Bueno, acá les dejo el capítulo 11. Espero que les guste. Mi gustaría darle las gracias a los que leen el fic, en especial a SunakoChan14 , Mama Shmi y Natalie G o lindoncito que fueron las que más ánimos me dieron para contuinar. ¡Lean!

Capítulo 11: Ojos que ven, corazón que es engañado.

-No te estarás refiriendo a…

-A la poción multijugos, sí-contestó Daphne con una sonrisa que denotaba maldad.

-Uno: nos podrían expulsar; dos: ¿Cómo mierda piensas robarle ingredientes a Snape sin que se de cuenta?; y tres: tardaríamos un mes en hacerla…

-Eso no va a ser un problema. Empecé la poción una semana antes de irme a Hogwarts…ya sabes, por si las dudas. Siempre tengo un poco hecha y nadie me descubre, Millicent se encarga bien de que así sea. Solo faltarían unos pocos ingredientes que se hallan en el despacho de Snape, y Bulstrode puede ayudarme a conseguirlos. La poción podría estar lista para la semana que viene. Con respecto a las normas, si no te animas a quebrarlas, me temo que no me podrás quedar con tu querida Granger…-dijo Daphne levantando las cejas.

-De acuerdo, de acuerdo. Una pregunta más: ¿de dónde planeas conseguir cabello de Malfoy?

-Oh, no te preocupes por eso. Sé perfectamente como hacerlo y es algo que tengo que agradecerle al trío de oro. Entonces, ¿estás conmigo, o no?

Cormac dudó unos segundos.

-Sí, estoy dentro. Ah, y ¿Una vez que hayamos hecho la poción, qué planeas hacer?

-Oh, eso lo verás…será algo increíble.

-¿Quién te ha escrito esa carta?-preguntó Malfoy mirando el trozo de pergamino que la Leona traía en su mano.

Ellos dos se habían vuelto a citar en la torre.

-Victor Krum-respondió Hermione.

-¿Te sigues escribiendo con ese cerebro de nuez?-preguntó enojado el rubio-No me gusta nada eso…

-Tranquilo, Malfoy. Somos buenos amigos, eso es todo.

-¿Y como estás tan segura de que no quiere nada más contigo?

-Por que lleva de novio más de un año y se acaba de comprometer. Me escribió para contármelo.

-¿Se ha comprometido? ¿Con quién?

-Con una escocesa, un año mayor que él. La conoció en un partido.

-Entonces está bien, porque no me gusta que otros hombres anden mirando a mi chica…

-¿Tu chica?-preguntó Hermione con una ceja levantada.

-Sí, sí, tú eres solo mía-dijo él mientras la abrazaba y la estrechaba contra su cuerpo.

-¿Ah, sí? ¿Y de donde has sacado eso?

-Simplemente lo sé-dijo Malfoy con una sonrisa de medio lado y traviesa.

-Oh-dijo ella conteniendo la risa.

-Tampoco me gusta nada como te mira ese McLaggen.

-Malfoy…yo nunca me fijaría en él…

-Eso se nota, Blaise me dijo que el año pasado prácticamente escapabas de él. Igualmente no me gusta nada como te observa. Te devora con la mirada…Aunque al lado mío, él no tiene ni la más mínima chance…

-Jesús, Malfoy-rió Hermione-Tu ego me sigue sorprendiendo.

-Je-¿Quién?-preguntó el rubio.

-Jesús, un hombre muggle…olvídalo, no tiene importancia.

-Vale-soltó el ojigris mientras tomaba a la chica por la mandíbula y le daba un beso a los labios.

-Alguien nos podría ver.

-No es cierto, Blaise y Theo están cuidando el lugar. También lo están haciendo tus amiguillos, aunque me cueste, tendré que agradecérselos más tarde…

-Eso es un paso-exclamó Hermione.

-Bueno, basta de palabras, Granger.-susurró el ojigris mientras volvía a besarla.

