Sentimientos Pendientes…
Capítulo X: El cumpleaños de Teddy.
- …No confío en ese tipo; y es mi última palabra –
Hermione bufó exasperada, se cruzó de brazos fuertemente y se dejó caer en el respaldo de su asiento fulminando a su marido con la mirada. Harry se apresuro en llevarse la taza de café a sus labios para suprimir una risita divertida, pasaron unos segundos en silencio en los que Ron ni siquiera se inmutaba por la mirada asesina que su mujer le dirigía.
Eran casi las tres de la tarde y aquel pequeño café en el corazón de Diagon Alley estaba bastante mas abarrotado de lo normal, la gente iba y venía, las conversaciones llenaban el lugar y el ruido de platos y tazas sonaba por todos lados, por lo que podían hablar con total confianza, tal y como en los viejos tiempos en una de esas movidas clases de Encantamientos...
Hermione volvió al ataque.
- Realmente no te entiendo – exclamó, Ron la ignoró; continuó su generoso trozo de pastel de chocolate sin siquiera inmutarse – ¡aun no puedo comprenderlo!... ¿Por qué sigues pensando de esa forma?... es gracias a Viktor que tu hijo está bien, él mismo llevó a Hugo a la puerta de nuestra casa… ¿Por qué te empeñas en creer que el quería hacerle daño? – terminó escandalizada.
- es lo que creo… - espetó Ron, molesto, y dejando de comer para observarla, la apuntó con el tenedor – …y ni tu ni nadie va a hacerme cambiar de opinión – Hermione bufó - …y no se habla más del asunto. –
- ¡Claro que hablaremos! – dijo la muchacha – es verdad que las cosas se están saliendo de control otra vez, que debemos hacer algo, estoy totalmente de acuerdo – observó a Harry y luego a Ron otra vez - pero francamente no creo que acusar a Viktor Krum por tus estúpido celos sea lo correcto. –
El varón mas joven de la familia Weasley saltó como si hubiese sido pinchado…
- ¡¡"cerros"!! – repitió con la boca llena – ¡¡¿"wuales cerros"?!! –
Hermione le miró asqueada, Harry alzó una ceja, Ron tragó…
- yo no estoy celoso… - terminó.
- ¡Claro que lo estás! – exclamó Hermione, sonrojándose levemente – Si no, no le habrías dicho todas esas cosas horrorosas a Viktor aquel día, estaba tan avergonzada, lo culpaste abiertamente cuando fue él quien llevó a Hugo sano y salvo a casa… le dijiste tantas cosas – Ron abrió los ojos sorprendido - ¡oh sí, Ron, oí todo lo que le dijiste, cada una de las frases que le gritaste en el jardín, incluso ese estúpido… - imitó pobremente la voz ronca y masculina de Ron - te quiero lejos de mi gato, mis hijos y mi esposa… –
Harry soltó una enorme carcajada, Ron lucía ofendido por la imitación…
- yo no hablo así… - musitó
Hermione alzó una ceja, el pelinegro se adelantó.
- ¡Ron no hizo eso! – mintió, tratando de salvar a su mejor amigo
- ¡¡Oh Harry, no insultes mi inteligencia… ni a mis oídos!! –
Ron dejó de comer su pastel en seco…
- ¡Suficiente! – exclamó enojado observando a la chica – ¡ya fue demasiado… llevas toda la semana repitiendo lo mismo!, deja de defender a ese tipo de una vez por todas, Hermione – la castaña parpadeó sorprendida por el tono de voz con el que Ron le hablaba – ¡No es un buen tipo, no tiene buenas intenciones y mucho menos contigo… te lo aseguro, no he confiado nunca en él, no lo hago ahora, y nunca lo haré – se apresuró al ver que su esposa abría la boca para protestar - …y nada de lo que digas me va a hacer cambiar de opinión, creo que Krum ha estado involucrado en varias cosas oscuras y definitivamente no me creo lo de su buena intención con Hugo esa tarde… –
Harry le observó…
- Eran mortífagos, Ron – dijo lentamente - ¿Crees que Viktor Krum está involucrado en eso también?-
- no me extrañaría… - soltó como si nada.
- ¡Ron! –
- ¡Hermione! – exclamó el aludido - ¡Eres demasiado ilusa, confías demasiado en la gente, siempre vas preocupada de los demás y tratando de mejorar el mundo con tu gran corazón pero la realidad no es así…! - la observó como si se tratara de Rosie –…las malas personas existen, cariño –
- Ron tiene razón, Hermione – apuntó Harry seriamente y observando a su mejor amiga – confías demasiado en los demás… -
La chica observó preocupada de que su mejor amigo estuviera tan loco como su marido…
- ¡Harry!.. Ron está acusando a Viktor de ser un mortífago… -
El esposo de Ginny dejó escapar una sonrisa y observó a Ron…
- bueno, sí… quizás eso es demasiado – rió tomando uno de los dulces del plato de Ron – estás exagerando Ron -
- quizás no – se defendió el joven de ojos azules, su esposa bufó - ¿Hizo Vicky algo por terminar con Voldemort?, ¿alguno de ustedes lo vio en la batalla?... ¿Hizo Vicky algo por capturar mortífagos?... varios de ellos habían sido sus amigos personales, lo saben – Hermione y Harry no dijeron nada - ¡Ya ven!... no confío en él, además, fue a Durmstrang – terminó como si eso zanjara la cuestión.
Volvió a reanudar su pastel, Harry sonrió entretenido, Hermione, en cambio, observaba a su marido entre exasperada e incrédula.
- …eres insoportable ¿sabías? – anunció.
Ron sonrió con suficiencia…
- no decías eso anoche, cariño… -
Hermione se volvió de un violento color carmín y le golpeó con fuerza en el brazo, mas mortificada que nunca, Harry volvió a sonreír y negó con la cabeza. La campanilla de la puerta del local tintineó al abrirse por trigésima vez en la tarde y una bruja enfundada en una capa celeste vaporosa ingresó sonriendo hacia una de las mesas que había al fondo del café.
Hermione tosió incómoda y se apresuró…
- en fin; no tienes pruebas para acusar a nadie, Ronald – espetó tomando de su jugo de manzana con rapidez.
Ron se encogió de hombros…
- las tendremos dentro de poco – soltó. Había hablado demás. Harry revoleó los ojos, y Ron levantó el rostro hacia él con culpa reflejada en el rostro.
Hermione captó de inmediato…
- ¿tendremos? – repitió, observó a uno y luego al otro – ustedes andan en algo extraño ¿verdad?… -
- ¡Claro que no! – se apresuró Harry con una de esas sonrisa que buscaban dejarla callada – ¡somos aurores Hermione!... no deberías entrometerte en asuntos confidenciales del Cuartel de Aurores… –
- ¡No me vengas con eso, Harry! – le interrumpió la joven – ¡les conozco lo suficiente para saber de inmediato que ustedes traman algo y quiero saberlo! –
Harry observó a Ron en busca de apoyo…
- ¡déjalo Hermione…! - ordenó Ron seriamente, la muchacha se quedó en silencio y cuando Harry pensó que no había peligro, Ron agregó– No le pasará nada malo a Harry, te lo aseguro… -
La esposa de Ron abrió la boca asustada y el pelinegro no pudo evitar revolear los ojos una vez más antes que Hermione se volteara a él…
- ¡Dime que harás, Harry! – exclamó.
- no puedo decirte nada… – replicó – …no querrás saberlo tampoco –
La muchacha le observó asustada…
- ¿Es algo peligroso, verdad? – Harry no contestó - ¡Lo sabía! – Ron se adelantó…
- Hermione, escucha… -
La muchacha se volteó hacia él con un dedo acusador…
- ¡todo esto es tu culpa, Ronald! –
- ¿Qué?... – Ron abrió los ojos como platos - ¿y ahora que hice? – se quejó dejando con fuerza su taza de café sobre el plato.
