Geeeeente! Subo ahora la continuación porque tal vez mañana no tanga internet... todavía están arreglando cosas en mi casa -.-' Y ay, espero que este capítulo les guste :$ Es un poco más subido de tono que el anterior (bah, para mí) Ustedes juzguen :)
Como siempre, quiero agradecerles por los lindos comentarios que me dejan, de verdad se aprecian ^^ También quiero agradecerles por seguir la historia, me alegro que les guste tanto como a mí escribirla :)
Ah! Me hacen un favor? Sí? Gracias! ^^ Podrían decirme si la lectura es más fácil como está escrita ahora? Se los agradecería muchísimo si me contestaran :)
Sin más, disfruten :)
PD: Los personajes le pertenecen a Masashi Kishimoto... lo sabías? Mira que bien, yo también :F
11- Estoy con vos…
El dolor que sentía en su cuerpo, era señal de que había dormido mucho, aunque todavía se sentía algo cansada. Sakura abrió lentamente sus ojos verdes, enfocando su visión… encontrándose con la imagen más tierna y dulce que jamás vió. Delante de ella, muy cerca de su cara, se encontraba el peligris dormido. La pelirosa sintió una cálida sensación llenarla, junto con una ternura que le invadió el alma. Su corazón palpitó emocionado, mientras que suspiraba embobada por el chico. Llevó lentamente una de sus manos a la mejilla de él. La acarició suavemente, sintiendo su calor, mientras admiraba su despeinado cabello color plata… tan singular, y sonrió dulcemente. Bajó su vista, divisando sus ojos cerrados, sus largas pestañas, sus perfectas cejas grises… y su fina nariz. Siguió bajando, mirando su fuerte mentón, su masculina mandíbula, su apetitoso cuello… mordió su labio inferior, ¡cómo le gustaría besarlo! Su vista siguió bajando, maravillándose con su fuerte y amplio pecho. Dejó de acariciar su mejilla, y posó su mano sobre el lado izquierdo del pecho del chico… y sintió que su corazón latía tranquilo. Sonrió una vez más… cómo le gustaría que su corazón latiera por ella… sólo por ella. Subió su vista, dejando lo mejor para el final, posó su atención en los labios del peligris. Admiró esos dulces labios, que ella amaba besar… y que amaba que la besaran.
Dejó de sentir su tierno palpitar, y acarició delicadamente su boca… presintiendo la suavidad con la que él siempre la besaba. Se quedó unos segundos así, admirando sus labios en silencio, para después volver a subir su vista lentamente, pasando otra vez por su nariz. Y cuando llegó a sus ojos… se encontró con esos profundos y calmados pozos negros que la miraban fijamente. Sakura sintió su cara arder en seguida ¿hacía cuánto estaba despierto? Pero lo peor era que… ¡su mano seguía acariciando sus labios! La alejó rápidamente, para rascarse su mejilla nerviosamente. –B-buenos días… Kakashi.- lo saludó apenada. –Ummm… muy buenos.- devolvió él con voz baja, sin dejar de mirarla. -¿C-cómo dormiste?- le preguntó la chica. –Bien…- contestó tranquilo. –Pero me gusta mucho más el despertar…- musitó suavemente... mientras la abrazaba tiernamente por la cintura y la pegaba contra él. "Tan sexy…" pensó embobada la pelirosa, perdida en esos ojos negros que la miraban intensamente. La pelirosa sonrió como toda una chica enamorada ante un halago del ser amado… tan dulcemente. –A mí también… me gusta más el despertar…- comentó con voz suave la Haruno. Los labios del Hatake se curvaron en una media sonrisa de satisfacción.
Qué cambió rápidamente al acordarse de algo. -¿No… tuviste más miedo?- le preguntó tranquilo, pero serio. –Mmm… no.- negó ella. –Gracias a vos…- comentó apenada, mirándolo igual. La sonrisa de lado resurgió en los labios del chico. –Obviamente.- dijo con divertidos aires de grandeza. -¡Creído!- exclamó divertida la pelirosa. –Es la verdad, sin mí no hubieras podido dormir.- comentó con gracia el chico. –Egocéntrico…- musitó fingiendo molestia la chica. –Ni un pelo.- contraatacó un gracioso peligris. -¡Jum!- musitó 'ofendida' la pelirosa, corriendo la cara. Pero sintió los cálidos labios del chico besar su cuello. -¿Por qué me tentas así… Sakura?- le preguntó en un susurró… con su voz tan sensual que, si fuera físicamente posible, ella ya estaría derretida por él. –Mmm…- musitó extasiada por la caricia que el chico le dedicaba. Lo sintió subir, besando su mejilla, hasta llegar a su boca… donde ella le correspondió. Con las mismas ganas, con la misma dulzura, con la misma necesidad… con el mismo cariño… con ese amor que secretamente le tenía. Lo abrazó por el cuello, y se pegó más él… mientras lo sentía levantarse un poco, quedando encima de ella. Sintió una juguetona mano acariciar su pierna tiernamente, mientras la otra acariciaba de la misma manera su cintura.
