Estoy intentando portarme bien así que aquí traigo el siguiente capitulo, espero lo disfruten. Muchas gracias a Alexa Hiwatari y sakuracrazy15 y por sus reviews espero les guste este capitulo, nos leemos al final ^.^

Disclaimer: Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen, son de Kishimoto sensei. Yo solo los tomo prestados para hacerlos pasar el rato.

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Capitulo 11

Hay veces en la vida en que por más que uno se esfuerce las cosas simplemente no resultan como uno espera; es frustrante, es decepcionante, nos obliga a replantearnos las metas, y en algunas ocasiones puede ser causa de abandono.

No obstante, para aquellos que han aprendido que una caída no es sino una prueba a la determinación y la constancia, estas ocasiones constituyen verdaderas fuentes de aprendizaje. No por nada reza un dicho muy popular: "Si la vida te da limones… ¡Pide tequila y sal!"

Sakura Haruno pertenecía a esta segunda clase de personas, y es que después de todo, en su vida le habían tocado unas cuentas pruebas y desafíos al carácter que la habían fortalecido, y le habían dado la sabiduría para aprender a aprovechar todas las oportunidades, buenas o malas, que se le presentaran.

Es por eso que había decidido aprovechar su baja temporal del escuadrón para atender algunos asuntos de naturaleza más… personal.

Su equipo había partido antes del amanecer, le había costado horrores ver partir a Sasuke aquella mañana sabiendo que el se iba a cumplir una misión importante, y que ella mientras tanto debía quedarse y hacer como que no le importaba que la dejaran atrás. Sin embargo aquel inesperado tiempo libre podía ser aprovechado de muchas y diversas maneras, un paseo por la aldea no pintaba nada mal, además hacia tanto tiempo que no tenia una mañana libre que se le ocurrían un par de cosas que hacer para pasar el tiempo.

La mas interesante era infiltrarse en un local de dudosa reputación para obtener información de una fuente algo inusual… una prostituta.

Y es que si había alguien bien enterado de cuanto chisme y rumor hubiera circulando por el pueblo eran estas mujeres. Esta vez sin embargo, esperaba encontrar algo más que un chisme, esperaba noticias.

Pasar a través del local y alcanzar las habitaciones privadas de la parte trasera no le supuso ninguna dificultad, además, a esa hora de la mañana la mayoría de los "inquilinos" estaban dormidos. Caminando tranquilamente, Sakura llego hasta una habitación situada algo alejada de las demás, eran las dependencias más grandes del lugar, y si había que juzgar por la gran calidad de la puerta de madera, también la más lujosa.

Sakura toco tres veces, tres golpes secos y espero a que la atendieran. Tras unos instantes la puerta se abrió completamente dejando ver a una mujer hermosa de cabello corto y negro, una preciosa bata de seda cubría su cuerpo, y sus anchos labios rojos esbozaron una sonrisa sincera.

-Vaya, miren lo que nos trajo la mañana. Hacia tiempo que no me honrabas con tu visita Sakura-chan – musito la mujer con un dejo de reproche. Su voz tenía un cierto grado de ronquera que supuestamente los hombres encontraban muy atrayente.

La mujer se hizo a un lado, instando a Sakura a entrar

-Cuanto lo siento, Ritsuko-san. Tengo una agenda bastante movida – respondió Sakura con una pequeña sonrisa al tiempo que se sentaba en uno de los lujosos sillones dispuestos en la habitación, que por cierto era bastante alejada del estilo tradicional de Konoha, esta habitación era considerablemente mas colorida y alegre.

-Bueno no te preocupes, yo misma he estado bastante ocupada. – dijo con un coqueto encogimiento de hombros.

Sakura sonrió abiertamente al contemplar los cuidados gestos de su interlocutora. Puede que no lo pareciera, pero esta era una persona que tenía una cierta influencia sobre algunos de los hombres más representativos de la aldea. Era una persona inteligente que había aprendido a sacar partido de su apariencia. Además, era considerablemente hermosa… para ser un hombre.

O más bien deberíamos decir, para haber sido un hombre… pero no nos desviemos del tema.

