Los personajes no me pertenecen, sino a JKR.
Aca les dejo el capitulo. ¡Qué lo disfruten! Y gracias por los reviews dejados, ¡Dejen mas! :)
Harry estaba caminando de noche por los pasillos de Hogwarts. Se sentía inusualmente triste y sin tener razón para ello. Habían ganado, pero se sentía muy vacío. Definitivamente le hubiese gustado que Sirius hubiese ido a verle, o mejor aun, su padre. Estaba tan ensimismado que no vio a Filch, que lo andaba buscando desde hacia dos semanas por hacer estallar un inodoro junto a sus amigos y cualquier excusa para atraparlo era excelente. Para mala suerte de Harry, Filch no solo lo encontró rondando por la noche, sino, otra vez, junto a la puerta del pasillo prohibido. Lo mandó con el director.
- Harry Potter – el mencionado se sentó asustado. – ¿Sabes por qué estás aquí?
- Porque estaba caminando de noche – dijo él tímidamente
- No. Porque voló un inodoro
- Oh.
- En cada piso
- ¡No lo hice solo! Y el del último piso fueron Fred y George – dijo rápidamente
- Ajá – exclamó Dumbledore con calma – su castigo…- se oyó un suave toque en la puerta y Dumbledore fue a atender. En eso Harry exploró con la vista toda la oficina y en un armario había algo que salía por la puerta. Sin ni siquiera pensarlo, la tenía en la mano. Una capa de invisibilidad. El director había terminado de hablar con el extraño y a él solo se le ocurrió sentarse sobre ella y fingir que no había pasado nada.
- Me siento muy decepcionado Harry.
- No entiendo señor
- Deberías darle mas valor a lo que tienes y no andar haciendo esas cosas en el colegio.
- Si señor
- Y te daría esa magnífica capa con gusto si me la pidieras – Harry se puso color tomate
- ¿Cómo supo?
- Eres mal mentiroso – dijo el director con un brillo en los ojos – además perteneció a tu padre
- ¿A mi padre? – Harry vio con más vehemencia la capa en su mano y luego al director – ¿En serio me la daría?
- En serio, pero debes prometer que tú y tus amigos no volverán a hacer ninguna travesura en lo que queda del año
- Prometido – dijo rápidamente Harry – Entonces señor, ¿Me la da? – todavía incrédulo
- Seguro y tu castigo el señor Filch te lo impondrá – pero el castigo no le importó nada a Harry. Tenía algo que era de su padre y solo para él. Salió corriendo de la oficina. Albus suspiró. – ¿Qué he hecho? – se dijo.
xXxXx
- ¡Wow! – exclamaron Richard y Charles al ver la capa
- Si y fue de mi padre, ¿Sabían? – Harry no cabía en sí de felicidad
- Con eso podríamos hacer maravillas – la cara de Charles expresaba un brillo que Harry conocía
- No podemos
- ¿Cómo que no? – se quejó Charles
- Pues le prometí a Dumbledore que si me la daba nosotros no haríamos nada malo durante lo que queda del año
- ¡Pero, pero eso es una eternidad! – se quejó Charles.
- Si bueno, pero vale la pena –
- Ya tenemos suficiente mala reputación – dijo Richard
- ¿Tenemos? Si tú nunca estas castigado – se quejó Charles
- Bueno, pero igual hago las bromas. Cumplamos las promesas, así cuando volvamos a casa nuestros padres no se acordaran y no nos castigaran en el verano – se le ocurrió a Richard
- Eso seria genial – secundó Harry
- Bien - no le quedó más remedio que aceptar a Charles
Solo quedaban 10 semanas para los exámenes y Neville estaba feliz de tener a Hermione como amiga. Ron no podía decir lo mismo. Ella les tenia atosigados para que estudiaran y Neville lo hacía, dejándolo solo y por tanto él terminaba estudiando también.
