Capítulo 10
Imposible.
—Okey, repítelo, pero esta vez sin reírte—. Harry comenzó a reírse. Lo hizo como un demente hasta notar que era el único que lo hacía. El resto, aunque estaban claramente sorprendidos con la revelación, no se atrevieron a reírse de Norka.
—Esto no es ninguna broma, Harry—A pesar que la voz de Norka sonaba severa, su semblante seguía sereno—No es habitual, pero a veces pasa.
—¿A veces pasa…? —El detective miró a su esposa, que se veía tan perdida como él.
—Espera, ¿eso quiere decir que si me enfiesto con una humana en sus sueños, ella puedes quedar…?—La cara de espanto de Yue no tenía precio.
Norka lo miró como los ojos entornados.
—De verdad espero que no hayas estado haciendo de las tuyas, Yue.
Nadie en la sala pasó por alto el tono ligeramente amenazante de la diosa. Yue, aunque seguía preocupado por el reciente descubrimiento, le dedicó la sonrisa más compradora.
—No te preocupes, mami, no tienes nietos tirados por ahí— Para ser sinceros, no parecía muy seguro, o al menos así le pareció a Harry. El detective no pudo estar más sorprendido al conocer el parentesco que compartía la diosa y el chico. A pesar de lo impresionante que se veía en ese momento, no podía dejar de recordar a la pequeña niñita que había conocido en su despacho meses atrás.
—Pero dejando de lado la vida sexual que no quieres que tenga. Mejor enfoquémonos en lo que de verdad es importante. ¡¿Cómo rayos es que esa mujer esta embarazada?!—le preguntó Yue.
—Cuando un cazador o cazadora se enamora de un humano, y este amor es reciproco, se crea una conexión entre ellos—Fue Percy el que contestó, sin apartar los ojos de Norka.—Cuando el cazador se entrega completamente y el humano también, la conexión se vuelve más poderosa. Todos sus sueños no se vuelven solo eso, pasan a otro plano, uno donde las cosas que experimenten pueden llegar al mundo físico.
—No lo entiendo—Ginny agitó la cabeza—Bueno, si entiendo lo de la conexión. ¿Pero como…?
—Tus sueños con Harry no son iguales a los que haz compartido con otras personas ¿no lo has notado?—Norka alzó las cejas. Harry y Ginny se miraron. Era verdad. La intensidad de los sueños que compartían ahora, no se podía comparar con nada. A veces hasta eran muy difíciles de distinguir de la realidad. En una ocasión, que Harry recordaba con bastante amargura, se había caído de un bote y hecho un feo golpe en la barbilla, y al despertar y verse en el espejo del baño, se encontró un moretón en el lugar exacto en que se había golpeado en el sueño.
—¿Entonces no son simples sueños?
—Así es. Sus mentes, sus almas, sus cuerpos, todo lo que son se unen en nuestro mundo.
La sala quedo en silencio, tratando de digerir todo aquello. Hasta que Harry rompió el silencio.
—Vale, ¿Y ahora quien va y le explica esta putada a mi mejor amiga?
.
.
—Ginny y Harry están hablando con Norka y Percy en este momento.— dijo George entrando a la sala de los espejos de su casa. Su hermano gemelo había pasado las últimas horas allí, hecho un ovillo frente al espejo que accedía a los sueños de Hermione Granger, el cual en ese momento solo reflejaba la sala, indicándoles que estaba despierta.
—¿Y?—soltó Fred con malas pulgas.
El cazador se sentó a su lado, mirándolo con preocupación. Sus ojos habían perdido su chispa y su cabello se veía deslucido.
—No perderá tu alma—le aseguró George.
—Me rechazó, Feorge, dijo que ella nunca me había pedido que fuera a buscarla…
—Está confundida, hasta asustada tal vez—No estaba muy seguro, pero no quería decírselo a su hermano—Ya verás que cuando lo piense mejor, se dará cuenta de lo afortunada que es.
