Holaaaaa! Bueno creo que me he superado, he actualizado despues de una semana en! que conste (lo digo x ti natalia :P) Espero que os guste este capi, y para saberlo porfis dejen reviews en:D Muchas gracias a todos los que me leen!

Contestación a los reviews:

key : Holaa, muchas gracias por los animos para selectividad! y muchisima suerte en los examenes, a por todas en! Me alegra que te guste mi fic, espero que este capi te guste tambien, tu lee y ya m dices. Gracias de nuevo. Besooss!
x-Yrena-x: Como no me iba a acordar de ti wapisima! Da igual que haga tiempo que no leias, lo importante es que leyeras y te gustaran, me he alegrao un monton , espero que te sigan gustando... Como me iba a disgustar que me agregaras, al contrario! pero he cambiado de dirección, ahora es kristy88 (dos guiones bajos en), okis?;) agregame a esta si quieres. Cuidate mucho y beso muy muy fuerte!

connyhp: olaaa, muchas gracias por tu review, traquila mujer como voy a matar a la protagonistaa! loca estoy pero no tanto :P, me agrada que te guste mi historia, espero que sigas leyendo y opines, que no me importa tanto si es bueno o malo, okis? Besooss!

Rocio-Lovegood: Siiii por fin regrese! no puedo dejar mi historia atras no no no. Tranquila que puedes hacer todas las preguntas que se te pasen por la cabeza, sin compromisos ;). Ya verás como reaccionará Draco, pero recuerda de a pesar de ser Malfoy tiene su corazoncito... Pues mas o menos quedan unos 4 o 5 cap, haber como me las apaño :P. Muchas gracias por los alagos y los animos!. Cuidatee y besoss!

silviota: tranquila mujer, ves como tampoco actualicé tan tarde :D. Espero que te guste este cap porque ocurre algo muuuyy interesante que cambiará el futuro . No te preocupes porque apuñalaron a Herms, que es muy fuerte... y Draco ya veras :P. Muchisimos besos!

Lia-Lorea Diggory : Mujeee no te preocupes que ya actualicé, me alegras de que me escribieras un comentario para al menos saber que piensas de mi fic y me has alegrado mucho el día al decirme que es uno de los que mas te gusta, ayyy muchas gracias, y ya no te hago esperar tanto ya puedes leer. Haber que opinas de este capi, espero que te guste ;). Muxisimos Besoss!

isabela black: tara tarata ahora sabras que pasara!. No me culpes por dejar intriga, es que me encanta la intriga así se hace mas interesante la espera del siguiente cap :D, hasta me entran ánimos para escribir jejeje. Tranquila que todavia no puedo matar a ningun protagonista:p. Muchas gracias por tus alagos y sigue leyendo!

Laurika: oleeee uneteee, bienvenidaa:D:D. Me alegra un monton que te guste mi fic , k bien! Ya se que es una gran perrada lo que le ha hecho Harry a Herms, pero de alguna manera tenía que cortar la relación sin que fuera culpa de ella jejeje, y estan casados porque realmente estoy harta de los tipicos fics en los que nada mas que son novios, cortan y ya está sin problemas... no! quería que todo fuera mas complicado como la vida misma jejeje. Bueno chica para que veas que no he tardado tanto en! Disfruta el capi y ya me das tu opinion! Muxisimos besosss!

ana : Muchas gracias por tu review, si ya se que Herms es tonta x no kedarse con Draquito, pero tenía que pasar algo interesante no crees? . Bueno aquí está actualizado, espero que te guste este capi. Cuidateee!

hermy-potter-hp: olaaa, no importa que no me hayas dejado nunca review chikilla mientras te guste q mas da :D, hombre alegra el día eso de ver un review diciendo que le gustan lo que una escribe, alegra mucho en serio... perdoname por haber tardado tando u.u , pero es un honor que a pesar de todo el tiempo pasado me sigas leyendo, muchisimas gracias!. Bueno ya ves que no he tardado tanto en actualizar en! ;) Espero que te guste este capi, lo hice con especial cariño. Muchos Besos! Cuidateee!

Bueno aquí empieza ya el capitulo once, creo que el titulo dice mucho, espero que no sea muy evidente. Disfrutarlo y Opinen please!

RENCOR

Capitulo XI: La pasión de unos ojos grises

- Draco... ¿cómo has podido?- preguntaba una voz.

- mm?

- Me has traicionado Draco- decía de nuevo la voz.

