¿Cuál es el significado de la palabra "rey"?

El rey es el monarca o soberano de un reino. La forma de gobierno donde el cargo supremo del Estado está en manos del rey se conoce como monarquía. En estos casos, el poder es hereditario (cuando el rey muere, es coronado su hijo y así sucesivamente). En las diversas culturas de la antigüedad, el rey ocupaba un cargo intachable. Al principio se creía en él como si de un Dios se tratase. En aquella época era justificable dicha deidad porque eran politeistas, sin embargo con la imposición del Cristianismo en las sociedades, debieron buscarse nuevas razones para creer en el poder absoluto del monarca, dado que existía un solo Dios.

Entonces se consideró que la mejor forma de comprender dicho poder era considerando como un "designio divino", pero quien gobernaba era el Rey y no un dios que ni siquiera estaba presente ante su gente. Dejaron de ser monarquías teocráticas para pasar a ser absolutas. Es importante tener en cuenta que su poder era tan grande que todo lo que ellos decretaran era tomado en cuenta como si de una profecía se tratase y jamás se ponían en duda sus decisiones.

Estaban por encima de los demás y solamente dios estaba por encima de ellos, por eso a los reyes se les atribuían los mayores dones que cualquier persona pudiese desear, eran siempre los más valientes, los más sabios, los más ricos.

Sin embargo no eran perfectos, a pesar de querer negar ese hecho, los reyes eran humanos de nacimientos y como tales podrían cometer errores irreparables.

Conforme pasó el tiempo ese tipo de sociedad fue siendo desplazada por el avance de las ciencias y la cultura, donde las monarquías no eran ya necesarias y los gobiernos debían ser más democrático y el concepto de Rey fue modificado, ahora eran los que estaban en la cima por sus cualidades físicas e intelectuales; no había un poder superior que designara ese puesto.

Dentro de las demás especies también existe esa misma designación y diferenciación entre el mejor espécimen con el resto de su mismo grupo, "Rex" que en latín significaría "el Rey", demostrando que la propia naturaleza acepta que alguien gobierne sobre los demás.

Para los demonios existen los "Maou", para los ángeles caídos esta su gobernador y para los ángeles estaban los serafines, pero ¿Qué pasaba con los ghoul?

Ellos tenían a su rey, aquel que era el más peligroso de todos ellos, una verdadera fuerza imparable y respetada por todos los antropófagos de la raza…

"El Rey de un Ojo"


Volumen II

The Fatal Encounter of the Beast, the Valkyrie and the One-eyed Owl


Un evento familiar pasaba por sus ojos, el sentimiento de nostalgia llenaba su corazón al mirar como todo transcurría con la familiaridad que recordaba, el viejo Yoshimura como siempre detrás de la barra mirando pacientemente con su afable sonrisa, Touka atendiendo como siempre en las mesas mientras que Nishio y Kimi conversaban esperando el arribo de otros clientes; muy alejada del resto estaba la pequeña Hinami jugando con la mascota del local. Otros rostros familiares estaban presentes, llenando de felicidad al único espectador de todo.

Ken Kanekisonrió levemente, miro de soslayo encontrando su reflejo en uno de los vidrios de la entrada, había regresado en el tiempo, justo antes de que las cosas se torcieran de manera brutal; una leve palmada en su hombro lo saco de su ensimismamiento, detrás de él estaba su mejor amigo, Hideyoshi… con el mismo optimismo que siempre le caracterizaba.

Fue allí donde el sueño termino para dar paso a la realidad, los rayos matutinos se colaron por las persianas de su departamento, ya estaban a mediados de marzo, el invierno estaba dando paso a la primavera y aunque la temperatura era más templada conforme el sol ascendía por el cielo; las mañanas aun eran un tanto frías, frente a él estaba un montón de papeles ordenados, los cuales eran las propuesta para los próximos exámenes bimensuales, la academia de Kuoh se caracterizaba por su alto nivel de académico, por eso la mayoría de los maestros tenían que preparar propuestas y que estas fuesen revisadas por el comité académico de la misma.

Por suerte para él, preparar esos exámenes era bastante entretenido ya que le gustaba hacer sufrir a sus alumnas tanto como ellas disfrutaban sus cátedras sobre literatura.

Se estiró un poco mientras masajeo levemente uno de sus hombros, a pesar de que su sofá era bastante cómodo para dormir; eso no evitaba sentir el entumecimiento de sus músculos, se levantó de su lugar para ingresar a su cuarto solamente para encontrarse con su frecuente invitada durmiendo plácidamente en su cama.

Sus cabellos platinados estaban desparramados por toda la almohada mientras que su cuerpo estaba cubierto por la sabana, camino lentamente intentando no despertarla, abrió uno de los cajones de la cómoda donde guardaba sus mudas de ropa para darse cuenta que era la equivocada, recordó con gracia la proposición que el mismo pelinegro hizo una semana atrás.

Sentados uno frente al otro, ambos degustaban de una discreta cena comprada en la tienda de conveniencia; por sus deberes con sus respectivas cortes no pudieron hacer una cena en forma y por eso estaban "disfrutando" de esa clase de comida recalentada en el microondas. Escuchaban música en proveniente de un pequeño reproductor de música, para ironía del asunto era una obra de Richard Wagner.

¿Sabes? He estado pensando Ken dio un sorbo a su taza de café llamando la atención de la torre de Rias… que deberías de dejar algo de tu ropa aquí.

Rossweisse estuvo a punto de escupir su jugo ante la evidente sugerencia por parte del pelinegro, el sonrojo se evidencio en la blanca piel de su rostro mientras daba sonoras respiraciones.

¡¿Q-Que e-estas diciendo?! – la valquiria se levantó de improviso de su asiento solamente para acercarsepeligrosamentea Ken ¡¿Q-Quieres que vivamos j-juntos?!

Kanekisonrió un poco por la precipitada conclusión que llegó su amiga; y entonces volvió a darle un sorboa su bebida.

No me mal entiendas Ross-chan – amablemente el ghoul-demonio hizo que su amiga se sentara de nuevo —. Es que pasamos bastante tiempo juntos, ¿no crees que es mejor para ti tener mudas de ropa para cambiarte?

La peli plateada se quedó en silencio un poco, bajando la mirada un tanto avergonzada, pero sopesó la idea que el joven frente a ella le estaba dando, era cierto que últimamente pasaban bastante tiempo en compañía del otro, por cuestiones de trabajo y por ser el único hombre con una edad similar a la de ella, eso facilitaba muchas de sus ratos libres, no era que no apreciara la compañía de Rias y de los demás; pero ciertamente la diferencia entre edades jugaba mucho en sus gustos. Siendo sincera con ella misma, el mayor pasatiempo de todas las demás miembros de su círculo de amistades era perseguir al portador del BoostedGear; ese tipo de actividades no estaban dentro de sus planes de relajación y diversión.

Tienes razón, Ken-chan – el pelinegro casi se atragantapor el sobrenombre que su amiga utilizó de manera inconsciente ¡Te tomaré la palabra!

Y fue así como el toque femenino llegó a su vida, sonriendo tranquilamente cerró el cajón que contenía la ropa interior de su amiga y procedió a abrir el siguiente, saco lo necesario para darse una ducha rápida y preparar el desayuno de ese día.


Sona sorbía un poco de su té en compañía de Tsubaki, quien amablemente le acompañaba en esa mañana en su desayuno, cerró sus ojos mientras daba un repaso rápido a los acontecimientos que ocurrieron en las últimas semanas, tras el incidente de la familia Satou, Ken Kaneki había cambiado drásticamente su manera de ser hacia ellos, pasó de ser un pedante mal humorado a una persona tranquila y amable; ya no hablaba con hostilidad y era un poco más tolerante con sus compañeros, cosa que agradecieron enormemente ya que mejoró su sinergia como equipo.

Pronto entendieron el por qué la Torre de la princesa de la ruina carmesí le tenía tanto aprecio como persona, el joven no se abría demasiado pero tampoco se aislaba del grupo, lo mejor de todo era que gracias a él, la heredera de los Sitri había logrado leer verdaderas obras de arte literario que pasaron desapercibida de su radar. No solo eso, Genshirohasta ahora el único hombre del grupo tenía un verdadero ejemplo a seguir ya que gracias al estilo reservado de combate que demostraba Ken a la hora de cazar demonios renegados, hicieron que el portador de las partes del Dragón Prisión se pensara las cosas antes de actuar.