- ¡Eres tú quien le mete en la cabeza ideas extrañas a Harry! – Ron abrió la boca ofendido y el ojiverde sonrió incrédulo - ¡estás obsesionado con que Viktor tiene que ver en todo lo sucedido! – observó a su mejor amigo con una mirada peligrosa - ¡no puedo creer que le tomes en cuenta Harry, si Ron no...! –
- Ron no tiene nada que ver... ni Krum – se apresuró Harry, sorprendido – ¡esto es por mi cuenta y estoy decidido a hacerlo Hermione! – se encogió de hombros - si los mortífagos fueron tras de mí una vez... que mejor señuelo que yo... –
Hermione gimió asustada…
- ¡p-pero, eso es muy peligroso! – exclamó categórica - ¡No lo harás! -
Harry se molestó…
- ¡Soy lo suficientemente grande para decidir qué hacer con mi vida, Hermione! –
- ¡¡No permitiré que te arriesgues de esa forma!! –
- ¡¡Es por el bien de todos!! –
Hermione abrió la boca para replicar indignada, pero Ron la interrumpió...
- termínalo ¿quieres? – la chica le miró ofendida – ahórrate el sermón, Hermione – observó a su mejor amigo – bueno, ya sabes que cuentas conmigo para lo que sea… –
Harry asintió.
- ¡No! – interrumpió Hermione, Ron la observó - ¡Esta vez no Ronald, es muy peligroso, Harry no puede ser el señuelo... no sabemos a lo que nos enfrentamos y no vamos a repetir todo otra vez! –
- esta vez es distinto, Hermione – se apresuró Harry – No es solo una persona, si llevamos a cabo el plan correctamente, podrían caer varios mortífagos... –
Silencio. Por unos segundos, tan solo se escuchó el tintineo de las tazas y platos, las conversaciones animadas de otros magos y brujas, además de una radio mágica en el fondo de la estancia.
- ¿Que hay de Ginny?- preguntó Hermione de pronto.
Harry y Ron intercambiaron una mirada rápida…
- Ginny no va a saber nada... – dijo el primero.
- ¡¡Claro que lo sabrá!! – exclamó Hermione - ¡yo se lo diré! –
- ¡no lo harás! – dijo Ron
Harry chasqueó la lengua con impaciencia, por una parte estaba divertido por la situación pero por otra estaba molesto de que Ron le hubiera dicho a Hermione de sus planes, sonrió, era el momento de la venganza…
- No debimos decirle a Hermione... te lo dije – reprochó Harry, el moreno observó a su mejor amiga – lo siento Hermione, pero después de lo que tengo que decirte te preocuparás el doble... –
- ¿De qué hablas? –
Ron se adelantó con una mirada de advertencia…
- ¡¡Harry!! – el aludido sonrió levemente.
- habla Harry.. – apremió Hermione, su voz se escuchó preocupada - ¿Es Ron, verdad?... ¿Ron también está en esto? –
Silencio, ni Ron ni Harry contestaron.
- ¡¡Auch!! –
Harry y Hermione se voltearon rápidamente hacia Ron quien había casi saltado de su asiento y buscaba con rapidez en el bolsillo de su pantalón...
- ¿Otra vez? – preguntó Harry divertido.
El pelirrojo extrajo uno de los conocidos galeones dorados y lo dejó sobre la mesa, intercambió una mirada con su esposa y bufó.
- tus hijos... – espetó de mal humor - …tus hijos están llamando -
- ¡también son tuyos! – exclamó Hermione ofendida - ¡recuerdo perfectamente que estabas ahí cuando… –
- ¡Hermione! – interrumpió Harry escandalizado - ¡No podré dormir en meses! –
La muchacha no se inmutó, tomó su bolso de mano y su capa...
- Voy a casa a ver qué sucede esta vez... – dijo a Ron, su marido asintió, luego observó a Harry – No estoy de acuerdo con lo que harás, lo sabes, piensa en tu familia. – Se levantó del asiento con una mirada fría para ambos - Nos vemos en una hora en la madriguera, en el cumpleaños de Teddy… –
Se abrió paso entre las mesas para salir.
- ¡ey! – exclamó Ron incrédulo - ¡¿Dónde está mi beso de despedida?! –
No obtuvo más respuesta que la campanilla de la puerta sonando cuando se cerró tras la joven, Harry rió burlón, Ron gruñó.
- Está molesta, muy molesta – comentó Harry tomando otro de los pasteles del plato de Ron – por cierto ¿En qué momento se te ocurrió darle esos galeones a Rosie y Hugo? – preguntó Harry más relajado y tomando de su taza de café
Ron tomó el galeón que ahora estaba tibio y sonrió...
Sintió la moneda en su bolsillo por primera vez cuando estaba en medio de una reunión con los aurores, palideció pensando en sus hijos y salió hecho un huracán con dirección a su casa sin siquiera preocuparse de avisarle a Harry. Se apareció en el jardín de atrás y cruzó a zancadas los enormes rosales de Hermione para abrir la puerta de atrás con estrépito…
- ¡¡Rose, Hugo!! –
Escuchó que algo caía con un ruido sordo…
- ¡¡papi!! – gritó Rosie
Ron palideció…
- Merlín… -
Cruzó con velocidad el corredor y subió a zancadas la escalinata hacia la planta de arriba para abrir la puerta blanca con flores rosadas de la habitación de su primogénita con estrépito, decidido a defender a su niña de cualquiera que le intentara hacerle daño…
- ¡Rose! -
Crookshanks se estiró en el centro de la cama y maulló perezosamente.
- ¿Qué...? –
- ¡¡Hugo lo hizo de nuevo!! – Rosie se había lanzado hacia él indignada y apenada con su flamante galeón en su manito derecha - ¡¡Se comió todas las galletas que envió la abuela, no me dejó una sola, y ya no hay rana de chocolates ¿Qué vamos a hacer?!! – parecía realmente preocupada por la situación, sus rizos pelirrojos se movieron al compás de ella - ¡¡¿Qué vamos a hacer, papi?!! -
Hugo estaba en un rincón, el enorme frasco de galletas estaba en el suelo, y el pequeño pelirrojo tenía su rostro manchado de chocolate. Ron suspiró, sintió como si el alma le hubiese vuelto al cuerpo, Crookshanks volvió a maullar, pero Ron se apoyó en la puerta sin poder aun creerlo.
La segunda vez, Ron se encontraba en la academia de aurores en medio de una práctica de hechizos de defensa para los aurores en entrenamiento. Sintió la moneda en su bolsillo, pero esta vez, se tomó unos segundos para decidir si acudir al llamado "desesperado" de sus hijos que aun no entendían lo que significaba "usar los galeones en situaciones de vida o muerte" como las había llamado Hermione. Se decidió, y luego de excusarse por unos minutos se apareció en el jardín de enfrente, ingresó a la casa y cerró la puerta de entrada, entonces, escucho los gritos aterrorizados de Rosie y Hugo.
Corrió hacia la cocina…
- ¡¡¿Qué sucede?!! –
Rosie y Hugo estaban encaramados sobre la mesa. La pequeña niña estaba blanca como el papel con un periódico en su mano, el pequeño Hugo a su lado, con un enorme cucharon, ambos niños tenían cacerolas de cocina en la cabeza modo de casco… Ron se extrañó.