—Harry y Remus no necesitaron tiempo para pensar nada.
—Es porque son hombres—Angélica, la esposa de George, entró a la sala, con su largo cabello negro lleno de diminutas trenzas.—Las mujeres somos… un poquito más complicadas.
—Vaya suerte la mía.
Angélica se sentó a un lado de Fred, tan preocupada como George.
—Ya verás cómo se arreglara todo—trató de darle ánimo.
Fred se reclinó sobre ella, apoyando la cabeza sobre su regazo, aún abrazándose a las rodillas.
—¿Duele?—le preguntó Angélica, acariciando su cabello.
—Mucho.
Angélica y George intercambiaron una mirada de preocupación. Perder el alma era un proceso lento y muy doloroso.
—Se fuerte. No voy a permitir que te pase esto Fred.
Lo cierto era que no tenía ni idea de que hacer. Su hermano hizo una mueca, tratando de soportar el dolor.
Seguiría sufriendo hasta que todo lo bueno dentro de él desapareciera…. Y nadie, excepto Hermione, podía hacer algo para evitarlo.
.
.
—Hermione…. Hermione despierta.
Hermione tardó lo suyo en salir del sueño profundo en que estaba. Por un momento creyó que era Luna quien la llamada, pero enseguida recordó que ya no estaba en su casa, sino en la suya…sola.
Casi se cae de la cama de la impresión. En un momento de pánico, pensó en Aidan y la advertencia de Cassidy.
¡No, no iba a morir así!
Se puso de pie de un salto, lista para dar pelea.
—Tranquila Hermione. No estoy aquí para hacerte daño.
Había una mujer en su habitación. Altísima, con el cabello negro y ojos de un azul pálido, la miraba desde los pies de la cama. Llevaba una túnica color azul con bordados dorados…. ¿otro sueño raro?
Lo creyó una fracción de segundo. Después recordó las palabras de su amigo Harry.
—¿Eres Norka?
La mujer asintió con la cabeza, antes de sentarse en la silla que había dispuesta frente al tocador de la forense. Todo en ella desentonaba totalmente allí. Cuando la vio inclinarse un poco para verse en el espejo, casi se echa a reír. ¿Esa mujer era una diosa?
—Siéntate por favor—le pidió.
Olvidándose que era ella la dueña de la casa, le obedeció, sentándose en la cama, a una saludable distancia.
—¿Por qué…?
—Tenemos que hablar, querida…—la miró con una pequeña sonrisa.—¿Te ha contado Harry, porqué Aidan hace lo que hace?—Hermione negó con la cabeza.—Pues te lo contaré. Hace unos años, Aidan era uno de mis mejores Cazadores. No había Creador en el mundo que pudiera con él. Pero un buen día entró a los sueños de una humana y simplemente se enamoró de ella. Fue a primera vista. Ese mismo día fue a hablar conmigo, me suplicó que lo convirtiera en humano y lo mandara a este mundo—su semblante se oscureció—Para ser honesta, no me gustaba la idea de dejar ir a mi mejor Cazador. Al principio traté de poner sus pies en la tierra, le dije que no podía enviarlo al mundo humano así como así. Le advertí que debía ser más prudente…—soltó una risa carente de humor—¡Ah, pero qué tontería! ¡Fui una completa idiota! Cuando un cazador se enamora, es como una locomotora sin frenos. La prudencia desaparece, y solo queda un corazón apasionado desesperado por estar junto a la persona amada.
Para Hermione la descripción no estaba muy alejada de los sentimientos de un adolescente hormonado.
—Aidan comenzó a visitar a la humana todas las noches, y cuando esta mostro un poco de interés por él, volvió ante mí para pedir que lo liberara—se quedó con la mirada perdida, y Hermione supo que estaba rememorando ese momento.
¿Qué tan loco podía llegar a ser todo esto?