Otras dos más salieron beneficiados del cambio de personalidad del ex investigador, Tsubasa por fin tenía a alguien para entrenar al cien por ciento de sus capacidades como "Torre" y Meguri podía practicar su kendo contra un verdadero oponente.

Estaban avanzando a pasos agigantados y pronto la diferencia entre su grupo y el de Rias sería mínima, aún poseía cuatro piezas más para agregar al grupo y tenía ya un prospecto a reclutar.

—No crees que todo va muy bien – Sona comento con tranquilidad sacando un respingo a su acompañante – Espero que siga así

—Tienes razón —La portadora del Alice Mirror bajo su lectura para ver fijamente a su rey – Kaneki-sensei resultó una buena adición a nuestras fuerzas – Tsubaki se quitó los anteojos para limpiarlos —Agradezco mucho lo que ha hecho por nosotros… y siento vergüenza por el pasado.

—Él se disculpó y nosotros hicimos lo mismo – la heredera de los Sitri miro su taza —Debemos concentrarnos en el ahora.

—Por cierto Sona – la joven con ojos heterocromáticos miro fijamente a la pelinegra — ¿Qué hay sobre los amigos de kaneki-sensei?

—Onee-sama está tratando ese asunto – Tsubaki asintió ante la respuesta —.No te preocupes, cumplo mis promesas… no quiero perder lo poco que he logrado con Ken.

La joven miembro de la familia Shinra ocultó su sonrisa ante la forma en la que se refirió su rey a su segunda torre, acción que pasó desapercibida por la propia Sona. En eso se escucha como alguien tocaba la puerta tres veces, ambas sabían de quien se trataban así que un adelante por parte de Sona le indico al que estaba a fuera que podía entrar.

—Buenos días —Ken entraba al aula mientras sostenía un montón de archivos —Veo que llevaban un buen rato aquí

—buen día Kaneki-sensei —Respondió Tsubaki con amabilidad —Por lo visto veo que has estado trabajando duro desde la mañana.

—Si, llegue muy temprano el día de hoy —Ken ponía las carpetas arriba de un locker —.Como podrán notar en dos días la Golden Week está a punto de comenzar junto con las pruebas de mi clase, por lo cual me tome la libertad de adelantar el trabajo —Ken poso su mirada en Sona—.La lista general de los alumnos y las nuevas propuestas se entregaron al director. También adelante un poco de tu trabajo, espero no te moleste Sona.

—Te lo agradezco Ken —Sonarespondía con una sonrisa amable —.Realmente no sé cómo agradecerte por todo lo que haces por nosotros.

—No tienes nada que agradecer —Decía Ken con algo de modestia —.Creo que me gusta vivir así.

Entonces se dio cuenta de que había algo raro, su expresión había cambiado drásticamente mostrando una cara de inquietud, la última frase que había dicho, no era la primera vez que la decía, le había recordado el tiempo en el que fue HaiseSasaki y debido a esa simple oración compuesta de seis palabras realmente le hizo reflexionar que era lo que debía hacer o si de verdad estaba de acuerdo con eso, vivir esta nueva vida sin más… Pero, simplemente reemplazar la vida con la que tenía ¿estaría bien? la respuesta era tan obvia, pues había cosas y sobre todo personas que no podía olvidar, de hecho se sentía culpable porque de alguna forma reemplazaba sus amigos de anteiku quienes aún estaban desaparecidos y quien saber cuánto hayan sufrido, después de todo habían pasado ya 5 meses. Quizás ese sueño fue una forma de recordarle que tenía que hacer algo al respecto.

Nuevamente la confusión y la ansiedad hacían mella en su taladrado espíritu, le resultaba bastante difícil manejar una situación como esta, porque, siendo sinceros no sabía cómo lidiar al respecto, con la idea de haber reemplazado a sus amigos durante este tiempo. Tanto Sona como Tsubaki se preocuparon por el semblante del ex investigador, por su parte Sona no sabía qué decir o hacer.

Sin embargo, después de unos minutos al fin había decidido a actuar. Poco a poco, se acercó al perturbado pelinegro y pasó con sutileza su delicada mano índice por el rostro de la su torre, para poder hacerlo reaccionar, cosa que, afortunadamente ocurrió.

—Pero que… —Dijo confundido al ver como Sona sostenía su mejilla — ¿Que paso?

— ¿Te encuentras bien? — La preocupación era palpable en Sona —Si hay algo que te preocupe con gusto te escuchare.

— No te preocupes, no es nada —Kaneki contesto atropelladamente, mientras que Sona bajaba su mano algo avergonzada—. Pues bien, hay mucho trabajo que hacer ¿no lo crees?

Kaneki sonrió nuevamente, aunque su sonrisa se veía bastante forzada y hasta falsa y ellas notaron rápidamente ese detalle. Ambas vieron en silencio como Kaneki salía con presura del salón y no les basto mucho para deducir que era lo que le inquietaba al ghoul.

—Conozco esa mirada —Shinra hablaba pausadamente —.Es una mirada llena de arrepentimiento y culpa.

—Lo sé perfectamente Tsubaki El tono de Sona era algo afligido —Solamente nos queda esperar hasta que decida abrirse por completo a nosotros —Suspiro de manera pesada —. Sospecho que queaún nos oculta muchas cosas pero no pretendo presionarlo ni incomodarlo, esperare a que esté listo.

—Tienes razón —Tsubaki apoyo a su rey y amiga confidente —.Esperemos que no sea tan grave el asunto.

Kaneki entro a la siguiente aula de clases, dispuesto o más bien obligado a impartir su clase de filosofía. Aquel sentimiento de culpabilidad había arruinado por completo su entusiasmo, y volteó a al frente de la puerta del salón solo para darse cuenta que era en el grupo de Hyodo. Como se lo había imaginado, debía conseguir paciencia infinita para soportar al mocoso portador del BoosterGear, justo cuando estaba a punto de llegar al aula se había topado con Issei quien también estaba a punto de entrar al salón, acompañado de Asia.

No obstante no se encontraba en el salón, algo que internamente agradeció, esperó el tiempo reglamentario para antes de empezar su clase, fue cuando el portador del BoostedGear y una de sus tantas novias arribo con bastante retrasó. Ken se mantuvo callado ante el pequeño escándalo que ambos jóvenes hacían antes de arribar, fue cuando el maestro les impidió el acceso.

—Sabes perfectamente que no se toleran los retrasos —Kaneki hablo tranquilamente—… Hyodoy Argento.

Ambos se dedicaron una mirada fiera, tan desafiante e inexpugnable, que el ambiente comenzaba a tensarse, de hecho varios alumnos contemplaban aquel intenso duelo de miradas.

—Disculpe tuvimos algo "importante" que hacer antes de venir—Issei respondía del mismo modo—… espero que nos permita acceder.

Asia observaba a Kaneki de manera temerosa, pues la situación estaba tornándose bastante incomoda mientras que las miradas de los demás alumnos empezaron a incomodarse ante la escena entre el mayor pervertido del grupo y su actual profesor de filosofía.

— ¿Y qué tan importante era ese asunto para que llegaras tarde? – Ken se cruzó de brazos ante la excusa del castaño —.Porque estoy en el derecho de no permitirte presentar el examen.

—No puedo decirlo, es un tanto embarazoso —Issei mantuvo su postura

—De no tener una clara respuesta tanto tu como Argento se quedaran sin presentar —El pelinegro se dio la vuelta para sacar las copias del examen – Por favor retírense del salón.

— ¡No puedes hacernos esto! —El castaño rápidamente se molestó—. Al menos deja que Asia presente

—Primero… —El maestro respiro hondamente – Sabes que se dan cinco minutos de tolerancia para acceder al salóndespués de que entro el profesor, ¿es correcto? – Los dos jóvenes lentamente asintieron —Segundo… en casos de examen solamente lo aplicaran los que se encuentren debidamente sentados dentro del salón – Issei se sentía incomodó por las respuestas que recibía de Ken – Y tercero… no respondiste me pregunta de manera clara, pero como has hablado por los dos supongo que Asia es tan culpable como tú… —Nuevamente los dos jóvenes tragaron saliva ante las palabras de Ken – Entoncesdebo pedirles quevayan a la sala del consejo estudiantil y esperen a la siguiente clase.