- ¿Qué…? –
Rosie, aterrorizada, alargó una manito temblorosa y le apuntó a su padre una de las esquinas. Ron perdió todo el color de rostro…
- oh, por Merlín… -
Una enorme, peluda y oscura araña - y con una obvia cara de araña asesina, según Ron- estaba en aquel punto, de inmediato, Ron se percató que esa horrible criatura buscaba atacar a sus niños, pero a pesar del miedo, él no lo permitiría. Se acercó lentamente hacia los niños y los tomó con cuidado para alejarlos y protegerlos de semejante peligro...
Hugo lucía aterrado…
- ¿esto sí es de "muerte o vida" papi? – preguntó el pequeño.
- Sí lo es, campeón – corroboró Ron firmemente. Dejó a los pequeños en el suelo y ambos se aferraron a él. Ron supo que debían actuar rápido – necesitaremos refuerzos… -
Ambos pelirrojos asintieron fervientemente y alzaron el rostro para observar a su padre blandir su varita y una luz plateada surgir del extremo de ella tomando la forma de su patronus.
Ron habló rápido, tratando de mantener compostura.
- "Hermione, ven a casa, ahora" –
El patronus desapareció con un leve ¡pop!. Rosie y Hugo alzaron el rostro.
- no tengan miedo… - anunció Ron, con una de esas sonrisa que lograba tranquilizarlos – su madre está en camino… -
- ¿Qué será lo que sucede ahora? – preguntó Harry. Ron se encogió de hombros.
- Hermione controlará la situación… –
Ambos sonrieron.
-¡Rosie, Hugo…! -
Hermione cerró la puerta de entrada tras ella con suavidad y observó hacia el piso de arriba. Dejó su capa y su bolso de mano sobre la mesita de entrada, no se oía nada, tan solo un pequeño gimoteo. Esta vez, se asustó y sintió que su corazón daba un vuelvo, se apresuró en subir la escalinata imaginando las peores cosas que podían haber sucedido, llegó al rellano y abrió la puerta de la habitación de la niña con rapidez…
- ¡Rosie! –
Se calmó de inmediato. Rosie estaba sentada en el suelo a un lado de la cama gimoteaba observando algo en sus manos y su cabello largo cubría su rostro, el pequeño Hugo estaba a su lado, trataba de consolarla acariciando torpemente el brazo de su hermana mayor…
- ¿Qué sucedió? – se apresuró Hermione preocupada y caminando hacia los niños…
Hugo se apresuró…
- ¡no quise mami…! - dijo rápido, mientras su madre se arrodillaba frente a ellos – ¡Rosie, no hizo nada, fue mi culpa… toda mi culpa, mi hermana no hizo nada! –
Hermione captó de inmediato, cuando Hugo decía "mi hermana" era porque trataba de encubrirla en algo.
- Rosie… - apremió Hermione.
La niñita levantó el rostro y entonces ambos pequeños la observaron. Hermione se sorprendió de cuan parecidos eran sus niños a Ron. Sintió algo en el estómago, pero ahora Rosie necesitaba su atención.
- y-yo no q-quería, mami… - sollozó la niñita – l-la pequeña Rosie… murió… - la hija de Ron estalló en lágrimas y se lanzó a los brazos de su mamá que la recibió confundida – ¡la maté… soy una niña mala! - lloró
- ¿Qué…?... ¿de qué…? – entonces Hermione la vio, la adorada muñeca de Rosie, la que Molly le había regalado en Navidad, estaba a un lado, sin cabeza y negra como el carbón como si hubiese sido quemada.
Entonces la esposa de Ron se asustó verdaderamente.
- ¿Qué pasó? –
Hugo se adelantó…
- ¡es que Rosie no quería pasarme la bandera de los Chudley Cannons! – explicó – y peleamos… y le dije que si no me la daba, tiraría a su pequeña Rosie por la ventana – Rosie sollozó con fuerza – ¡entonces, entonces!... ella se enojó mucho e hizo tú ya sabes que… -
- ¿Hiciste magia Rosie? – preguntó Hermione
La pequeña titubeó, y con otro sollozo asintió al compás de sus rizos. Hugo terminó su parloteo.
- ¡y entonces la pequeña Rosie… ¡pum!... se "quebró"! –
- eso es muy peligroso… debes comenzar a tratar de manejar tu magia, Hugo o tu pudieron resultar heridos - dijo Hermione, Rosie sollozó tomando la muñeca – pero no te preocupes cielo, no llores mas, mira "reparo" – blandió su varita hacia la muñeca que era la réplica exacta de Rosie, en un instante estaba unida completamente pero achicharrada como el carbón, Hermione titubeó – bueno, la llevaremos a la madriguera, seguro que tu abuela podrá arreglarla, lo sé… -
Rosie sonrió al fin y se lanzó a sus brazos…
- gracias mami… -
Hermione sonrió y besó su cabello.
- ¡bien, ahora vayan a cambiarse porque debemos ir al cumpleaños de Teddy, es tarde y tenemos que darle la sorpresa! -
Ambos niños sonrieron emocionados y asintieron, Hugo salió corriendo hacia su habitación y su madre salió detrás de él.
El enorme jardín de la Madriguera era bañado de lado a lado por un sol brillante y cálido, al final, las mesas crujían cuando ponían los enorme platos repletos de los manjares que solo Molly Weasley era capaz de cocinar, terminó de colocar los dulces que Arthur le había enviado de Honeydukes y se volvió, sonrió al ver a la esposa de su hijo menor salir de la casa, siempre acompañada de sus dos pequeños niños, Rosie y Hugo.
- ¡Hermione! – exclamó Molly abrazando a su nuera con cariño - ¡Qué bueno verte! –
La castaña sonrió ampliamente, Hugo se apresuró en llamar la atención de Molly…
- abuela... ¿Dónde está Teddy? – preguntó rápido
- aun no ha llegado cielo… - contestó la mujer cariñosamente - pero Victoire, Sarah y Fred están por allá… -
Hugo y Rosie salieron disparados hacia los otros niños Weasley, al tiempo que Molly guiaba a Hermione hacia los demás.
- ¿Dónde está Ron? –
- está por llegar… - aseguró la chica – estaba con Harry en Diagon Alley, imagino que vendrán juntos…-
Molly asintió y se dirigió hacia los niños. Penélope, la esposa de Percy, sonreía observando a todos los demás, debido a su avanzado embarazo la mujer estaba sentada bajo la sombra de la terraza, acariciando su enorme barriga cariñosamente. Después de media hora en que Hermione había pasado ayudando a George y Verity con los enorme globos sorpresa – producto estrella de Sortilegios Weasley – todos pudieron oír perfectamente el chillido emocionado de la señora Weasley…
- ¡Fabian, Gideon! –
- ¡Abuela! –
Todos vitorearon al ver a los gemelos de Charlie correr hacia los brazos de Molly, ambos, idénticos hasta el más mínimo detalle y tan pelirrojos como todos los demás, se lanzaron a los brazos de su abuela, quien estalló en lágrimas de emoción al ver a sus nietos.
- ¡un año! – decía entre molesta y feliz - ¡un año sin verles y miren como han crecido! – exclamó - ¡Charlie! –
El segundo de los varones Weasley abrazó a su madre fuertemente, mientras los demás niños rodeaban y llenaban de preguntas a los gemelos. Stella, la esposa de Charlie; pequeña, menuda y de cabello oscuro sonrió ampliamente cuando su suegra la estrechó.
- ¡oh, Charlie! – se quejó Molly observando a su hijo, considerablemente mas alto que ella - ¡mira ese cabello pareciera que no has tenido un corte decente desde la última vez que viniste! –
Stella bufó.
- ¡He tratado de decirle lo mismo, Señora Weasley! –
- ¡Oh, no te preocupes querida, aquí lo arreglaremos…! –
Charlie lucía asustado.
