Capítulo XI: El 'Secreto' de Merry.
No tardaron mucho en divisar la nueva casita de Frodo. Bueno, cuando estuvieron lo suficientemente cerca, se dieron cuenta que en realidad, no era un casita. Era el agujero más grande que alguien haya visto jamás. Y rodeado de faroles, de diversos colores y luminosidad.
-¡wow! –logró decir Frodo luego de un minuto de silencio inalterado- ¡e..es ..maravilloso..! En realidad, no sé que decirte Merry…
-un gracias no estaría nada de mal-dijo el aludido.
-oh, gracias amigo-respondió Frodo avergonzado.
-era broma, eh Frodo-dijo Merry sonriendo-de verdad esta casa es una maravilla y me costó un tanto conseguirla, pero te la mereces viejo…mm…tómalo como regalo de cumpleaños jajaja.
-uy, en ese caso yo te debo uno Frodo!-se agitó Pippin.
-jajaja, no te preocupes Pip, suficiente regalo fue el que me acompañaras hasta aquí-aclaró Frodo, a lo que Pippin sonrió con malicia.
-pero…-dijo el travieso Tuk-¿Por qué tantos faroles..¿Hay necesidad de ellos?
-mmm…no sé-dijo Merry-no fui yo quien los puso…
-¿entonces?-preguntó Frodo.
-jajaja, no sé, supongo que de todas formas, le dan un toque alegre a la apariencia del hogar…
-más que hogar parece un bar…-dijo Pippin, con otra sonrisa maliciosa cruzándole el rostro.
-Ni lo digas jajaja-rió Merry, y luego agregó con un tono más serio- emm¿pasemos?
-¡ya era hora!-se quejó Frodo entre risas.
Al cerrar la puerta, a los recién llegados se les abrieron los ojos como pepas. Esto era más impresionante de lo que se veía por fuera. Los 3 hobbits habían entrado a una especie de hall, pero inmensísimo, muy bien decorado, y baldosado.
Merry los guió por un largo y acogedor pasillo, y entraron por una de las últimas puertas. Allí había un gran baño, con una gran tinaja llena de llaves, y un espejo de cuerpo entero, el que además, era el armario para las toallas.
-bueno-dijo Merry-supongo que lo que primero desean hacer es darse un baño ¿no?
-pues claro, viejo Merry-asintió Pippin-pero aunque el baño sea de este tamaño, Frodo y yo no podemos estar en el mismo.
-pues claro que no-aclaró Frodo, frunciendo el ceño.
-jajaja, pero miren…-Merry fue hacia el pasillo, y abrió la puerta del lado- ¡he aquí otro baño! Es igual de grande y cómodo.
-no he dicho nada-dijo Pip-bueno, Frodo, anda tu para allá…
Frodo entró al baño paralelo, y dentro de una media hora, estaban bien limpios y frescos.
Merry los fue a buscar, ya que la casa era muy grande y se podían perder.
-Merry…
-¿sí, Pippin?
-tengo hambre…
-pues a eso vamos…a saciar nuestra hambre…
-¡excelente!
Merry los llevó sin demora al gran comedor de la casa; la mesa estaba ya casi lista, llena de comida exquisita y que por lo visto, duraría muy poco.
-oh…creo que moriré de un infarto…-dijo Pippin en éxtasis.
-no seas exagerado jajaja-rió Frodo.
-es que…-Pippin se interrumpió y abrió sus grandes ojos-¡se me olvidaba algo¡Esperen!
Pippin salió corriendo inexplicablemente hacia cualquier lado, y luego de un minuto, volvió.
-¡hey, Merry! Tú conoces esta casa más que yo-le reclamó-¡ven, ayúdame a buscar mi bolso!
-pero…está bien-dijo Merry, y sonriéndole a Frodo, se fue.
Frodo no sabía que hacer exactamente.
No conocía la casa. Por eso, se quedó mirando por ahí, los rincones, y a curiosear un poco. Hasta que escuchó una voz. Una voz dulce que cantaba. Frodo puso toda su atención en la melodía; era sencilla y muy alegre, una típica canción hobbit. Pero igual le dio curiosidad.
Aquella voz provenía de la cocina, la cual estaba al lado del comedor, y allí se dirigió. Desde la puerta, se encontró con una pequeña sorpresa.
Una hobbit estaba echando cerveza en una gran jarra, y era ella la que cantaba. Mientras lo hacía, se iba moviendo graciosamente, pero sin derramar ni una gota de líquido. Para suerte o desgracia de Frodo, ésta le daba la espalda.