El castaño apretó los puños y los dientes lo más fuerte que pudo a modo de contención para no soltarle un golpe al bastardo profesor, una vez calmada su ira se dio la vuelta para irse a la sala del concejo estudiantil, no sin antes murmurar algunos improperios. Asia observo con aprehensión al maestro quien no daba señales de ceder, pero tampoco podía replicar nada. La atención de Ken se puso sobre la rubia mientras mantuvo silencio, ahora los focos del escenario estaban sobre la jovencita.

— ¿Tienes algo que decirme? —Le pregunto a la rubia mirándola fijamente —.Si no es así entonces retírate también, la clase está por comenzar.

—Entendido, disculpe las molestias —La rubia le respondió quedamente a lo que Kaneki la observa detenidamente —Yo también iré a la sala del consejo.

—Me parece perfecto —Ken contestaba de lo más calmado posible – Que pasen buena mañana.

Con un deje de tristeza en la mirada, la alfil de RiasGremory se dio media vuelta y se encamino al pasillo donde se fue Issei, sin embargo los estudiantes no se movieron ni un centímetro de la ventana, pero cuando notaban que su senseiposó su atención en ellos, todo mundo se hizo el desentendido y sacaron sus cosas para presentar el examen.

—Muy buenos días alumnos —Ken hablaba con mucho entusiasmo ignorando por completo aquella mini discusión, de hecho se sentía bien pues se había desahogado un poco —.Espero que estén listos para la prueba, como verán tomara en cuenta como el 50 por ciento de su calificación.

Ken llamo a la jefa de grupo para que esta se dedicara a repartir los exámenes, una vez hecho esto, se sentó tranquilamente en su escritorio para continuar de leer la nueva obra que había salido en las librerías.


Al terminar la clase, había entrado a la sala de maestros donde su amiga Rossweisse se hallaba concentrada calificando varios exámenes. Cuando poso su vista en el Kanekisabía que se encontraba molesta y juraría que recibir un sermón kilométrico y no estaba del todo equivocado pues la maestra de Historia le hizo saber su descontento.

—Me entere de lo que hiciste hace rato Kaneki-sensei —Le dijo de manera recriminatoria —.Me gustaría decir que te excediste. —Le apunto con su dedo de manera acusatoria. – Pero desgraciadamente son las reglas – suspirando de manera derrotada la peli platino se sentó en su lugar

—Lo sé, pero tu amigo tuvo la culpa por llegar tarde—Le respondió de manera parsimoniosa mientras entraba a la sala de profesores—No te preocupes les daré la oportunidad de realizar el examen en la sala de castigos —Entonces su expresión neutra cambio por una burlona —.Pero si ellos reprueban no será mi problema.

La peliplateada negaba con la cabeza la actitud de su amigo pero así era el de todos modos,el pelinegro se sentó despreocupadamente al lado de la joven maestra, llevado por la curiosidad decidió darle un vistazo a uno de los exámenes que estaban en una enorme pila.

—Oh carajo —Kaneki mostraba extrañeza al ver uno de los exámenes que Rossweisse había calificado con anterioridad — ¿AkiraYamada es actual es el emperador de Japón? —La incredulidad se sentía en las palabras de ken —Esto es lamentable.

—Lo sé, es bastante lamentable —Entonces Rossweisse daba signos de entrar en depresión —Me esforcé mucho para que enseñarles apropiadamente y al final de cuentas falle como maestra.

—Vamos no te lo tomes tan apecho —Kaneki depositaba la hoja de examen en su lugar —.A veces los alumnos no prestan atención porque no quieren y punto.

—Supongo que tienes razón —contestó la chica saliendo mientras terminaba de calificar su último examen —Por cierto hable con Sona-san esta mañana.

El semblante de Ken cambio nuevamente, se tensó levemente aunque debía de estar acostumbrado al hecho de que Rossweisse conversaba abiertamente con Sona cuando se trataba de su persona, no le incomodaba pero se sentía extraño tener tantas atenciones.

— ¿En serio?—La curiosidad era latente en su amigo — ¿y qué fue lo que te dijo?

—Le preocupas mucho —El semblante de Rossweisse paso por uno de preocupación —.Al igual que a mí, a veces te he visto un tanto preocupado.

—Descuida no sucede nada estoy bien —Ken observaba la incrédula expresión de su amiga a lo que rápidamente añadió —.Si sucede algo importante tu serás la primera a quien se lo cuente.

— ¿Me lo prometes? —preguntó con su expresión dulce, a la cual Ken, se le hacía bastante difícil ignorar.

—Por supuesto —Ken sonreía de forma tranquila —Te lo prometo.

Con una sonrisa de satisfacción, la torre de RiasGremory acomodo la gigantesca pila de exámenes que acababa de calificar. Ken se ofreció a ayudar a su amiga a cargar la monumental pila de hojas, mientras iban en el pasillo platicaban de cosas banales y de los acontecimientos que acababan de ocurrir en estos días, la sonrisa de la valquiria era única e invaluable así que decidido a no ocultarle secretos a su amiga decidió contar que era lo que le aquejaba.

—Ross-chan ¿Recuerdas que te dije que ya no iba a ocultarte más secretos?—La valquiria volteo a ver a su amigo bastante intrigadaa lo cual Ken supo que debía continuar —Pues bien realmente no me encuentro del todo bien, últimamente estoy recordando mucho el pasado —Ken soltó de la nada mientras que su acompañante le prestaba atención —No de mis días como Haise, sino como Ken, cuando mi situación era más o menos "tranquila" antes de que todo se fuera a la mierda.

Rossweisse se quedó en silencio mientras empezaba a avanzar más lentamente, a lo que el ghoul-demonio le siguió el paso, mientras continuaba con su relato.

—Sé que mi nueva condición es irreversible —Con un suspiro amargo Kaneki continuó hablando —.Y siendo sincero creo que me estoy acostumbrando a ello… Me asusta la verdad —La valquiria sintió una leve opresión en su corazón —Touka-chan, Hinami-chan... todos mis conocidos en Anteiku deben de estar pasándolo muy mal y sin embargo yo… estoy disfrutando de la vida que siempre quise tener – la torre de Sona apretó la mandíbula un poco para disimular su molestia —No puedo evitar sentirme mal. Estoy consciente que Sona debe de estar haciendo algo pero… no puedo dejar de pensar en ello y en ellos

—Ken-chan —La peli platino susurro quedamente —. Y-yo…

—No puedo evitar pensar que todo es mi culpa —Ken realmente se sentía muy mal consigo mismo —Y la verdad no sé si sea correcto seguir así.

La valquiria sintió como si el corazón quisiera detenerse, había quedado sin palabras. Se detuvieron un instante mientras que el maestro se quedó mirando al horizonte, lentamente el sol se ocultaba detrás de la ciudad, nuevamente el aura de soledad rodeaba a la torre de Sona se hizo presente, ella debía de hacer algo para aliviar el dolor de su amigo de alguna forma pero en eso días estaba muy ocupada con algunos contratos.

—Ken-chan quiero que te quede algo en claro —La valquiria hizo que su amigo la mirara fijamente a los ojos —.Nada es tu culpa

—Sin peros —Ken se quedó estático por la determinación que mostraba su amiga en estos momentos —.Estoy segura de que todo saldrá bien, solo debes tener un poco de esperanza y veras como todo puede ser distinto.

Ken no le dijo nada, solo le dedico una sonrisa a su amiga indicándole que sus palabras tan simples pero a la vez tan importantes habían levantado su ánimo. Ambos siguieron caminando en silencio para dejar las pilas de los exámenes en los archivos de la escuela, la valquiria se despidió de su amigo para seguir caminos diferentes y tratar los asuntos con sus debidas cortes. Por su parte Ken arribó a la sala del club para encontrarse a un deprimido Saji quien estaba todo decaído en la mesa, no solo él, sino también todos los de segundo grado estaban de esos ánimos.

—Bien, tengo miedo de preguntar — Ken se agarró el puente de la nariz ante un posible dolor de cabeza — ¿Y a ustedes que les pasa?

