¡Hola chicas y chicos! Luego de una larga ausencia por fin vengo a dejarles el siguiente capítulo de este fic. Como les había comentando en la entrega pasada, por motivos universitarios estuve muy ocupada y no pude retomar mi escritura. En cuanto salí a vacaciones corrí todo lo posible por acabar el capítulo. Lamento no haber podido actualizar antes.
Quiero dedicarle este capítulo a una amiga muy especial para mí… Va dedicado a mi querida Bárbara que está de cumple este viernes 17 de julio. Te quiero montones mi divina. Has sido una luz en mi vida y me alegro de haberte encontrado en mi camino. ¡Te quiero montones! Espero que disfrutes mucho en tu cumple y que te guste este pequeño presente…
Espero que les agrade el capítulo… ¡Ahora sí a leer!
Disclaimer
Los personajes no me pertenecen son de la maravillosa, pero cruel, de Rumiko Takahashi; la cual, debido al trauma que me dejó, me obligó al vicio de leer y escribir fanfics.
La Historia de Nuestro Amor
Capítulo XI Nervios
Era la hora del desayuno en la casa de la familia Tendo. Cada uno se encontraba en su respectivo puesto con excepción de Akane. Con sólo recordarla un sonrojo inevitable se apoderó de mi rostro. Me sentía particularmente nervioso luego de lo ocurrido la noche anterior. "Mi prometida" había reaccionado de una forma que no me esperaba y no estaba seguro de cómo iba a comportarme cuando la tuviera frente a mí.
Olvidé por un instante mi dilema mental y me concentré en observar a Kasumi que servía el desayuno con una sonrisa en su rostro.
-Aquí tienes, Ranma- pronunció alcanzándome un tazón lleno de arroz.
-Gracias- le contesté tomando el recipiente entre mis manos.
-Buenos días, Akane-.
Me paralicé al escuchar el saludo de Nabiki. Robóticamente fui girando mi cabeza para asegurarme de que ella estaba ahí. Sus ojos avellana chocaron con los míos y percibí con claridad el color carmín que adornaba sus mejillas. De inmediato hundí mi mirada en el tazón de arroz evitándola por completo.
-Bu… bu… buenos días familia- dijo ella con torpeza. Seguidamente se sentó a mi lado.
Sentía como si un caballo desbocado estuviera trotando dentro de mi pecho. ¿Qué demonios me sucedía? ¿Por qué estaba tan nervioso por tenerla cerca? Tenía que calmarme antes de que todos se dieran cuenta de mi estado.
Me estaba comenzando a sentir más tranquilo cuando de repente percibí que mi muslo chocó contra el de ella. A través de la tela noté el agradable calor que desprendía su piel. Akane y yo nos miramos asustados. Ambos estábamos muy sonrojados. Automáticamente nos movimos de forma que nuestros cuerpos no quedaran en contacto. Los dos enfocamos nuestros ojos en los platos de comida evadiendo aquel incómodo momento.
-¿Les sucede algo?- preguntó Nabiki con un tono de voz bastante frío.
-¡No!- respondimos ambos al unísono.
Nos observamos aterrorizados y nuevamente miramos nuestros tazones de arroz.
-Pues yo diría que sí- habló de nuevo Nabiki. Alcé la vista y la miré enfadado. -Creo que esconden algo- afirmó desafiándome con su contacto visual.
-No digas tonterías, Nabiki- intervino Akane.
Agradecí profundamente que ella la enfrentara; si yo hubiera contestado le hubiese dicho otra cosa, de seguro bastante grosera.
-Deja a los chicos en paz- salió a nuestra defensa la mayor de las Tendo, -Comprende que deben sentirse presionados porque es su último año de preparatoria-.
Nabiki bebió pausadamente su té y nos miró de soslayo, -No creo que sea por eso- musitó de forma apenas audible.
El resto del desayuno transcurrió con normalidad. Por suerte la odiosa de Nabiki terminó con rapidez su comida, y para mi beneficio personal, como ya estaba en la universidad no tendría que soportar sus indirectas o preguntas de camino a la escuela.
