Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de knicnort3, yo solo la traduzco.

A ver...este capítulo es uno muy importante para la historia, espero que entendais lo que hay y sobretodo que penseis en la frase que está escrita en el sumary antes de nada...Ya vereis por qué.

~ Capítulo 11 - Obvio ~

(BPOV)

"Enfermera Swan, el Dr. Cullen quiere que vaya a la sala de emergencias", dijo Siobhan mientras yo estaba haciendo mi ronda habitual en la unidad pediátrica.

"Ah, vale", le dije con indiferencia. Las cosas iban bastante lentas, por lo que a menudo se me podía trasladar a la sala de emergencias cuando había escasez de enfermeras allí.

Tomé el ascensor hasta esa sala y pregunté a la enfermera jefe para recibir instrucciones en cuanto a donde me necesitaban.

"Oh, yo no te he llamado, pero el doctor Cullen está en su oficina".

"Vale, gracias", dije antes de dirigirme a la oficina del director del hospital.

Llamé, y la puerta se abrió para mí de inmediato. Aunque la oficina era grande, parecía pequeña, porque estaba llena de gente, eran todos los Cullen.

"Vale, Bella está aquí, así que ahora por fin podemos tomar una decisión", dijo Emmett con impaciencia.

"¿Qué está pasando?". Pregunté. Yo vi a Edward sentado en una de las sillas en el lado opuesto de la habitación, así que pasé entre todos y me senté en su regazo mientras él envolvía sus brazos alrededor de mí. Realmente no me importaba lo que estaba pasando, porque nada podía salir mal cuando Edward me sostenía. Él me dio un beso en la cabeza, mientras que Rose explicaba todo.

"Estamos tratando de escoger donde queremos ir de vacaciones este año, pero nadie puede estar de acuerdo. Creo que ya que tenemos a Carlie, deberíamos ir a un lugar para niños".

Rose era la hermana adoptiva de Edward, y en los cinco meses que llevábamos juntos, Rose y Carlie se había hecho muy cercanas. Ella era una maestra de preescolar y los niños la adoraban, así que cuando necesitaba una niñera, estaba con Rose. Todos los Cullen se habían convertido en mi familia y en la de mi hija. De hecho, eran tantos que Carlie no necesitaba a su antigua niñera para nada. Rose la llevaba a la escuela, y Edward la recogía de la casa de Rose, y los dos pasaban el rato en nuestro piso hasta que yo llegaba a casa. Edward incluso hacía todos los deberes de Carlie con ella, y generalmente cocinaba la cena.

Carlie quería a Esme y a Carlisle también. Ella siempre quería ir a su casa en el campo, jugar con sus pollos y alimentar a las vacas. La casa de los Cullen para adolescentes y adultos jóvenes no estaba lejos de la ciudad, era de quince hectáreas y tenía una granja, que era el cielo de Carlie. Carlisle trabajaba largas horas en el hospital, por lo que también tenía un piso en la ciudad, pero cada vez que había alguien que necesitaba ayuda, se tomaba un tiempo libre y se quedaba en la casa.

"Entonces, ¿qué te parece?". Esme me preguntó.

"Uh... ¿el qué?". Pregunté, sintiéndome mal por no haber estado prestando atención a la conversación. Edward seguía jugando con mi pelo y besándome el hombro, por lo que había sido completamente distraída de la mejor manera posible.

"¿Lo de las vacaciones de este verano?"

"Oh, bueno, realmente no me importa. Carlie nunca ha estado fuera de Washington antes, así que va a estar emocionada, no importa a donde vaya".

"Sigo diciendo que vayamos al sur de California, todos los niños tienen que ir a Disneylandia", dijo Rose.

"Cariño, la última vez que fui allí, me dijeron que era demasiado grande para caber en el paseo de Dumbo", se quejó Emmett.

"Cariño, el paseo de Dumbo era para niños, pero hay cientos de otras atracciones en las que te podrás subir".

"¿Cuál es el punto de ir a Disneylandia, si no puedes ir al paseo de Dumbo?". Emmett dijo frustrado.

"Lo que sea", dijo Rose molesta.

