Chapter 11: ¿Otro más?:

He decidido que Midorikawa se merece otra oportunidad en esta historia, así que ¡Midorikawa está de vuelta! Como él entra, Tobitaka tiene que salir, me parece un jugador nada útil para el equipo, Midorikawa lo sustituiría con éxito, así que lo siento por las fans de Tobitaka.

Inazuma Japan estaba entrenando como todos los días, vosotras estabais en vuestros apartamentos ensayando la coreografía que bailaríais en la gala de inauguración, todo con la música al máximo volumen, se oía hasta tres calles más allá.

Dos chicos entraron en el campo de entrenamiento. Todos se sorprendieron muchísimo al verles, corrieron a abrazarles y ha saber cómo iban sus lesiones. Pero uno de los jugadores, no se alegraba tanto.

Endo: ¡Fubuki, Midorikawa!

Fudo: No es bueno que vuelvan.

Kazemaru: ¿Cómo puedes decir eso? ¡Son nuestros amigos!

Fudo: Serán vuestros amigos y todo lo que quieras, pero si ellos entran en el equipo, alguien tiene que salir.

Entrenador: Es cierto. Los que se quedan fuera del equipo son: Kurimatsu y Tobitaka.

Endo: Pero entrenador…

Entrenador: Pero nada, hacer las maletas y volved a casa.

Al día siguiente los elegidos se fueron de vuelta a casa y los demás jugadores fueron a disculparse al entrenador por su mal comportamiento del día anterior. Les perdonó y siguieron entrenando. Después de aquel duro entrenamiento, un cierto peliblanco paseaba solo por los alrededores para conocer la zona. En mitad de su caminata, vio a una linda chica vestida de azul llevando unas pesadas bolsas con la compra. Estaba cansada y parecía que todavía le quedaba un buen tramo hasta llegar a casa. Sin dudarlo, Fubuki fue a ayudar a aquella pobre joven.

Fubuki: Déjame ayudarte con eso. – Dijo cogiéndote dos de las tres bolsas de plástico.

Tú: Gracias, pero no hacía falta.

Fubuki: ¿Cómo voy a dejar que una chica como tú cargue con tanto peso? – Dijo mirándote a los ojos. Los dos os quedasteis atontados con los ojos del que teníais en frente. Tú pensabas: Que ojos… Que mono es… Y caballeroso… *-* Pero no nos hagamos ilusiones, seguramente no nos volveremos a ver jamás… El pensaba: Que linda… Una persona no puede ser tan bella… Que ojazos… Pero que digo, si no la voy a volver a ver, será mejor que siga buscando a mi damisela…

Los dos os sonrojasteis.

Fubuki: ¿Y a dónde tengo que llevarte las bolsas?

Tú: Esta a la vuelta de la esquina, no te preocupes. Por cierto, ¿cómo te llamas?

Fubuki: Shiro Fubuki. ¿Y tú?

Tú: (TN) (Tu Apellido).

Fubuki: Bonito nombre, igual que la dueña. – Dijo con una sonrisa dulce.

Tú: Gracias… - Dijiste sonrojada. – Espera, ese uniforme me suena mucho…

Fubuki: ¿Este? – Dijo mirando el uniforme que llevaba puesto.

Tú: Si. ¿No será de la selección japonesa, no?

Fubuki: Pues sí, estaba lesionado y volví ayer al equipo, es la primera vez que visito estas calles la verdad.

Tú: Interesante… Bueno, ya hemos llegado, gracias por todo, nos vemos. Pensabas: Este tío seguro que no tiene ni idea de futbol, (TN), no te creas lo que te dice.

Fubuki: Adiós…

Con Inazuma Japan…

Hiroto: ¿Dónde estabas Fubuki?

Fubuki: Estaba dando una vuelta, he conocido a una chica espectacular.

Midorikawa: Que raro, Fubuki ligando ¬¬.

Fubuki: Esta vez es diferente, no me la he ligado, lo ha hecho ella a mí.

Hiroto: ¿a sí que te has enamorado, eh?

Fubuki: No es eso, solo me pareció muy interesante.

Hiroto: Yo también he conocido a una chica maravillosa, y ya la he besado.