Minutos después la puerta de la casa volvió a abrirse para dar paso a Harry y Ron, ambos sonreían y conversaban de algo que Ron decía y por la expresión en sus rostros era demasiado divertido. Hermione bufó al verles y se volteó rápidamente cuando vio que se dirigían hacia ella…
- decías Penélope… - se apresuró
La esposa de Percy lucía confundida…
- eh…-
- ¡Hermione…! – escuchó a Ron exclamar con alegría, luego sintió que él la estrechaba por detrás, entonces, bufó molesta y se alejó, Penélope soltó una risita, Ron quedó descolocado pero la siguió por el jardín pidiendo explicaciones – ey, ¿aun sigues enojada? –
La castaña se detuvo frente a los regalos y comenzó a acomodarlos a pesar de que no hacía falta…
- ¡Papi! –
Ambos se voltearon, Rosie corría hacia su padre con una enorme sonrisa en el rostro…
- ¡ey, princesa! – Ron la alzó y besó su mejilla - ¿Qué sucedió?... ¿Por qué usaron la moneda? -
- ¡es la pequeña Rosie! - explicó la niñita realmente preocupada y le indicó la maltrecha muñeca a su papá, quien no pudo evitar reír…
- ¿Qué le has hecho, Rosie?... ¡¿La has tirado al horno…?! – su esposa bufó exasperada…
- ¡arréglala papi, por favor! – pidió la pelirroja - ¡con la varita! –
Hermione rió burlona…
- No creo que tu padre pueda hacer eso, cariño… - comentó tomando una bandeja con vasos para llevarla a la mesa principal. Ron se indignó y la observó ofendido…
- ¡Claro que puedo! – exclamó rápido, cuando vio que su esposa estaba unos metros más allá, dejó a la niñita en el suelo y se apresuró – …pero mejor llévasela a tu abuela, ella lo hará mejo que yo – su hija asintió - ¡ah, Rosie… si tu madre pregunta, papi arregló tu muñeca, ¿entendido? -
Rosie asintió efusivamente y corrió hacia Molly quien hablaba con Stella, Fleur y Bill, pero se volteó al ver que Rosie llamaba su atención…
Harry se acercó a Hermione y Ron.
- ¿Dónde está Ginny? – preguntó. La castaña le observó.
- aun no ha llegado – dijo
Con el paso de los minutos, los invitados comenzaron a llegar y pronto el jardín de los Weasley estuvo repleto de niños que corrían y reían entre los árboles, amigos de Teddy, hijos de funcionarios del ministerio y todos los niños Weasley, a excepción de los pequeños Potter.
Harry comenzó a preocuparse…
- esto es extraño… - dijo mirando hacia todos lados por si veía a alguno de sus hijos – Ginny y los niños ya deberían estar aquí… -
Verity sonrió…
- con que lleguen antes que Teddy, todo está bien – apuntó.
La Señora Weasley iba de allá para acá, llevando bandejas y bandejas de dulces, detrás de ella iban Stella y Fleur, George y Charlie estaban un poco más allá, haciendo aparecer globos que estallaban para los niños con la varita. Bill se dirigió rápidamente hacia su rubia esposa, susurró algo en su oído y le quitó la bandeja de las manos. Percy conversaba con varios funcionarios del ministerio, mientras Penélope, Verity y Harry estaban sentados del otro lado…
- hoy se ha movido muchísimo – decía Penélope incómoda y acariciando su abultado vientre – anoche no me dejó dormir nada y hoy ha pateado muchísimo… -
Harry se movió incómodo por la conversación…
- cuando esperaba a Fred, apenas tuve seis meses de embarazo – comentó Verity animada – los malestares cesaron, pero Fred comenzó a ser el bebé más inquieto del mundo, y ni te imaginas lo inquieto que se ponía cuando íbamos a la tienda, o escuchaba a George llegar a la casa, ¡hasta el sanador estaba impresionado…! – la esposa de Percy sonrió - ¡dijo que ha sido el único niño que al darle la palmada ha reído en vez de llorar.. –
Penélope sonrió divertida y Harry se sintió más incómodo que nunca, entonces vio con alivio como Ron y Hermione se acercaban por el sendero, pero para variar, venían discutiendo…
- ¡dímelo Ron…! – exigía Hermione.
- ¡no te lo diré! – replicaba Ron – y tampoco lo hará Harry… - terminó cuando alcanzaron al pelinegro.
La muchacha se cruzó de brazos y se sentó al lado de su mejor amigo con los brazos y piernas tan cruzados que Harry realmente se preguntó si podría volver a separarlos alguna vez…
- estoy preocupado por Ginny – dijo lentamente – quizás deba ir a buscarla… -
Hermione se adelantó mordaz.
- ¡pues si realmente te preocuparas por ella, no pensarías en hacer tal estupidez y en arriesgarte de esa forma…! -
- ¡ya déjalo, Hermione! – cortó Ron, autoritario – ya fue suficiente, no des lata… - su esposa se quedó en silencio a regañadientes y él se volvió a Harry – bien, vamos, yo iré contigo… -
Harry se levantó, ambos comenzaron el camino hacia la casa, pero en ese preciso instante la puerta se abrió y Ginny salió con una de esas sonrisas forzadas y mas tiesa que nunca, los niños la seguían animadamente además de…
Los ojos de Hermione se abrieron como platos…
Lavender Brown lucía una de sus sonrisas perfectas llevando de la mano a una pequeña niña de ojos verdes y cabello rojo oscuro increíblemente parecida a ella. La joven mujer de cabello castaño sonrió aun más ampliamente al ver a Ron en medio del jardín, y pasando raudamente a Harry, se apresuró en abrazar a Ron quien la recibió torpemente y realmente aturdido…
- L-Lavender, ¿Qué haces aquí? – musitó aturdido y tratando de alejarla, estaba seguro que un par de ojos castaños bastante conocidos le observaban.
- ¡¿no es esto un cumpleaños?! – preguntó Lavender animada - ¡¿Por qué tan sorprendido?!... – sonrió y acercó a su niña hacia él - mira, Alyssa ven a saludar a tío Ron –
Ginny guió a Harry nuevamente hasta Hermione, la castaña lucía furiosa…
- ¿tío Ron? – repitió. Harry y Ginny se miraron, pero la furia había invadido completamente a la madre de Rosie y Hugo, y no ocultó su molestia cuando Ron se agachó para saludar apropiadamente a la pequeña hija de Lavender. La niñita rió divertida cuando él desordenó su cabello con una sonrisa.
- ¿Qué-hace-ella-aquí? – masculló Hermione, con toda la dignidad posible – Ginevra –
- ¡fue Lily! – se defendió Ginny con rapidez – ella fue la que… ey, ¡Hermione! –
Pero la castaña se había levantado rápidamente del asiento y caminaba a zancadas hacia Ron, Lavender y la niñita. Sentía que la furia la invadía a cada paso que daba, y a cada sonrisa de la castaña. Sin embargo, esbozó una de esas sonrisas que solo las mujeres pueden fingir.
- ¡Lavender! – dijo alegremente y tomando la mano de Ron - ¡cuánto tiempo…!-
Ron se temió lo peor. Conocía a su mujer de sobra, había visto esa sonrisa en su rostro antes y además contaba que había tomado su mano a pesar del hecho que estaba profundamente molesta con él…
- ¡Hermione! – Lavender sonrió de la misma forma y Ron no pudo evitar pensar en lo extrañas que eran las mujeres – ¡tienes toda la razón, muchísimo tiempo sin verte a ti… porque a Ron lo había visto un par de veces, ¿verdad, Ron? – Ron asintió incómodo - ¡mira Hermione, esta es mi hija Alyssa… Aly, saluda a la Señora Granger… -
Hermione estiró aun más su sonrisa…
- quizás lo olvidaste, Lavender, pero es Weasley… -
Ron se apresuró en toser con incomodidad. La sonrisa de Lavender vaciló un poco, pero fue en ese instante que Rosie se acercó corriendo y reprimió un gemido ahogado al ver a la hija de la amiga de su papá.