****
Varias horas más tarde me encontraba prisionero de una aburrida clase de historia. Bostecé descaradamente mientras hundía la cabeza entre mis manos. En realidad no entendía nada de lo que la profesora estaba diciendo, solamente veía su boca moverse y sus ademanes, mientras relataba algún hecho ocurrido en la antigüedad japonesa. Si las cosas continuaban de esa manera de seguro caería muerto del sueño en cualquier momento. Tenía que buscar una forma de mantenerme despierto…
Por instinto volteé hacia donde se encontraba Akane. Lucía bastante distraída; su mirada estaba enfocada en un punto indefinido del salón. ¿En qué estaría pensando? Lo que fuera debía ser algo muy importante, ya no estaba atenta a nada de lo que decía la profesora. A veces deseaba poder leer su mente para entenderla mejor…
Aquella idea me hizo volver a recordar los hechos de la noche anterior. Normalmente Akane era una chica violenta y con poco tacto. No era para nada afectuosa o amable conmigo, sin embargo, se había comportado completamente diferente. Sin temor a equivocarme podía asegurar que luego de nuestro viaje a Jusenkyo muchas cosas habían cambiado. Su comportamiento era menos arisco, pero sólo a veces.
¿Por qué anoche había tomado la iniciativa de posar su mano sobre la mía y luego recostarse sobre mi hombro? ¿Acaso aquello significaba que estaba interesada en mí? Y lo más importante, ¿de qué forma estaba interesada?
Muchas preguntas recorrían mi cabeza y me estaban poniendo nervioso. La miré nuevamente intentando adivinar aquello que pasaba por su mente. ¿Acaso estaría pensando en lo que había pasado la noche anterior? Aquella idea me agradaba; si ella recordaba la escena eso significaba que le había gustado tanto como a mí.
Aún tenía a flor de piel las sensaciones y la emoción que aquel acercamiento me había provocado. Casi podía sentir la calidez y la suavidad de su extremidad entrelazada con la mía. A pesar de lo impactado e inseguro que estaba, a los pocos segundos me sentí muy a gusto con aquel contacto. Luego cuando colocó su cabeza sobre mi hombro me puse tenso y no supe cómo reaccionar. Por mi mente transitaron un sinfín de ideas estúpidas, no obstante, al final hice algo inteligente, entrelacé sus dedos con los míos y apoyé mi cabeza sobre la suya.
No existen palabras que puedan describir las emociones que siento cuando tengo un contacto tan "íntimo" con ella; lo de íntimo lo digo con ironía porque en realidad un simple roce de manos ya era un notable avance para nosotros. El trance que parecía tan irreal acabó cuando ella se alejó de mi lado y se fue a su habitación sin decir una palabra. Yo simplemente me quedé estático mirando la inmensidad del cielo.
Akane y yo no habíamos hablada sobre nada de lo ocurrido. Era claro que ambos estábamos a gusto la noche anterior, pero ninguno de los dos tocaba el tema. Deseaba que aquello que pasaba por la mente de "mi prometida" estuviera relacionado con los sucesos nocturnos que habíamos vivido, sin embargo, no tenía forma de adivinarlo a menos que le preguntara al respecto.
Lancé un suspiro involuntario y me regocijé nuevamente con la vista de su perfil. Akane tenía unas facciones llamativas y… eh… hermosas. No iba a confesar lo bella que me parecía, pero mientras la pudiera observar con devoción lo haría.
Mi intenso recorrido por su bello rostro llegó a su fin cuando sentí que un objeto duro chocaba contra mi cabeza. Quizás fue por el estado de distracción en el que me encontraba que el golpe me hizo perder el equilibrio, lo cual tuvo como consecuencia que me cayera ridículamente de medio lado con todo y silla.
-Saotome, estoy cansada de que no ponga atención y se la pase embobado mirando a la señorita Tendo. Por favor salga de mi clase… ¡Está castigado!-
Quise matarme en aquel momento. No me daba pena que me sacaran de clase, o que me castigaran, estaba más que acostumbrado, pero que afirmara que mi distracción estaba relacionada con observar a Akane era demasiado para mí. Con la cara enrojecida hasta más no poder salí prácticamente volando del salón. Ni siquiera me fijé en la reacción de "mi prometida". Simplemente escapé avergonzado escuchando algunos murmullos de fondo. ¡Genial ahora todos eran conscientes del exceso de interés que sentía por Akane!
