Disclaimer: Los personajes fueron creados por la maravillosa Stephenie Meyer, simplemente estoy jugando con ellos. La historia es una locura de mi extraña imaginación. Prohíbo la reproducción parcial o total de mis historias sin mi consentimiento. Di NO al plagio.
CAPÍTULO 10
Isabella estaba en compañía de la profesora Angela cuando Edward se acercó. Las saludó, pero le pidió unos minutos a solas a Bella. Se sorprendió con la petición, pero le siguió hasta el exterior. "¿Pasó algo con mi grupo?" cuestionó inquieta.
"No, ellos están bien" dijo con seriedad. "Es otro asunto, necesito tu ayuda".
Bella se mordió el labio sin poder creer que alguien él estuviera pidiéndole ayuda. "Si puedo, por supuesto".
Miró fijamente hacia la mujer a quien estaba por confiarle algo realmente importante. Antes de hablar inhaló con fuerza.
"Quiero empezar la rehabilitación física, pero no quiero que mis padres lo sepan. No hasta que logré algo, no me gustaría emocionarlos por nada" aparte de aquello, tampoco quería que su decisión se volviera un circo o un foco de atención.
"Es una muy buena noticia, Edward" dijo, se veía que estaba siendo difícil para él recurrir a alguien más, pero estaba esforzándose. "¿Cómo podría ayudarte?"
Él procedió a contarle que la necesitaba para que lo llevará a sus citas en la clínica de Port Ángeles después del trabajo y dos horas después regresarlo a Forks. La dificultad estaba en Alice pues se había negado en aceptar que Edward se transportara al plantel por sus propios medios. Él le diría a su hermana que se quedaría un par de horas después de clases para realizar algunas obligaciones docentes.
"Está bien" aceptó sin dejarle acabar. "Pero tú tendrás que convencer a tu hermana de las horas extras después de cada clase. No estoy segura de que lo crea".
"¿Estás segura?" tanteó. "Sé que pedirte esto es demasiado, tendrías que estar dos horas en el hospital. Tal vez tengas cosas más importantes que hacer…"
Ella negó, sonriendo en el transcurso. "Hicimos un trato, Edward. Te dije que te demostraría que puedes hacer muchas cosas, pero no tengo que hacerlo porque tu estás encargándote de ello. Esto es lo menos que puedo hacer, y quiero hacerlo" explicó, sin cambiar de decisión.
"Aun tengo que hablar con mi médico" aclaró. "Gracias, Bella".
Ella se sintió optimista con la decisión de Edward. El que le pidiera ayuda a pesar de su determinación para hacer todo por sí mismo, solo incrementaba su deseo de apoyarlo.
Edward tuvo su cita con su psicólogo unos días después, había empezado a trabajar en su ansiedad, aprendiendo técnicas para sublimarlo. También acudió con su médico en Forks para que lo orientara, el hombre le advirtió que podría ser complicado en al principio porque llevaba meses sin estimular sus músculos.
Puede ser que se hubiera comprometido con los Lefreve, pero su verdadero compromiso era con él o la bebé. Él quería ser un buen padre y no estar imposibilitado para seguirle cuando empezara a moverse o jugar en el parque, sobre todo porque no estaba seguro de que Victoria estaba igual de comprometida en ser madre.
Como Bella predijo, Alice no le creyó. En un primer instante pensó que lo decía para no verla más. Cuando ella se lo comentó a Bella, la mujer la tranquilizó aceptando lo que Edward había dicho. Alice sabía que ellos estaban escondiendo algo, pero fingió que les creía porque, fuese lo que fuese, confiaba en ellos.
Su primera sesión de rehabilitación empezó una semana después en la clínica de Port Ángeles. Seth Clearwater, un joven alegre y simpático, fue asignado como su fisioterapeuta. Podía tener una cara infantil y amistosa, pero fue rudo desde el principio dónde aseguró que no permitiría que Edward se rindiera sin avances.
Razón por la que Edward salió de la clínica enfurruñado y pensativo. Bella no dijo nada mientras lo llevaba a su casa, pero predecía que no vendría nada bueno. Lo ayudó a bajar y lo acompañó hasta el interior de su hogar, permitiéndose observar el lugar.