—Eres muy cruel Kaneki-sensei—La primera en responder fue Momo —.Al menos debiste ponerlo más sencillo

—Sí, ¿acaso no somos compañeros de corte? —Reya también mostraba el tono deprimido en su voz —.Es decir no nos tuviste compasión

—Sentí como si mi vida se extinguiera con aquellas preguntas —Tsubasa descansaba su cabeza en uno de sus brazos —No se sí pasaré el examen

—Vamos no deberían de quejarse tanto —Ruruko estaba tranquila mientras jugaba ávidamente con su celular —.Al menos sé que me fue bien

El coordinador del consejo estudiantil dio un sonoro suspiro dándose cuenta de lo que hablaban todos sus compañeros, mientras que Sona sonreía ante la escena encontrándola un tanto graciosa, ella como Tsubaki se encontraban tranquilas dado que no tendrían problemas con sus calificaciones. Ignorando las lamentaciones, se dirigió hasta la cafetera la cual ya estaba con la bebida que servía como elixir para calmar el ánimo del pelinegro.

Se sirvió una tasa de la humeante infusión y se sentó en el lugar que amablemente le dejaron el resto del grupo como su puesto en la mesa, Ruruko le pasó el azúcar, aunque Ken lo tomaba sólo, gracias a que ahora su sentido del gusto era normal, lo endulzaba un poco, tomó una galleta de la mesa y se dispuso a relajarse.

—Bien, no negare que disfruto mucho de la situación —Ken sonrió de manera burlona —.pero por esta vez me apiadare de ustedes… ―Todos estaban ansiosos de saber lo que iba a decir su maestro —ninguno reprobó, todos pasaron.

Todos miraron alegres a su maestro quien simplemente se mantuvo tranquilo, Sona por su parte le dio una mirada desaprobatoria ante el gesto, pero como sabía, Ken era alguien bastante impredecible.

—Sin embargo —La segunda Torre del grupo manifestó su kakugan—Es-tu-dien más.

—H-hai —Respondieron algo intimidados todos los miembros del consejo estudiantil.

Ken se mostró satisfecho desactivando su Kakugan al instante, tranquilamente dio otro sorbo a su bebida sabiendo que aquella mirada de los chicos era el indicativo que necesitaba para saber que la próxima vez se esforzarían más en los estudios.


Rias había terminado de repartir las piezas que usarían paras pasar el tiempo junto con su amiga y rival de la infancia, Sona solo observaba las acciones de su amiga de manera disoluta, cosa que era por demás normal en ella. Sin embargo podía mostrar inquietud en su mirada, La heredera de los gremory sabía, pero por el momento no se lo haría notar. Rossweisse se encargó de repartir las tazas de café y tomó asiento a un lado del tablero, entre las dos herederas, pues debido a que la mayoría de los miembros del club de ocultismo, incluida la sacerdotisa del relámpago solo se encontraban ellas 3 presentes.

― ¿Sabes algo? no pensé que el odio que siento hacia tu torre escalaria dos peldaños más. ―Rias hablaba con una sonrisa desafiante, pero sus ojos se mantenían completamente serios, entonces movió la pieza del peón ―Es decir, mira que dejar a mi querido Issei sin presentar el examen…

―Hyodo-kun sabe perfectamente cuales son las reglas ―Sona respondía de manera monótona mientras movía la pieza del caballo ―.Y Ken solo cumplía sus obligaciones como maestro.

La valquiria analizaba las jugadas de cada una con interés y en silencio. Aunque también le interesaba la charla que ambas estaban teniendo mientras jugaban ajedrez.

―Supongo que tienes razón ―Rias había tomado la pieza de la torre de su rival ―Aun así me atrevería a decir que me impresiono el cambio de su personalidad durante estas últimas semanas, pero he notado algo raro en él. No sé si debería preocuparme

―Descuida, no creo que esté planeando hacer algo "malo" ―Sona sonreía para sus adentros ya tenía la forma de ganarle a la pelirroja de manera épica ―Sé que él está haciendo lo mejor que puede para enmendar sus errores con nosotros.

―No trates de engañarme Sona―Soltó de repente, llamando la atención de la hermana menor de la maou leviatán ―. Sé que también te preocupas por él, y de ahí he visto ese semblante en tu rostro. Por lo tanto me lleva a pensar que a ambos les ocurre algo

Después de dar un largo suspiro Sonadecidió que debería contarle a su amiga lo que pensaba al respecto.

―Parece como si el cargara una cruz, siempre lo veo triste y afligido ―Sona acomodaba los lentes para analizar la jugada de Rias ―me gustaría reconfortarlo un poco, lamentablemente no se me ocurre como hacer tal cosa.

―Yo tengo una sugerencia ―ambas herederas de sus respectivos clanes voltearon a ver a la valquiria ― ¿Porque no tienes una cita con Ken-chan? Tal vez eso ayudaría a fortalecer los lazos que tienen ustedes.

― ¿K-Ken-chan? ―Rias sintió un repelús bastante desagradable en su estómago ― ¿Ya le llamas así?

―Por supuesto que si, Rias-san ―Declaro la nieta de Göndul con bastante orgullo ―Eso es porque somos muy cercanos.

Rias no sabía si disgustarse o alarmarse, el solo ver que su linda torre sonreía con bastante alegría con tan solo nombrar a ese Ken kaneki, podría significar muchos problemas. Mientras tanto Sona se habia sonrojado a un nuevo nivel, es decir, una cita… sus hormonas de adolescente rápidamente se pusieron a trabajar a todo lo que daban, sacudiendo un poco la cabeza recompuso la postura rápidamente.

―Suena un poco precipitado ―Por unos momentos su semblante estoico amenazaba con vacilarle ―.además no creo que él quiera hacerlo.

―Descuida Sona-san, no tienes que preocuparte ―Rossweisse le dijo en un tono amable para calmar los nervios de la joven presidenta - Yo misma me encargare de que acepte por las buenas.

― ¿Y cómo piensas hacerlo? ―Sona le pregunto bastante intrigada

―Descuida soy bastante persuasiva ―La valquiria sonrió de manera malvada, sabiendo que el punto débil de su amigo eran los libros ―¿Tu qué piensas Rias-san? – la heredera de los Sitri miraba con interés a su similar

La pelirroja nuevamente poso su vista en su sirviente, se cruzó de brazos un tanto pensativa; la idea de su Torre era bastante acertada no obstante sentía algo de desagrado por el maestro de literatura y filosofía.

―Bueno me parece una buena idea Rias―La mirada de Sona se amplió en dirección a su amiga y rival de la infancia ―.Es más, debería sentirse dichoso de que saldrá contigo.

―Creo que tienes razón ―Sona sonrió con ensoñación ―Por cierto Rias, jaque mate.

La princesa de la ruina carmesí se dio cuenta que lo que le decía su amiga era cierto, el caballo de ella tenía en jaque a su reina y una torre a su rey. Unas cuantas fichas retumbaron cuando la chica palmoteo el suelo con un bufido de protesta.

—Me ganaste…otra vez—La presidenta del consejo estudiantil rolo los ojos, aun con la vista en el tablero.

―Debo decir que eres la segunda persona que me ha puesto en aprietos―. Le dedicó una pequeña sonrisa a su digna rival―. Sin embargo aún te falta un poco más. ―Sona asentía con demasiada jactancia.

― Un momento ¿La segunda dices? ―Rias se mostraba bastante intrigada por las palabras de su amiga ― ¿y quién es la primera?

―Es K-ken ―Contesto bastante sonrojada ―Y no solo eso, a veces ha logrado ganarme.

Tanto Rias como Rossweise mostraban una expresión bastante sorprendida, es decir, ambas sabían que el tipo no solo era fuerza y músculos, sino que también sabían que el ex investigador era bastante inteligente, pero el que pudiera lograr la gran hazaña de derrotar a Sona en un partido de ajedrez era una exageración. Ahora Rias entendía todo, el que Ken hiciera ese complicado examen no era mera coincidencia o un acto desafortunado del destino, significaba que la inteligencia de él estaba a la par con la de Sona, lo cual le hizo tragar amargo.

Parpadeó un par de veces para bajar sus hombros derrotada, acción que llamó la atención de las dos jóvenes frente a ella.

―Supongo que tendré que darles lecciones extra a mi querido Issei―La pelirroja bufó un tanto decaída ―Si es que no quiere tener lecciones extra en el verano.

―Pues también deberías hablar por ti – Sona musito muy suavemente ―.Tal parece que el examen de fin de periodo va ser muy difícil


― ¡Ken-chan! ―Rossweisse entraba a la sala de maestros haciendo que Ken se sobresaltara ―.Adivina quién quiere salir contigo.

