Otro capitulo más...
Gracias a Gabriela Cruz y NickyColferC por sus comentarios :)
como ya saben ningún personaje es mio. Todo lo subrayado está en español en el original.
Todo lo que este en negrilla y cursiva son pensamientos profundos del personaje que en ocasiones pueden ser oídos por el otro mediante el lazo.
Capítulo 11
Blaine perdió la cuenta de cuantas veces se habían chupado el uno al otro, pero ya estaba oscuro para cuando dejaron el cuarto de hotel y regresaron al carro. Ellos iban en silencio, Kurt manejaba mientras Blaine comía una de las varias hamburguesas con queso que había comprado cuando el vampiro llegó a una ventanilla de comida rápida. Él estaba hambriento como una jodida, y también sediento. No era sorprendente considerando lo que ellos habían estado haciendo la mayor parte del día.
La culpa empezó a golpearlo e hizo un examen. ¿Era realmente tan malo lo que había hecho con Kurt? Ellos no lastimaron a nadie, nadie había muerto. Incluso los patanes a los que Blaine había golpeado estaban bien, no es que ellos pudieran hacer algo con eso. Excepto….quizás lo que ya habían hecho.
Blaine no pudo evitar recordar el flash de pura, rabia posesiva que sintió cuando vio que ponían las manos en Kurt. Él estaba muy seguro que no quería tocar al otro hombre pero cuando vio que alguien más lo tocaba, Blaine casi pierde el control. Y entonces después con Kurt en sus brazos, sus hermosos ojos verdes oscurecidos, sus mejillas hundidas, su respiración superficial… Un instinto protector como nunca había sentido antes lo golpeó. Solo quería sostenerlo. Quería protegerlo de esos cabrones y del resto del jodido mundo.
Dándole otra mordida a su hamburguesa con queso, Blaine negó con la cabeza. Había algo en Kurt, le hacía sacar una ternura a Blaine que ni siquiera sabía que tenía. Era como la noche en que él sanó a Blaine y entonces él lloro cuando se fue, la urgencia de sostenerlo y confortarlo había sido tan fuerte que Blaine apenas y fue capaz de contenerse. Como no pude contenerme hoy. ¿Eso es por lo que lo 'hice'? ¿Por lo que lo disfruté?
—Sabes que esa no es la razón, mi lobo. De cualquier manera no es la única razón. —Kurt murmuró desde el otro lado del carro.
Blaine suspiró pero él no estaba realmente enojado. —Estoy tratando de sacar algo de mierda, mano. Es jodidamente grosero que fisgonees dentro de mi cabeza. De cualquier manera, ¿Por qué sigues llamándome tu lobo? No lo niegues. —Puntualizó a media mordida de su hamburguesa y viendo a Kurt. —Yo te lo he estado oyendo toda la tarde.
Kurt le dio una mirada de soslayo. —Perdóname no quise sonar posesivo.
—No sé. —Blaine le dio una pequeña sonrisa. —Quizás…quizás me gusta eso. Pero si yo soy tu lobo entonces supongo que tú eres mi vampiro.
Kurt colocó una mano en su muslo y le dio una intensa mirada. —Con todo mi corazón, mon amour.
La incondicional devoción en su voz atrapó a Blaine un poco fuera de guardia. —Uh, vas a ser todo cursi conmigo ahora, hombre. No es que fuéramos una pareja o algo así. Quiero decir, seguimos nuestro camino para tratar de romper esta cosa.
Kurt retiró la mano y vio fijamente al camino. —Claro.
—Vamos, Kurt, no es de esa manera. Mierta. —Blaine suspiró y se tensó en el asiento del carro. —Quiero decir, fuera de bromas, no hay manera en que podamos seguir con esto cuando regresemos a Miami. Esto es como…unas vacaciones. Sabes, haces cosas, pruebas cosas nuevas. Pero cuando regresas a casa todas las cosas regresan a lo normal.
—¿Eso es lo que quieres? —La voz de Kurt era tranquila en la oscuridad del carro. —¿Realmente quieres eso, Blaine? Que seamos normales y pretendamos que nunca nos conocimos, mucho menos decir que nos amamos el uno al otro?