Edward no pudo más y soltó lo que necesitaba decir. "No necesito más de tu ayuda, no creo que consiga algo con la rehabilitación".
"Edward" dijo su nombre sonando en desacuerdo. "No puedes hacer eso, tomaste una decisión y has llegado demasiado lejos al intentarlo, no puedes rendirte en el primer día".
Edward bufó ante su incomprensión. "Sabía que no lo entenderías".
La puerta principal se abrió, Victoria entró solo para detenerse a unos metros. "¿Hola?" dijo, con la ceja arqueada. "¿Quién eres tú?" Victoria miró a la castaña con los brazos cruzados.
"Hola, soy Isabella" ella se presentó sin alterarse por su tono, Alice le había contado sobre la pelirroja por lo que sabía sobre su actitud afilada.
"Ella trabaja conmigo y también es la amiga de mi hermana" Edward agregó.
La mirada que se dieron ambos la hizo sentirse en medio de un campo de batalla, una donde además era una intrusa.
"Mejor me voy, Edward" le dijo antes de despedirse tensamente de la mujer.
Cuando ella se fue, Victoria bufó audiblemente hacia el cobrizo. "Es muy conveniente que sea la amiga de tu hermana, ¿no?"
"No tengo porque darte explicaciones sobre ella, puedes elegir creerme o no, pero a este punto eso no cambiará el hecho que entre tú y yo no existe nada" expresó en tono plano.
"Te creo. Lo hago porque alguien como ella no se interesaría en un discapacitado" dijo para herirlo.
El comentario malintencionado de la mujer le afectó, pero también le recordó porque no podía rendirse con su rehabilitación.
"Entonces, ¿tú y el profesor Cullen están juntos?"
"¿Por qué lo preguntas?" Isabella miró hacia Jacob con el ceño levemente fruncido.
"Te vas con él, todos los días, en algún lugar después de clases" expuso con obviedad.
"Conozco a su familia desde años, somos amigos" explicó, aclarando todo. Lo menos que Edward necesitaba era atención innecesaria, y ella no quería estar involucrada en chismes de pasillo.
"Debe ser difícil para él conseguir citas" él sonó con honesta simpatía, pero su afirmación hizo que la mujer le mirara con desaprobación. "Oh, vamos. No hay muchas mujeres dispuestas a salir con alguien en…"
"Jacob" ella interrumpió su comentario. "Te acabo de decir que él es mi amigo y tú estás sonando como un imbécil al comentar tal cosa. No me hagas pensar lo peor de ti" le pidió, deteniendo el rumbo de la conversación.
El hombre se sorprendió al principio, no podía creer que la castaña lo hubiese insultado con tanta amabilidad. Ella le daba la impresión de ser agradable y educada, jamás imaginó que tuviera una faceta tan leal con sus amigos como para defenderlos de esa manera.
"Tienes razón, eso estuvo fuera de lugar" aceptó.
Para Isabella, Jacob era simpático y estaban reconectándose muy bien pero últimamente estaba empezando a ser sofocante para ella. Constantemente estaba invitándola a cenar, a reunirse con su padre, a ir de paseo para crear nuevos recuerdos, si bien todo eso le parecía aceptable, no sucedió lo mismo al conocer la faceta de un Jacob inconsciente de lo que decía.
Después de clase esperó a Edward en el estacionamiento. Como Jacob había notado, ella había estado llevando a Edward a sus terapias y estaba siendo una experiencia compleja. El hombre se comportaba pesadamente después de las terapias, pero seguía sin darse por vencido, ella se sentía orgullosa de ver esa faceta, pero también estaba preocupada porque sabía que Edward solo lo hacía por el bebé y no por él.
"Estás algo silenciosa" él expuso cuando estaban de regreso a Forks.
"Debe ser uno de eso días en los que habló más para mí que para los demás" aceptó con ligereza.
Edward creía que había algo mal con ella, no que hablara demasiado pero siempre tenía algo que comentar. Su celular sonando interrumpió su pensamiento, cuando vio el nombre de su madre inmediatamente supo que algo iba mal. Esme solo le dijo que debía ir al hospital comunitario de Forks, que ella lo estaría esperando.
"¿Edward?" Bella lo miró y notó angustia en su mirada. "¿Qué pasó? ¿Quién era?"
