Capítulo 11. Libertad Condicionada.

La destitución de Grimmjow como el sexto espada se llevó a cabo apenas con la presencia de unos cuantos Arracars, y a pesar de eso, todos en las Noches se enteraron al poco de que ocurrió. Después de todo, la muerte de 5 Espadas en el mundo humano no era algo que pasase frecuentemente, sin mencionar la amputación indiscutible de su brazo izquierdo que era imposible no notar…

Y sin embargo, aunque todos en las Noches no dejaban de hablar al respecto, Rangiku no tenía la mínima intención de escuchar los detalles. Suficientes problemas internos tenía, como para todavía preocuparse por lo que ocurriese en Hueco Mundo o en la Tierra… y eso que desde el incidente, habían pasado ya al menos dos semanas en las que había estado esquivando en la medida de lo posible a Gin que parecía estarla rastreando o siguiendo porque se le aparecía en cada rincón, aunque no lo suficientemente cerca para impedirle cambiar de ruta mientras fingía no verle ni escucharle… aunque sabía perfectamente que no podría escapar de él por siempre.

Y no fue hasta un atardecer de la tercera semana, cuando finalmente se reencontraron en la habitación de la muchacha que entró sin darse cuenta de la presencia del muchacho en el interior, esperándola sentado junto a la puerta…

-¿Porqué estas evadiéndome Ran chan?

La fría voz de Ichimaru, resonó en las blancas paredes de la habitación, paralizando de inmediato a la mujer, que por un momento pensó que su corazón se había detenido…

-¿Qué pasa, no vas a responderme?

Todavía sintiéndose incapaz de mirarlo a la cara, Rangiku se obligó a avanzar hacia el fondo de la habitación, en un desesperado intento de meter distancia entre ambos, y con el corazón agitado, y una fingida calma le respondió.

-Luppi está portándose más desagradable que de costumbre, no puedes culparme por querer evitar más problemas con él…- los fuertes brazos de Gin rodearon instantáneamente a Rangiku por la cintura, y ella sintió un escalofrío por toda la columna vertebral, al notar también el suave aliento susurrándole en el oído con suavidad...

-Vamos Ran chan, no soy estúpido como para tragarme ese cuento…

-No es ningún cuento Gin, él todavía está enfadado por lo que le hiciste y va a desquitarse conmigo en la primera oportunidad que tenga, así que lo mejor es que me mantenga lejos de ti…

Haciendo uso de todo su valor, la voluptuosa rubia intentó soltarse del abrazo que su carcelero le había dado, pero que le fue imposible deshacer ya que él no estaba para nada de acuerdo con su proceder.

Después de todo, él la había llevado a las Noches para tenerla cerca, para estar siempre con ella… porque eso era lo que él quería, tenerla de nuevo entre sus brazos cada noche y cada día hasta el final de sus existencias… y él iba a demostrárselo, ella lo quisiera o no.

oOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Maldiciendo por lo bajo, Hitsugaya Toushiro observó al pequeño escuadrón del que había tenido que hacerse cargo quisiera o no: Kuchiki Rukia, Madarame Ikkaku y Yumichika frente a él, esperaban escucharlo hablar para darle ordenes o algo, pero el peliblanco no estaba seguro de lo que debería decirles… después de todo, había sido idea de Kisuuke Urahara que todos se pusieran a entrenar…

Y es que habían pasado ya tres semanas desde la aparición de los Espada en Karakura, permitiéndoles sanar la mayoría de las heridas que sus compañeros shinigamis y él habían sufrido hasta casi haberse curado por completo, y permitiéndoles desde la semana pasada, comenzar un nuevo entrenamiento para poder volverse mucho más fuertes… después de todo, los enemigos a los que se habían enfrentado habían resultado ser más de lo esperado…

Y un extraño presentimiento le decía, que muy pronto tendrían que enfrentarse a algo mucho más fuerte que ellos…

oOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Rangiku siempre había sabido que Gin era mucho más fuerte que ella, en todos los aspectos, y por eso había preferido evadirlo a enfrentarse a él... y ahora que se encontraba todavía atrapada en el abrazo que el peliblanco le impidió terminar, tenía la certeza de que no iba a poder liberarse hasta que él decidiera el momento de soltarla… las cosas siempre habían sido así con él.

Incluso antes de su traición al Sereitei, él era quien siempre decidía el momento de verse, de abrazarla, de besarla… y aunque antes a ella eso no le importaba, la diferencia consistía ahora, en que esta vez, Rangiku no quería ser abrazada ni besada por el peliblanco como antes…

-Gin, por favor para – pidió en un susurro la mujer, sintiendo los labios del muchacho recorrer la suave piel tras su oreja, degustándola con lentitud, como él sabía que le gustaba…

-Nadie va a interrumpirnos Ran chan, así que tranquilízate y déjate llevar- sugirió entonces él, mientras sus manos acariciaban el vientre de ella, que tragó saliva con dificultad… tenía que detenerlo, de alguna manera tenía que impedir que siguiera…

Y como si alguien hubiera escuchado los mudos ruegos de la antes teniente de la décima división, se escucharon repentinamente un par de golpes a la puerta de la habitación, consiguiendo que Ichimaru se detuviera…

Durante algunos segundos, la mano derecha de Aizen, permaneció estático con el entrecejo fruncido, evaluando la posibilidad de haber imaginado aquellos sutiles golpes… nadie en las Noches solía llamar a las puertas antes de entrar…

