Entre Noches y Entrenamientos

Eriol POV

No puedo dormir, por más que intento, solo término dando vueltas por la cama. Me levanto resignado de que esta noche, tal vez, me la pase en vela. Me levanto, me pongo una bata, ya que ha comenzado a hacer un poco de frío, y salgo de la habitación. Camino por los desolados pasillos de la mansión de Tomoyo, iluminados tenuemente por la luz de la luna.

Me detengo en un gran ventanal que da vista al jardín, en el cual se puede apreciar la luna en todo su esplendor. Es una noche despejada y fría, muy fría.

Me recargo poniendo una mano en el marco del ventanal. Suspiro. Hay muchas cosas en mi cabeza en este momento. La situación en la que se encuentra Sakura, la charla que tuve con Touya, su insinuación de que, tal vez, Sakura sienta algo por mí.

La verdad es que está última me tiene así de pensativo. Hace unas horas cuando Sakura y yo nos quedamos solos, trataba de averiguar si Sakura realmente mostraba señal de algún sentimiento por mí, pero me perdí tanto en ella, que no me di cuenta que nos habíamos quedado solos, entonces aparecieron en mi unas terribles ganas de lanzarme a besar sus labios. Pero, gracias al cielo, me contuve. Así que opté por alejarme lo más pronto posible de ahí.

Pero Sakura me detuvo, agradeciéndome, y no pude evitar darle indicios de mis sentimientos con una frase…

Haría todo por ti

Y era verdad, por su recuperación, por su tiempo, por su felicidad, por su amor, yo sería capaz de todo. Ahora si nadie me detendría.

Curaré cualquier herida que tenga Sakura, para que pueda recuperar su vida, luego le entregaré mi corazón completamente. De ella dependerá mi vida entera.

Suspiro.

Comienzo a caminar nuevamente y me sorprendo cuando llego a la habitación de Sakura. Tengo unas ganas inmensas de entrar a su habitación y velar sus sueños. Pero tal vez no sea lo correcto. Me quedo estático frente a la puerta. Debería irme pero…

No puedo.

Ya me contuve demasiado.

Abro lentamente la puerta y me introduzco en su habitación, cuidando de no hacer ruido.

Sakura está acostada en su cama, dormida, aunque se remueve inquieta entre las sabanas. Me acerco hasta sentarme en la orilla de la cama. Observo a Sakura, su rostro angelical con el cual he soñado cada noche desde el día que la conozco, su cabello castaño que está ahora un poco más largo. Alargo mi mano y me permito acariciar su cabello lentamente. Me atrevo a acariciar su rostro, pasando mis dedos por sus labios. Esos labios que son mi perdición. Cuántas veces me he muerto de ganas por besarlos, por conocer su sabor, la sensación que pueden provocar en mí.

—Eriol— escucho susurrar a Sakura mi nombre y mi corazón se paraliza un instante, pensando que le he despertado con mis caricias. Pero no es así. Sakura sigue profundamente dormida. Lo que me hace darme cuenta de algo.

Sakura está soñando conmigo.

Mi corazón late rápidamente. Quisiera saber qué está soñando. Pero con solo saber que estoy presente en su sueño me doy por bien servido, pues hace que mi pecho se llene de algo desconocido. Y las ganas de besarla vuelven a mí con más fuerza.

Y me rindo ante esta sensación.

Me inclino hacia ella, lentamente, queriendo atesorar lo más posible de este momento. Siento su aliento chocar con mis labios y por fin uno mis labios con los de ella. Es algo indescriptible. Sus labios son suaves y adictivos. No creo que pueda ser capaz de separarme, más sin embargo lo hago.

—No sabes cuánto te amo— le susurro rozando levemente sus labios con los míos.

Pero antes de que me yerga completamente, Sakura, aún profundamente dormida, pasa mis brazos por detrás de mi cuello, jalándome hacia ella, en un rápido movimiento que me hace perder el equilibrio. Por fortuna, reacciono a tiempo para poner ambas manos a sus costados evitando dejar caer todo mi peso sobre ella. Su agarre es tan fuerte que no me puedo zafar delicadamente.

—Eriol— vuelve a susurrar Sakura y por un momento pensé que esta vez sí se había despertado.

Y su agarre sigue sin ceder. Hago una maniobra para tumbarme a su lado. Sakura no me suelta en ningún momento. Me meto bajo las sabanas con dificultad. Ella esconde su rostro entre el hueco de mi cuello y yo me quedo inmóvil. Tengo miedo de que Sakura escuche el golpeteo acelerado de mi corazón y se pueda despertar, pero ella parece muy tranquila.

—Quédate a mi lado— murmura ahora Sakura. Supongo que si me ha llamado de nuevo, ese mensaje es para mí. Paso mis brazos por su cintura y me rindo a su deseo.

—Nunca te abandonaré, lo juro— le digo. Y después de muchas noches de insomnio, me quedó dormido profundamente con tan solo sentirla conmigo.