Justo cuando estaba en la puerta escuché de nuevo la voz de la profesora, -Señorita Tendo, usted tampoco ha estado prestando mucha atención así que le ruego acompañe a Saotome en el pasillo-.
Lo que me faltaba, justo esperaba poder huir de ella y la estúpida profesora tenía la brillante idea de que compartiéramos el castigo. Ya con mi cubeta de agua en mano escuché sus pasos saliendo del salón. Inhalé profundamente intentando tranquilizarme. Me di ánimos a mí mismo para superar el bochornoso momento que de seguro pronto iba a enfrentar.
Por la puerta salió la chica culpable de mi castigo y humillación. Cabizbaja tomó una cubeta y se paró a mi lado. En el aire se respiraba un ambiente de tensión. Me sentía muy incómodo y necesitaba acabar con ese silencio que me estaba matando.
-Con que también te castigaron- pronuncié lo más casualmente que pude.
-Ah… este… sí- fue la tímida respuesta de ella. Ni siquiera había levantado la mirada para observarme.
-¿Y por qué?- pregunté para hacer conversación.
Finalmente aquellos ojos avellana se posaron sobre mí. -La profesora dijo que estaba distraída y que no estaba poniendo atención…- Una sonrisa traviesa se formó en su rostro, -Al menos me fue mejor que a ti- dijo con algo de picardía.
En aquel momento hubiera querido que el piso bajo mis pies se abriera y me tragara la tierra. -No vayas a pensar que yo… bueno… que yo…-
-¿Qué… te… te… sacaron de clases por estar…. estar mirándome?-
Tragué en seco ante aquella pregunta. Era probable que mi cara estuviera más roja que mi camisa china, no obstante, tenía que encontrar escapatoria frente aquella acusación.
-Eh… no… no lo que estás pensando- balbuceé sin sonar muy convincente, -Sólo te miraba… porque… porque… te veías distraída, eso es todo- finalicé orgulloso de haber podido inventar una excusa en tan poco tiempo.
Akane me miró de soslayo con los ojos ligeramente entrecerrados, -Ya veo- masculló no muy convencida.
Hubo de nuevo unos segundos de silencio, los cuales me resultaban extrañamente desesperantes, así que volví a hablar, -¿En qué pensabas que estabas con la cabeza en otro planeta?- pregunté clavando mi mirada en ella.
"Mi prometida" abrió los ojos asustada. Por su expresión pude notar que no me iba a contar con total sinceridad la razón de su distracción. -Ah… yo… este…-murmuró mientras intentaba encontrar algo creíble que decirme.
¿Acaso su actitud se debía a lo que yo creía? ¿Estaba pensando en lo que había pasado entre nosotros la noche anterior, y por eso no quería comentarme al respecto? Quizás si le preguntaba sobre el tema ella se sentiría más en confianza. Estaba casi seguro que ambos nos sentíamos de la misma forma y que necesitábamos tocar el tema.
Mi semblante era muy serio cuando abrí la boca para consultarle mi inquietud. -Akane, ¿esto tiene algo que ver con lo de ano…?-
La última palabra murió en mi boca cuando una potente fuerza me golpeó en la cabeza. -¿Qué demonios?- mascullé mirando hacia arriba.
-¡Ranma cúbreme!- gritó el maestro Happosai.
-¡Ni lo sueñe viejo ridículo!- lo encaré y miré el gran bulto que llevaba sobre la espalda. -¡Andaba robando otra vez, degenerado!-
-Cuida tus palabras muchacho. No olvides que soy tu maestro-.
Sonreí con confianza, -Eso es lo que usted dice, para mí usted no es más que un viejo asqueroso y aprovechado- afirmé tronando mis dedos, -Me encargaré de darle una lección-.
El maestro arrugó su entrecejo y me miró desafiante, -Eso lo veremos, Ranma-. El anciano hizo un movimiento con su pipa y una corriente de aire me golpeó directamente. Choqué contra la pared y el agua de la cubeta inevitablemente me mojó trayendo consigo la odiosa transformación.