De alguna manera extraña, Draco conseguía ser realmente tierno con Hermione. Nunca se había sobrepasado, nunca había intentado llegar a otra base, y siempre era sumamente respetuoso. Era la primera vez que cuidaba así de una mujer: Granger lo tenía realmente colado.

-De acuerdo, ¿cuánto tiempo más nos tenemos que quedar aquí?-preguntó Neville mirando como Harry y Ginny se besuqueaban.

-Oigan, tórtolos-exclamó Theo-por lo menos podrían hacer como Blaise y Weasley e irse a otra parte, no tengo ganas de ver como se andan revolcando por ahí.

-Oh, déjalos-sonrió Pansy.

-¿Desde cuando eres tan tolerable?-preguntó Harry que había parado de besar a Ginny.

-Muy gracioso, Potter-contestó Pansy.

-Déjalo-le sonrió Neville-Pero sí, estás más amigable que antes. Oh, espera… no es que antes fueses mala pero…

-Tranquilo, Neville. Te entiendo-lo calmó Pansy-Es verdad, pero no lo sé…supongo que fue el año pasado cuando me harté de fingir ser alguien quien no era…

-Oh, esto es genial, ahora también tú y Longbottom. Por favor, que salgan Granger y Draco ya mismo, si tengo que ver otro beso más, me mataré.-habló Theo casi riéndose.

-¿Soy yo o andas buscando una chica?-preguntó Ginny-¿Qué pasó con Parvati? Me ha llegado el rumor de que estuvieron juntos.

-Solo la he besado, ninguno de los dos quiso nada. Pero yo quiero una chica de verdad…

Y en ese momento, Hermione salió de la torre de Astronomía.

-Por fin-exasperó Harry-anda, volvamos a la torre.

Draco salió al instante.

-¿Y Blaise y la comadreja?-preguntó.

-En la Sala Menestres, creo-respondió Pansy-Dejémoslos tranquilos.

-Vale-contestó Draco.

La castaña y el rubio se saludaron con un último beso y se separaron.

-Entonces, ¿me ayudarás, Millicent?

-Por supuesto, Daphne. Yo no soy una traidora como Parkinson…

-No te preocupes por ella, ya me las pagará…

-Perfecto. Entonces ¿qué tengo que hacer exactamente?

-Haremos así: le diré a Snape que hay una pelea en el patio. Cuando el vaya, yo cuidaré la entrada y tu sacarás del armario los ingredientes que faltan. ¿Vale?

-Vale, y dime una cosa, Daphne: ¿Qué hará Cormac?

-Te repetiré lo mismo que le dije a él, ya lo verás. Necesito otro favor: tú eres muy buena falsificando caligrafía. Necesito que te hagas pasar por Malfoy.

-Como tú quieras-rió Millicent.

Si Draco y Hermione hubieran sabido lo que Daphne y Cormac planeaban, se habrían ahorrado muchos problemas. Durante la semana que pasó, los amantes no pudieron verse tanto como les hubiera gustado. Sin embargo, en aquellos últimos siete días se amaron como nunca se habían amado. Los besos eran mucho más pasionales que antes, al igual que las caricias. De alguna manera intuían que algo malo iba a pasar, pero no estaban seguros de qué. Malfoy vivía hablando de sus miedos con Blaise, Theo y Pansy, al igual que Hermione lo hacía con Harry, Ron, Ginny, Neville y Luna. Probablemente, si hubiesen hecho su relación pública, si no le hubiesen tenido miedo al "¿Qué dirán?", el plan que Greengrass y McLaggen pensaban efectuar no habría funcionado. Pero, no fue así, tuvieron temor, y por eso el plan que los otros dos maquinaron, funcionó a la perfección.

Daphne, Millicent y Cormac se hallaban en la Sala Menestres. Ésta había tomado la forma de una especie de baño con muchos espejos y lavabos. Sobre el suelo de mármol, la rubia terminaba de revolver una sustancia de aspecto extraño.

-Esto ya está-sonrió-A ver, ¿Cómo te quedó la carta?-le preguntó Daphne a Millicent. La segunda le entregó un pergamino y ella leyó.

