—Menos mal que Yazmin y Freddy solucionaron todo ¿no?—le dije sonriente a Foxy.

—Y no olvides que también Bonnie ya esta pretendiendo a la señorita Arlen—me recordó sonriendo.

Todo estaba marchando muy bien, ojalá que así se mantengan las cosas

—Pero sólo falta una cosa por aquí.

—¿Hmm?.

Foxy me robó un beso apasionado que me hizo sonrojar, ya sabía a lo que se refería, coloqué mi mano tímidamente en su pecho y lo aparte un poco de mi.

—Foxy yo...aún no me siento lista para...

Me silenció con otro beso apasionado, sentía como mi corazón latía rápidamente contra mi pecho, Foxy rompió el beso mirándome intensamente.

—No te preocupes princesa, se que tienes miedo de lo que pueda suceder pero sólo te pido una cosa, déjate llevar, te prometo que no te haré daño—me acarició en la cintura para luego pasar a mi pierna izquierda haciéndome tensar—te prometo que iré lento, no quiero asustar a mi sirena—sentenció para volver a besarme.

Estaba un poco rígida pero aún así logré corresponderle a su beso, con algo de temor posé mis manos en su espalda y fue entonces que comenzamos con ese ritual amoroso.

.

Revisaba las cámaras de vigilancia, eran apenas las tres de la mañana y obviamente no había mucho que hacer, pulsaba las cámaras en la tablet sin mucho interés hasta que por mera casualidad pulse en Pirate´s Cove, al instante en que la imagen apareció me arrepentí de haber pulsado esa cámara, dejé la tablet en la mesa mientras sentía mi cara arder.

Foxy y Chica estaban...será mejor no acercarme a ese lugar hasta mañana.

Unos golpes en el cristal me distrajeron de mis pensamientos, giré mi rostro viendo a Bonnie en la ventanilla izquierda con una sonrisa alegre que de inmediato correspondí.

—Hola, ¿qué haces por aquí?—le pregunté alegre.

—Venía a invitarte a comer una pizza, ¿vienes?.

—¡Claro!—salté entusiasmada de mi asiento y caminé hasta donde estaba Bonnie.

Recorrimos el pasillo hasta que llegamos a las mesas de fiesta, no pude evitar mirar rápidamente a Pirate´s Cove y sonrojarme, no me acercaría ahí durante lo que restara de mi turno, mi mirada recayó unos segundos sobre Dilan pero no le tomé mucha importancia.

Llegamos a la cocina y Bonnie comenzó a preparar las pizzas.

—Te ayudo—me ofrecí poniéndome un mandil como Chica y comenzando a preparar la masa.

Fue cuestión de segundos para que Bonnie comenzara a payasear y hacerme reír como loca, intentaba concentrarme en hacer la masa pero era imposible con Bonnie haciéndome cosquillas y poniéndome caras graciosas.

Al final logramos hacer una pizza deforme con lados más gruesos que otros, comenzamos a comer, justo cuando di una mordida a mi rebanada, de ésta salto un chorro de salsa de tomate manchando mi mejilla.

—Yo te limpio—se ofreció Bonnie.

Confiada, acerqué mi mejilla para que la limpiara con una servilleta, pero al contrario de lo que yo pensaba, Bonnie tomó con cuidado mi mentón y entonces sentí como su lengua lamía la salsa de mi mejilla, mis ojos se abrieron de la sorpresa, Bonnie se alejó un poco de mi soltando mi mentón.

¿Qué acaba de pasar?

Mi cerebro aún no hacía conexión de lo que había pasado, miré de reojo a Bonnie, estaba sonrojado y comía nerviosamente su pizza.

Acaricié mi mejilla y en ese instante pensé en Daniel, ese loco que había intentado forzarme a acostarme con él, sus caricias siempre fueron vacías, pero ahora que lo comparaba con Bonnie encontraba que sus caricias eran cálidas, sinceras y que implícitamente tenían el sentimiento de amor.