-Ja, ja, ja, ja, así me gusta, como chica estás mucho mejor.- Escuché las voces de las chicas que corrían por el pasillo. -No tengo tiempo para jugar contigo Ranma, pero cuando regreses a casa prometo regalarte uno de mis tesoros je, je, je…-
-¡Maestro deje de decir tonterías!- le gritó Akane decidida a entrar en el altercado.
-¡Ahí está ese viejo!- gritó una de las mujeres que lo perseguían.
Happosai corrió a toda prisa dando saltos por los pasillos. En pocos segundos la manada de enfadadas féminas que corrían por los pasillos en busca del ladrón de ropa íntima llegó hasta nosotros.
-Se fue por allá- dijo Akane señalando la dirección que el maestro había tomado.
-Maldito viejo…- mascullé mirando mi forma femenina.
-Ranma, ¿te encuentras bien?- me preguntó ella mirándome con preocupación.
-Sí, lo estoy- respondí secamente.
-Debemos buscar agua caliente para que vuelvas a la normalidad-.
Bufé molesto, -Vamos…-
****
Unas horas más tarde estábamos nuevamente en el salón recibiendo clases. Aún me sentía muy enojado por todo lo ocurrido. Maldito maestro tenía que arruinar el momento cuando pensaba a hablarle a Akane sobre lo ocurrido; y para colmo de males por su culpa me transformé en chica. Ese viejo me las iba a pagar cuando le pusiera las manos encima. Divagaba imaginando mi futura venganza, no obstante, hice un esfuerzo para prestar su atención a lo que estaba sucediendo.
-Jóvenes, como ya estamos terminando la lección voy a cederle la palabra a Yuka quien tiene un anuncio importante que darles- indicó al el profesor para luego tomar asiento.
Yuka se levantó de su pupitre y se paró frente del salón. -Como saben nos estamos acercando a la época del Hanami, y este año habrá algo muy especial- afirmó la chica, -La preparatoria Furninkan estará organizando un festival especial para el Hanami-.
Toda la clase comenzó a murmurar hasta que de nuevo Yuka retomó la palabra, -Cada salón deberá organizar una actividad especial para el festival. El grupo que haga la mejor actividad y la más popular ganará un grandioso viaje para las vacaciones de verano con todos los gastos pagos-.
Una gran algarabía se formó. Todos hablaban a la vez bastante entusiasmados. Me importaba muy poco el festival y el dichoso premio, pero todos, incluso Akane, lucían bastante eufóricos con la idea. Exhalé una fuerte bocanada de aire y crucé los brazos sobre mi pecho… Lo del festival no me interesaba en lo más mínimo.
-Chicos, chicas, por favor- habló Yuka intentando calmar el ambiente. -Es muy importante que definamos con cuál actividad vamos a participar…-
De nuevo el salón se llenó de murmullos. Algunas de las chicas cuchicheaban entre sí, mientras otras personas decían abiertamente la primera cosa que se les venía a la mente.
-Podemos hacer un concurso de karaoke…-
-¿Qué tal si organizamos un concurso de talentos?-
-O podemos hacer un número de baile…-
Las posibles opciones seguían surgiendo hasta que una en particular llamó la atención de todos, -¿Y qué tal si hacemos una obra de teatro?- Las voces parecieron coincidir con que era una gran idea.
-Sí, eso sería genial-.
¿Una obra de teatro? Eso de inmediato golpeó mi cabeza como un rayo. ¡Oh no, algo me decía que esto no iba a terminar en algo bueno!
-¿Qué tal si repetimos la función de Romeo y Julieta?-
-La vez pasada Akane y Ranma hicieron una actuación fenomenal-.
De forma automática busqué la figura de "mi prometida" al otro lado del salón; sus ojos marrones hicieron contacto con los míos y un bochornoso calor recorrió mi cuerpo. Por la mirada que Akane me dirigió supe que ella también recordaba a la perfección todo lo ocurrido en nuestra representación teatral. Sobre todo la escena final…
Flashback
Fui lanzado como un proyectil hacia el lecho donde "Julieta" permanecía dormida. Debido al impulso por poco y caigo directo sobre sus labios. Rápidamente me hinqué en el suelo. Estaba casi paralizado y muy sonrojado. Tragué en seco debido a la impresión, no tenía ni idea de qué hacer.