Harry le había preguntado si la diosa la había visitado antes de encontrarse a Fred en su boda, y al saber que la respuesta era negativa, se había puesto nerviosa. Al final le había advertido que seguramente la diosa se presentaría ante ella muy pronto.
Y allí estaba. Imponente y poderosa, sentada ante el tocado que había conservado desde su infancia.
—¿Y lo libero?—le preguntó cuando el silencio de Norka se hizo más largo.
—No.—la miró como si hubiera olvidado que estaba allí.— Me presente ante la humana como hago ahora contigo, y comprobé que sus afectos no eran tan fuertes como los de mi Cazador. Cuando se lo conté a Aidan me acuso de ser una mentirosa, de mentir para evitar que él se marchara—su voz tembló un poco, sorprendiendo a Hermione.—Ellos son mi familia, no tienes ni idea de los mucho que me dolió que me dijera eso…
—Cuando nos enamoramos creemos que tenemos razón en todo—La forense recordó las peleas que había tenido con sus amigas de la universidad cuando estas le advirtieron sobre las verdaderas intensiones de Victor. En su terquedad, había lastimado a muchas personas que la querían.
—Nos peleamos…. Ambos dijimos cosas terribles. Al final el se marcho, renuncio a su puesto en el ejército y desapareció…. Pensé que regresaría en un par de años, todos vuelven después de un tiempo….
—¿No lo hizo, verdad? ¿Cruzó al mundo humano?
—No sé cómo. Supongo que subestime sus poderes.—agitó la cabeza, enojada con ella misma— Semanas después de nuestra pelea, cruzó a este mundo, aun conservando todos sus poderes. Tú no puedes comprender la grandeza de tal hazaña, Hermione. Cuando yo libero a un Cazador, lo vuelvo casi completamente humano, si conservan un poco de sus poderes, pero no todos. Aidan cruzó sin convertirse en humano…. No sé como lo logró, pero antes que pudiera hacer nada, se presentó ante su soñadora y le declaró su amor…. En ese momento nació el Coleccionista de Corazones.
—¿Por qué? ¿Qué paso?
Norka se puso de pie, sentándose junto a Hermione. La forense percibió la electricidad que había alrededor de la diosa, era como si ese lugar fuera muy pequeño para contener todo aquel poder. Sintió como la temperatura de la habitación subía unos cuantos grados más.
—Lo rechazó, Hermione. Su soñadora, Robin, estaba felizmente casada, tenía toda una familia. Cuando se encontró a Aidan, le dijo que no podía dejar todo por él, que la relación que habían tenido solo había existido porque ella creía que no era más que un sueño.
—Aidan debió haberte escuchado…
—Yo debí ser más sincera con él…. Al final del día, todos deberíamos haber hecho las cosas diferentes.
—¿La mato?—esa idea le puso los pelos de punta—¿La soñadora que lo rechazó fue su primera víctima?
—No…. Es raro ¿no? La persona que lo convirtió en el monstruo que es, nunca conoció esa parte de él.
—No entiendo…—comenzó a decir Hermione, pero se detuvo cuando la diosa la tomó de la mano. Su contacto le quemaba, pero no se atrevió a alejarse.
—¿No entiendes porqué te cuento esto?—la miró con intensidad— Aidan perdió su alma cuando aquella mujer lo rechazó. Mis cazadores son seres únicos. Fuertes, astutos, valientes, fieles y muy inteligentes…pero ningún ser en este universo puede ser tan perfecto, mis padres y hermanos se hubieran enfurecido si los hubiera hecho así. Por esa razón le di…. ¿qué era lo que tenía ese poco afortunado joven Aquiles? ¿Un talón?... Bueno, les di un talón que mi familia consideró un defecto terrible. —Señaló—Un cazador solo puede enamorarse una vez en la vida, y cuando lo hace, es un acto desmedido. Hermione, cuando un soñador rechaza el amor sincero de un cazador que ha cruzado al mundo humano, este pierde poco a poco su luz. Aidan perdió todo lo bueno que había dentro de él cuando lo rechazaron ¿lo entiendes? Perdió su alma.