Fubuki: ¿Si? Qué suerte. Espera, ¿y el pacto?

Hiroto: Me da que ninguno está respetando el pacto, bueno, todos menos Goenji claro. Aunque está a punto de explotar.

Fubuki: ¿Por qué?

Hiroto: Una de las animadoras le vuelve loco, y por no romper ese estúpido pacto la está evitando y conteniéndose todo lo que puede, pero se lo está poniendo difícil.

Fubuki: ¿Animadoras?

Hiroto: Las animadoras se pasan la mayor parte del tiempo con nosotros y una de ellas es Macy, la chica que le gusta a Goenji, lo peor es que lo niega, cuando se pone como un tomate cuando está a menos de tres metros de él. Pero no es el único, Kido está colado por Alice, Kazemaru por Lisa y Tsunami por Nina.

Fubuki: Deben ser impresionantes.

Hiroto: Lo son, las siete, pero una de ellas está ocupada, se llama Claire y está saliendo con el capitán de Inglaterra.

Fubuki: Ah…

Hiroto: La chica que me gusta a mi es la mejor de todas, pero no soy el único, Fidio, Mark y Rococo también están por ella.

Fubuki: No me imagino cómo será para tener tantos pretendientes, pero, ¿cómo lo sabes?

Hiroto: Los vi teniendo una cita con ella, todos ellos la han besado, y yo no me voy a quedar atrás, la volveré a besar y esta vez se enamorará de mí.

Fubuki: …

Hiroto: Es maravillosa, ahora íbamos a visitarlas. ¿Te vienes?

Fubuki: Claro.

Todos los jugadores se reunieron en frente de los apartamentos de las animadoras, esperando a tus pretendientes. Fubuki no paraba de pensar en aquella chica, vivía por aquí cerca, quizá la vería otra vez. Estaba intentando compaginar aquella chica con la chica de sus sueños, aquella damisela que lo volvía loco, aunque no sabía ni que existía. Hasta entonces, la chica que conoció esa mañana encajaba perfectamente con su chica perfecta, pero no podía creerse que fuera ella, ni siquiera la conocía bien.

Se juntaron todos y se encaminaron hacia una inesperada coincidencia. Tus pretendientes se arreglaban las camisas, el pelo y todo lo que podían arreglarse. Llamaron a la puerta y esperaron en la puerta. En unos instantes, Nicole abrió la puerta.

Nicole: ¡Hola! Qué tal es…tais… - Su tono de voz iba disminuyendo, al ver a cierto peli verde de ojos negros, que comía una barrita de chocolate mirando a todos lados intentando localizarse en aquella extraña situación.

Endo: Hola. Emmm… ¿Nicole?

Nicole: Eh… ¿eh? ¡A si! Pasad por aquí. – Dijo entrando por una puerta que estaba en el jardín, que llevaba a una ancha habitación con espejos en una de las paredes y un equipo de música impresionante.

Nicole: Bueno, ahora llamo a las chicas pero, hay nuevos jugadores, ¿no?

Hiroto: Si, este es Shiro Fubuki y este es Ryuuji Midorikawa.

Fubuki: Hola, encantado.

Midorikawa: Ho-hola… - Dijo sonrojado.

Nicole: Hola… Bueno, ahora vengo.

Todos se quedaron admirando aquella aula mientras Nicole llamaba a las otras animadoras.

Hiroto: Midorikawa, ¿te interesa?

Midorikawa: ¿I-interesarme a mí? ¡No! Bueno… Si, un poco…

Hiroto: Bueno, ella está libre, dios que ganas tengo de ver a (TN)…

Fubuki: ¿(TN)?

Las animadoras llegaron a la sala, con ropa de deporte normal, aunque un poco corta. Cada una iba vestida de un color diferente, cada una de su color favorito. Faltaba una, la más deseada de todas, es decir, tú.

Fidio: ¿Dónde está (TN)?

Alice: Ha ido a recoger a Connor al aeropuerto.

Rococo: ¿Connor? – Dijo con un aura oscura alrededor.

Lisa: Tendrá que venir en unos minutos, digo yo.

Mark: ¿Y no podríamos ir a recogerlos nosotros?

Nina: Si queréis, no tenéis nada que hacer y de paso nos damos un paseo.