Por detrás el hobbit podía apreciar una gran melena castaña y brillante que le llegaba más o menos hasta los hombros, y una figura delgada y fina, muy extraña para una hobbit normal. La joven, entre tanta apreciación por parte del hobbit, ya había terminado con la cerveza, y en medio segundo, había volteado para ir al comedor. Ella al ver a Frodo en el umbral de la puerta, ahogó un grito de sorpresa, y el hobbit se quedó perplejo mirándola. Ahora que la veía de frente, era más pálida de lo que imaginaba, su rostro era risueño y alegre, y su mirada era de un luminoso café, pero penetrante. De todos modos, parecía muy sencilla. Frodo luego de unos segundos, atinó a presentarse.
-em… hola-saludó tímidamente- soy Frodo Bolsón…
-¡ah!-la chica le sonrió y agregó- hola, Frodo, bienvenido a tu nuevo hogar…
Pero no alcanzó a decir más; Pippin y Merry ya habían llegado a la cocina.
-¡Frodo! Mira lo que tengo-gritó Pippin mostrándole una bolsa, pero luego se dio cuenta de la presencia de la joven, y se quedó en silencio.
-¡Merry! Que bueno que estás acá-exclamó la joven rompiendo el silencio-¿no me presentarás a tus amigos?
-¡Lila!-dijo éste sorprendido-¡creí que te habías ido hace un rato!
-este…no-dijo ella, un poco molesta-decidí quedarme…¿algún…problema?
-no, no, ninguno-dijo Frodo, algo tímidamente.
La hobbit le sonrió y Merry se encogió de hombros.
-bueno, a él si lo conoces…Pippin Tuk-dijo Merry señalando a su primo, el cual le hizo un gesto tierno de saludo a la chica.
-si, jajaja, si lo conozco, disculpa mi mala memoria-dijo ella.
-si, y supongo que recién haz conocido a Frodo…-dijo Merry.
-pues claro…-asintió.
-¿¡¡ENTONCES PARA QUE DEMONIOS QUERÍAS QUE TE LOS PRESENTARA!!?-gritó Merry descontrolado.
Todos quedaron asustados junto a la puerta, menos la jovencita.
-oh, discúlpame querido-dijo ella sonriendo inocentemente-tú sabes que soy así…despistada…
-mmm…bien-murmuró Merry, todavía algo histérico por la casi estupidez de la chica, y el hambre, por supuesto.
-pero…-siguió ella- Frodo no sabe quien soy.
-pues preséntate-dijo Pip.
Ella miró a Frodo, y le tendió la mano, la cual él estrechó.
-mucho gusto, Frodo, yo soy Lila, la hermana de Merry.
-¿he…hermana?
-¡pues claro!-dijo Lila.
Frodo miró a Merry con asombro, pero no dijo nada, y le sonrió también a Lila.
Sabía que su primo tenía muchas hermanas, pero jamás había oído hablar de ella; luego le pediría explicaciones a su viejo amigo. Lila los miró a todos con una curiosidad extraña, y luego se fijó en la jarra que llevaba en una mano.
-¡oh!...llevaré esto a la mesa-dijo, y salió de la cocina.
-Merry-le susurró Frodo, aprovechando el momento-¿Por qué no me habías dicho que tenías una hermana?
-¡si sabías que tengo muchas!-le respondió él.
-pero nunca supe de la existencia de ella-le replicó Frodo.
-no tiene mayor importancia, es una de mis tantas hermanas, pero la más cercana..me atrevería a decir…mm..por desgracia-dijo casi inaudiblemente Merry.
No alcanzaron a hablar más, Lila ya estaba de vuelta, y Pippin le tendió una bolsa.
-¿Qué es esto?-preguntó.
Pippin le sonrió, y ella abrió la bolsa.
-mmm…-dijo Lila después de ver bien lo que había dentro- ¿para que diablos queremos hongos venenosos? . ¿Qué acaso te quieres morir?
El joven la miró sin entender.
-se nota que nunca haz cosechado buenos hongos-suspiró Lila- los de colores más bonitos y fuertes, son justo los peores…
-oh…-dijo Pippin, algo triste-no me había dado cuenta.
-pues las apariencias engañan, amigo-dijo ella, tirando la bolsa a la basura, y luego añadió-pero hay hongos también en la mesa, muchísimos para que te hartes! Y de los buenos ¿eh?
A Pippin se le iluminó la mirada, y corrió hasta el comedor.
Luego de un rato, estaban todos comiendo tranquilamente, menos en el caso de Pip, que devoraba todo lo que se cruzara con su plato, y tragaba toda la cerveza que caía en su vaso.
Frodo tenía ciertas dudas en la cabeza aún, sobre todo por la hobbit que recién venía conociendo…; si se fijaba bien, le resultaba extrañamente familiar…pero la razón la sabría quizás más adelante.