Draco se dio la vuelta, ya no se encontraba en aquel asqueroso sótano de la Orden del Fénix. Se hayaba en... ¿el cuarto de su padre?

La habitación majestuosa apareció delante de él. Su padre estaba enfrente de la inmensa chimenea, con serpientes de piedra a su alrededor, mirando el incesante fuego.

"¿Qué hago aquí? Esto debe de ser un sueño" Pensó Draco, no entendía porqué pero una sensación de miedo le recorrió el cuerpo.

- No es un sueño Draco y lo sabes, al igual de porqué estás aquí.- dijo Lucius a la vez que se daba la vuelta para mirar directamente a su hijo.

- Ah, cierto se me olvidaba... ese maldito hechizo...- dijo Draco con cierta risa, para evitar que se le notara la tensión.

- Acertaste... verás, el repentino ataque de los aurores ayer a mi castillo me hace pensar que has sido un niño malo Draco.-dijo Lucius acercándose a su hijo con las manos a la espalda.- Y gracias a ese maravilloso hechizo también sé que te has ido de la lengua.

Draco bajó la mirada, no sabía que decir, si dijera que estaba bajo la poción veritaserum no le creería...

- ¡¡Levanta la mirada, eres un Malfoy!- le gritó su padre poniéndose rígido y pegándole en la cara.

- Si, padre.- obedeció Malfoy, y le miró directamente a los ojos.

- Draco...- Lucius se acercó aún mas a su hijo y se fijó en que llevaba una daga con esmeraldas talladas.- No te mato porque eres mi hijo, y mas aún porque me eres de utilidad, creeme...

- Preferiría que me mataras- le desafió Draco y pudo ver como se les encendían los ojos a su padre, pero soltó una risotada.

- No me hagas reír Draco, sabes perfectamente que no podría matarte, no por tí, sino por mí.

- ¿Y no piensas hacer nada?- preguntó el joven mortífago.

- Claro que sí. Pero todo a su tiempo, no quiero precipitarme... Los planes del Señor Tenebroso son lo primero.- Lucius levantó la daga.- Quizás tu metedura de pata me sirva para librarme de una vez por todas de esa maldita Órden. Pero la lástima es que ya no les podré dar la sorpresa, bueno si viven algunos para verla.

Lucius dio demasiado énfasis a la palabra "algunos" y se fijó en que la daga que levantaba estaba cubierta de sangre. Su padre se acercó muy deprisa lo aprisionó contra la pared, le puso la daga en la cara y le miró fijamente.

- Draco, sabes que no te mataré, pero creeme como vuelvas a fallarme haré que todo lo querido alrededor tuya desaparezca y tus últimos días sean los peores que estarás buscando la muerte solo para liberarte.- Lucius le miraba con ira.- Recuerda que ya perdiste a tu madre por tu desobediencia.

En ese momento Draco sintió rabia, recordaba perfectamente como su padre había matado a su madre cuando ésta le intentaba defender porque ya era la 5ª vez que se escapaba. Draco sintió un dolor en la mejilla, su padre le había cortado con la daga, y en la mejilla de su padre también apareció un corte...

- No me vuelvas a fallar Draco.- Lucius se apartó de su hijo.- Sólo tu me puedes ayudar a liberar este mundo de los sangre sucia.

Sangre sucia. Su padre lamió la sangre de la daga y en ese momento a Draco se le vino la imagen de Lucius Malfoy apuñalando a Hermione por la espalda silenciosamente...

" ... Draco ..."

En el sótano del numero 12 de Grimmauld Place un chico de cabellos rubios se despertó sobresaltado.

¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨

¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨

- ¿Cómo está?- preguntó la voz de Remus Lupin.

- Ya mejor, en San Mungo le han dado una poción y le han bendado con una gasa especial la herida... Han tardado mucho en cerrarla, no ha sido fácil, supongo que la han herido con algún objeto mágico.- se escuchaba decir a Moody.- Si llegamos a tardar un poco mas...

- Bueno, será mejor que la subamos a su cuarto, debe descansar.- dijo la voz de Harry.

Draco escuchaba atentamente a través de la puerta. Las voces de los aurores se escuchaban débilmente desde el rellano de donde procedían, pero Draco había escuchado suficiente como para saber lo que pasaba. Sintió algo tibio que recorría su cara, se tocó la mejilla... era la sangre que salía de la herida que le había causado su padre, aunque él pensara que había sido un sueño... en realidad había sido tan real como la vida misma.