—¿No sé, está bien? Madre de Dios. —Blaine envolvió el resto de su medio comida hamburguesa con queso y la dejó dentro de la bolsa de papel. —Mira, pasamos un buen rato. ¿Por qué echarlo a perder por hablar de eso?
—Supongo que no. —Kurt suspiró y se sentó más derecho en el asiento. —¿Cuánto falta para llegar a Asheville?
Blaine sintió que el vampiro estaba haciendo un gran esfuerzo para dejar las cosas y se lo agradeció. Ya era muy duro tener que enfrentar lo que habían hecho juntos, sin pensar en las implicaciones de sus acciones a largo plazo. —No demasiado. Espero que tu nodriza esté en casa.
—También lo espero. —Kurt señaló con la cabeza la bolsa de papel llena de comida. —Por favor no interrumpas tu cena. Aún debes tener hambre.
—No tanta. —Blaine negó con la cabeza. —Pero ¿qué contigo? ¿Necesitarás sangre pronto?
Kurt lo vio por la esquina del ojo. —¿Si lo necesito debería decirte? ¿Permitirías que me alimentara de nuevo?
Blaine estaba un poco dolido. —Claro que lo haría. Mira, hermano, estamos juntos en esto. Si necesitas algo déjamelo saber.
—¿Qué si te necesito dentro de mí, que me hagas el amor? ¿Qué me jodas? —Kurt se tensó y el Spyder se movió lentamente a un lado. —¿Qué acerca de eso, Blaine?
Blaine cerró los ojos, sintiendo que su pene se ponía instantáneamente duro ante las suaves palabras. —Dios, Kurt, no hables de esa forma. Sabes cómo me siento…Eso es demasiado. Eso es llevarlo demasiado lejos.
—Algunas veces demasiado lejos no es suficiente. Pero dejaré el tema si lo deseas.
—Por favor. —Blaine le dio un trago a su coca. —Mira ahí hay un letrero "Asheville después de dos salidas".
—Excelente. —Pero Kurt no se oía complacido a pesar de la imperfecta conexión que compartían Blaine pudo sentir el deseo del otro hombre tan fuerte como el propio.
Nana, como Kurt la llamó, vivía en una de las tortuosas calles del distrito histórico de Asheville. La casa era una hermosa mansión de antes de la guerra, apartada del camino principal, con grandes columnas blancas y persianas verde oscuras. Estaba completamente oscuro el interior ni una sola luz pasaba por las múltiples ventanas.
—No se ve como que alguien viva en esta casa —Blaine murmuró mientras Kurt llevaba el Spyder por el camino de la entrada y apagaba el motor.
—No perdamos la esperanza aún. Nana fue siempre una persona privada, quizás ella prefiera no anunciar su presencia al mundo. Vamos. —Kurt salió elegantemente del pequeño carro, haciendo que se viera una danza en movimiento.
Blaine lo siguió a regañadientes. —Mira, mano, quizás sea mejor que vayas sin mí. Ella puede no gustarle si se asoma y ve a un were frente a su puerta.
—Tonterías. —Kurt lo tomó firmemente de la mano, entrelazó sus dedos como si ellos se hubieran tomado de la mano durante años. —Nana te amará. Ella siempre le daba valor a las diferencias y a la individualidad.
—Si tú lo dices. —Con un suspiro, Blaine se permitió a si mismo subir los escalones del porche y esperar pacientemente mientras Kurt tocaba la puerta del frente. Estaba pintada del mismo verde oscuro de las persianas pero la pintura se estaba escarapelando, aumentando la ilusión de que nadie vivía ahí. O quizás no era una ilusión. Quizás la vieja nodriza de Kurt hubiera muerto o se hubiera mudado lejos. Quizás—
—¿Kurt? ¿Eres tú? Realmente eres tu después de tantos años, mein liebling*? —La puerta se abrió y reveló a la persona más pequeña que Blaine hubiera visto en su vida. Ella no podría medir más de un metro treinta y cinco centímetros cuando mucho y ella tenía unos locos rizos castaños entre canos que se salían del fuerte chongo que tenía arriba de la parte de atrás de su delgado cuello. Ella debería tener entre cuarenta y cinco y sesenta años cuando ella fue cambiada -Blaine no podía decirlo- pero sus brillantes ojos azules se veían de dieciséis.
