Capítulo 11

Los días fueron pasando con bastante rapidez, para algunos mejor que a otras. Mabel se la había pasado saliendo, casi no se la veía en la cabaña. A veces salía con Candy y Grenda a hacer y hablar cosas de chicas preadolescentes. En otras ocasiones iba con Pacifica, salían a buscar cosas interesantes y nuevas cosas en común. Sobre Pacifica, lo que sucedió es que desde la fiesta de navidad ella trato de acercarse a Mabel para disculparse. Mabel siempre era de las personas que no guardaban rencor a las personas, lo que hizo que el perdón fuese de inmediato. Ellas comenzaron a pasar más tiempo juntas, descubriendo que tenían muchas cosas en común. Pero los padres de Pacifica seguían siendo unas víboras sin corazón. Le prohibían a Pacifica salir con alguien que estuviera en su nivel, por ende, no podía salir con Mabel. Lo que fue bueno fue, que el novio de Grenda, siendo un Barón, las ayudo a cubrirles las historias. Pacifica siempre salía con la excusa de que lo iría a visitar por algunos días (A veces semanas) y el la cubría con sus padres. Mabel y ella habían hablado con el viejo Mcgucket, este siendo un hombre de buen corazón, acepto ayudar. Entonces mientras Pacifica estaba de "viaje", en realidad estaba pasando su tiempo con amigos mejores y normales (Dígase, Candy, Grenda, Guideon, Soos, Wendy y sus amigos). Finalmente Pacifica podía decir que era feliz y al final del día volvía la mansión con el viejo Mcgucket, el cual la trataba con el cariño y atención que sus padres nunca le dieron, todo gracias a Mabel. También Mabel estaba pasando más tiempo con Guideon, claro sin que los otros Pines lo supieran, aun había tención entre el, Stan y Dipper. Pero Mabel realmente comenzó a ver los cambios positivos de este, este era más pausado, más maduro y menos volátil al enojarse. Y aunque siempre andaba con los criminales junto con él, ya no hacia maldades a los demás, al menos no muchas. También había comenzado a ayuda a las personas del pueblo con sus criminales, construyendo casas, nadie sabía cómo podía terminar una casa en cuestión de una semana, pero ese era su secreto. Este se estaba convirtiendo en una persona parcialmente buena. Además también la pubertad había comenzado a afectarle, Había crecido bastante en el último año, llegando a estar cabeza con cabeza con Mabel, además ya no usaba su traje azul, sino unos jeans y camiseta negra, además la hebilla de su cinturón, tenía el símbolo de su estrella.

Pero para Wendy y Ford se había apretado la situación. Ford tuvo que comenzar a crear resultados y recopilaciones falsa, ya que Dipper siempre estaba interesado en conocer los avances de sus investigaciones y experimentos. Y no es que Ford no disfrutara la compañía de su sobrino-nieto, es más le encantaba poder hacer descubrimientos nuevos con él o hablar de temas de relevancia. Pero en las últimas semanas, paso de ser interesante a extenuante, el chico no lo dejaba solo casi para nada y si lo hacía no podía verse con Wendy. Ella también estaba atorada con Stan, este se había encargado de darle bastante trabajo, incluyendo ayudarle a organizar archivo y registros de clientes de visita regular. Ella siempre acaba en la oficina con Stan revisando papeles o haciendo algún mandado que este le pedía. Aunque prefería que ella fuera a algún deber que no fuera en la oficina de Stan, siempre que la veía por la cámara con su hermano no podía evitar sentir como le burbujeaba una incómoda molestia, verla con el tanto tiempo le daba un mal sabor en la boca y sentía ganas de estrangular a su hermano. Pero siempre ignoraba ese ridículo sentir, supuso que a eso le llamaban celos románticos. Además también si Stan la dejaba libre o para volver a su puesto de cajera, Dipper la abordaba. Las pocas veces que Stan la había dejado ir a su laboratorio, Dipper la acompañaba diciendo que quería ver y ayudar con la investigación de su tío. Ellos apenas podían verse ocasionalmente y nunca podían estar solos, esta situación se estaba volvió demasiado frustrante para ambos. Wendy solo podía respirar y tratar de mantenerse tranquila ante todo lo que estaba pasando. Stan llevaba días solicitado su ayuda para revisar y organizar viejos archivos que tenía. Algunas semanas antes esto resultaría ser una gran oportunidad de estar con su otro crush, pero gracias a todo lo que había pasado con Ford, se dio cuenta que las cosas habían cambiado. Mientras los días pasaban ayudando a Stan, ella simplemente ya no se sentía nerviosa o diferente a como lo veía antes, un jefe algo gruñón, pero muy divertido a veces y algo paternal en otras. Podría decir que ese tiempo le ayudo a aclarar la confusión en cuanto a sus sentimientos. Ahora era Ford lo único que ocupaba su mente y que manera. Siempre que veía a Stan hablar dar instrucciones, por momentos veía en el los ojos azules de Ford. O cuando Stan señalaba algo para que le pase, veía seis dedos en vez de cinco. En esos momentos no podía evitar voltear la mirada o bajar la cabeza para que Stan no viera su sonrojo. Lo que sentía por Ford se hacía cada vez más fuerte y mucho menos ocultarle.