- ¡Alyssa! –
- ¡Rosie! –
Las pequeñas se abrazaron como si fueran un par grandes amigas, cosa bastante diferente a la expresión que tenían las progenitoras de cada una. La hija de Ron y Hermione tomó la mano de la pequeña de Lavender amistosamente…
- ven, vamos a jugar, voy a mostrarte a mi hermano Hugo… - Rosie alzó el rostro hacia sus padres - ¿puede Alyssa ir a jugar con nosotros, papi? –
- ¡claro que sí, princesa! –
Ambas niñas rieron y corrieron hacia los otros pequeños, Ron volvió a carraspear incómodo. Lavender y Hermione aun se observaban…
- entonces… - dijo la esposa de Ron - ¿Cómo es que estás acá? –
Lavender sonrió…
- bueno, verás, soy dueña de varias tiendas de ropa y estamos creando un consorcio junto a las gemelas Patil - Hermione se sorprendió elegantemente – pensamos abrir una tienda en Godryc Hollow, ya sabes, una villa completamente mágica es un buen lugar, por lo que pensé: que mejor ayuda que Ginny Potter… ya sabes, ella está más familiarizada con la idiosincrasia del pueblo – la esposa de Ron alzó una ceja y apretó la mano de su esposo – …y bueno, los niños de Ginny invitaron a Alyssa a la fiesta y ahí supe que el hijo del profesor Lupin estaba de cumpleaños… -
- oh, sí – asintió Hermione, con una sonrisa mordaz - ¡su nombre es Teddy, por si no lo sabías…! -
Lavender la ignoró…
- entonces Ron, ésta es tu casa… bueno, era tu casa - el pelirrojo asintió – la famosa Madriguera, siempre quise conocer el lugar, pero nunca tuve la oportunidad, más tarde podrías enseñarmelo, parece interesante, podríamos llevar a los niños también… será lindo ir a dar un paseo los cinco, Aly, tus niños, tú y yo…-
Ya no había rastro de sonrisa estirada en ninguna de las dos y si Hermione no se hubiese contenido, su boca habría caído hasta el piso...
- bueno… - musitó Ron incómodo – a-ahí veremos, Lavender… -
- ¡dime Lav, como en los viejos tiempo…! -
Demasiado, Hermione abrió la boca para hablar, pero en ese momento Ginny salió de la casa a toda velocidad seguida de cerca por la Señora Weasley y con una evidente emoción en el rostro…
- ¡Es Teddy! – exclamó la esposa de Harry – ¡ya está aquí! –
Los niños gimieron de emoción y todos observaron hacia la casa, la puerta se abrió lentamente y la menuda figura de Teddy Lupin apareció en el umbral, seguido de su abuela.
- ¡Sorpresa! –
Los ojos del pequeño se abrieron de par en par y tuvo que sostenerse porque todos los niños Weasley – a excepción de Victoire – se lanzaron para darle un abrazo. Todos aplaudieron, Andrómeda tuvo que darle un golpecito en la espalda para que caminara, mientras el cabello del pequeño se volvía de un rojo carmín. Ginny y Harry se lanzaron hacia él y lo abrazaron apretadamente. George comenzó a lanzar bengalas multicolores por doquier…
- ¡George! – se indignó la Señora Weasley por sobre el jaleo que se había armado - ¡No hagas eso, es peligroso, hay niños aquí! -
Hermione sonrió una vez más hacia la ex novia de su marido.
- permiso, Lavender, realmente sentimos dejarte – dijo sarcástica - pero Ron y yo debemos saludar a Teddy… -
Tiró de Ron con fuerza y lo guió hacia el pequeño hijo de Tonks... Automáticamente soltó la mano de su marido.
- ¡Feliz cumpleaños Teddy! – exclamó con alegría.
El niño sonrió ampliamente al verlos, y abrazó a Hermione con fuerza, Ron se apresuró en juguetear con el cabello, ahora, rojo fuego del pequeño...
- gracias tía Hermione…gracias tío Ron – observó el jardín – por todo… -
- No tienes nada que agradecer cariño… - dijo Hermione dulcemente – ¡Siempre serás el primogénito de la familia Weasley…! –
- ¡Claro que lo eres! - corroboró Ron – todo aprendimos contigo, Teddy… es extraño verte tan grande, ¡mírate! – Teddy y Hermione sonrieron, Ron sonrió - ¡recuerdas Hermione esa vez en que Teddy era un bebé y no supe como sujetarlo entonces…! -
- ¡¡porque no vas con tus amigos, Teddy!! – se apresuró la muchacha cortando a su marido en seco – ¡todo esperan al festejado…! -
Teddy asintió y se dirigió hacia la mesa ocupada por todos los pequeños y animada por un muy contento George…
Hermione le dirigió una mirada gélida e incrédula a su marido…
- ¿Cómo puedes recordar algo tan tonto, Ron? –
- ¡era un anécdota!... no sabía cómo cargar a un bebé, Hermione – se defendió – ¡yo era muy pequeño cuando Ginny nació…! -
- ¡Gracias a Merlín a Teddy no le pasó nada cuando lo dejaste caer…! -
- ¡Pues deberían darme crédito! – se quejó Ron ofendido - ¡gracias a mi mostró sus primeras señales de magia! –
Hermione negó con la cabeza exasperada y se volvió, entonces vio al pequeño Hugo observar fijamente su copa de helado. El helado parecía tener vida propia y comenzó a multiplicarse y hacerse cada vez más grande, varios otros niños la observaban maravillados, otros trataban de hacer lo mismo. El helado era tanto, que se había desparramado de la copa y comenzaba a caer a la mesa…
- ese es mi hijo… - aprobó Ron
Hermione se indignó…
- ¡Hugo Weasley, no hagas eso! –
Ron sonrió ampliamente al ver a su esposa arreglar el desastre, Rosie acusaba implacable a su hermano mientras Hugo prometía no volver a hacerlo nunca más con una sonrisa traviesa en el rostro. Entonces sintió una voz suave detrás de él...
- no conocía al pequeño – susurró Lavender observando a Hermione y los niños – pero es tal como tú, nadie puede negarlo… -
El pelirrojo la observó. La joven de cabello castaño hablaba con tal seriedad y confianza que tardó unos segundos en captar que ella hablaba en serio.
- Hugo y Rosie son lo mejor que me ha pasado en la vida…- comentó – son lo mas grande que tengo y estoy muy orgulloso de ellos, gracias a Hermione tengo mi propia familia ahora… -
Lavender sonrió con melancolía…
- Ella es una gran persona… - dijo, Ron se sorprendió notablemente y la chica no pudo evitar reír – ¡No le digas jamás que yo dije eso!... - continuó con orgullo - aun me siento un poco ofendida y humillada por lo que pasó y nunca se me pasará – su mirada se oscureció un poco y observó el suelo – pero sé muy bien que es gracias a ella que estoy con vida… -
- Lavender… -
- Padma lo vio todo… - continuó la muchacha, observando a los niños que reían atiborrándose de dulces y corriendo por el jardín – Ella estaba en el tercer piso del castillo, cuando Greyback me atacó y caímos del balcón… - pareció recordar algo muy feo y se aclaró la garganta – sé muy bien que Hermione fue la única persona que me ayudó… -
Ron se avergonzó un poco, se sintió culpable…
- bueno…yo… yo pensaba en otras cosas, tu sabes, Fred había… -
- no te estoy reprochando nada… - se apresuró Lavender con una sonrisa tranquilizadora – pero sé muy bien que Hermione Granger es una de las personas más valiosas que he conocido y que gracias a ella estoy viva, bueno, solo con una cicatriz… - Lavender le mostró una cicatriz en le cuello, Ron la observó, era bastante mayor a la que pequeña que Hermione aun conservaba como recuerdo de La Mansión Malfoy, la muchacha sonrió – pero no se lo digas a tu esposa, quieres, nada de lo que he dicho… al fin y al cabo, adoro molestarla, ¡y no te voy a mentir!, nunca me cayó bien, nunca fue de mi agrado, menos al ver que tú en realidad, me habías… - titubeó, Ron también se incomodó - ¡bueno, para mí no dejarás de ser mi adorable Won-Won! -
- ¡Lavender! – protestó Ron, mirando hacia los lados por si alguien escuchaba
La muchacha rió divertida y negó con la cabeza alejándose hacia donde estaban Neville y Hanna Abott. Harry se acercaba hasta Ron, detrás del pelinegro, Hermione se apresuraba en caminar con los ojos fijos en su marido y un rictus en los labios.
