¡Hola, hola, hola, soy Noah!

Traigo, hoy, un nuevo capítulo de Adolescence, espero que os guste mucho.


Disclaimer:

Todos los personajes de corazón de melón pertenecen a ChiNoMiko y Beemov, algunos OC son de mi propiedad y los demás oc´s pertenecen a sus respectivas dueñas. Christine Abbey Campbell - Pertenece a MusicianWish. Lúthien Lidell - Propiedad de BoxOfGlitter. Scarlett Becher Gibbs - Pertenece a alexaher084. Yalexy Ivanov D'Arco - Propiedad de LunioFlower.


Adolescence

"Ahí estaba yo... esperándote y desperdiciando mi tiempo."


X

Se despertó totalmente desorientada.

No entendía de quién era esta habitación, era confuso, las paredes estaban pintadas de blanco, no reconocía nada de aquella habitación. Miró a su alrededor y le molestó la luz que se colaba por las cortinas. Sus ojos se cerraron y se tapó con las mantas, luego miró su ropa, estaba vestida, completamente vestida.

Se levantó unos minutos después. Cansada y trató de descubrir donde estaba. Salió de la habitación y se encontró en un piso bastante desordenado, cajas de embalaje, descubrió habitaciones vacías y lo encontró allí.

- ¿Kentin?- abrió los ojos sorprendida y se frotó la cabeza.

- Buenos días, ¿quieres un café? Te he puesto ahí un vaso con agua con un ibuprofeno contra la resaca.

- Gracias… ¿y mi móvil?

- Supongo que en tu bolso, lo tiraste por allí, no lo toqué.

Asintió con la cabeza y se aproximó en busca de su móvil, debía avisar a las chicas de que estaba bien.

Al coger el móvil descubrió cincuenta millones de mensajes de la chicas y varias llamadas perdidas de Leia, por suerte, el último mensaje de la rubia dejaba claro que suponía que se había ido con un chico misterioso y que cuando estuviese viva avisase.

Marcó el número de la rubia y esperó a que contestase.

- ¿Viva?- murmuro Scar, tranquilamente.

- Más que tú… tengo suerte de que nunca tengo resaca.

- Puta suertuda…

Se frotó la cabeza, apoyando su espalda contra la pared de aquella casa, desde luego que el chico no le había mentido, era totalmente nuevo en la ciudad y, su piso, lo demostraba. Terminó apoyando la cabeza y resoplando agotada.

- Me debes explicaciones…

- Sí, te cuento en un rato, lo siento.

- Todo bien. Nos vemos en un rato.

Resopló otra vez y se encaminó hacia la cocina.

Estaba calentando el café para ella, lo supuso cuando vio ambas tazas en la encimera de la cocina. Sin decir nada se sentó en la silla y lo observó firmemente, estaba tan concentrado que no la había sentido, le pareció un poco tierno de su parte.

- ¿Ya has terminado? He calentado el café, si no quieres no pasa nada… es que como no me contestaste…

- No, está bien… gracias.

No quería ser borde, después de todo la había cuidado fijo, la duda que tenía era… ¿cómo había llegado a su casa y qué había pasado en todo el tiempo que había estado allí?

[…]

- Me ha llamado tu padre…- murmuró Leia.

Todas estaban resacosas, con dolor de cabeza y en silencio, mientras desayunaban en la cocina.

- ¿Ah sí?- preguntó Lú, totalmente agotada de todo.

- Sí… tengo una reunión con él en un rato. Así que voy a irme a casa… lo siento chicas.

- No pasa nada- contestó Lexy. –Totalmente comprensible… ¿Starbucks por la tarde para hablar de todo un poco?-

- Sí… hay novedades- respondió Chris.

Leia sonrió y recogió sus cosas rápidamente, llevándose también las cosas de Scar, había quedado en que ella iba a ir a su casa a por ellas cuando la avisase. Tenía mucho trabajo que hacer y quería ponerse en ello ahora mismo.

[…]

Scarlett recogió sus cosas e invitó a Leia a pasar al interior de su casa, quien solo esperó, pacientemente, a que Scarlett se cambiase un poco, ya que estaba con la ropa de ayer. Seguía vestida igual y no iba a salir con eso a la calle, ¿no?

- Estoy bien, no me mires así- respondió la chica.

Leia sonrió.

Aunque estaba de acuerdo con ella, ya que estaba aparentemente bien, tenía mucha curiosidad por saber qué demonios había hecho en el tiempo que estuvo desaparecida, era obvio que Leia y las chicas se preocupaban demasiado, pero Scarlett no entendía porque, ella siempre solía desaparecer, entendería si fuera otra como Chris o algo así.