Ford estaba por la misma línea que Wendy o peor. Antes de Wendy no había experimentado lo que era sentir algo tan fuerte por alguien. Hubo algunas ocasiones en que le puedo gustar o interesar alguien, pero nunca se había vuelto tan intenso. Realmente ya no podía concentrarse plenamente en sus investigaciones o nuevos proyectos. Si estaba leyendo algo, a veces veía el nombre de Wendy escrito entere las líneas. Oh en algunas ocasiones escribiendo borrones de sus investigaciones se perdía en el recuerdo de ella, de sus labios, de la suavidad de su piel o de su intoxicarte perfume. Que cuando volvía a la realidad, ya había llenado la hoja con su nombre y algunos dibujos, al final tenían que quemar la hoja para que Dipper no la fuera a descubrir. Además ya no solo pensaba en ella constantemente, sino que había comenzado a soñar con ella. Los sueños comenzaban siempre siendo muy inocentes, nada de qué alarmarse. A veces se veía a si mismo en la playa de su infancia, el bosque o en su estudio. Pero a medida que los sueños avanzaban siempre subían de tono. Todo lo desataba un beso, una caricia e incluso una mirada. Nunca tuvo esos tipos de sueños antes, pero ahora parecían ser parte de su vida. Toques muy indecoros, sonido, olores y sensaciones inundaban su mente por las noches. Parecían tan reales y se encontró a si mismo deseando más en ellos. Cuando iba a llegar al momento de la barrera de la pertenencia carnal estaban a punto de ser dejada en el olvido, despertaba. Siempre despertaba bañado en sudor, con la respiración agitada, con el cuerpo sintiendo un incendio y casi siempre, con su pequeño amigo despierto, listo para una batalla que no podía ser librada. En eso último, Ford se encontraba bajo una rotunda y silenciosa tortura. Ya que hasta aquel intruso no fuera calmado, no podría volver a dormir. Este era muy sensible y para su mala suerte muy duradero para su edad, se había convertido en un molesto aspecto que no podía controlar. Desde la primera noche, las duchas de agua fría se habían vuelto muy comunes a altas horas de la noche, eso sin mencionar que tales duchas habían tomado un nuevo significado para el.

Y si había alguien a quien podía culpar por sus resientes desvelos, falta de concentración y frustraciones, era Wendy. Esa chica había logrado colarse en su mente y corazón de una manera muy profunda. Y aquel intenso e ilógico sentimiento no parecía querer ceder su dominio en Ford, si incluso este crecía y se hacía más fuerte todos los días. Cada tortuoso minuto que permanecía lejos de ella, era uno donde su cordura se desarraigaba de su mente y su instinto tomaba el control, gritando a todo pulmón tómala para si en el instante en que la tuviera en el frente. Pero por suerte para ellos, una escasa e increíble oportunidad se presentó.