-En verdad te estabas tardando en venir, ese trabajo tuyo te absorbe demasiado niña – indicó Ritsuko mirando a Sakura con atención

-Lo se, pero me gusta mi trabajo – dijo la Haruno con un encogimiento de hombros.

-Aish… nunca entenderé a estos obsesionados con el trabajo, están todos locos eso es lo que están. – replico la mujer con desden – Tienes que aprender a disfrutar de la vida, es mas corta de lo que parece.

-Disfruto de mi trabajo, y salgo algunas veces con mis amigos – mintió. La verdad era que no recordaba cuando había sido la última vez que había quedado con sus amigos para algo que no fuera discutir los detalles de una misión.

-Mentirosa, Ino-chan me contó que hace casi dos semanas que no te ve.

Sakura puso los ojos en blanco, ya se las haría pagar a Ino cerda por irse de la lengua.

-Mira Sakura-chan, no te digo que te emborraches y pierdas a cordura, pero aprende a disfrutar de los pequeños placeres de la vida – de pronto, Ritsuko sonrió de forma maligna – pequeños placeres como ese bomboncito que esta quedándose en tu casa.

Se estaba ruborizando, se estaba ruborizando como una idiota, y no había nada que pudiera hacer para disimularlo. No que le fuera a funcionar con la reina de la actuación que era Ritsuko, después de todo, Sakura había aprendido algunos de sus mejores trucos de esta mujer.

-No es de esa manera Ritsuko – se defendió Sakura desviando la mirada.

-Ay niña, no tienes porque avergonzarte, yo misma iría tras él si tuviera unos años menos – dijo la mujer con una sonrisa provocativa. – además, no creo que nadie te culpe, Uchiha esta ciertamente como para comérselo – añadió casi ronroneando la ultima palabra.

-Uchiha no es mi tipo, ni creo que llegue a serlo. Y en todo caso en este momento no tengo tiempo para tener nada con nadie – repuso la pelirosada seriamente, aun así, sus orejas todavía estaban rojas.

-Todavía eres tan inocente – comento la mujer mirándola con condescendencia mientras apoyaba la mejilla en su mano – Querida, esa es precisamente la razón por la que deberías aprovechar las oportunidades que tienes delante de tus narices. Además, Uchiha será frió, pero todavía es un hombre. Los hombres, niña mía, pueden ser bastante simples de entender, solo tienes que guiarte por tus instintos…

Sakura se quedo mirando un momento a Ritsuko, demasiado perpleja para saber que replicar. Así que se aclaro la garganta desviando la mirada.

Ritsuko rió.

-Lo entenderás uno de estos dias – sin embargo cuando hablo nuevamente su tono de voz era mas bajo y serio – Se ha producido un cambio de liderazgo, no estoy segura, pero los rumores dicen que uno de los hijos ha hecho desaparecer al viejo cuervo.

Olvidando completamente su reciente azoramiento Sakura se enderezo en su asiento.

-Por favor, cuéntame lo que sepas.

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Sasuke Uchiha no era un tipo feliz, ni por asomo.

Cobijados por las largas sombras del bosque, el equipo Anbu aguardaba el momento oportuno para entrar en acción., o más precisamente, la subdivisión A esperaba su turno para participar en la fiesta. Tenían que lograr infiltrarse en el castillo y robar una serie de documentos que comprobaban la participación de la gente del castillo en un plan para traicionar al señor feudal.

Tendría que haber sido fácil… sin embargo, y de acuerdo a la ley de Murphy, en ocasiones, todo lo que pueda salir mal en un proyecto, saldrá mal.

Esta era una de esas situaciones.

Aparentemente el señor del castillo se había vuelto un obsesivo de la seguridad, o alguien le había dado un pitazo. Pero el hecho era que la guardia en los alrededores se había triplicado, y a menos que estuvieran muy equivocados podía distinguir los cascos de algunos samuráis, probablemente renegados.

Si de Sasuke hubiera dependido, habría mandado la mitad del castillo por los aires, y acabado con la situación en un momento, pero Takato se había puesto totalmente en contra, no quería causar mas perdidas de las necesarias, aparentemente no era su política. Y tampoco cuadraba con los lineamientos de una misión de espionaje.

