Buenos días, tardes o noches.

Siento haber tardado en subir la continuación, pero todavía estoy de exámenes. He encontrado un rato para escribir y he dicho, ya que esta vez también tengo inspiración, voy ha hacer algo por mis queridos lectores. Así que, aquí esta el próximo capítulo.

Advertencias: Contiene escenas delicadas, no se a qué debería cambiar lo de la edad y esa cosa rara del fic, o so con avisar aquí vale. Por favor, si alguien lee todo el fic y sabe la respuesta que me lo diga. Por los sensibles, no leáis la parte en negrita.

Descargo de responsabilidad: Inazuma eleven (go/chrono stone/galaxy) y sus personajes no me pertenecen, así como otros personajes que salen o son nombrados en este capítulo.

Notas de la autora: En serio, si sois sensibles, no leáis la parte en negrita.

Capítulo 11: ¿Un partido o una resolución?

-¿Cómo acabamos así? -pregunto Manabe pegándose a la pared mientras seis hombres les apuntaban con pistolas acorralándoles y hablando inglés.

-¡Oh! ¡Yo lo sé! -chilló emocionada Zaphire. -Nos montamos en la chatarra esa que vuela y aparecimos aquí, entonces nos cambiamos de ropa, y entramos en esta ciudad llena de niebla. Fue entonces cuando estos tipos…

-¡Era una pregunta retórica, ya sé como llegamos aquí! -gritó de vuelta el peli lila cortando a la otra. La de ojos azules hizo un puchero y se cruzó de brazos.

-For the last time, who are you and what are you doing here. -dijo uno de los hombres que les rodeaban.

-¿Por qué no nos entienden? Otras veces que hemos ido a otros sitios nos entendían aunque hablaran otro idioma. -le preguntó Tenma a Wonderbot.

-¡No lo sé! -respondió nervioso mientras apretaba desesperado los botones del mando que tenía para intentar que les comprendieran.

-La niebla ha debido de interferir en las señales. -dijo Fey mirando a su alrededor en busca de una salida.

-If you don't answer us…

-Sorry, dear, but they are with me. -dijo una voz proveniente de una figura que iba atravesando la niebla. -Please, your work is appreciated, but leave my friends in peace. -la figura se fue definiendo hasta que ante ellos apareció una peli naranja de ojos lilas.

-Sorry miss, we must have confused. Please go home, it's dangerous to leave at this time. -y con eso, los hombres se marcharon.

-¡Ka-chan! -gritaron al unísono Jimena y Zaphire acercándose a la oji-lila.

-Es bueno veros de nuevo. -dijo con una sonrisa. -Aunque no deberíais estar aquí. -dijo con un suspiro.

-Ya, bueno. -dijo Zaphire restándole importancia.

-Esta es Chika, es una de nuestras compañeras en el orfanato. -dijo Jimena dirigiéndose a los jugadores del Raimon.

-Encantada de conoceros. -dijo con una sonrisa Chika.

-Igualmente. -respondió Tenma devolviéndole la sonrisa. -Por cierto, ¿dónde estamos?

-En Londres. -respondió Minaho en su lugar.

-Si, en el siglo XIX, para ser exacto. -contestó Chika sonriéndole al peli naranja.

-¿Época de Jack el destripador? -preguntó curioso el chico mirando a su interlocutora.

-Eso intento averiguar. -respondió con una mirada astuta.

-Soy yo, o se llevan demasiado bien para acabar de conocerse. -preguntó Shinsuke el aire mientras observaba a ambos peli naranjas hablando entre ellos con los ojos brillantes hablando de quien sabe qué.

En eso, un escalofriante grito resonó por toda la calle sobresaltando a todos. Rápidamente, Chika y Minaho empezaron a correr sincronizados hacia el origen de este, siendo seguidos de cerca por Jimena y Zaphire y, un poco más atrás por tardar más en reaccionar, el resto del Raimon.

Bajo la luz de una farola, vieron un cuerpo rodeado de sangre, sin nadie más alrededor. Chika se acercó rápidamente a comprobar su pulso mientras Minaho miraba a su alrededor.

-Está muerta. -dijo la de ojos lila mientras el resto de los jóvenes se acercaban a ellos. -Mujer, de unos 40 y pocos años. Degollamiento y múltiples cortes en abdomen y área genital, deformación de la cara y, si no me equivoco, eso que hay ahí es su intestino y estómago. -dijo señalando un charco de sangre sobre el que había un montón de lo que parecía carne. -Él está aquí. -dijo poniéndose de pie y mirando a su alrededor.

-Y lo más probable es que haya huido por ahí. -dijo Minaho señalando hacia la derecha de donde se encontraban. -Vamos antes de que los guardias nos encuentren.

Ambos echaron a andar en silencio mientras los otros se intentaban recuperar de la escena recién presenciada.

Una vez recuperados, siguieron a los otros en silencio. Caminaron durante un rato hasta que oyeron unos sollozos provenientes de Tenma, Aoi, Hikaru, Shinsuke, Jimena, Zaphire y Charlie. Siguieron caminando y finalmente se detuvieron en un portal. El 221B de la calle Baker.

-Él está… -empezó a preguntar Minaho, deteniéndose al ver la negación de la chica.

-Fue al primer sitio al que vine cuando llegué, después empecé a buscar para ver si alguien más había acabado aquí, pero no encontré a nadie. -dijo seria llamando a la puerta. Les abrió una mujer mayor con un delantal puesto.