- ¿tienes un momento, Ron? – dijo Harry con una sonrisa significativa - ¿o aun estás ocupado con…? -
Hermione golpeó a Harry en el brazo con fuerza, y el pelinegro gimió..
- no me gustan esas bromas estúpidas – siseó, observó a Ron con una de esas sonrisas fingidas, pero con una mirada llena de celos - ¿tienes un momento para nosotros, Won-Won?... ¿o aun estás ocupado con Lav-Lav? –
Ron la observó y no pudo evitar soltar una carcajada, tomó la mano de ella con rapidez y la tiró hacia él para abrazarla y besarla en la frente con suavidad…
- para ti, tengo todo el tiempo que quieras, Hermione –
La chica se ruborizó violentamente, pero después de unos segundos, se sintió derretir por la sonrisa que Ron le regalaba y se empinó para darle un beso suave en los labios a su marido.
Harry carraspeó sonoramente y Ron y Hermione se separaron con una sonrisa.
- Teddy está pasándola bien – comentó el pelinegro, observando a los niños – ¡ya quiero darle su regalo…!, espero que le guste… -
Hermione bufó, pero permitió que Ron rodeara su cintura, ella se apoyó en el hombro de él y habló ofendida…
- ¡por culpa de Ron no pude regalarle Historia de Hogwarts, estoy segura que la habría disfrutado, aunque aun quedan varios puntos por arreglar, pero al fin y al cabo solo le queda una año para que vaya a Hogwarts...! –
Ron revoleó los ojos a Harry…
- cariño… lo que menos quiere un niño de diez años es un libro tan aburrido como ese… -
- yo adoraba a leerlo… y Rosie está comenzándolo… -
- ¡pobre hija mía…! –
Hermione se alejó de él como si hubiese sido pinchada…
- ¡¿Qué quieres decir?! – exclamó.
- ¡¡Ey, pero si son ustedes tres!! –Harry, Ron y Hermione se voltearon de inmediato - ¡¡ya casi no recuerdo sus rostros, pareciera que han sido años sin verlos, trío de ingratos, déjame ver Harry… ¿aun tienes la cicatriz? –
Ron y Harry sonrieron…
- ¡¡Hagrid!! – Hermione se lanzó con alegría hacia el enorme hombre y él la recibió con tal afectuoso abrazo que casi ahogó a la chica.
- en el mismo lugar que siempre…– contestó Harry indicando su frente con alegría - ¡¿Cómo es que has salido de Hogwarts?! –
Hagrid sonrió ampliamente detrás de su gruesa barba…
- me han permitido aparecerme… ya saben, me cuesta un poco, pero… - sonrió - aquí estoy… ¡no podía perderme el cumpleaños de Teddy! -
- ¡pero… ¿no es peligroso aparecerte?! – se preocupó Hermione
- solo un poco… - sonrió Hagrid - me mareo bastante, pero en unos segundos se me pasa, por cierto, Hermione, los elfos de Hogwarts han enviado esto… - sacó un sobre notablemente pequeño en contraste con su mano, y se lo extendió a la chica – creo que son los reajustes que están pidiendo, quieren saber si puedes hacer algo… -
Los ojos de Hermione brillaron de emoción, Ron y Harry revolearon los ojos sin que ella lo notara…
- ¡Esto es genial! – exclamó la muchacha - ¡se lo mostraré de inmediato a tu padre y a Kingsley, Ron! –
Los tres la vieron alejarse, Hagrid negó con la cabeza…
- esto del pedo está yendo demasiado lejos, ¿no creen? – preguntó Harry
Ron y Hagrid asintieron, el segundo comentó…
- siempre hay algunos que se aprovechan de las situaciones y de la buena voluntad de las personas y algunos elfos de Hogwarts no son la excepción… Hermione siempre ha tenido un gran corazón, por lo que es aquí donde entras tú Ron… -
El pelirrojo le observó y entendió de inmediato…
- oh no, Hagrid, ni lo pienses, conozco de sobra a Hermione… y no seré yo el que se ponga en medio de ella y su adorada organización… -
Hagrid sonrió…
- bueno, bueno, ¿Dónde está Teddy? – Harry apuntó la cabellera verde que jugaba a las escondidas entre los árboles - ¡Ey, Teddy, Feliz cumpleaños! -
Hagrid se abrió paso entre los invitados, varios de los pequeños observaron al semigigante con la boca abierta, y más sorprendidos que nunca cuando Hagrid alzó a Teddy en el aire, Victoire gimió asustada, pero James, Fred, Hugo, Albus y los gemelos se lanzaron pidiendo ser alzados también.
Andrómeda Tonks sonreía con nostalgia mientras los pequeños se maravillaban con la llegada de Hagrid y sonrió divertida una vez más, al ver como Teddy lograba la exacta tonalidad de color de cabello que los Weasley.
