Michiru se encontraba tranquilamente durmiendo en su cama cuando una sombra apareció en la ventana. Haruka se introdujo silenciosamente y se acercó lentamente a la joven. Al verla no pudo evitar sonreír, era algo extraño, pero le daba mucho gusto verla. Se inclinó para llegar a su oido.

-Michiru… Michiru…- dijo el joven en voz baja para despertar a la chica. Ella se movió un poco y abrió los ojos lentamente.

-¿Ya es de mañana?- preguntó la joven ingenuamente levantándose y estirándose, de pronto abrió bien los ojos y se encontró con un par azules intenso. -¡¿Qué rayos haces aquí?!- dijo la chica sorprendida, agarrando al joven del cuello de la camisa y aventándolo del otro lado de la cama. Después se incorporó y se paró junto a él en posición de karate.

-Que agresividad- dijo el joven en el suelo sobándose la cabeza –Uno que viene a saludarte y tu que te pones toda ruda- dijo en un tono gracioso, tratando de sonar molesto.

-¿Saludar?- preguntó la chica no creyendo lo que el intruso decía. El ladrón se puso de pie y se sacudió los pantalones.

-Claro, ¿Qué una persona ya no puede ir casa de una amiga a saludarla?- preguntó Haruka con una expresión inocente. Michiru sólo levantó una ceja, no le creía mucho. –La verdad es que… emm…-El ladrón trataba de pensar en algún pretexto más creíble al darse cuenta de que no estaba logrando nada – aaahh… si… quería ayudarte con tu tesis- dijo con una sonrisa inocente.

-¿Mi tesis?- preguntó la chica incrédula.

-Tú sabes, nadie ha hablado conmigo, tú necesitas información para escribir…- trataba de justificarse, cada palabra hacía ademanes con las manos. Michiru aún seguía incrédula y su mirada lo denotaba.

-Es mejor que te vayas- dijo la chica de cabello aguamarina –de la misma forma como hayas entrado- dijo aún tratando de comprender cómo había logrado burlar la alta seguridad de su hogar.

-La verdad es que su sistema de seguridad deja mucho que desear- dijo el joven tratando de ser simpático –Y pues, tu petición de que me vaya…- se llevó una mano a la barbilla y levantó la mirada al cielo, como pensando –tengo que pensarlo un poco…

-Creo que ya está decidido- el ladrón escuchó un clic y volteó a ver a la chica, encontrándose entre ellos una pistola que le apuntaba. Primero hizo cara de sorprendido, pero inmediatamente sonrió.

-Eres una chica difícil- dijo tomando el cañón del arma, le dio un empujón hacia atrás, tomando de sorpresa a la chica y la tomó en su mano, ahora apuntando a la joven. –Pero sé tratar esas pequeñas contradicciones- dijo Haruka con una sonrisa. Michiru se quedó sorprendida de lo que había pasado, no vio el momento en que sucedió y se sintió algo tonta por lo que ocurrió.

Dos chicas iban entrando a la casa con bolsas de un minisuper en las manos.

-No es posible que el helado se termine tan pronto en esta casa- dijo una chica rubia entrando por la puerta, seguida por otra de cabello corto azul.

-¡Pues cómo no! Si te lo comes todo- respondió su amiga con una sonrisa dulce. Ella siempre era así, calmada e inteligente, mientras su amiga impulsiva y eufórica. De pronto se pararon en seco al sentir una figura parada frente a ellas.

-¡Fantasma!- dijo histérica Mina temblando. La sombra se acercó y al reconocerla dieron un gran suspiro.

-Michiru no nos asustes así- dijo Ami sonriendo a su amiga. Esta se veía algo tensa, pero no lo notaron por estar ocupadas por las bolsas.

-En vez de estar asustando pobres inocentes como Mina, mejor ayúdanos a cargar esto- la rubia le extendió una bolsa. Michiru tenía la mirada fija en la puerta, o más bien a un costado del marco donde un par de ojos azules observaba la escena.

-Si…- respondió la chica de cabello aguamarina tomando la bolsa, y en ese momento levantó las cejas como señalándoles que voltearan pero las otras chicas no comprendieron.

-Michiru, si te pica la nariz o la frente o algo nomás ráscate- dijo Mina sonando lógica y riendo ligeramente. La chica sólo dio un suspiro de frustración y sus amigas se voltearon a ver algo intrigadas. En ese momento escucharon un clic detrás de ellas y tragaron saliva.

-¿Por qué nunca entienden mis señales?- preguntó la chica negando ligeramente con la cabeza y llevándose una mano a la frente en señal de frustración.

Bueno, ahora subí dos capítulos juntos jejejeje, ahí voy ahí voy… No sé qué tal va esto, hace mucho que nadie me manda reviews…ummm… creo que ya no les gustó… ummmm….

Saben, esta historia es algo más ligero de lo que por lo general hago, siempre son grandes dramones y de repente con toques cómicos, pero son más dramas cursis que otra cosa jejejejejeje… Siempre escribo de acuerdo a mi humor y a cómo me siento, también un poco tiene que ver mi carácter y el sarcasmo que me identifica jejejejeje… Creo que esta historia es así porque me siento así… Todo es culpa de una persona muy especial la cual me dio una oportunidad. La esperé mucho y me ha hecho muy feliz, no me arrepiento de nada con ella. Creo que sabes quién eres y cuando veas esto, espero que tu también te sientas como yo. Muchas gracias por inspirarme