Pasaron las horas, y Draco no aguantaba más. Quería subir y saber cómo se encontraba Hermione... "Estúpida, le dije claramente que era peligroso... Mi padre no se anda con tonterías... Granger tenía que ser"

Entonces la casa se quedó en absoluto silencio, la puerta de la calle dejó de sonar. Era el momento. El chico abrió de nuevo la puerta sin su varita y subió las escaleras hacia el cuarto de Hermione sin hacer ningún ruido. La puerta estaba cerrada, la abrió con cuidado y aún así sonó.

Allí estaba Hermione dormida, tumbada en la cama, y con la cara muy pálida. Se acercó con sigilo a ella, oía su respiración tranquila, le tomó el pulso... su corazón latía con normalidad.

Draco se sentó en la cama aliviado, se llevó las manos a la cabeza y las hundió en su cabello rubio. Suspiró profundamente, la sensación de temor se desvaneció... si ella hubiera... no se lo perdonaría nunca y menos aún a su padre.

- Veo que no aguantas un día sin escaparte de tu cuarto.

Draco volvió la cara y vio la sonrisa de nuevo en el rostro de la chica. Le entró un arrebato de cariño, pero ese arrebato se tornó en enfado y se levantó de la cama muy serio.

- Me mentiste Granger.- dijo con su voz mas Malfoy que pudo sacar.

- Lo... siento no tuve elección.- dijo la chica bajando la mirada y se levantó.

- Quedate en la cama tumbada.- le exigió el chico igual de serio.

- Ya me encuentro mejor. Necesito estirar las piernas.- dijo Hermione sin hacerle caso.

- Rompiste tu promesa Granger, y un Malfoy no tolera que le mientan.- dijo él alejandose de ella y dándole la espalda.

- Oye me da igual que seas un Malfoy. Es mi trabajo y si me mandaron ir no podía negarme.- dijo ella comenzando a enfadarse, aún así se acercó a el.

- Sabías perfectamente que siendo una san... una hija de muggle correrías más peligro que nadie.- dijo Draco aguantando el tipo, pero no podía aguantar mas.

- Malfoy eso no...

Pero Hermione no pudo acabar la frase, Draco se había dado la vuelta repentinamente y la había abrazado con todas sus fuerzas como si no quisiera que se marchara. A ella se le subieron las colores, sentía el calor y el apoyo que Malfoy le daba con sus brazos... se sentía protegida y apoyó su cabeza en su pecho mientras su aroma la acogía.

- Si te llega a pasar algo... yo...- dijo Draco como pudo, le costaba mucho expresar lo que sentía.

- No quiero que te preocupes por mí. ¡Conmigo no puede nadie!.- dijo la chica mirándole a los hojos y sonriendo.

A Draco le encantó verla sonreír y con aquellos ánimos... estaba tan bonita... acercó su rostro al de ella para besarla... necesitaba sentir sus labios... necesitaba decirle cuanto la quería, aunque le costara la vida.

- Granger... Te...

La puerta se abrió y para mala suerte apareció Harry detrás de ella. Los chicos supieron reaccionar y se separaron, eso sí ambos muy colorados. A Harry apenas le dio tiempo a distinguir que ocurría, solo vió un movimiento extraño entre los dos... pero lo ignoró aunque sus ojos expresaban cierto asombro.

- ¿Qué hace EL fuera del sótano?- dijo Harry desde la puerta intentando conservar la calma.

- Pues verás Potter, ya que ella cuida de mí, creo que le debo el favor... ya que nadie en esta maldita Órden la está cuidando.- dijo Malfoy arrastrando las palabras.

- Malfoy... ¿desde cuando te preocupas tanto por el estado de Hermione?- preguntó Harry, comenzando a sentir cierta sospecha dentro de él.

- Da igual. El caso es que Malfoy ha venido a cuidarme y punto.- cortó la conversación Hermione.

- Para cuidarte ya estoy yo Hermione.- le contestó Harry

- Ya. Pero prefiero que me cuide Draco Malfoy a que me cuides tu. Ahora... haz el favor de largarte. Gracias.- y se volvió a meter en la cama.

Harry miró furioso a ambos y se fue metiendo un portazo.

- ¿Crees que sospechará algo?- preguntó Draco al cabo de un rato.

- No lo sé, pero sinceramente me es indiferente... Ya no me importa lo que piense Harry de mi.- dijo la chica bajando la mirada.

A Draco le recorrió por el cuerpo el gusanillo de los celos. Si la chica había puesto esa expresión al referirse a Potter, eso quería decir que aún sentía algo por aquel estúpido.