Por un momento temí que Bonnie intentara hacer lo mismo que Daniel, pero cuando lo volví a mirar de reojo y vi como él también me observaba, completamente sonrojado, con sus orejas hacia atrás y con una mirada nerviosa, supe que Bonnie ni de lejos podría ser como Daniel.

Me acerqué a él tomando sus mejillas y besándolo en los labios, Bonnie no reaccionó al principio, pero luego posó con algo de timidez sus manos en mi cintura acercándome más a él, mi corazón latió rápidamente cuando sentí como nuestros pechos estaban rozándose.

Rompimos el beso y me enterneció ver como Bonnie estaba totalmente sonrojado y con sus orejas hacia atrás, le sonreí y posé mi mano sobre la suya, Bonnie me miró sorprendido pero luego sonrió, esto era una evolución en nuestra relación.

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Desperté siendo abrigada por el cálido pelaje de Freddy, no pude evitar sonreír al sentirme de nuevo entre su cálida piel, menos mal que ya todo estaba solucionado entre nosotros.

Sus manos se posaron sobre mis piernas haciéndome dar un pequeño brinquito de sorpresa, sentí como comenzaron a moverse hacia arriba, cuando se posaron en mi trasero mi piel se erizó, aunque sus caricias ya habían llegado un poco más lejos, eso no quitaba la sensación de miedo que aún sentía.

Su mano se coló por entre mis piernas; sentí como sus dedos presionaban en mi intimidad haciéndome soltar un gritillo de sorpresa.

Mordí mis labios para no gemir, pero los dedos de Freddy no me daban descanso, seguían atormentando a mi intimidad, inconscientemente comencé a frotar mis caderas contra sus dedos en busca de un mayor contacto.

—Di mi nombre—me pidió mientras frotaba sus dedos más rápido.

—F…fr…Freddy…—dije a duras penas.

Sentí como sus dedos se movieron más rápido haciéndome llegar al orgasmo, mordí mis labios para no gemir su nombre mientras sentía como mi cuerpo se estremecía ante sus caricias. Descansé mi mejilla sobre su pecho, intentando recuperar la respiración.

—¿Te gustó?.

Sólo pude asentir con la cabeza, ¿qué si me había gustado?, ¡era lo más cercano a hacer el amor lo que había hecho!, obviamente me había encantado.

Giré, quedando cara a cara con Freddy, sus hermosos ojos azules brillaban como dos zafiros, y en su rostro se dibujaba una sonrisa sensual que me encantó, en ese instante, sentí como si algo se hubiera encendido en mi interior, una chispa que estaba apagada durante todos estos años.

Tomé las mejillas peludas de Freddy entre mis manos y me impulsé hacia él para darle un corto beso en los labios, lo miré a los ojos y entonces, le sonreí de medio lado, Freddy me miró un poco confundido.

Me deslicé un poco hacia abajo y besé su cuello, marcando un camino de besos hasta su clavícula, su pecho, hasta llegar cerca de su intimidad, Freddy suspiraba y respiraba pesadamente, justo cuando planté un beso un poco más arriba de su intimidad se escucharon unos estruendosos golpeteos en la puerta.

—Chicos, no es por molestarlos pero…¡ya es hora! —nos alertó Foxy del otro lado de la puerta.

Y así como vino ese instinto de pasión en mí, se fue dejándome con la Yazmin cobarde y tímida, me separé de Freddy casi cayéndome de la mesa en el proceso, él en cambio se alejó de mí como si le quemara, mientras se cubría su intimidad.

Lo miré a los ojos y vi algo sorprendente en su rostro, estaba sonrojado y al parecer nervioso, sin previo aviso, salió corriendo del Backstage dejándome sola, totalmente avergonzada y con el rostro ardiendo en vergüenza.

¡¿Qué diablos me había poseído para que yo actuara de esa forma?!.

No lo podía creer, ¿cómo había sido posible que yo hubiera hecho eso?, simplemente fue, wow.