- Bueno, es un poco natural, ¿no crees?

- Sí, sí, os lo explicaré ahora.

Se quitó la ropa, quedando en ropa interior y Leia se quedó en el salón, cruzada de brazos, revisó la casa, no había nadie, bueno, la tranquilizaba un poco porque sus padres siempre estaban allí y le daban charlas enormes como sobre que no debían hacer...

Espero pacientemente y revisó el cuarto. Ordenado… Respiró cerrando los ojos, recordando cada detalle de anoche, por desgracia siempre se acordaba de todo lo que hacía. A veces era bueno pero otras…

- Haru… ¿por qué… mientes?

Desvió la vista…

[…]

Se sentaron en un café, como Leia amaba ser puntual, llegaron unos minutos antes al Starbucks y ocuparon su mesa de siempre, pidieron sus propios batidos y esperaron pacientemente a que todas llegaron.

- Estás muy callada, últimamente… estás más… apagada.

- No te preocupes. No es nada.

Scarlett no insistió, así era Leia, no iba a decirlo hasta que la situación no la superará.

Después de todo, ella siempre había sido así desde que tenía memoria, no podía sorprenderse o irritarse, aunque por una parte le molestaba eso, porque luego estaba deshecha por dentro. No le gustaba nada que ella llorase, quizás porque era como su niña pequeña. No lo entendía demasiado bien.

Desde pequeña, Leia siempre era ultra sensible y una llorica, entonces se había acostumbrado a cuidarla y, aunque se sentía molesta ante los lloriqueos, probablemente, y nunca lo reconocería, era porque odiaba verla triste.

- Lamento llegar tarde- Yalexy se sentó.

- No hay problema- Leia sonrió. –Llegas en hora.

Se sentó más aliviada y pidió al camarero que la había seguido, una vez las dejó, Leia volvió a mirar por la ventana. Distraída, Scar supuso que el paraíso que era su pareja se estaba tambaleando.

- ¿Dónde has estado?

- Prefiero ahorrarme lo de tener que contar la historia dos veces, Lexy. Lele tampoco sabe nada-

- Lo entiendo, pero podías darme detalles, ¿sabes?

- Solo ten paciencia, pesada.

Lexy sonrió y siguió picando a Scar, quien continuaba con la vista fijada en Leia, algo debía estar pasando en su adorada pareja, porque no tenía otra explicación racional, de eso estaba completamente segura.

- ¿Y tú, Lele? Haru te trajo a casa, ¿no?

- ¿Qué?- preguntó la nombrada, desviando la vista de la ventana para mirarlas. -¿Qué dijiste? Lo siento, estaba pensando.

Sus ojos estaban realmente mustios, era como si la tristeza fuera a invadirla.

Odiaba esa cara, Scar de verdad que lo hacía. No soportaba que su rostro alegre y amigable se tiñese de dolor, estaba un poco cansada, sin embargo, fingió una sonrisa.

- ¿Qué dónde estuviste?

- Oh, no sé, bailando y luego llamé a Haru y…

Pareció que ahí se había silenciado, como si hubiese algo que la atase y le impidiese hablar, dios, la enfurecía que siempre se guardase las cosas para ella. Yalexy también lo notó, pero sonrió comprensiva y trató de que hablase.

- Ya, os vi. ¿Sucedió algo? ¿Ninguno parecía muy feliz cuando te abrí la puerta?

- No te preocupes.- desvió el tema. -¿Qué tal tú con Nevra?

- Bien. Bueno… da igual, os cuento luego.

Yalexy suspiró agotada al recordar todo lo que había pasado con Nevra.

Chris entró acompañada de Lúthien y se sentaron, tranquilamente a su lado, incluso aunque su respiración estaba agitada, parecía que habían corrido para llegar al Starbucks, se imaginaron todas y cada una de las que permanecían sentadas que había sido por culpa de Lúthien.

- Lo lamentamos- se disculpó Chris, sentándose a la par de Yalexy.

- Sí, sí, eso- Lú se sentó, tranquilamente al lado de Lele, quien sonrió suavemente.

Las chicas que habían llegado, pidieron sus respectivas bebidas al camarero. Y cuando las trajo, pudieron comenzar su reunión.

- ¡Creo que los chicos ya no van a llevarse bien conmigo!- se quejó Lexy, apoyándose sobre la mesa, al lado de Scar.