Así que habían tenido que decidir si abortar la misión y esperar a recolectar mas información o evacuar la situación y seguir adelante tomando el riesgo.

Finalmente habían decidido seguir adelante.

Por culpa de eso habían tenido que trazar una nueva estrategia y ahora el Uchiha llevaba tres horas agazapado en la oscuridad acompañado por la manifiesta antipatía de Mamoru y el adusto silencio de Ryuichi. Bien, el tampoco era del tipo hablador, así que el arreglo funcionaba para él.

Lo que realmente lo ponía de los nervios eran las frecuentes críticas de Mamoru a cada una de sus órdenes. Los constantes "Sakura no haría eso" o "la capitana diría lo otro" habían acabado por irritarlo.

Aunque por otro lado, y esto no lo admitiría ante nadie, estaba realmente admirado por el respeto que estos hombres le profesaban. Bien lo sabía él, hacia falta mucho más que determinación para ganarse la lealtad y confianza de hombres tan duros como eran los Anbus.

Repentinamente, el sonido de su transmisor volviendo a la vida lo saco de sus cavilaciones. El equipo de Takato estaba en posición.

Hora de que empiece la acción. – una mueca siniestra se dibujo en sus labios mientras daba orden a su equipo de ponerse en movimiento.

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Tres días después, una Sakura bastante mas repuesta regresaba a la base dispuesta a reanudar su trabajo, y es que aunque aun le quedaban un par de días de reposo, la idea de andar remoloneando en casa no le era muy atrayente. Así que durante los días anteriores se había ocupado de iniciar el entrenamiento de su nuevo y entusiasta aprendiz medico. Aquel chico que Kaito le había impuesto en su misión anterior.

Pues bien, al parecer entrenar al chico le iba a suponer uno que otro inconveniente, y es que el chico era demasiado entusiasta, nunca había pensado que eso fuera un defecto, pero en este caso… bueno, el muchacho podía llegar a ponerla de los nervios si no se andaba con cuidado.

Además estaba todo aquel asunto personal que tenía pendiente, la verdad con todo lo que había contado Ritsuko, ahora estaba más preocupada. Ella misma había hecho algunas averiguaciones, y aunque no había logrado sacar mucho en limpio, sabía lo suficiente como para empezar a tomarse las cosas en serio.

Definitivamente ya tenia pensado que hacer para su próximo turno libre.

Su llegada a la base coincidió con la llegada de su escuadrón, cosa que le sorprendió un poco, ya que no deberían llegar hasta la noche. Observándolos atentamente tomo nota de las ropas algo chamuscadas y cubiertas de ceniza que vestían sus compañeros; Mamoru llevaba un parche a un lado de la mejilla y Yukio tenia toda la mano derecha vendada hasta el codo. Aparte de eso, parecían estar todos enteros. Exhaustos pero vivos.

-Vaya, que sorpresa, regresaron antes – les saludo con una calculada sonrisa.

Su subcapitan sonrió a medias. Forzadamente.

-SIP, las cosas se nos pusieron algo candentes – musito evasivamente.

-Candentes, ardientes, crujientes… tu decide – añadió Zen sacudiéndose el polvo de su ropa oscura.

La sonrisa de Sakura se borro al instante, y todo lo que quedo fue su cara de juego serio.

-OK, entremos a la base, pasen por las duchas y luego quiero verlos en mi oficina para que me cuenten qué demonios paso – musito quedamente.

Takato asintió y urgió a sus chicos a entrar al edificio, Sasuke arqueo una ceja cuando la mirada de Sakura se poso sobre él, pero tras unas palabras rápidas de Takato el Uchiha se encogió de hombros y siguió al resto del equipo.

Cerca de una hora después, su personal empezó a desfilar por la oficina, acomodándose en algunos de los sillones repartidos por la habitación.

Veréis, a diferencia de su oficina de la aldea, la oficina del cuartel estaba provista de algo mas que un escritorio y una silla, y es que como a menudo tenían que efectuar reuniones rápidas allí, los chicos habían empezado a reunir algunos sillones para hacer de sus visitas a esa oficina lo mas agradable posible.