Me fui a dar una ducha, estaba aún alterada por lo que había pasado.

.

Salí corriendo del Backstage como alma que lleva el diablo hacía los baños de hombres.

¡WOW!, ¿sabes lo ardiente que fue eso?.

—Claro que lo sé, no por nada salí corriendo del Backstage cubriendo algo—le recordé a mi mente.

Bueno, ya sabes que hacer…¿no?.

—¡Claro que lo sé!, solo espero que nadie entre—finalicé mi diálogo interno.

Ahora tendría que encargarme de mi problemilla, cerré mis ojos y dejé mi imaginación volar, dónde sólo Yazmin estaba presente.

.

Salí del Backstage con la ropa de animadora, pasé por el Show Stage y vi a Dilan aún dormido, no le tomé importancia, caminé hasta la cocina y ahí me encontré a Chica con Foxy, estaban preparando las pizzas y a Arlen con Bonnie, estaban tomados de las manos, al parecer ya habían avanzado en su relación.

Me senté en una silla viéndolos ser felices, todo parecía tan perfecto, como si en realidad, todos fuéramos una gran familia feliz.

Como si ellos en realidad estuvieran más vivos que nunca y que tuvieran esperanzas de seguir con sus vidas.

Ese pensamiento sólo me dio más fuerzas para idear algo y detener al tipo de morado lo antes posible.

¿Pero qué?.

La puerta de la cocina se abrió ante Puppet, nos saludó a todos y se sentó a mi lado.

—Hola, ¿cómo lo llevas con Freddy?—me preguntó alegre.

—Bien, ya resolvimos todo entre nosotros—respondí sonriente, me sonrojé cuando por mi mente atravesó lo de hace poco.

—Me alegro por ustedes, pero dime, ¿ya tienes algo pensado para detener al hombre de morado?.

—La verdad…aún no he pensado en nada—admití apenada.

—Pero supongo que ya debes de tener una idea, ¿no?.

—Pues, obviamente, el plan sería que lo encontraran aquí, después de todo, la policía ya tiene mi declaración y el cuchillo, tienen que estar buscándolo.

—Sólo espero que no se acerque a los niños otra vez—dijo enojado.

—Lo sé, pero la última vez incluso logró sacarlo del local sin que nadie se diera cuenta, fue gracias a ti que logré dar con él antes de que le hiciera daño.

—No te preocupes, yo los vigilaré a tiempo completo y te avisaré si es que llego a verlo—tomó mis manos entre las suyas en señal de apoyo, le regalé una sonrisa, sólo esperaba que lo atraparan muy pronto.

Freddy entró en la cocina como si nada estuviera pasando, caminó hasta dónde estaba yo, me tomó de la cintura y se sentó en mí asiento colocándome sobre su regazo, recargué mí cabeza en su pecho mientras una sonrisa se escapaba de mis labios.

—Muy bien, me alegra ver rostros felices en la cocina—anunció Puppet feliz.—creo que hasta se puede respirar el amor en el aire.

Sonreí ante sus palabras, pero era cierto, el amor flotaba por los aires estos últimos días, a pesar de lo que había pasado con el hombre morado, eso no impidió que Freddy y yo pudiéramos ser felices, pero aún así, sentía dentro de mí que la despedida estaba por aproximarse.

Mis pensamientos cuando vi como Bonnie y Arlen se daban un tímido beso, Bonnie estaba sonrojado hasta las orejas y Arlen estaba un poco nerviosa, Foxy y Chica reían del sonrojo de Bonnie pero él sólo miraba a otro lado y no decía nada. Me sentía muy feliz por ellos, se merecían ser felices.

—No quiero interrumpir esa muestra de amor, pero ya es hora—dijo Puppet.

Todos salimos de la cocina hacia el escenario, en ese instante recordé que Dilan estaba ahí, aún seguía dormido pero ya no tardaba en despertar.

—¿Freddy podrías llevarlo a la entrada?—le pregunté con una sonrisa.