—¡Nana! —Kurt parecía totalmente feliz. Tomó a la pequeña mujer en sus brazos y la giró haciendo que se riera como una niña.
—Deja eso ¡ahora! Deja eso, mein liebling. Estas haciendo que me mareé, soy una mujer vieja. —Ella dijo con fuerte acento Germánico y la pronunciación era golpeada.
—Nunca serás vieja para mí. —Kurt la dejó suavemente. —Estoy muy feliz de verte de nuevo.
—Y yo, mi querido niño. Pero ¿Por qué estás aquí después de todos estos años? y ¿quién es tu amigo? —Ella vio a Blaine con una aguda curiosidad que hizo que sintiera que lo estaba desnudando.
—Pensé que habías muerto. Mi padre me acaba de decir que te convirtió hace unos días. Si lo hubiera sabido antes, por favor creerme que hubiera venido mucho antes, querida Nana. —Kurt tomó una de sus manos y la besó cariñosamente.
—Claro que te creo. —Ella le sonrió. —Pero aún no me has presentado a tu amigo.
—Perdóname. Nana, él es Blaine, mi… —Kurt dudó, claramente inseguro de qué decir. —Bueno, creo que él es mi Coeur de Sang.
—¡Kurt! —Los brillantes ojos azules de la Nana se abrieron más por la sorpresa y el interés. —¡Pero eso es maravilloso, mein liebling! Encontraste el amor verdadero, las felicitaciones son pertinentes.
—Uh… —Blaine se movió nervioso. —Es posible que deba postergarlas un poco.
—Blaine está inseguro de que realmente debamos estar juntos. —Kurt le explicó. —A pesar de que he hecho mi mejor esfuerzo para convencerlo.
—Bueno, claro que lo está. —Nana le dio a Blaine otra aguda mirada. —Vamos entren, entren, mis queridos. Tenemos mucho que discutir y no podemos hacerlo aquí afuera, abierto ante Dios y a los ojos de todo el mundo. —Girándose ella caminó al interior de su casa.
El interior era hermoso. Pisos de brillante madera que brillaban con la luz de antiguas lámparas en un ancho vestíbulo que guiaba a una enorme escalera que le recordó a Blaine algo como salido de lo que el viento se llevó, una jodida película para chicas. Elaine lo había hecho verla y él le había hecho prometer que no se lo diría a nadie. A él no le importó mucho, pero ese era el precio que tuvo que pagar para que ella viera 'Rápidos y furiosos' con él. El intercambio de películas en las noches de fin de semana era la única cosa que Blaine había extrañado cuando dejó la casa de su madrastra. Se preguntaba qué pensaría ella de él ahora. Viajando con un vampiro para encontrar a otro vampiro. De algún modo él no creía que ella se molestara tanto como lo haría su padre, pero decir eso era decir casi nada.
—Es tan brillante aquí adentro —Kurt comentó quebrando el tren de sus pensamientos. —Desde afuera la casa se ve oscura y desierta.
—Tengo una protección de una de las brujas locales. —Nana los guio dentro de la casa, pasando por varios y largos cuartos con finos muebles, finalmente llegaron a un pequeño cuarto. —Me costó muchos centavos pero vale la pena, para no ser molestada por los humanos.
—Ah sí, los molestos humanos. —Kurt parecía estar tratando de ahogar una sonrisa. —Me parece que tu dejaste a uno de ellos no muy bien hace mucho tiempo.
—Así fue, mi querido niño. Pero fui más que feliz cuanto pude dejar mi envoltura mortal con el ofrecimiento de tu padre. Solo deseaba poder haberte dicho adiós. —Ella palmeó la mejilla de Kurt y se sentó en una silla con alto respaldo que parecía estar hecha para alguien más grande. —¿Por qué no se sientan y me dicen realmente por qué están aquí. No es simplemente para ver a tu antigua nodriza, de eso estoy segura. —Ella señaló un sofá de brocado rojo con las patas de madera labradas en forma de patas de león. Kurt se sentó y Blaine incomodo se sentó a su lado.
—Tienes razón al pensar que es más que una visita social Nana, aunque estoy feliz de poder estar aquí —Kurt dijo una vez que se sentaron. —Veras, Blaine y yo nos encontramos por casualidad y sentimos la inmediata conexión—¿No es así? —Se giró hacia Blaine.
