Título: Momentos disparejos
Capítulo: Celos
Pareja: Junjou Terrorist
Disclaimer: Ningún personaje de Junjou Romantica me pertenece, son propiedad de Nakamura Shungiku
Notas/Advertencias:Dedicado a luxie-chan en Fanfiction y a Mary en Amor Yaoi, por ambas coincidir en la sugerencia de la palabra "celos" :)
Palabras: 416

11. Celos

Miyagi Yoh no es ingenuo, mucho menos idiota y no padece de insuficiencia amorosa hacia sí mismo como para engañarse; sabe reconocer las emociones, tanto negativas como positivas, que le acontecen y una de las que mejor conoce es aquel enemigo de la confianza, esa debilidad posesiva e insegura que se alimenta de los espacios entre líneas de los contratos amorosos: los celos. Los mezquinos celos, esa arma de doble filo que puede ser bastante peligrosa si no se sabe controlar y en momentos como este, en los que está sentado en su escritorio sin Kamijou cerca como para tener que fingir "paz interna" y asfixiándose en el humo de la tóxica nicotina, se da cuenta que nunca habían sido tan recurrentes en su vida como ahora, por Shinobu.

No soporta verlo reír y hablar tan descuidadamente con su amigo extranjero, no se puede calmar cuando ve alguna jovencita acercándosele con claras intenciones de "algo más que un hola" y no se haya cuando él debe frecuentar otras casas o compañeros por trabajos de grupo.

¡Y todo eso le enferma! Le enerva saber que solo terminó de conocer esa faceta suya cuando el terrorista apareció para voltear su mundo. Tiene celos de Shinobu, porque aunque él lo ignore, lo conoce mejor que sí mismo.

Y se siente idiota por un rato, lo suficientemente idiota como para golpearse la cabeza repetidas veces contra la mesa de trabajo hasta que empieza a dolerle la frente. Se frota el ceño y decide dejar de pensar sólo en Shinobu para pensar en cómo lidiar con ello. Y es allí cuando se da cuenta de algo: está consciente de sus celos.

Lo que indica que aún no está lo suficientemente cegado por ellos y aso quiere decir ¡que aún no ha perdido la pelea!

Porque los celos significan dos cosas: el no confiar en las dos partes de la pareja. Y Yoh confía en sí mismo, confía en el amor que se profesan y sobre todo confía en Takatsuki Shinobu. El único chiquillo que le ha hecho perderse y encontrarse mil veces a sí mismo.

Y eso, piensa, debe significar algo más que simples celos. Tan solo tiene altibajos como cualquier ser humano, como cualquier otro hombre. Como cualquier pareja.

–Y así es como debe ser– se palmea levemente la cara, se levanta de la silla y se dirige a su próxima clase. No va a dejar que sus celos le venzan, no cuando hay emociones mucho más hermosas por sentir