Me despierto unas horas después. El alba comienza coloreando al cielo. Es hora de que me vaya. No tardarán los demás en levantarse y no quiero que piensen cosas que no son. Giro mi cabeza para ver a Sakura. Sigue dormida, con un semblante de paz. Ella ya me ha soltado, pero aún mantiene su rostro escondido en mi cuello. Me levanto, descansando su cabeza en una almohada, en el proceso. Me preparo para salir no sin antes depositar un beso en la frente de Sakura. Le doy un último vistazo y salgo de la habitación cautelosamente.


Sakura POV

Los rayos de sol se cuelan por el ventanal de la habitación, ocasionando que me despierte de mi profundo sueño. Me estiro en la cama. Qué bien dormí. Hacía mucho tiempo que no tenía un sueño tan placentero. Siento como si alguien hubiera resguardado mi sueño en la noche. Tal vez el hecho de que soñé con Eriol casi toda la noche, ayudó a que me sintiera protegida. Hasta soñé que… bueno no importa. Me acomodo en la cama para ver mejor el reloj de la mesita de noche.

Marcaba las 11:00 am.

— ¿Qué?, ¡se supone que hoy tenía clase en el instituto! — Me levanto tan rápido de la cama que no noto que la sabana se enreda en mi pie ocasionando que cayera al piso— ¡Auch!

—Buenos días, Sakura— vaya esos pies se me hacen conocidos— veo que por fin despertaste— levanto mi mirada encontrándome con unos, ya muy conocidos, par de ojos.

—Kaho— le digo sorprendida porque se encuentre aquí. Ella me mira muy divertida, por mi posición, desde arriba. Rápidamente me levanto. — Buenos días. Disculpa me caí de la cama — le digo apresuradamente.

—Sí, creo que ya lo note — se ríe— Vamos a desayunar. Cámbiate, te espero abajo— me dice y sale de la habitación.

Me visto lo más rápido que puedo con algo cómodo y salgo de la habitación casi corriendo. Llego al comedor pero Kaho no se encuentra ahí. Me encuentro a una sirvienta.

—La señorita Mizuki la espera en el jardín para desayunar— me dice haciéndome una reverencia.

—Muchas gracias— le digo saliendo al jardín. Llego y efectivamente está Kaho sentada en una mesa con una sombrilla.

—Disculpa la tardanza— le digo acercándome para sentarme.

—No te preocupes— me dice sonriendo— ¿dormiste bien? — me pregunta y en ese momento hay algo extraño en su mirada que no sé como descifrar.

—Sí, la verdad que sí. Tenía mucho tiempo que no dormía una noche de corrido. Siempre me despertaban las pesadillas o de plano no podía dormir— admito.

—Me da mucho gusto — voltea hacia el jardín— y tal parece que no fuiste la única— me dice en un susurro casi inaudible.

Le voy a preguntar a que se refiere con eso pero llega la sirvienta con nuestro desayuno interrumpiéndome. Comenzamos a comer de inmediato.

—Kaho, no me lo vayas a tomar a mal, pero ¿qué haces aquí? — le pregunto dándome cuenta que no es normal que ella se encuentre en casa de Tomoyo.

—Tomoyo me llamo en la mañana para pedirme de favor que te viniera a hacer compañía, mientras ella iba al instituto, ya que, según tengo entendido hoy comienza tu entrenamiento con Eriol — me explica.

—Pero ¿Por qué no me despertó para ir al instituto? Yo también tenía clase

—Dijo que fue en la mañana a tu habitación, pero te vio tan profundamente dormida, que no quiso despertarte, que era mejor que descansaras bien para el entrenamiento — me dice

—Oh, entiendo— le digo— muchas gracias por venir

—No tienes que agradecer Sakura. Sabes que lo hago con mucho gusto— me sonríe. Continuamos comiendo.

—Por cierto— tomo un sorbo de mi jugo de naranja— ¿en donde se encuentra Eriol? ¿Aún no ha despertado?- le pregunto a Kaho.

—Sí, ya despertó, Eriol es muy madrugador. Debe andar encerrado en la biblioteca como de costumbre — suspira— siempre solo.

— ¿Siempre solo? — pregunto confundida.

—Eriol siempre ha sido una persona muy solitaria. Además que, desde siempre, ha cargado el peso de ser la reencarnación de Clow. Tú, más que nadie, debes entender que la magia de la que son dueños no debe darse a conocer a las personas comunes. Hasta con sus propios padres es muy reservado. Esto lo ha llevado a hundirse en la soledad.

—Pero ¿no están siempre con él Nakuru, Spinel y tú? — pregunto

—Sí, pero pienso que Eriol necesita a alguien que este incondicionalmente con él, que le muestre que puede ser parte del mundo también sin afectar su condición de mago, alguien que lo ame como él se merece. Aunque creo que él ya encontró a alguien a quien ama — Kaho me mira.

Está última frase hace que algo me oprima el pecho.

Eso quiere decir que ¿Eriol está enamorado? ¿De quién? Debe ser lo bastante especial para que Eriol se pudiera haber fijado en ella. Me da mucho gusto por él, se lo merece de verdad. La persona que tenga su amor será muy dichosa de tener a su lado un hombre como Eriol.

