Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa a todos, siento la tardanza pero los exámenes me tienen muy ocupada, y probablemente en este tercer trimestre tampoco voy a tener mucho tiempo para escribir, asique espero que tengáis paciencia conmigo, y que sepáis que por mucho que tarde no voy a abandonar el fic un kissssssss muy fuerte

Cap-11 Los Hijos de Dudley Dursley

-todavía no puedo creerme que mi hijita sea amiga de una serpiente—se quejó Ron haciendo pucheros, para sorpresa de Harry, Hermione no empezó a discutir sino que suspiró cansada y dio por perdida la batalla antes de empezar, Harry la entendía, a veces su amigo podía ser un poquito denso.

-dímelo a mi, mi nieto amigo de un Malfoy y mi nieta una Slytherin—dijo James pareciendo tan abatido como el mejor amigo de su hijo.

-James por favor, no dramatices, y no te metas con mi nieta, estoy segura de que es una chica maravillosa—dijo Lily tirándole suavemente de la oreja como una reprimenda.

-claro, como se llama como tu…-empezó a protestar James pero se calló al ver la mirada de su esposa.

-¿creéis que queden mas videos?—preguntó Hermione—no se me ocurren mas personas que puedan salir en los videos, quiero decir, a parte de Malfoy que estoy seguro que salió por que es amigo de nuestros hijos no se me ocurre nadie mas que pueda estar relacionado con nosotros.

-nunca se sabe—dijo Harry—nos sorprendió el video de Scorpius Malfoy quien te dice que no nos ponen otro video que nos sorprenda todavía mas.

-mas? Eso es imposible—dijo James—aunque bueno si aparece algún hijo de Snape me dará un infarto.

-puag!—dijeron muchos del grupo.

-dejad de meteros con Severus—regañó Lily.

-no se como pudisteis ser amigos Lily—comentó Sirius

—éramos vecinos—contestó simplemente la mujer.

-¿en serio?—preguntó asustado Harry para luego fruncir el ceño—pues no se que clase de amistad teníais porque ese hombre me odia

Lily suspiró.

-te pareces demasiado a tu padre, físicamente—respondió Lily como única explicación.

-señora Potter, creo que debemos regresar el interrogatorio—dijo Jane mirando amenazadoramente a su hija que se escondía detrás de su padre intimidada por la reacción violenta de su madre.

-cierto señora Granger, aunque llámeme Lily

-y usted a mi Jane

Molly, Lily y Jane sentaron a sus hijos en las sillas de interrogar

-¿Dónde nos habíamos quedado?—preguntó Molly

-nos estaban hablando de la cámara de los Secretos—dijo Lily

-pues…-dijo Harry—estuvieron sucediendo cosas muy raras en Hogwarts, algo estaba petrificando a los alumnos, concretamente a los hijos de muggles

Jane y Will miraron a su hija preocupados, James miró alarmado a su esposa y esta frunció el ceño también preocupada. Remus y Sirius parecían molestos.

-nosotros creímos que Draco era el heredero de Slytherin y que había abierto la cámara—dijo Hermione

Todos se volvieron para mirar al rubio, muchos parecían estar de acuerdo con el trío.

-yo no era—dijo Draco pareciendo molesto.

-con lo contento que estabas con todo el asunto, dimos por supuesto que tú eras el heredero—dijo Ron sin cortarse un pelo.

-si bueno, fuera lo que fuera que había en el castillo a mi no iba a atacarme si solo iba a por hijos de muggles—dijo Draco encogiéndose de hombros.

-la cuestión es que nosotros, sospechábamos de Draco y decidimos descubrir si podía ser él—dijo Harry—aunque para eso tuviéramos que romper un par de reglas

Los tres parecieron culpables.

-¿Qué hicisteis?—preguntó Lily empezándose a inflar como un globo preparando la bronca que le iba a caer a su hijo.

-utilizamos la poción Multijugos –dijo Hermione precipitadamente.

-¿¡QUE, QUÉ!?—gritaron Lily, Molly y Mcgonagall al mismo tiempo.

-¿Qué es la poción Multijugos?—preguntó Jane

-es una poción muy complicada por la cual al beberla te transformas físicamente en otra persona, es casi imposible de hacer para alumnos tan jóvenes ¿Dónde la conseguisteis?—preguntó Mcgonagall fulminando con la mirada a sus alumnos.

-Hermione la hizo—dijeron Harry y Ron al mismo tiempo señalando a su amiga, la cual se puso completamente colorada y fulminó a sus amigos con la mirada por haberla delatado.

-la hiciste tu?—preguntó Alastor Moody con los ojos como platos-¿en tu segundo año?

Hermione asintió cohibida.

-eso es increíble.

-¡de eso nada! Es muy peligroso, Alastor no puedes animarlos—gritó Lily enfurecida—si la hubieran hecho mal podrían haberlo pasado muy mal. ¿Y si en vez del pelo de la persona en que se iban a transformar, cogían otro tipo de pelo? Eso habría sido muy peligroso.

Ron y Harry miraron a Hermione recordando a su amiga transformada en un gato.

-de hecho, creo que la señorita Granger sufrió ese desafortunado accidente—dijo Madame Pomfrey mirando ceñuda a Hermione—cuando vino semi-convertida en gato, di por su puesto que alguien le había gastado una broma o era otra clase de poción la que intentabas hacer y te salió mal, jamás me imaginé que fue un fallo al intentar hacer la poción Multijugos.

Hermione se encogió cuando la mirada de todos se centró en ella.

-¿por eso faltaste a clase unos pocos días después de las fiestas de Navidad?—preguntó Nevilla

-¿faltaste a clase?—preguntó Jane frunciendo el ceño peligrosamente—que fue lo que pasó con esa poción, Hermione Jane Granger

-pues…como la señora Potter a dicho…cogí un pelo de la túnica de una alumna de Slytherin, que resultó ser un pelo de gato y bueno…

-Hermione! En que estabas pensando, esa poción parece ser muy peligros y no me creo que no supieras los riesgos que corrías al crearla y tomártela, no me puedo creer que fueras tan irresponsable, y no solo por ti, sino también por tu amigos—dijo Jane poniéndose cada vez mas roja y cada vez gritando mas y mas.

-señora Granger por favor, cálmese-dijo Mcgonagall—si su hija rompió de esa forma las normas sería por algo, a diferencia de los alocados de sus amigos, Hermione suele ser la mas responsable del grupo…aunque, estoy muy decepcionada con usted señorita Granger.

-dejadla en paz, ella lo hizo por una buena causa—intervino Ron defendiendo a su novia—teníamos que averiguar si Draco era el heredero de Slytherin y él no nos lo iba a decir por las buenas.

Todos miraron a Draco.

