Capitulo # 11 –Rastros-

Sus pasos solo daban una única dirección y esta era la salida de aquel repugnante lugar, no era que le gustara el trabajo.

Para que mentir. Lo odiaba y demasiado...

Solo el simple hecho de saber que esa empresa perteneció a su hermano le daba nauseas y unas tremendas ganas de derrumbar todo el lugar, verlo hecho pedazos.

Vaya como lo deseaba.

Pero al menos en esos momento es el dueño de la compañía más prestigiosa del país, -un puesto que se robo con engaños- siendo una envidia, teniendo el derecho de manipular a sus empleados a su voluntad y la gran beneficio de tener un buen sueldo,y celos por parte de sus empleados y otras compañias tras esas ventajas, pero la mejor parte de todo es que su sobrino, su idiota e ingenuo sobrino se deje rebajar tan solo por sus palabras y el trabajo al cual le obliga hacer de más, todo por la maldita ilusión de ese estúpido por recuperar la detestable empresa de su padre, un sueño que jamas le dejaria cumplir ya que perderia la gran satisfacción de ver a su pariente arrastrado por el suelo gracias a sus caprichos.

Exactamente eso es los que más le agrada de su puesto y bueno solo esa es la única razón por la cual no había mandado a volar en pedazos el lugar, claro que eso lo haría en su debido momento, pero antes de aquello primero haría lo que siempre quiso y después se marcharía dejando todo completamente destruido por sus manos, sin encontrar una evidencia de ello, ni siquiera su mismísima existencia.

Arqueo una malévola sonrisa en su rostro cuando continuo avanzando por los lúcidos pasillos azulados, encontrándose con el ascensor aun lado de su trayecto, miró las puertas de forma molesta y presionó el botón sin muchos miramientos, esperando impacientemente que el aparato se elevara. Sin mucho tiempo las puertas metálicas se abrieron automáticamente, mostrando paso y la evidente manera que el lugar se encontraba desolado, algo que muy en el fondo agradecía, ya que odia tener que compartir el campo con alguna prolifera masa habitante (Persona) dio su primer paso hacia la plataforma, cuando una imperceptible voz lejana de entonación femenina le distrajo insofactamente al reconocerla asiendo que volteara para mirar el rostro de la joven acercarse con una tableta de papeles en sus manos, escuchándose los tacones de sus zapatillas chocar contra los azulejos, deteniéndose al momento de estar enfrente del moreno.

-Señor Uchiha…ya se retira- preguntó al ver que su jefe estaba a punto de entrar al ascensor.

-Si- afirmó secamente girándose perdiendo contacto visual con su secretaria- Konan mañana quiero que me entregues el informe del empleado Uchiha Itachi…- ordenó-...es importante saber si cumplió sus obligaciones- añadio para luego escuchar las palabras seguidas de la peliazul

-Si Señor…en estos momentos se encuentra con Pein-san- anunció revisando los horarios de los empleados en las hojas de la tableta- El turno con el terminaría a las seis y empezaría con Kisame-san a las siete hasta…- volteo la hoja de horarios mientras posaba su dedo índice en el papel y señalar hasta llegar al horario del hombre peliazul-…hasta las diez y media de la noche- terminó y luego ver la espalda de su jefe, bueno claro está que era una falta de respeto darle la espalda de esa manera, pero conociendo a su jefe y el trato de este con sus empleados ya era más que acostumbrado

-Bien tienes que estar pendiente de ello- volvió a ordenar mirando hacia los azulejos -Se me olvidaba, mañana vendrá un idiota por un trabajo…así que infórmame cuando venga- dijo entrando al ascensor, la presencia y la voz de la joven le detuvo antes de tocar el botón

-Señor Madara cuál es el…

-Uchiha Sai- le interrumpió de manera hostil al momento de Konan solo mirar cómo se cerraban las puertas en su cara