Stan había organizado su viaje para sabotear las atracciones turísticas mucho antes de lo esperado, pero al final los chicos estaban emocionados. De paso cabe decir que este se hecho más multitudinario, ya que habían invitado a Pacifica, al Barón Marius, Candy, Grenda y la abuelita de Soos. Ford dijo no poder porque tenía que trabajar con las setas mágicas que le había traído Dipper. Wendy por su parte rechazo la idea y alego que pensaba tomar ese día libre. Pero Stan no se lo permitió y le dijo a Soos expresamente que la tuviera vigilada para que no holgazaneara. De paso Soos, había dicho que prefería quedarse en la cabaña para no perderse de nuevo, además alguien tenía que defender la cabaña de la venganza de las otras trampas turísticas. Cuando el día llego, Melody le dijo a Soos que tenía que ir a hacerse un chequeo médico rutinario, este no puso ninguna oposición. En un Momento Ford y Wendy se vieron a los ojos con un brillo de complicidad, ambos entendía que ocurría. A excepción de Soos, la cabaña era prácticamente para ellos solos por unos días y medio. Una vez que todos se habían ido solo quedaron Soos, Melody, Wendy Ford en la entrada. Melody estaba hablando por teléfono, de repente colgó enojada.

-Oh rayos, no lo puedo creer, estuve esperando un mes para esto –Dijo Melody guardando su celular con frustración en su bolso.

-¿Qué te ocurre cariño? – Dijo Soos poniendo la mano en el hombro de su novia.

-Mi amiga no podrá llevarme a mi chequeo y voy a perder la cita que hice con mi internista, el es muy difícil de conseguir – Dijo ella soltando un suspiro de frustración.

Wendy ya había entrado a la casa, así que no había escuchado eso. Pero Ford, quien no se había movido de su sitio, le llego una idea brillante.

-Oye Soos, llévala, toma el auto de Stan y vayan, no es correcto que Melody pierda su cita por un percance así – Dijo Ford sonriendo con las manos en los bolsillos.

-No lo se Dr Pines, Stan me pidió vigilar a Wendy y no se si deba cerrar la cabaña – Dijo Soos rascándose el cuello.

-Oye, que un día la cabaña cierre no será el fin del mundo, además tu novia esta primero, también yo podría vigilar que nadie destruya o ultraje la cabaña en tu ausencia, de paso yo vigilo a Wendy – Dijo Ford haciendo énfasis en eso ultimo.

-Pero que pasa si el señor Pines y los otros….. –Pero Soos para cuando Ford levanto la mano para que no siguiera.

-Soos, creo que estarás de vuelta mañana temprano y en caso de que Stan llegue antes que tu, cosa que dudo, yo le explicare y el lo entenderá, ve ahora, ya que pierdes mas tiempo aquí que llevando a Melody –Dijo Ford dándole las llaves.

-Gracias Dr Pines, usted es increíble – Dijo Soos y luego fue donde Melody para darle la noticia.

Melody comenzó a saltar de emoción y luego salto a besar a Soos. Entonces se dirigieron la auto y partieron. Ford se quedo parado ahí hasta que vio que el auto se perdió de vista. Entonces este sonrió y se fue a la cabaña a base de zancadas. Una vez en ella abrió la puerta y entro.

Wendy estaba en la tienda de regalos pasando el plumero por las bolas de nieve, se mantuvo distraída pensando como distraer a Soos. Pero se alerto cuando oyó la campana de la puerta, entonces se giro a ver quien era. Vio a Ford mirando a la puerta, poniendo el cartel de cerrado, movía las manos rápido y con cierto nerviosismo.

-Dr Pines ¿Se encuentra bien? ¿qué es lo que su…? –Dijo Wendy, pero se vio interrumpida por la repentina acción de Ford.