"Yo digo que vayamos a la estación de Atlantis en las Bahamas", dijo Alice. "Hay un montón de cosas para niños allí".

"Eso podría ser divertido", coincidió Carlisle.

"Ooo, siempre he querido ir allí", dijo con entusiasmo Esme. "Edward, ¿qué te parece?"

"No me importa, siempre y cuando no tenga que estar otra vez en la habitación de al lado de ellos dos", dijo Edward señalando a Rose y a Emmett.

"¿Qué, no te gustaron los golpes en las paredes?". Emmett dijo con una sonrisa maligna.

"No, con esa mierda asustaste a Carlie. Bella y yo tuvimos que decirle que estabais haciendo ejercicios aeróbicos", dijo Edward con cara de asco.

"Sí, y luego tuvimos que tratar de encontrar una razón para que ella no fuera a veros", añadí.

Habíamos ido todos a una estación de esquí unos pocos meses antes, y Edward juró entonces que nunca dormiría en ningún lugar cerca de Emmett y Rose.

"Oh, vamos, nos quedamos con Carlie un par de veces para que tuvierais vuestro 'tiempo de adultos '. Apuesto a que también hubo un poco de ruido entonces", Rose refutó.

"Y, como has dicho, Carlie estaba fuera durante nuestro 'tiempo adultos", dijo Edward irritado.

"Vale, vale, ¿así que estamos todos de acuerdo en Atlantis, entonces?", Esme preguntó.

"Suena bien", dijo Emmett.

"¿Jasper podrá venir?", Carlisle le preguntó a Alice.

"Estará de vacaciones por entonces, así que estará allí".

"Perfecto, ahora si todos me disculpáis, tengo que volver al trabajo", dijo Carlisle antes de besar a Esme y salir de la oficina. Todos nos despedimos y Edward me cogió la mano y comenzó a caminar conmigo hacia el ascensor, cuando inesperadamente me llevó al armario del conserje.

"Vas a hacer que me despidan", le dije contra sus labios mientras me besaba.

"No, Carlisle te quiere, nunca te despediría", dijo antes empezar a darme besos en mi cuello.

"Te tomas demasiadas ventajas por su generosidad", dije mientras le estaba quitando sus pantalones.

"No estoy de acuerdo. Carlisle ha llegado a esperar lo peor de mí, y realmente no quiero ponerlo en estado de shock siguiendo las reglas", bromeó.

"Tienes razón, eso sería malo", le dije con una sonrisa mientras mi mano se metía en sus bóxers y comenzaba a acariciarle.

"¿Alguna vez te he dicho que el uniforme de enfermera es muy sexy?", dijo sin aliento.

"Sí, pero tienes la aprobación para decírmelo otra vez", le dije mientras tiraba con mi mano sus bóxers y los hacía caer a sus tobillos, antes de desabrochar mi camiseta para exponer mi sujetador.

"Vale, tal vez no tenga nada que ver con el uniforme", dijo antes de besar mis pechos, mientras sus manos llegaban bajo mi falda y sacaban mis bragas hacia abajo.

Sus manos trazaron la curva de mi trasero, y luego me levantó para que mis piernas se envolvieran alrededor de su cintura. El armario del conserje era pequeño, así que después de patear una escoba hacia un lado, Edward me empujó contra la pared para poder obtener un mayor provecho de su empuje. No era la primera vez que teníamos relaciones sexuales en el hospital, lo que me hacía sentir muy mal después, pero no éramos los únicos que lo hacíamos. Muchos de los médicos usaban todas las habitaciones vacías, cuando no estaban llenas de pacientes. Por supuesto, todos tenían que limpiarlo todo cuando terminaban con sus sesiones de retozamiento, lo que no pensaba que valiera la pena.

Edward gemía tan silenciosamente como le era posible a medida que nos corríamos, llegando a un estallido de erótica felicidad, y el sentimiento de él corriéndose dentro de mí me llevó aun más a la cima. Yo estaba agradecida de estar tomándome las pastillas anticonceptivas desde después de que Carlie naciera, porque preocuparme por los condones era difícil con el calor del momento en estos arrebatos de pasión.

Cuando terminamos, nos vestimos y regresamos a la planta pediátrica.