- realmente me alegro de que sea feliz – comentó, la Señora Weasley, que estaba a su lado, sonrió – ¡me alegro de que a pesar que Dora no esté con él, Teddy es un niño muy feliz… y a pesar de todo, hay muchas personas que lo quieren -
- ¡claro que lo es…! - exclamó la Señora Weasley – ¡y sabes que tú y él son parte de la familia! –
Andrómeda suspiró…
- pero lamento mucho que ni Dora ni Remus, estén para verlo… -
Penélope y Ginny se unieron a la conversación…
- Señora Tonks… ¿Teddy no tiene primos o familia? – tanto Ginny como Molly se incomodaron – quiero decir, el profesor Lupin no tenía, pero usted… -
- Teddy no tiene más familia que nosotros, querida – la interrumpió Andrómeda con una sonrisa
La mujer de cabello rizado insistió…
- pero… uno de los regalos fue enviado por Scorpius Malfoy, ¿no es el hijo de Draco Malfoy?.. ¿Por qué…? –
- ¡Penélope…!- advirtió Ginny
- ese regalo lo ha enviado mi hermana, Penélope…- explicó Andrómeda suavemente - pero no estoy preparada para hablar con ella y no sé si algún día lo estaré, Narcisa envía todos los años un regalo para Teddy en nombre del niño, quizás es su forma de mostrar su arrepentimiento a nombre de su familia, aunque dudo que el niño sepa que uno de sus familiares es hijo de un hombre lobo. Scorpius Malfoy es su nieto, el único nieto que tiene, es un niño de la edad de Albus y Rosie, quizás espera que Teddy y su nieto se conozcan, como debería ser, pero… - suspiró - no quiero que mi Teddy lo conozca aun, tendría que explicarle muchas cosas… empezando porque fue mi propia hermana la que mató a sus padres…-
Penélope se avergonzó un poco…
- lo siento, Señora Tonks… yo-yo no quería…-
- ¡no te preocupes querida…! – sonrió rápidamente la otrora primogénita de los Black- a pesar de todo lo que me dolió la muerte de mi Dora, no puedo estar más orgullosa de ella…–
Ginny y Penélope sonrieron…
- ¡¡Mami!! – gritó Lily a todo pulmón desde el otro lado - ¡¡James, no quiere dejarme jugar con Hagrid!! –
Ginny chasqueó la lengua exasperada…
- vamos Penélope… - dijo la pelirroja – ya comenzarás a arrepentirte cuando nazca el tuyo… - la esposa de Percy sonrió - ¡¡James!! –
Ambas muchachas se alejaron por el sendero, entonces, Molly observó a Andrómeda un poco titubeante…
- Andrómeda, yo sé que ella también era tu hermana – la aludida no contestó – no puedo pedirte perdón por lo que pasó, porque no lo siento, fue por su culpa que mi hijo murió… -
Andrómeda suspiró…
- …y la mía también Molly – dijo observando a la madre los Weasley – ella, Bellatrix, mi propia hermana, mató a mi única hija… -
- ¡¡Creo que si juntas polvo de Doxy con algunos pelos de Horcklump podrías hacer una mezcla bastante eficaz, no estoy muy seguro de que resultará!! – decía Ron animado a George, ambos estaban sentados a la mesa con Harry y Hermione - ¡¡pero si hay buenos resultados, se venderá como pan caliente!! –
George asintió interesado…
- …y escorbutos… –
- ¿Escorbutos? – repitió Ron confundido - ¿Qué hay con ellos? –
- bueno… - George sonrió con un brillo peligroso en sus ojos azules – ahora que Hagrid está por aquí, quizás podría pedirle algunos y comenzar a experimentar… -
Harry se adelantó con una sonrisa…
- ¡De ninguna manera Hagrid te entregará un par de sus querido escorbutos para experimentar!… -
Hermione lucía preocupada…
- además, sería peligroso… - apuntó suavemente – He leído en… - Harry y George revolearon los ojos - …Experimentos ilícitos con criatura mágicas y sus peligros que los escorbutos de cola explosiva pueden llegar a ser altamente peligrosos si sus propiedades se mezclan con sustancias que no son las adecuadas, podría tener consecuencia fatales tanto para ti como para tu propia magia… no puedes experimentar con ellos George – anunció mandona – he leído que el aguijón que tienen en su parte posterior crearía un… -
- ¡Hermione! – se desesperó George - ¡No somos nosotros los que iremos a Hogwarts el otro año, será Teddy , ¿lo recuerdas?! –
Hermione se sonrojó…
- bueno, yo solo quería… -
- ¡eres preciosa…! - anunció Ron de pronto, Harry y George le observaron extrañados pero él los ignoró – ¡adoro cuando hablas como una sabelotodo insufrible, pero que solo busca lo mejor para los demás…! -
Hermione le sonrió emocionada y nuevamente olvidó todo lo demás. Se perdieron en la mirada del otro y ambos se inclinaron para besarse suavemente…
George parecía asqueado…
- ¡Van a hacerme vomitar! – se quejó
Ajena a la conversación de Neville y Hanna – acerca de que Luna y su marido esperaban tener a los gemelos en Europa del Este - Lavender frunció los labios. Observaba al grupo sentado alrededor de la mesa, en el que Ron y Hermione se besaban con suavidad mientras Harry sonreía incómodo y el George Weasley hacía ademanes de vómito. A pesar de que se sintió extraña al ver a la pareja por primera vez besarse, sonrió. Ron había sido alguien importante en su vida y después de todo había sido el único por el que realmente se sintió enamorada, Ron había hecho que viera la vida de forma diferente, a pesar de que siempre supo que él no compartía los mismos sentimientos que ella, Ron Weasley, el eterno amigo de Harry Potter, había sido el primero en su vida y le había enseñado lo que era realmente el amor, aunque había tratado en vano de hacerle ver que ella era la mujer para él, siempre estuvo consciente de que Ronald Weasley no le pertenecía. Hoy, años después, le seguía atrayendo esa mirada azul y esa sonrisa de forma especial, pero no de la misma forma que antaño, sabía muy bien que aquel hombre había estado siempre ocupado.
- Lavender… -
La castaña se volteó con un respingo, la otrora Ginny Weasley, la observaba llevando un enorme ramillete de globos de colores a un costado, se quitó un mechón rebelde de su rostro con impaciencia, observó a Lavender, al grupo que estaba en la mesa, y luego a Lavender otra vez…
Frunció el ceño…
- deja a Hermione y Ron en paz… -
- Ginny yo… -
- ya estás advertida… -
Ginny pasó rauda hacia el grupo de niños y todos se lanzaron hacia ella, por lo que debió comenzar a entregarlos con rapidez, Hugo y Fred querían dos para cada uno, y Victoire quería uno dorado, pero no había - tan parecida a su madre – pensó Ginny exasperada. Entonces sintió que Molly tomaba su brazo y llamaba su atención…
- ¿Quien es ella Ginny? –
- ¿Quién? – preguntó abrumada por el grupo de niños que trataban de obtener un globo.
- la muchacha… - apremió Molly intrigada – la chica que llegó contigo, la madre de la pequeña pelirroja que juega con las niñas… -
- oh… ella es Lavender… -
- ¿Quién? –
George se había acercado a zancadas hacia su hermana y se había unido al grupo que esperaba por su globo...
- ¡¡yo quiero uno Ginny!! – exclamó
- ¡¡son para los niños!! – siseó la pelirroja molesta
- ¡¡bueno, aun soy un niño!! –
- ¿Quién es la chica, Ginny? – apremió Molly
- Lavender Brown, mamá… -contestó apurada - de Hogwarts… -
- ¿Lavender Brown? – repitió George, se volvió para observar a la castaña con descaro - ¿la que recibió tal conmoción cerebral y besuqueó a Ron como quiso en Hogwarts? – Molly abrió los ojos sorprendida - ¡vaya, Ron no es tan tonto como parece, la chica no está nada mal! –
- ¡George! – rió Ginny
- ¡¿Cómo?! – Molly lucía aturdida, como si se hubiese perdido de algo realmente importante – ¿esa chica fue novia de Ron?... ¡¿y en Hogwarts?! – exclamó incrédula - ¡¡pero si Ron no tuvo novia en Hogwarts…!! –
George y Ginny se observaron divertidos…
- no la tuvo mamá… - explicó la muchacha – no eran oficialmente novios pero… - terminó con una mirada significativa.
George dejó escapar una carcajada y Ginny le golpeó en las costillas, la madre de ambos no salía de su asombro…
- ¡p-pero, yo… yo siempre pensé que Hermione había sido la primera novia de Ron! – exclamó realmente sorprendida – ¡pensé que Hermione había sido la primera…! -
- ¡oh no, mamá! – la cortó George en seco y con una sonrisa socarrona - ¡Nuestra adorada Hermione no fue la primera en nada!-
- ¡¡George!! – se quejó Ginny.
Andrómeda se acercó a Molly y Ginny de pronto….
- creo que ya es hora del pastel… - anunció
Molly pareció despertar de un sueño, y aun un poco confundida se encaminó hacia la casa con Ginny y Andrómeda…
Dos minutos más tarde, los niños y varios otros – incluyendo a Ron - gimieron de emoción al ver la enorme snitch que Andrómeda y la Señora Weasley hacían levitar hacia el jardín, todo aplaudieron con fuerza y Teddy lucía tan contento que su cabello cambió a un rosa chicle… Victoire le observó…
- ¡no me gusta ese color! – se quejó - ¡es de niñas! -
Teddy la observó y sonrió con malicia, observó a Fleur y luego a la niña. En unos segundos Teddy lucía una tonalidad de cabello idéntica a la de Fleur, la hija de Bill gimió ofendida.