Encima que él le abría su corazón... ¿significaría eso que ella solo estaba con él para librarse del embobamiento por ese Potter?... El no era ninguna excusa para olvidar a nadie, y menos a ese gafotas...

Draco se dirigió a la ventana y se quedó pensativo... a pesar de que era enero el cielo estaba despejado, caía los rayos de sol sobre la nieve blanca... Hacía tanto que no sentía el sol sobre él... ese cálido resplandor...

- ¿En que piensas?- preguntó Hermione.

- En... lo mucho que extraño sentir el aire, el sol...- dijo el chico mientras la nostalgia se apoderaba de él.

Hermione se acercó a él, ya apenas le dolía la herida, los sanadores habían hecho lo correcto. Apoyó su cabeza en el brazo de Draco, el cual al sentir el roce de la chica se le pasó el "medio enfado", no sabía porqué (o quizás si) pero no podía enfadarse con ella.

Juntos mirando por la ventana. A Hermione le hubiera encantado salir al aire libre, y dar un paseo junto a Draco... como si fueran los buenos tiempos, sin miedo a expresar su amor hacia él...

Entonces a la chica se le pasó una idea descabellada por la cabeza, un tanto alocada, pero valía la pena mientras estuvieran disfrutando juntos... pero no podría ser a menos que no hubiera nadie que los molestara. Se escucharon voces en la casa.

- Draco, será mejor que regreses al sótano.- dijo Hermione un tanto alarmada.

- Otra vez encerrado ahí abajo.- dijo el chico volviendose para salir por la puerta.

- Hombre, ¿qué esperabas? Supuestamente eres un prisionero.- le contestó la chica acompañándolo escaleras abajo, con mucho cuidado de que no les viera nadie.

Llegaron a la puerta del sótano y Draco se paró delante de ella. Se volvió hacia Hermione y se inclinó para estar a la altura de su cara, y con una pequeña sonrisa en los labios le dijo.

- Sin embargo es la prisión mas dulce en la que he estado.

Hermione se puso muy muy muy colorada, y para su sorpresa Draco tambien lo estaba. Ella esperaba algún beso, pero el chico se dio la vuelta y entró en el cuarto.

- ¡Fermaportus!- dijo Hermione alzando la varita.

Iba subiendo las escaleras y pensando en Draco. Nunca había sentido lo mismo ni se había puesto tan colorada cuando estaba con Harry. Junto a Draco Malfoy la vida era distinta... la hacía un poco mejor. Era extraño que en aquella situación se hubiera enamorado de la persona que creyó mas odiar en su vida... que verdad es que del odio al amor hay solo un paso... Draco... había cambiado tanto... ya no era el chico engreído y egoísta del colegio... seguía teniendo cierta picaría, quizás eso fuera lo que mas le gustaba de él... no era como ningún chico que había conocido, era orgulloso, muy suyo, cabezota, pícaro y siempre conseguía sacar a cualquiera de sus casillas... pero esa cierta dulzura que podía demostrar en los mejores momentos le hacía mas atractivo todavía. A pesar de todo un Malfoy puede tener corazón.

- ¿Qué haces fuera de tu cuarto Hermione? Deberías estar descansando.- le dijo Lupin, el cual estaba en el salón delante de la chimenea, leyendo el periódico.

- Ya me encuentro muchísimo mejor de verdad. No necesito tanto reposo.- le contesto la chica, que se sentó al lado suya en el sofá.

- Me alegro, nos diste un buen susto.- le dijo el licántropo.- Cambiando de tema, ¿pasa algo malo entre vosotros dos?

- ¿Nosotros dos?- preguntó Hermione sin entender muy bien.

- Entre Harry y tú. Os veo bastante distanciados ultimamente. ¿Algo anda mal? Sabes que siempre has podido contar conmigo.

- No... bueno simplemente estamos pasando por una mala racha... tanto trabajo.- le mintió ella desviando la mirada, a pesar de toda la confianza con Lupin, no pensaba contarle nada.

- Espero que se arregle pronto... no viene mal un poco de amor en estos...

Remus no pudo terminar la frase, se escuchó la puerta de la entrada, caerse el paragüero gigante... e irrumpió en la sala muy alterada Tonks, la cual no miró a Hermione, mas bien se dirigió a Lupin.

- ¡¡ Estamos... estamos en problemas!- dijo la chica entrecortadamente, le faltaba el aire.- ¡¡Necesitamos refuerzos Remus!