Granger: en lugar de ir a la torre, estate en el lago a las siete. Sé puntual, te espero allí.

D.M

-Bien, ahora hay que enviarla.-le puso el sobre en la boca a su lechuza y espero a que el animal se fuera- Dime, ¿ya le has dado la poción del sueño a mi Draco?-le preguntó a Cormac.

-Sí-respondió él

-¿Y me has conseguido los cabellos?

-También-dijo el Gryffindor tendiéndole un tubito con pelo rubio adentro.

-Perfecto-sonrió.

Greengrass sacó el contenido del tubo y lo volcó sobre la poción que adquirió un tono amarillento. Luego, con un cucharón vertió la sustancia en un recipiente de vidrio.

-Ahora, te tienes que tomar esto.

-Ah, no, ni loco. No pienso tomar esa cosa…

-Cormac ¿Quieres estar con Granger?

-Sí.

-Entonces bébetelo.

McLaggen puso mala cara y se llevó el vaso a la boca. Con esfuerzo tragó aquel líquido espeso que sabía como el demonio. De repente empezó a notar como su cuerpo mutaba. Se encogió un par de centímetros, su torso se estrechó y su piel se volvió más nívea. Cuando volteó si cabeza para mirarse al espejo, no vio su reflejo sino que lo vio a Draco Malfoy. Se observó con detenimiento los ojos grises que habían reemplazado sus ojos marrones, y el cabello que se había vuelto casi blanco.

-Estoy horrible-mustió.

-Cállate, Draco es un sexy-lo silenció Daphne.-Mucho mas que tú. Anda apúrate que ya casi son las siete.

-Que raro que haya cambiado de lugar, siempre nos vemos en la torre de astronomía.

-Capaz quería cambiar la rutina-le sugirió Ginny a Hermione. Anda, vete que llegarás tarde.

Hermione asintió y salió disparada para el lago. Todavía le resultaba raro estar tan emocionada por un hombre. Draco lograba hacer que se sintiese feliz, alegre, lograba que se sintiese una mujer.

-¿Qué demonios hago aquí?-se preguntó Draco.

Algo lo había hecho perder la conciencia, y al despertarse se dio cuenta de que estaba encerrado en un armario de escobas.

-Demonios, tengo que salir. Hermione me está esperando en la torre. Oh, demonios, se enojará mucho.

-Alohomora-dijo, pero la puerta no se abrió.-Mierda, eh… Bombarda.-pero tampoco pasó nada.

Malfoy pateó con fuerzas la puerta, y entonces escuchó a alguien acercarse.

-ABRAN-gritó.

-¿Quién es?-preguntó la voz de un chico que tendría 12 años.

-Abre la puerta, demonios.

El muchacho le hizo caso.

-¿Qué hacías allí dentro?-le preguntó

-No importa. 10 puntos para Hufflepuff por tu ayuda-dijo el rubio y salió corriendo. Eso era definitivamente algo raro. El ojigris nunca le hubiese dado puntos a un alumno de segundo año, y mucho menos a alguien de esa casa.

Draco corrió por las escaleras, pero cuando llegó a la torre no había nadie.

-Ahí viene. Anda, bésame.

-¿Qué? ¿Estás loca?-le preguntó Cormac.

-No entiendes nada ¿No es cierto? Si nos ve besándonos, lo dejará a Draco. Ella estará triste, tú la consolarás y yo tendré de nuevo a mi chico.

-No lo sé…

-BÉSAME.

-Vale-se rindió el muchacho.

Cormac tomó a Daphne por la cintura y la besó. Ella le devolvió el beso con ganas. Ninguno de los dos sintió nada, pero ambos se esforzaron por llevar la situación a algo creíble. Si querían que Hermione lo dejara a Malfoy, tenían que hacer las cosas bien.

Y entonces fue cuando llegó la Leona y vio a su chico Draco Malfoy, besando con lujuria y desesperación, a la mujer con la que antes se acostaba, Daphne Greengrass.

Y ¿Qué les pareció? Espero que les haya gustado…DEJEN SUS REVIWES. Hasta el próximo capítulo