Se quedo cayada solo observando el lugar donde su jefe había entrado, claro que la peliazul es una persona tranquila y sin muchas palabras y ya conocía la actitud de Madara pero era demasiado para ella trabajar para un lunático como él, pero aun asì sabe que todos siempre tienen un final y algùn dìa se le terminaria el reinado del gran empresario Madara Uchiha, ese remedio de humano como ella lo identificaba porque de humano no tiene nada y si algún día lo tuvo, seguramente un demonio vino en la noche se posiciono de su cuerpo cuando estaba dormido para comerse su alma

Es verdad suena una idea descabellada, pero tal vez podría ser cierta, hay muchas posibilidades viniendo de ese hombre. Dio un sonoro suspiro y miro el reloj de su muñeca, volviendo sus pasos hacia su escritorio

-Otro Uchiha - susurro para sí misma con tristeza-…joven me compadezco de ti- se sentó en el asiento comenzando a teclear algunas palabras sobre el computador, dejando a un lado la tableta en el escritorio y continuar con su trabajo

Cuando la cámara nuevamente volvió a abrir sus puertas, ya se encontraba en la planta baja del edificio, elevó su mano hacia su rostro para mover algunos traviesos cabellos azabaches de su cara, para seguir con su camino, más de un idiota llego diciéndole hipócritamente con su falso rostro de amabilidad de el porqué se iba tan pronto, como si a ellos les importara la razón, todos eran un montón de farsantes que solo esperaban el momento para apuñalarlo por la espalda. Se despidió de forma seca e indiferente ante los individuos y siguió su trayecto hacia la entrada que estaba cubierta por unas enormes puertas de cristal, anunciando el nombre de la empresa en las afueras del edificio, visualizó con sus rojizos orbes el estacionamiento, encontrándose en la esquina a un hombre a lo lejos haciéndosele conocido, este mismo camino hacia el moreno con cautela, yendo desapercibido sin que nadie le viera, el sujeto se aproximo hasta el mayor cuando este entro al estacionamiento

-Señor Madara- le llamo estando a unos escasos pasos del árido lugar-…le tengo un informe- le anuncio un hombre de adormilados ojos mieles, no muy alto, vestido con una gabardina enorme de tono café que cubría su cuerpo. Se acerco más al Uchiha viendo que este se detuvo mirándolo tratando de comprobar su aspecto con algo de desconfianza, al confirmar su rostro volvió a dar la vuelta proporcionándole solo la vista de su espalda al individuo

-No me gusta hablar aquí afuera- comunicó siguiendo sus pasos hacia su lujoso auto a unos cuantos centímetros, seguido del mismo hombre de pelirrojo cabello ligeramente despeinado

Al estar al frente del vehículo, introdujo las llaves abriendo inmediatamente la puerta, dejando pasar adentro junto con el ojimiel y volver cerrar las puertas mirando alrededor, para seguidamente posar su vista hacia el pelirrojo

-Habla Akasuna- expresó antipáticamente-…no tengo todo el día…- se acomodo en el asiento de cuero esperando las palabras del hombre

El día no era precisamente fresco, ni cálido, ya que el calor provocaba que las paredes se volvieran sofocantes y su cuerpo sudara como si hubiera entrenado para correr en las olimpiadas para ganarse la medalla de oro. Se paseaba medio desnudo mostrando su descolorida piel campantemente por la casa como si fuera la cosa más natural del mundo (en su caso sí lo era) llevaba un vaso de agua helada en sus manos mientras se tumbaba en medio de la alfombra de tapiz con las extremidades extendidas en el enorme tapete que cubría parte de la lujosa sala

Se oyó el sonoro bostezo que emitió, siendo solo escuchado por sus oídos, señal de su aburrimiento

-Vaya…creo que debo conseguirme un pasatiempo- se levantó deshaciendo su posición sentándose en la alfombra y rodear la casa con la mirada-…pero por ahora me voy a entretener con mi mascota- se dijo a si mismo poniéndose de pie y beber el liquido del recipiente de un solo trago, sintiendo un repentino dolor de cabeza por el helado del agua chocar contra su sistema nervioso, dándole un escalofrió momentáneo. Dejó el vaso encima de la mesa de la sala y empezó a caminar hacia la cocina