Pero nos estamos desviando… continuemos con lo que nos interesa.

El último en llegar fue Sasuke, que cerro la puerta a su espalda y se apoyo de brazos cruzados contra esta.

-Bien, ahora háganme el favor de explicarme que fueron esas declaraciones tan extrañas de hace rato – exigió Sakura.

Zen y Takato intercambiaron miradas, y pasándose una mano por la nuca el subcapitan empezó a relatar lo ocurrido.

Habían logrado infiltrarse, Bien. Tras burlar a la guardia lograron llegar a los archivos del castillo, genial. Los papeles que buscaban no estaban allí, bueno, eso era un problema.

Tras decidirse a registrar el castillo de arriba abajo finalmente habían logrado dar con los documentos… perfecto. Pero estos estaban en manos del dueño, que casualmente ya esperaba visitas y estaba mas apertrechado que un ejército…

Allí fue cuando las cosas se fueron al infierno.

Lógicamente, descubierta su posición, el equipo solo podía plantar batalla abiertamente, así que eso hicieron. Hasta que Sasuke perdió la paciencia y uso su sharingan para someter al señor, no de muy buena manera, debían aclarar, pero el hecho es que por uno o dos hechos desafortunados posteriores, de alguna manera, y no estaban muy seguros de cómo, el castillo se había prendido fuego…

Aunque el rostro de Sakura se había mantenido cuidadosamente inexpresivo ya podía sentir un dolor de cabeza a la vuelta. Esta situación suponía que tendría que explicar unas cuantas cosas ante Tsunade, y muy seguramente también al señor feudal del fuego, quien en una ocasión había mencionado su creciente interés por la susodicha fortificación… Geeeeeeeniaaaaaaaal.

-Vale – dijo Sakura masajeándose la sien. – díganme al menos que consiguieron la maldita prueba que justifica la perdida de una fortificación tan importante.

-Si, conseguimos la prueba – respondió Takato tranquilamente mientras le tendía un grueso rollo de pergaminos, manchados de sangre.

Al ver la sangre la mirada de Sakura fue directamente al Uchiha, este sonrió siniestramente.

-El tipo se resistió, no tuve opción.

-Ya, seguro que no – ironizo la chica dirigiéndole una afilada mirada.- bien, ya buscare la forma de explicarle esto a Kakashi, al menos tenemos las pruebas que buscábamos. ¿Hay alguna otra cosa que deba saber?

-Si, nos estaban esperando – indico Zen

-No es posible – respondió Sakura, su voz ligeramente teñida por la alarma.

-Si que lo es – contradijo Yukio – el tipo estaba mejor armado que algunos de nuestros escuadrones, y tenia samuráis.

Sakura se recostó en su asiento y se paso una mano por el cabello pensativamente.

-Vale, hablare de esto con Kakashi y con Neji, veremos que podemos sacar de todo esto.

-¿Mientras tanto que quieres que haga? – inquirió Takato levantándose.

-Llévatelos mañana al campo, entrenaran desde el amanecer, y doble turno por lo que queda de la semana – respondió con ligereza.

El subcapitan hizo una mueca de dolor al pensar en la perspectiva y Yukio y Mamoru se levantaron de un salto.

-¡¿Entrenamiento? – gritaron los dos al unísono.

-¡A partir de mañana deberíamos tener libre! – añadió Yukio

-¿Crees que después de este entuerto iba a dejarlos ir así como así? – pregunto la chica arqueando las cejas. – Muy seguramente me meteré en problemas por su culpa, así que si yo debo pasarlas negras no veo porque ustedes no puedan hacer lo mismo. Es cuestión de solidaridad – añadió con una pequeña sonrisa irónica.

Yukio se cruzo de brazos y frunció el ceño pero asintió resignado, al igual que el resto de sus compañeros. A Sasuke, por supuesto, le daba absolutamente igual, su cuerpo trabajaba igual que un autómata, así que unos días sin descanso no eran gran problema para él.

Los miembros del escuadrón salieron desganadamente de la oficina, y Mamoru le lanzo al Uchiha una mirada realmente molesta antes de desfilar con el resto de sus compañeros por el pasillo.