-y aunque yo no lo hubiera sido, lo mas probable es que os hubiera dicho que si, solo para asustaros—dijo el rubio encogiéndose de hombros.

-asique entrasteis en la sala común de Slytherin—dijo Molly adivinando lo que su hijo y los locos que tenía por amigos habían hecho

Los tres agacharon la cabeza pareciendo culpables.

En ese instante hubo varias reacciones, los Slytherins se quejaron protestaron e incluso los mas pequeños lloraron por la violación a su intimidad. Muchos de los Ravenclaw parecían muy curiosos y querían saber como era la casa Slytherin. Los Hufflepuffs que siempre habían sido bastante unidos a loa Gryffindors los vitorearon.

Por su puesto todas esas reacciones no le importaban a Harry, la reacciones que mas le importaban era la de que padres y sus amigos.

Los señores Granger, no entendían la diferencia de casas ni lo privado que eran las salas comunes asique no se enfadaron con Hermione simplemente Jane la miró mal por entrar en un lugar sin invitación. Molly, parecían molesta con Ron, diciéndole que aquello era de muy mala educación, Arthur por otro lado aunque un poco enfadado por esa violación de intimidad al tratarse de Slytherins no le importaba demasiado, los hermanos de Ron por otro lado lo vitoreaban por la hazaña, aunque Fred y George se quejaban por que a ellos no se les había ocurrido la poción multijugos para hacerles bromas a los Slytherins en su propia sala común, Charlie parecía ser el que estaba mas orgulloso de Ron, Bill también felicitó a su hermano aunque fue menos efusivo al ver la mala mirada que Fleur le estaba dirigiendo, mientras que Percy parecía luchar por mantenerse serio y solemne aunque su boca luchaba por descubrir una sonrisa. Los Prewett habían iniciado una ridícula danza de la victoria y felicitaban a su sobrino un poco a distancia para que su hermana no les echara la bronca

Pero a Harry todo eso se le olvidó cuando fijó sus relucientes ojos verdes en los de su madre, que lucían de un verde muy peligroso y atemorizante.

-HARRY JAMES POTTER ¿EN QUE ESTABAS PENSANDO PARA ROMPER DE ESA MANERA LAS REGLAS? LAS NOMAS ESTÁN AHÍ POR ALGO NO PARA QUE EL SEÑORITO SE LAS SALTE CUANDO LE VENGA EN GANA. CADA UNA DE LAS CASA ES UN SITIO PRIVADO EN EL QUE SOLO PUEDEN ENTRAR ALUMNOS DE LA MISMA CASA O COMO MUCHO ALGUN INVITADO, Y TU NO ERES DE NINGUNO DE LOS DOS GRUPOS, VAS A ESTAR CASTIGADO HASTA QUE TE CASES—gritó Lily con toda la fuerza de sus pulmones, Harry se empequeñeció lo máximo posible

Todo el comedor se quedó en silencio ante el grito de Lily, aquello era peor que un Howler, por que era en vivo y en directo.

Su padre, James, que había estado sonriendo ampliamente por la hazaña de su hijo se quedó completamente mudo y se escondió detrás Sirius que a su vez se escondía detrás de Remus que, aunque no estaba escondido, si que estaba un poco por detrás de su novia esperando que esta le protegiera, lo cual hizo sonreír a Tonks divertida por la reacción de los tres hombres.

Harry miró a su padre, padrno y tío esperando un poco de ayuda, pero al verlos tan asustados los tres detrás de Tonks se dio cuanta que estaba solo ante su madre que tenía pulmones mucho mas fuertes que Molly a su parecer.

Harry tragó en seco.

-Lily no te enfades, no es como si Harry se hubiera colado en la Sala Común de Slytherin para gastarles una broma, como habrían hecho mis hermanos o tu esposo y tus "cuñados"—intercediendo Ginny en favor de Harry temiendo que a su novio le diera un paro cardiaco del miedo—Harry quería averiguar quien era el que estaba haciendo daño a los hijo de muggles, seguramente estaba preocupado y quería ayudar y a veces hay que romper las reglas para hacer lo correcto. Harry tiene un gran corazón y siempre está intentando salvar al mundo.

Lily fruncó el ceño molesta, pero no podía negar que la chica tenía razón, ellos había roto las reglas para intentar proteger a los hijos de muggles, no podía negar que había sido una acción muy noble.

-esta bien, entiendo porque lo hiciste, pero ¡que no vuelva a repetirse!—dijo Lily mirando de mala manera a su hijo.

Harry asintió con la cabeza y miró agradecido a su novia que sonreía un poco petulantemente.

Cuando James y Sirius se aseguraron que Lily no les iba a saltar a la yugular para matarlos, decidieron salir de detrás de las espaldas de sus mejores amigos y empezaron a festejar en silencio y rezando que Lily no los viera mientras esta hablaba con una Molly igual de molesta que ella.

-gracias—dijo Harry a su novia basándola debajo de la oreja, haciendo que la chica se estremeciera levemente.

-de nada, no quería perder a mi marido antes de la boda—dijo Ginny divertida con una sonrisa coqueta en el rostro.

Harry se rió feliz, y la besó en los labios dulcemente.

-te amo —dijo Harry mirándola a los ojos

Ginny sonrió todavía con mas ganas y sus ojos se humedecieron ligeramente.

-yo también te amo Harry—contestó ella abrazándolo.

-bueno, eso es muy bonito, pero que corra el aire—dijo Charlie mirando mal a la pareja—no te creas Potter que no se nos olvida que tienes TRES hijos con nuestra hermanita pequeña.

-ese es un buen motivo para castrarte, como mucho después del primero—continuó Bill poniéndose al lado del domador de Dragones.

-si, James, tiene que existir, por que sino, los Potter se extinguirían—dijo Fred

-pero el segundo es mejor que no nazca, por que el pobre tendrá que sobrellevar el horrible nombre que sus padres le pudieron—continuó George.

-Albus Severus Potter, todavía no puedo asimilarlo—comentó Percy por lo bajo.

-y eso, no es lo peor encima es amigo de un Malfoy—dijo Fabian.

-aunque ese Malfoy no parezca tan malo, pero eso no es mas que la nata del pastel, la guinda es mucho peor—continuó Guideon.

-si señores Prewett, la guinda es peor—dijo Sirius

- no nace una Potter desde hace generaciones y cuando nace es una Slytherin—dijo James gimiendo.

-y por consecuencia—dijo Charlie—debemos castrarte después de James que es el único que nació normal, los otros dos…

Harry se puso en pie.

-entiendo que me queráis amenazar porque me voy a casar con Ginny y a tener muchos hijos, pero me da igual lo que digáis, tengo tres hijos que están sanos y son felices, no me importa el nombre o la casa a la que pertenezcan mientras ellos sean felices, asique podéis decirme lo que queráis a mi, pero de mis hijos o de Ginny no digáis ni una palabra.