Últimamente, Hermione sentía que todas las revelaciones llegaban a ella con un tsunami que lo arrasaba todo, haciendo temblar los cimientos de lo que creía indiscutible.
—Al rechazar a Fred…
—Ahora su alma está en peligro.
.
.
Draco Malfoy revisó otra vez la lista de nombres que había anotado en su libreta. Con un sentimiento de frustración, tachó otro nombre.
Cuatro meses atrás, su jefe le había dado luz verde para seguir su propia línea de investigación. Desde ese momento, había comenzado una cruzada que lo había llevado de un lado a otro de la cuidad, y a veces hasta fuera de esta.
En esa ocasión, había tenido que tomar un tren que lo llevara a Liverpool, para poder entrevistarse con el marido de una de las víctimas del Coleccionista. El hombre, junto a sus hijos, se había mudado de Londres en un vago intento de dejar los amargos recuerdos atrás. Draco conocía esa necesidad, después de la muerte de su madre, su padre se había dedicado a mudarse de un lado a otro. Al principio llevándolo a él, fue así durante años, hasta que Draco cumplió la mayoría de edad y dijo ya basta. Se asentó finalmente en un minúsculo apartamento en Londres y se dedicó a recibir las postales de todos los lugares que visitaba su padre.
Sabía que muchos en su trabajo creían que todo lo que tenía lo había conseguido con la influencia y buenas amistades de su padre, pero la vida de Draco estaba muy lejos de lo que el mundo creía.
Se había ganado a pulso todo lo que tenía. Si, su periodo como policía de patrulla había sido menor al de otros agentes, y eso había levantado las sospechas de todos en la central. Pero él no tenía la culpa de ser más listo que el promedio. Además, su jefe, Potter, también había ascendido tan rápido como él. Pero obviamente, nadie decía nada o lo señalaba con el dedo acusador. Se estiró tanto como el pequeño asiento del tren se lo permitió. Esa era la diferencia entre ser popular y no serlo.
Echó un vistazo por la ventana, aún faltaba un buen tramo de viaje antes de llegar a Londres. Miró su reloj. Había perdido todo su sábado en ir y volver de Liverpool, solo para regresar con las manos vacías, como siempre.
El marido no había podido decirle nada sobre el pasado de su pareja antes de conocerse. Nuevamente, solo encontró un montón de papeles que hablaban de la magnífica vida que la victima había tenido antes de casarse, pero ni un solo testigo que lo confirmase.
Se refregó los ojos, cansado. Había tenido una noche terrible, aunque pensándolo bien, todas sus noches habían sido terribles las últimas semanas. No lograba dormir ni una hora de corrido, las pesadillas siempre lo despertaban sudoroso y agitado.
Con la libreta apoyada sobre su rodilla, comenzó a garabatear mecanismos tan complejos como los de un reloj. Le gustaba diseñar cosas, entre más pequeño y difícil, mejor.
Admiró el boceto. Si no llegaba muy tarde a casa, tal vez pudiera comenzar a construirlo antes de irse a dormir.
.
.
—¡NO!
Hermione comenzó a dar vueltas por la habitación bajo la atenta mirada de Norka.
Eso simplemente no podía estar pasando. No era como si no le agradara la idea de que un hombre del porte de Fred se fijara en ella, pero sencillamente no podía aceptar lo que Norka le estaba diciendo.
Fred era maravilloso ¡Pero era un sueño! Se suponía que no era real.
¿Y ahora tenía que aceptarlo en su vida?
La diosa la miraba como si no entendiera el problema, y eso la sacaba de sus casillas.
Ella no era como Harry, no podía enredarse con una persona de un día para otro, y casarse a los cuatro meses, como si fuera lo más normal del mundo. Todo ese rollo de amor sincero y puro que nunca la lastimaría, era algo que no podía entrarle en la cabeza.