—Eso supongo. —Se sentía divertido admitir que tenía una conexión con otro hombre pero era verdad. —Se, uh… —Blaine se limpió la garganta. —Se sintió como si un relámpago atravesara mi columna. Justo como una instantánea… —Movió su mano inseguro, buscando la palabra correcta.
—Atracción, necesidad, deseo —Kurt completó anhelante. —Supe que él era el único, el que había estado buscando, el único del que me hablaste y que pude encontrar después de todos estos años, Nana.
—En realidad, estoy más que feliz por ti, Kurt. —Ella inclinó la cabeza hacia un lado, estudiándolos con gestos extrañamente parecidos a los de un pájaro. —Pero ¿Qué piensan tu padre y tu madre de esto? Ellos nunca han sido lo que podríamos decir muy indulgentes en asuntos del corazón. Yo les rogué con lágrimas en los ojos que me permitieran despedirme de ti y tu padre se negó a mi petición. No puedo imaginar que tu padre esté muy feliz de que hayas encontrado el amor en alguien fuera de nuestra gente.
—Tienes razón —Kurt reconoció tranquilamente. —Él…Nana, él ha decidido que debo tomar una esposa en dos semanas.
—¿Qué? —Blaine se giró a verlo fijamente. —¿De qué infiernos estás hablando? ¿Te vas a casar en dos semanas con una chica? ¿Por qué no me lo dijiste antes?
Kurt bajó la vista para ver sus manos. —No creí que te importara, mon amour. Y…eso parece ser otro obstáculo entre nosotros. No quería desanimarte de formar una relación conmigo.
Blaine resopló. —Dios, ¿Qué más da un obstáculo más? Ya es suficientemente malo que seas un vampiro y yo un were. Además del hecho de que eres gay y yo uh… —El tosió sintiendo que sus mejillas se ponían calientes.
—¿Tu no amas a los hombres? —Nana le frunció el ceño.
—No, uh…en absoluto. —Blaine se movió incómodo. —Mira, ¿puedes solo dejar eso? Nosotros estábamos hablando del matrimonio de Kurt. —Trató de decir las palabras casualmente pero la idea de que realmente se casara con alguien más lo hacía sentirse enfermo. Era una reacción ridícula y él lo sabía, después de todo, Kurt y él habría roto su relación para cuando regresaran a Miami, entonces ¿qué debería de importarle que Kurt se casara con alguien más? Aun así, a él no le gustaba la idea. Ni una jodida cosa.
—Mi padre siente que dado que ya llegué a la mayoría de edad, es tiempo de que me pase el título de Vizconde —Kurt explicó. —Con el título, claro, vienen muchas responsabilidades, una de ellas es tener una esposa y darle a mi padre un heredero. Traté de explicarle que encontré mi Coeur de Sang pero él lo descartó como una idea ridícula y me ordenó no hablar de eso de nuevo.
—¿Y le dijiste que la Sangre de tu Corazón es un lobo? —Nana levantó una entrecana ceja.
Kurt alejó la vista. —No me atreví. Sabes cómo podría reaccionar, Nana.
—Probablemente de la misma manera que mi viejo actuará si descubre que estoy con un vampiro, sin mencionar que es otro hombre —Blaine dijo de forma arisca.
—Mi padre no tiene problemas con tu sexo—él mismo ama a los hombres. Pero temo que incluso si no fueras un lobo, él aun así no consideraría que fueras una compañía aceptable para mí.
—¿Qué? ¿Por qué no? —Blaine frunció el ceño.
—Mi querido niño —Nana se inclinó y palmeó la rodilla de Blaine. —Kurt es de la realeza. Él nació de una de las más antiguas líneas de sangre de su gente. Para él unir su vida contigo permanentemente y en público seria como que la Reina de Inglaterra declarara que desea casarse con el hombre que recoge la basura.
—¿Entonces no soy lo suficientemente bueno para ti? ¿Es eso? —La idea hirió el orgullo de Blaine, aunque no quería admitirlo.
—No, claro que no. —La voz de Kurt fue firme y tomó la mano de Blaine y la apretó fuertemente. —Tú eres mi Coeur de Sang, el amor de mi vida, Blaine. Desafiaré a todo aquel que diga que no eres el correcto para mí.