"Nos vemos en casa", dijo al tiempo que me daba un beso de despedida.

"Oh, eso me recuerda que Carlie tiene una fiesta de pijamas esta noche, por lo que no es necesario ir a por ella".

"Así que... ¿vamos a estar a solas esta noche... y la mayor parte del día de mañana?", preguntó con una sonrisa intrigante.

"Vamos a estar solos esta noche, pero yo mañana comeré con Ángela".

"Oh, ¿cuándo regresa de Europa?"

"Hoy, es por eso que almorzaremos mañana. ¿Sabes?, no la has visto desde la secundaria, así que ¿por qué no recoges a Carlie de la casa de Claire, y pasáis por el restaurante? A Carlie gustaría ver a Ángela, de todos modos".

"Puedo hacer eso", él estuvo de acuerdo, y luego me besó de nuevo antes de regresar a su trabajo.

... ...

Después de pasar una noche increíble y la mañana siguiente a solas con Edward, me fui a almorzar con Ángela. Ella aprovechó la gran oportunidad que le dieron para trabajar en Europa durante los últimos cuatro meses, así que estaba emocionada de que estuviera de vuelta.

"Hola", le dije mientras caminaba hacia ella, que ya estaba en una mesa.

"Oh, Dios mío, te he extrañado mucho", dijo mientras nos abrazábamos.

"Yo también".

"No te enfades, ¿vale?, pero me encontré con Jessica y ella va a venir también", dijo Ángela con aire de culpabilidad.

"Ugh", dije decepcionada. "¿Qué está haciendo en Seattle?"

"Creo que fue ascendida a gerente de un banco de por aquí".

Yo en realidad no odiaba a Jessica. Ella fue una de las primeras amigas que hice en Washington, pero nunca le dije cómo me había quedado embarazada, por lo que creyó en los rumores que se dijeron sobre mí, y nos distanciamos.

"Hola perras", dijo Jessica cuando se acercó a nuestra mesa. Ángela y yo la saludamos y todas nos abrazamos antes de sentarnos y pedir nuestra comida.

"Entonces, ¿cómo has estado?". Le pregunté a Jessica. "Siento que ha pasado mucho tiempo desde que te vi la última vez. Más de un año por lo menos, ¿verdad?".

"Sí, pero mi vida ha sido totalmente increíble". Jessica siguió hablando sobre sus muchas relaciones y Ángela y yo nos mirábamos completamente aburridas.

"¿Y qué hay de ti, Bella? ¿Qué has hecho últimamente?". Jess me preguntó, después de tomar un descanso de hablar de sí misma.

"Uh, no mucho realmente. Trabajo en el hospital local y..."

"No es lo que haces para ganarte la vida, quiero saber sobre tu vida amorosa. ¿Hay médicos calientes por allí?"

"Oh, tal vez, ¿quieres que mire si hay alguno de ellos para ti?". Le pregunté.

"No, yo me he tomado un descanso de citas. ¿No has estado escuchando todo lo que acabo de decir?"

"Oh, lo siento".

"¿Todavía estás con eso de las 'no citas'?", me preguntó.

"Uh, no. En realidad mi novio va a traer a Carlie dentro de un rato".

"¿Es él?". Ángela dijo con entusiasmo. "Oh, no puedo esperar para ver a Carlie, la he echado tanto de menos y sería bueno ver a Edward otra vez después de todos estos años..."

"¿Edward?". Preguntó Jessica confundida. "Ese es un nombre inusual para el mundo moderno, a menos que tenga ochenta años o algo así. Bella, ¿estás saliendo con un hombre mayor y rico por su herencia?". Jessica dijo burlonamente.

"No, nosotras fuimos a la escuela secundaria con Edward, ¿recuerdas?", Ángela le dijo a Jessica.

"¿La escuela secundaria? El único Edward que recuerdo en nuestra escuela secundaria es el bicho raro de Jameson".

"Es él", dije con orgullo. Sabía que Jessica tendría esa reacción, así que me preparé antes de la hora.

"¿Estás saliendo con Edward Friki Jameson? ¿Por qué?", preguntó alterada.

"Él no es un friki. De hecho, cambió su apellido y desde entonces se ha convertido en la persona más increíble que jamás haya conocido".