-Me preguntó dónde estará- mencionó con una sonrisa empezando a buscar al minino, reviso constantemente el lugar dándose cuenta que no había sospecha de estar allí- mmm…Creo que hoy también jugaremos a las escondidas- pronuncio divertidamente saliendo del lugar volviendo a la sala

-Gatito, gatito, gatito…ven aquí- vociferó por la casa subiendo las escaleras al no encontrar nada en el primer piso- vamos no te voy hacer nada- siguió sus pasos hasta llegar a la puerta del baño-…bueno nada malo para mi- murmuro para sí mismo extendiendo su sonrisa, fue abriendo el cuarto y revisar toda la pieza, encontrando nada más que la ropa sucia-…Oh vamos ni que fuera un ogro- dijo azotando la puerta al salir del baño, avanzando por el mismo pasillo donde se conectaban con las habitaciones. Primeramente inspecciono la suya, aunque no hay que ser idiotas para saber que allí no se encontraba, como un iba a estar en la morada de su acosador, pues bueno díganle eso a Sai, si es que entiende

Cerró con desilusión su habitación al no encontrar nada, volteándose hacia la siguiente siendo la de su hermanito Sasuke, al tomar y tratar de girar la perilla, esta no se movió, al parecer la privacidad del menor está bien reservada solo para el

-Que desconfiado- se dijo haciendo unos gestos hacia la madera, soltó el pomo y siguió a la siguiente puerta, caminando con cuidado

Al llegar se quedo mirando la entrada de la habitación del mayor, tenía duda al entrar en el lugar, no es que le tenga obediencia a Itachi, ni mucho menos miedo, por supuesto que no, pero ya conocía la actitud del mayor y no es algo con lo que le gustaría lidiar, además ya le tenía prohibido. Se quedo mirando momentáneamente el lugar, pensando levemente sus opciones, solo encontro una elección en su mente y especulándolo bien ¿Quien iba saber que entro a su recamara? solo seria a revisar si su gatito este allí y ya, nada malo puede pasar. Giro su cabeza inspeccionando el área con cautela, de todos modos que castigo le puede dar, que más castigo que hacerle trabajar, con eso ya era suficiente. Sin seguir pensando, tomo el pomo de la puerta para girarla.

Un sonido, un suave sonido fue lo que escucho dentro de aquella habitación, dibujo una picara sonrisa abriendo la puerta rápidamente con cuidado, seguro su hermano no quería que entrara por esa razón que más podría ser, todo era porque escondió a su pelirroja mascota, para que dejara de molestarla (según él) vaya que su hermano podría llegar a ser impredecible

Al momento de entrar en la recamara encontró un cuerpo cubierto con sabanas encima de la cama, su rostro se mostro alegre casi soltando una risa por su sospecha dar en el clavo. Se acerco cautelosamente hacia la figura, escuchando que esta dormía tranquilamente ronroneando, inmediatamente se subió al colchón comenzando a elevar las sabanas descubriendo las piernas del Neko, empezando a acariciarlas con la yema de sus dedos suavemente, al instante aquella caricia empezó a subir por la piel hasta llegar a las caderas al meter las manos adentro de la ropa, acerco más el cuerpo chocando su pecho en la espalda del gato, ya empezando a sentir que su respiración se aceleraba al tan solo pensar lo que en unos momentos estaría haciendo, el cuerpo del Neko comenzó a moverse incomodo deshaciendo la posición del pelinegro, sin embargo Sai siguió sin sacar sus atrevidas manos de la ropa, la cabeza del minino salió de entre la tela mostrando su cabellera

¿Rubio?