- ¡¿Qué ocurre!- preguntó alarmado el hombre, levantándose rapidamente y tirando el periódico al suelo.

- ¡¡ Estan... Estan atacando el hospital San Mungo!

- ¡¡Oh no mierda, ¡¡ Rápido, avisa a Harry y a todos los aurores que queden en la casa!.- ordenó Lupin saliendo corriendo de la habitación.- ¡¡ Hermione, quedate vigilando la casa y descansa!

"Dios mío, Ron" pensó Hermione. Rogaba que todo saliera bien. Estaba claro que aquello significaba la venganza de los mortífagos por haber intentado entrar el día anterior en su fortaleza.

A pesar de todo a Hermione se le dibujó una sonrisa, ahora podría llevar a cabo su "plan". Esperó un rato a que se fuera todo el mundo de la casa y estuviera todo en calma. Entonces subió a su cuarto y se vistió con unos pantalones de pana fina de color beige, un jersey rosa pastel y cogió un abrigo del mismo tono que los pantalones.

En cuanto cogió todo lo necesario bajó las escaleras hasta el sótano.

- ¡Alohomora!- susurró haciendo un movimiento con la varita.

La chica entró en el cuarto y se encontró con Draco justo enfrente suya.

- Te oí bajar. ¿Tan poco aguantas sin mí?- dijo el chico con una expresión irónica.

- Toma, ponte esto hace frío.- le dijo la chica a la vez que le dijo una capa negra de invierno (por cierto de Harry).- Y tambien este jersey.- azul, de Ron.

- ¿Se puede saber a donde vamos?- dijo Draco aguantando la ropa y mirando con una expresion de "esto tiene que ser una broma".

- ¿No querías que te diera el sol? Vamos a dar una vuelta. Son apenas las 2 de la tarde. La pasaremos por ahí.- dijo la chica sonriendo.

- Ay...- suspiró Draco.- Granger ¿estás loca o qué? ¿Qué pasará si nos ven los aurores o peor aún, los mortífagos de mi padre? Por si no te lo recuerdo me están buscando.

- De eso no hay por qué preocuparse están todos en San Mungo, y digo todos porque han tenido que pedir refuerzos.- y diciendo esto Hermione comenzó a subir las escaleras.

- Granger... no es por nada pero siempre hemos superado en número a los aurores, no es por ofender, pero quedáis muy pocos.- dijo Draco que sin saber por qué se empezó a cambiar.

- No seas cabezota y deja de protestar.- Hermione bajó de nuevo, cogió a Malfoy por un brazo y tiró de el.

- Vale, vale ya voy, suelta!.- se quejó el chico. Salieron a la calle.- Hermione Granger ignorando las reglas y a su conciencia... tierra tragame.

Cuando Draco puso un pie en la acera tuvo que encoger los ojos. Hacía tanto tiempo que no le daba la luz del sol que sus ojos no se terminaban de acotumbrar a ella. La brisa le revolvió el cabello y respiró hondo... sintió algo... Hermione sonriente le había cogido de la mano y comenzaron a caminar...

Pasaron las horas, él junto a ella... ella junto a él. Caminando por miles de calles, párandose en cualquier tienda...

"Hermione, estando a mi lado no siento miedo... siento felicidad... me has dado lo que nunca nadie me ha podido dar"

" Draco... necesitaba salir, es muy cruel mantenerlo encerrado allí durante tanto tiempo... a pesar del peligro me siento tan bien junto a él"

- ¡Vamos a comprarnos un helado!

Juntos, caminando por miles de calles, de la mano... tomandose cada uno un helado, se podría decir que era la típica pareja feliz sin problemas, sin limitaciones, a pesar de que la verdad era totalmente distinta... Juntos caminando por miles de calles.

Pasaron las horas... los faroles de las calles comenzaban a encenderse... pero a ellos no les importaban nada ni nadie, ni el mismo tiempo, simplemente estar el uno junto al otro.

Draco y Hermione... Malfoy y Granger... Sangre Pura y Sangre Sucia... ¿extraño verdad? pero era cierto, hasta las personas mas difíciles de entenderse entre ellas, a pesar de sus diferentes naturalezas, a pesar de sus ... apellidos, a pesar de los momentos que vivían... el amor surge incluso en el rincón mas oscuro para darnos un brillo de luz.

