Viñeta 11 | Peter Pettigrew. (Lazos).

Disclaimer: No soy Jotaká, ni Warner. Inherentemente Harry Potter no me pertenece. Lástima.

Esta colección de drabbles participa en el #Drabblectober propuesto en Twitter por Tanit ( TanitbenNajash).

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«Algunas personas no son leales a ti, son leales a su necesidad de ti. Una vez que sus necesidades cambian, también lo hace su lealtad».

—T.D Jakes.

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La idea de traicionar a sus amigos no sale de la nada, ni tampoco se despierta un buen día pensando: «Traicionaré a los únicos que me han respetado y acogido en su familia durante años». Todos creen que es un idiota, pero no lo es. Al menos, no se considera así después de participar en tantas bromas con sus amigos.

La idea se va introduciendo gradualmente en su sistema, poco a poco gana terreno, lo hace cada que lee un titular con la muerte de un conocido, va echando raíces cada que la muerte roza su vida. Cuando la idea está completamente forjada en su cerebro, la desecha.

Lo repite; no es un bastardo sin sentimientos. Admira a James, Remus y Sirius. Los respeta y quiere como hermanos, lo hace honestamente.

¿Cómo traicionarlos? Han sido sus amigos durante años, lo han apoyado cuando ni su familia lo hacía y han visto en él más que a un perdedor con sobrepeso. Lo volvieron parte de su pandilla de alborotadores y le consultaron sobre cada broma que hicieron, para que no se sintiese de lado. Desmintieron cada rumor que corría sobre que él solo era un gordo fofo sin ningún trabajo en los Merodeadores, que solo se juntaban con él por lástima, se ganaron muchos castigos defendiéndolo de abusones, incluso Remus se lío a golpes con un Slytherin por él.

Espanta la idea, la desecha. ¡NO puede hacerlo! Tal vez su forma animaga sea una rata, pero eso no significa que él sea una.

Sin embargo, todos esos pensamientos cambian.

Fue por una misión, claro está, ¿por qué más iba a ser cuando estaban en medio de una guerra? Había notado que solo le daban misiones sencillas, pero él agradecía eso, porque lo alejaba del peligro real de un enfrentamiento con mortífagos. Solo tenía que llevar un recado, por ello iba solo.

¿Fácil? Hubo una emboscada, tres mortífagos se aparecieron en el lugar donde esperaba a su contacto (que seguro ya estaría muerto para ese entonces), se salvó por los pelos y solo porque se convirtió en una rata para salir huyendo. Pasó un mes bajo los cuidados de Marlene McKinnon, que no se comparaba con madame Pomfrey, pero que, en medio de una guerra, era lo máximo que iba a conseguir.

Apenas recuperó la conciencia la idea de la traición brilló como faro en su cerebro. Ahí comenzó a aceptarlo. Y bien dicen que cuando pruebas un poco del veneno tu alma termina completamente corroída.

Incluso así, se resistió algunos meses más, siguió arriesgando su pellejo por la Orden, por sus amigos. Y un día estuvo en el lugar equivocado, escuchando una conversación que no debía escuchar.

—Solo está aquí por Potter y Black —dijo la voz de Marlene.

—No seas tan dura con él, Mar. Se ha arriesgado tanto como todos aquí.

Mary MacDonald también estaba ahí, aparentemente solo ellas dos conversando a sus anchas en una casa que, definitivamente, no era privada.

—¿Tanto como todos aquí? Deje de ser tan ilusa tú. Apenas ha hecho unas misiones sencillas. Hasta el mismo Dumbledore duda de su capacidad. Y, ¿olvidas lo que le hizo a Lily en primero? Solo un bastardo es capaz de eso.

—Eres imposible, Marlene.

—Y tú no lo niegas, Mary.

Silencio. Silencio por parte de MacDonald que confirmaba los pensamientos de McKinnon.

El último pensamiento que tiene antes de abandonar el bando de «los buenos» se mantiene a flote en todo su viaje hacia el temido Lord.

"¿Quieren que sea el malo? Seré el malo".

...

N° de palabras: 588.

¡Holo!

Bien, yo enserio necesitaba estas 588 palabras para explicar que Peter no es un idiota total, las necesitaba.

Besos,

Carly.