Apenas el letrero se sostuvo bien en la ventosa de la puerta, Ford se giro sobre sus talones y en dos zancadas llego a Wendy. Ella apenas le dio tiempo de reaccionar cuando sintió como Ford la estampo contra la pared besándola con rudeza y ansiedad reprimida. Ella estaba tan sorprendida de lo que estaba pasando, los besos entre ellos, siempre eran de los que subían gradualmente de tono. Pero ese fue intenso, exigente y pasional desde el principio. Pero ella no se hizo desear, y correspondió con la misma fuerza a Ford. Ella lo abrazo en el cuello con una mano, pasando por su cabello y el otro agarraba el suéter de Ford, halándolo hacia ella. Mientras Ford, la abrazaba con un brazo por su espalda baja, mientras que el otro se apoyaba de la pared. Estaba ansioso, hambriento y desesperado por sentir esa cercanía de Wendy. Quería aplastarla contra la pared, necesitaba tenerla cerca, necesitaba sentirla suya, sentir que nadie se la podría quitar en ese momento. Ford se separo de ella, para verla, podía ver como su pupilas se habían dilatado, su respiración irregular, esa mirada de deseo que el conocía tan bien. Ella pudo ver como la respiración de Ford era tan errática como la suya, sus pupilas se dilataron por mucho, tenia las cejas fruncidas. Su mirada era fiera y mordaz, podía ver el deseo ardiente en esos ojos, era una mirada que la hacia sentir vulnerable. Entonces Ford, la levanto y la volvió a besar con la misma rudeza que antes, ella paso ambas manos a su cuello, una pasaba por su espalda y la otra por su cabello. La lengua de Ford se unió sin esperar aprobación, pero no era que Wendy se resistiera. Era una danza que buscaba ganar poder y terreno. Ambos se separaron por la falta de aire, entonces Ford la separo de la pared y comenzó a caminar hacia su habitación. Wendy podía sentir la respiración de este sobre su cuello, pero ella aun teniendo la mente nublada por la creciente excitación, recordó que no estaban solos. Ella iba a decir algo, pero se vio arrojada a la cama, solo podía ver como Ford, empujaba la puerta detrás de sí y la veía con una mirada peligrosamente oscura. Parecía la mirada de un lobo listo para atacar y ella su presa indefensa, ella tembló con esa mirada. El entonces, subió a la cama, quedando sobre ella. Este se apoyó sobre sus codos para no dejar caer su peso sobre ella. Entonces la volvió a besar, aquel beso estaba logrando que Wendy olvidara lo que iba a decir. Pero ella pudo más que la arrolladora y deliciosa cercanía que tenía con él y puso las manos en el pecho de Ford, empujándolo ligeramente. El sintió como ella lo empujaba ligeramente y lo hizo entrar en razón. Así se separó de ella temiendo haberla asustado.

-¡Discúlpame!...¡Oh cielos…. Me deje llevar y no pensé que….! – Dijo el preocupado, pero Wendy le puso un dedo en los labios.

-Cálmate no me has hecho nada….Es solo que recordé que Soos está aquí y….- Dijo Wendy, pero Ford quito el dedo de sus labios y le dio un corto beso para que ella parara.

-Puedes estar tranquila, Soos se fue con Melody a su chequeo médico, no volverán hasta mañana – Dijo el pasando el pulgar por la barbilla de Wendy.

-¿Ósea que finalmente estamos solos? ¿No más interrupciones? – Dijo ella mirándolo con emoción.

-Finalmente solos, nada de interrupciones que no me permitan tenerte en mis brazos, hasta mañana te tengo para mí solo – Dijo el mirándola a los ojos con una sonrisa.

-Bueno llamare a mi padre esta noche y le diré que me quedare con mi amiga Cambrim, ya que supongo que no me dejaras irme –Dijo ella pasando sus manos por el pecho de Ford.

-Tenlo por seguro querída, Hoy eres completa y absolutamente mía – Entonces Ford la volvió a besar, esta vez tomándose su tiempo para disfrutarla.