La pregunta lo tomo de improvisto, estaba tan ocupado en calificar los exámenes, así que solo contestó lo primero que le llego a la mente de inmediato.

―No lo sé… ―Ken se tomaba la barbilla pensativo ― ¿Tu? – la valquiria se quedó estática mientras que su amigo continuaba con su trabajo – De ser así vayamos a ver una película, tengo tiempo que no voy al cine

Rossweisse trago saliva y al mismo tiempo dio varios pasos hacia atrás con la cara roja por lo que había dicho Ken.

―N-N-No s-seas to-tonto ―Nervios y vergüenza dominaban su cuerpo, últimamente no comprendía porque se sentía así ―.Hablo de alguien más.

― ¿Enserio? ―Ken la miraba de lo más normal ignorando su pequeño arrebato ―¿De quién se trata?

―Bueno ya ―Tratando de sonar alegre la valquiria iba a revelar aquel enigma ―¡Se trata de Sona-san!

No dijo nada se había quedado en silencio, sabía que su amiga era rara pero llegar a bromear de esa manera era bastante extraño y hasta perturbador, de por si la idea sonaba quitó los anteojos para limpiarlos con cuidado, miro al techo y respiro profundamente.

―Bien, ¿Dónde está la cámara escondida? ―casualmente el ex investigador miro fijamente a Rossweisse

― ¿Qué tiene que ver una cámara en todo esto? – la torre de Rias miraba con extrañeza a su amigo

―Ya que es una broma… ¿verdad? – Ken sonrió tranquilamente mientras veía a su amiga negar con la cabeza ―.Oh vaya,así que es en serio.

Seriedad y serenidad; eran los dos adjetivos que toda la plantilla de educadores calificaban a Ken Kaneki, en un principio era una persona arisca y un tanto brusca, pero con el paso de los meses fue cambiando su trato con el resto de sus compañeros, pero nunca lo vieron nervioso por algo, tanto que al ponerse sus anteojos rápidamente se empañaron.

―Debo decir que es un tanto perturbador y sorpresivo – el pelinegro se cruzó de brazos mientras se recargaba en su asiento – Pero bueno al menos es lo suficiente madura para llevar una conversación inteligente. Lamentablemente no creo poder asistir ―ken nuevamente tomaba uno de los exámenes para continuar calificando―.Ten en cuenta que la sociedad está muy torcida hoy en día ¿que pensarían todos si saben que un maestro está saliendo con una alumna?, si me lo preguntas es un riesgo que no pretendo tomar

―Sabía que dirías eso ―Rossweisse suspiro de manera pesada ―.No quería hacerlo pero no me dejas otra alternativa.

De su saco de vestir había sacado un libro de muchas páginas, el emblema del título y las letras eran de un idioma que no se podía identificar a simple vista, cuando Ken advirtió el libro que la peliplateada traía en sus manos su rostro perdió todo el color.

― ¿Q-que haces con ese libro? ―El temple y la calma que hacían gala de su persona se fue por el escusado―¡NO COMETAS UNA LOCURA! ―El maestro estaba hecho un manojo de nervios, cuando menos le faltaba poco para halarse los cabellos ―.Ese libro es muy raro y viene en idioma turco, no he terminado de traducirlo todavía...

―Lo siento mucho pero he decidido apoyar a Sona-san en esto ―rossweisse semantenia firme a su posición. ―.Y no me importa tomar medidas drásticas.

―Está bien, está bien cálmate un poco ―Ken buscaba salvar aquel libro preciado para el ― ¿Qué debo hacer para que me devuelvas ese libro?

―Si lo quieres de vuelta tendrás una cita con Sona-san y punto ―Ken suspiraba derrotado, la situación se le había puesto en vilo y realmente necesitaba leer ese magnífico libro que la malvada de su amiga tenía entre sus manos ― ¿Y bien que decides Ken-chan?

―Acepto tus términos ―Ken hablaba con decisión y dando su brazo a torcer ― ¿Es casualidad, no deseas algo más? No sé, un masaje de pies o de espalda o que te traiga desayuno en la cama…

Rossweise notaba el sarcasmo que se imprimía en las palabras de su amigo, sin embargo eso no le tomo mucha importancia, sabia de antemano que así era el, ya sea para expresar su inconformidad o simplemente para tomarle el pelo.

―Ignorare tu sarcasmo de momento ―Finalizo la valquiria profiriendo una sonrisa sumamente pícara ―.Ahora ve, tu querida ama está esperando a que la invites a salir ―Con ligera vacilación, Ken decidió hacerle caso, pensando que lo mejor era hacer lo que le pedía la valquiria cuanto antes, de todos modos ya había terminado de calificar exámenes, aunque en realidad, él no sabía porque estaba metido en este lio ―Y no olvides nuestro trato.

Ken había salido de la sala de maestros con una expresión bastante apesumbrada.

―Hmp, debería conseguirse un novio―Musito de lo más bajo que pudo, lamentablemente la valquiria lo escucho a la perfección.

― ¿q-que d-dijiste? ―La voz de la valquiria se escuchaba del otro lado del salón, ahí Ken supo que debía salir de ahí inmediatamente, antes de sentir la ira de la peli plateada.

Ken había entrado a la sala del consejo estudiantil y notaba a su ama quien estaba revisando algunos contratos, usualmente los alumnos de la escuela ya se habían retirado a sus hogares y para estas alturas Sona revisaría los deberes que tendría que atender como presidenta de la preparatoria de Kuoh, pero gracias a sui torre ese trabajo, no lo iba a realizar el día de hoy, entonces vio cómo su sirviente entraba al aula con dos bebidas en su mano.

―Hola, con permiso ―Ken saludo tímidamente, cosa que a Sona le sorprendió bastante ―otra semana que llega a su fin ¿verdad?

―Tienes razón en ello ―Sona amablemente aceptaba la bebida que Ken le había traído ―En estas últimas semanas te has mostrado demasiado atento, nuevamente logras sorprenderme en demasía.

―Lo sé, originalmente esa era mi verdadera personalidad ―Ken bebía un poco del contenido del vaso ―Pero debido a ciertos acontecimientos, podría decirse que cambie.

Sona no dijo nada, tenía una idea de cómo se habían tornado dichos sucesos de los que hablaba su sirviente, pues el sueño donde apareció en los cuarteles de aogiri paso por sus recuerdos, no quería imaginarse la tortura por la que paso alguien tan tranquilo y amable como lo era Ken. Pronto sus pensamientos fueron interrumpidos.

―Sona-san ―Lentamente el maestro se atrevió a preguntar, Sona había visto cómo sus lentes se habían empañado dándole un aspecto pintoresco ― ¿Tienes planes para mañana?

Sona sentía como su corazón latía de manera desbocada, no se imaginaba que alguien tan estoico y un poco cerrado como lo era su torre estaría por hacerle "la pregunta"

― ¿Recuerdas que había dicho que necesitaba conocerte a fondo para darte una respuesta clara de lo que pensaba de ti al respecto? ―Sona sonreía de manera cálida ante el gesto de su sirviente, quien estaba dispuesto a dar el siguiente paso ―Creo que debemos pasar un rato agradable solos, tu y yo, como en una cita, así nuestra confianza crecerá mutuamente ―Sona juraba ver que salía demasiado vapor del rostro de su torre ―Entonces me preguntaba… que si no tienes planes, ¿t-te g-gustaría salir c-conmigo?

Para su sorpresa la chica comenzó a reír de manera melodiosa, la situación era chistosa, pero a la vez significativa para ella, pues jamas se esperaba que su torre decidiera estrechar lazos con ella. Podía sentir que de alguna forma era importante para el joven maestro, además de parecerle sumamente sincera la forma en que se comportaba con ella, en estos dí por otro lado malinterpretaba el silencio de su ama, sabía desde un principio que la idea de su amiga era muy tonta.

―Comprendo perfectamente, no estas obligada a… ―Ken sintió como le interrumpió la chica, colocándole el dedo índice sobre los labios.

―Me encantaría salir contigo, la razón por la que me quede sin palabras es porque―Sona bajaba la vista muy avergonzada ―… porque me pareció tierno de tu parte. ―Ken sonrió de lado, quizás la idea de su amiga no era tan tonta como pensaba.

―Esplendido, entonces pasare a tu casa mañana a las tres de la tarde ¿te parece bien? ―Sona asintió tranquilamente, aunque para sus adentros sobra decir que se encontraba muy emocionada―Perfecto, es una cita entonces. Nos vemos mañana Sona-san.