"¿Lo has visto ya?", preguntó Jessica a Ángela.

"No, hablé con él por teléfono una vez, brevemente, cuando llamé desde Europa".

"Wow, agárrate. ¿Estás viviendo con él?", Jess me preguntó con incredulidad.

"Sí", dije con indiferencia. Yo no iba a jugar a sus estúpidos juegos sociales de la escuela secundaria.

"Jessica, vive en los pisos de Main, en el ático". Ángela le dijo, esperando que se callara.

"Por lo tanto, ¿tiene dinero? Vale, ahora veré por qué sufres el salir con él. Pero aún así, aun siento que debe de dar un poco de repelús el dormir con él".

Comimos la comida, y escuchamos más de la vida de Jessica, antes de que ella finalmente se callara el tiempo suficiente para que Ángela hablara de Europa. Estábamos a punto de terminar, cuando Ángela vio fuera a Carlie.

"Oh, mira, ahí está mi niña favorita", dijo Ange y cogió sus cosas antes de salir fuera para abrazar a Carlie.

Jess cogió nuestras cosas también, y caminamos juntas a su encuentro.

"Te he echado mucho de menos, y te he traído un montón de regalos", le dijo Ángela a Carlie. Me acerqué a Edward y le di un beso mientras estaban hablando.

"¿De verdad? Gracias", dijo con entusiasmo Carlie.

"Hey, ¿cómo fue la fiesta de pijamas?". Le pregunté mientras empezaba a saltar en círculos.

"¡Bien!", dijo.

"Creo que había una gran cantidad de azúcar", dijo Edward mientras la observaba.

"Edward, hola, que bien volver a verte de nuevo", dijo Ángela, y se acercó a darle un abrazo.

"Sí, lo mismo digo", le dijo.

"Hola Edward", dijo Jessica toda coqueta. No me había dado cuenta de que ella estaba completamente sorprendida frente a él, hasta que dijo hola. Obviamente, su opinión sobre él había cambiado drásticamente después de ver el cambio físico en él.

"Hola", dijo incómodamente.

"Así que definitivamente has crecido fuera de esa fase torpe que estabas teniendo en la escuela secundaria, eh".

"Uh, creo que sí", dijo, y luego dio un paso más cerca de mí por temor al atrevimiento de Jessica.

"Mamá, ¿podemos irnos?". Carlie preguntó con impaciencia.

"Sí, cariño, voy a decir adiós".

"Voy a llevarla a casa, y nos vemos en un rato", me dijo Edward antes de besarme con dulzura. "Fue agradable volver a veros", les dijo Edward a Ángela y a Jessica, y se fue.

"¡Wow!", Jessica dijo. "¿Cuándo demonios ha conseguido ser tan sexy?"

"No lo sé, sólo creció... como todos lo hicimos", le dije sugestivamente.

"Oye, que el sujetador con relleno que yo usaba me consiguió un montón de citas", dijo Jessica a la defensiva.

"Sí, ¿y qué pasaba cuando te veían sin el sujetador?". Ángela se burlaba de ella.

"Lo que sea. Así que, ¿por qué nunca mencionaste quién era el padre de Carlie?"

"¿Qué quieres decir?". Le pregunté confundida.

"Bueno, yo probablemente tampoco querría que nadie supiera que me había acostado con él en ese entonces. Y él se marchó poco después de que te quedaras embarazada".

"¿Qué demonios estás hablando?". Le pregunté irritada.

"Oh, vamos Bella, es obvio, se parece mucho a él", dijo Jessica, dejándome por completo con la guardia baja. Miré a Ángela, que parecía tan asombrada como yo.

"No", dije en voz baja y sólo me alejé sin decir adiós.

"Bella, espera", dijo Ángela mientras corría detrás de mí. "Jessica no sabe lo que está hablando".

"Ya sé que no lo sabe", le dije de manera convincente, pero no podía conseguir que mi corazón dejara de latir tan rápido. En todo lo que pensaba era en el escalofriante padre de Edward, en sus ojos, su rostro, su altura. Yo solía tener miedo de todos los hombres en torno al metro y medio, y Aaron Jameson definitivamente encajaba en esa descripción. Tendría sentido que Carlie se pareciera a Edward, como si fueran…hermanos.