Todos la miraron sorprendidos por la reacción tan brusca que había tenido Harry ante las palabras de los hermanos Weasley. Harry era bastante tímido y no solía discutir con los Weasley.

Ginny sonrió enternecida por lo protector que era su futuro marido con sus hijos, y no era la única en mirarlo aprobadoramente, Lily, Molly, Mcgonagall, Albus, Remus y Tonks, también lo miraban orgullosos.

Ginny lo abrazó efusivamente y lo besó.

James sonrió a su hijo.

-serás un gran padre—dijo James

Harry se sonrió cuando, varias personas, incluido Arthur asintieron.

-bueno…creo que deberíamos terminar de contar nuestro segundo año…-dijo Harry mirando al suelo pareciendo avergonzado por los elogios de sus seres queridos a los que no estaba acostumbrado.

-como consecuencia de los ataques a los hijos de muggles se llevaron a Hagrid a Azkaban pensando que era él—dijo Ron retomando la historia.

-¿pero quien sería tan idiota como para pensar que Hagrid atacaría a los hijos de muggles?—preguntó James perplejo.

-Hagrid es un trozo de pan él no le haría daño a nadie nunca—dijo Lily tan molesta como su marido.

-el idiota del que habláis es el ministro—dijo Remus con una sonrisa malévola—Cornelius Fudge

-¿¡ese idiota!?—exclamaron Fabian y Guideon.

-¿lo conocéis?—preguntó Molly a sus hermanos.

-si, pero nosotros le llamábamos Pringado pringuis –dijo Fabian.

-iba a Hufflepuff, cuando estábamos en cuarto, él tenía una año mas que nosotros, y era un idiota, no hacía mas que chulearse de las buenas influencias familiares que tenía, y era muy torpe no hacías mas que caerse por todas partes, era un pringado-dijo Guideon.

-y siempre tenía el uniforme manchado por comida o por alguna poción que no le salió bien.

-Fabian, Guideon no deberíais meteros con la gente de esa forma—dijo Molly mirando severamente a sus hermanos aunque en el fondo estuviera completamente de acuerdo con ese estúpido mote que sus hermanos le habían puesto.

-venga Molly, tu le conociste en tu primer año, era ese chico idiota que te tiró de las trenzas por que estabas comiendo en su sitio en la mesa de Hufflepuff acompañando a tu amiga Sofí.

Molly se sonrojó ligeramente el recordar el incidente.

-¿ese imbécil le tiró del palo a mama?—preguntaron molestos sus hijos.

-menos mal que no trabajamos para el ministerio, así podremos hacer de las nuestras y no podrá atacarnos—dijo George mientras Fred sacaba de la mochila un cuaderno muy grueso y que parecía contener un montón de anotaciones.

-Feorge—llamó Fred a su hermano para captar su atención—deberíamos utilizar, artículos del capítulos cinco pero con las viscosidades del 10.

-no estoy seguro, Gred, creo que eso no es lo suficientemente letal

-¿de que estáis hablando?—preguntó Harry desconcertado.

-estábamos pensando en que broma podemos hacerle al ministro por lo que le hizo a nuestra madre ¿nos quieres aconsejar algo?

Harry alzó una ceja mientras Molly protestaba y regañaba a sus hijos ordenándoles que ni se les ocurriera hacer nada contra el ministro.

-no soy de los que gastan bromas, ya lo sabéis, pero si necesitáis algo de dinero para hacer la broma decídmelo—dijo Harry

-¡Harry no digas eso, no se te ocurra participar en esa locura!—dijo Lily.

-ese ministro, metió a Dolores Umbridge en el colegio, era una profesora, despiadada que me lo hizo pasar realmente muy mal a mi y a mis amigos. Fudge además condenó a Sirius sin un juicio y ordenó que lo persiguieron hasta que murió—dijo Harry enfadado

Lily no dijo nada pero ante lo dicho por su hijo pareció cambiar de opinión respecto a no castigar al ministro.

-como pudo hacerle eso a Sirius—dijo Lily furiosa—James prepara algunas de tus bromas

James sonrió orgullosamente a su esposa.

-por su puesto cariño, mi mente ya está pensando en un par de alternativas—dijo James sonriendo con alegría en estado puro a su esposa.

-bien ¿Dónde podemos encontrar a ese imbécil?—preguntó Lily.

-Lily, no me puedo creer que me esté defendiendo—dijo Sirius llevándose la mano al pecho dramáticamente, aunque Harry tenía la sensación realmente agradecía que Lily lo defendiera.

-puedes ser muchas cosas Sirius, pero no eres una asesino ni un traidor—dijo Lily—de echo eres la personas mas leal que e conocido nunca

Sirius sonrió enternecido.

-gracias Lils—dijo apretándola en una gran abrazo al que pronto se unieron Remus, James y Harry.

-Fudge, debería empezar a huir—le comentó Snape a Dumbledore, ante la mirada del director el profesor de pociones se explicó—Lily puede ser realmente muy peligrosa cuando están enfadada.

-estoy completamente de acuerdo Severus—dijo Albus, recordando los numerosos "accidentes" que tenía James por molestar a la pelirroja.

-bueno, dejad de lado eso y centraros en lo que pasó en vuestro segundo año—dijo Molly intentando que todos se concentraran en los tres amigos de nuevo.

-bueno, Hagrid nos dijo como podíamos resolver el enigma, y ahí fue cuando nos las tuvimos que ver con las Acromántulas.

Las miradas furiosas y preocupadas, de Mcgonagall, Lily y Molly se clavaron en el pobre Hagrid que se encogió en su sitio.

-para ese entonces Hermione ya estaba petrificada—dijo Ron apesadumbrado.

Hermione captó el tono y sintió un profundo calor que se extendía por su pecho. La chica le sonrió enternecida y lo besó en la comisura de sus labios de forma cariñosa, no hay que decir que ambos se pusieron colorados y que Will miró muy mal a Ron.

-y nosotros no nos enteramos de nada ¿Por qué no nos los dijeron?—le preguntó furiosa Jane a Dumbledore.

-les enviamos una carta informándoles de que su hija estaba enferma pero que podíamos sanarla en cualquier momento—dijo Dumbledore

Jane asintió recordando la carta, por su puesto había pensado que su hija había cogido un constipado no que la había petrificado.

-un día que fuimos a ver a Hermione—continuó Harry—encontramos un papel aprisionado en su mano, era información referida al monstruo que habitaba en la cámara.

-un basilisco—terminó Ron

Los adultos abrieron ampliamente la boca sorprendidos y horrorizados, un basilisco.

