Los personajes pertenecen a Lucasfilms!
CAPITULO 11
Dicen que el paso del tiempo lo cura todo.
Para ser honestos ella jamás sabría con certeza lo real de esa afirmación. El paso del tiempo solo hace que esas heridas se conviertan en cicatrices y esta era una.
Su familia.
Aquel lugar estaba tan lleno de recuerdos, tan cargado de emociones que le fui imposible no sentir recogimiento al entrar después de tantos años y darse cuenta que el lugar estaba intacto, como si se hubiese detenido el tiempo.
— ¿Leia?— Le pregunto Elian casi en un susurro.
—Sí, mañana estaré temprano en la sede. —Contesto rápidamente.
—Bien. También se dará una recepción por la tarde en mi residencia a las afueras de la ciudad y cuento con tu presencia. Rey también puede venir.
Leia se giró a mirar a la muchacha que estaba subiendo las escaleras al segundo piso. —Muchas gracias.
—Entonces me retiro. —Elian y su hija dieron una reverencia. —Debes estar agotada y yo tengo que reportar que tu llegada fue sin ningún inconveniente.
—Te acompaño. —Se ofreció Leia a acompañarlo hasta la puerta.
Cuando estuvo sola soltó un suspiro, esto no estaba saliendo tan fácil como había creído. Camino por el apartamento inspeccionando todo junto a C-3PO, al parecer el droide de limpieza había hecho un buen trabajo.
Se paseó por todo el lugar fijándose en los más pequeños detalles. Casi no había polvo y el piso relucía, la pintura en la pared estaba intacta. Reviso la alacena en busca de un vaso para servirse agua. Todo seguía en su lugar.
Elian le había entregado una canasta con comida, con cuidado la abrió y miro en su interior. Había frutas, granos y cereales, algunas hortalizas y carne, era lo suficiente para preparar algo para la cena. Siguió sacando las cosas y se encontró con pasteles dulces y una cajita de té de Gatalenta.
Abrió la caja y dejo que el aroma le impregnara la nariz con ese exquisito aroma. Pensó en Tai-Lin Garr y en Amilyn Holdo, sus colegas en el senado ya muertos; y en el joven y vivaz Joph Seastriker con esa amabilidad arrolladora.
Se quedó pensando un momento en ellos y en todos los que dieron sus vidas por la libertad de galaxia, por luchar contra la tiranía. Involuntariamente ella había contribuido a la caída de la nueva república y había muchas cosas de la que se arrepentía.
Quizás la más importante el haber sido honesta con su hijo y no suponer lo que pudo o no ser. Ella creyó que un entrenamiento Jedi era lo mejor para Ben y su gran potencial en la fuerza, pero ahora lo dudaba. Ese mismo potencial vio Snoke y lo uso para forjar su Nueva Orden.
Tanto había pasado desde aquel entonces y tanto había cambiado.
Y ahora estaba allí. Con una nueva rebelión a medio caminar, un hijo desaparecido y una usuaria de la fuerza con demasiadas dudas.
Volvió su vista hacia las escaleras pensando en Rey, llevaba mucho tiempo arriba. Dejo la cajita sobre la mesa y se dirigió al segundo piso. Todo estaba muy silencioso.
— ¿Rey?—Llamo mientras avanzaba por el pasillo.
Ella apareció con rostro preocupado. — ¿Paso algo?
—La verdad es que no, solo que… ¿Estas bien?
—Estaba… —Balbuceo. —Estaba en la habitación de…
—Ben. —Leia le sonrió con amabilidad. —Voy a preparar algo para comer ¿Tienes hambre?
—De hecho sí.
Leia la observo con cuidado, tenía las mejillas húmedas y los ojos cristalinos. Creía conocer lo suficiente a Rey como para saber que estaba llorando, pero eso mismo le decía que no debía preguntar. No lo había hecho hace seis meses, no lo iba a hacer ahora.
Lo sabía por su propia experiencia, cuando la tristeza la embargaba siempre se retiraba para estar sola. Ella era una mujer fuerte con el peso de la rebelión sobre sus hombros. No podía mostrarse débil o derrumbarse, muy pocas personas la habían visto así, entre ellas Han y… ¡Estrellas! Cuando encontró consuelo en los tiernos abrazos de su marido ningún remedio era mejor.
Extrañaba mucho a Han, a pesar de que en los últimos años las cosas no habían sido las mejores. Y ahora viendo la habitación de Ben algo dentro de ella dolió.
—Preparare estofado. —Hablo Leia rompiendo el silencio. —Vamos.
Rey le dio una media sonrisa y la siguió a la cocina.
Mientras cocinaba le sirvió una taza de té a la muchacha quien no le quitaba los ojos de encima.
— ¿Sucede algo?—pregunto Leia mientras cortaba verduras.
—Me gusta mucho mirarla mientras hace cosas tan…
— ¿Hogareñas?
Rey soltó una risa nerviosa. —No, es solo que crecí escuchando de usted, la Princesa y luego General. No sabía que dentro de sus títulos fuera cocinera.