"Victoria está en el hospital de Forks…" la voz del hombre descendió, pero a ella le fue fácil identificar temor.
La castaña volvió su vista a la carretera y pesé a su educación de transito decidió aumentar la velocidad. Como estaban cerca solo les tomó alrededor de veinte minutos llegar al área de emergencia, donde los Cullen estaban esperándolo.
"¿Qué está pasando? ¿Cómo está Victoria?" él empezó a cuestionar mientras se subía a su silla con ayuda de su padre. "¿Qué sucedió?"
"Victoria estaba de compras con su madre cuando sintió un dolor en su vientre. Carmen dice que llamaron a emergencias tan pronto cuando notaron que estaba sangrando" le explicó su madre. "Sigue con el obstetra".
Edward no podía creer que eso estuviera sucediendo. Su mente empezaba a centrarse en posibilidades y probabilidades, y eso no le hacía bien. Había estado conviviendo con Victoria durante un mes, en ese tiempo logró una interacción aceptable, aunque distante con ella, pese a la constante presión que le daba por una boda que Edward se forzaba por retrasar.
Él estaba genuinamente preocupado por la mujer y el bebé, era algo que todos notaron mientras esperaban por noticias. Edward palideció y su mirada se volvió ansiosa cuando el doctor a cargo apareció y se paró frente a los Lefreve y los Cullen, su expresión les hizo intuir lo peor.
"¿Cómo está mi hija?" Cuestionó Carmen con el rostro trastornado de inquietud.
"Lamento ser quien les de esta noticia, pero la señorita Lefreve tuvo un aborto espontaneo, hicimos todo lo que podíamos, pero fue inevitable" el hombre anunció en tono monocorde. "Ella está estable, pero tenemos que realizarle una cirugía para retirar el tejido sobrante" agregó antes de pedirle a los Lefreve que lo siguiesen para firmar los papeles correspondientes.
Esme se tornó sentimental y abrazó a su hijo para reconfortarlo, pero él se mantuvo Edward estoico, aunque internamente se sentía culpable a pesar de saber que no era así. Una parte de el quería gritar y otra llorar, no entendía que es lo que había hecho mal para que su vida fuera tan miserable. Primero su accidente y ahora la pérdida de su hijo.
"¡Todo esto es tu culpa!" Eleazar se paró frente a Edward e intentó agredirlo físicamente tomándolo del cuello de su abrigo. "¡¿Qué fue lo que hiciste para que Victoria perdiera al bebé?!"
Emmett separó al hombre de Edward y Carlisle dio un paso hacia el hombre. "Podemos entender que la situación te hace actuar así, pero esto no es culpa de Edward o de Victoria, ninguno hizo algo para que esto sucediera, los abortos de este tipo no tienen una causa establecida".
"Eso lo dices para quitarle responsabilidad a tu hijo" dijo para girarse hacia el cobrizo. "Sabía que no debía dejarte cerca de mi hija, ahora le has arruinado la vida como a esa niña que quedó ciega cuando chocaste contra ellos, lo único bueno de todo es que tú también estás sufriendo".
"¡Es suficiente!" estableció Esme con voz amenazante.
"¿Por qué debería ocultar la verdad?" discutió con disgusto.
Carlisle podía mantener la cordura por su familia, pero no esa vez, le pidió a seguridad que controlaran al hombre que seguía elevando la voz mientras él llevaba a su familia dentro de su consultorio. Alice tomó esa oportunidad para ir con Isabella a un lugar apartado.
"¿Lo que dijo Eleazar sobre el accidente es verdad?"
Carlisle miró hacia su hijo y negó con firmeza. "Él solo estaba tratando de herirte".
El cobrizo no le creyó a su padre. Ahora su mente no iba solo hacia el aborto de Victoria y la pérdida del bebé, sino que también a la idea de haber truncado la vida de alguien más.
La oficina se abrió y su hermana entró junto con Bella, algo en sus expresiones le llamaron la atención. "Necesito hablarles sobre algo importante. No había dicho nada sobre esto porque eran suposiciones y necesitaba evidencias, de otra manera no me creerían" dijo su hermana antes de abrir la puerta y hacer que un hombre alto, de cabellera rubia descuidada y ojos azules entrara.