-eso explica por que solo el heredero de Slyhtherin podría controlarlo—dijo Lily con voz queda y aterrorizada.

Su marido y sus "cuñados" la miraron esperando una explicación.

-el heredero de Slytherin hablaba parcell—contestó Lily—por lo tanto solo él podría controlar al basilisco.

James se estremeció.

-Harry, dime que no te acercaste a esa cosa—le exigió preocupado James mirando a su hijo fijamente esperando una explicación.

Harry se mordió el labio pareciendo culpable.

-¡ EN QUE ESTABAS PENSANDO HARRY, ES UN BASILISCO PODRÍAS HABER MUERTO, LA VERDAD ES QUE ME SORPRENDE QUE SOBREVIVIERAS SI QUIERA!—gritó James furioso muerto de preocupación por su hijo.

-fue por mi culpa, señor Potter, no se enfade con él—dijo Ginny, mirando las manos entrelazadas de su novio y ella—el monstruo me secuestró y me llevó a la cámara, Harry y Ron bajaron para rescatarme.

-¿Ron?—preguntó Molly mirando preocupada a su hijo, él no le había dicho nada de que se había enfrentado al basilisco

-yo no me enfrenté al basilisco mama, cuando estábamos en la cámara hubo un desprendimiento de tierra y nos separamos, Harry fue solo—contestó Ron pareciendo culpable por no haber podido acompañar a su amigo

James, Lily, Remis y Sirius se estremecieron.

-pero los basiliscos no matan con la mirada?—preguntó Tonks perpleja-¿Cómo pudiste sobrevivir si solo son mirarlo a los ojos habrías muerto?

-Fawkes—dijo Harry—el mérito es todo suyo.

Para sorpresa de todos se oyó un hermoso canto proveniente de la entrada y todos se giraron para ver como en ese momento entraba en el Gran Comedor el hermoso fénix de Dumbledore.

El fénix voló en círculos alrededor de Harry para luego ir a donde estaba su amo y se colocó a su lado.

-¿el fénix de Dumbledore fue a salvarte?—preguntó Alastor mirando a Harry.

-si, y también traía al sombrero Seleccionador—dijo Harry con una sonrisa.

-¿para que te servía el Sombrero Seleccionador contra un basilisco?—preguntó James exasperado y mirando de muy mala manera a Dumbledore.

-créeme papa, ese sombrero me salvó la vida—dijo Harry sonriendo enigmáticamente—cuando llegué a la cámara vi a Ginny inconsciente, a su lado estaba…

Harry dudó por un momento, había estado a punto de decir que allí estaba el Horrocux de Voldemort, él no podía decir nada, ni si quiera Ginny sabía que lo que la había poseído siendo apenas una niña, era un fragmento del alma de Voldemort, ella no necesitaba esa información, ya tenía suficientes pesadillas sin tener que añadir ese detalle.

-Voldemort… mas o menos…-dijo Harry—estaba intentando volver a la vida, absorbiendo la vida de Ginny

Hubo varias exclamaciones de sorpresa y alarma por todas partes del Gran Comedor, así como muchos se volvieron para mirar horrorizados a Ginny que en ese momento se abrazaba a Harry al mismo tiempo que dirigía su mirada al infinito, probablemente recordando lo que había sucedido.

Hrry a abrazó lo mas protectoramente que podía, no le gustaba como la estaban mirando.

-¡bien! Para resumir—dijo Harry alzando la voz por encima de los incesantes murmullos del Gran Comedor—Voldemort, había sido quien había abierto la cámara de los secretos, él liberó al basilisco, se llevó a Ginny para atraer mi atención y que fuera a la cámara.

Ginny alzó la cabeza ante la mentira de su novio, Harry la miró diciéndole claramente que no dijera nada, la joven sintió una enorme sorpresa por la mentira además de una enorme gratitud hacía Harry por intentar protegerla aunque ella sintiera que no se lo merecía.

Harry al captar la mirada incrédula de su novia se sorprendió y ofendió a partes iguales, ¿de verdad ella pensaba que él la iba a delatar…? aunque ella no fuera realmente culpable de lo que pasó, la gente la señalaría y la culparía, y tenía toda la intención de protegerla de esa clase de personas.

-¿y que pasó?—preguntó James intentando que todos volvieran a concentrarse en la historia. James se dio cuenta inmediatamente de que su hijo, o mentía, o le ocultaba información, se dio cuenta inmediatamente de ese hecho por que su hijo había movido el pulgar y el dedo índice de forma inconsciente, tal y como hacía su esposa cada ves que mentía o le ocultaba algo.

-bien, Fawkes le arrancó los ojos al basilisco para que no me pudiera afectar

Todos se volvieron para mirara al pájaro.

James y Lily miraron agradecidos a Dumbledore por haber enviado a aquel animal.

-y luego maté al basilisco con la espada de Godric Gryffindor que saqué del sombrero Seleccionador—dijo Harry como si nada—después…

-¡espera! ¿QUE?—preguntó James extendiendo las manos delante de él como si intentara detener físicamente a su hijo-¿sacaste la espada de Godric Gryiffindor del sombrero Seleccionador?—preguntó su padre exaltado

Sirius, Remus, Tonks, Alastor, Lily, Bill y Charlie lo miraron con los ojos como platos.

Harry se encogió de hombros.

-¿pero como lo conseguiste?—preguntó Remus.

-solo un verdadero Gyiffindor puede sacar la espada del sombrero señor Lupin –dijo Dumbledore—y estoy seguro de que nuestro querido sombrero se dio cuenta del valor de nuestro joven Harry, a fin de cuentas arriesgó su vida para salvar a la señorita Weasley con solo 12 años

Lily sonrió orgullosa y abrazó a su hijo, pero se separó rápidamente y lo miró muy seria.

-estoy muy orgullosa de ti, pero por favor hijo, la próxima vez deberías acudir a lo profesores o algo así, no quiero que te pase nada—dijo Lily

Harry hizo una mueca.

-a veces es mejor que lo hagamos los jóvenes en vez de esperar a que los adultos reaccionen y nos bombardeen a preguntas de cómo tenemos la información en vez de centrarse en el problema.

James, Sirius y Remus se rieron en bajito ante la mala cara que le había puesto Lily a Harry que se encogía de hombros disculpándose.

Antes de que Lily regañara a su hijo sonó el conocido pitido que indicaba que iba a empezar otro video.

Todos corrieron a sentarse en sus respectivos sitios.

-¿Quiénes creéis que se presenten ahora?— preguntó Hermione.

-no se, pero espero que no sean mas Slytherins—dijo Ron ganándose una mala mirada de los miembros de la casa así como una codazo de reprimenda de Hermione.

-tal ve sean los hijos de Fred—dijo Ginny

—es el único de los Weasley que no le han aparecido sus hijos—comentó Harry.

