fue realmente impactante, aunque creo que les convenía a esos dos que alguien les recordara que son hermanos- dijo ella sonriéndole
Él le devolvió la sonrisa y la abrazo, ella jamás dejaba de sorprenderle, en lugar de temerle ella le comprendió, tenerla entre sus brazos ayudo a que acabase de calmarse, el acaricio su pelo mientras se empapaba de su olor.
- No te imaginas cuanto te amo Kagome- dijo el
ella sonrió mientras se relajaba en sus brazos.
- Yo también te amo Toga- le respondió casi susurrando ella
No había palabras que describiesen la felicidad que inundo a Toga al oírla decir eso.
A la hora de la cena todos se reunieron en el salón, Toga realmente quería reír ante el panorama que había en esa mesa, los niños comían en silencio mientras echaban miradas a los adultos, el monje sonreía intentando ocultar su nerviosismo, a la asesina se le notaba que preferiría estar comiendo en su cuarto que en esa atmosfera tan incómoda, Inuyasha miraba su plato fijamente con sus orejas pegadas a la cabeza, aterrado ante la idea de cruzar una mirada con su padre, por otro lado Sesshomaru mantenía su fachada fría pero también evitaba a toda costa cruzar la mirada con su padre, Toga aprovechaba las escasas ocasiones en las que accidentalmente sus cachorros le miraban para el mirarles enfadado, ya no estaba molesto pero ellos no tenían por qué saber eso, y Kagome miraba toda la escena suspirando.
- Inus - susurro Kagome un tanto frustrada con la situación actual, pues ella sabía que Toga ya no estaba enfadado y que hacia aquello solo para intimidar a sus hijos y divertirse un poco.
Sesshomaru oyó el comentario de la miko y levanto la cabeza para mirarla, eso fue un error por su parte pues su padre estaba sentado junto a ella y al cruzar sus miradas el sintió un escalofrió " pobre Sesshi, enfado a papa y ahora por ser un mal perrito papa le regaño" dijo su bestia riendo claramente divertida, Sesshomaru solo gruño a su bestia y volvió a agachar su cabeza, por su lado Inuyasha no veía el momento de acabar con la dichosa cena y poder irse lo más lejos que pudiera de su padre.
Cuando la cena acabo todos sintieron un gran alivio por poder irse a sus respectivas habitaciones, solo Kagome se quedo allí con Toga, quien le sonrió, satisfecho por haber intimidado a sus hijos.
- Toga espero que mañana suavices la tensión, no puedes educarles si te comportas mas crio que ellos- le recrimino la miko
- Puede que tengas razón, pero se merecían una noche tensa como recordatorio- dijo el intentando defenderse
- Si en eso puede que lleves razón, pero tanta tensión ocasiono que se le indigestase la cena a todos- dijo ella con un pequeño suspiro
Después de estar un buen rato charlando decidieron que era hora de descansar, así que Toga acompaño a su amada a la habitación y aunque le habría encantado quedarse con ella lo mejor era dejarla descansar.
A la mañana siguiente, en el desayuno el ambiente fue mucho más relajado, aunque Inuyasha y Sesshomaru seguían muy suaves, parecía que la normalidad volvía poco a poco, Toga había decidido que esa mañana saldría para visitar a Totosai, así que decidió comunicárselo a todos
- Hoy saldré para visitar a mi amigo Totosai, supongo que estaré de regreso mañana en la mañana, supongo que puedo irme con la tranquilidad de que mis hijos no solo se comportaran sino que protegerán a los demás del grupo- dijo Toga echando una mirada intimidante a sus hijos
- Si padre - dijeron casi al unisonó los dos hermanos
La sincronía casi perfecta de los dos hermanos causo la risa de los demás, no todos los días ves a esos dos tan obedientes, Toga sonrió satisfecho.
Al acabar el desayuno Toga se despidió de todos, dejando para el final a su amada miko, a quien dio un largo beso.
- Nos vemos mañana amor, prométeme que no saldrás del castillo y no te pondrás en peligro- dijo Toga
- Toga no tengo 2 años, pero si te vas más tranquilo te prometo que no me alejare del castillo ni are locuras- le respondió ella
Toga le sonrió y después de otro beso decidió irse, no le gustaba la idea de alejarse de ella pero sabía que sus hijos la protegerían.