Tres horas más tarde, los invitados se habían marchado, los niños le habían casi suplicado a Hagrid que los llevara a Hogwarts, pero él se había negado cariñosamente argumentando que les mataría la sorpresa. Solo quedaban, Andrómeda y Teddy, los Weasley, los Potter y… Lavender y su pequeña niña, la que parecía llevarse de maravilla con Rosie, Lily y Sarah. Todos estaban conglomerados alrededor de Teddy quien abría una enorme pila de regalos con sus ojos brillantes de emoción...
- ¡Un sweater Weasley! – exclamó contento - ¡Abuela, tengo un sweater Weasley! –
Andrómeda sonrió detrás de Teddy y todos los demás observaron al niño ponerse su nuevo sweater – verde con una enorme "T" al frente - a pedido de la Señora Weasley.
Ron se adelantó tan emocionado como el pequeño, Hermione negó con la cabeza divertida…
- este es nuestro presente Teddy – dijo el pelirrojo extendiendo una caja larga y delgada - ¡¡ábrelo, ábrelo!! -
Teddy abrió el paquete con rapidez, al ver lo que contenía, tanto él como los demás niños -incluyendo a Victoire- gimieron de emoción.
- ¡¡es una escoba!! – gritó Gideon.
Todos observaron a Los Weasley…
- Ron insistió en esto… - explicó Hermione como si alguien lo hubiese pedido – Dice que Teddy es lo suficientemente grande para tener una Firebolt 600 -
- ¡¡claro que lo es!! – exclamó Ron - ¡¿verdad, Teddy?! –
El niño asintió efusivamente, mientras que los pequeños Weasley, Potter y Alyssa se lanzaban hacia la nueva atracción, todos menos Hugo que se lanzó a los brazos su padre, Ron lo recibió y lo alzó…
- ¿Puedo tener una escoba como la de Teddy? – preguntó el pequeño rápidamente - ¡por favor, papi… por favor! -
Hermione no se contuvo y acarició su mejilla…
- eres muy pequeño, Hugo…- explicó dulcemente - tal vez, en unos años heredes la escoba de James, o una de Rosie… -
- ¡oh no! – se adelantó Ron - ¡de eso nada, ninguno de mis hijos heredará nada de nadie…! – Hermione sonrió tiernamente - ¡yo me encargaré de que tengas una escoba profesional cuando vayas a Hogwarts, cuando seas mayor! – el pequeño se alegró - ¡dije cuando seas mayor! –
El pequeño sonrió satisfecho y se apresuró a ir hacia los demás que observaban la nueva escoba de Teddy. Hermione abrazó a Ron por la cintura…
- eres adorable… - anunció – bueno, a veces… - sonrió – bastante pocas, la verdad… -
Ron abrió la boca para protestar, pero entonces la voz de Lavender les interrumpió.
- Aly y yo nos estamos retirando… - Hermione no pudo evitar sonreír – despídete de los Weasley, Alyssa… - Ron acarició la nariz de la niñita y Hermione recibió el abrazo que la pequeña le daba - bueno, Ronald… - anunció Lavender colocándose su capa – realmente espero verte por ahí, quizás me pase algún día de estos por el ministerio, podríamos ir a tomar algo… -
Hermione abrió la boca hasta el suelo. Ron tosió incómodo…
- eh… c-claro… cla… - su esposa le golpeó en las costillas – ¡si es que tengo algún tiempo…! -
Lavender sonrió, tomó la mano de la pequeña Alyssa y caminó hacia la casa. Hermione fulminó con la mirada a su marido…
- ¡¿Qué?! – espetó él - ¡no me mires así, que querías que dijera! –
- bien… - anunció la Señora Weasley sobre todas las conversaciones – ¡ahora debemos levantar este desastre…! -
Hermione se dirigió a levantar la mesa, pero Harry los detuvo de pronto.
- ¡esperen…! aun falta nuestro regalo – todos le observaron, el pelinegro se acercó a Teddy y le extendió un paquete cuadrado envuelto en papel dorado – …una vez me dieron uno de esos a mí, y ha sido uno de los mejores regalos que he recibido en mi vida – sonrió - tardé varios años en prepararlo, y ya eres lo bastante grande para entender lo que significa – observó a Andrómeda y la mujer le sonrió – bueno, realmente espero que te guste… -
Todos observaron con curiosidad, Harry fue al otro lado de Ginny y tomó su mano...
- Ginny lo decoró…. – aclaró Harry de pronto, mientras Teddy rasgaba el papel – ¡sin ella no podría haberlo hecho! –
Los pequeños estaban alrededor y miraban el regalo con curiosidad, entonces, Teddy lo sacó…
- ¿un libro? – se extrañó James, decepcionado - ¿le regalamos a Teddy un libro? -
- ¡Que aburrido! – exclamó Fred
- sí que lo es… – dijeron George y Ron al unísono, Hermione les observó incrédula.
Ginny se adelantó con suavidad…
- ábrelo… -
Teddy lo abrió y los demás soltaron expresiones de sorpresa, ahí estaban: Tonks y Remus saludaban a la cámara, sonreían, y saludaban. Había muchas fotografías de ambos, de todas las edades y muchas fotografías de…
- ese bebé eres tú… - anunció Andrómeda emocionada.
El hijo de Lupin y Tonks levantó el rostro hacia su padrino y se lanzó a los brazos de él. Los ojos de Molly se llenaron de lágrimas, Arthur le sonrió…
- no entendí… - soltó Lily de pronto – ¿un libro con fotos de personas…? - Teddy rió y su cabello cambió a uno tan azabache como el de Harry…
Entonces, Ginny y Hermione gimieron de dolor.
Todos se voltearon a ellas de inmediato, ambas estaban a cada lado de Penélope, quien se había agachado levemente y apretaba con saña el brazo de cada una de las muchachas. Todos observaron pasmados por unos segundos, la esposa de Percy levantó el rostro y jadeó…
- el bebé… - sonrió nerviosa - el bebé ya viene… -
Silencio.
Todos se quedaron mudos de impresión hasta que un ruido sordo los sobresaltó. Percy se había desmayado.
Molly y Andrómeda se precipitaron hacia la muchacha quien había perdido fuerza y sus piernas comenzaban a ceder por el dolor, por otro lado, los niños gritaron de alegría…
- ¡Rápido! – exclamó Stella por sobre el caos - ¡A San Mungo! –
Ron captó la mirada de su esposa por sobre la de los demás y Hermione le regaló una sonrisa emocionada…
Hola a todos otra vez!... me demoré un montón lo sé, perdón por eso. Hubo una semana completa en que estaba tan deprimida que no quería hacer nada, luego de buenas noticias, me puse con el fic otra vez, pero me salió eterno!!... jamás había escrito un capitulo tan largo, realmente espero que no haya sido tedioso. Bueno, esta vez pensé darle un "poco de normalidad" a sus vidas, y que mejor que el cumpleaños de Teddy, por un cap. no hubo dramas ni desapariciones XD. Los últimos reviews no los alcancé a contestar, quería terminar el cap. y como les dije pasó algo que me tuvo un poco desconectada por unos días… pero ya está todo normal otra vez. Por ahí, creo que Eva me preguntó si "Engaño" también lo escribí yo, pues sí, todos los que están mi profile. Otra cosa, sé que el árbol genealógico de los Weasley en el fic es completamente distinto, pero yo ya lo había escrito así antes de que lanzaran el oficial, y no creí bueno cambiar la historia, así que he ahí mi explicación, bueno, una vez más les agradezco infinitamente sus comentarios, creo que solo fueron esos los que me daban ganas de escribir, espero que les guste el cap, y que me dejen saber lo que piensan de él, besos para todos!!