- Que quejica.

- Es en serio, Nevra me odia… le he decepcionado demasiado, quiero decir, hablé ayer con él, frente a mi casa.

Chris la miró fijamente, dando un trago a su bebida.

- ¿Qué pasó?- preguntó la chica, curiosa.

- Le dije que… teníamos que dejarlo pero… no se lo tomó bien.

- ¡Obvio, idiota!- exclamó Scar. –Yo mataría a quien me dejase. ¿Sabes? Y Nevra es un "semental orgulloso" has herido su orgullo.

- Le doy la razón a Scar, ¿qué sucedió?- preguntó Lú.

- Pues veréis…

Yalexy levantó la cabeza y procedió a contar lo que había sucedido…

Yalexy narrando…

Estaba un poco nerviosa cuando lo pronuncie, incluso bajo esa cantidad de alcohol, quería, simplemente decirle las cosas, siempre había sido honesto conmigo, me decía constantemente lo que pensaba, lo que quería y lo que decía, siempre me decía todo y eso me hacía inmensamente feliz…

Él era una buena persona, pero… no lo quería.

- ¿Perdón?- preguntó, con sus ojos grises muy abiertos.

- No me gustas… me gusta… otra persona.

- ¿Estás muy borracha, no?- sonrió, frotando mi rostro. –Duerme un poco y deja de decir tonterías…-

Me removí incómoda en el asiento.

No me estaba entendiendo y yo solo quería decirle lo que pensaba, no quería engañarle porque desde hacía tiempo confiaba en él lo suficiente, siempre éramos el uno para el otro y se lo agradecía, era amable y, no solo eso, había entregado muchas cosas a él y él a ella. No importaba cuan coqueto y ligón era, siempre la trataba como una princesa, como la única e inigualable chica…

- Nevra… no podemos seguir juntos… yo no te quiero.

- ¡¿Qué dices?!

Nevra comenzó a perder la paciencia, podía verlo.

- ¿Por qué estás diciendo esto? ¿Por qué ahora? ¿He hecho algo? Esas chicas no importan, no me importan, sabes… no me importa absolutamente nada eso, eres la única. ¿Es por eso que quieres dejarlo? ¿Estás bromeando? Déjalo. ¡No digas tonterías…! ¡Hablemos mañana sobre esa estupidez ahora tú…!

- Nevra… es demasiado tarde para nosotros- siempre quiso decir eso.

Sin esperar un segundo, salí del coche y corrí a casa, no es que tuviera ganas de una discusión y me estaba encontrando mal. Los nervios, la adrenalina y todo lo que había estado sucediendo me había dado ganas de vomitar.

Fin de Yalexy narrando.

- Creo que me lo esperaba de él- dijo Lúthien. –Es su estilo, pensar que tú no pensarías en dejarle estando sobria.

- De todos modos, creo que deberías hablar con él- intercedió Leia, apartando el pelo de sus ojos. –No es por nada, pero se merece más explicación que un balbuceo constante, ¿no crees?

- Sí pero…- Yalexy se frotó la cabeza. –No sé. No parecía entender que me gustaba otra persona.

Estaba frustrada, claro que quería hablar con Nevra sobre eso, pero ayer le salió de dentro, cuanto antes lo hiciera mejor, quizás fue cruel, no, había sido realista, había dicho la verdad, totalmente, había dicho lo que pensaba y no podía simplemente callarse.

- Yo estoy de acuerdo con Lele- Chris cerró los ojos.

- Tenéis razón… pero tampoco estaba para razonar.

- No te preocupes, yo soy increíblemente mala, con Ezarel ayer… pf.

Lú miró curiosa a Chris, curiosa.

- Es cierto, Ez te trajo ayer. ¿Qué pasó?

- Nada, solo, que su relación no salió bien.

- ¿Y volvió ese ingrato a ti?- preguntó Scar. –Le mataré.

- Os cuento…

Chris narrando…

Ezarel me llevó a casa en el más absoluto silencio.

Conducía su coche a una velocidad normal, aunque estaba bastante inquieta, me mareaba un poco, así que me dedique a mirar el salpicadero tranquilamente, estaba un poco incómoda con la situación.

- ¿Qué sucede?- preguntó el chico de pelo azul.

- Nada… es raro.

- ¿Por qué?

- Porque lo hemos dejado y no de las mejores maneras.

- Tú ni siquiera sentías algo por mí…

- ¿Qué?


¿Qué nos deparará el siguiente capítulo?

¿Eh?

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