Ya me había dado cuenta antes de las similitudes entre Edward y Carlie, pero siempre acababa alejándolas de mi mente y me decía que era porque pasaban mucho tiempo juntos. Incluso la gente a veces se parecía a sus mascotas después de un tiempo. Pero que lo dijera alguien que no los veía todo el tiempo, sólo me asustaba como el infierno. Mi estómago comenzó a batir por esa idea, y yo sólo quería llegar a casa y refutar mi teoría, hablando con Edward al respecto.

Sabía exactamente lo que iba a decir. Él iba a decirme que él y su padre se habían ido mucho antes de ese horrible día en el que mi estúpida camioneta se rompió. Yo sabía la fecha exacta en la que ocurrió, y sabía que Edward había dejado la escuela antes, así que todo lo que necesitaba era oírle decir que había abandonado la ciudad de inmediato.

Ángela vino a casa conmigo, para que ella pudiera llevarse a Carlie al parque mientras yo hablaba con Edward. Cuando llegamos allí, los dos estaban jugando a las cartas en la mesa, y Carlie, obviamente, ganaba.

"Hola", les dije, y ambos me miraron y sonrieron.

"¡Ángela, estás aquí!". Carlie dijo con entusiasmo.

"Sí, estaba esperando que te vinieras al parque, y luego tal vez a mi casa a cenar".

"¿En serio?"

"Sí, ve a buscar tus zapatos", le dijo Ángela con una sonrisa.

Carlie se puso sus zapatos y su abrigo en un tiempo récord, y luego nos abrazó a Edward y a mí antes de irse felizmente con Ángela.

Edward comenzó a recoger las cartas, mientras yo cogía una foto de los tres, que estaba en la mesa. Miré a Carlie y a Edward que estaban uno junto al otro, y el parecido era asombroso, pero el hecho de que nunca antes me hubiera dado cuenta, me daba la esperanza de que mi mente estuviera jugando conmigo.

"¿Qué pasa?". Edward preguntó mientras me abrazaba por detrás, y me besaba en el hombro. La posición en la que él estaba cuando me abrazó, me recordó a la forma en la que fui violada, por detrás, y por primera vez en años, me asusté un poco.

"¡Déjame!". Le dije, y salí de sus brazos rápidamente.

"De acuerdo", dijo confundido.

"Edward, ¿cuándo abandonasteis tú y tu padre Forks?". Le pregunté en voz baja.

"¿Qué pasa?", preguntó de nuevo.

"Sólo tienes que responder a mi pregunta".

"Uh, fue algún día de diciembre".

"¿Qué día?". Le pregunté bruscamente.

"No me acuerdo. ¿Por qué?"

"Fui violada. ¿Sabías eso?". Le pregunté al darme cuenta de que en realidad nunca le había dicho nada acerca de la concepción de Carlie. "Sucedió justo cuando tú y tu padre os fuisteis de la ciudad".

Edward se quedó muy quieto, y esa antigua mirada vidriosa volvió a sus ojos. Era como si estuviera escuchándome, pero encerrado por completo en sus emociones, y entonces me di cuenta de algo...

"Nunca me has preguntado sobre el padre de Carlie. ¿No es un poco normal para un chico preguntarle a su novia quien es el padre de su hija?"

Él no dijo nada, sólo me miró fijamente, al igual que lo hizo cuando nos vimos por primera vez de nuevo en el hospital y luego me di cuenta de por qué.

"Oh Dios mío... lo sabías", le dije en voz baja. "Tú has sabido durante todo este tiempo que tu padre me violó".

"¿Qué?", preguntó al final, pero yo estaba empezando a enloquecer pensando en cómo empezó nuestra relación. Su extraño comportamiento, la forma en la que se congeló la primera vez que vio a Carlie, la forma en la que estaba interesado en ella, pero tratando de evitarlo al mismo tiempo.

"Lo sabías", no podía dejar que las lágrimas cayeran por mis mejillas. "Lo sabías, y por eso me dijiste que no podíamos ser amigos, y de eso es de lo que estabas hablando cuando dijiste que tu padre había hecho algo 'imperdonable'. Sabías desde el principio que Carlie es tu…hermana".