-Honney, you finally arrive. I was starting to worry. -dijo dándole un pequeño abrazo a Chika.

-Sorry, Miss Hudson. I didn't want to worry you. -dijo sincera con una pequeña sonrisa. -I have found my friends. -añadió apartándose hacia un lado dejando ver a la señora los conmocionados rostros de todos.

-Oh, dears. Come in, I'll prepare something hot. -dijo apartándose de la puerta para que todos entraran. Acto seguido, se dirigió a la cocina mientras el resto seguían a Chika hasta el salón.

-Será mejor que nos quedemos aquí a dormir, no sería bueno que nos fuéramos cayendo del cansancio, ¿no? -preguntó la peli naranja con una sonrisa intentando inútilmente levantar los ánimos de todos. -Iré a por mantas. -dijo soltando un suspiro y dirigiéndose hacia una de las puertas de la habitación.

-Te acompaño. -dijo Minaho acercándose a ella. Cuando ambos se fueron, los demás se distribuyeron por la sala, dejando que las lágrimas por fin salieran de sus ojos formando un camino de miedo en sus caras. Para cuando los otros dos volvieron con mantas, seguidos por la señora Hudson, quien portaba una bandeja con varias tazas humeantes, todos se habían dormido a causa de las lágrimas.

La criada se despidió dejando a los dos muchachos solos.

-No parece afectarte. -rompió el silencio Chika después de u rato estando sentados con tazas en las manos observando a sus ahora tapados compañeros. Minaho no apartó la mirada de la pared enfrente suyo.

-Cuando era pequeño, ocurrió un asesinato cerca de mi casa. Mi padre era detective de la policía, así que fue a mirar. Yo me escapé de casa y le seguí. -guardo unos minutos de silencio. -No es la primera vez que veo a una persona abierta en canal.

El silencio volvió a inundar la habitación, solo roto por el constante "tic-tac" del reloj de pared.

-Tú tampoco pareces afectada. -insinuó sin moverse ni un centímetro. La chica permaneció en silencio, pensativa, recordando.

-Que puedo decir, me gustan las cosas muertas. -dijo sonriendo levemente y mirando al otro chico. Este solo asintió, sin girarse para mirarla. Volvieron al mismo silencio que antes, ambos sin saber como continuar la conversación ni de poner en palabras todo lo que estaba en su mente. -¿Crees que esto les afecte mucho? -susurró mirando a todos los que dormían en el salón del famoso detective ficticio.

-Quien sabe, la primera vez que ves algo así, es difícil de olvidar. -devolvió el susurro cerrando los ojos. Chika miró hacia sus rodillas, apretadas contra su pecho, sin saber qué hacer.

-Tenemos que resolver esto. -dijo de pronto levantando la vista con una mirada decidida. Minaho la miró por primera vez desde que habían vuelto a la sala. -No podemos dejar que esto quede así.

-Nunca consiguieron atrapar a Jack el destripador, además, vinimos aquí solo para buscaros y llevaros de vuelta al orfanato. -respondió el chico mirando el té que tenía entre las manos. -Lo más probable es que nos encontremos con el hombre que nos trajo aquí y nos rete a otro partido de futbol. Lo mejor es que investiguemos si hay alguien más aquí y volvamos a casa sin involucrarnos.

-¡A nadie le importa ese hombre! -gritó susurrando con la voz llena de rabia. -Se ha cometido un asesinato, y como mínimo, habrá otro más. No puedo dejar que eso pase. -apretó los puños y bajo la cabeza. -¿¡Por qué estás en contra!?

-No quiero que te pase nada. -dijo tras unos segundos en silencio. Chika lo miró seria. -Eres lista. Tú también has tenido que notar las incongruencias, los parecidos y las evidencias que todos los demás están ignorando.

-Sabemos que los viajes en el tiempo son posibles, por lo cual no es una idea tan descabellada. -le dio la razón relajándose levemente.

-No me lo perdonaría si te pasara algo estando yo presente. -termino susurrando el peli naranja.

-Sabes, nada me haría más feliz que resolver un misterio milenario como este al lado de mi familia. -dijo con una sonrisa intentando convencer al otro. El chico sonrió de vuelta negando con la cabeza.

-Los misterios corren por nuestra sangre. -se rio en silencio. -Además, no podemos desperdiciar la oportunidad de estar en la casa del mismísimo Sherlock Holmes, aunque sigo sin saber que hace aquí siendo un personaje ficticio.

-Eso no importa. ¿Crees que deberíamos hacer un "viaje espiritual" como hace él en cada caso? -preguntó con una sonrisa traviesa levantando una pipa que había encontrado en uno de los cajones del escritorio.

-Por mucho que adore a Sherlock Holmes, estoy en contra de la droga. -dijo con una sonrisa cogiendo una manta y poniéndose al lado de su peli lila compañero para dormir. La chica le imitó poniéndose a su lado. -Buenas noches. -susurro cerrando los ojos. No esperó respuesta, pues Chika ya había caído en brazos de Morfeo.

Se acabó.

Hasta aquí ha llegado mi imaginación e inspiración. Espero que os haya gustado y si no entendéis alguna palabra, frase o tenéis alguna sugerencia o me queréis decir cualquier cosa, no dudéis en hacerlo en los comentarios.

Besos y abrazos para todos ^.^