Era uno de aquellos días y estaban en la biblioteca cuando vieron a Hagrid y se preguntaron en que rayos estaba metido. Cuando fueron a la cabaña encontraron que éste tenía un huevo de dragón y lo estaba incubando. Aquello les dejó preocupados pues era una actividad ilegal. Pero allí no pararon las cosas. Al parecer Malfoy los oyó y fue de metiche a brechar el día en que nació Norberto, el dragón, y ahora andaba con una sonrisa maquiavélica en el rostro cada vez que le veían.
Ahora pasaban la mayor parte de su escaso tiempo libre ayudándole a Hagrid a alimentar al dragón. A Neville se le ocurrió la brillante idea de enviarlo con Charles, uno de los hermanos mayores de Ron. Le enviaron una lechuza y respondieron de inmediato. Ahora bien, el problema era ¿Cómo trasladaría a Norberto hasta la torre más alta sin que los vieran?
Utilizarían el hechizo que hacía invisible, pero tendrían que moverse bien rápido pues su efecto se acababa muy rápido. Y así sucedió. Fue un milagro lograr llevarlo allá arriba solo por Hermione y Neville (Ron estaba en la enfermería), porque este ultimo siempre se perdía y caía en los escalones falsos. Cuando iban bajando con sus corazoncitos felices y libres no notaron que ya no eran invisibles, pero Filch sí.
Él los llevo al despacho de McGonagall y allí ella entró con Harry Potter de una oreja. Él había ido a buscar a Neville para decirle que Malfoy le iba a tender una trampa y por pura coincidencia lo encontró la profesora. Se le había olvidado que tenia la capa. Ahora habían perdido 150 puntos para Gryffindor y de segurito, pensaba Harry, Dumbledore ya no le daría más oportunidades. Por primera vez desde su llegada a Hogwarts Harry se sintió decepcionado de Neville.
A Neville lo odiaban, le ponían trampas y nombres groseros, a Hermione la ignoraban y Harry era maltratado en el equipo de Quidditch. Charles se quejaba de por qué él si tenia que seguir las reglas cuando Harry no las cumplía y Richard no decía nada lo cual hacia que Harry se sintiera peor. Eso le pasaba por tratar de ayudar.
Una buena mañana Neville iba camino a estudiar a la biblioteca con los demás, pero se perdió y en eso oyó a Quirrell discutiendo con alguien. No se atrevió a ver con quien, pero estaba casi seguro que era con Snape. Pronto él obtendría la piedra filosofal, pero ninguno de ellos podía hacer nada. Les llegaron las notas con los castigos esa misma mañana. Irían al bosque prohibido. Por lo menos en el camino Harry pudo gozar al ver la expresión de miedo en la cara de Draco, quien también había sido castigado por merodear la misma noche que los demás. Y todo se puso mejor. Harry y sus amigos soñaban junto a los gemelos Weasley ir al bosque, pero que lo dejaran a solas por la noche ahí con un muy asustado Draco no lo daba por nada.
Harry estaba con Draco y Fang. Simplemente no podía contenerse. Se escabulló y tomó por sorpresa a Draco, que pegó un brinco y lanzó chispas de alarma además de un puñetazo a Harry. Cuando Hagrid los encontró estaban en medio de una pelea, así que se reasignaron los grupos. Neville ahora iba junto a Draco y temblaba como las hojas mecidas con el viento.
De repente vieron el unicornio muerto en un claro y a una figura encapuchada que bebía su sangre. Malfoy, gritando de terror, salió corriendo como alma que lleva el diablo junto al perro y Neville, simplemente sus piernas no respondían. Estaba prácticamente en shock cuando la figura se le acercó amenazadoramente y chorreando sangre. La cicatriz le quemaba. Un centauro le salvó de la criatura y le llevó sobre sus hombros a un lugar seguro.
Montado sobre Firenze y con unas cuantas pista otorgadas por este último y mucho fundir su cerebro llegó a la conclusión de que Voldemort quería la piedra y que Snape se la iba a conseguir. Todo esto se lo contó a Hermione y Ron esa madrugada asustado como nunca, pero Hermione haciendo uso de su sano juicio le consoló diciendo que mientras Dumbledore estuviera allí la piedra estaría a salvo. Y se fueron a dormir.
Para que no se les olvide: ¡Dejen reviews!