Todo el auditorio permaneció en silencio. Podía escuchar a mi corazón latir con fuerza. Mis ojos se posaron sobre ella, lucía tan pasiva durmiendo. La contemplé extasiado por algunos segundos, no podía negar que su belleza era cautivante… ¿Besar a Akane frente a todos? Sólo así podré tener ese viaje a China… Y terminará mi sufrimiento, pensé en aquel instante. Tenía la mirada fija en aquellos delgados labios de color rosa pálido. Lo haré… me dije en ese momento a mí mismo intentando convencerme para dar un último paso.
De forma tiesa y casi robótica coloqué mis manos sobre sus hombros; busqué la manera de colocarme frente a ella girando ligeramente mi cuerpo. Estaba a pocos centímetros de "mi prometida", me faltaba tan sólo un poco para por fin besarla y acabar con toda aquella locura. Casi sentía el corazón en mi garganta y una sensación sofocante se estaba apoderando de mí. No puedo… pensé derrotado.
Con los ojos cerrados, y muy sonrojado seguía sujetando los hombros de Akane aún debatiendo conmigo mismo sobre cómo proceder, pero una voz me hizo salir de mi dilema mental.
-¿Ranma, dime, qué no te agrado?- murmuró aún con sus párpados cerrados.
-¿Cómo? Ah… No digas eso, es por eso que me resulta difícil…- Ni siquiera pensé en lo que dije, sólo externé lo primero que se me vino a la cabeza. Sentía algo muy fuerte por Akane, y por supuesto que me gustaba… Sólo que no podía besarla ahí frente a todos.
Un par de hermosos y brillantes irises color marrón hicieron su aparición, -De acuerdo, te voy a ayudar- pronunció por lo bajo.
Cerró de nuevo los ojos y alzó ligeramente la cabeza con sus labios invitándome a besarla. Por poco me da un ataque de pánico. Comencé a gritar como loco y a sacudir la cabeza con desesperación. ¿En verdad me iba a ayudar? ¿Estaba dispuesta a besarme? Intenté retomar la calma y mi posición inicial.
Sus ojos se volvieron a abrir y noté la serenidad que reinaba en ella, -Tranquilo sólo se trata de una actuación- musitó para darme confianza.
Varios sonidos ininteligibles salieron de mi boca, no sabía cómo responderle. Sólo tenía claro una cosa: ¡por fin iba a besar a Akane! Ella me había dado su autorización y estaba dispuesta a llevar a cabo la escena. Decidido fui aproximando mi rostro… Faltaba muy poco para que sus labios por fin hicieran contacto con los míos.
Ya estaba muy cerca de mi objetivo cuando las manos de Akane se posicionaron una a cada lado de mi rostro y me atrajeron hacia ella. Algo estaba mal, muy mal, pero continué con la actuación. Cerré los ojos y nuestros rostros por fin quedaron juntos simulando ante todos una perfecta escena de beso, la cual no era exactamente lo que parecía. El público se volvió loco, todos cuchicheaban cosas diferentes y aplaudían.
Por fin el telón se cerró y la farsa llegó a su final. ¡Tenía una cinta en la boca! ¡Una maldita cinta! ¿Cómo se atrevió a hacerme algo así? ¡Akane aplicó la misma técnica que yo había usado con Kuno! Me sentía como un completo imbécil. Yo que creía que por fin nos besaríamos y mi "dulce prometida" se le ocurrió hacerme eso y además burlarse de mí…
Fin Flashback
Bajé la mirada avergonzado y ligeramente enfadado. Aunque hubiera una cinta de por medio nuestros compañeros seguían pensando que aquel beso era real. Akane hizo lo mismo que yo, bajó la cabeza sonrojada y evitó referirse al tema.
-No creo que debamos repetir la obra de Romeo y Julieta, debemos elegir otra historia- sugirió Sayuri.
-Eso lo veremos luego, lo importante es que Ranma y Akane accedan a ser los protagonistas…-
Pronto me percaté que un grupo de chicas tenía a Akane rodeada y otro grupo me tenía rodeado a mí.