Kakashi se pegó un poco más a ella… le encantaba sentirla debajo suyo, tocar su piel y que su tacto le quemara como jamás le pasó, que sus labios besaran los suyos con la misma intensidad, que sus lenguas jugaran el mismo apasionado juego, que sus corazones latieran a la misma velocidad… que el calor creciera abrazadoramente en ambos, y así poder escucharla gemir para él, sólo para él… y sólo por él. Dejó de besarla, y pasó a atender su delicado cuello, mientras ella suspiraba de placer, y él sonreía victorioso. Sakura sentía sus suaves labios besar su cuello, sus manos acariciarla dulcemente… y el calor naciendo dentro de ella, estaba empezando a actuar en su zona baja. –Kakashi…- musitó la pelirosa, disfrutando del suave tacto del chico. Lo atrajo más hacia ella, sintiéndolo mucho, mucho más cerca. Sus pechos chocaron con el fuerte de él, y lo escuchó dar algo así como un gruñido… un gruñido muy sexy. La mano que acariciaba su cintura, subió, adentrándose en su remera. Sintió como tocó su abdomen… hasta llegar a su pecho. Lo apretó suavemente, debajo de la ropa interior, y la escuchó dar un gemido… y él sonrió con picardía. La pelirosa, al sentir tan dulce tortura, gimió levemente, y se arqueó contra él… pero 'accidentalmente' juntó su cadera con la del peligris, y pudo sentir su excitación. Gimió otra vez, un poco más sonoro, y sintió el calor insoportable aumentar más en su interior.
Kakashi sonrió con malicia. Llevó la mano que acariciaba la pierna de la chica a su cadera, sujetándola firmemente. Dejo de tocar su apetitoso seno, y su mano se dirigió al mismo lugar que la otra… tomando a la chica por su cadera. Dejo de besar su cuello en el mismo instante en que volvía a juntar sus pelvis, y la vio gemir. Sus respiraciones volvían a chocar, muy aceleradas; sus ojos estaban conectados, fijos en el otro… y en los del peligris podía divisarse el brillo de la pasión, del deseo; mientras que en los verdes de la pelirosa se veían la sorpresa, y el mismo deseo que en los pozos negros del Hatake. Kakashi volvía a friccionar sus caderas, y la vio gemir otra vez, incrementando el calor en su interior… y las ganas de hacerla suya, sólo suya. Sonrió de lado, y vio como el sonrojo de la chica aumentaba más… así como cada vez aumentaba el volumen de sus gemidos a medida que aumentaba la rapidez con que frotaba sus intimidades. 1, 2, 3 gemidos… y Sakura no daba más, necesitaba hacerlo… YA. Atrajo más al chico, y quiso besarlo, pero él se lo negó resistiéndose a eso… él quería seguir mirándola disfrutar. –Kakashi…- musitó extasiada, a escasos milímetros de sus labios.
-¿Qué pasa… Sakura?- le preguntó con la voz ronca… tan, tan sexy. Pero no pudo contestarle, otro gemido salió de sus labios al sentir la fricción una vez más. Lo vio sonreír más ampliamente, y el rojo de sus mejillas aumentó considerablemente. –Mmm… Kakashi… por favor…- pidió entrecortadamente, totalmente rendida. -¿Por favor qué… Sakura?- le preguntó, mirándola fijo. Y volvió a juntar sus caderas, viéndola y escuchándola gemir nuevamente… sólo por y para él. –Kakashi… por favor…- rogó con la respiración cortada, perdida en esos pozos negros. –Por favor… haceme tuya.- pidió, mientras hundía sus uñas en la espalda del chico… al sentirlo rozar su centro más sensible una vez más… gimiendo muy cerca de sus labios… hasta que, por fin, pudo besarlo. Kakashi le correspondió gustoso, pero claro está que no iba a dejar de 'torturarla', y junto una última vez sus caderas, y ella gimió sobre sus labios. ¡Cómo le encantaba eso! Sintió el calor mucho más insoportable, la sangre corría rápidamente por sus venas, y las ganas de hacerla suya eran tan grandes… como jamás sintió por una mujer. Jamás en su vida necesito TENER QUÉ hacerlo… jamás dependió tanto de una mujer, y no sólo en ese aspecto…
Y cuando estaba por empezar a bajar el molesto short… un sonido estrepitoso se escuchó sonar en la habitación. Sakura dejo de besarlo, más por la falta de aire que otra cosa, hasta que el sonido llegó a sus oídos y de éstos, a su cerebro… y se dio cuenta de que era su celular, alguien la estaba llamando. –E-es… mi celular.- contó con la respiración entre cortada. Kakashi la miró fijo, pero no se movió ni le contestó. -¿Kakashi?- lo llamó extrañada, y fue ahí cuando él 'despertó' Con la peor mala gana del mundo, el Hatake se alejó completamente de ella, sentándose en la cama para dejarle el camino libre. Una vez que ella se sentó en el borde de la cama y atendió el molesto aparato, él se recostó tranquilamente en la suave superficie… mirando su pequeña espalda. "Si le contara esto a Obito… se reiría por horas" pensó el peligris, ya que su mejor amigo disfrutaba mucho de su mala suerte. "¡Maldita sea! ¿¡Algún día voy a poder hacer el amor con ella!" preguntó con ira. "Yo no hago el amor…" 'corrigió' una vez más, pero parecía que esa 'mentalización' no estaba funcionando. –Cerda, ya te pedí perdón 50 veces…- escuchó la voz cansada de la pelirosa, y volvió a fijar su atención en ella.