"Bella", susurró.

"¿Cómo pudiste hacerme esto? ¿Cómo pudiste estar aquí con nosotras, y hacerme el amor conociendo la verdad y guardándotela para ti? ¿Es por eso que querías vivir aquí, con todos los hombres de seguridad? ¿Va a venir a por mí otra vez? ¿Va a venir a por Carlie?". Empecé a sentir pánico. Carlie estaba en el parque con Ángela, y sería demasiado fácil para Aaron encontrarla, y nunca volvería a verla.

"Oh dios mío", le dije otra vez, y luego cogí mi bolso para salir.

"¿A dónde vas?", me preguntó con preocupación.

"Tengo que ir a buscar a Carlie. Tengo que asegurarme de que está segura, y luego nos vamos a ir a alguna parte donde no nos pueda encontrar, sólo tenemos que irnos", dije con una voz temblorosa.

"No tenéis que iros a ninguna parte, no va a venir a por ti si él ni siquiera sabe acerca de Carlie".

Lo miré con incredulidad y enfado. No necesitaba que me lo confirmara, porque sabía a ciencia cierta que Aaron era el padre de Carlie, pero al hacerlo, me hizo ponerme absolutamente furiosa.

"¿Por qué no me lo dijiste?". Le pregunté a través de mis dientes apretados. "¿Cómo pudiste dejar que sucediera? ¿Te dijo lo que me hizo?, ¿lo sabías antes de que él lo hiciera? ¿Qué, esperabas que nunca lo descubriera y tendrías el pase libre para ser su hermano? "

"Bella", repitió en voz baja.

"¿Qué? Por favor, dime algo, cualquier cosa. Dame tu mejor excusa para dejar que tu padre me violara".

"Él no es mi padre", dijo inesperadamente.

Lo miré confundida por un minuto.

"Fui adoptado... o lo que sea".

"¿O lo que sea? ¿Qué diablos significa eso? O eres adoptado o no lo eres", le dije irritada.

"Aaron no es mi padre biológico. Yo no estoy conectado a él genéticamente en absoluto ", dijo lentamente.

"Espera, ¿qué me estás diciendo?". Le pregunté sin comprender. "¿Cómo podría Carlie parecerse tanto a ti, si ella no es tu hermana biológica?". Mi corazón empezó a correr y cada parte de mí empezó a temblar, como si mi cuerpo ya supiera lo que mi mente se negaba a creer. Amaba a Edward inmensamente, nos habíamos hecho muy cercanos y no podía imaginar mi vida sin él. No había manera de que pudiera haber sido él el que...

"Nunca quise hacerte daño", dijo en voz tan baja que apenas pude oírle.

"¡¿NUNCA QUISISTE HACERME DAÑO?". Exploté. Sentí como si me estuviera poniendo enferma, y estaba agradecida de haberme vuelto insensible, de lo contrario sabía que el dolor se hubiera apoderado de mí por completo, pero tenía que mantener la calma para poder obtener las respuestas que necesitaba. "Tú...tú...tú prácticamente me rogaste que nos mudáramos aquí, dijiste que era para tener protección. Dijiste que había gente loca por ahí... pero eras tú". Comencé a enfadarme de nuevo, "tú eras el único del que necesitaba protegerme".

"Lo siento", murmuró.

"¡Lo sientes!", dije asintiendo con la cabeza, e incluso me reí sin humor. "¿LO SIENTES? ¡Oh, Dios mío! ¿Qué demonios he hecho?". Me dije la última parte a mí misma.

"No has hecho nada malo, yo podría haber...".

"No, lo hice todo mal. He sido muy estúpida para no ver lo que estaba justo en frente de mí... oh Dios mío, te dejé a solas con ella". Empecé a ponerme histérica al pensar que dejé a Carlie a solas con un violador.

"Yo nunca le haría daño", dijo rápidamente.

"¿Y cómo diablos sé que no? No te conozco en absoluto. ¿A cuántas mujeres has violado, de todos modos?". Le dije, tratando de mantener el control, aunque podía sentirme a punto de estallar.