―Hasta mañana Ken―La presidenta observo a su torre quien hacia una reverencia para después salir de la sala del consejo estudiantil. Sucorazónlatía a mil por hora tratando de digerir lo que había pasado –No p-puedo creerlo, de verdad t-tendré una cita con K-Ken.

Quería gritar como colegiala, de hecho iba a hacerlo pues no había nadie en la escuela, pero de alguna manera supo que eso era incorrecto para una heredera recta quien dirigirtia uno de los clanes más prestigiosos del inframundo, pero eso no quería decir que no lo celebraría de manera más apropiada, quería que su cita con su torre fuese perfecta, así que empezó a formular su plan, ya tenía en mente que era lo que debían hacer, pero debía empezar con lo primero: ¿Cómo iría vestida adecuadamente?

―Necesito calmarme, primero debo realizar una llamada ―Sona saco de su bolsillo su costoso equipo de comunicación para llamar a alguien ―.Hola, no me lo vas a creer, lo que te diré a continuación sonara como una locura, pero necesito que lo sepas ya que requiero de tu apoyo.


Ken Kaneki era una persona recta y cumplida, y por esa maldecía su irresponsabilidad, había llegado 5 minutos tarde a la casa de su ama, pero se había demorado más de la cuenta debido a que hubo tráfico en la calle donde había ido el autobús que tomo. Pero lo importante es que estaba en la puerta de su ama, entonces normalizo su respiración y decidió tocar la puerta de manera elegante, sin embargo la persona que le abrió claramente no era su cita,

―Holi, holi… ―Serafall Leviatán había quedado embobada, la persona que estaba afuera de su casa era nada más y nada menos que su querido Ken-chan quien venía vestido de manera elegante ― ¡KEN-CHAN! ¡¿QUE TE TRAE POR AQUÍ?! ¡¿HAS VENIDO A VER A SERA-CHAN?! ―Pregunto la hermana de Sona con corazones en los ojos, claramente ilusionada.

―No ―contesto de manera cortante, dejando a Serafall como una estatua de piedra ―Vengo a ver a tu hermana, tengo un compromiso con ella el día de hoy.

―Es por aquí ―Respondió la hermana de Sona con el ánimo por los suelos mientras que dejaba pasar al ex investigador a su casa―. So-tan… Ken-chan esta aquí.

Poco después, él se giró levemente y pudo ver a su ama bajando de las escaleras. Ciertamente la belleza de Sona había pasado inadvertida para el durante este tiempo, pero ahora que la veía con ese conjunto de ropa, pudo darse cuenta de que su belleza era única, aunque sabía a leguas que alguien más le había ayudado a escoger ese conjunto de ropa, pues no era el estilo que ella usaba. Un vestido chino de color azul, unos zapatos de tacón alto de color rojo, llevaba los labios pintados de un sutil carmín y para variar tenía en su cabeza una flor a modo de moño. Un atuendo espectacular sin lugar a dudas. Kaneki volvió a mirar la hora y suspiró.

En ese momento, Sona comprendió que el gesto aparentemente relajado de su torre, era fingido, Irina le había asegurado que iba a causar una gran impresión en el ¡Y vaya que no se había equivocado! Aunque intentaba mantener una actitud serena, había cierto nerviosismo por no saber que decir en estos momentos.

―Ne, ne Ken-chan ¿No piensas decir nada? ―Ken La fulmino con la mirada, le molestaba esa sonrisa picara que profería la dueña del título de Leviatán ―¡Vamos no te contengas!

—Eh… Siento haber llegado tarde —se excusó de manera torpe—. Las calles estaban demasiado congestionadas cuando vine de camino hacia acá.

—Sí, ya he notado que el tráfico estaba bastante mal —Sonrió Sona, realmente satisfecha de ver a su sirviente y profesor de esa manera —.En fin, ¿nos vamos?

Kaneki asintió lentamente y de forma mecanizada de hecho ver a Serafall quien seguía sonriendo de esa manera no ayudaba a nada a aminorar su nerviosismo.

—¡Diviértanse mucho! —Antes de que ambos salieran de la casa Serafall se había acercado a ellos para darle la despedida, sin embargo su mirada jovial y picara cambio por una mas intimidante —Trae a Sou-tan mas tardar a las 9 y si me entero de que le hiciste algo raro a ella, te castro —Ken la observo de mala gana, sabía que después iba a salir con una estupidez —Solo puedes hacerme cosas raras a mí. —y para su desgracia, no se equivoco.

—O-onee-sama… ¡COMO SE TE OCURRE DECIR ESAS COSAS! —Sona se mostraba fuera de sí, por la inverosímil declaración de la auto nombrada chica mágica. — ¡¿ACASO NO TIENES VERGÜENZA?

—Creo que será mejor que nos vayamos —Decía el pelinegro harto de todo esto —Hasta luego Serafall-sama.

Ambos venían caminando por la calle sin decirse una sola palabra, de hecho el silencio era un poco incómodo, pero Sona suponía que era debido al nerviosismo estado que estaba su torre o eso creía ella. Pues como siempre Ken era demasiado impredecible.

—Por cierto Sona, te vez muy bien —Ken le miro con una media Sonrisa —De hecho me atrevo a decir que eres muy hermosa.

— ¿D-de v-verdad piensas eso? —El sonrojo de la heredera de los Sitri escalo un nuevo nivel —. No me mientas.

— ¿Que ganaría con mentir? —Ken soltó al aire, sin estar consiente de las sensaciones emocionales que provocaba en su ama —.Solo resalto lo que es obvio.

—B-bueno… —Salió de su ensoñación para recuperar la compostura, como la presidenta del consejo estudiantil y heredera de un clan que se suponía que es —Quiero que nuestra cita sea perfecta —declaró o más bien ordeno —. En primer lugar, me tome la libertad de hacer una lista de actividades que podemos hacer juntos, así como los sitios que podemos visitar, racionando el tiempo y la actividad que hagamos, el tiempo puede ser suficiente para… —No termino de hablar, Ken le había puesto el dedo índice en los labios, nuevamente haciendo que sus hormonas se pusieran a trabajar al máximo.

—Relájate, no es necesario que te estreses, es una cita —Ken sonrió ampliamente —Pero debo admitir que tienes buenos gustos, ¿Qué te parece si vamos a este lugar primero? —Sona se acomodó los lentes para ver el lugar donde el pelinegro señalaba.

— ¿E-estás seguro? —Pregunto la pelinegra a lo que su sirviente asiente tranquilamente.

—.Completamente, es un lugar elegante —Ken le entregaba el panfleto a Sona —. Pero si deseas ir a otro lugar, no habrá problema alguno.

La joven no hizo más que asentir mientras que su sirviente gentilmente le tomaba de la mano, esta era una nueva experiencia para ella y a decir verdad le gustaba bastante, a una distancia prudente tres jóvenes miraban a distancia lo que pasaba. .

—No puedo creerlo, ¡DE VERAS QUE NO LO PUEDO CREER! –Rias apretaba con fuerza las hojas del arbusto donde estaba escondida —. Ese tipo realmente… se comporta como un verdadero…caballero.

—Ken-san suele ser así cuando invita a alguien a salir —La alarmas internas de la pelirroja se encendieron de nueva cuenta cuando veía que la valquiria sonreía tontamente —.Es muy atento y caballeroso.

— Tienes razón Rossweise-san —Irina veía con estrellitas en los ojos como Ken abría la puerta de aquel lugar permitiendo que Sona entrara primero —Y no olvides también que es taaaaaaaan romántico…

— Esto realmente me tiene desilusionada — Los celos y la envidia se sentían en las palabras de la pelirroja — ¿Porque mi querido Issei no se comporta así conmigo? —Esto último lo dijo en voz baja.

—Anda no debes desilusionarte —Irina hablaba con entusiasmo hacia la pelirroja —Deberías alegrarte por Sona-san, ¡¿No vez lo feliz que esta?! —No pretendía ser una maldita ni mucho menos, pero aquel comentario que hizo, de alguna forma sonó ofensivo para la heredera de los Gremory. ― Vamos Rias-san, debemos entrar. —Suspirando con pesadez la pelirroja decidió seguir a Irina mientras entraban de incognito a ese restaurante.