–E-eh… m-me… estaba b-bañando…- mintió avergonzada, y él sonrió de lado. -¡E-en serio!- exclamó 'segura' -¿P-para qué l-llamaste, cerda?- le preguntó algo molesta. –Ah, eh… no sé.- contestó dudosa. -¡C-con nadie!- exclamó nerviosa, y él volvió a sonreír de lado. La escuchó suspirar rendida. –Adivina…- musitó bajito, para que él no escuchara. –E-eh…- tartamudeo con vergüenza. –Mmm… sí.- contestó en un susurro. La vio alejar rápidamente el celular de su oreja y un leve gritito se escuchó salir del aparato. -¡No grites, cerda!- le dijo irritada. -¿Juntos?- preguntó la pelirosa. –Eh… no sé… le pregunto y te aviso.- comentó bajito. -¿Dónde van a estar?- preguntó después. –Está bien… nos vemos, cerda.- saludó, para después colgar. Sakura dejo el celular en su mesita de luz, y se quedó mirando su guardarropa enfrente de ella… la vergüenza que sentía estaba muy bien demostrada en sus rojas mejillas. Su nerviosismo seguía en ella, y aumentó mucho más cuando lo sintió sentarse detrás de ella, abrazándola por la espalda. Sus piernas rosaban las suyas, podía sentir el tranquilo palpitar de su corazón en su espalda, y la respiración cálida de él chocaba con su piel… haciéndola temblar levemente.
-¿Quién era?- preguntó con voz suave el peligris, apoyando su cabeza en su hombro derecho. –I-Ino…- contestó nerviosa. –Ummm… ¿se puede saber qué quería?- cuestiono tranquilo. –Mmm… S-sí quería ir… al c-cine con ellos… esta tarde.- respondió tratando de calmarse. -¿Vas a ir?- preguntó curioso. –No creo…- contestó ella. –Siempre salen en parejas… me siento como la solterona del grupo….- comentó divertida. -Ummm… podría ir con vos… si quisieras.- contó tranquilo el Hatake. La pelirosa abrió de par en par sus ojos verdes ante eso. Lentamente dio media vuelta, para poder verlo a los ojos. -¿E-en serio?- le preguntó sorprendida. –Claro…- contestó él con una suave sonrisa en sus labios. –Sería un honor ir con Sakura-chan…- comentó suavemente, mientras juntaba sus frentes y la miraba dulcemente. –Kakashi…- musitó atontada la chica ¿¡Cómo podía ser TAN tierno! Sonrió feliz, y lo vio acercarse a su boca… y ella le correspondió. Unieron sus labios en un dulce beso. Corto, sí, pero lleno de cariño. Se separaron lentamente, sin despegar sus miradas… y Kakashi sonrió suavemente de lado. Otra cosa de la cual se enamoró, que le encantó. Sonrió tiernamente, admirando al maravilloso hombre que tenía en frente… amándolo cada vez más.
–Ummm… ¿vamos a desayunar?- preguntó con voz suave el peligris. La chica rió por lo bajo. -¿Qué?- cuestiono confuso el chico. -¿Desayunar? ¡Son las 16:30hs!- exclamó la Haruno. –Ummm… bueno, a comer algo.- corrigió el Hatake mientras rodaba los ojos. -¡Sí, vamos!- exclamó risueña la chica, poniéndose de pie con energía. –Ummm… ¿cómo podes tener tantas energías apenas te levantas?- le preguntó adormilado. –Vamos, Hatake…- le dijo divertida, tironeándolo de un brazo. –Ummm… prefiero quedarme en la cama.- comentó insinuante, tironeándola para que se quedara. –Kakashi…- musito seria la chica. El aludido suspiró cansado. –Ahora voy…- comentó sin ánimos. –Más te vale.- 'amenazó' la pelirosa. -¿O si no qué?- preguntó divertido y pícaro el peligris. Sakura lo miro fijo, y con una sonrisa burlona le dijo divertida –O si no te voy a tirar un vaso de agua fría, Hatake.- -Ummm…- musitó Kakashi, y se volvió a acostar en la cama. La chica rodó los ojos y salió de la pieza con rumbo a la cocina. "No me vendría mal un vaso de agua fría…" pensó el chico, ya que el calor insoportable seguía en su cuerpo.