Naruto, que por pura casualidad venia caminando en su dirección alcanzo a presenciar la muestra de hostilidad, y a escuchar las maldiciones susurradas en contra del Uchiha. El rubio contemplo a su amigo con sospecha.

-¿Y ahora que demonios hiciste, teme?

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Mientras tanto, en su oficina de la aldea un manifiestamente ansioso Kaito esperaba noticias. Y es que aunque en teoría no estaba directamente relacionado con los Anbus, siempre se las había arreglado para enterarse de cosas que, supuestamente, no debería saber.

Así es como había conseguido informarse sobre la siguiente misión del escuadrón de rastreadores, y estaba especialmente interesado en la actuación del equipo de la capitana Haruno.

En ese momento, tocaron a su puerta, así que tomo asiento delante de su escritorio tratando de dar a apariencia de estar muy ocupado. Tomo en sus manos una carpeta al azar y autorizo la entrada de su visitante.

La puerta se abrió sin hacer ruido y por ella apareció un hombre ya entrado en años, delgado y con aspecto insignificante, sin embargo la inteligente mirada de sus ojos marrones contradecía completamente la supuesta imagen inofensiva de su cuerpo. Este hombre, genin, tenia un talento especial para hacerse de información, y era la razón por la que Kaito lo mantenía a su servicio, era su espía.

-¿Y bien? – inquirió Kaito

-El equipo ha sido visto en los límites de la aldea, a estas horas deben estar en sus cuarteles. – contesto el hombre tomando asiento con ligereza.

-No es a lo que me refiero, ¿como se desarrollo todo?

-OH, eso… pues tengo entendido que la columna de humo podía verse a 20 Km., no quedo nada del castillo, el señor fue borrado del mapa, pero no hubo demasiadas bajas.

Kaito parpadeo atónito… ¿Seria posible?

¿Que finalmente el perfecto historial de la chica Haruno se hubiera acabado?... ¡Y de que manera!

Él era perfectamente conciente del interés manifestado por el señor del fuego en esa fortificación en particular, por lo que sabia, estaba previsto que el castillo fuera entregado a uno de los altos cargos de la corte.

Kaito sonrió de lado y se levanto de su asiento con lentitud, esta era definitivamente información de primera clase, el tipo de información que haría a los miembros del consejo retorcerse las manos de gusto ante la perspectiva de echarle en cara a Tsunade los errores de sus capitanes. Casi podía imaginar la situación y le dieron ganas de reír, esta era definitivamente una oportunidad que pensaba aprovechar al máximo.

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-Por lo visto están metidos en problemas ¿eh?

Sakura levanto la vista de los papeles que estaba leyendo y observo entrar a Naruto vestido con su uniforme Anbu, el rubio sonrió comprensivamente y se tiro de espaldas en uno de los sillones.

-¿Cómo te enteraste tan rápido? – pregunto la chica mientras se levantaba para ir a sentarse frente a su amigo.

-Mi equipo estaba patrullando cuando los chicos pasaron por nuestro sector. No tenían tan buen aspecto, dattebayo.

-Ya, también me sorprendió cuando llegaron. – La chica se aparto de la cara un mechón de cabello y suspiro – Tsunade va a matarme.

Naruto hizo una mueca comprensiva. Después de todo, como lideres de escuadrón ellos eran los responsables directos tanto del éxito como del fracaso de una misión, y como tal debían responder ante la Hokage.

-Explícale la situación a Kakashi, él mejor que nadie entiende los riesgos a los que nos enfrentamos. – De pronto el chico se levanto con decisión - ¡Y de la vieja me puedo encargar yo, dattebayo! – termino levantando el puño a lo alto

-¡A quien demonios le llamas vieja! – interrumpió una agresiva voz femenina

Tanto Sakura como Naruto se dieron la vuelta para ver entrar a una ceñuda Tsunade acompañada por Kakashi y Neji que la seguían de cerca.

Es que por algo dicen que las malas noticias viajan rápido – pensó la Haruno.

SIP, es lo que están pensando. Nuestro buen amigo Kaito no perdió para nada su tiempo al exponer la situación al consejo, quienes ni cortos ni perezosos se lanzaron sobre la desprevenida Hokage como si fueran lobos sobre su presa.