Él negó con la cabeza hacia mí. "A ninguna más".

"Oh, ¿así que fui sólo yo?". Le dije mientras me reía de nuevo. "¿Por qué, qué demonios me hizo tan especial?"

"No lo sé, yo no tenía intención de hacerlo", dijo, lo que sólo me molestó aún más.

"Oh, ¿qué? ¿Fue un accidente? ¿Tú accidentalmente compraste una máscara, accidentalmente me seguiste a casa ese día, y accidentalmente me violaste?". Le dije a través de mis lágrimas.

"Bella, sé que estás molesta, pero necesitas..."

"No te atrevas a decirme que tengo que calmarme", le dije con severidad. "Me violaste y me quedé embarazada, y luego viniste por aquí como si nada, y jugaste a las casitas con nosotras, y... me hiciste el amor, ¿y piensas que está todo bien?". Le dije disgustada.

"Traté de mantenerme lejos de ti, traté de..."

"¡Pues no te esforzaste lo suficiente! ¿Qué demonios se supone que voy a decirle a Carlie? ¿Cómo demonios se supone que voy a decirle lo que hiciste, y por qué no estarás en su vida nunca más?"

Edward miró hacia otro lado, y yo sabía que no tenía intención de volver a mirarme hacia atrás.

"He vivido con miedo desde hace ocho años pensando que quien me violó seguía por ahí fuera, mirándome, esperando el momento perfecto para hacérmelo de nuevo. Pero como estúpida, invité al mismo diablo a entrar en nuestras vidas, en mi cama... Ya sabes, realmente no lo entiendo. Te gustaba en ese entonces, tal vez si hubieras hablado conmigo un par de veces, podríamos haber sido amigos, y tal vez nos hubiéramos convertido en algo más. No tenías porque violarme, no tenías que quitarme la vida así".

Esperé a que respondiera, pero no lo hizo, él simplemente se quedó mirando al suelo delante de él, pero sin ver nada.

"¡DI ALGO! Di algo, me merezco eso", le dije frustrada.

"No hay nada que pueda decir que te tranquilice. No puedo cambiar lo que pasó, no hay excusa de que pueda hacerlo ya bien". Él levantó la vista del suelo, y me miró profundamente a los ojos."De verdad que lo siento, pero sé que nunca será suficiente". Una lágrima caía por su rostro, y miró hacia otro lado otra vez antes de coger su abrigo. "Pero te juro que no tienes que tener miedo nunca más. No voy a volver, nunca te haré daño de nuevo", dijo antes de salir por la puerta.

Nunca antes había sentido tantas cosas a la vez. Estaba tan enfadada y herida, y me sentía totalmente traicionada, pero era la primera vez desde que ocurrió, que no tenía miedo. Siempre había pensado que había un repugnante monstruo sin rostro ahí fuera, y aunque trataba de no hacerlo, a veces miraba a Carlie y trataba de imaginar la cara de su monstruoso padre. Tendría su barbilla o su nariz, tal vez incluso su pelo... y lo tenía, ella se parecía tanto a Edward que me preguntaba cómo no me había dado cuenta antes.

Tomé la foto de los tres juntos, miré a Carlie junto a su padre... y me rompí. Tiré la foto por la habitación, y rompí una lámpara cuando estrellé la foto contra ella.

No tenía miedo, porque me negaba a tener miedo de Edward, pero también sabía que nunca le perdonaría. Pero lo que más me dolía era lo mucho que lo amaba. Yo lo odiaba y todavía no podía entender cómo alejar mi amor por él. Pero no importaba cómo me sentía en el fondo, nunca le dejaría volver a mi lado otra vez, y me gustaría que fuera condenado antes de dejarlo acercarse a Carlie de nuevo.

No podía sentarme allí y estarme quieta en ese momento, tenía que estar haciendo algo. Cogí la maleta, tiré todo lo que era nuestro, y luego la llevé al coche. Fui al hospital y renuncié, y estaba agradecida de que Carlisle no estuviera allí ese día. Entonces me dirigí a la casa de Ángela para recoger a Carlie.

"Hey, ¿qué ha pasado?". Ángela preguntó preocupada.