"Draco Malfoy... es el que camina junto a mi... es como un sueño, un sueño del que no quiero despertar"

"Hermione Granger... una y otra vez te he pillado mirándome y cada vez que te devolvía la mirada tu sonreías... eso me hace... feliz"

- Podemos ir a un parque que hay cerca del cuartel de la Órden.- dijo Hermione guiándolo.

Hermione se sentó en el columpio y Draco comenzó a empujarla, la chica notaba como el viento le azotaba la cara, parecía que el mundo no existía solo ellos. Aunque en cierto modo era cierto, en las calles apenas había gente... todos en sus casas encerrados y apresados por el miedo... y aún así no estaban a salvo.

- ¿Que triste verdad?- comentó la chica, la cual se columpiaba ahora sola.

- ¿El qué?- preguntó Draco que estaba ahora enfrente de ella, en pie mirando como se columpiaba.

- Este paronama... las calles vacías, no hay niños en los parques corriendo...- Hermione paró de columpiarse, y se quedó sentada en el columpio.

- Mira el lado positivo, así nadie nos molesta.- Draco fue hacia ella.

Rodeó su cuello con los brazos, abrazándola cariñosamente... y le comenzó a susurrarle en el oído cantando...

- Cuentame al oido muy despacio y muy bajito... por qué tiene tanta luz este día tan sombrío...

Hermione sonrió, levantó la cabeza para mirarle directamente a sus ojos grises, esos ojos grises que tanto le gustaban, que penetraban a traves de su mirada recorriendole un escalofrío por todo el cuerpo...

- Porque estás conmigo..- le susurró la chica despacio en el oído.

Él acercó su rostro al de ella... sentía su dulce aroma y su respiración... sus labios pidiendole un beso... Hermione se acercó aún mas... y le besó tiernamente, cerró los ojos y dejó que la fantasía los consumiera...

Salían del parque, de regreso a casa, pero entonces Draco se paró en seco y alguien agarró a Hermione por el brazo (por suerte esta vez no iban cogidos de la mano)

- ¡¡Granger! ¡¿Se puede saber que hacéis fuera del cuartel!- la voz de Snape sonó, y el hizo presencia delante de la chica.

- ¡¿Qué le ha hecho a Malfoy!- preguntó ella alarmada.

- Le he petrificado para que no me vea... pero ¡¡Eres una imprudente Granger, ¡¿Cómo te atreves a salir y encima con Malfoy! ¡¡Sabiendo perfectamente que le están buscando!.- Snape estaba que estallaba, sus ojos mas saltones que nunca demostraban la rabia que sentía en su interior.

- Yo... creía que le vendría bien el aire señor... - dijo la chica agachándo la cabeza, su antiguo profesor de Hogwarts aún le imponía... Hermione se sintió impotente al no saber que decir.

- ¡¡Eres una insensata Granger, informaré al consejo para que te destituyan de tu cargo, ¡¡No tienes remedio!... hay veces que la inteligencia de poco basta...- Snape volvió a coger su compostura de siempre, serio y calculador.- ¡Ahora regresa!

Snape desapareció y Draco volvió a la normalidad, para él nada había ocurrido... Hermione regresó a la casa callada, muy pálida y preocupada. Habían regresado los aurores, asi que la chica con mucho cuidado acompañó a Malfoy al sótano.

- Granger... la tarde de hoy ha sido...

- ¡¿Hermione!- sonó la voz de Harry desde el piso de arriba, llamandola.

Los chicos no pudieron despedirse. Hermione subió corriendo las escaleras con el corazón latiendole fuertemente, ¿habría llegado ya Snape?

- ¿Dónde estabas?- preguntó Harry mirandola fijamente y cruzandose de brazos.- ¿En el sótano con Malfoy?

- A ti no te importa...

- Sigo siendo tu marido Hermione...- le contestó el con la mirada fija en ella.

- Corrige, un pésimo marido... por no poner una palabra mas fuerte.- le contestó la chica, sin apartar la mirada, a pesar de que estaba muerta de miedo.

- Vamos hay reunión.

Entonces fue cuando Hermione sintió que su corazón iba a estallar de un momento a otro. Pero cuando entró en la habitación vio que Snape no estaba... quizás llegara de un momento a otro. Hubo un resumen de lo sucedido en San Mungo, por suerte apenas hubo heridos y Ron se encontraba bien para el alivio de Hermione... pasó la hora y Snape no apareció, todo el mundo se extrañó... pero a Hermione le dio una gran alegría... al menos por el momento.