—Bien, pero no te oyes como que vayas a desafiar a tu padre —Blaine puntualizó, alejando la mano.
Kurt entrecerró los ojos. —¿Y puedes tu atreverte a tanto por mí? ¿Puedes decirle a tu padre, al líder de tu manada y a los otros lobos de tu manada de nuestro amor?
—No sé, ¿está bien? —Blaine pasó ambas manos por su cabello.
—Toda esta situación, es una jodida locura. Uh, lo siento —agregó, inclinando la cabeza hacia la Nana. —Es solo que…desde que me encontré con Kurt todas las cosas han sido un lio. Mi manada se está volviendo en mi contra, mi viejo está enojado y ni siquiera puedo cambiar de forma. Un were que no puede cambiar no es jodidamente bueno para nadie. Lo siento. —Inclinó la cabeza de nuevo hacia la Nana.
—No te preocupes por el lenguaje jovencito. He oído cosas peores en mis días. —Nana les dio a ambos una taladrante mirada.
—Pero eso se oye como que ambos tienen problemas más profundos de los que quieren admitir. ¿Por qué eres incapaz de hablarle a tu lobo, Blaine?
—Porque el lazo entre nosotros es incompleto —Kurt contestó por él. —Se formó por accidente cuando intercambie sangre con Blaine para salvarle la vida. No es tan malo cuando estamos juntos pero cuando nos separamos-
—Es una jodida distracción —Blaine terminó. —Y eso se interpone entre yo y la luna y no me deja cambiar. Así que necesito una manera de disolverlo.
Nana arqueó su ceja de nuevo. —¿Eso es lo que deseas? ¿Romper el lazo?
—Romperlo, cortarlo, lo que sea. —Blaine vio a Kurt que seguía viendo sus manos. Él vio al otro hombre a la cara y se sintió el peor imbécil. —Quiero decir, vamos, Kurt —le dijo. —¿Qué se supone que debemos hacer? ¿Decirles a nuestras familias que se jodan y mudarnos juntos?
—Yo puedo hacerlo si tú lo deseas. —La melodiosa voz de Kurt era tranquila. —Puedo correr ese riesgo por estar contigo.
—Y realmente sería un riesgo, mein liebling —la Nana murmuró. —Porque sabes cómo reaccionará tu padre. Ese amor puede costarte el título, quizás incluso la vida.
—No creas que no lo sé. —Kurt levantó la vista hacia ella y Blaine pudo ver la angustia en sus ojos. —Pero ¿no siempre dijiste que quienes encontraban a su Coeur de Sang habían pasado por muchas penas y tribulaciones? ¿Por qué debería esperar algo diferente, solo por mi línea de sangre?
Nana asintió pensativamente. —Es sabio de tu parte darte cuenta de eso, Kurt. Juntos pueden superar cualquier obstáculo en su camino. Sin embargo, no creo que Blaine desee enfrentarse al conflicto y al peligro que trae esta unión.
Blaine se encogió de hombros sin esperanza. —No me malinterpretes, me agrada Kurt. Yo, uh…me siento más que atraído hacia él, incluso más que en toda mi jodida vida. Y siendo que él es un hombre, eso es mucho decir. Pero solo… —Él negó con la cabeza. —Solo no veo como esto pueda funcionar. Somos demasiado diferentes. Quiero decir un pez puede amar a un pájaro pero ¿dónde construirían su casa?
—En cualquier lado que ellos quieran. —Kurt le dio una intensa mirada. —Lejos de los ojos curiosos de los otros, en donde podamos ser felices juntos. Blaine, sé que podemos.
Blaine lo vio. —¿Voluntariamente dejarías toda tu vida, todo tu dinero, tu linda ropa, esos lindos juguetes como el Spyder que está afuera, solo por mí?
Kurt no lo dudó. —En un segundo.
—Dios. —Blaine se puso de pie y comenzó a pasear. —Mira mano, Todo esto es una locura. Pensé que habíamos acordado venir aquí para romper esta cosa.
—Tu acordaste eso, yo no. —Kurt cruzó sus brazos sobre su pecho.
—No importa lo que acordaron —Nana los interrumpió. —Porque no puedo romper el lazo.
—¿Qué? —Blaine se giró a verla a ella. —¿Qué dices?