"Alice. ¿Quién es?" inquirió Carlisle.
"Él es James Gigandet" Emmett lo reconoció con facilidad.
El hombre dio un paso para colocarse frente a la familia, pero su mirada se estableció en el cobrizo. "Estuve con Victoria hace unos meses, por lo que sé ahora, después de que terminará contigo. Esa relación termino cuando sus padres volvieron de su último negocio" el hombre sonrió con sarcasmo. "Ella me buscó hace unas semanas y dijo que estaba embarazada, intentó convencerme que era mío, pero me rehusé a creerle porque lo nuestro nunca fue exclusivo".
"¿Quieres decir… que tú eres el padre del bebé que Victoria perdió?" le cuestionó Edward.
"No lo sé con seguridad, podría serlo. Aunque, que ella te dijera que tú lo eres me hace creer que ni ella sabe quién es el padre" respondió, sus ojos flameando con antipatía.
"Estuve investigando y di con un Alec, Victoria tuvo una relación fugaz con él y también le dijo que estaba embarazada y era suyo" Alice agregó con evidente pesar. "Lo lamento Edward, no digo esto para que te sientas peor… solo creo que mereces saberlo".
Carlisle dejo a su familia en el consultorio, sabía que no contaría con la aprobación de los Lefreve, pero aun así se arriesgó a encontrar con su colega las respuestas que necesitaba. Cuando volvió al consultorio toda la familia lo miro con ansiedad.
"El feto tenía alrededor de ocho y diez semanas de gestación" informó. "Edward, debería tener al menos cuatro meses para que pudiera ser tuyo" añadió, colocando en su lugar la última pieza faltante del rompecabezas. Luego se giró hacia James y le miró con disculpa. "Me gustaría ayudarte, pero no puedo conseguir más información sin el permiso correspondiente".
James Gigandet simplemente agradeció la intención y se marchó, diciendo que a veces era preferible seguir manteniéndose en la ignorancia.
"Hijo, lamento profundamente lo que has tenido que pasar" Esme lo abrazó.
Él no dijo nada al respecto, finalizó el abrazo y se giró hacia Bella. "Necesito ir a casa".
"Edward sería mejor que volvieras a casa con nosotros" intervino su padre.
"Solo quiero ir a casa" dijo, sin cambiar de parecer.
Bella se sintió mal por la familia porque parecía que solo querían apoyarlo cuando él no parecía estar deseando lo mismo. "No se preocupen, lo llevaré a casa".
Los Cullen le agradecieron en silencio aun si no estaban de acuerdo. Bella cumplió con sus palabras y lo llevó a casa, una vez en el interior ella le mando un mensaje corto a Alice para que no se preocupara. La verdad era que ni ella estaba segura de que dejarlo solo era la mejor decisión.
"Voy a dejar de ir a rehabilitación" dijo el hombre, ella ya lo había visto venir. Su motivación, después de todo, ya no existía.
"Tal vez deberías pensarlo mejor, hoy ha sido un día muy difícil y estás tomando una decisión precipitada" sugirió.
Él le pidió que se fuera, ella se sintió mal dejándolo en esa casa llena con el recuerdo de lo que Victoria le había hecho. Edward no durmió mucho aquella noche, se encargó de empacar las cosas de Victoria para regresarlas a casa de sus padres.
Él sabía que nada sería como antes, tampoco quería eso. Solo estaba seguro de que aquella era la segundo y última vez que Victoria lo utilizaba.
Bueno, está situación ha sido un poco difícil de plasmar. Desafortunadamente mi familia ha pasado por muchas situaciones de abortos y es realmente complejo, traté de escribir con mucho respeto y espero haberlo logrado. Me disculpo de antemano si no fue así.
Sin querer sonar cruel, Victoria ya está fuera de la escena, sé que parece rápido pero esto nunca ha sido la parte esencial de está historia pero fue necesario para que Edward replanteé muchas de sus acciones pasadas. En fin, ¡Muuuchas graaacias! por los comentarios que dejaron en el capitulo anterior, fueron muy significativos dado que estoy regresando a FF.
Terminaré aquí, escriban aquí abajo sus opiniones y nos leemos la siguiente semana.