Sobra mencionar que Tsunade no estaba para bromas en ese momento. Su mejor equipo de rastreadores tendría que encarar las acusaciones del consejo, quienes obviamente tratarían de lavarse las manos de ellos lo antes posible y evitar atraer sobre si la ira del señor feudal.

Kakashi le lanzo a su ex-alumna una mirada comprensiva y le insto a convocar a su equipo al día siguiente para responder ante el consejo.

Sobra mencionar que ninguno de los chicos se había mostrado emocionado cuando les comunico la noticia una hora mas tarde.

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Al llegar a casa esa noche, Sasuke Uchiha estaba dispuesto a apostar a que su adorable compañera de casa intentaría llevar a cabo un asesinato, y aunque no estaba interesado en colaborar demasiado con sus intenciones, la verdad no le habría importado llevar a cabo un buen escarceo verbal con su compañera.

Sin embargo, y como ya se estaba haciendo costumbre, Sakura se había salido completamente de sus expectativas.

La capitana estaba sentada en lo que de pronto se había convertido en su punto de encuentro, en aquella habitación que daba al jardín, tenía las piernas colgando hacia fuera y Yue estaba merodeando por el lugar inquietamente. Al lado de Sakura había dos botellas de sake y si debía juzgar por el sonrojo en las mejillas de la chica, ya había dado cuenta de una buena cantidad de alcohol.

-Has llegado tarde – dijo Sakura de pronto mientras giraba la cabeza para observarle.

No muy seguro de a que atenerse, Sasuke se limito a asentir.

-Eso demuestra que eres listo después de todo – la chica sonrió irónicamente y se sirvió una copa de sake – hace dos horas habría estado bien dispuesta a golpearte. ¿Pero ahora? - se volvió nuevamente para lanzarle descaradamente una mirada de arriba abajo – la verdad me importas un rábano.

Habiendo decidido que la situación prometía, el Uchiha se sentó al lado de la chica, apoyando la espalda contra el marco de madera, de manera que podía mirar libremente su perfil.

-¿Qué? ¿No vas a decir nada? Podrías tratar de justificarte al menos.

Sasuke arqueo una ceja

-¿De que sirve hablar con alguien borracho? Ya habrás olvidado lo que diga en la mañana.

Al escuchar esto Sakura lanzo una carcajada desprovista de humor y lo observo con franqueza.

-Fui alumna de Tsunade. Créeme cuando te digo que se muy bien como soportar el sake.

El Uchiha se encogió hombros, pero alargo la mano para tomar la copa que Sakura había estado utilizando.

-¿Puedo?

La chica asintió como si no le importara, mientras él se servia de la jarra.

-No sabia que te gustara el sake – comento Sakura observando de reojo como él se llevaba la copa a los labios.

-Lo mismo podría haber dicho de ti.

-Me ayuda a relajarme, no hay muchas oportunidades de relajarse en estos días.

Sasuke no respondió y se limito a pasarle un nuevo trago a la chica, ella observo la copa e inclino la cabeza sobre un hombro mirándole con sospecha.

-¿Vas a intentar emborracharme?

El chico sonrió de lado

-No creo que pueda, después de todo, me acabas de asegurar que tienes bastante resistencia – su voz estaba cargada de ironía.

-Y es cierto, así que ni siquiera lo intentes – sin embargo Sakura alargo la mano para tomar la copa que el Uchiha le ofrecía, bebiendo casualmente del mismo lugar del que había tomado Sasuke.

-Ni se me ocurriría – respondió Sasuke evasivamente apartando la mirada.

Mientras tanto Sakura volvió a rellenar la copa y se la tendió a Sasuke en un gesto apremiante. Cuando el Uchiha no tomo la copa Sakura inclino la cabeza hacia un lado.

-Se me ocurre que tal vez seas tu quien tema emborracharse – le dijo para molestarlo, y bebió de la copa que previamente había servido para él.

-¿No deberías parar ya? – Pregunto Sasuke bruscamente – mañana necesitas actuar con sensatez.