Kurt sintió que su corazón podía explotar al ver el pánico en los ojos del lobo. Él realmente no desea estar atado a mí. La sola idea lo hace sentirse cazado…atrapado.
Nana estaba inamovible ante la explosión de Blaine. —Óiganme niños. Dije que no puedo romper el lazo entre ustedes.
—¿Por qué no? —Kurt preguntó tranquilamente. —Y por favor no me digas que es a causa de que Blaine es mi Coeur de Sang. Si él no desea estar conmigo yo no puedo mantenerlo contra su voluntad. Lo amo demasiado para ver que sea miserable.
—Esto no tiene nada que ver con la manera como se sienten, mein liebling. Es simplemente el hecho de que no puedo romper un lazo incompleto. Es demasiado tenue para agarrarlo, la conexión es demasiado inestable para servir.
—Entonces ¿Qué se supone que debemos de hacer? —Blaine seguía paseando y se veía extremadamente agitado. —Quiero decir. ¿Qué jodidos?
—Deben completar el lazo. Solo un completo lazo de sangre puede ser separado…o nutrido, lo que elijan. —Nana frunció el ceño hacia ambos. —Pero si eligen completar el lazo y mantenerlo eso debe hacerse con mucha cautela. Aunque se acercarán y eso permitirá que Blaine llame a su lobo interior de nuevo, eso los hará a ambos terriblemente vulnerables.
Kurt se mordió el labio inferior, como si Blaine necesitara otra razón para no mantener su lazo intacto. Pero él tenía que saber los detalles. —¿Cómo, Nana? ¿El lazo de un Coeur de Sang es diferente a un lazo regular de sangre?
—Lo es. —Ella asintió seriamente. —Tendrán los beneficios de un lazo regular, la capacidad de comunicarse usando solo su mente, la capacidad de sentir las emociones del otro, pero eso será a un nivel mucho más profundo. Si lo imaginamos como un cordón que los mantiene juntos este podría ser como una gruesa soga o un cable de acero a diferencia de la delgada línea que es la usual conexión. Eso es por lo que el lazo de sangre de un Coeur de Sang nunca muere, se alimenta de ambos como algo vivo. Es como si plantaran un hermoso árbol juntos que es regado con su sangre.
—¿Regado con nuestra sangre? —Blaine dejó de pasear y la vio fijamente. —Jodidamente genial. ¿Qué infiernos sucede? ¿Cómo eso nos hace vulnerables? —preguntó.
—Puedes ser herido a través de él —La Nana dijo tranquilamente. —Si te lastiman, Kurt puede sentir tu dolor. Y viceversa, claro. Pero el peligro más grande es que si uno de ustedes muere el otro también. El lazo entre ustedes lo llevará a la tumba junto con su amado.
—¿Qué? ¿Puedo jodidamente matarlo? —Blaine abrió más los ojos. —¡No creo eso!
—Los peligros son muchos pero la belleza de un lazo completo es indescriptible —Kurt dijo desesperadamente. —Pensar en estar siempre perfectamente en sincronía con el único que amas. Nunca estar solo. De…
Blaine levantó la mano deteniéndolo. —Mira, mano, lo siento pero eso no es para mí y no creo que se oiga tan jodidamente seguro para ti tampoco. Creo…creo que necesitamos hacer lo que sea necesario para tratar de romper esta cosa de una vez por todas y olvidar que sucedió.
—¿Realmente crees que pueda olvidarte? —Kurt le preguntó en voz baja. —¿Crees que podré ver la luna y no recordar tu voz en mi oído, tus manos y tu boca en mi cuerpo, mon amour?
—Hey, tómala jodidamente con calma, ¿bien? —Blaine le dio una incómoda mirada a la Nana quien seguía tranquilamente sentada, completamente imperturbable.
—No tienes que pretender que tú y Kurt no sean amantes. Mi querido —Ella le dijo a Blaine. —De otra manera, no tendrían ni siquiera un lazo parcial.
La cara de Blaine se volvió roja. —No es de esa manera. De cualquier manera, Uh, no completamente. Quiero decir-
—Ahora no es el momento de discutir esas cosas. —Kurt se levantó y trató de tomar la mano del otro hombre. Después de un gran momento de duda, Blaine le permitió tomarla pero para nada se veía feliz. Kurt ahogó un suspiro. Parecía que la información que la Nana les había dado y la manera en que ella había reconocido su relación con Blaine habían sido varios cruciales pasos. Él vio fijamente a su antigua nodriza. —¿Podemos quedarnos aquí un día, Nana? Podríamos partir mañana en la noche.