Sakura se dirigió a la sala de estar, donde abrió de par en par las costinas de los grandes ventanales, dejando que la luz entrara completamente. Miró el cielo, despejado, sin una sola nube, junto con el Sol radiante. Sonrió contenta ¡qué hermoso día! Caminó a la cocina, donde revisó su heladera… y no había mucho que digamos. -¿Qué puedo hacer?- se preguntó pensando, mientras veía algunos ingredientes. Pero sintió esos suaves y fuertes brazos abrazarla otra vez por la espalda. La cara del peligris volvió a descansar en el hombro derecho de la chica, mientras acariciaba dulcemente su cintura. –Ummm… un sándwich de queso calentito…- comentó con voz soñadora el chico. La pelirosa rió por lo bajo -¿Hambre?- le preguntó divertida. –Ummm… no sabes cuánta…- le susurró al oído, para después besar su cuello. –Mmm…- musitó apenada la chica. –E-entonces dos sándwiches de queso…- dijo nerviosa. -4.- corrigió él. -¿¡Te vas a comer 4!- exclamó incrédula la chica. –Ummm… ¿3?- preguntó el chico. -¿Dónde te entra tanto?- le preguntó divertida. –Ummm…- fue la contestación del peligris, y ella rodó los ojos. –Qué raro vos diciendo 'umm'- se burló lo chica. –No creo que esos sándwiches se hagan solos, Sakura-chan.- comentó divertido el Hatake.
La pelirosa suspiró cansada. –Si me soltaras, podría hacerlo más rápido.- contó la Haruno, mientras cortaba las rebanadas de pan y queso. –Neee, no voy a soltar a Sakura-chan.- dijo como un nene el peligris. Sakura sonrió por eso, pero de verdad que era difícil. –Kakashi, en serio, es incómodo.- comentó la chica. –No voy a soltar a Sakura-chan.- repitió decidido el peligris. –Kakashi, de verdad, es difícil.- contó la pelirosa, mientras ponía los sándwiches a calentar. –Sakura-chan es muy mala…- comentó con voz triste el Hatake. –Kakashi…- musitó ella. –Sakura-chan quiere alejarse de mí…- contó con voz dolida. –Sabes que eso no es verdad…- musitó con voz suave la chica, mientras acariciaba sus manos. –Sakura-chan no me quiere…- dijo tristemente el chico, y cuando estaba por esconder su cara en su espalda… vio a la chica dar media vuelta y encararlo, quedando enfrente de él. –No digas eso...- le 'ordeno' mirándolo fijo. –No sabes cuánto te quiero…- musitó suavemente. Lo abrazó fuertemente por el cuello. –No vueltas a decir que no te quiero…- le pidió con la voz entrecortada, muy emocionada. Kakashi sonrió tiernamente, la abrazó dulcemente por la cintura, pegándola contra él. –Prometo no volver a hacerlo…- le susurró al oído, y la pelirosa sintió su corazón latir contento.
Se separaron un poco, sólo un poco, para poder verse. Sakura lo vio mover graciosamente la nariz, y no pudo evitar reír un poco. –Ummm…yo no quiero decir nada, pero se te está quemando la comida.- dijo divertido el chico. Los ojos verdes de la pelirosa se abrieron de par en par, y rápidamente se dio vuelta y sacó el 'almuerzo' del horno justo antes de que se quemaran. Suspiró aliviada. –Qué suerte…- musitó la chica. –Qué peligrosa que sos en la cocina, Sakura-chan.- se burló el Hatake. -¡Quisiera verte a vos!- exclamó sarcástica la chica. –Ummm… yo soy muy bueno cocinando.- comentó triunfal el chico. -¿Ah, sí? Ver para creer…- comentó burlona la pelirosa. –Ummm… si me invitaras a comer, lo verías.- contó el peligris. –Vos tendrías que invitarme a mí…- le devolvió la chica, con una ceja alzada. –Ummm… está bien.- aceptó el chico. –Te invito ésta noche a comer a tu casa.- dijo divertido. La Haruno rió por lo bajo. –Está bien.- aceptó divertida. –Espero que no te pierdas en el camino.- comentó con sarcasmo el chico. –Lo prometo.- dijo en broma la chica. Se quedaron mirando unos cortos segundos, hasta que ella reaccionó y sirvió la comida en los platos. Se sentaron en la mesa del lugar y 'almorzaron' tranquilamente. Una vez que terminaron, Sakura levantó los platos que usaron y se encaminó a la cocina para lavarlo, siendo acompañada en todo momento por Kakashi.