-muérdete la lengua Potter, no quiero tener ni si quiera una relación formal, menos aun hijos—dijo Fred pereciendo ofendido por las palabras de Harry.

-pero Fred, si hasta el anti-social de Charlie tuvo una hija—dijo George mirando con el ceño fruncido a su gemelo e ignorando la mala mirada que le dirigió su segundo hermano mas mayor.

-yo soy una alma libre Feorge—dijo Fred cruzándose de brazos pareciendo enfurruñado, la idea de ser padre le aterrorizaba a diferencia de su hermano gemelo que parecía encantado con la noticia.

Ante nuestros protagonistas la pantalla mostró un bario residencial muggle a las afueras de Londres, las casas no eran demasiado grandes, sino un conjunto de pequeños adosados muy cómodos, todos con un pequeño jardincillo en la entrada, en algunas de las casas se podían divisar columpios o toboganes para los niños pequeños.

-bien, estamos en un barrio muggle, y tenemos que tener mucho cuidado con lo que hacemos—dijo la voz de James—estos muggles son muy perceptivos

-en realidad no, la mayoría de los muggles no se da cuenta cuando la magia sucede a su alrededor—comentó otra voz, no era Fred II quien acompañaba en esa ocasión a James. Harry pudo reconocer la voz de su hijo mediano Albus ¿Cómo era que para ese video estaban los dos juntos?—se llama visión selectiva.

-ya tenías que hablar ¿no cerebrito?—dijo James para molestar a su hermano, James apuntó la cámara para grabar la mueca que su hermano le estaba haciendo.

-se, serio James, ya nos quedan pocas grabaciones, pero al paso al que vamos no terminaremos ni para la boda de Ted.

-vale, mira que eres pesado Sevi-sev—dijo James con una sonrisa malvada en los labios riéndose de su hermano pequeño.

En el pasado muchos se rieron, pero ningunos mas estruendosos como Sirius y James que además miraban de forma burlona a Severus Snape.

-cállate Siriusina—contrarrestó Albus mirando con los ojos chispeando de una verde esmeralda de forma amenazadora

-corre sobrino—dijo Ron pareciendo preocupado—esa mirada es la misma que pone Harry antes de provocar un accidente o maldecirte.

Muchos se rieron, sobretodo cuando Harry golpeó a su mejor amigo en la cabeza.

-valla Ronnie, si parece que al final si tenías sentido el humor—corearon los gemelos.

-está bien Albusin—dijo James apretándole la mejilla a su hermano pequeño, como hacen las típicas abuelas de estrujarte la mejilla.

Albus golpeó a su hermano en la cabeza…

El golpe sonó hueco…

-dejad de pelearos—dijo otra voz, Harry le reconoció como la de Frank Longbottom II—Lily tenía razón al decir que era mejor que yo viniera con vosotros.—el chico suspiró cansado como si esas discusiones fueran de lo mas común.

Los tres chicos se acercaron a una de las casa y llamaron al timbre, una mujer joven de unos cuarenta y pocos años, y muy guapa asomó la cabeza por la ventana del segundo piso.

-hola chicos en seguida os abro—dijo la mujer con una gran sonrisa.

Se oyó movimiento dentro de la casa y la misma mujer abrió la puerta, era una mujer pequeña, de abundante pelo negro, recogido desordenadamente en un moño en la parte baja de su cabeza, llevaba una enorme camiseta de hombre toda llena de pintura.

-os daría un abrazo chicos pero os pondré perdidos de pintura—dijo la mujer con una gran sonrisa—pasad he preparado un pastel de chocolate para cuando terminéis la entrevista.

-¡genial!—exclamó James

-gracias Señora Dursley—dijeron al mismo tiempo Frank y Albus

En el pasado muchos se preguntaban quienes eran los señores Dursleys, mientras que los allegados a Harry que conocían a sus tíos se volvían para mirara a la pareja muggle con su hijo que se mantenían apartados.

Los tres Dursleys miraban a la pantalla sin entender por que esa mujer tenía el mismo apellido, Harry pudo distinguir por las muecas de Vernon y Petunia que desaprobaban el aspecto de la mujer, aunque viniendo de su tíos aquello no era nada raro. Sin embargo Dudley miraba a la mujer con el ceño fruncido hasta que de repente cogió aire con fuerza sorprendido, fue algo tan audible que todos se giraron para mirarle.

Dudley se puso completamente colorado cuando todos se giraron para mirarle.

-¿sucede algo señor Dursley?—le preguntó amablemente Dumbledore a Dudley.

El joven muggle se puso completamente colorado ante la mirada del director pero habló alto y claro.

-creo que conozco a la mujer, va al instituto público que hay cerca de mi casa, la he visto un par de veces en el parque que hay cerca de mi casa, siempre está dibujando en un cuaderno.

Todos se volvieron hacía la pantalla para ver que sucedía a continuación, mientras Harry especulaba si esa mujer sería la esposa de su primo.

-él está en su habitación, ya sabéis donde es me imagino.

-señora Dudley, somos magos, no adivinos.

La mujer puso los ojos en blanco.

-siendo vosotros tres no me extrañaría que tuvierais esa extraña habilidad, y llamadme Ella, señora Dudley suena demasiado formal, además esa es mi suegra—la mujer hizo un ligera mueca al mencionar a su suegra.

Los tres chicos subieron rápidamente las escaleras de la casa y llamaron dos veces a la primera puerta del pasillo, una voz grave les respondió desde dentro indicándoles que entraran.

Los tres chicos entraron a trompicones en una habitación espaciosa, decorada en distintos tonos de rojo, y con una par de fotografías y posters mágicos donde distintas personas se movían y saludaban a la cámara

El joven, que estaba sentado de espaldas a los recién llegados, mirando algo en su escritorio, se volvió hacia los jóvenes.

Harry reconoció al chico de inmediato, aunque al mismo tiempo fuera completamente diferente a quien se parecía. El joven tenía el pelo rojo un poco largo pero de aspecto muy pulcro, los ojos el chico eran de un castaño claro, casi dorado. Era un chico de espaldas anchas aunque no gordo y muy alto, parecía tener una buena constitución física y tenía aspecto de ser deportista.

-hola a los del pasado—dijo el joven sonriendo ampliamente—mi nombre es Jonathan Harry Dursley

Harry frunció el ceño al mismo tiempo que miraba a sus tíos y su primo ¿Por qué Dudley le pondría su nombre a su hijo? Porque, estaba casi seguro, de que ese chico tenía que ser hijo de Dudley.

-mi padre es Dudley Dursley y mi madre Aria Dursley, Stuart de soltera.

Muchos se volvieron para mirar a Dudley que miraba sorprendido a la pantalla donde estaba su hijo.