Hiroto: ¡Pues no perdamos el tiempo! – Dicho esto, los interesados en ti salieron a un paso bastante rápido por la puerta, mientras que los demás intentaban pasar el máximo de tiempo con las personas que más les gustaban. Fubuki estaba pensando en aquella chica otra vez, se llamaba igual que la animadora que le gusta a Hiroto, quizá sea un nombre común, o quizá sería la misma persona… No, no puede ser…

En el aeropuerto…

Estabas esperando a tu querido hermano mellizo dentro del aeropuerto, cuando un muchacho de pelo castaño, ojos azules oscuros y una sonrisa radiante sale por la puerta. El viento movía su pequeña melena más corta por atrás, con un flequillo despeinado. Era muy atractivo, pero tú no te fijabas en eso, solo te importaba abrazar a tu hermano, hacía ya dos semanas que no lo veías y no podías vivir sin él, sin sus consejos, sus ánimos y sus opiniones.

Tú: ¡Connor!

Connor: ¡ (TN)!

Tiró sus maletas al suelo y te dio un gran abrazo.

Tú: Te he echado muchísimo de menos.

Connor: Y yo a ti, por cierto, mamá y papá te mandan saludos y mil besos. Evelyn y Scott quieren venir algún día a verte pero no coinciden en la fecha.

Tú: También los hecho muchísimo de menos.

Connor: Bueno, ¿y para qué me llamaste el otro día?

Tú: De camino a los apartamentos te lo contaré. Vámonos.

Connor: Vale.

De camino…

Le contaste todo lo ocurrido en esos días, como te sentías, como se sentían los pretendientes y la situación de tus amigas.

Connor: Parece que me he perdido muchas cosas.

Tú: Muchas. Y además esta mañana he conocido a otro chico, se llama Fubuki y es guapísimo, pero no creo que nos dé muchos problemas, a él casi no le conozco y dudo que lo vuelva a ver.

Connor: Pero quizá sea el mejor de todos.

Tú: ¡No me lo pongas más difícil!

En ese momento viste a todos los jugadores, animadoras y administradoras encaminados hacia vosotros.

Tú: Hablando del rey de Roma…

Connor: ¿Es italiano?

Tú: Uno de ellos, pero ¿Por qué preguntas eso ahora?

Connor: No se, como has mencionado Roma…

Tú: ¬¬

Tus pretendientes: ¡(TN)!

Fubuki te miró sorprendido, la chica a la que ayudó esa mañana y que le había gustado era la misma animadora que tenía a los capitanes loquitos de amor. Por una parte se sintió emocionado por que volvía a ver a aquella chica de los ojos azules oscuros que tanto le gustó, pero por otra, se sintió triste, ya que tenías tantos pretendientes y todos eran muy buenos en todo, se temía no ser como ellos y no poder conquistarte, aunque lo fuese, tendría que luchar por ti.

Tú: Hola chicos, ¿Qué hacéis aquí?

Mark: Fuimos a visitarte a los apartamentos pero no estabas, a si que decidimos venir a recogerte.

Tú: No hacía falta pero gracias de todos modos.

Fidio: Es… ¿Es tu novio? – Dijo algo desilusionado señalando a tu hermano. Dicho esto todos los que estaban interesados en ti dejaron de sonreír y empezaron a echarle miradas asesinas a Connor, pero este ni se inmutó.

Los dos hermanos os mirasteis incrédulos, y los dos empezasteis a reír de una manera graciosa.

Connor: No, soy su hermano, ¿acaso tenéis celos o qué? – Dijo con mirada amenazadora.

Fidio: Yo… Es que…

Fubuki: Hola, (TN). – Dijo con la sonrisa dulce que tenia cada vez que estaba contigo.

Tú: ¡¿Fubuki? ¿De verdad estás en Inazuma Japan?

Fubuki: Claro, ¿por qué te iba a mentir?

Tú: No lo sé, pero no te veo con pinta de jugador.

Fubuki: Siempre me lo dicen.

Hiroto: ¿Os conocéis?

Fubuki: Si, es la chica de la que te hable esta mañana, ¿a que es una coincidencia? – Dijo inocente.