Pero no puedo evitar desear ser esa persona.

¡Dios! ¿Qué estoy pensando?

No estoy lista para una relación, no después de lo que paso con él, soy solo pedazos de lo que fue alguna vez una persona, no puedo pensar estar con alguien en estos momentos.

—Así que también por esa razón — continua Kaho— no me había reencontrado con tu hermano. Me preocupa mucho Eriol.

—Sí lo entiendo — le digo— aunque me da mucho gusto que mi hermano y tú estén juntos. Se lo merecen.

—Muchas gracias, Sakura— me dice brindándome una sonrisa sincera.

—Buenos días— escucho la voz de Eriol a mis espaldas y mi corazón de paraliza un instante para luego latir desenfrenadamente.

—Buenos días— logró articular.

— ¿Cómo dormiste, Sakura? — me pregunta yo me sonrojo un poco recordando cómo aparecía él en mis sueños.

—Muy bien, Eriol, debo reconocer— le digo.

—Eriol, siéntate con nosotras a desayunar— le pide Kaho.

—No, muchas gracias, ya desayune. Mejor las espero en la parte trasera del jardín cuando terminen. Provecho— dice caminando hacia donde nos vamos a reunir.

—Gracias— le decimos en coro Kaho y yo. No puedo evitar seguirlo con la mirada hasta que desaparece.

Suspiro.

Siento algo por Eriol, de eso estoy segura, pero me da mucho miedo reconocerlo o ponerle nombre. Y menos por la situación en la que me encuentro. Dejo de ver hacia donde se perdió Eriol y me encuentro con Kaho viéndome de manera curiosa. Creo que me ha sorprendido mirando a Eriol. Me sonrojo inmediatamente y trato de seguir con mi desayuno disimuladamente, Kaho sonríe ampliamente y también sigue comiendo.

Terminamos nuestro desayuno y caminamos por la dirección por la que se había ido Eriol minutos antes. Llegamos a una zona, plana y extensa, entre arboles muy grandes que casi no dejaban ver la mansión. Parado ahí en medio, se encontraba Eriol sosteniendo su gran báculo. Se veía muy guapo, los rayos del sol que se colaban entre los arboles lo iluminaban, tenía los tres primeros botones de su camisa blanca desabrochados, por lo cual se podía apreciar la piel blanca de su pecho.

— ¿Estas lista, Sakura? — me pregunta sacándome de mi ensoñación con su pecho.

—Sí— contesto haciendo un gesto positivo con la cabeza sacando, por primera vez en muchos meses, mi llave de mi cuello.

—Adelante

—Llave que guardas el poder de mi estrella, muestra tu verdadera forma ante Sakura quien acepto esta misión contigo ¡Libérate! — qué extraño se siente volver a hacer esto.

—Bueno, hoy comenzaremos con algo muy sencillo— me dice Eriol— Intentarás atacarme con alguna carta.

— ¡¿Qué? — no quería atacarlo. Kaho se acerca y me entrega las cartas.

—Vamos no te preocupes, yo me defenderé — me dice— ¿confías en mí?

—Con mi vida — le digo y él me sonríe

—Escoge una carta— saco en banco de cartas y la que está al principio es Aire. Escojo esa. No creo que pueda llegar a ser muy dañina. Me preparo para utilizarla.

—Va a ser como en los viejos tiempo— me dice Eriol. ¿Cómo en los viejos tiempos? Cuando estaba él a mi lado, cuando me amaba, cuando aún no me abandonaba. Cuando yo lo amaba. El, ya conocido, dolor de mi pecho, hace acto de presencia. Pero esta vez no me voy a dejar vencer. Tengo que controlarlo. Salir adelante.

— ¡Aire! — grito con todas mis fuerzas y el poder que transfiero a la carta es mucho. El ataque que se forma es demasiado grande y va directamente hacia Eriol, quien no lo logra esquivar, recibiéndolo completamente haciéndolo volar unos metros hasta que choca contra un árbol que estaba a su espalda.

— ¡Eriol! — grito asustada corriendo para socorrerlo.

¿Qué he hecho?


Hola a todos!

¿Qué le pasó a Eriol? ¿Será algo grave? ¿Pasará algo entre ellos dos? Descúbranlo próximamente!

¿Qué creen? Inspiración volvió a mí y me hizo que les escribiera este capítulo!

Una disculpa por mi anterior cap. Que dejó mucho que desear pero ya aquí está uno mejor

Muchas gracias a quienes me dejaron Review a pesar del cap.

Nadeshiko19: sip sigo siendo la culpable de que prefieras a Eriol XD y ya falta poco para que Syaoran aparezca. Aquí esta otro cap. Para que saltes de emoción! Saludos y muchas gracias

Camili: una disculpa por el cap. Pero aquí esta uno más largo! Para que no te quedes con las ganas XD y apenas comienza lo meloso! Prepárate para lo que sigue! Saludos y muchas gracias

Katingas: ya lo supere XD

Sin más que agregar nos vemos en el próximo capítulo!

Atte.

KristenRock