Que raro, pudo ver un mechón rubio salir de las sabanas, vaya aquello hizo que se quedara totalmente paralizado, una era que el su mascota se tiñera el cabello o dos ese no era su Neko, algo que era totalmente evidente ya que el cabello era largo

-Una chica- murmuro cuando se separo escasamente de la figura de 'la joven', destapando su rostro, confirmando que esta aun seguía dormida-…vaya…vaya Itachi, tienes lo tuyo- se dijo observando el apacible rostro de 'la rubia'-…Bueno creo que por eso no querías que entrara…- susurro comenzando a destarpar el cuerpo de 'la chica' de las sabanas, para ir revisando cada parte de su piel y cada extremidad, dándose cuenta de algo totalmente incuestionable- mmm...me equivoque, no eres una chica- confirmo lo dicho empezando a acariciarle el pecho lentamente- creo que a mi hermano no le molestara si te tomo prestado- mencionó con libídine comenzando nuevamente a acariciarle las piernas- ya que no encuentro a mi mascota, creo que disfrutare contigo- añadió comenzando a dar sutiles caricias por la piel del joven

Empezó a sentir algo extraño por su cuerpo, como si alguien quisiese aprovecharse de él, sus instintos se lo decían, sus parpados comenzaron a tintinear, y su nariz despertó al definir un extraño olor desconocido, al igual que su consiente, abrió sus celestes ojos y lo único que pudo sentir fue un frio por su cuerpo al estar medio desnudo y aun extraño lamiendo su cuello como si fuera un vampiro, sus colmillos salieron de su boca, símbolo de su enojo, y sus garras también hicieron aparición, de un veloz movimiento se aparto de aquel sujeto levantándose de la cama y comenzar a tapar su cuerpo con algunos fragmentos de tela que estaban esparcidos en el suelo

-¡Tú, Imbécil, h'nm!- grito con ira al mirar al aparente desconocido sentado tranquilamente en el colchón en las mismas condiciones que él, al estar medio desnudo, mirándolo lascivamente y luego levantarse, acercandose hacia el rubio de manera sagaz

-...No te harè daño...veras que nos vamos a divertir- menciono Sai con lujuria al ver al rubio estando a unos cuantos centimetros

El poco espacio del lugar hacia que todo se volviera sofocante y a la vez estresante, sintiendo como el calor se agrupaba en ese vehículo

Estando consiente de no querer morir asfixiado por la poca falta de aire, abrió escasamente una pequeña abertura de la ventana de su lado, mirando los demás autos estacionados en el lugar

-Dime - indicó fríamente sin dejar de mirar el cristal

- Estos últimos días estuve merodeando cerca del parque- informó el pelirrojo a su lado comenzando a sacar algunas hojas de un sobre amarillo que escondía debajo del abrigo-…me informaron de una chica de cabello rubio que se le pasaba andando constantemente por los comercios pidiendo trabajo- empezó a hojear los papeles remisamente

-¿Una chica?- se indago el mayor en un murmullo

-La mayoría me dieron las descripciones de una chica como de diecisiete años, cabello largo rubio, vestida con un traje celeste- miró nuevamente los papeles

-¿Solamente?- preguntó con interés el pelinegro

-Si nada más…-anuncio guardando los papeles en su lugar-…no hay ningún indicio de que sea el que buscamos, ya que todos confirmaron que la joven era humana…- miró por el espejo retrovisor el aspecto levemente molesto del Uchiha

-…Tks- gruño el mayor apretando el puño con furia-…sabes el paradero de esa joven…- preguntó mirando gélidamente al ojimiel

-Zetsu está investigando sobre ello…- mencionó con un aire de cansancio mirando tranquilamente la hora por la pantalla de su celular y entregarle el sobre al Uchiha-…son algunas fotos de lo que pudimos tomar- se acomodo su abrigo guardando su móvil-…aunque no estoy seguro de que sirva de algo- añadió

- De todos modos solo notifícame de donde se encuentra esa joven- ordenó observando el sobre que se encontraba en las yemas de sus dedos

-En ese caso seguiré buscando junto con el idiota de Tobi- mencionó con tedio acomodándose algunos cabellos

-Si encuentras algo, infórmamelo de inmediato- ordenó con prepotencia-…puedes retirarte- fue haciendo un gesto con sus manos, en acción de que se retirara del auto

A los minutos aquel hombre de cabellera roja, ya se encontraba a lejos del lujoso vehículo saliendo del estacionamiento