"Necesito irme a casa, no puedo estar más en esta ciudad", le dije rápidamente y miré a su alrededor para buscar a Carlie.

"Carlie está en la habitación de colores", explicó Ángela. "Bella, ¿qué ha dicho?"

"Él lo admitió", dije en voz baja.

"¿Él admitió que lo sabía desde el principio?". Ángela preguntó horrorizada.

"Oh, sí que lo sabía. Porque él fue quien lo hizo". Le dije mientras me agitaba de nuevo.

"Espera... ¿qué?".

"Edward es el padre de Carlie", dije en voz baja. "Tengo que irme, tengo que salir de aquí ahora".

"Edward fue el que..."

"Ángela, realmente aprecio todo, pero no puedo quedarme aquí más tiempo. ¡Carlie, es hora de irnos!". La llamé.

"Está bien, mamá", dijo mientras corría por las escaleras alegremente. "Adiós Ángela", dijo dándole un abrazo.

"Bella, déjame conducir", dijo Ángela mientras Carlie salía por la puerta.

"No, voy a estar bien, sólo quiero irme a casa. Gracias por todo ", dije sinceramente mientras me despedía de ella con un abrazo.

Cuando Carlie subió al coche, vio las maletas, y estaba muy confundida. "¿Vamos a visitar al abuelo?"

"Sí, vamos a permanecer con él durante un tiempo".

"Vale, ¿vamos a recoger a Edward en su trabajo?"

"No cariño. Edward no va a estar más con nosotras".

"¿Por qué?". Carlie se molestó. "¿Habéis roto o algo así? Eso no es justo, sólo porque no quieras estar con él nunca más, no quiere decir que yo no pueda verlo nunca más".

"¡SI LO ES!". Grité, y me miró asombrada, y luego comenzó a llorar en silencio para sí misma.

"No mamá, hay un campamento para padres e hijas para las chicas scouts, y yo iba a pedirle que me llevara".

"Él no es tu padre", le dije con ira. No me importaba que tuviera su ADN, nunca pensaría en Edward de esa manera otra vez.

"Esme dijo que no importa lo que está en nuestra biología, es la acción lo que cuenta, por lo que Edward es mi papá. Él siempre me trata como a su hija, y él pasa más tiempo conmigo que la mayoría de los padre reales de mis amigos".

"Carlie ¡BASTA!". Le grité de nuevo. Yo odiaba gritarle, pero no podía soportar más oír su afecto por Edward. Yo sabía que él nunca le haría daño, y sabía que se amaban, pero no podía dejar que él estuviera en nuestras vidas nunca más.

Carlie se enfadó y se negó a hablar conmigo por el resto del viaje, así que pasé ese tiempo contemplando mis opciones. A Charlie le gustaría una explicación de por qué me estaba yendo a vivir de nuevo con él, y ya aprendí mi lección la última vez cuando no le dije la verdad, pero odiaba la idea de que él lo supiera. Edward y yo estábamos como unidos por la cadera, nunca íbamos a ninguna parte sin el otro, incluyendo las visitas a Charlie. Charlie se mostró escéptico con Edward al principio, pero luego se pusieron a hablar de béisbol y ahora en realidad se llevaban bastante bien. Pero más que eso, Charlie era un policía, y mi violación aún era un caso abierto, y yo no sabía si realmente estaba bien que Edward fuera arrestado. Yo le he creído cuando me ha dicho que nunca se lo había hecho a nadie más, y realmente creía que estaba arrepentido, y aunque nunca se lo perdonaría, tampoco quería que estuviera en la cárcel.

Bueno, ya sabemos algo de lo que pasó ese día...porque aun faltan más cosas...Espero que comentaeis y digais qué os ha parecido el capítulo.

Muchísimas gracias por comentarme: Ludgardita, Nurysh, Beakis, Lizco2, Alimago, Nany87, Caro. Bere. Cullen, Vicky08, isa21, Bite me Sr. Cullen, Fran Ktrin Black, Sophia18, Paolita93, mandy01, Linda-Swan, vivi SR, bellaliz, Daganegra, AkakoCullen, Eli Masen y Heart on Winter.

Como sabeis, me hace mucha ilusión leeros y saber que os gusta ;)