–Y… umm… ¿quiénes van a estar?- preguntó curioso el peligris. –Creo que Naruto y Hinata, la cerda con Shikamaru…- comentó divertida. –Y…- musitó, cambiando súbitamente su expresión, a una más apenada. –Karin con… Sasuke…- contó algo nerviosa por su reacción. –Ummm…- musitó, evidentemente molesto el peligris. –No… tenemos que ir si no queres.- comentó 'como si nada' la chica. –No.- negó seguro el chico. La abrazó una vez más por la cintura, y volvió a apoyar su mentón en el hombro de la chica. –Voy a dejarle claro a ese Uchiha que ya no sos de él…- contó tranquilo, disfrutando de su dulce aroma. –Sino mía…- le susurró al oído, y la pelirosa sintió un cosquilleo recorrerla de punta a punta. –Mmm… o-o sea que… vas a ir… SÓLO por Sasuke…- comentó con voz suave, terminando de lavar la última vajilla, quedándose ahí, de espaldas a él. Y lamentablemente, no pudo ver la hermosa sonrisa que se dibujaron en los finos labios del Hatake. –De ninguna manera…- contestó con voz baja, y besó tiernamente su hombro. –Además de aclarar ciertas cosas con cierto Uchiha…- comentó algo molesto. –Voy para estar con Sakura-chan.- afirmó seguro, subiendo y besando su cuello. –Porque yo quiero estar con Sakura-chan…- comentó con voz suave. -… Siempre.- le susurró tiernamente al oído.
Sakura se estremeció, con sólo sentir su cálido aliento golpear su piel… él la estremecía. Lentamente se dio vuelta, quedando enfrente de él. Sus ojos hicieron contacto al instante, perdiéndose en las pupilas del otro. –Sólo espero… que Karin no trate de seducirte… otra vez.- comentó algo molesta la chica. Pero vio esa sonrisa de lado que él tan sensualmente le mostraba, y no pudo evitar sonrojarse. – Creo que ya te dije…- musitó suavemente, acercándose a sus labios. –Que nadie puede seducirme como vos…- finalizó, antes de juntar sus labios en un dulce y tierno beso. Se separaron lentamente, sin despegar sus miradas. –Ummm… ¿cuándo te dijo Ino que había que ir?- preguntó con voz baja Kakashi. –Mmm… 17:30hs.- contestó embobada Sakura. El chico miró por encima de la cabeza de la chica, y divisó el reloj que ahí había. –Ummm… son las 17:20hs.- comentó como si nada. Los ojos verdes de la chica se abrieron de par en par, y en un impulso, salió corriendo con rumbo a su pieza, gritando en el camino algo como 'no voy a llegar' que hizo reír bastante al peligris.
Caminó a la sala, y estaba por sentarse a descansar un poco más cuándo escuchó la voz apenada de la chica llamarlo. -¿Qué pasa, Sakura?- le preguntó desde el pasillo. –Mmm… no sé qué ponerme.- comentó con vergüenza. El Hatake sonrió de lado. -¿Queres que te ayude?- le preguntó divertido. –Mmm… si no es mucho pedir.- dijo algo impaciente la chica. Kakashi rió por la bajo, y con pasos lentos y tranquilos se encaminó a la pieza de la chica. Al llegar, la vio parada en frente de su guardarropa, mirándolo indecisa. –No sé qué ponerme…- musitó, más para ella que otra cosa. "Podrías no ponerte nada…" le dijo pícaro en sus pensamientos el peligris. –Ummm… lo que elijas, te va a quedar muy bien.- comentó sincero el chico, poniéndose a su lado. Sakura lo miró, y en sos pozos negros no encontró mentira alguna. Sonrió dulcemente. –Gracias…- las dio, con un leve sonrojo en sus mejillas. Él sólo la admiró… tan hermosa como siempre.
Sakura volvió a enfocar su atención en su ropa, ya que no disponía de mucho tiempo para elegir. -¿Pantalón?- preguntó, agarrando un jean. –No, hace mucho calor.- y lo descartó enseguida. -¿Bermudas?- inquirió. –No, mismo problema.- contestó rápido, dejando la prenda a un lado. -¿Short?- preguntó, mirando un lindo short celeste cuadriculado. –No, son muy de adolescente.- comentó divertida. –Mmm…- pensaba la pelirosa. Y como ninguna idea llegaba a su cabeza, decidió mirar al chico a su lado, buscando ayuda. Al sentir es mirada sobre él, Kakashi no tuvo otra que 'defenderse' –Si vos no sabes, yo menos.- contestó cansado. La vio hacer un divertido puchero… tan linda. –Dijiste que ibas a ayudarme.- reprochó la chica. –Ummm… tengo la intención.- contestó seguro el chico. –Es que…- musitó, pero no completó la frase. -¿Es que qué? ¿Sos de los que sacan la ropa?- le preguntó con una ceja alzada, y él la miró sorprendido, pero no lo demostró. La chica soltó un 'ja' sarcástico. –Todos son iguales en algún aspecto…- susurró dolida, y siguió buscando. Pero sintió al chico abrazarla por la cintura, y mirarla fijamente. Ella lo miró sorprendida, eso no se lo esperaba. –No era eso lo que iba a decir.- le dijo serio, y ella sólo pudo sentirse pequeña ante esa mirada. -¿E-entonces… q-qué ibas a decir?- le preguntó nerviosa, con un leve sonrojo en sus mejillas.