El sin dejar de besarla, la tomo de la cintura y la arrastro por la cama hasta que la cabeza de ella estuvo sobre la almohada. Mientras ella tomo el suéter de Ford, halándolo para que este profundizara el beso, su otra mano fue a su cuello, Ford entonces se dejo caer sobre ella. Coloco una mano en la espalda de ella, mientras la otra paso acariciando su cintura, pasando luego por su cadera, finalmente posándose sobre su pierna, levantándola ligeramente. Entonces ella envolvió sus piernas en la espalda de Ford, y posos la mano del suéter en la espalda de este. Esa acción hizo que Ford perdiera casi toda la cordura que tenia disponible. Este entonces convirtió ese beso en uno fiero, volvió a retomar la danza de su lengua con la de ella. La mano que tenia en la espalda de Wendy la subió hasta llegar al medio entre la cabeza y el cuello. La otra mano que sostenía la pierna, fue hacia su espalda baja. No había dos seres que estuvieran tan en sincronía como estaban ellos, hasta sus latidos rápidos y erráticos iban al mismo compas. En ese momento el mundo y todo a su alrededor había desaparecido, solo eran ellos dos y esa cama como testigo. No sabían que otro testigo vio parte de aquella escena.

Soos iba conduciendo por la carretera, hasta a que se detuvo a un lado de la vía un momento. Melody lo miro extrañada, ya que Soos parecía estar pensando algo. Entonces Soos dio rápidamente la vuelta en dirección a la cabaña. Melody sorprendida lo miro con curiosidad.

-Soos ¿Qué pasa? ¿Por qué estamos volviendo a la cabaña? –Dijo ella preocupada.

-Perdona Mel….. Es que acabo de recordar que deje el dinero en mi habitación e imagino que no quieres dormir en el auto…-Dijo el con un sonrisa.

-No claro que no tontito….. Bueno ya que vas a entrar, ve si deje mi chaqueta sobre el sofá – Dijo ella sonriéndole.

Cuando llegaron, Soos salió hacia la cabaña. En la puerta mientras buscaba la llave vio el letrero de cerrado en ella. El se extraño, pero supuso que Dr Pines mando a cerrar el lugar, el no era muy bueno engañando turistas. Logro entrar y fue a su cuarto busco en su gaveta de pantalones, y vio la caja donde guardaba dinero extra. Tomo una buena cantidad y la pudo en su billetera. Salió, pero recordó que Melody le había pedido buscar su chaqueta. Vio hacia los muebles, pero no lo vio hay. Entonces buscando con los ojos, la vio recostada en el colgador cerca del pasillo. Cuando lo tomo oyó unos ruidos extraños, bucos el origen de tale sonido y vio la puerta de la habitación de Ford ligeramente abierta, y se sorprendió, ya que el rara vez la dejaba mal cerrada. Cuando se acerco a cerrarla oyó los resortes de la cama y sintió curiosidad de ver que pasaba….Nunca se espero lo que vio. Ford estaba besando a Wendy, estaban en una posición muy comprometedora, de repente Ford se separo de Wendy agitado pidiendo disculpas, esta lo detuvo y expreso su preocupación d su presencia. Entonces el le aclaro que estarían solos hasta el día siguiente, se dijeron algunas cosas mas y se volvieron a besar. Soos aparto la mirada de golpe y se cubrió la boca de la sorpresa. Estaba en completo Shock, de todas las cosa extrañas que había visto, ninguna lo impacto tanto como eso. No sabia que hacer o que decir, pero luego se calmo y esbozo una pequeña sonrisa. Luego cerro la puerta con cuidado de no ser escuchado y salió de la cabaña, fue al carro y volvió a tomar la carretera hacia el hospital. Paso un largo rato y Soos se mantuvo en silencio con el rostro algo serio. Melody comenzaba a preocuparse, su novio era alguien muy conversador y alegre, esa actitud no era típica de el.

-Soos cariño ¿Te encuentras bien? Has estado muy callado – Dijo ella pasa la mano por el rostro de Soos.

-¡Ah! ¿Qué….? ….. Tranquila no me pasa nada – Dijo Soos saliendo de su pensamiento y sonriéndole a Melody.

-Ok….. Por cierto ¿Viste a Wendy? Olvide despedirme de ella –Dijo ella sonriendo.

-…No…. No la vi, supongo que el Dr Pines la mando a casa –Mintió Soos.

Soos no entendía que ocurría, pero no iba a contarlo, no hasta hablar con Wendy, después de todo, ella era su mejor amiga ¿no?