-…Maldita sea, crees que soy idiota…-murmuro el pelinegro escupiendo las palabras con ira, sacando las imágenes del sobre manila observando estas con suma atención-…jm…haciéndote pasar por una chica - añadió indiferentemente afilando la mirada- muy astuto… - tiró las fotos con furia en los asientos traseros, cayendo estas esparcidas por el lugar-… pero vas a aparecer estúpido gato y cuando lo hagas recibirás tu castigo- fue introduciendo las llaves al auto para encender el motor y dar marca hacia la carretera

-Pero que kawaii está su cola- mencionó una enigmática chica de cabello rojizo-…Quiero uno así… ¿Donde lo conseguiste?- preguntó, recibiendo un silencio sepulcral por parte del moreno

Se maldijo mentalmente al no haber cerrado bien la puerta de la casa, ahora por ese diminuto descuido, tuvo que soportar varias miradas posadas sobre él, bueno más que las de costumbre, pero esta vez no era por su apariencia, algo que le enojaba, aunque su semblante no le aparentaba era el hecho de que vieran a ese fenómeno como si fuera un bicho exótico, le hubiera servido mejor déjalo atado en alguna banca del parque, de haberlo hecho no estaría en esos momentos con Karin preguntando y fastidiándolo más de lo común, vaya que si se vengaría de Sai en su debido momento, nunca recibe regalos por parte de él y cuando el idiota se le ocurre la 'gran' idea de darle un obsequio tiene que ser algo que para ser pura ironía es algo que detesta.

Miro de reojo a la pelirroja, observando cómo esta acariciaba sus orejas con afecto, cómo es posible que ese animal fuera tal ¿Adorable? No palabra equivocada, mejor dicho, fastidioso, si suena mejor, se quedo pensando levemente la simple posibilidad de una vez por todas la manera de deshacer su fastidioso problema de una vez

- Te lo regalo- fue lo que articulo el azabache secamente con fastidio sentándose en una banca de los corredores sin ni siquiera mirar a la ojiroja, empezando a revisar los papeles que se encontraban en sus manos. La cara de perplejidad de Karin se mostro en su rostro para después cambiarla por una de felicidad

-¿Enserio?- dijo con ilusión en sus ojos, abrazando al individuo al lado suyo con cariño, el mismo silencio se escucho por parte de Sasuke, eso significaba que era cierto

En ese momento su corazón dio un vuelco sintiéndose alegre y emocionada a la vez, jamás el Uchiha le había dado algo, de hecho casi costaba que le articulara alguna palabra referente a ella que no fuera alguna oración con respecto a las obligaciones o tareas pendientes del colegio, siempre en sus más profundos sueños quiso que Sasuke hiciera aquello de manera romántica como en sus pensamientos, bueno cierto de romántico no tenía nada, pero era un paso, al menos

- Arigatou Sasuke-kun ya verás que no lo voy a maltratar - agradeció tomando de la mano su regalo, pero este no se lo permitió ya que al momento se sentó en el suelo rápidamente como un niño pequeño, empezando a mover la cola, dando una sincera sonrisa

-Haz con él lo que te dé la gana- expresó con antipatía sacando un bolígrafo de su pantalón-…al menos ya me libre de el- murmuro para sí mismo con eje de alegría, siendo escuchado por los oídos de la joven

-¿Cómo? No te agrada- preguntó con vacilación mirando al pelinegro, sintiendo que su ánimo cayó al suelo- ¿Por eso me lo das?...- dijo casi en un balbuceo bajando la mirada

Eso era de esperarse, siempre así de frio con ella (y con todos) simplemente se lo dio porque no lo quería, solo para desacerce de el, y como siempre la ingenua de Karin era la que recibía lo que a nadie le gustaba, vaya como de costumbre siempre quedaba como la chica de último lugar, el moreno nunca se fijaría en ella, incluso apostaba que solo la veía como la mascota del grupo. Levanto la mirada nuevamente observando al pelinegro cambiando su aspecto deprimente por una sonrisa