Gruñó, pero luego lo cargó de mala gana y caminamos hasta la entrada dónde Arlen y Bonnie se estaban despidiendo.

—Sólo no lo despiertes bruscamente—le pedí.

—Claro.

Y en cuanto menos me me dí cuenta, Freddy había soltado a Dilan al suelo haciendo que todo su peso recayera en su brazo izquierdo, fulminé a Freddy con la mirada, pero a él no le importó, caminó de vuelta al establecimiento al lado de Bonnie, pero me vigilaba detrás de la puerta.

Me despedí de Arlen con un gesto de mano, fue entonces que Dilan despertó de inmediato ante el repentino dolor en su brazo, me arrodillé frente a él viendo que se había raspado un poco el ante brazo, pero de ahí en fuera estaba bien.

—¿Qué demonios pasó?, ¿Qué hago en la pizzería? —preguntó confundido y mirando a su alrededor.

—Pues, ayer que fuimos a comer un cono de helado me dejaste en la pizzería y como era muy noche te quedaste aquí—mentí rápidamente.

—¿Enserio?, no recuerdo nada de eso.

—Es normal, ¿no recuerdas que cuando caminaste al baño de la pizzeria resbalaste por un charco de agua? —Dilan negó con la cabeza. —me asusté cuando te vi tirado en el piso y con los ojos bien abiertos, después de eso fue cuando te dormiste.

—Vaya, me siento mal por no recordar nada de nuestra cita, ¿qué tal si te compenso con salir otra vez? —me preguntó con una sonrisa alegre.

Sentí un escalofrío recorres mi espalda, giré levemente mi cabeza hacia la puerta de la pizzeria y vi los penetrantes ojos azules de Freddy mirándome fijamente, negó con la cabeza como respuesta a la pregunta de Dilan.

—Veras, lo que sucede es que este es mi último día en la pizzería.

—¿Te cambiarás de trabajo?, no importa, esperaré hasta que estés trabajando de nuevo.

—La verdad…me voy a cambiar de ciudad.

—¡¿Qué?!.

Me sentí mal al engañarlo, ¡pero era la única cosa se me había venido a la mente tan de repente!, tal vez así se acostumbraría más rápido a la idea de que no regresara a la pizzería.

—En verdad lo siento, quisiera habértelo dicho antes pero…

Mis palabras quedaron en el aire cuando sentí como sus labios se estamparon con los míos, me quedé de piedra ante su beso, instintivamente miré a Freddy por ayuda, el estaba igual de sorprendido que yo.

—Por lo menos no me quedé con las ganas de besarte—dijo cuando rompió el beso.

—Bien por ti—dije por lo bajo.

Nos levantamos del suelo y Dilan me sorprendió con un abrazo de oso, sentí como si mis costillas se fueran a romper por esa emotiva demostración de afecto.

—Espero que te lo pases bien a donde sea que vayas, ¿podrías marcarme?.

—Pero…yo no tengo tu número.

De la nada, Dilan sacó un bolígrafo de detrás de su pantalón, tomó mi mano y comenzó a escribir en ella.

—Listo, prométeme que tan pronto como estés allá me llamarás—me sonrió emocionado.

—Claro.

—Adiós—me volvió a dar un fuerte abrazo, seguido de un beso en la mejilla para después irse con un gesto de mano.

En estos momentos tenía miedo de voltear a la puerta y ver la mirada de Freddy, giré lentamente sobre mis pies y con miedo busqué su mirada pero no estaba, lo busqué por todos lados pero no lo encontré.

Tal vez ya entró al local.

Me adentré en la pizzería y vi de nuevo al gerente con su celular pegado a su oreja, me miró y entonces se acercó a mí con sus cejas juntas, separó el celular de su oreja, cubriéndolo con su mano.

—Escuché que hablabas con ese chico sobre irte, que ni creas que puedes dejar este trabajo sin más, la única forma de salir de aquí es con tu carta de defunción—dijo, y sin más, se fue del local.