Entonces, ante un nuevo llamado al otro lado de la puerta, el portador de Shinsou bufó resignado. Tendría que ir a abrir para ver al inoportuno, y volver a posponer la dulce reconciliación con su Ran chan, esperando que sólo fuera por unos minutos más…

Y dejando a Rangiku exhalando un suspiro de alivio imperceptible para él, la soltó y fue directo a la puerta, sin notar que la rubia instantáneamente se giró para ver a su salvador, y encontrándose con los verdes ojos del cuarto espada que la veían fijamente por sobre el hombro de Ichimaru que obstruía la entrada…

Pero antes de que el peliblanco pudiese preguntar nada, el Espada habló dirigiéndose a la mujer que lo veía con la sorpresa pintada en la cara.

-Aizen sama requiere la presencia de Matsumoto san en la sala del trono con suma urgencia, al parecer tiene una misión importante que encomendarle....

Y el par de antiguos miembros del Gotei 13, mirando a su interlocutor completamente atónitos, permanecieron mudos durante largos segundos, sintiendo el peso de cada una de aquellas palabras…

-¿Aizen Taichou…? No, debe de haber un error, eso no es posible – sentenció finalmente el ex capitán, dirigiendo una inquieta mirada por sobre su hombro a su compañera, que todavía impactada, seguía en su lugar sin moverse…

-Las palabras de Aizen sama fueron muy claras, Ichimaru san – espetó instantáneamente Ulquiorra sin siquiera inmutarse, y pasando su fría mirada de la mujer al caballero frente a él, que apretando con fuerza reprimida el par de puños, salió a toda prisa de aquella habitación, dispuesto a hablar con su superior… -¿No piensas ir?

La pregunta del Espada hizo reaccionar finalmente a la rubia, que dando una cabezada de asentimiento, salió también de la habitación en absoluto silencio.

Ella sabía que acudir a la sala del trono había sido una orden, no una petición. Y ésta orden, al igual que la que estaban a punto de darle, no iba a poder rechazarla, ya que negarse a acatar, implicaba un riesgo que nadie iba a poder evitarle, ni siquiera Gin… y eso, él también lo sabía perfectamente, que no por nada era considerado como la mano derecha y un fiel sirviente de Sousuke Aizen…

E inevitablemente, mientras avanzaba por los blancos pasillos de las Noches, siendo custodiada por el Cuarto Espada, Rangiku casi pudo asegurar que aquella misión a la que iba a ser asignada tenía como objetivo poner a prueba su fidelidad a la causa del traidor de la Sociedad de Almas…

oOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Cuando Hitsugaya Toushiro aceptó comunicarse a la Sociedad de Almas, jamás se imaginó que al final se encontraría con la imagen de Hinamori Momo a través de la enorme pantalla que recientemente había sido instalada en la sala del departamento de Inoue Orihime…

Estaba aliviado de verla al fin despierta, después de todo, ella era su amiga de la infancia y la quería… sin embargo, al comprobar el estado mental en que la teniente del quinto escuadrón se encontraba, el coraje y la impotencia de saber que ella creía inocente al bastardo de Aizen, le provocaron una fuerte decepción hacia ella…

¿Era posible que ella no se diera cuenta de todo el daño que los traidores habían provocado? ¡Y no sólo a ella, sino a todos a su alrededor…!

Pero en el estado en que Hinamori se encontraba, era imposible para Toushiro intentar hacerla reaccionar, intentar hacerle ver que a él también lo habían dañado al haberla atacado a ella, y después al haberle arrebatado a la mujer que más amaba…

Dando por finalizada la comunicación, el peliblanco le dio la espalda a la gigantesca pantalla, con la firme intención de hacerse más fuerte y cobrarle al trío de traidores todo el mal que habían causado no sólo a él, sino a todos los que le rodeaban…

oOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Durante breves segundos en silencio, rodeada de los Arracars involucrados, Rangiku meditó tratando de evaluar la situación. Detestaba tener que participar del ataque al mundo humano, pero más detestaría quedarse encerrada sin poder hacer nada para evitar grandes daños… sin olvidar el hecho de que Luppi, quien la miraba despectivo a unos cuantos pasos, aprovecharía una negativa para ponerla en mal ante los demás y acarrearle todos los problemas que desde su llegada había estado evitando…

Realmente no tenía opción. Aunque pareciera que le estaban dando a elegir entre participara o no, ella sabía que mantenerse al margen no era verdaderamente una opción… y ante la atónita mirada de Ichimaru Gin que a la derecha de Aizen esperaba una respuesta negativa, la antigua teniente del décimo escuadrón de la Sociedad de Almas, Matsumoto Rangiku, aceptó formar parte de aquella misión de ataque a la ciudad de Karakura…


Uchiha Katze gomenazai!!! la verdad es que me confundo a veces, pero tu entiendes xD igual gracias por las correcciones, espero no volver a cometer esos errores... en fin, gracias por leer y comentar xD

como ven, este capitulo fue como... relleno xD no iba a meter lo de hinamori, pero me pareció k debia hacerlo, igual no recuerdo mucho si estoy siguiendo bien la linea de tiempo, pero espero comprendan las personas ke lean xD

gracias por su atención, aunk no me dejen reviews xP