-Bueno de todos modos lo cuidare por ti- mencionó un tanto cohibida, tenía que conseguir el amor de Sasuke a como diera lugar, eso solo era una prueba para su corazón

-Tan estúpida como siempre… ¿no Karin?- indicó un tercero en la conversación

Apareció de la nada, como siempre metiéndose donde nadie lo llamaba, causando siempre la misma reacción de la nombrada pelirroja que comenzara a irradiar furia con tan solo verlo, como de costumbre tan 'amable' cuando se refería a ella y es que tan solo ver al idiota de Suigetsu le daban unas ganas tremendas de molerlo a golpes hasta desfigurarle esa cara de tarado que tiene y borrarle esa sínica sonrisa de una vez por todas

-Es obvio, creo que tu cerebro no da para procesar que a Sasuke eso no le interesa- añadió sentándose al lado del Uchiha medio nombrado-¿verdad o me equivoco? Mi gran amigo – expresó mirando a su amigo con un tono burlón, dándole algunas palmadas a este en su hombro, más solo recibió lo mismo que siempre por parte del menor de los Uchihas, su boca bien cerrada y una gélida mirada radiando por los aires un "Cállate y aléjate de mí o te mato" claro el ojos amatistas nunca hacia caso a esas miradas, provocando siempre alguna advertencia y/o golpe de alguien, por su falta de prudencia al actuar, pero al parecer esta vez fue una excepción

-Y a todo esto donde conseguiste a ese rubio- preguntó el albino con extrañeza mirando la figura del Kitsune sentado en el suelo al lado de los pies de Karin

-No te incumbe- pronuncio secamente el moreno volviendo su mirada hacia los papeles de sus manos

-Oh vamos dime…- fue acercándose un poco-…quiero uno para divertirme - murmuro con una sonrisa levantándose de la banca y caminar hacia el rubio- pero vaya no tienes tan mal gusto - dijo tomando la barbilla del zorrito mirándolo de cerca, algo que provoco un sobresalto y una extraña furia en el cuerpo de Sasuke

-¡Suéltalo idiota!- ese fue el grito de la ojiroja hacia el albino alejándolo de un golpe, como no era esperado, fue ágilmente esquivado por el ojivioleta, levantándose al mismo tiempo del suelo

-Cada vez creo que entiendo más tu primitiva mente- dijo referentemente hacia Karin con un obvio insulto, haciendo que la joven se comenzara a encolerizar

-Que dijiste imbécil- gruño con ira

-No seas así sabes que es verdad- anuncio con sorna alejándose de la fiera pelirroja que era en esos momentos

-¡Maldito ven aquí!- grito lanzándose hacia el albino con rabia, comenzando a compartir entre ambos una pelea verbal combinada con golpes (por parte de Karin) a cada insulto que recibía

El Kitsune se mantenía observando aterrorizado el espectáculo que presenciaba esa pareja, parecían que estuvieran casados y estuvieran a punto de matarse entre ambos solo por no estar de acuerdo por como pintar la casa, el pago de las facturas o como criar a los hijos. Rápidamente el rubio se levantó caminando/corriendo hacia su dueño, abrazándolo de manera algo melosa pero temblando levemente escondiendo la miraba en el pecho del moreno, Sasuke en aquel momento al presenciar el acto del zorrito se le vino a la mente de tirarlo contra el suelo, pero al ver su rostro tan débil y su cuerpo frágil su idea se borro ante esa imagen, causándole unas ganas de abrazarlo, cosa que olimpicamente no hizo

-Ustedes dos dejen de pelear- regaño esta vez un hombre de estructura alta y fornida, de cabello naranja y ojos del mismo color, poniéndose en medio de los jóvenes peleoneros- es suficiente, todos los están viendo- añadió calmando el ambiente

-No es mi culpa, está loca no sabe soportar la verdad- mencionó Suigetsu tratando de escudarse-…y como se dice la verdad no peca pero incomoda- se burlo ante la frase sintiendo un golpe repentino en la cabeza