—¿Qué pasó con Dilan? —me preguntó Chica caminando a mi lado.

—Le mentí diciéndole que me iría de la ciudad.

—Y con eso le bastó al grumete, ¿no doncella? —preguntó Foxy mientras abraza a Chica por la cintura.

—De hecho, no se conformó con eso y, me besó en los labios.

En ese instante fue como si todo el mundo se hubiera convertido en una tumba, nadie decía nada, seguramente todos pensábamos en una sola persona: Freddy.

Sólo espero que no se lo tome tan mal, y que sepa que yo no le correspondí el beso

—Creo que te estas tardando en ir y hablar con él—dijo Bonnie posando su mano en mi hombro en señal de apoyo.

—Lo sé, pero tengo miedo de como vaya a reaccionar.

—No te preocupes, no creo que intente golpearte de nuevo.

Esas palabras me dieron más miedo aún, ¿y si lo volvía a intentar?, ¿y si esta vez no se detenía y dejaba que su mano se estrellara con mi mejilla?.

—Tranquila doncella, el conejo sólo esta bromeando—me distrajo Foxy con una sonrisa, le sonreí forzada.

—No te adelantes a sus reacciones, anda ve—me animó Puppet tomándome mis hombros y dirigiéndome a los baños de hombres.

En cuanto sentí como la puerta se cerró detrás de mi quise huir, pero ver a Freddy sentado en el piso con la mirada perdida en el suelo me hizo quedarme y acercarme con algo de temor a él.

—¿Freddy?, sabes que no te debes de sentir mal, y mucho menos traicionado, tu sabes que yo sólo te amo a ti y que tu lo eres todo para mí, además, quiere aclararte que el beso que Dilan me dio fue totalmente sorpresa y que además yo no me dejé llevar y mucho menos le correspondí, así que… no tienes razones para no hablarme.

Freddy no decía nada, se quedó callado, sólo escuchándome, me acerqué un poco más hasta quedar frente a él, justo cuando planeaba seguir disculpándome, Freddy me sorprendió lanzándose contra mí, me tiró al suelo pero amortiguó el golpe de mi cabeza con sus manos.

Lo miraba con mis ojos totalmente abiertos de la sorpresa, cuando nuestras miradas se cruzaron, vi como en sus ojos se reflejaba el dolor y también el enojo.

—Se que te prometí controlar mis celos pero, no puedo, siento un instinto de borrar todo rastro de él en tu cuerpo—confesó, para luego, posar su cabeza en el valle de mis pechos.

Inevitablemente mis pensamientos se remontaron a cuando Dilan me había besado en la mejilla, Freddy me había sorprendido en el Backstage, y había intentado borrar a Dilan de mi piel, más bien, había logrado borrar a Dilan de mi piel y me había impregnado su olor, su calor y su amor.

—Freddy, sabes que yo únicamente te quiero a ti, mí corazón sólo late por ti y tu eres todo para mí—declaré, tomándolo de las mejillas y levantando su rostro para verlo a los ojos.

—Lo se, pero me vuelve loco saber que ese maldito te abrazo y peor aún, te besó—remarcó sus palabras acariciando mis labios con sus dedos.

—Sólo recuerda, yo siempre seré tuya—confesé, abrazándolo por el cuello.

Freddy se sentó atrayéndome a su cuerpo, sentía como sus brazos, al contacto con mi piel, borraban cada rastro de los brazos de Dilan. Levanté mi rostro, mirando sus ojos , y lo besé en los labios siendo correspondida al instante.

—Te amo—susurró cuando rompimos el beso.

—Mi osito celosito—le dije con una sonrisa.

Freddy sonrió y sin más salimos del baño de hombres tomados de la mano, cuando la puerta se abrió, vimos a todos expectantes, esperando por saber que pasaba entre nosotros, pero al vernos con nuestras manos juntas, sonrieron.

—¿Ven?, les dije que no podía ser tan malo—dijo Puppet.

Sonreí por sus palabras, y sin más, comenzó otra larga jornada de trabajo.