Sakura apretó los labios en un gesto que podría haber sido tomado como rabia, o desesperación.

-¿Crees que lo he olvidado? ¿Piensas que he bebido tanto sake como para hacerme olvidar mis responsabilidades? – La joven rió irónicamente – en verdad, haría falta mucho más sake del que hay en esta aldea como para hacerme olvidar todo por lo que me preocupo.

El Uchiha frunció el ceño, considerando sus palabras, y se sorprendió a si mismo arrebatándole la copa a Sakura para servirse un nuevo trago.

-Si tuvieras el suficiente sentido común ahora mismo estarías preparando lo que dirás ante esos malditos ancianos. – musito Sasuke entre dientes antes de beberse el licor.

La chica bufo al escucharlo.

-Soy lo bastante inteligente como para saber que nada de lo que diga lograra justificar las acciones que tomaron en la misión. Esos malditos ancianos –como tú les llamas- están decididos a tener una cabeza que entregar al señor feudal. – Sonrió con falsa alegría – obviamente será la mía.

Por alguna razón, a Sasuke no le gustaba oírla hablar así. No quería pensar en ese momento porque, o quizás estaba demasiado cansado para reconocerlo, pero prefería mil veces soportar las miradas asesinas de la chica que sus palabras de resignación.

En ese momento, sin embargo, Yue pasó entre ellos, volteando con su cola la botella de sake. El liquido se derramo sobre el piso de madera, mientras Yue se deslizaba resueltamente sobre el regazo de Sakura.

La chica giro la cabeza para observar el desastre y suspiro desganadamente.

Sasuke, mientras tanto, recogió la botella y aparto el líquido con la mano, empujándolo hacia el exterior.

-Supongo que esa ha sido mi señal de alto – comento Sakura despreocupadamente poniéndose de pie – Quizás sea ya hora de irme a dormir – añadió con un suspiro. Yue, encaramada en sus brazos, empezó a maullar como si quisiera meterle prisa.

Sasuke asintió y giro la cabeza nuevamente hacia el jardín.

Mientras la joven se daba la vuelta, Sasuke, con voz seria dijo.

-No bajes la cabeza ante nadie, Sakura. El orgullo es algo que nadie podrá quitarte, al menos si tú no lo permites… No entregues el tuyo en bandeja. – añadió despreocupadamente.

La joven pareció asombrada durante un momento, pero luego recompuso su expresión, no obstante era una suerte que Sasuke siguiera de espaldas.

-Tu sabes mucho de orgullo ¿no es cierto, Sasuke?

Sasuke bufo, y giro la cabeza hacia ella, en sus ojos negros podía apreciarse un brillo de diversión.

-Orgullo y Venganza, ese es mi departamento… quizás podría enseñarte un par de cosas, capitana… - añadió, su tono de voz tan ligero que solo podía estar bromeado.

Extraño, pero nunca habría pensado en colocar las palabras Sasuke, y broma, en una misma frase.

La pelirosada sonrió de lado, una sonrisa diminuta, pero sincera… la primera en mucho tiempo.

-Quizás, cuando tenga tiempo… Buenas noches, Sasuke – se despidió sinceramente.

-Buenas noches… Sakura.

El Uchiha permaneció sentado donde estaba mucho tiempo después de que Sakura se hubo retirado. Frustrado, había retomado la copa y el sake que había quedado en la botella; se bebió el licor de un trago y se paso una mano por el cabello. A regañadientes, dejo que sus ojos vagaran en la dirección en que Sakura había desaparecido.

Bruscamente aparto la mirada y se sirvió un nuevo trago.

-Maldito seas Uchiha, los remordimiento no van contigo – se maldijo mentalmente.

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Nota.

¡Hola! Este capitulo me salio un poco mas largo de lo que esperaba, pero espero que les haya gustado… apreciaría cualquier comentario u opinión sobre la historia; la verdad se me hace difícil tratar de hacer parecer a Sasuke un poco más humano, con lo poco que me gusta el personaje recientemente, así que por favor disculpen si por momentos su carácter aparece algo desvirtuado, lo hago lo mejor que puedo (T.T)… en cualquier caso ¡Nos leemos en el siguiente capitulo!