Que aumentó más cuando lo vio acercarse a ella, hasta llegar a su oído. –Tengo la intención de ayudarte…- le afirmó. –Es que… lo que yo elija… quiero que sólo te lo pongas para mí.- le susurró al oído, y el sonrojo de Sakura aumentó un poco más. Se alejó lentamente de ella, para poder mirarla. –M-mmm… p-perdón…- le pidió apenada. El chico sonrió suavemente. –Está bien… supongo que parezco esa clase de chico.- comentó tranquilo. –Mmm…- musitó ella, y desvió la mirada con vergüenza. Y gracias a eso, divisó una pollera color rosa viejo de encaje, que se asomaba entre su ropa. Soltó delicadamente al chico, y tomó la prenda entre sus manos. Se la mostró al peligris y con algo de pena le preguntó -¿Te gusta?- Kakashi admiró la prenda, que no era ni muy larga ni muy corta… ni trasparente, y se la imaginó junto con las bien formadas piernas de la pelirosa… y en seguida quiso arrancársela. Asintió suavemente con la cabeza, y la vio sonreír contenta. -¡Con ésta remera!- exclamó emocionada, agarrando una prenda color blanco marfil con una hombro caído. El chico volvió a asentir con la cabeza, y la sonrisa de la pelirosa se amplió más.
-Bien, me cambio y vamos.- comentó la chica. –Ummm… podría ayudarte a descambiarte.- comentó pícaro el chico, acercándose peligrosamente a ella. –Hatake…- le dijo seria ella, levantando su mano en señal de 'stop' Kakashi suspiró cansado. –Sakura-chan es tan mala…- comentó como un nene chiquito, mientras daba media vuelta y salía del lugar, cerrando la puerta detrás de él. Sakura rió por lo bajo ¡qué chico! Y él estaba ahí, con ella… pudiendo estar con cualquier otra mujer… estaba con ella. Sonrió feliz después de esos pensamientos, y dedicó a cambiarse o su mejor amiga la mataría. Se vistió rápidamente, se calzó con unas valerinas color rosa viejo, peinó su cabello en una cola de caballo tirada a su izquierda y se maquilló un poco. Salió rápidamente de su pieza, encaminándose a la sala de estar, donde encontró al peligris mirando tv. -¿Cómo estoy?- preguntó al llegar. Kakashi giró su cabeza para verla… y su corazón palpitó emocionado. Al parecer, Sakura se ponía cada vez más hermosa… y él no podía negarlo, ni quería negarlo. El chico la admiró de pies a cabeza, admirando sus bien formadas piernas, el busto marcado ligeramente por la remera, y su hombro derecho al descubierto… invitándolo a besarlo. -¿No te gusta?- le preguntó con algo de tristeza, al ver que no comentaba nada. El peligris se acercó lentamente a ella, la abrazó con dulzura por la cintura, y mirándolo fijo le dijo –No me gusta…- con voz tranquila, y la chica sintió una puntada en su corazón. –Me encanta…- le aclaró, con voz suave.
Y el dolor desapareció tan rápido como llegó. Sonrió tiernamente y mirándolo con ese profundo, gran y secreto amor le dijo -¿Vamos? No quiero que la cerda me mate.- con aires divertidos. Él sonrió de lado –No la dejaría.- comentó seguro, y ella sonrió risueña. Se separaron lentamente, sin quererlo. La chica tomó su bolso, que combinaba con su calzado, apagó las luces y junto con el peligris salieron del lugar. Se subieron al auto del peligris, y en muy poco tiempo estuvieron en las puertas del cine. Antes de entrar, la chica lo agarró del brazo, frenando la caminata. -¿Ummm…?- musitó el chico. –Kakashi… quiero decirte que… tal vez te hagan un interrogatorio.- comentó la chica. –Y no tenes que contestar si no queres.- afirmó rápidamente. –Lo sé, Sakura.- le dijo tranquilo. –Aparte, tengo mis 'ummm' ¿verdad?- preguntó divertido. La chica rió por lo bajo, y después, entraron en el lugar.