Durante la mañana decidieron entrenar un rato, Kagome ahora no solo se defendía bastante bien con la espada sino que comenzaba a cogerle el truco a atacar, claro que Sesshomaru tenía cuidado de no hacerle daño, aun así el reconocía que ella cada vez lo hacía mejor, Sota por su parte ahora andaba con Miroku pues el monje se dio cuenta que el chico tenia poderes santos como su hermana y pidió permiso a Kagome para enseñarle todo lo que el savia.
Después de entrenar todos se dieron un baño y fueron a comer, por desgracia no acabaron su comida pues uno de los guardias del castillo dio la voz de alarma, Naraku se acercaba, Sesshomaru gruño, dio órdenes de que los niños se quedaran dentro y no salieran, mientras envió a 3 guardias a protegerles por si acaso, los demás cogieron sus armas y salieron a esperar a Naraku.
- Vaya vaya, si están juntos los hermanos - dijo sonriendo Naraku
- Que deseas Naraku, aquí no eres bienvenido - dijo Sesshomaru colocándose delante de Kagome para protegerla, no pensaba permitir que la tocara
Inuyasha se mantenía a la espera pero preparado para golpear en cualquier momento, había prometido seguir las ordenes de su hermano y aunque le jodia el lo aria solo para proteger a Kagome
Kagome al ver a Naraku sintió como el odio y la rabia se apoderaba de ella, todo su cuerpo temblaba de ira, por algún extraño motivo eso izo que la oscuridad de la perla empezase a llegar a ella, comenzó a sentirse mareada, todo a su alrededor estaba lentamente desvaneciéndose y casi de manera instintiva se agarro a la ropa de Sesshomaru para no caer, esto sorprendió al señor de occidente quien rápidamente la sujeto con un brazo
- Kagome, ¿estás bien ?- pregunto Sesshomaru intrigado
- Que escena más conmovedora, el gran Sesshomaru parece que sigue los pasos de su difunto padre y se enamoro de una simple humana, debe ser una debilidad hereditaria entre ustedes- dijo riéndose Naraku
Por unos segundos todos quedaron estupefactos ante la declaración de Naraku, parecia que no solo creía que Kagome y Sesshomaru eran pareja sino que no tenía ni idea de que Toga estaba vivo, Sesshomaru decidió que aquello podía serles muy útil de cara a la batalla final así que le siguió el juego.
- Yo no tengo porque darte explicaciones a ti, además sabes tan bien como yo que Kagome está lejos de ser una humana normal, es poderosa y mía no dejare que la toques- respondio Sesshomaru con un fingido tono de furia
Ahora sí que los demás andaban perdidos, no sabían que pasaba pero tampoco era momento de preguntar así que ni pestañearon, solo Miroku parecía haberse dado cuenta del plan de Sesshomaru.
- Eso ya lo veremos- dijo Naraku ahora un poco enfadado
Intento golpear a Sesshomaru con uno de sus tentáculos pero fue cortado por este con un golpe de su espada, justo a la vez Inuyasha ataco también golpeando de pleno a Naraku, quien se había movido para esquivar el bumerán de la asesina de demonios.
Herido y bastante molesto pues que su miko estuviera con Sesshomaru modificaba sus planes iníciales decidió rápidamente retirarse.
- Nos volveremos a ver miko, tarde o temprano sabes que Sesshomaru se acabara cansando de revolcarse con una simple y sucia humana- y con eso desapareció
Kagome comenzó a sentirse mejor y miro confusa a Sesshomaru, al encontrarse mal se había perdido parte de la conversación y no entendía porque dijo eso antes de irse Naraku
- ¿Te sientes mejor?- le pregunto Sesshomaru
- Si gracias, lamento lo que paso jamás me había afectado la oscuridad de la perla, y que significa eso que dijo Naraku - dijo la miko
- Si explícate porque le dijiste que Kagome era tuya- exigió saber Inuyasha
- Entremos, hablaremos de esto en mi despacho - dijo Sesshomaru
Todos le siguieron, esperando una explicación a lo que había pasado, bueno todos menos Miroku el ya creía saber que paso y porque.