Corría con los niños de aquí para aya por toda la pizzería, Puppet me alertaba cuando un niño se apartaba de los demás y yo lo volvía a reintegrar en los juegos. Tenía gran parte de mí atención en los niños, pero eso no significaba que descuidaba la puerta de entrada, después de todo, los padres parecían querer deshacerse de sus hijos un rato y dejármelos encargados a mí.

Por suerte, Bonnie y Freddy me ayudaban cuando terminaban de cantar sus canciones, me ponía nerviosa cuando estaba al lado de Freddy y frente a los niños, me lanzaba miradas para nada inocentes haciéndome sonrojar, e incluso, cuando los niños corrían despavoridos por la pizzería, Freddy aprovechaba para besarme de sorpresa o para darme caricias indecorosas sin que nadie se diera cuenta.

Cuando por fin se acabó el día, todos nos dimos un respiro, los niños habían estado más hiperactivos que de costumbre y habían agotado nuestras energías. Me senté cansada sobre las piernas de Freddy mientras él me abrazaba por la cintura, quería darme un baño e irme a dormir lo antes posible, pero estaba muy cansada como para hacer eso.

—¡Hola chicos! —nos saludo alegremente Arlen entrando a la sala de fiestas.

Bonnie fue el primero en levantarse como un resorte para ir a saludarla, le dio un beso en la mejilla sonrojado, pero ella le correspondió besándolo en los labios.

—Hola—suspiré cansadamente e hice un ademán con la mano.

—¿Qué sucedió?.

—Los niños estaban más enérgicos que nunca—respondió Chica recargada en el hombro de Foxy.

—Ya veo, pero bueno, vayan a descansar—dijo animadamente al lado de Bonnie.

—Te tomo la palabra—intenté levantarme de entre las piernas de Freddy, pero él se levantó tomándome en brazos.

—Si nos disculpan, iremos a descansar—anunció, para luego, caminar al Backstage.

Cuando estuvimos dentro, me bajó de sus brazos y cerró la puerta detrás de él.

—Bueno, me daré una ducha, ahora vengo—le dije a Freddy mientras caminaba hasta aya.

No me respondió, supuse que estaba igual de cansado que yo, después de todo, él había estado cargando a los niños todo el día. Me quité el traje de animadora y me llevé una playera larga como pijama.

Me metí a la ducha intentando no caerme en el proceso, mis ojos se cerraban por inercia, y me tambaleaba unos cuantos segundos antes de volver a estar consciente. Salí de la ducha, me sequé el cuerpo y me coloqué la playera.

Caminé de regreso donde estaba Freddy y lo vi sentado en la cama, esperándome, le regalé una sonrisa cansada, me senté a su lado recargándome en su hombro.

—Tengo algunas cosas en mente—susurró en mi oído.

—¿Cómo cuales?.

—Digamos que no son aptas para menores—dijo sensualmente mientras acariciaba mi cintura con intenciones de bajar más su mano.

—Que bien por ti, pero tengo sueño—anuncié, y sin más, me recosté en la mesa y me dormí profundamente.

.

Miraba con mis ojos abiertos a Yazmin, ¡se había quedado totalmente dormida!, al principio pensé que estaba jugando y comencé a moverla para que se despertara, pero simplemente se había quedado dormida como una roca.

Observé su rostro, se notaba desde lejos que estaba muy tranquila y sin ninguna preocupación aparente, sonreí al verla tan relajada, le acaricié la mejilla con cuidado de no despertarla, aunque dudaba mucho que lo hiciera.

Y pensar que teníamos algunos planes con ella.

—Si, pero ya serán mañana—sentencié.

Me recosté a su lado, la abracé de la cintura atrayéndola más a mí, la contemplé unos cuantos segundos más. Había pensado que esta noche le volvería a impregnar mi olor en su piel y tal vez…tal vez hacer algo más, pero eso ya sería mañana, le besé en el cuello y sin más me dormí a su lado.