Hiroto: Claro… Lo que tú digas…

Tú: Bueno, si me disculpáis tengo que seguir hablando con mi hermano.

Los dos: Vale.

Te fuiste al lado de tu hermano y le dijiste quien era quien, él escuchaba atento, para después interrogar a los pretendientes y así asegurarse de que no te harían nada malo. Una vez escuchada la explicación, miró a un lado y vio a una chica de pelo azul y unas gafas hablando con otra de pelo verde, las dos llevaban falda corta (creo que está claro, ¿no?). La peli azul, miró al nuevo chico, se sonrojó y miró al suelo intentando disimular e intentando desviar la mirada de esos los ojos azules como los tuyos, pero estos eran mucho más profundos. Se podía decir que Connor era un verdadero ligón, allí donde iba acababa con una novia diferente, era muy atractivo y energético, además bailaba genial, era protector de las cosas que amaba y algo gamberro, es decir un galán de tomo y lomo.

Connor: ¿Quién es ella? – Te pregunto señalando a Haruna.

Tú: Ella es Haruna, ¿a caso te gusta?

Connor: Simplemente me parece muy guapa.

Tú: Si quieres os presento.

Connor: ¿Lo harías?

Tú: ¡Claro! Ven. ¡Haruna!

Haruna: ¿Si?

Tú: Este es Connor, mi hermano mellizo.

Haruna: Encantada. – Dijo con un leve sonrojo. Connor, le cogió la mano y se la besó suavemente. Todas las chicas quedaron impresionadas ante el acto del chico que causó furor.

Connor: Igualmente preciosa. – Se escuchó un "eso es mío" de Rococo.

Mientras tanto…

Hiroto: A sí que (TN) te gusta, ¿no?

Fubuki: Pues, un poco…

Hiroto: Pues lo tienes difícil. – Dijo con tono de molestia.

Fubuki: ¿Por qué dices eso? – Dijo confuso.

Hiroto: Pues porque será mía y de nadie más, ni del Italiano, ni del Americano, ni del congoleño, ni tuya, solo mía. – Dijo algo enfadado.

Fubuki: ¿Es una amenaza?

Hiroto: Pues sí.

Fubuki: Dudo mucho que la consigas, no tiene tan mal gusto como para elegir a un chico así de desagradable.

Hiroto: Es que con ella soy el chico más dulce del mundo.

Fubuki: Eso es ser falso. ¡Ah! Y yo no voy a dejarla escapar, me he dado cuenta de que ella es la chica de mis sueños y para conseguirla me da igual luchar.

Hiroto: Pues tendrás que luchar, porque no pienso dejártela a ti. – Dicho esto se largó a hablar con Midorikawa.

Fubuki pensaba: Se acabó, a la mierda el pacto, no pienso dejar a mí querida en brazos de un estúpido egoísta. Sea como sea la conseguiré, lo prometo por mi hermano, aunque me lleven ventaja, les ganaré, te lo aseguro... Atsuya…

Mientras tanto…

Goenji pensaba: Recuerda el pacto… Recuerda el pacto… Recuerda el pacto… ¡Recuerda el pacto! Mientras miraba a aquella animadora rubia de ojos negros y mirada inquisidora. Tenía que respetar aquel pacto, aquel estúpido e inútil pacto que le alejaba de esa chica. Si no lo respetaba, su autoridad disminuiría y los demás dejarían de tenerle miedo, a si que la única salida que le quedaba era no caer en la tentación. Recuerda el pacto… Recuerda el pacto… Empezó a poner cara de sicópata mirando al suelo.

Fubuki: ¿G-Goenji? – Dijo asustado.

Goenji: Estoy bien… - Dicho esto, puso cara normal e intentó sonreír. – Si me disculpas, no puedo estar más aquí. – Se dio media vuelta y se encaminó hacia la zona japonesa.

Macy pensaba: Está loco, pero es muy guapo y tiene un cuerpazo… ¡Ay! ¡Me encanta!

Se acabó el capitulo 11, ¡la trama entre Hiroto y Fubuki empieza! He sido un poco mala con Goenji, pero tiene que sufrir por respetar ese pacto del diablo jajaja. Espero que os haya gustado. ¡Reviews!

¡Gracias por leer!