- Bueno mas vale que hoy haya vigilancia en San Mungo. Me da la sensación de que este ataque ha sido solo un aviso- concluyó Moody, levantándose de la mesa.- Que extraño Severus Snape... me dijo que tenía que contarme algo muy importante... en fin.

- Yo me apunto a la vigilancia de San Mungo, Molly y Ginny ya estan allí con Ron.- añadió Harry.

Casi todos los aurores estarían de vigilancia aquella noche, tanto en los puestos habituales como en San Mungo,(excepto Remus Lupin, que para colmo de males aquella noche era luna llena)... al menos Ron estaría al cuidado de varios aurores.

"Otra vez sola en la casa..." pensaba con tristeza mientras subía las escaleras, odiaba quedarse sola " No estas sola estúpida... él está abajo" dijo una voz (otra vez muy parecida a la de Malfoy) en su mente. "Draco... no creo que ya me he metido en un buen lío hoy por sacarlo de la casa"; "Pero ha sido una tarde maravillosa, ¿no me digas que te arrepientes?"(dijo de nuevo esa vocecilla), "No, no me arrepiento para nada... no lo quisiera admitir pero... creo que me he... enamorado". Y la vocecilla no volvió a hablar mas.

Hermione cogió su pijama y se fue directa a la ducha, necesitaba relajarse. Se quitó las vendas del torso, la herida ya estaba cicatrizada... aunque por lo visto a los sanadores les había costado mucho pararla, luego la cicatrización es ya un proceso rápido. Se metió en la ducha y sintió como el agua caliente le recorrá el cuerpo, reconfortándola del frío de enero.

Salió de la ducha y para su sorpresa (o quizás no tanta) se encontró a Draco Malfoy sentado en uno de los sillones del cuarto, con el pelo mojado que le goteaba y caía en su cuello, algunos mechones rubios le caían sobre la frente... vestido con sus vaqueros y su camisa negra... y para qué hablar de la colonia (que nadie sabe nunca de dónde se la saca).

- Ya no sé cómo decirte que no te escapes Malfoy.- le dijo la chica parada en la puerta del baño.

- No me he escapado por gusto, Granger. He venido a traerte de vuelta la capa y el jersey que me prestaste.- dijo Draco levantándose del sillón con toda naturalidad.

- Verdad, se me había olvidado. Gracias.- dijo la chica cogiendo la ropa, fue al armario y la metio. Draco se acercó a ella.

- Dejame ver como tienes la herida.- dijo el chico comenzando a quitarle la parte de arriba de el pijama y a continuación las nuevas vendas.- Te hirieron con una daga mágica.

- Ya la tengo casi curada.- Hermione sintió un escalofrío pues Draco había puesto su mano sobre la herida, estaba muy fría.

Aquella situación hizo que se le volvieran a subir los colores a Hermione... puso su mano sobre la de Draco, para que no la quitara. Se miraron, intercambiaron intensas miradas... Hermione guió la mano de Draco mas arriba... y él sin poder aguantarse la besó apasionadamente. El beso cogió de imprevisto a la chica, cosa que le encantó, Draco besaba con mucha pasión pero también con cariño.

Ella comenzó a quitarle los botones de la camisa negra que en pocos momentos dejó al descubierto el cuerpo de Draco Malfoy. El musculoso y a la vez pálido cuerpo de Draco Malfoy se acercaba cada vez más al de la chica, la cual comenzó a pasar sus manos por la espalda de él.

Los besos y caricias del chico se iban extendiendo por el cuello mientras ella se dejaba llevar. Sus ropas esparcidas por toda la habitación... el fuego encendido... dos cuerpos, el uno sobre el otro... entregándose con pasión sobre la cama... La respiración de Draco la sentía ella sobre su cuello, se miraron inténsamente, intercambiaron miradas apasionadas y a la vez muy enamoradas... Sus labios se acercaron y él la besó tiernamente, de nuevamente ella cerró los ojos y dejó que la fantasía los consumiera durante una noche de luna llena.

¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨

¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨

Una puerta sonó en la habitación de un castillo.

- ¿Señor?- dijo una voz

- ¿Qué quieres ahora Macnair?- dijo Lucius Malfoy un tanto molesto.- Sabes que hay reunión ahora, puedes esperar.

- Creedme señor, la información que le traigo no se hace esperar.- dijo el mortífago.

- Mmmm... adelante te escucho, pero mas vale que sea útil.- dijo Lucius sentándose en uno de sus lujosos sillones, enfrente de la chimenea.