-es que también van a sacar muggles en este apestoso videso… como se llamen!—exclamó Crabbe desde la mesa de Slytherin.

La mayoría de los miembros de Hogwarts le miraron con mala cara, pero el que peor lo miró fue Dudley.

-nadie pidió tu opinión mago de pacotilla—dijo Dudley

Muchos soltaron risitas de animo al muggle por enfrentarse a Crabbe.

-señor Crabbe, si no le importa nos gustaría continuar con el video—dijo Dumbledore interviniendo antes de que Crabbe pudiera decir algo.

-mis padres me tuvieron cuando era muy jóvenes, a los 22 años y según tengo entendido no fui planificado, mi abuela paterna puso el grito en el cielo

-por su puesto que debí enfadarme, ¡Dudley! como se te ocurre dejar embarazada a una joven sin estar casado, encima solo tenías 22 años ¿en que estabas pensando?—gritó Petunia fulminando con la mirada a su hijo que miró confundido a su madre, que nunca hasta ese momento le había gritado—y con esa chica, una joven que va a un colegio público ¡por dios!—gritó finalmente escandalizada—y con ese aspecto

Petunia parecía estar a punto de sufrir un infarto.

Dudley miró a su madre confundido.

-¿Qué le pasa a su aspecto? Yo creo que es muy guapa.

-no me refiero a eso, sino a como viste.

-¿Qué tiene de malo?—preguntó el primo de Harry debatiéndose entre molesto y curioso.

-pues a que lleva la ropa toda manchada de pintura y tiene un aspecto muy descuidado.

-por si no te habías fijado Petunia, la mujer de tu hijo debe ser pintora por eso está manchada de pintura—dijo Lily desde su sitio sintiéndose molesta con su hermana.

-encima una artista ¡lo que nos faltaba! Dudley te prohíbo que te cases con esa mujer—gritó Vernon cogiendo un poco saludable color rojizo.

-no tienes derecho a decirme con quien puedo y con quien no puedo casarme—gritó Dudley poniéndose en pie—es mi vida y si me casé con ella era mi decisión, además estaba embarazada

-eso no quiere decir nada, a saber si es tuyo—respondió Vernon—si está saliendo en estos videos es porque es un mago, es imposible que sean un mago.

-en realidad señor Dursley—intervino Dumbledore serenamente—es bastante mas probable que la magia de ese joven sea herencia paterna, a fin de cuentas la hermana de su esposa es una bruja, y está en la sangre.

Vernon gruñó y Petunia empezó a sollozar y abrazó a su esposo dramáticamente.

-no quiero que mi nieto sea una anormal.

-¡por dios no es para tanto!—exclamó Dudley exasperado con sus padres—es un mago ¿y que? Sigue siendo mi hijo, y sigue siendo vuestro nieto, por lo que a mi respecta mientras sea feliz no me importa que tenga o no magia—sentenció.

Dudley se sentó bruscamente ignorando a sus padres, sobre todo a su madre que lloraba desconsoladamente.

Dudley captó una sonrisa tímida de su primo que lo festejaba, y una sonrisa cariosa y orgullosa de la que debería ser su tía si no hubiera muertos hacía 15 años.

-probablemente en el pasado mis abuelos, estén poniendo el grito en el cielo, por que soy un mago, pero su opinión me importa muy poco. Desde que yo era muy pequeño sucedían cosas a mi alrededor, cosas inexplicables, mi padre sabía que era magia por su primo Harry, mi padre decidió que era mejor no decirle a mis abuelos que era un mago e intentaban ocultar lo mejor posible mis arranques de magia, que no eran pocos. Cuando cumplí los 11 años Neville Longbottom, vino a mi casa, y nos dijo que yo era un mago, mi madre empezó a dar saltos de alegría, mi padre era menos efusivo pero también estaba contento aunque algo preocupado, por que sabía que en el mundo de los magos había habido una guerra, y no sabía como había resultado todo, el profesor Neville le contó todo sobre la guerra y mi padre estuvo mas tranquilo. Entré en Hogwarts y años mas tarde entró JS en Hogwarts y la relación entre nuestras familias es muy buena. A mis abuelos les dijimos que yo iba a un internado para jóvenes superdotados

Petunia y Vernon miraron muy mal a su hijo que simplemente se encogió de hombros, no le parecía que fuera mala idea, desde luego sus hijos eran especiales.

- Bueno, cuando entré en Hogwarts fui a Ravenclaw, y fui capitán del equipo de Quidditch, , salí de Hogwarts hace tres años, y en cuanto salí me ficharon como cazador de un equipo de Quidditch francés, que es donde vivo ahora, en estos momentos estoy de vacaciones y por eso estoy en la casa de mis padres pero vivo en Francia. Mis notas como buen Ravenclaw son bastantes buenas aunque podrían haber sido mejore. ¿Qué mas tengo que decir?—le preguntó John a JS.

-diles que tienes novia ¿no? Por que como se entere ella que te olvidaste de mencionarla…-James hizo un gesto de terror muy divertido

John sonrió de lado.

-tengo una novia maravillosa, que terminó Hogwart hará un año y que se vino conmigo a Francia para que pudiéramos estar juntos, por lo que vivimos juntos..y si… en pecado—dijo John riéndose

-eso lo debió sacar a su madre, yo jamás te eduqué de esa forma—dijo Petunia furiosa-¿Qué pensarán los vecinos?.

-me importa una mierda lo que ellos piensen—dijo Dudley encogiéndose de hombros.

-debo decir, que su padre casi me mata cuando le dijimos a toda la familia que nos íbamos juntos a Francia, ella solo tiene 19 años y sus padres querían esperar a que ella terminara de estudiar, pero afortunadamente ser jugador profesional me permite tener un buen salario que nos mantiene mientras ella termina su carrera mágica. Y espero que para dentro de dos años me den un puesto en algún equipo de Quidditch en Inglaterra. Bueno, en mi caso, mi padre no participará en la guerra contra Voldemort ni nada de eso, asique no tengo grandes cosas que decir, solo que, mucho animo, que no os rindáis y que luchéis por vuestros ideales.

La imagen se apagó. Dudley sonrió, tenía un hijo, y parecía ser un buen chico, aunque un poco alocado yéndose a otro país con su novia con tan solo 21 años, tenía toda la pinta de que ambos se habían fugado, pero se notaba que la quería por la forma en que se le iluminaba la mirada cuando hablaba de ella.

De nuevo, antes de que nadie pudiera levantarse de su sitio volvió a sonar el pitido. Y Duley volvió la vista emocionado hacía la pantalla, a lo mejor tenía otro hijo.