¿Cómo podía aceptarlo así?... mas allá de lo físico, apenas se conocían. Eran dos extraños…
¡Oh Dios!
Paró en seco, muerta de vergüenza.
¡Había hecho el amor con ese hombre!
Le había contado muchos de sus secretos. Había cumplido cientos de sus más atrevidas fantasías en sus brazos…. Había desnudado su corazón ante él.
Cayó de rodillas en medio de la habitación, tapándose la cara con ambas manos. Para Fred, ella no era ninguna extraña…. Y para ella, él era un completo desconocido.
—Vete— le suplicó— Quiero estar sola…
—No puedo, debemos hablar.
—¿No crees que es un poco tarde? —alzó la cabeza para poder fulminarla con la mirada. —A Harry y a Robin les diste la oportunidad de rechazar el amor de un cazador…. Harry me lo dijo, lo visitaste antes de convertir a Ginny en humana, le preguntaste si de verdad la quería a su lado…. ¿Por qué no hiciste lo mismo conmigo?
—Bueno, ese es otro punto importante de esta historia…
Para sorpresa de la forense, Norka se arrodillo ante ella para quedar a la misma altura, y secó sus lágrimas con sus largos dedos. Esta vez, su contacto no le quemo. Fue suave y tibio, como la caricia de un ser querido.
—Iba a venir a hablar contigo, como lo hago con todos los demás—acarició su cabello con delicadeza—Pero cuando vi lo que Fred y tú habían hecho juntos, no lo creí necesario…
—¿Y qué se supone que hicimos?
—Vida.
Estiró una mano, apoyándola con cuidado sobre el vientre de Hermione.
Si lo hubiera dicho cualquier persona en la faz de la tierra, se hubiera reído en su cara, tachándolo de lunático. Pero estaba ante una diosa todo poderoso ¿no? Ahora conocía a personas que podían meterse en sueños y no eran del todo humanos. ¿Por qué tenía que sorprenderle algo así?
Se llevó ambas manos a su vientre, sin tener idea de cómo debía reaccionar. Katie había pensado en eso en el instante que conoció sus síntomas…. Pero ella se había reído. Y lo había hecho porque el único hombre que había dejado que la tocara, se suponía que era producto de su imaginación… ¡Pues vaya imaginación la suya!
—Se que estas asustada.
Hermione alzó la mirada nuevamente. No sabía si lo que sentía en ese momento podía catalogarse como miedo.
Iba a tener un bebé con un hombre que apenas conocía. Había quedado embarazada en un sueño... ¿Cómo se lo explicaría a todo el mundo? ¿Cómo se lo explicaría a sus padres? ¡¿Cómo lograría entenderlo ella misma?!
—Gracias por venir—dijo al final, con la voz tomada—Pero quisiera estar sola en este momento.
Norka no opuso resistencia. Le dio un pequeño beso en su frente y se desvaneció en el aire.
.
.
Hola. Bueno, seré rápida porque ya es tarde y tengo un montón de cosas que hacer xd No saben lo mucho que me gusta poder poner poco a poco cositas acerca del pasado de Aidan en la historia ¡Juro que me estoy planteando muy seriamente (para cuando termina la historia) hacer una precuela de la historia de Aidan! Es que cada vez que escribo de él, me gusta más. No se no sé, me pican las manos de querer escribirla.
Otra cosa, tal vez les haya descolocado la repentina introducción de Draco en la historia, pero deben saber que a esta historia solo le quedan 5 capítulos mas, y después de eso, Draco ser el protagonista de la siguiente parte, así que ya es hora que comiencen a conocerlo un poco.
Y bueno, Hermione ya lo sabe…. No hay más que decir.
Muchas gracias por leer, comentar y poner esta historia en favoritos. De verdad, muchas gracias por el gran apoyo.
Hasta la próxima.