El camarero les atendió rápidamente cuando ambos dieron sus nombres. Sona estaba realmente sorprendida. Sobre la mesa había una vela, cuya luz le daba un brillo cálido y exótico, entonces supo que en realidad Ken había hecho una reservación a este restaurante y todos los arreglos los hizo el. Debió haberle costado una fortuna cuando menos. El mesero apareció en aquel momento con una libreta en la mano para anotar su orden, ambos pidieron lo que les pareció bueno para esa velada, después de unos minutos se dispusieron a consumir lo que ordenaron, la comida era excelente, las bebidas y el ambienten eran excepcionales, ahora entendía porque su hermana se comportaba de esa manera con Ken. Todo esto era observado por el trió de chicas quienes espiaban a distancia.

Después de la cena caminaron por el distrito amarillo de Kuoh donde había un parque de diversiones, Sona no estaba muy convencida de ir ya que no tenía experiencia en ese tipo de cosas, pero su torre le animo argumentando que debía probar cosas diferentes, así que asintiendo con una sonrisa la heredera de los Sitri acepto entrar en dicho lugar, Sona observo fascinada los establecimientos y juegos que se encontraban por ese parque de diversiones mientras que Ken sonreía satisfecho de ver como su ama lo pasaba bien, fue entonces que advirtió un juego particular cuyo peluche en forma de oveja estaba como premio para el primer lugar.

— ¿Te gusta ese peluche? —Sona se sobresaltó debido a que Ken sonreía de manera socarrona —.Puedo ganarlo para ti.

Quizo refutar como una Tsundere cualquiera, sin embargo su acompañante no le dio la oportunidad porque en seguida se había dirigido a ese juego, Cuando llegó, observó a un musculoso hombre de más de 2 metros de altura, sosteniendo con ambas manos un enorme martillo y golpeando con fuerza una plataforma de madera, disparando la pesa que golpearía la campana situada a varios metros de altura. Pero le faltó poco para alcanzar la campana, fracasando en su intento y lanzando con rabia el martillo a un lado.

— ¡Vaya! ¡Pero miren nada más la encantadora pareja que tenemos aquí! ¡Apuesto a que quieres impresionar a tu novia con tu fuerza! — Los anteojos de Sona se empañaron graciosamente al oír las palabras del encargado del juego. — ¡Vamos, amigo! ¡Muéstranos que tan fuerte eres!

— ¡¿NOVIA?! —Preguntaba enormemente alterada la pelinegra.

— ¡¿NOVIAAAAAAAA?! —De igual modo lo hacia la valquiria quien ese encontraba escondida detrás de los bañ le faltaba para halarse sus platinados cabellos.

Mezclar la palabra novia y Sona en una sola oración le causaba una sensación amarga que le revolvía el estomago, pero a fin de cuentas esta fue su idea y no podía quejarse. Pronto una sonrisa nerviosa acompañó los rostros de la heredera de los Gremory y a la As de Michael, quienes vieron como la peli plateada maestra de Historia entraba en un ataque de pánico.

—No es mi novia —Explicó Ken con la mayor naturalidad del mundo. —Sólo quiero participar y regalarle aquel peluche que tanto desea.

—Pues estás en el lugar indicado ¡Este es el juego del martillo! Sólo golpea lo más fuerte que puedas e intenta sonar la campana —Explico el vendedor aparentando entusiasmo — ¿Pero podrás lograrlo acaso? Acabas de presenciar como aquel enorme sujeto no pudo lograrlo. —Atrás de ellos se encontraba el anterior participante con una sonrisa de burla en su rostro —Así que te aconsejo que uses toda tu fuerza si quieres tener alguna oportunidad.

Sin hacer caso a las advertencias del hombre, Ken tomaba el descomunal martillo con una sola mano, con tanta facilidad que parecía hecho de goma, respiro profundamente y golpeo la plancha de metal con cuidado.

De inmediato tronó de inmediato la campana, seguida de un poderoso estallido producido por la pesa que la reventó en mil pedazos. Por la inercia del golpe, la pesa salió disparado cientos de metros por los aires hasta caer en el sitio donde se encontraban Rias, Irina y Rossweisse quienes observaban el objeto metálico con los ojos desorbitados. El dueño de la atracción no lo podía creer. El juego estaba diseñado para que aún los hombres más fuertes no pudieran superar la prueba, ya que había un mecanismo que se encargaba de frenar el peso antes de que pudiera golpear la campana

—Bueno parece que gane… — El maestro de literatura se secó el aparente sudor de su frente para después suspirar aliviado — ¿Me da mi premio por favor?

Sona estaba abrumada por la demostración de enorme fuerza bruta que acaba de demostrar su sirviente aun estando restringido en sus poderes, no quería imaginase el nivel de fuerza que tendría cuando esa restricción fuese levantada. Sin embargo al tomar el premio que ansiaba fue algo significativo para ella

—C-C-C-Claro —El dueño de la atracción no salía de su estado de shock —Que lo disfrutes.

—Me alegro que te haya gustado —Sona estaba sorprendida debido a que mostro una faceta a su sirviente que solamente salía a flote cuando estaba sola —Se hace de noche, hay un lugar que no he ido y estoy seguro de que te encantara verlo.


Sona abrió los ojos y comprobó que estaban justo en el sitio al que su torre se refería. Era una pequeña plaza del sector medio donde unas lámparas de distintos colores llamativos reflejaban su luz en el agua en una fuente y la hacían brillar. Se adentraron con cautela para admirar la belleza de las luces, el lugar se veía hermoso. Todas y cada una de las lámparas estaban encendidas. La joven heredera pensó que se encontraban solos, hecho que la hacía ponerse nerviosa hasta que observó sorprendida, como a lo lejos se hallaba una pareja de novios que se estaban besando.

—Esto es algo inusual —Sona se mostraba incomoda porque por un efímero instante imagino que aquella pareja era reemplazada por ellos dos —C-c-conocías este lugar.

—No, lo vi en un folleto turístico —Ken le contestaba bastante sorprendido por la escena del lugar sin tomar en cuenta a la pareja quienes continuaban derrochando amor —Pensé que te gustaría ver las luces de la fuente en medio de la noche.

—Bu-bueno ya es un poco tarde… pero la idea no suena tan mal —Sona respondía sonrojada mientras dio un leve abrazo a su peluche—.La pase muy bien contigo Ken.

Ken iba a contestarle que también se sentía agradecido, sin embargo en un lugar de la fuente había divisado un puesto donde yacían velas con llamas de color verde, por alguna razón fijo su vista en ese lugar como si estuviese llamándolo, Sona observan con preocupación la mirada ida de su sirviente quien sin ningún aviso comenzó a caminar hacia ese lugar. Cuando ambos entraron a la carpa pudieron encontrar a una mujer mayor con una bola de cristal, sin embargo la cualidad de la belleza aún estaba presente en ella, fue cuando advirtió la presencia de los dos jóvenes.

—Bienvenidos —Dijo la señora en un tono amable llamando la atención de los dos demonios—.Los estaba esperando

—Ejem… —Sona carraspeó para llamar la atención de la señora, quien ignoro la presencia de la heredera del clan Sitri — ¿La conocemos?

La mujer continuo ignorándola lo que provocó que tomara la firme decisión de abandonar ese lugar, mas sin embargo su torre no daba signos de responder.

—Soy conocida como la extraña adivina —La mujer exclamaba de manera jovial —y el hecho de que ustedes hayan aparecido en mi carpa me hace saber que desean conocer qué es lo que les deparara el futuro.

—Disculpe, con todo respeto, no creo en la lectura del destino —Contestaba el pelinegro de manera cortés a lo que la señora sonreía nuevamente.

—Las coincidencias no existen y si están aquí es por algo ¿no creen? —Sona debía darle el crédito tenía muy buen argumento —Si lo desean pueden tomar asiento y con gusto le leeré su futuro. Les aseguro que no se arrepentirán.

Al instante el interior se encendió con velas del mismo color de las que estaban fuera de la carpa. Sona y Ken se sorprendieron bastante por aquel fenómeno, por lo cual decidieron acatar las instrucciones de la mujer mayor.

— ¿Alguna vez han ido a ver a una adivina? —Preguntó la mujer. Ambos negaron con la cabeza. —Bien, verán, yo lo que hago es echar las cartas al fuego y las cenizas me revelaran todo. Pero para eso necesito saber tu nombre y tu apellido, por favor cariño, ¿serias tan amable?