Caminaron unos cortos pasos, hasta que la chica divisó a sus amigos, reunidos cerca de la boletería. Tironeó levemente de la camisa celeste del chico, que había combinado muy bien con un jean oscuro y unas zapatillas blancas, y le señaló al grupo. El chico asintió con la cabeza, y después de ver esa hermosa sonrisa en los labios de su… de la chica, caminaron juntos hasta llegar con los amigos de la pelirosa. -¡Frentona, llegas tarde!- exclamó la rubia al verla llegar. –Perdón, cerda…- musitó sin ganas la chica. Ino bufó por lo bajo ¿¡Tan difícil era el significado de la palabra 'puntual'! Pero todo su enojo se esfumó como por arte de magia cuando logró ver al peligris que acompañaba a su mejor amiga. –Y viniste con Kakashi…- comentó con una sonrisa picaresca. –Mmm… sí, dijiste que podía venir.- contó un poco apenada la chica. –Ummm… hola.- saludó en general del Hatake. –Hola, Kakashi…- lo saludó una voz forzadamente sensual. Sakura sintió su sangre arder de ira cuando vio a la arrastrada de Karin comiéndose a SU peligris con la mirada. –Ummm…- musitó desinteresado. –Hola, Sakura.- la saludó con burla y veneno la pelirroja. –Karin…- dijo entre dientes, forzando una sonrisa. (¡Cómo ODIO a esta zorra!) Gritó eufórica su Inner.
-¡Sakura-chan! ¡Sakura-chan!- exclamó un rubio hiperactivo. –Naruto, no grites.- le dijo cansada. -¡Jaja! ¡Vamos a ver Tierra de Zombis 2!- comentó emocionado, con sus ojos celestes brillando. -¿Q-qué?- preguntó nerviosa… ¡ella odiaba esa clase de películas! -¡No!- negó rápidamente la Yamanaka. –Vamos a ver Valentine's Day. – afirmó la rubia. –No, no, no.- negó rápidamente su novio. –No pienso ver esa cursilería…- comentó aburrido. -¡Shikamaru!- se quejó la rubia. –Yo tampoco quiero verla, ya sabes lo que pienso de ese tipo de películas.- comentó secamente la pelirosa. –Mi novio es un aburrido, y mi mejor amiga una amargada… ¡qué bien elijo!- comentó con sarcasmo la rubia. –Y, Kakashi, ¿vos qué queres ver?- preguntó Karin, mirándolo 'coquetamente' –Ummm… lo que sea.- contestó desinteresado. -¿Vos qué queres ver, Sakura?- le preguntó, mirándola fijo, con voz suave. –Mmm… no sé…- contestó como tonta, perdida en esa mirada. –Hmp, tienen que elegir entre esas dos… son las únicas en este horario.- comentó una voz fría. Todas las miradas se enfocaron en el Uchiha, quien hasta el momento había estado callado.
Kakashi sintió tantas ganas de ahorcarlo con sus propias manos… pero no, con eso no conseguiría nada. "Bueno, podría sacarme las ganas…" pensó el chico. Pero no, con eso sólo le haría mal a Sakura, y es justamente eso lo que quiere evitar. -¡Zombis! ¡Zombis!- exclamó el Uzumaki. –N-Naruto…- lo llamó con miedo su novia. –No te preocupes, Hinata… yo estoy con vos.- le dijo con amor, abrazándola tiernamente por lo hombros, y la chica sonrió feliz. –Mmm… tal vez sea más romántico así, ¿no te parece, frentona?- le preguntó Ino, con insinuación. –Mmm… no es mi idea de romanticismo.- comentó entre dientes la chica, puesto que sabía que ella le tenía miedo a esas películas. -¿Y si votamos? Esto se está poniendo problemático…- comentó aburrido el chico Nara. –Amor, ¿qué no es problemático para vos?- le preguntó divertida la rubia, mientras lo besaba dulcemente. –Creo que lo mejor va a ser que votemos.- comentó Sakura. –No, yo quiero ver Valentine's Day.- dijo Karin, encaprichada. -¿Verdad, mi amor, que vamos a ver esa?- le preguntó 'dulcemente' a su novio, mientras lo abrazaba por la cintura. –Hmp…- musitó el morocho. –Me da lo mismo.- contestó desinteresado. –Bueno, entonces ustedes vayan a ver esa y nosotros vamos a ver la otra.- resolvió rápidamente la Haruno, la verdad, prefería ver esos asquerosos zombis antes que ver una película tan comercial… y encima, tan romántica.