Leia soltó una enorme carcajada. —Sí, suele suceder que solo te vean por tus títulos. Siendo una princesa crecí con todas las comodidades que pueda imaginar. Bueno eso fue antes de integrarme a la rebelión, pero mi platillo favorito siempre fue el estofado aldeaariano y quise aprender a cocinarlo. Después de la guerra cuando me case con Han se lo preparaba. Él también quedo sorprendido por mis aptitudes culinarias.
"Cariño, eres una caja de sorpresas." le había dicho Han con esa sonrisa pícara antes de rodearla con los brazos y darle un beso en la frente.
—También me gustaría aprender. —admitió Rey mientras miraba su taza. —Solo he preparado las porciones que daba Unkar Plutt.
Leia sintió la melancolía en las palabras de Rey y la miro con ternura.
—Bueno, creo que ahora es un excelente momento.
Rey salto del taburete y siguió las instrucciones de Leia al pie de la letra.
El tiempo se pasó volando y no se dieron cuenta cuando los platos estaban vacíos y anocheció.
—Mañana será un día largo. —Le dijo Leia. —Los concejos nunca han sido divertidos, menos para alguien externo de la política…
—Leia… está bien. No se preocupe por mí.
—En la noche se dará una recepción y estas invitada, por lo que debemos vestir adecuadamente.
Rey levanto la vista y la miro con pánico en los ojos.
—Y por tu mirada entiendo que nunca has usado un vestido. Creo que tengo algo que te puede quedar bien. — Dijo moviendo la silla hacia atrás. — Iré a mi habitación, hay un par de cosas que debo revisar para mañana. Hay una habitación de huéspedes continua a la mía, pero si gustas ocupa la de mi hijo, esa tiene baño privado.
—Está bien. —Dijo Rey casi en un susurro.
Leia se levantó tomando los platos dejándolos en el fregadero. Y se dirigió a las escaleras.
—Que descanses Rey buenas noches.
—Buenas noches. —Rey le sonrió. —Y gracias por el estofado.
Leia asintió con una sonrisa y fue a su habitación.
Al verla soltó un suspiro, estaba igual que la última vez. Camino hacia el armario y lo abrió, sus vestidos intactos al igual que las chaquetas de Han. Con cuidado tomo una y la olio, seguía teniendo su aroma.
La dejo sobre la cama y se dirigió a la ducha. Se había olvidado cuando se había dado un baño tan reconfortante como ese, claramente las duchas en las bases de la resistencia no eran como estas y no tenían lociones especiales para el cabello, sentir las esencias nuevamente en su piel la revitalizaron. Cuando creyó estar lo suficientemente limpia se secó y se colocó ropa holgada para dormir.
Tomo el comunicador y lo encendió.
— ¿Lando, me copias?—Pregunto, hubo un poco de estática y luego escucho.
—Fuerte y claro Leia ¿Cómo llegaron?
—Bien, ha sido un viaje largo. ¿Ya regreso Poe y los demás?
—Así es. Chewbacca te manda saludos y está feliz de que sacaras a Rey de aquí. Junto a Poe arribo un escuadrón de pilotos y sus naves, el resto llegará en un par de días. Maz se quedó con ellos.
—Son buenas noticias. Apenas termine el consejo de mañana te informare de que trata todo esto.
— ¿Algún indicio de lo que quieren?
—Nada. —Leia sonó frustrada. —Y eso me pone ansiosa.
—Bueno, el saber que estás en tu apartamento me quita el mal presentimiento de que quizás era una trampa.
—Si. A mí también. —Se quedó un momento en silencio mirando las luces de la ciudad. —Iré a dormir Lando. Buenas Noches.
—Que descanses.
—Adiós. —Leia apago el comunicador.
Se trenzo la larga cabellera y se metió en la cama. Estaba revisando el datapad cuando se quedó completamente dormida.
No sabe exactamente cuánto tiempo paso, pero prácticamente salto de su piel cuando escucho un fuerte estruendo en el piso inferior, fue como si algo cayera al suelo, algo metálico.
Rápidamente se levantó poniéndose encima de los hombros la chaqueta de Han y corrió por el pasillo con el corazón en la garganta. Tal vez si había sido una trampa y esperaron a la oscuridad de la noche para atacar. La angustia la inundo al saber que Rey estaba sola y quizás indefensa.
Bajo sigilosamente esperando encontrar lo peor y… ese era…
No, no era real. Estaba soñando.
Estaba incrédula entonces los oscuros ojos se posaron en ella y le hablo.
— ¿Ma…?
— ¿Ben?—Ella lo interrumpió mientras caminaba hacia él.
Este era su hijo, su amado hijo. Y había vuelto a casa.
N/A
Nueva actualizaciooooon... y si, puede que me maten, pero amo el suspenso y quería un capitulo especial para Leia. De hecho estaba incluido en el capitulo anterior pero quedaba demasiado recargado.
Siempre me ha gustado la idea de una Leia hogareña y creo que este momento es perfecto para eso, la calma antes de la tormenta XD
Lamento no contribuir con la ansiedad de lo que viene, pero les prometo que se los compensare!
Muchas gracias por sus comentarios, me hace demasiado feliz que les guste la historia!
Los quiero mucho y nos estamos leyendo!