La imagen mostraba la misma casa que en el video anterior, estaba claro que no habían salido para hacer esas entrevistas, JS, Albus y Frank atravesaron el pasillo, y tocaron una puerta justo enfrente de la de John.

-adelante—dijo una voz femenina desde dentro.

La estancia a diferencia de la anterior era claramente mas femenina, y claramente juvenil pues en las paredes se podían ver distintos posters de deportistas de Quidditch con poca ropa.

-hola chicos, bienvenidos—dijo una joven, la chica se parecía enormemente a la mujer que les había abierto la puerta a los jóvenes en el video anterior, la joven era idéntica a su madre, pequeña y con abundante melena oscura, solo que… tenía los mismos ojos que Lily, Harry y Albus Potter.

-oh… tiene los mismos ojos que yo—dijo Lily sorprendida.

-¿querrás decir que tiene los mismo ojos que tenía papa?—dijo Petunia pareciendo molesta—de ti solo sacó la asquerosa magia y ya es bastante desgracia

Antes de que varias personas, entre ellas James, Harry, Sirius y Remus, Dumbledore lanzó un hechizo.

-señora Dursley, le agradecería que no dijera ese tipo de comentarios en un lugar donde todos a excepción de ustedes y los señores Granger son magos.

Los Petunia y Vernon miraron a los Granger como si buscaran apoyo de algún tipo, encontrando solo molestia por haber insultado a la hija de la pareja que también era una bruja.

-hola pasado—dijo la chica agitando la mano con mucha energía—mi nombre es Elisabeth Madeleine Dursley

Petunia gruñó, estaba empezando a pensar que su hijo lo odiaba, mientras, por otro lado Lily sonrió ampliamente.

-valla, Tuney, parece que tu nieta tiene otra cosa en común conmigo, además de los ojos—dijo un poco maliciosamente.

Harry miró a su madre con el ceño fruncido

-tu madre se llama, Lilianne Madeleine Potter. Aunque no le gusta demasiado al segundo nombre—le explicó su padre.

-eso no tiene nada que ver contigo, Lily, ese era el nombre de nuestra madre, seguro que por eso le puso mi hijo ese nombre y no por ti.

-mi nombre, Madeleine es por el segundo nombre de mi madre, por el nombre de mi abuela materna y por la tía de mi padre que murió por mi tío Harry.

Lily sonrió mientras Petunia fruncía todavía mas el ceño y miraba muy mal a su hijo, ¿por qué le ponía el segundo nombre de su hermana y no el suyo?.

-como mi hermano soy una bruja tengo 16 años asique todavía voy a Hogwarts, a diferencia de mi hermano pertenezco a Gryffindor, la mejor casa de todas

-completamente de acuerdo—dijeron al mismo tiempo, distintos miembros de la casa en cuestión, ganándose miradas fulminantes de los miembros de las tres casas.

-así se habla—dijo Ron siendo apoyado por los gemelos y por lo Prewett ante la mala mirada de Molly.

-no fui prefecta ni nada de eso, no soy precisamente una santa, jejejejejeje, soy un poco rebelde y me gusta gastarle bromas a la gente, pero no soy tan despiadada como los merodeadores.

-eh!—protestaron Frank y James

-oh vamos Frank no eres un merodeador del todo, no te quejes

-soy un merodeador honorario—contradijo el joven.

Albus y Elisabeth pusieron los ojos en blanco.

-continuo… juego al Quidditch como cazadora, y cuando salga de Hogwart me gustaría ser medi-maga especializada en niños, que siempre me han gustado, lo que me recuerda que tengo que decirle a mi cuñada una cosita—dijo mirando pensativamente a la cámara como si no la viera.

-¿le pasa algo?—preguntaron Albus y James al mismo tiempo.

-nada importante no seáis cotillas, son cosas de mujeres

-vale, no lo queremos saber—dijeron los dos chicos rápidamente poniendo cara de espanto.

-en fin, como mi hermano, yo tampoco tengo gran cosa que decir sobre la guerra, pero si quiero darle un consejo al futuro club de fans de tío Harry

-¡club de fans!?-exclamó indignada Ginny muy molesta, retirando bruscamente la mano que había estado agarrando a Harry hasta ese momento. Harry pareció herido por el rechazo de Ginny, mientras que los hermanos de Ginny fulminaban a Harry con la mirada.

-Ginny, sabes que yo no quiero nada de eso, si por mi fuera le regalaría mi fama a quien la quisiera—dijo Harry suplicante mirando a su novia con el corazón en un puño, necesitaba a Ginny en su vida.

Ginny se ablandó ante el semblante suplicante de Harry que parecía cachorro que había sido abandonado por su dueño. Aquella mueca era una imagen muy tierna que derribaba todos sus muros.

-esta bien, cariño—dijo Ginny enternecida, Harry suspiró aliviado al ver como su novia se relajaba.

-jo Harry como lo has hecho—dijeron el mismo tiempo James, y los hermanos de Ginny.

-¿hacer que?—preguntó el desconcertado sin comprender por que todos los hombres le miraba con si tuviera la respuesta a un problema de matemáticas dificilísimo.

Hermione sonrió enternecida a su mejor amigo al mismo tiempo que ponía los ojos en blanco por el comportamiento de sus cuñados y de James Potter.

-estos zoquetes se están preguntando como has conseguido calmar a Ginny con solo una mirada.

-la pregunta mas correcta, señorita Granger, sería ¿Cómo has conseguido calmara a una MUJER PELIRROJA con solo una mirada?—dijo James con los como platos, Lily a su lado le dio una fuerte colleja en la nuca.

-creo que no importa demasiado de que color tenga el pelo, todas las mujeres tienen el mismo carácter difícil, lo digo por experiencia—dijo Will

Jane no le golpeó, pero estuvo bastante cerca.

-nadie pidió tu opinión Will—gruñó la mujer.

-señores, creo que deberíamos continuar escuchando la grabación—dijo Dumbledore intentando contener la risa.

Todos se volvieron rápidamente hacía la pantalla.

-bueno, mi sabio consejo al respecto es que no intentéis mandarle a tío Harry pociones de amor, por que tía Ginny es muy celosa y posesiva y no le gusta nada que se ande persiguiendo a su marido, por lo que yo, os aconsejaría que lo dejarais en paz a menos que queráis pasaros una temporada en San Mugo.

-cierto, nuestra madre es muy peligrosa ¿te acuerdas de aquella vez que fuimos al ministerio con mama a ver a papa? debíamos tene años—dijo Albus

-mi querido hermano no me puedo creer que me estés preguntando que si me acuerdo, papa salía corriendo de uno de esos departamento tan aburridos huyendo de una fan enloquecida que lo había intentado encerrar en el cuarto de las escosa para…-James se calló bruscamente y se puso colorado, igual que su hermano, su prima y su amigo

fue un momento de lo mas mortificante ver a papa salir corriendo de ese departamento huyendo con la ropa toda desarreglada y pareciendo aterrorizado—continuó Albus.