-¿Quién te dio el poder de decidir, Sakura?- le preguntó con burla la pelirroja. –Alguien tiene que hacerlo, Karin.- le devolvió igual la pelirosa. -¡Tenemos que ir todos juntos! ¡Por eso nos juntamos!- exclamó Naruto. –Está bien, está bien.- dijo rápidamente la Haruno, calmando a su amigo. Suspiró cansada -¿Votamos?- le preguntó al resto, y todos asintieron con la cabeza. La votación resultó 7-1 a favor a Tierra de Zombis 2 "Bueno, al menos tengo a Kakashi" pensó la chica en su asiento, mirando al chico a su lado. –Nunca me dijiste que le tenías miedo a estas películas.- comentó Kakashi, mirando a la pelirosa. "Esa cerda, ¿por qué tenía que mencionarlo?" se preguntó molesta, recordando como la rubia Yamanaka se había burlado de ella antes de entrar a la sala. –Mmm… es un miedo tonto.- comentó apenada. –Ummm…- musitó él. Lo sintió acercarse a ella, a su oído. –Yo estoy con vos…- le susurró dulcemente, y ella sonrió contenta. Se alejó de ella, para poder verla. –Lo sé…- le respondió con voz suave la chica, regalándole el tierno gesto. Repentinamente, las luces de la sala se apagaron, señal de que la película empezaba. Todos se acomodaron en sus asientos, y fijaron su atención en la pantalla. El principio de la película, Sakura lo vio tranquila. Pero cuando la cosa se puso más asquerosa, tenebrosa y con puros zombis… no pudo evitar desviar la mirada.
Se inclinó un poco hacia adelante, y miró a sus amigos: Naruto, Hinata, Ino y Shikamaru…estaban muy acaramelados, prácticamente, ni miraron la película. Siguió mirando, y vio como a la arrastrada de Karin se le caían las babas por SU peligris. Frunció el seño molesta. (¡Zorra, dejá de mirarlo así!) Exclamó histérica su voz interior. Desvió su mirada, encontrándose con los fríos ojos de Sasuke mirarla fijamente. Lo miró molesta, todavía no se olvidaba de lo que le hizo… y trató de hacer. Siguió su camino, mirando al chico a su lado. Admiró el perfecto perfil del peligris… tan calmado y suave… hasta que lo vio fijar su mirada en ella, y al verla algo sonrojada y con esa mirada soñadora, sonrió de lado y ella se sonrojó más. Bajó la mirada apenada, posándola en el piso, puesto que si miraba a la gran pantalla… no dormiría por una semana completa. –De verdad que le tenes miedo a estas cosas…- comentó la suave y sensual voz del Hatake en su oído, en un susurro. La pelirosa sintió un cosquilleo recorrerla de punta a punta. Levantó lentamente la mirada, encontrándose otra vez con esos pozos negros tan calmados. Asintió levemente con la cabeza, y él sonrió de lado otra vez. Suavemente la abrazó por los hombros, atrayéndola a su pecho, donde ella apoyó su cabeza… sintiéndose feliz… muy feliz.
Lo miró, sonriéndole dulcemente, y él la admiró por largos segundos… hasta que vio sus hermosos ojos verdes cerrarse lentamente, hasta caer dormida. Sonrió suavemente y la admiró un poco más, abrazándola mucho más fuerte… dejándole en claro a cierto morocho a su lado que ella era de él, y que jamás osara volver a tocarla. La película siguió su transcurso, hasta que llegó al final. Las luces de la sala se prendieron lentamente, y todo el público se puso de pie, comenzando a irse. Kakashi se acercó al oído de la chica –Despierta, bella durmiente.- le susurró al oído. Y como por arte de magia, los ojos de la chica se abrieron lentamente al escuchar esa voz que tanto le encantaba. -Mmm…- musitó perezosa. El chico sonrió de lado al verla frotarse los ojos, mientras se alejaba de él. -¿Ya terminó la película?- le preguntó algo adormilada. –Ummm… sí.- contestó él, admirándola. –Frentona, no vamos a esperarte todo el día.- se quejó Ino. Sakura se apeno un poco al ver a todos los demás parados, esperándola a ella. –Yo insistí en irnos y dejarla, pero no quisieron.- comentó venenosa Karin. –Por favor, podes irte.- comentó burlona la pelirosa, incorporándose. -¡Jum!- musitó molesta la pelirroja, mientras la Haruno sonría triunfante. Se estiró un poco, y una vez que estuvo lista, todos salieron de la sala. –Bien, ¿y ahora qué hacemos?- preguntó Naruto, cuando ya todos estuvieron fuera. –Mmm… podríamos ir al Karaoke que está acá al lado.- comentó Sakura. -¡Sí! ¡Quiero cantar!- exclamó contento el rubio. Todos asintieron, la idea era divertida. Se dirigieron con rumbo a la salida del lugar, para después, caminar unos cortos pasos hasta el Karaoke.
Les paso a comentar, que NI se imaginan lo que es el próximo capítulo... ;) Me gustaría poder decirles más, pero no quiero sacarle la sorpresa a nadie ^^
Saludos! :)