—Tonterías. —Nana se puso de pie y tomó el brazo de Kurt. —Ustedes se pueden quedar tanto como lo deseen, mein liebling. ¿No acabas de decir que tienes dos semanas antes de la boda que planea tu padre?
Kurt asintió. —Lo hice.
—Bien, entonces, quédense. —Ella cerró sus manos juntas y le sonrió. —Puedes quedarte en mi sótano. Lo acabo de renovar en un encantador cuarto para huéspedes y ustedes serán mis primeros invitados. De esa manera pueden tomarse el tiempo que necesiten para decidir qué hacer.
—¿Pero dices que tenemos que completar el lazo y una vez completo se puede romper? —Blaine preguntó. —¿Cómo hacemos para salir de esto?
—¿Es eso realmente todo lo que te interesa? —Nana le dio una feroz mirada a Blaine quien se movió nervioso. —¿Sabes, jovencito, que una vez que el lazo se rompa nunca podrá ser restituido? ¿Puedes tirar la única oportunidad de ser feliz para siempre con
Kurt tan fácilmente?
—Mira sé que Kurt significa mucho para ti y siento que creas que soy su único yo solo no me siento de la misma manera. Yo solo…yo necesito saber. —La vio fijamente. —Necesito saber de qué manera puedo salir de esto. Necesito saber que no estaremos pegados permanentemente.
—Tú no estarás pegado a menos que lo desees —La Nana dijo tranquilamente. —Una vez que hayas completado el lazo lo sentirás aquí. —Ella palmeó ligeramente sobre el esternón a Blaine con un dedo. —Eso puede hacer raíces en tu corazón y conectarte con Kurt. Debes realmente desear quebrar el lazo y solo tendrás que concentrarte en remover el lazo, como jalar un tapón con tu mente en lugar de con tus dedos. Pero… —Ella sacudió el dedo frente a él. —Te advierto que puede ser doloroso. Puede ser como arrancar un pedazo de tu alma y el dolor puede ser considerable.
Blaine levantó el mentón. —No me preocupa el dolor. He tenido suficiente corriendo con mi manada, es un viejo amigo.
La Nana frunció el ceño. —No hablo de dolor físico, Blaine. Pero tú tienes que descubrirlo por ti mismo, o no, De cualquier manera es tu elección. —Ella palmeó su brazo. —¿Por qué no se toman esas dos semanas para pensar en eso? Pueden aprender mucho en muy poco tiempo si ambos quieren.
—No se… —Blaine se veía inseguro pero Kurt le apretó la mano.
—Por favor, mon amour. Te he buscado mi vida entera. ¿Puedes darme dos semanas?
Blaine suspiró. —Bueno…Sebastian dijo que podría darme algo de tiempo para arreglar mi mierda, Puede ser útil un descanso de la manada y de mi viejo. Así que, si, supongo. —Frunció el ceño. —Pero no te prometo nada.
—Claro que no —Kurt murmuró. Inclinándose y acariciando la mejilla de Blaine con la suya. —Gracias, mon amour.
—Uh, está bien. De nada. —Blaine se alejó, obviamente incómodo con la abierta muestra de afecto.
La Nana sonrió. —Veo que tendré que mostrarles el cuarto de huéspedes mejor pronto que tarde. Kurt, tú y yo podemos vernos en otro momento.
—Te buscaré para eso, Nana. —Le sonrió sintiendo una explosión de alivio en su pecho. Era cierto que todo lo que quería era estar solo con Blaine. Necesitaba convencer al lobo de lo que ellos harían, que realmente pertenecían juntos, también convencerlo de completar el lazo. Porque una vez que Blaine descubriera lo que tenían que hacer, Kurt estaba seguro de que protestaría.
—¿Por qué protestaré? —Blaine le frunció el ceño, aparentemente había atrapado su último pensamiento.
—No temas, mon amour —Kurt murmuró apretando la mano. —Lo descubrirás muy pronto.
*Mein liebling: Alemán = mi querido, mi amor.