—Souna Shitori —Contestó no muy convencida la heredera de los Sitri a lo que la mujer negó con un dedo — ¿Qué insinúa?

—Dime tu "verdadero" nombre —Tanto Sona como Ken se sorprendieron por las palabras de la mujer —.No te preocupes, de aquí no saldrá nada.

—D-De acuerdo —La demonio noble abrazó suavemente su peluche —Sona Sitri.

Decidió simplemente ignorar al otro ocupante de la habitación y centrarse en lo que supuestamente tenía a hacer. Ella comenzó a repartir las cartas sobre la mesa, para posteriormente tirarlas al fuego, las llamas se volvieron de un color violeta y las cenizas danzaban como copos de nieve de colores algo tenues.

—Vaya. —La adivina se mostro impresionada. —Eres una jovencita valiente y que no se deja vencer por nada, inteligente, bella y perseverante. No has vivido una vida perfecta, pero te esfuerzas en lo que deseas, y siempre te preocupas por los demás. Aunque también detecto que no has tenido suerte en el amor. —La mujer escondió su sonrisa tras el dorso de su mano

Sona escuchaba con interés creciente. Tal vez fuera una farsa, pero lo cierto es que de momento iba bien encaminada.

—Así es. —Confirmó las palabras de la adivina.

—Tal vez eso se deba porque no lo buscas de la forma correcta. —Los ojos de la mujer brillaron mientras le miró fijamente —Quizás es por eso que no eres capaz de darte cuenta en donde se encuentra lo que buscas.

—Simplemente no lo busco. —La rectificó la heredera de los Sitri—. Nunca me interesó mucho ese tema.

—Mmm... —la mujer la miraba bajo sus pestañas, como insinuando que ese era justamente su problema. —.Pues déjame decirte que tu suerte en el amor está a punto de cambiar, como dije antes eres hermosa e inteligente, tienes mucho amor que dar. Y ese sentimiento será bien correspondido —Sona no lo podría creer, esas palabras tuvieron una fuerte impresión en ella rápidamente su mente divagaba tratando de adivinar quién sería esa persona especial.

— ¿De quién se trata? —se sentía tonta consigo misma haciendo esa pregunta con tantas ansias pero hasta ahora la mujer no se había equivocado en nada. Ésta se echó a reír y le contestó.

— ¿Cómo esperas que yo lo sepa? —Sona quedo muda por la pregunta de la mujer —.Me temo que aunque pueda hacer un vago boceto del futuro, me es imposible darte una respuesta exacta. —Un deje de desilusión adorno el rostro de la jovencita —.Pero sé que cuando lo encuentres, todo en ti cambiara.

Sona se quedó en silencio, en realidad no había venido a nada, pero esa revelación la había dejado pensativo. Sin darse cuenta acarició un poco aquel premio que su acompañante había ganado para ella.

—Bien creo que ahora sigues tu ¿Verdad? —La atención ahora estaba sobre el único hombre dentro de la carpa —Por favor podrías…

—Ken —El maestro de literatura habló con parsimonia —. Ken kaneki.

Nuevamente la adivina repitió el proceso cuando las cartas fueron arrojadas el fuego crecía más y mas, hasta que las llamas cambiaron de color. El inesperado evento provocó que las llamas crecieran violentamente hasta el techo, iluminando toda la habitación de manera aterradora, dándoles un color a las llamas de un negro rojizo, mientras que las cenizas negras volaban por todas partes. La adivina se había horrorizado, jamás había visto algo tan funesto en su vida y Ken lo supo de inmediato.

—Supongo que por su aterrada expresión tiene algo interesante que decirme —La adivina temblaba violentamente incapaz de mirar al maestro a los ojos.


(Bleach The DiamondDust Rebellion OST - Feudal Society)


—Tu joven puedo ver que has llevado una vida trágica, llena de traición, perjuicios, tortura y muerte —La adivina miraba al joven maestro quien yacía impasible —También puedo ver que has quitado demasiadas vidas... Lo lamento mucho, no creo que sea prudente seguir.

Kaneki observo a la mujer de forma estoica sin embargo Sona se había alarmado puesto que al ver su lenguaje corporal, notaba que todo lo que decía la adivina era verdad

—Ken será mejor que nos vayamos —Sona quiso apelar a la razón de su torre.

Lástima que sus esfuerzos fueron en vano, ante ella nuevamente estaba aquel perturbado joven que revivió de manera caprichosa, el deje de melancolía y desesperanza nuevamente se asomaron por sus ojos, aquellas palabras hicieron eco profundo en la mente de Ken, recordándole su verdadero origen.

—Lo siento, pero quiero escuchar todo —Le respondió mirando a la señora quien se mostraba incomoda —.Prosiga por favor.

—Joven en verdad no creo que sea lo ideal —La mujer trató de disuadir a su cliente — ía de escuchar a la señorita.

Silencio, fue la única respuesta que dio el ghoul-demonio, se mostraba impasible, deseaba saber más de lo que aquella mujer vio a través de aquel fenómeno, quizás en otro tiempo ni siquiera le hubiese prestado atención a "charlatanerías" pero ahora que sabía que lo sobrenatural existía con toda las de la ley, las posibilidades eran infinitas. La adivina se mantuvo en silencio hasta que el joven decidió nuevamente dar señales de vida.

—No importa —Kaneki interrumpió a la adivina sobresaltándola —.Prosiga con mi lectura.

No teniendo otra opción y contemplando las llamas agresivas de la fogata decidió continuar, Sona se volvió a sentar en su lugar con el miedo de escuchar todo lo que aquella mujer debía de decirles.

—Puedo ver que eres alguien que ha sufrido bastante y ha perdido a muchos seres queridos, lamentablemente este mal augurio que te persigue no se detendrá —Las palabras de la mujer eran crudas y crueles, que perforaron el temple de la heredera de los Sitri —.Perderás a mas seres queridos en el proceso y nunca podrás alcanzar la paz que tanto anhelas. Tu alma no descansara, tu tormento continuara y a las personas que recientemente han entrado en tu vida te serán arrebatadas —Kaneki sentía una fuerte opresión en el pecho, pero supo disimilarlo muy bien —.Pero esas pérdidas que sufrirás serán una clave para la decisión importante que estas destinado a tomar, al final puedes hundirte en la desgracia mientras todo se derrumba ante tus ojos o puedes tener el poder para cambiarlo todo, una sola decisión tomaras ya sea para bien o para mal, pero recuerda, el dolor mismo puede traer paso a la desgracia como la entereza puede también traer paso a la esperanza.

—Entiendo. —El joven maestro mantenía su actitud neutra—.Le agradezco por sus servicios.

Ken se levantó de su asiento, sacó su billetera para pagar por los servicios, pero la mujer rápidamente levantó su mano deteniéndolo en seco.

—Esta va por la casa —Las palabras sonaron sombrías a los oídos de los demonios —.Usualmente no doy lecturas… tan perturbadoras.

El silencio nuevamente reino en el establecimiento, no mediaron palabras de despedida, Ken salió a paso lento tras de él estaba Sona, quien no podía ocultar su preocupación ante las palabras de una mera extraña, pero más que nada estaba angustiada de que todo el trabajo hasta ahora por mejorar su relación con su torre se fuera al garete por una simple predicción, sintió una enorme determinación florecer dentro de ella, haría todo lo posible para encaminar al hombre frente a ella a un mejor futuro, ya que muy dentro de sí misma sabía algo importante… no estaba sola y tenía personas que le ayudarían tras a lograr ese objetivo.

Apresuró su paso para dar alcance a su Torre, tal vez de alguna forma podrían terminar con buena nota esta velada.

Todo esto era observado por alguien más, un espectro del pasado de Ken Kaneki que vigilante seguía de cerca a las personas cercanas a él, una sonrisa cruel pero jovial adornaba su rostro. Lo había escogido como su rey y ahora ya venía siendo hora de recordarle su posición como tal.

"Te encontré… Kaneki-kun"


Notas de Aeretr:

¡Hola a todos! Nuevamente estamos aquí trayendo ya de manera oficial el segundo volumen de la historia, esperando que sea de su agrado y que hayan disfrutado del especial de San Valentín. Como repito ese evento no afecta la continuidad de Oblivion Re:

Como siempre esperamos su opiniones acerca de nuestro trabajo, porque es el motor que nos incita a seguir escribiendo.

Que pasen un buen inicio de semana todos ustedes.