Ginny frunció el ceño amenazadoramente.

-creo que lo mas gracioso fue ver al gran Harry Potter que derrotó a uno de los magos mas oscuros de los tiempos escondiéndose detrás de su esposa pidiendo ayuda—dijo Frank aguantándose la risa

-pues mama no se quejó ante eso, pero en cuanto la otra mujer apareció…-James se estremeció—ni si quiera el día que fui al zoo y me colé en la jaula de los leones estaba tan enfadada.

Desde el pasado, la mayoría de los que estaban en el Gran Comedor estallaron en sonoras carcajadas al oír aquella anécdota, mientras que Harry sonreía a enternecido a su novia que estaba mas roja que su pelo.

-gracias por salvarme—dijo Harry soltando una ligera carcajada.

-¿no te molesta lo que están contando los "angelitos" que tenemos por hijos?—preguntó Ginny destilando sarcasmo, todavía muy colorada por como la habían descrito sus hijos.

-no—dijo Harry con una sonrisa todavía mas amplia—me gustas celosa y posesiva, me parece muy tierno que quiera cuidarme, como yo quiero cuidarte a ti.

-oh…-dijeron Hermione, Lily, Molly y Jane enternecidas por la dulzura el cariño de Harry.

-James amigo, tu hijo tiene mas efecto en las mujeres del que tenías tu a su edad—dijo Sirius sonriendo traviesamente a su amigo.

James frunció el ceño fingiendo mal humor.

-si bueno, yo no contaba con el "facto fama".

-eso es verdad, pero reconoce que con solo 9 palabras y un par de preposiciones y conjunciones tiene a todas las mujeres en el bote.

-cierto, estoy tan orgullosos de él—dijo James secándose una lágrima imaginaria.

-solo necesita que lo pulan un poco y podrá hacer verdaderas maravillas—continuó Sirius.

-si, además de contar con el factor fama, Harry tiene mucha facilidad para decir lo necesario para cada ocasión y eso con las mujeres puede ser muy útil, Harry podría llegar muy lejos—continuó Remus incluyéndose en la conversación.

-si, pero ya de nada le sirve, tiene novia y la quiere—intervinieron los gemelos Prewett—y mas le vale que siga así, porque si no, nos levantaremos de nuestras tumbas si es necesario si con ello acabamos con Harry por hacerle daño a nuestra sobrinita.

Los merodeadores suspiraron derrotados al darse cuenta que no podrán entrenar a Harry en el arte de la seducción.

-pues ese es mi consejo, a las fans de tío Harry, mantened las manos alejadas de mi tío si queréis seguir teniendo manos—terminó la joven divertida.

-no te olvidas de nada?—preguntó Frank mirando significativamente a la joven.

-¿creéis que debería decirle eso a mi padre? No creo que sea seguro para cierta persona que está en el pasado.

-dilo, anda que no es para tanto.

-bien, pues papa, siento decirte que tengo novio

-¿¡QUE, QUÉ!?—exclamó Dudley furibundo y tan rojo como solo un Weasley pueda serlo—donde están esos internados femeninos de magia—le preguntó Dudley a Harry.

Pronto, Harry, Ron, Neville, Bill, Charley, Fred, George, Percy, James, Sirius, Will, Fabian, Guideon e incluso Draco se pusieron a planear una educación alternativa para sus hijas en casa o mandarlas a la otra punta del mundo "por su seguridad".

-dejad! De comportaros como energúmenos—gruñó Mcgonagall poniéndose en pie y mirando muy severamente a sus alumnos—este comportamiento es indignante, es que acaso piensan que sus hijas son estúpidas o tontas.

-por su puesto que no—protestaron, Harry, Dudley, Neville, Bill, Charley, Percy, George, Ron y Draco.

-mi hija seguramente es superdotada como su madre—terminó Ron mirando furioso a Mcgonagall por si quiera suponer que su hija era tonta.

-mi hija probablemente será la mejor de su clase—dijo Harry pareciendo tan molesto Ron

Los padres hicieron varios gestos de molestia.

-entonces por que no confiáis en que sean lo suficientemente juiciosas como para elegir al hombre adecuado—terminó Lily por la profesora de Transformaciones mirando también significativamente a James, Sirius, Remus, Fabian, Guideon y Will.

-yo confío en mi hija, no confío en los hijo de los demás—dijo Draco

Los Gryffindors y Dudley asintieron de acuerdo.

-no me puedo creer que esté de acuerdo con algo que halla dicho Malfoy—dijo Ron mas para si mismo que para nadie en particular, Harry que le oyó, asintió tan perplejo como él.

-dejad de comportaros como niños y pensad con la cabeza—dijo Hermione mirando amenazadoramente a su novio y a su mejor amigo.

-señores, queremos irnos a la cama y no podemos irnos hasta que veamos este video—dijo Dumbledore muy tranquilo.

-mi novio es la mejor persona del mundo—continuó la chica con una gran sonrisa soñadora plantada en su cara—siempre me está cuidando y protegiendo de todo, aunque reconozco que en ocasiones puede ponerse un poco pesado en su sobreprotección, pero en el fondo es muy dulce. Ya no tengo mas que decir, un abrazo a todos y ¡mucha suerte!.

La imagen se apagó, quedando la pantalla en negro.

Rápidamente Petunia y Vernon se levantaron y se alejaron los máximo posible de los magos, furiosos por que sus nietos fueran magos, Dudley por otro lado se acercó a Harry un poco dudoso.

-Dudley, ¡ven aquí!—gritó Vernon llamando a su hijo.

Dudley le puso mala cara a su padre.

-en seguida voy, quiero hablar un momento con mis tíos.

-esos no son tíos tuyos, Dudley son monstruos

James se puso bruscamente en pie y apuntó con su varita a Vernon.

-de mi, puedes decir lo que te de la gana, pero de Lily y Harry no te atrevas a decir ni una sola palabra si no quieres que te transforme de por vida en un cerdo apestoso y mugriento.

-James, hermano, no creo que esa transformación esté muy lejos de la realidad—dijo Sirius

Muchos se rieron por el comentario, sobre todo cuando Vernon retrocedió asustado y se alejó. Dudley aprovechó para acercarse a su primo.

-Harry—llamó Duley un poco inseguro por como le estaban mirando todos—me gustaría hacerte muchas preguntas sobre…bueno…además yo quería decirte…-Dudley no parecía saber como continuar una frase a derechas.

Harry sonrió cálidamente a su primo por primera vez en la vida.

-claro, pregúntame—dijo el moreno tranquilamente indicándole a su primo que se sentara a su lado…