- Pues vera señor...- comenzó el mortífago, cerrando la puerta y acercándose mas a su señor.- Le asombrará saber que he visto al joven heredero.

- ¿Cómo?- dijo Lucius manteniendo la calma.

- Si, mi señor. Estaba de vigilancia en un parque cuando me di cuenta que era él, y no estaba solo. Iba en compañía de esa aurora... la sangre sucia...mmm ¿Hermione Granger?.- mientras hablaba Lucius estaba cada vez mas sorprendido.- Y digo la palabra compañía, porque no mantenían la relación de auror y mortífago... quizás todo lo contrario.

- Draco... - susurró Malfoy, la ira de sus ojos se dejaba notar.

- Señor, pero eso no es lo más importante.

- ¿Qué puede ser mas importante que me hijo me traicione, viva la vida a su antojo y para colmo con una sangre sucia, que encima es auror?.- dijo el señor de los mortífagos intentando conservar la calma.

- Pues señor, que en ese momento apareció... Severus Snape.

- ¿Severus?

- Si, señor. Y para mi sorpresa no hizo nada para rescatar al heredero, lo paralizó y se puso a hablar tranquilamente con la aurora, y luego los dejó marchar. Parecía enfadado por haberlos encontrado fuera de la Órden. Mi señor, me parece que nuestro espía resultó ser un verdadero espía.- concluyó el mortífago poniendose recto delande de su señor.

- Increíble... increíble.- era asombroso cómo Lucius mantenía la calma, aunque el tic que se dislumbraba en su ojo derecho no indicaba lo mismo. Se levanto y se puso a mirar el fuego, pensativo... calculador.

- ¿Procedo con la eliminación, señor?

- No, ya has hecho suficiente Macnair, recuérdame que te recompense...- miró al mortífago con una sonrisa maliciosa.- Creo que tenemos una reunión con algún que otro mortífago ¿no?

Cuando Lucius se presentó en la enorme sala, la cual se encontraba en la parte mas baja del castillo, en el subterráneo, tenía al fondo como un altar de piedra y sobre él una enorme serpiente también de piedra y esmeraldas por ojos. Todos los mortífagos se encontraban en fila, uno al lado del otro, mirando al frente.

- Buenas noches señores... Contadme el resumen de lo sucedido

Déspues de un rato contando los hechos del hospital San Mungo, los mortífagos comenzaron a irse de la sala, menos...

- Severus... quédate, quiero preguntarte una cosa.

Cuando en la sala se quedaron completamente solos Severus Snape y Lucius Malfoy, éste pregunto.

- ¿Severus somos amigos no?

- Por supuesto señor.- le contestó Snape.

- Entonces, dime quién es el Guardián del Cuartel de la Órden del Fénix.- le dijo directamente dandole la espalda.

- Señor, aún no lo he averiguado.

- Mientes.- dijo dándose la vuelta tranquilamente Lucius.- Lo sabes.

- ¿Mi señor?- dijo Snape, que se estaba poniendo nervioso.

- Te he cogido Snape, me has fallado... pero no te preocupes, no te mataré... me vas a ser muy útil.- comentó más para si mismo el señor de los mortífagos.

- Lucius yo...

- ¡¡IMPERIUS!

A Snape no le dio tiempo a defenderse, en ese momento todo se tornó oscuridad, sus ojos perdieron su brillo, no sentía su cuerpo... solo escuchaba la voz de Lucius Malfoy, que ahora era su controlador. Éste se acercó a Snape con la varita aún levantada, e hizo que Snape abriera la boca.

- Vas a ser mis ojos dentro de la Órden Severus...- dijo acercándo su cara a la del mortífago embrujado y vertiéndo el contenido de un frasquito en su boca.- Ahora... dime ¿Quién es el Guardián de la Órden del Fénix? ¿Quién heredó ese cargo de la mano del mismo Albus Dumbledor?

-... Harry Potter, señor.

-------------------------------------------------

--------------------------------

-----------CONTINUARÁ

--------------------------------

-------------------------------------------------

FiN DeL CaPiTuLo

Seee que dejo mucha intriga lo se... pero me encanta! . Atención quedense con lo ocurrido en este cap porque influirá en el futuro. Ya queda menos para terminar el fic, bueno un poco... intentaré alargarlo lo que pueda.

Dejad sus opiniones porfavor que acepto cualquier comentario (hombre los malos evitarlos no querreis desmoralizarme no?...) cualquier inspiracion o lo que sea será bien recibida.

Muchas gracias por leer! Besos

Isilwen