-Vamos Ranma, debes aceptar hacer la obra de teatro-.
-Es por el bien de todos, si ganamos podremos tener ese viaje-.
Estaba completamente acorralado. No tenía ni la menor idea de qué hacer, ni de cómo salir de aquella comprometedora situación.
Continuará…
Notas:
Bueno he aquí el capítulo, ¿qué les pareció? Prácticamente lo redacté en una semana, cosa que para mí es tiempo record; desde que escribía "La Fuente de los Deseos" creo que no terminaba un capítulo en una semana. Tenía muchas dudas sobre esta continuación, al inicio no estaba muy satisfecha con el resultado, pero ahora me siento con un poco más de confianza.
Quería reflejar ese estado de nerviosismo por el que pasó Ranma luego de aquel lindo acercamiento. Siempre que hay un avance entre estos dos, hay confusión. Ranma realmente desea saber por qué Akane tomó la iniciativa y si eso significa "algo especial". Veremos si este asunto se resuelve jejejeje. A mí en lo personal me encanta verlos todos tímidos y nerviosos sin saber cómo reaccionar.
Considero que esta entrega me ha servido como un capítulo de transición, ya que la verdadera esencia de la trama se enfoca en el final. Como verán tendremos un festival y aparentemente una obra de teatro donde Ranma y Akane serán los protagonistas. Falta que los dos acepten y también falta definir cuál será la obra. Yo en lo personal ya tengo una candidata, sin embargo se aceptan sugerencias. Si tiene alguna historia que les agradaría ver me dicen y puede que la tome en cuenta para desarrollar el siguiente capítulo. :D
Al mencionarse el tema de una obra de teatro obviamente vino un flashback a una de mis escenas favoritas de la serie. Ah… (suspiro por parte de autora) Romeo y Julieta... Este es otro de mis capítulos preferidos, lo tengo de segundo o tercer lugar entre mis capis estrella. La escena de beso me mata cada vez que la veo, y también quiero matar a Akane por ponerle una cinta a Ranma y arruinarlo todo. Podría ver la escena un millón de veces, e igual me dan ganas de llorar de la emoción y la decepción al mismo tiempo.
La escena del flashbacks fue tomada del capítulo: 39 "Romeo y Julieta" o "¿Quién besará a Akane?" (he visto que se usan ambos nombres), doblado en México por AudioMaster 3000.
Un dato medio cultural. Generalmente intento no usar términos japoneses en mis historias, verán que por ahí se menciona la palabra Hanami. El Hanami es básicamente la época de los cerezos en flor que se da durante la primavera en Japón. Si quieren más información pueden buscar en el maravilloso Google.
Quiero darle gracias infinitas a esas personas que capítulo tras capítulo me privilegian con sus reviews. Es un honor recibir sus comentarios y el saber que disfrutan de esta historia. Mil gracias a: DannySaotome, viry chan, Elena, Paola, milk goku (bienvenida a mi fic linda), Cris (bienvenida amiga, es un verdadero placer contar con tu presencia por acá), Dika1990, tokiro-goi (bienvenida al fic), Sonia, Des, lerinne, neo ranma, Jenny, Marce, Kiki (bienvenida a esta historia, muchas gracias por comentar; perdón pero no pude responder a tu review pues no tengo tu correo. Espero seguirte viendo por acá), Marina, Tsukisaku, KohanaSaotome, Titi19, y Nami. También quiero darle la bienvenida a soraDark666 quien creo no ha llegado hasta el capítulo 10, pero ha venido dejando varios reviews.
También quiero darle un agradecimiento especial a mi querida amiga Anami quien se ha convertido en mi prelectora oficial. Gracias por leer e indicarme esos errores que siempre se me escapan. ¡Eres la mejor!
Dios… Estas notas mías son una biblia, perdonen que me extienda tanto.
Me encantaría conocer sus opiniones sobre el capítulo, así que por favor no me nieguen el inmenso placer de recibir sus reviews. Sus comentarios son mi motivación y la mejor recompensa que puedo recibir.
¡Nos leemos pronto!
Un besote,
AkaneKagome