-Estúpido- grito colérica la pelirroja al tener aun el puño cerrado frente la cara del albino-…te voy a desfigurar la cara- balbuceo casi sin entenderse por la ira

-Dije que es suficiente- separo nuevamente a los jóvenes

Estos se quedaron cayados mirándose el uno al otro con odio, matándose solo con la mirada, seguido un silencio que se formo en el pequeño grupo, unos momentos el más alto se relajo dando un suspiro al ver que el ambiente se había disipado un poco, giro su mirada hacia el moreno viendo que al lado de este un lindo rubio lo acompañaba

-Creí que no te gustaban esos especímenes- mencionó dándose cuenta que el zorrito aun se mantenía aferrado a su cuerpo, de inmediato el moreno también al darse cuenta de ello aparto al rubio levantándose de su asiento dejando un tanto confundido al Kitsune

-No es mío- respondió gélidamente viendo la sonrisa alegre de su ex-mascota

-Cierto ahora es mío, Sasuke-kun me lo regalo- expresó la única chica cercándose hacia su ahora mascota

El pelinaranja se quedó meditando la situación, en silencio viendo como Karin se sentaba a un lado del Kitsune

-Pero no es que tu madre es alérgica a ellos- analizo el mayor dándose cuenta que tenía razón al ver la cara de desilusión y tristeza que expreso la joven

-¡Es cierto! mi madre no me dejara tenerlo- anuncio con angustia, mirando al moreno poniéndose de pie

Sasuke solo cerró los parpados con irritación, era claro que nunca podría deshacerse de ese pulgoso, aunque pensándolo ya no era su responsabilidad si no de la inútil de Karin, ahora que ella se encargara de ese problema, el ya no tenía madera en ese asunto

-No me interesa- dijo ásperamente doblando la hoja y guardarla en su pantalón junto con el bolígrafo

Bueno cierto ya Sasuke se lo había dado y ahora que podía hacer, de manera mecánica observo al sujeto al lado suyo

-Encárgate de el Juugo- dijo casi en suplica hacia el hombre

-Sabes que no tengo tiempo para hacerme cargo de él- le aclaro sentándose en el lugar de la pelirroja-…lo hubiera hecho con gusto pero no puedo – añadió

Nuevamente se volvió a escuchar un silencio por parte de todos, unos segundos después se escucharon unas pisadas alejándose del lugar, todos los presentes se voltearon

-No tengo ánimos de perder el tiempo- comentó el azabache al ver que varias miradas se posaban en el

-ttebayo- expresó alegremente el rubito levantándose cómicamente de la banca, para seguir a su ex-dueño

-¿Qué significa eso?- preguntó el albino con extrañeza ante la palabra

-Ignóralo- fue la última palabra del Uchiha avanzando por el pasillo, dejando atrás al Kitsune

Su mente ahora se sentía que tenía un peso menos encima, hasta se podía decir que mostraba una leve sonrisa en su rostro por la satisfacción de hacerse deshecho de ese animal. Sus pasos se detuvieron de repente y sus ojos se agrandaron desmesuradamente, sintiendo un escalofrió por su cuerpo y al mismo tiempo una furia inexplicable, inconscientemente su cuerpo reaccionó ante aquellas palabras pronunciadas por ese individuo dichas hace esos escasos segundos haciendo que sus manos se cerraran con ira apretando los puños, aun estando de espaldas ya se suponía como era la escena en ese momento, aun retumbando en su mente aquella frase

-Yo me quedare con el- dijo una picara voz viniendo de uno de sus amigos siendo reconocida inmediatamente por sus oídos

"Eso jamás" Se dijo mentalmente y en cosa de segundos su cuerpo se dio la vuelta mostrando una opresión en su pecho que lo quemaba, afilando la mirada hacia la persona que dio esa propuesta.


Es todo espero que les gustara

Bueno pues allí leí un review que me dejaron diciendo que pusiera a los Uchihas algo celosos, mmm pues bueno si hare esa idea pero de una manera distinta

Byebye se kuidan

¡Dewa mata!

Agradecería un review ^^